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Tus preguntas sobre los Santos

Las Siete Estaciones

Las Siete Estaciones

Hay una costumbre piadosa, muy extendida en España y Latinoamérica: Las siete estaciones, o sea, visita a siete monumentos, en otras tantas iglesias. Se pueden realizar desde la Misa "In Cena Domini" del Jueves Santo hasta las doce del día del Viernes Santo. Hay varias fórmulas escritas para ello, con sus propias indulgencias y privilegios. Además, aunque no es lo más importante, también sirve para admirar la belleza de los monumentos realizados por los fieles. En las grandes ciudades es fácil celebrar las visitas, pues se puede realizar incluso caminando. Las personas imposibilitadas de hacerlo pueden hacerlo visitando solo un templo y allí hacer las siete visitas de manera espiritual; incluso aquellos que no puedan moverse, basta con que tengan la intención de hacerlas si pudieran. Rezando los Padrenuestro, Avemaría y Gloria con la intención de acompañar al Señor, ya es válido. Para hacerlas, les propongo este texto del Profesor Rodolfo Reynoso, colaborador del blog:

Las siete visitas:

Realizar el ejercicio piadoso de las “Siete visitas”, significa acompañar espiritualmente al Señor Jesucristo en la amarga soledad que padeció y en los tormentos y humillaciones que soportó durante las horas que precedieron a su Muerte. Hacemos memoria de los “siete tribunales” ante los que tuvo que comparecer el Salvador, para ser juzgado por los hombres.


Introducción
: Redentor del mundo, habiendo participado de la Última Cena que celebraste antes de tu Pasión, permítenos acompañarte ahora en el amargo camino que Te llevó a la Muerte en Cruz por amor a nosotros.

- Primera visita: Tu oración en el Huerto.
Señor Jesús, Sacerdote Eterno, Divino Orante, ¡qué triste pero qué confiada fue esta oración que dirigiste a tu Padre! Las gotas de Sangre que caían de tu Rostro eran las primicias del Supremo Sacrificio de la Cruz, y el mismo Padre las aceptaba complacido, pues rubricaban tu dolorosa Plegaria por la humanidad. Que tus palabras en el Monte de los Olivos, suplan en esta noche de tristeza, el silencio  de los que han perdido la fe. Que nuestra vida toda sea una plegaria agradable a tu Padre que está en los Cielos.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí, a la luz de tu Padre Eterno. Oh, Cristo Dios, acepta que Te acompañemos en esta noche de soledad”.


- Segunda visita: La traición de Judas.

Señor Jesús, Pontífice Misericordioso, Dios del Amor y del Perdón. Cuando estabas muerto en la Cruz, la lanza de un soldado abrió tu costado. Pero otra herida mortal había herido antes tu Sagrado Corazón, (una herida más dolorosa quizás que los tormentos físicos que tuviste que soportar): la traición de Judas, al que considerabas tu amigo. Haz que los obispos, sacerdotes y diáconos, se mantengan en comunión de fe y amor con el Papa, para que resistan a la tentación de ceder ante los halagos del mundo. Perdona, Señor, nuestras traiciones diarias.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: "Estamos aquí, junto a tu Madre Dolorosa. Oh, Cristo Dios, acepta que Te acompañemos en esta noche de soledad”.


- Tercera visita: El abandono de tus discípulos.

Señor Jesús, Dios abandonado, el temor se ha apoderado de tus amigos. Y huyen. Estás solo. ¿Cómo no acercarnos a tu Corazón humano y divino para abrazarlo? ¿Cómo permanecer indiferentes ante sus latidos, que son melodía de ternura y soledad? Socorre, Señor, a quienes hoy viven en la más profunda soledad, que es desconocerte a Ti, Consuelo y Salvación de nuestras almas. Que Te busquemos, Divino solitario, en los sagrarios, especialmente en los más abandonados. Que no pasemos indiferentes ante Ti, Dios Sacramentado por Amor.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí con Juan, el apóstol amado que con tu Madre, hoy seguía tus huellas, en el primer Vía Crucis de la historia. Oh, Cristo Dios…”


- Cuarta visita: Tu Divina Majestad ante los tribunales religiosos.

Señor Jesús, Dios humilde. Las autoridades religiosas, llenas de soberbia, envidia e hipocresía, pretenden pedirte cuentas a Ti, Verdad Viviente. En ellas estamos representados cuantos nos creemos con el derecho de objetar tus divinas enseñanzas y de rechazar a tu Iglesia, para justificar nuestras propias miserias. Abre los ojos del corazón a quienes son víctimas de pensamientos e ideologías ajenas a tu Evangelio, o peor aun, contrarias a él. Protégenos del asedio de las sectas que oscurecen tu Palabra.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí con los Santos de todos los tiempos, conocidos y desconocidos. Oh, Cristo Dios…”


- Quinta visita: Mofas y burlas.

Señor, Tú soportaste con paciencia las burlas, y sigues sufriendo hoy todo tipo de afrentas en la persona de los que son humillados, ridiculizados y explotados. Inspíranos fortaleza para alzar nuestra voz en favor de ellos, es decir, en favor tuyo, Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí en comunión de amor con las Almas del Purgatorio. Oh, Cristo Dios…”


- Sexta visita: Las negaciones de Pedro.

¡Cuánto Te hicieron sufrir los ultrajes de tus enemigos! Pero, ¡cuánto más la cobardía de tus propios amigos, a quienes les habías confiado tus más íntimos secretos! Señor, ilumina nuestra mente y nuestro corazón para que podamos ser conscientes de las veces en que Te negamos con los actos, quienes Te confesamos con los labios.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí, espiritualmente unidos al Santo Padre Benedicto XVI, tu Vicario, y a todos los hombres de buena voluntad. Oh, Cristo Dios…”


- Séptima visita: Herodes Te trata como loco.
Tú, el Rey Eterno eres humillado por el rey tirano. Y callas. Callas por amor. Tú, la Palabra soberana y creadora, haces silencio mientras Te tratan como loco. Que nuestra voz, Señor, sólo se deje escuchar para pregonar tu infinita bondad y para defender los derechos de aquellos que no tienen voz.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Y se agrega: “Estamos aquí, Señor, unidos al cántico de alabanza de toda la creación. Oh, Cristo Dios…”


Oración conclusiva

Te damos gracias, Señor, por habernos permitido acompañarte en esta noche de tu soledad. Dígnate ser Tú siempre nuestro Compañero, mientras marchamos hacia la Pascua eterna.

Por tu Pasión y tu Cruz, sálvanos, Jesús. Amén.

6 comentarios

EL AUTOR DEL BLOG -

Gracias a ti, Francisco, y a Rodolfo, que la comparte con nosotros.

francisco -

muy interesante la forma que nos presentas muchas gracias, me seran de mucha utilidad para este 2012. saludos

pato -

En Arequipa,PERU se recorren 14 estaciones y nos dicen La Roma del Perú. Somos Católicos y hace 45 años que vengo haciendolo JUNTO CON MI FAMILIA Y FELICES PASCUAS

Ramón Rabre Jordá -

Hay varias fórmulas, André, sobre todo en los devocionarios viejos, porque en los modernos, ni consta. Esta es una versión más, interesante, por el recorrido en los juicios de Cristo. Ramón. Para ver otras consultas resueltas: http://preguntasantoral.blogia.com

André Efrén -

que interesante Ramón no habia leido nunca estas oraciones para las siete visitas, que aqui en México se conoce como la visita de las siete casas que es ir a sierte iglesias diferentes

Jdegarcia -

Hola de nuevo Ramón!!! Muchísimas gracias por enviarnos el texto para la Visita de Los 7 Sagrarios como le llamamos aquí en Guatemala. Te deseo unas Felices Pascuas de Resurrección para ti y tu familia. Hasta pronto!!!