Blogia
Tus preguntas sobre los Santos

Santas poco conocidas

Beata Josefina Leroux, clarisa mártir.

Beata Josefina Leroux, clarisa mártir.

Pregunta: Si tienes información de la beata clarisa Josefina de Lerouk, martir clarisa del 22 o 24 de octubre. Casi nadie sabe de la pobre, y ni su imagen tienen, por favor, si pudieras ayudarme en eso!!!!

Respuesta: No es que haya mucho tampoco, querido amigo, te doy lo que me ha pasado un amigo franciscano y que redacto para ti:

Beata Josefina Leroux, virgen clarisa y mártir. 22 (orden franciscana) y 23 (martirologio) de octubre.
Ana Josefa nació en Cambrai, en 1747 y a los 22 años ingresó en el convento de las clarisas urbanistas de Valenciennes (1) y profesó al año siguiente tomando el nombre de Josefina. De su vida conventual se conoce poco, era una religiosa más y quien sabe si así hubiera sido si no le hubiera llamado Señor a la entrega total; al martirio. Es la época de la Revolución Francesa, en la que muy pronto, a los sublimes ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad habrían de añadírseles una coletilla: “o muerte”. (Ver más aquí). Solo había una manera de entender esa libertad, esa igualdad, y esa fraternidad y quien no pasara por el aro, ya se sabía. Es un modo simple de resumir una época histórica muy complicada y aún no del todo clarificada ni depurada en cuanto a responsabilidades, pero con respecto a lo que nos importa: Por confesar su fe cristiana muchos fueron asesinados y a eso se le llama martirio. (2)

La Revolución Francesa exclaustró en 1791 a todas las religiosas de sus monasterios en Valenciennes y Josefina volvió a Cambrai junto a su familia, y luego pasó a Mons, Bélgica, donde se habían refugiado las 30 religiosas ursulinas procedentes del monasterio-colegio Valenciennes, entre las que había profesado su hermana María Escolástica. En 1793, al tomar Austria (3) la zona de Valenciennes regresan las ursulinas, y Josefina, ya que no podía entrar al monasterio de las clarisas, pidió y obtuvo ser admitida entre las ursulinas, sin renunciar a su profesión como hija de Santa Clara. Esto mismo hicieron las religiosas brigidinas Beatas Ana María Erraux y María Francisca Lacroix (23 de octubre). Pero duró poco la paz. En 1794, los franceses toman la ciudad, y el 1 de septiembre los revolucionarios asaltan el monasterio y las monjas son conminadas a renegar de la fe y de la Iglesia, admitiendo “el engaño de la religión”. 21 de las ursulinas reniegan de la fe y son liberadas, pero las otras 9, nuestra Josefina y las brigidinas permanecen fieles y son apresadas. Cinco ursulinas fueron decapitadas el 17 de octubre; y el día 23 las otras 4, junto a Josefina y las brígidas, fueron llevadas a la guillotina por el “delito de emigrar ilegalmente, volver al país y ser enemigas de la Revolución”, Mientras subían al cadalso cantaban el Te Deum y las Letanías. Josefina fue beatificada, junto a las demás, y junto a las religiosas Mártires de Cambrai y de Arras (26 de junio) en 1920, por Benedicto XIV (4).

La oración de Laudes de su oficio (memoria libre) dice: "Padre nuestro del cielo, que hoy nos alegras con la fiesta anual de la beata Josefina, virgen y mártir, concédenos la ayuda de sus méritos a los que hemos sido iluminados con el ejemplo de su virginidad y de su fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo."


(1) Las “urbanistas” son clarisas que siguen una Regla dada por el papa Urbano IV, en 1263, a tan solo 10 años de la muerte de Clara, mitigando la regla original de Santa Clara, permitiendo las posesiones comunitarias y rentas, la abadesa puede ser vitalicia. A veces es llamada “Segunda Regla de Santa Clara”. Actualmente hay 88 monasterios y unas 1000 religiosas.

(2) “Hay martirio cuando el perseguidor, movido por su odio a la fe, inflige la muerte, aunque diga y vanaglorie de hacerlo por otra causa". Benedicto XIV, en «Tratado de Canonización de los Santos».

(3) Austria consideró una ofensa el ajusticiamiento en la guillotina de la reina María Antonieta, austríaca.

(3) Durante mucho tiempo, hasta la investigación para la beatificación, tanto Josefina como Ana María y Lilvina fueron tenidas como religiosas ursulinas, de hecho en escritos antiguos no aparecen como religiosas de sus órdenes. Las ursulinas mártires de Valenciennes, aunque fueron sacrificadas en días distintos tienen su memoria juntas el 17 de octubre y son: Beatas María Natalia de San Luis Vanot, María Laurentina de San Estanislao Prin, María Úrsula Gabriela de San Bernardino Bourla, María Luisa de San Francisco Ducrez, María Agustina del Sagrado Corazón de Jesús Déjardin, María Clotilde Josefa de San Francisco de Borja, María Ursula de San José Bernardin, Cordula María Josefa de Santo Domingo Barré y María Escolástica de San Jaime Leroux.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Santa Dorotea

Santa Dorotea

Pregunta: Hola, ¿que me puedes decir de Santa Dorotea?. España

Respuesta: Pues algo podría decirte, y suponiendo que sea algo de la Dorotea más conocida, la mártir, aprovecho para responderte por su fiesta, aquí te va:

Santa Dorotea de Cesarea, virgen y mártir. 6 de febrero y 28 de marzo (traslación de las reliquias a Arlés)
Aparece ya en el martirologio pseudo-jeroniminiano el 6 de febrero y así mismo la recogen los demás. Lo que se sabe está en actas poco confiables, llenas de frases bíblicas y reminiscencias evangélicas que pretenden comparar al mártir con Cristo, así es que: responden ingeniosamente a “los malos”, arrojan demonios, se sobreponen a todo dolor, etc. La principal intención era recordar que Cristo permanecía en su Iglesia. En el siglo VIII, San Adelmo de Canterbury (25 de mayo) escribe “Elogio de la virginidad” y dedica un trozo a hablar de Dorotea, y aumenta la leyenda, haciéndola más popular. En el siglo XV la leyenda ya estaba bastante aumentada y sólida:

Según estos documentos de variada fiabilidad, Dorotea, natural de Cesarea, nació en 290, era hija de Thorus y Thea (otras versiones dicen que de llamaban Teodoro y Teodora), cristianos romanos y nobles. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, vendió todo lo que tenía y con su esposa e hijas mayores, Crista y Calixta, se fue a Capadocia, donde al poco tiempo nació Dorotea (1). Las actas dicen, textualmente, la niña “crecía en sabiduría y en gracia ante Dios y los hombres”, un clarísimo parangón con Jesús (Lucas 2, 52). Destacaba por su belleza, piedad y caridad (como siempre), y había consagrado su virginidad a Dios. Tuvo pretendientes, pero los rechazó a todos hasta que uno de ellos, el gobernador Apricio o Sapricio se interesó en ella, a lo que Dorotea respondió: "Yo no quiero un marido, se me ha dado por Esposo a Jesucristo, el más grande de todos los hombres".

Llamada a sacrificar a los dioses, se negó. Aquí hay una serie de tormentos típicos, como el aceite hirviendo (que no la quemó), la garrucha, ect., y nueve días en la cárcel sin comer ni beber (aunque un ángel la alimentaba) para hacerla apostatar, cosa que no logró. Sacada de allí, arrojó a los diablos que moraban en unos ídolos, convirtió a varios paganos, etc.

Insistente, la envió a casa con Crista y Calixta que previamente habían apostatado por miedo a los tormentos, para que convencieran a Dorotea. Y pasó lo contrario, Dorotea las convenció de los premios del cielo y les hizo ver su error. Enterado el gobernador quemó vivas a las hermanas (2) y mandó de nuevo al martirio a Dorotea. De nuevo el fuego, los estiramientos y descoyuntamientos. Y Dorotea, alababa a Dios, cosa que llamó la atención de Teófilo, ayudante del gobernador. Ella le dijo, al ver su interés: "Este mundo es frío. Mi gozo está en ir pronto a los jardines de mi Celestial Esposo (3), donde siempre es primavera y abundan las rosas y manzanas"(4). Teófilo se burló de ella, y, al enterarse de la sentencia de decapitación, le dijo con sorna: "Dorotea, si vas con tu Esposo a su jardín, envíame algunas de esas manzanas y rosas". Justo antes de morir, Dorotea ve un hermoso niño rubio, descalzo, vestido de púrpura y estrellas, que porta una canasta con tres rosas y tres manzanas y le dice: "Me gustaría pedirte que dieras esta canasta a Teófilo", y fue decapitada (5).

Y estando Teófilo ya en palacio, se le acercó el niño y le dijo "recibe estas rosas y estas manzanas del paraíso, con un saludo de la hermana Dorotea". Teófilo, cual Centurión, gritó "Cristo es verdaderamente el Hijo de Dios y en él no hay engaño. Bienaventurados los que sufren por su causa". Sus amigos se rieron de él, pero él les contó lo sucedido. ¡en pleno febrero, rosas y manzanas! Apricio le mandó a llamar y al verlo cristiano, le mandó a torturar para que apostatase. Y Teófilo dijo: "con mucho gusto moriré por la fe cristiana. Dame sólo un poco de tiempo". Se bautizó, tomó el Cuerpo de Cristo, y luego se presentó al gobernador. Fue mandado a ser despedazado por las fieras. Su memoria es también a 6 de febrero.

