Blogia
Tus preguntas sobre los Santos

Santa Flavia, sí, pero no

Santa Flavia, sí, pero no

Pregunta: Deseo recibir la oración de Santa Flavia, ojalá me pudiera ayudar, ya que la he buscado el librerías y he preguntado en Iglesias y a varias personas y no he tenido suerte. Le doy las gracias de antemano. México

Respuesta: Primero te comento algo de las dos santas llamadas Flavia que se conocen. Ambas mártires y ambas perdidas en la niebla de la confusión y la leyenda. La primera en el tiempo es Santa Flavia Domitila (7 de mayo) y lo que de ella se conoce (no lo que se ha inventado), según el historiador Casio, es que era pariente y esposa del cónsul Flavio Clemente. Ambos fueron acusados de no reconocer a los dioses del imperio y él fue condenado a muerte (por cierto, es interesante saber que también lo fueron muchos judíos por esta misma causa). Flavia Domitila fue desterrada a la isla de Ischia. Hasta aquí lo más cierto sobre ella.

Sin embargo, Eusebio, el historiador eclesiástico, habla de otra Flavia Domitila, que sería de la misma estirpe, sobrina de la anterior, y que sería quemada junto a sus esclavas Eufrosina y Teodora, (antes habían padecido sus eunucos Nereo y Aquiles, 12 de mayo). Hay que decir que esta otra Flavia Domitila no tiene la más mínima confiabilidad. San Jerónimo también dice que eran dos, que la primera tuvo en su exilio su martirio, y la segunda fue mártir “de sangre” pero esto lo toma de Eusebio (que las hizo dos, siendo una sola) y de las poco confiables Actas de Nereo y Aquiles.

La segunda Santa Flavia (en la imagen) es aún más desconocida, y aunque se le dotó de una historia, es falsa. Según esta “historia” sería hermana de San Plácido, mártir junto él y otros hermanos y compañeros:

De Plácido lo único que sabemos es que nació en 515 y desde los siete años se convirtió en discípulo de San Benito de Nursia (21 de marzo y 11 de julio). En una ocasión se cayó al agua y San Mauro (5 de octubre), compañero suyo, lo salvó, caminando sobre las aguas, por su obediencia a Benito, que lo envió a salvarlo. Hasta aquí es lo que se sabe de Plácido, ninguna crónica, carta, historia de la Orden habla de él. Lo mismo fue un santo, que un buen monje, que se salió de la Orden y acabó sus días de otra manera. Una invención lo haría mártir en Sicilia, junto a sus supuestos hermanos Eutiquio, Victorino y Flavia; así como treinta más. Esta misma historia (entre comillas, claro) dice que fueron martirizados por los sarracenos, por negarse a renegar de Cristo. Como toda leyenda, tiene su origen en algo cierto: En Messina, Sicilia, fueron hallados unos cuerpos de mártires con esos nombres, o sea, sí que hay una Flavia mártir, pero no tiene nada que ver con Plácido el de Benito.

Se desmiente fácilmente este invento porque los sarracenos no llegaron hasta Sicilia hasta el 832, por lo que Plácido y Flavia tendrían que haber tenido más de 300 años si él había nacido en el 515!!!. Por otro lado, los cuerpos hallados en Messina tenían su lacrimatorium (el vaso con sangre, tierra o paños ensangrentados, testimonio de martirio), por tanto ¡paradójicamente! esto nos habla de cuerpos mucho más antiguos que el siglo VI. Simplemente, lo que se hizo fue identificar a unos mártires del martirologio propio de Sicilia, con el único Pácido santo conocido: el de San Benito, cuando en realidad eran santos más antiguos. Así, el Plácido de Messina, desconocido, ganó historicidad identificándolo con el Plácido de Subiaco que, a su vez, completaba su vida. Y todos felices y comieron perdices.

Hasta hace muy poco el Martirologio Romano decía el 5 de octubre (fiesta de Santos Plácido y Mauro): "En Messina, en Sicilia, el nacimiento para el cielo de San Plácido, monje, discípulo de S. Benito, abad, y de los santos Eutiquio y Victorino, sus hermanos, de santa Flavia, virgen, su hermana, y de los santos Donato, Firmatus, Diácono, Fausto, y otros treinta monjes, todos mártires, que fueron masacrados por Cristo por el pirata Massucha en el 541 A.D". Pero ya no es así. Ahora sólo se menciona a Plácido como discípulo de Benito.

Además, en la iglesia de San Juan Evangelista de Clinton (Mississipi, USA) está el cuerpo y la sangre de una tal Santa Flavia Domitila, mártir de las catacumbas. Lo más probable es que el nombre se lo hayan puesto por ponerle uno, porque no hay lápida. No tenemos más referencias de día de fiesta ni vida o martirio, al ser un corposanto.

Ahora, considerando que la existencia de la Flavia Domitila es real y es tenida como mártir; y que la Flavia de Messina, aún siendo desconocida, es una mártir real, te pongo aquí las oraciones que recoge el misal romano para los mártires. No es oración propia, pero te sirve igual, simplemente sustituyes “san” por “santa” y “N”, por “Flavia”, como se hace en las misas comunes:

Dios todopoderoso y lleno de misericordia que concediste al mártir san N. superar los tormentos de su pasión, protege con tu bondad a quienes celebramos el aniversario de su triunfo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Dios todopoderoso y eterno, que diste a san N. la gracia de luchar hasta la muerte por practicar la justicia; concede que, en virtud de sus ruegos, podamos soportar por tu amor todas las adversidades y caminar con valentía hacia ti, que eres la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Señor y Dios nuestro, tú hiciste más bella a la Iglesia con la victoria del mártir san N.; concédenos bondadosamente que, así como él imitó a Cristo en su pasión y muerte, también nosotros, siguiendo sus pasos, podamos alcanzar la felicidad eterna. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres