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Tus preguntas sobre los Santos

Santos contra las calumnias (II)

Santos contra las calumnias (II)

LOS QUE SE LIBRARON DE LAS CALUMNIAS POR MILAGROS O DEFENSA PROPIA:

En estos casos, la narración de la calumnia busca resaltar más la santidad. Como muchas de estas “vidas” están escritas tiempo después del tiempo del santo, y forman parte de la leyenda, tal vez se ha recurrido a un acontecimiento milagroso para, como decía, resaltar la virtud; que ya sabemos que a los antiguos (y a muchísmos modernos) un santo sin extravagancias no les da a santo. En los otros casos recurren a la sagacidad para demostrar su inocencia, dejando en evidencia a los calumniadores:

1. San Bricio de Tours, obispo: una monja dio a luz a un niño, y acusó al santo (aaay, hermanitaaaa...). Cuando el niño fue llevado a Bricio, ya acusado de ser su padre, el obispo preguntó al niño, de un mes, si esa acusación fuera cierta. El niño dijo: “no”, pero la gente no se convenció y conminó al santo que le obligara a decir quien era el padre. Bricio se negó a realizar el milagro y fue depuesto de su sede. 40 años pasó en el exilio, hasta que luego de dos obispos, regresó a reclamar su trono episcopal. Como no había pruebas de su culpa, fue repuesto en su cargo, considerándolo vilmente calumniado. 13 de noviembre.
 
2. San Guillermo de Monte Vergine, abad: fue calumniado de impuro por consejeros del rey, que para probar su pecado, le enviaron una joven hermosa a que lo tentara. El santo, avisado por revelación de esto, dijo a la chica “Ven a verme de noche”. Contentos sus calumniadores acompañaron escondidos a la joven, que al llegar a la ermita del santo, vio un fuego encendido, al que Guillermo entró, sin quemarse, para probar su virtud. 25 de junio.

3. San Lupo de Sens, obispo: Su piedad, dulzura, y celo despertaron envidia en nobles y eclesiásticos, que le acusaron de ser amante de Verosa, la hija del anterior obispo. Avisado Lupo por un amigo, llamó a la doncella, la besó en la frente diciendo: “Las palabras negras de los hombres nada importan, cuando la conciencia está blanca”, dejando en la frente de Verosa una estrella resplandeciente. 1 de septiembre.

4. San Macario el Viejo, abad: Una mujer le acusó falsamente de que haberla violado y hacerle un hijo, el santo fue arrastrado y apaleado, pero no se defendió. Su inocencia se demostró cuando la mujer empezó a parir y no pudo dar a luz hasta que reveló el nombre del verdadero padre del niño. 19 de enero.

5. San Marciano de Roma, presbítero: Por su penitencia y austeridad, los clérigos perezosos, vagos y corruptos lo acusaban de practicar el novacianismo. También le calumniaban por visitar a mujeres de mala fama, a las que convertía y encaminaba a la vida religiosa. El día de la consagración de la iglesia de Santa Anastasia de Roma, usó una casulla guarnecida en oro y piedras preciosas, que regaló a un pobre al terminar la misa. El emperador, envidioso, lo acusó ante el patriarca de avaricioso y amante de los lujos, por lo que el patriarca, para humillar al emperador, hizo desnudar a Marciano, y vieron todos que sólo llevaba su pobre vestido. 10 de enero.

6. San Marcos de Lucera, obispo: fue acusado de impuro porque con él vivían dos chicas jóvenes para atenderle. El obispo le envió a buscar con dos diáconos, para juzgarlo. No bastó que Marcos hiciera un milagro para dar de comer a uno de estos diáconos llamado Vicente. Al llegar a Lucera, Marcos le pidió al obispo que orara con él y todos oyeron una música celestial, por lo que el obispo creyó en su inocencia. A la muerte de este, Marcos fue elegido obispo de Lucera. 14 de junio.

7. San Narciso de Jerusalén, obispo: Tres clérigos disgustados con el rigor de su disciplina, contaron diversas calumnias sobre Narciso, llegando a jurarlas. El santo, que hacía tiempo anhelaba una vida de soledad, se retiró muchos años al desierto, donde vivió oculto. Se probó su inocencia cuando las desgracias llegaron a los calumniadores, uno fue quemado en su casa, otro atacado por la lepra, y el tercero perdió la vista, después de confesar la calumnia. 29 de octubre.

8. San Nemesio de Alejandría: fue acusado falsamente de ladrón, enjuiciado y absuelto por falta de pruebas, pero después, cosas de la vida, fue apresado por cristiano y quemado junto ¡a unos ladrones! 10 de septiembre.

9. San Teófilo el Penitente, archidiácono: por rechazar el obispado, y seguir siendo el administrador de los bienes de la iglesia, fue acusado de malversar los bienes eclesiásticos. El obispo sin investigar adecuadamente las acusaciones, concluyó que era culpable, y le privó de su cargo. Lamentablemente, Teófilo, en venganza, hizo un pacto con el demonio para que sus calumniadores fueran descubiertos. Arrepentido de ello, hizo penitencia toda su vida y al final de esta, la Virgen María le confirmó que había sido perdonado. 4 de febrero.

10. Santa Cunegunda, emperatriz: Su virtud fue puesta en entredicho y se le sometió a la prueba del fuego, que consistió, en su caso, en caminar sobre rejas de arado ardientes, de las que salió ilesa. 3 de marzo.

11. Santa Eugenia de Roma: la tradición dice que había tomado hábitos de hombre para vivir en una comunidad de varones cristianos consagrados. Requerido de amores por una mujer llamada Melania, al rechazarla ésta se vengó yendo a las autoridades –en este caso, el prefecto egipcio Felipe, que era padre de Eugenia- diciendo que “Eugenio” la había violado. Para demostrar su inocencia Eugenia hubo de mostrar los pechos al tribunal, demostrando que era una mujer y por tanto, que no había podido violar a Melania. Luego fue mártir, pero por ser cristiana, no por la calumnia. 25 de diciembre.

12. Santa Hildegunda (José) de Shönau, cisterciense: Vestía de hombre en sus pregrinaciones, para poder protegerse mejor. En un bosque de Ausburg fue sorprendida por un ladrón que pretendió robarle, pero al momento llegaron unos soldados, y el ladrón ¡que listo! la acusó a ella de robarle sus pertenencias, señalando el hatillo de Hildegunda. Oídos los dos y no sabiendo quien decía la verdad, se decició someterlos a la prueba del fuego. Ambos caminaron sobre hierros incandescentes, y huelga decir que el ladrón terminó asado e Hildegunda corrió sobre ellos, como si nada. Terminó sus días en un monasterio cisterciense masculino, como Hermano José. Sólo se descubrió la verdad luego de su muerte. 20 de abril.

13. Santa Tecla de Iconio: según la tradición, por haber abandonado la casa de su esposo y haberse hecho discípula de San Pablo, fue acusada de adúltera por su propia madre ante el tribunal de Iconio. Pablo fue igualmente calumniado de seductor. Pese a que trató de defender su honestidad y la de Pablo, Tecla no fue escuchada, sino injuriada todavía más por su madre ente el prefecto. Finalmente, la justicia determinó que él debía ser desterrado de la ciudad y ella quemada viva  -de lo cual, según la tradición, y debido a su inocencia, salió ilesa-. Aún fue calumniada una segunda vez, estando en la ciudad de Antioquía, cuando un hombre, prendado de su belleza, le hizo proposiciones deshonestas, que ella rechazó y aún aprovechó para recriminarle duramente. Ofendido, esperó a que estuvo sola e intentó violarla, pero a sus gritos acudió la gente y entonces el agresor se justificó diciendo que ella se le había ofrecido, tratando de seducirlo. De nuevo ella fue condenada, esta vez a las fieras, pero éstas la respetaron en atención a su inocencia. 23 de septiembre.

14. Santos Isidro y María de la Cabeza, esposos: Isidro (15 de mayo) fue acusado de vago ante su señor, por orar durante horas y no trabajar, el milagro de los ángeles arando puso a prueba su inocencia. María (9 de septiembre) fue calumniada de tener un amante con el que veía en una ermita, Isidro dudó y la siguió, para contemplar avergonzado que se dirigía allí para limpiarla y cuidar de una imagen de la Virgen.

15. San Auxencio de Bitinia, eremita: fue acusado de seguir la doctrina eutiquiana, pero se defendió brillantemente y fue absuelto. 14 de febrero.

16. San Juan de la Cruz, carmelita: Esta es buenísima; una mujer se le plantó delante en plena calle con un chiquillo, gritando que él era el padre. El santo, calmado, le preguntó la edad del niño, que resultó ser más de un año. el santo dijo: "pues hijo es de gran milagro, porque en toda mi vida me acerqué por aquí y solo hace tres meses que aquí estoy". 14 de diciembre.

2 comentarios

Masenshot -

No e por molestar pero no habra santitos contra los chismes y la envidia ;)

Maruxela -

Muy curioso, ya lo creo que sí.Algunas informaciones , son chispeantes, igual que el sonido de la leña en el fuego y calientes