Culto, iconografía y patronatos de Dorotea:
No es Dorotea una de las vírgenes mártires más veneradas, incluso en Oriente no es muy conocida, ni representada, aunque esté en los calendarios. El culto se afianza entre los siglos XIV y XVI, y bajó del norte de Europa, hacia el sur, y no al revés. Se escriben varias obras líricas de la pasión de la santa, ya desde el siglo XIII, hasta el XVII encontramos algunas, siempre localizadas al norte. Colonia, Nuremberg, y Arlés, le profesan devoción y es, en general en Alemania y Francia donde más culto recibe, aunque no hay que olvidar su iglesia de Roma, en el Trastévere, donde reposan sus supuestas reliquias, expuestas en una imagen yacente desde el XVII, y se celebra su fiesta. Mientras, la cabeza reposa en otra iglesia romana. Otras reliquias muy veneradas están en Arlés, Francia, donde se celebra el 28 de marzo la traslación de dichas reliquias. Una supuesta cabeza está en Praga y otra en la iglesia de San Gereón de Colonia.

En el medioevo y el barroco fue bastante representada, siempre con sus atributos típicos, la palma, la espada y la canasta de frutos (no solo manzanas) y flores. O la lleva ella misma, o el niño-ángel. Es patrona de floristas, jardineros, protectora de las cosechas, para pedir buen tiempo, contra las tormentas, los incendios y auxilio en caso de muerte súbita.


(1) Los nombres, en todas las versiones, están llenos de simbolismo. Teodoro y Teodora; Crista, que sería "como Cristo" o "cristiana"; Calixta, que significa "limpia"; y, finalmente, Dorotea, que es "regalo de Dios".

(2) En las versiones más difundidas Crista y Calixta no son hermanas carnales de Dorotea, sino que aparecen en esta escena como instrumento de persuasión del gobernador. En la iconografía, suelen aparecer dentro de un caldero de pez hirviente, aunque no queda claro a que tipo de tormento fueron sometidas.

(3) El jardín del Esposo se refiere al Paraíso. Es una imagen alegórica muy rica y antigua en la Iglesia. Desde las primeras representaciones cristianas, el jardín florido, el “hortus conclusus” forma parte del arte cristiano. En la Edad Media fue más frecuente aún, para mostrar al hombre rural un paraíso donde la naturaleza es la forma para mostrar el gozo y la felicidad. No deja de ser una imagen primitiva, a la que continúan atados los protestantes o Testigos de Jehová (ver algunos de sus folletos sobre la vida eterna) y no pocos católicos, que no acabamos de entender que la gloria, exhuberancia y gozo del paraíso es sola y únicamente Dios.

(4) La manzana tiene aquí una connotación simbólica riquísima, es reminiscencia del paraíso perdido, de la restitución de la supuesta condición preternatural del hombre y, en definitiva, de la Redención de Cristo.

(5) Algunas leyendas añaden aquí que Dorotea prometió que cada persona o familia en la que se contara su historia, sería protegida por ella en las tormentas, incendios o muerte súbita. Buen marketing que hace el escritor para lograr que su historia se difunda.

Santas Macrina, abuela y nieta

Santas Macrina, abuela y nieta

Pregunta: Quisiera saber más de santa Macrina, y su imagen, si existe. Gracias. México.

Respuesta: Sí que existe, imágenes y santas. Y no una, sino dos, que son abuela y nieta. Para diferenciarlas se les llaman "Macrina, la anciana" y "Macrina la Joven":

Santa Macrina la anciana, viuda. 14 de enero y 30 de mayo
Poco se sabe de su vida, salvo lo que sus nietos escribieron y el elogio que le dedica San Gregorio Nacianceno (2 de enero) en su vida de San Basilio Magno. Fue mujer de San Basilio (también 14 de enero), madre de San Basilio el Teólogo, obispo, quien estaba casado con Santa Emmelia, diaconisa (ambos el 30 de mayo). Por tanto, abuela de los santos Macrina la Joven (ver más abajo), Basilio Magno (2 de enero y 14 de junio), Gregorio de Nisa (9 de marzo) y Pedro de Sebaste (9 de enero). Se cree que su familia fue convertida al cristianismo por el gran San Gregorio Taumaturgo (17 de noviembre) apóstol de Neocesarea. Las crónicas, piadosas, dicen que cuando este llegó a la región, solo había 17 cristianos y al morir, sólo 17 paganos. (1)

Macrina se casó muy joven con Basilio, devoto cristiano y también considerado santo. Fueron devotos y caritativos con los pobres. Ambos pagaron pronto el precio de ser cristianos, pues padecieron bajo el emperador Diocleciano, por lo que huyeron a las colinas del Ponto, junto al Mar Negro, donde vivieron en absoluta pobreza, al ser confiscados todos y muchos bienes. Allí dos cabras bajaron de lo alto de los montes y se ofrecieron para ser compañía y servir de alimento (me gustaría suponer que no se las comieron, sino que aprovecharon la leche). Cuando terminó la persecusión, siete años después, regresaron a casa, donde fueron recibidos con alegría, y considerados confesores de la fe. Su hijo Basilio el Teólogo nació en la persecusión, y Macrina fue ejemplo de firmeza en la fe. Ejemplo que luego de la paz, lograda con con el Emperador Constantino (21 de mayo), se extendió a toda la familia. Su hijo Basilio y Emmelia tuvieron diez hijos, de los que ya vimos que cuatro son considerados santos. Macrina influyó notablemente en la formación de sus nietos mayores, especialmente en Basilio y Macrina (la joven). Les enseñó la piedad, la caridad y el ardor de la fe. Y lo dice el mismo Basilio en el panegírico que le dedicó a su abuela. Santa Macrina sobrevivió a su marido, aunque no consta el año de la muerte de este. Ella murió en el 340.

Santa Macrina la Joven, virgen. 19 de julio. (en la imagen, con sus hermanos)
Fue la hija mayor de Santos Basilio y Emelia. Educada en la piedad cristiana por sus padres, desde niña fue ejemplo y modelo. Al morir su padre (que había arreglado un matrimonio ventajoso para ella), hizo voto de virginidad y junto a su madre se dedicó a educar a sus hermanos que, como dijimos arriba, fueron los santos Basilio Magno, Pedro de Sebaste y Gregorio de Nisa. Además, se ejercitó en la oración, la penitencia y la meditación de la Palabra, convirtiendo su vida en casi monástica en medio del mundo. Junto a su madre, fundó un monasterio femenino en su propia casa del Ponto, para el cual su hermano Basilio escribió la regla que debían seguir las vírgenes. Destacó esta regla en la penitencia y, cosa que el monacato femenino perdió con el tiempo, el estudio, meditación y aplicación de la Palabra de Dios. Establecieron horarios de oración, especialmente oración litúrgica de los salmos y cánticos tradicionales.

Macrina fue afectada durante mucho tiempo por una llaga gangrenosa que llevó en silencio y humildad durante mucho tiempo, hasta ser curada milagrosamente cuando Emelia, su madre, trazó la señal de la cruz sobre dicha llaga. Sanó y solo quedó como testimonio un pequeño punto negro. Luego de la muerte de su madre, Macrina repartió todos sus bienes entre los pobres y junto a sus monjas comenzó a vivir del trabajo de sus manos, siguiendo la norma extendida en otros monasterios y seguida sabiamente por los eremitas. Basilio murió en el 379 y Macrina enfermó gravemente a finales de ese mismo año. Avisado su hermano Pedro, fue a visitarla y la halló agoizante de fiebres, consumida y tendida humildemente sobre tablas. Ella le recibió con alegría y él le consoló predicándole sobre el amor de Dios, los premios de la vida Eterna. Así, luego de hacer la señal de la cruz, falleció plácidamente. Era tal la pobreza del monasterio, que no se halló nada para cubrir el cadáver, aparte del mismo velo de Macrina, pero su hermano Gregorio, presente en el entierro, le puso su propia capa episcopal, con su propia cruz, en la que había una partícula de la Vera Cruz. El sepelio fue solemne, con varios obispos, monjes y monjas. Fue enterrada en la Iglesia de los Cuarenta Mártires de Sebaste, en la misma tumba de su madre. Venerada por todas las Iglesias, su memoria es muy estimada por los orientales, que la consideran casi una madre del monacato femenino. Lo más extenso que de su vida se tiene por seguro es la vida que escribió su hermano Gregorio y el sermón de su funeral, que también se conserva.


(1) Basilio parece confirmar esto, al decir que su abuela guardaba celosamente las enseñanzas y escritos de Gregorio el Taumaturgo; los cuales leía asiduamente a sus nietos.

Beata María de los Ángeles, carmelita.

Beata María de los Ángeles, carmelita.

Beata María de los Ángeles, virgen carmelita. 16 de diciembre.
Se llamaba María Ana, y era hija de los condes di Baldissero, de Turín, emparentados con la familia de San Luis Gonzaga. Nació María en 1661 y desde niña manifestó dotes para la oración y la vida monástica. Ya antes de la edad reglamentaria para recibir la comunión, pasaba ratos suspirando por recibir la Eucaristía, cosa que hizo a los 13 años, según la costumbre del siglo XVII. Desde entonces, empezó a preferir el retiro y la austeridad, en lugar de la ostentación y distracciones propias de su edad y condición social.

A esta edad le sucedió algo que fue determinante en su vocación religiosa: Viajó a Saluzzo con su madre, para acompañar a una tía, que entraba al monasterio cisterciense de esta ciudad. Habiéndoles permitido entrar a la clausura, María quedó prendada de la vida religiosa y quiso quedarse allí mismo y tomar los hábitos. Ante la rotunda negativa de la madre, intercedió la abadesa, pidiendo al menos se quedara como estudiante interna, perfeccionado sus virtudes y conocimientos. Y así se hizo. Al cabo de un año, y con la intención firme de ser monja, tuvo que viajar a su casa, debido a la muerte de su padre.

Estando allí, se celebraba la Festividad de la Sábana Santa de Turín y como María nunca había visto esta reliquia, quiso ir. Asomada al balcón de unos parientes, veía la procesión cuando comenzó a llover y, como no quería retirarse por respeto a la reliquia, un padre carmelita que estaba a su lado, la cubrió con su capa. “¡O justos juicios de Dios!” –dice su biógrafo – “fue tal el efecto que produjo en María, que como la de Elías en Eliseo, la encendió en los mas vivos deseos de ser Carmelita descalza”. Esto tampoco gustó a su madre, pero los ruegos y las influencias de religiosas y eclesiásticos lograron lo que quería María: ser religiosa.

Entró al monasterio de Santa Cristina de Turín en 1675, donde fue ejemplo para las demás religiosas, tanto mayores, como las que entraron luego de ella. Destacó sobre todo en la obediencia y la humildad, aunque fue probada con grandes enfermedades durante catorce años, sin manifestar quejas, sino siempre se mantuvo de buen ánimo. A pesar de tantas dolencias no abandonó las penitencias ni el cilicio que llevó toda su vida. Sufrió la ceguera, dolores lumbares, además de tentaciones diabólicas contra la caridad, la pureza o la fe. Luego de esta etapa dolorosa, el Señor le premió con varios consuelos divinos, como apariciones y revelaciones, don de conciencias y algunos milagros. Fue elegida priora cuatro veces, siendo ejemplo de sensatez, caridad, justicia y observancia religiosa. Aún siendo superiora, continuó usando un pobre hábito y la celda más incómoda, en lugar de la correspondiente a la priora.

Fue muy apreciada por obispos y nobles, que la ayudaron en la fundación del Carmelo de Moncalien, en 1702. Su influencia logró conversiones de nobles alejados de la fe, de conversión de costumbres de cristianos relajados y actuó con diplomacia entre facciones enfrentadas en Turín. Amante de la pureza, llegó a hacer voto de no mirar a nadie al rostro jamás, ni permitir que su cuerpo fuera tocado jamás y no lo permitió ni en sus múltiples enfermedades. Todo esto le fue dando fama de santa, que se vio manifiesta el día de su muerte, el 16 de diciembre de 1717, por la cantidad de personas que acudieron al convento a venerar su cuerpo y solicitar su intercesión. Pío IX la beatificó en 1865.

Oración: Benignísimo Señor, que infundiste en el corazón de la Beata María de los Ángeles un ardiente deseo de ejercitarse desde su niñez en todo género de virtudes, y de tal suerte lo aprovechó, que todos los días de su vida fue un dechado de todas ellas, por lo cual obtuvo siempre vuestro amparo y el de vuestra Santísima Madre: con la mas profunda humildad me postro delante de Vos y os suplico por la intercesión de la bienaventurada María me concedáis la pureza de alma y cuerpo con todas las virtudes teologales y morales, para que siendo fiel imitador suyo en su ejercicio, y en la pureza de costumbres, merezca en esta vida ser amparado de Vos y de vuestra Santísima Madre, para gozaros después en compañía suya en el cielo. Amen.

Santa Natalia de Nicomedia y otras más

Santa Natalia de Nicomedia y otras más
Pregunta: hola, buscando información sobre san Druon, llegue a su blog y dejeme felicitarle porque esta muy completo y ofrece varias versiones sobre santos, mi consulta es sobre santa Natalia, mi interes es porque una vez ley su mencion en un calendario y porque ese es mi nombre y he buscado sobre ella pero informacion muy escasa. agradeceria alguna historia y /o leyendas sobre esta.

Respuesta: Hola. Gracias por tus elogios a la página, solo hago lo que puedo y quienes la estimulan sois vosotros con vuestras preguntas. He de decirte que los martirologios recogen varias santas con el nombre de Natalia, así que aquí te pongo sus nombres (hasta donde buenamente sé) y algo de la Natalia más conocida:

Santa Natalia de Córdoba, mártir. 27 de julio.
Santa Natalia de Tolosa, virgen mercedaria. 4 de julio.
Santa Natalia de Colonia, virgen y mártir, compañera de Santa Ursula. 21 de octubre.
Santa Natalia (o Natalina) de Pamiers, virgen y mártir. 5 de noviembre.
Santa Natalia de Milán, virgen y mártir. 17 de octubre y 4 de mayo.
Beata Natalia Tulasiewicz, mártir. 31 de marzo.
Beata María Natalia de San Luis, ursulina mártir. 17 de octubre.

Y vamos con la Natalia más conocida en los martirologios:
 
Santa Natalia en Nicomedia, esposa. 4 de marzo, 26 de agosto, 8 de septiembre, y 1 de diciembre.

Según el Acta Sanctorum, Butler y otros, desde muy antiguo ya aparece su nombre, sea sola o en compañía de Adrián, en varios martirologios. El Pseudo-jeronimiano la pone a 4 de marzo. Mientras que Adón, Usuardo y otros la ponen a 8 de septiembre (día en el que ha pasado al martirologio romano). Los menologios griegos la recogen y celebran sola, a 26 de agosto, mientras que el 1 de diciembre aparece junto a Adrián. Los hechos de su “vida” la recogen las Actas Griegas, más o menos confiables, si descontamos los evidentes añadidos posteriores con vistas a elogiar la fe cristiana.

Según estas fuentes, Adrián y Natalia vivían en Nicomedia cuando Maximiano mandó apresar a los cristianos de la región para que sacrificaran cumpliendo la ley. Adrián era oficial y al ver la entereza de los condenados se convirtió públicamente, por lo que también fue apresado y encerrado en la cárcel. Natalia, que era cristiana, aunque en lo escondido y catecúmena aún, fue a verlo a la cárcel, contenta por su conversión. Allí le consoló, curó sus heridas y, besando sus cadenas, pidió recibiera la instrucción de los otros cristianos presos.

Finalmente, Adrián fue condenado a muerte, como los demás cristianos, por lo que pidió, y obtuvo (?) la gracia de despedirse de Natalia. Cuando ella lo vio aparecer, pensó había sido liberado por su apostasía de la fe cristiana y se negó a recibirlo. Adrián le sacó de su error y luego de despedirse, volvió a la prisión, a la que ella misma le acompañó. Allí lavó las heridas de los prisioneros y les confortó. Adrián (y los demás) fue sometido a varios tormentos y al terminar, Natalia le acompañó a la prisión “sosteniendo su cabeza en sus brazos, contra su pecho, y limpiándose el sudor de la agonía de la frente amada con su velo (…) le bendijo con sus labios, le limpió la sangre, y ungió todo su cuerpo con sus manos suaves” dicen las actas, románticamente. Así, por varios días, tormento y consuelo (1). El juez ordenó que las mujeres de los presos no fueran admitidas en la prisión, puesto que no hacían desistir a los cristianos, sino que les alentaban aún más. Y Natalia, más lista que él, se cortó los cabellos, vistió de hombre y sobornó al carcelero para la dejara pasar, ejemplo que siguieron otras mujeres.

Finalmente, se ordenó que fueran ejecutados los cristianos. Al ir al martirio, Natalia pidió al verdugo que Adrián fuera el primero en ser martirizado, pues temía que la visión de la muerte de los demás, le debilitara a él y a ella misma. Y aún más, ella misma puso amorosamente los pies de su esposo en el yunque sobre el cual se triturarían los pies y manos a Adrián. El verdugo cortó los pies, y Natalia, dijo a Adrián: “siervo de Cristo, si aún vives, extiende tu mano hacia mi. Él extendió la mano, ella la tomó y al ser cortada, la mantuvo junto a si misma, escondiéndola en su vestido. Finalmente, los 24 mártires fueron quemados, aunque una fuerte lluvia impidió que los cuerpos fueran quemados y varios verdugos fueron muertos por un rayo. Esa noche, los cristianos tomaron los cuerpos y los enterraron.

Al poco tiempo, Natalia fue pedida en matrimonio por un Tribuno, pero ella le pidió tres meses para pensarlo, pero en realidad planeó su huida. Se embarcó hacia Bizancio, con su preciada reliquia, ya que los restos de los mártires habían sido transferidos allí, así que estaría junto a la tumba de su esposo. Aquí entra un hecho curioso, y es que, desatándose una tormenta, en medio de la niebla surgió un barco que pretendió guiar al barco de Natalia por el camino “correcto”. Entonces, se les apareció San Adrián, al otro lado, señalando al lado contrario, por lo que Natalia conminó al timonel a tomar hacia ese sitio. Así lo hizo y desapareció el barco infernal. Llegados a Argiópolis, Natalia visitó la tumba de su esposo y los mártires, dejando allí la mano de su esposo. Se arrodilló junto a la tumba, y allí falleció dulcemente. Fue enterrada junto a Adrián y los mártires.

En realidad, es probable que todo sea la reconstrucción de la vida de una piadosa y desconocida mujer, que haya enterrado cuerpos de mártires y a la que se le haya dado una “vida”, ligada a las reliquias que veneraba. No lo sabemos.

Las reliquias de Santos Adrián y Natalia ya aparecen en Roma en el siglo VII (donde, en teoría estaría el cuerpo entero de San Adrián aún hoy, en la iglesia dedicada a su nombre). Y luego, ocurre un desperdigar, que ya no permite seguirles la pista. Al parecer, una parte fueron donadas por Juan VIII al monasterio de San Pedro de Estonca. En el monasterio de San Claudio de León, se conservarían un brazo de Adrián y uno de Natalia. Por otro lado, reliquias suyas había (hay?) en una antigua abadía, cerca de Oviedo, otras en Balneare, cerca de León y otras más Cellas, cerca de Lisboa.

La iglesia de Hainaut, Bélgica, dice tener los cuerpos enteros, donados ¡por familiares descendientes de Adrián! La mandíbula y parte de un brazo, estarían en Colonia, mientras que Praga tiene el cuerpo entero, menos un brazo (según dicen allí, es el que se quedó Natalia, pero esto fue solo una mano). En Gante tienen un cuerpo, una cabeza en Bolonia, un brazo en Lobbes, parte de un brazo en Floreffe, un diente en Flandes, algunos huesos en Agincourt, otros en Douai, en la catedral de Brujas y en la iglesia jesuita de Mecheln. Y, para completar, Enrique II, emperador de Alemania, afirmaba usar la espada de San Adrián.



(1) Este atormentar-consolar, puede parecer extraño, pero hay que recordar que lo que buscaban los jueces era que se cumpliera la ley, apostatando, si era necesario. Los tormentos no buscaban matar al reo, por eso eran por un tiempo y se le regresaba a la cárcel. Tampoco es raro la visita de familiares, al contrario, estos podían influir y doblegar en la voluntad del preso más que los tormentos.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Beata Brígida de Holanda

Beata Brígida de Holanda

Pregunta: Estamos estudiando frescos en piliares del claustro bajo del Ex Convento de Santo Domingo de Oaxaca, y en una de ellas en su cartela, se lee "Beata Brigida", pero no encontramos éste nombre en la órden dominica, Existe alguna beata o santa que tenga éste nombre?... Gracias. México.

Respuesta: Hola. Aqui te envío la información pedida. No es una santa muy conocida esta, ni siquiera en los ámbitos dominicos. Se trata de:

Beata Brígida de Holanda, terciaria. 12 de junio.
Lo que de ella he encontrado, está en el "Sacro Diario Cominicano", un extracto de santos, beatos y venerables de la Orden de Predicadores, con algunos datos históricos y alguna floritura propia del siglo XVIII. Esta obra (que me es muy valiosa, porque me ha ayudado a encontrar varios santos desconocidos) no dice mucho sobre Brígida, y omite toda su infancia y juventud, lo más probable es porque, aparte de no saberse nada, no fue nunca ningún personaje al que mereciera inventarle una leyenda. Ni siquiera dice en que época vivió, pero podríamos suponer que, siendo holandesa y conociendo como quedaron la Iglesia y la vida monástica en Holanda, luego de la reforma protestante (mártires por medio); podríamos suponer, decía, que Brígida debió vivir en, o antes del siglo XVI.

Solo nos da leves detalles de su vida tras entrar a la Orden de Santo Domingo, como terciaria. Brígida, una vez tomado el hábito, se dedicó a una vida de durísimas penitencias, durmiendo en el suelo, usando cilicio y tomando disciplina diariamente. Meditaba continuamente la Pasión y Muerte del Señor, sintiéndose crucificada con Él. Tanto fue así, que se le apareció Jesucristo crucificado e imprimió en su cuerpo las llagas de la Pasión, que le acarrearon grandes dolores físicos y morales. Desde que murió fue tenida por santa, pero no consta su beatificación. Su culto debió ser local, para ser luego olvidado o reducido al sitio de su muerte.


Hay que decir que esta fue la primera de una serie de investigaciones que he estado realizando sobre los santos representados en los frescos de este ex-convento dominico de Oaxaca. Poco a poco y según lo permitan los resultados, iré publicando algo, sobre los santos o beatos más desconocidos.

Santa Lucrecia de Mérida

Santa Lucrecia de Mérida

Hoy os traigo la memoria de una virgen mártir española: Santa Lucrecia o Leocricia de Mérida. Es poco conocida, en parte porque ocupa el mismo día de San Clemente papa. 23 de noviembre.

Lucrecia era originaria de Mérida y, según el “Santoral Español” editado en 1864, “Dejóse ver en el mundo dotada de todas aquellas nobles disposiciones de naturaleza y de gracia, que no solo allanan sino que facilitan el camino de la virtud”. Cuando era joven, comenzó la décima persecución contra los cristianos, por los emperadores Diocleciano y Maximiano. Era gobernador, como casi siempre en las actas de los mártires, el “terrible” Daciano. Llevada Lucrecia a su presencia, este quedó admirado por “su rara hermosura y su singular modestia”. Sabiendo que era cristiana de las más firmes, a la par que de familia acomodada, quiso obligarla a sacrificar a los dioses para, si se negaba, confiscar todos sus bienes para sí mismo.

Para ello recurrió a las amenazas, y la carcel, pensando doblegarla. Como no sucedió, la llamó a juicio nuevamente y le recriminó seguir al que había muerto de forma ignominiosa en una cruz. Lucrecia respondió: “Si hubieras leído al profeta, supieras que servir á Dios es reinar: en cuyo supuesto no me perjudica mi servidumbre a Jesucristo, verdadero Dios; antes bien me ensalza, y por lo mismo recibo de ello más bien esplendor que detrimento”. Daciano insistió, preguntándole por que no sacrificaba. Lucrecia se defendió: “Porque está escrito que solo se ha de servir y sacrificar á Dios; y los tuyos son demonios, a quienes es superstición adorar”.

Daciano, definitivamente le ofreció sacrificar o someterse a los castigos por no hacerlo. Lucrecia, sin miedo, respondió: “Sacrifica tú á los demonios, que yo solo ofrezco sacrificio al verdadero Dios, y a Jesucristo su único Hijo”. Esta respuesta le valió ser abofeteada y enviada al potro, para que apostatase. Lucrecia, asumió el martirio con entereza y dignamente, por lo que Daciano la sentenció a ser degollada inmediatamente, como así se hizo, llevándola fuera de la ciudad. Era el 23 de noviembre, de un año incierto a inicios del siglo IV. El cuerpo, allí abandonado, fue recogido por los cristianos y sepultado en un sitio del que mantuvieron el recuerdo hasta que, llegada la paz, pudieron sacar y construir una basílica, que fue destruida por los musulmanes.

Sin embargo, históricamente, solo consta la existencia de dicha basílica, ya en el siglo VI. Y solo puede decirse que es Usuardo el primero en incluirla en un martirologio, ya a 23 de noviembre. Llama la atención que solo la pone como “virgen” y no mártir:In civitate Emerita, S. Lucretia Virginis”, y esto es porque la única referencia que halló fue de la basílica y del culto, no de la vida. El martirologio de Galesinio, sin más certezas que la de Usuardo,  ya la pone padeciendo bajo Maximiano, directamente por Daciano. Juan Tamayo escribió las “Actas de la Santa”, y unos versos latinos, ambos textos con más intención laudatoria que histórica.

Santa Sira

Santa Sira

Pregunta: Quisiera saber el origen de Santa Sira. Según el Santoral que el capellán le dejó a mi madre encontró el dia del santo el 23 de septiembre. Muchas gracias.

Respuesta: Hola. La verdad es que no me consta ninguna santa de ese nombre el 23 de septiembre, aunque sí que existen santas de ese nombre, en diversas variantes:

Santa Sira de Chalons, abadesa. 8 y 10 de junio; 22 y 23 de octubre.
No se sabe mucho en realidad de su vida. Ante la ausencia de datos, entre los siglos XII y XIII se escribió una “vida”, llena de milagros y hechos comunes a otras santas. Se dice que vivió en el siglo VII y fue hija del rey David de Escocia y hermana de San Fiacre (30 de agosto). Siendo este monasterio de Meaux para religiosas provenientes de familias reales o nobles, podría ser posible, pero no consta. Si que se sabe que fue discípula de Santa Fara (3 de abril y 7 de diciembre) y que posteriormente fue abadesa de Chalons-sur-Marne. Su memoria está dividida en varios días, entre su muerte, entierro y traslación de las reliquias. La festividad del 8 de junio, en la cual ambas son mencionadas en Rilly hizo que sea confundida con Santa Sira de Rilly, aunque, como veremos enseguida, son distintas.

Santa Sira (Siria) de Rilly, virgen. 7 de mayo (con las santas vírgenes de Troyes), 8 de junio y 8 de octubre. (en la imagen).
De esta santa también se sabe poco. Vivió entre los siglos IV y V. Para evitar casarse, puesto que había hecho voto de virginidad, pidió a Dios quedarse ciega, y así estuvo por 40 años. Entonces tuvo una inspiración, y partió en peregrinación a la tumba de San Sabiniano de Troyes (24 de enero), y cuando regresó a Rilly sanó milagrosamente. Luego, al parecer, vivió una vida de oración y caridad, siendo venerada desde su muerte. Es patrona de ciegos, peregrinos y caminantes. Se le representa como peregrina, y el hecho de llevar un báculo, la ha hecho confundir con la Sira de Chalons, que lleva báculo abacial.


Santa Sira (Cira) de Berea, virgen reclusa. 28 de febrero.
Vivió en el siglo V, en Siria, y, junto a Santa Marana, vivió en una celda estrecha, con una ventanita por la que recibían los alimentos de limosna.

Santa Sira (Kiara, Kaila, Keary) de Kilkeary, eremita. 5 de enero y 16 de octubre.
Vivió en el siglo VII y fue irlandesa. Discípula de San Fintan (21 de octubre) y luego de años de formación, se retiró como eremita a Nenagh, donde luego fundó dos monasterios.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres