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Tus preguntas sobre los Santos

San Ronan, el hombre lobo.

San Ronan, el hombre lobo.

Pregunta: HOLA HOMBRE! me gustaria saber si conoces algo de san ronan, no roman, tengo una enciclopedia de los enigmas y dice q cuenta su historia q era licantropo, pero no da mucho detalle como historico.

Respuesta: La verdad, no se que dirá esa enciclopedia (miedo les tengo), pero él no “era” un licántropo (sobre todo porque no existen), sino que fue acusado de ello injustamente, que no es lo mismo:

San Ronan de Bretaña, obispo y eremita. 1 de junio y domingo posterior al 15 de agosto.
Es este un santo del que la leyenda dice mucho, pero la historia poco. También es conocido como Renan, Reunan, Rouen, Rumon o Ruadhan. La leyenda dice que fue irlandés, y que San Patricio (17 de marzo) lo ordenó obispo. En Irlanda se hizo famoso por sus dotes, virtudes y milagros y huyó a Bretaña, donde se retiró a la soledad como un eremita en los bosques umbríos de Nevet Cornouailles, donde aún se le venera Escogió este sitio, en su deseo de huir de las gentes y para ello lanzó una piedra, pensando establecerse donde se detuviera. La piedra rebotó tres veces y llegó rodando hasta donde había una capillita escondida en medio de la maleza. Allí se estableció y esta ermita se conserva aún.

Como en todos los casos de los eremitas solitarios, su culto está rodeado de una serie de leyendas y mitos con respecto a su relación con la naturaleza. El hombre místico y solitario ha sido venerado en todas las culturas, como fuente de sabiduría, consejo e intercesor ante Dios. Someten la naturaleza, con la que se compenetran, en beneficio de los demás o suyo propio. Plantas y animales les obedecen, atrayendo beneficios o alejando males o enemigos.

El hombre lobo.
Esto es lo que pasó: se unió a los discípulos del santo un hombre casado; y su mujer, llamada Keban, intentando atraerlo de nuevo a casa, acusó a Ronan, ante Gradlon, el noble local (llamado rey en la leyenda), de convertirse en lobo y devorar a los niños, entre ellos a la propia hija de la mujer. Gradlon, conocedor de la buena fama de Ronan, aún así dudó, por la insistencia de la mujer. Así es que decidió poner a prueba al santo, lo llamó a su presencia y le dijo: “Tengo dos perros de presa muy fieros; voy a dejarte ir y dejaré que te persigan. Si escapas con vida sabremos que eres inocente. Si te comen, serás culpable”. Era de todos creído que los perros reconocían y atacaban a los hombres lobo aun de día y bajo apariencia humana.

Así pasó, pero cuando los perros se abalanzaron sobre el santo, este levantó la mano, hizo la señal de la cruz diciendo a los perros: “sed obedientes al Señor” y los dos perros se volvieron mansos y le lamían los pies (en la imagen). Al parecer la mujer fue perdonada, aunque quedó con rencor por el santo. Lo “sabemos” porque dice la leyenda que, luego de morir Ronan, cuando su cadáver iba al cementerio tirado por dos búfalos, al pasar delante de la casa de la mujer, esta tomó un palo y golpeó a uno de los animales. En ese momento, la tierra se abrió y se tragó a la mujer en medio de fuego y humo. Aún se señala el sitio como “la tumba de Keban”. Ahí si que no hubo perdón alguno…

Y, para terminar, decir que los búfalos mencionados se detuvieron en Plozévet, donde se negaron a caminar, por lo que se decidió dejar el cuerpo allí. Pronto comenzaron los milagros y curaciones y los de Locronan-Nevet, queriendo tener a su santo eremita consigo, lo robaron, llevandolo a la iglesia que le dedicaron. Una bello exponente del pre-románico. Su tumba aún es muy venerada. Se le invoca contra el reuma, la rabia y la calumnia. El domingo posterior al 15 de agosto se celebra una procesión y rogativa con sus reliquias.

De la imagen de vestir, aciertos y desaciertos. (I)

De la imagen de vestir, aciertos y desaciertos. (I)

I. Doble objetivo de las imágenes.
Las imágenes en la Iglesia tienen principalmente dos motivos de existir: el primero, pedagógico; y el segundo, devocional. Desde las primeras imágenes en el arte cristiano (símbolos animales u objetos), la intención de enseñar fue primordial. Con el tiempo y perfeccionarse las representaciones humanas y la semejanza con el ser adorado o venerado, la imagen comienza a tener un valor cultual, mediador, ya que hace presente a Dios o sus santos. Si nos fijamos, y no es casual, mientras más lejos del tiempo de Cristo, más busca la imagen el parecido físico con este (entiéndase, con un Cristo ideal), más interesa el realismo y la manera de captar a la persona representada (María o los santos).

II. Antecedentes de la imagen de vestir.
1. El románico: Traza los pliegues de las ropas en forma de líneas simétricas, de poco calado y sencillas, casi pegadas al cuerpo.

2. El gótico: busca más realismo y movimiento, creando en ocasiones una sinuosidad amanerada. Los pliegues y las caídas de los mantos abundan en vueltas, escondrijos y relieves que de seguirse con la vista casi causan mareos.

3. El renacimiento: Este estilo desarrolló principalmente el tema religioso en la pintura, dejando la mayor parte de la escultura para temas paganos. Una característica interesante en el tratado de las vestiduras, es que hizo especial énfasis en recrear los vestidos del momento (siglos XIV al XVI). Mientras que Cristo, María y los apóstoles visten según la usanza judía del siglo I, los demás personajes sedundarios, aún bíblicos, serán pintados con vestidos colores y texturas renacentistas. Delicioso anacronismo que serviría de base al barroco, momento en que nace la imagen “de vestir

III. La imagen vestida, algo de historia.
He dicho “nace” en el apartado anterior, pero, curiosamente, las primeras imágenes vestidas con telas son tallas románicas y góticas anteriores. En el siglo XVI, acentuado en el XVII y XVIII, llega la moda de vestir las tallas. Es lo novedoso, como si de pasarelas se tratara: es el “último grito de la moda”. Así es que La Candelaria de Tenerife, Montserrate o Regla se cubren con vestidos, cubriendo la policromía, lo que en algunos casos sirvió para protegerla. Si la intención fue buena, en algunos casos el resultado fue funesto, hasta hoy día, un ejemplo: Loreto perdió” los brazos y el Niño solo muestra la cabeza, sin manos. Toda la imagen quedó cubierta por una especie de delantal con dos agujeros para las cabezas. Y aun hoy se representa así.

Con el tiempo, la mayoría ha recobrado su apariencia normal, pero algunas quedan de esa guisa, como la Guadalupe (la española), o La Caridad de San Lúcar de Barrameda. Quiero señalar una corrección que me hace Alex Wissman, un experto, y copio literalmente: En Alemania las imagenes veneradas, sobre todo de la Virgen con el niño, estaban vestidas en epoca barroca. Si hoy nos encontramos con una imagen sin vestir es porque lo quitaron en el siglo 19 o 20, mas o menos al mismo tiempo cuando fundieron a gran parte de los ex votos y piezas de orfebrería durante la secularización. En grabados barrocos aparecen las imagenes siempre vestidas, te puedo mandar algunos ejemplos de Virgenes que antes estaban vestidas y ahora ya no. Es más: Se sabe que la moda de vestir vino desde España a Alemania ya que en Alemania se llama "vestir la imagen de manera española". Seguramente se fué extendiendo desde los paises bajos españoles (Belgica) hacia Alemania. En Francia desconozco imagenes vestidas, pero tenemos muy pocos ejemplos alli. (1)

IV. La imagen, ya lista para vestir.
Con el tiempo, las imágenes  se comienzan a hacer ya específicamente para ser vestidas. Van desapareciendo los pliegues, el cuerpo toma una forma humana desnuda, aunque sin detalles y en ocasiones con talla basta. En vistas al ahorro, surge en el XVIII la imagen “de candelero”, o sea, un busto sobre cuatro, seis u ocho varillas sujetas a una base. A algunas de estas imágenes se les ponen unos pies sueltos, para que se vean bajo las túnicas, pero sin llegar a ser piernas. Se hacen mecanismos de articulación de brazos, codos y manos, para lograr vestirlas y, también, para cambiar su posición. Desaparecen las cabelleras talladas, que son sustituidas por pelucas y, en algunos casos, hasta las barbas son de pelos. En América, para la evangelización, se construyen imágenes que son simples conos de barro o pasta de maíz, con brazos y cabeza para vestir. Con la mentalidad de “total, si es para vestir” los abusos no se hacen esperar: cabezas y manos montadas en cruces de palos, como espantapájaros (las he visto, sé lo que os digo). Otras eran, o son, armazones de madera, paja, trapos o algodones, perfectamente vestidas y enjoyadas. Una sola imagen usada para tres o más vírgenes o santos. Es el tiempo de la apariencia, lo grandilocuente y exterior: la imagen, en su función cultual, obvia su función pedagógica y lo que importa es “el teatro” y lo que se ve.

Decadencia y sustitutos:
En el siglo XX la imagen de vestir comenzó a ser defenestrada, y la Sagrada Congregación de Ritos pidió se sustituyeran, si era posible, con imágenes de bulto, más aún si eran mamotretos vestidos. El nacimiento de los moldes en serie les dio el toque de gracia, como moda, y dejaron de ser “lo más”, aunque algunos fabricantes de moldes aún hicieron series para vestir (con cuerpos bastos, piernas y brazos), pero no abundan. Algunas imágenes vestidas se salvaron (muchas en España) por la devoción, y otras sufrieron el fenómeno “del enyesado” (se ve mucho más en Italia y alguna en América): A base de alambres, maderas, papel y telas, se creaba un cuerpo imitando talla, para cubrir la cabeza. Los resultados, pues son muy variados, desde las que no lo parecen, por el buen acabado, hasta aquellas que son tan horribles que dan pena. Y estas abundan más, por lo general. En pocos casos, como El Carmen del Monte Carmelo, se insertó cabeza y manos en un cuerpo tallado en madera.

Y la verdad es que la idea original de este artículo era dar breves pautas para vestir bien una imagen, pero he ido divagando y me he extendido demasiado. Abusando de vuestra paciencia, habrá un segundo artículo. Como sé que es un tema en que las opiniones son diversas, que solivianta los ánimos y que somos unos cuantos interesados en él, espero sus comentarios, experiencias y aportes. En la imagen, el San José de la Basílica de Nuestra Señora de Zapopán, Mexico. Fotografía robada al buen amigo Tacho en su galería de de Flickr.


(1) Esta tendencia permanece aún en América, principalmente México o Perú. Pero será tema de otro artículo.

Festividad de la Preciosísima Sangre

Festividad de la Preciosísima Sangre

En el Calendario Litúrgico anterior a la reforma conciliar, el 1 de julio se celebraba la Festividad de la Preciosísima Sangre de Cristo.

Es interesante ver como mientras la sangre es algo que repugna, prácticamente la totalidad de las religiones primitivas hacían uso del derramamiento de sangre como símbolo expiatorio. Ya fuera sangre de animales o de personas, este caudal de vida era un “aplacador de deidades”. Aún en las religiones de origen africano se sacrifican animales para atraer el bien o alejar el mal. El judaísmo no fue ajeno a estas prácticas, aunque, en una evolución de la conciencia religiosa, comprendió que la vida humana era demasiado importante como para derramar su sangre (haciendo la vista gorda en el caso de las guerras, tanto como los cristianos), por lo que comienza a utilizar animales, y haciendo gratos estos sacrificios a Dios, a la par que sacraliza la sangre humana en sentido negativo (tocarla es incurrir en una gran impureza). Pero esto es el judaísmo primitivo, según evoluciona, y se acerca en el tiempo, los profetas anunciarán el cambio de los sacrificios por la misericordia; de la sangre de los corderos, por la Definitiva Sangre del Definitivo Cordero.

La consideración y devoción católica por la sangre de Cristo nace en las mismas palabras bíblicas “por su Sangre nos ha redimido”. Como dije, en el contexto judío, el derramamiento de sangre era algo de mal signo, y quien moría de muerte violenta y desangrado, al ser enterrado, los deudos que habían tocado el cadáver debían purificarse. Y he aquí que el cristianismo rompe drásticamente con esto, aún en el ambiente judío: la sangre ya no es signo y sustento de la vida, sino que hay una vida superior, un alma, comprada a precio de Sangre, de la única Sangre Justa, que clama al cielo más aún que la de Abel. Y una sangre que, ¡escándalo!, se bebe y degusta como prenda salvífica.

El arte ha sido generoso con la Sangre de Cristo: El barroco se explayó en crucifijos ensangrentados, imágenes de la flagelación que dejan ver hasta los tendones. Bellísimos lienzos de Cristo, Varón de Dolores, en que el Señor aparece en un lagar, pisando uvas, que destilan su propia sangre, de la que, cual fuente de salid, beben las almas. A la vista y la sensibilidad modernas todo esto parece a los hombres de hoy un baño de sangre y morbo innecesarios, pero no es la vista de la sangre y el dolor lo que les horroriza (el mundo se deleita en películas o escenas más sangrientas aún), sino que es la vista de ESA sangre y ESE dolor, los que los interpela. Es ese fue por ti lo que aún hoy escuece.

El siglo XIX, tiempo de gran expansión de la devoción, centró la iconografía en torno al cáliz, recordando el Sacrificio Redentor y su renovación en la misa de cada día. Se populariza la imagen de Jesús portando un cáliz, o la conocida Nuestra Señora de la Preciosa Sangre, en la que el Niño ofrece el cáliz con su sangre. Es la invitación a participar del misterio redentor, en suma, a “beber su cáliz”.

La contemplación de la sangre de Cristo alentó a santos, teólogos, poetas y místicos en su comprensión del misterio de la Redención. Algún ejemplo: la contemplación de un Cristo “muy llagado, que bien mostraba lo que por nosotros padeció”, convierte a Santa Teresa, sacándola de su vida triste y gris."¡Sangre y fuego, inestimable amor!", escribió a Catalina de Siena. Y San Buenaventura: "La flor preciosa del cielo, al llegar la plenitud de los tiempos, se abrió del todo y en todo el cuerpo, bañada por rayos de un amor ardentísimo. La llamarada roja del amor refulgió en el rojo vivo de la Sangre".

Es por ello que, en la liturgia de la Iglesia, la referencia a la Sangre Redentora es constante, incluso junto a los acaramelamientos navideños, en que un recordatorio de la sangre de Cristo parece (solo parece) fuera de lugar, la Iglesia canta: “Nosotros los redimidos por tu sangre, en el día de tu nacimiento te cantamos un himno nuevo”. Así también, el Viernes Santo, día en que la Sangre redentora cobra especial vigencia, la liturgia de la Adoración de la Cruz clama: “Traspasado el cuerpo manso, de donde brotó la sangre que lavaron la tierra, el mar y los astros”.

Es por eso, y por mucho más que no cabría explicar en un artículo, que se comprende la necesidad de la festividad de la Sangre de Cristo. Esta festividad litúrgica fue instituida en 1849 por Pío IX, y confiada a los Misioneros de la Preciosa Sangre, congregación misionera fundada a principios del siglo XIX por San Gaspar de Buffalo (21 de octubre), gran devoto de la Preciosa Sangre. Benedicto XIV mandó componer la misa y el oficio propios definitivos. Pío XI la elevó a Solemnidad y la extendió a toda la Iglesia en 1933, con motivo del  jubileo por el 19no centenario de la Redención.

El 30 de junio de 1959 Juan XXIII publicó la carta apostólica “Inde a primis” donde recalcaba la importancia de dicha festividad, insertada en el marco litúrgico de las fiestas del Sagrado Corazón y la fiesta del Corpus (1). Pero, finalmente, la reforma del Vaticano II la suprimió (2), entendiendo que ya en el Corpus estaban intrínsecamente expuestos la adoración, importancia y significado de la Sangre de Cristo. Sí, pero no.

Y termino con una frase de la anterior citada Carta Encíclica:

"Así, pues, al acercarse la fiesta y el mes consagrado al culto de la Sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, prenda de salvación y de vida eterna, que los fieles la hagan objeto de sus más devotas meditaciones y más frecuentes comuniones sacramentales. Que reflexionen, iluminados por las saludables enseñanzas que dimanan de los Libros Sagrados y de la doctrina de los Santos Padres y Doctores de la Iglesia en el valor sobreabundante, infinito, de esta Sangre verdaderamente preciosísima, cuius una stilla salvum facere totum mundum quit ab omni scelere (de la cual una sola gota puede salvar al mundo de todo pecado)".


(1) También ordenó que a las alabanzas al Santísimo, en el momento de la Reserva se añadiera la exclamación “Bendita sea su Preciosísima Sangre”, así como se alaba su Cuerpo, su Sangre y su Corazón.
(2) Los misioneros de la Preciosa Sangre y las Adoratrices la celebran aún a 1 de julio.

Santos Niños Mártires de Nagasaki (II): Luisito

Santos Niños Mártires de Nagasaki (II): Luisito

Continuando con los Niños Mártires de Nagasaki, habiendo visto en el artículo anterior a Tomás o Tomé, vamos con el segundo:

San Luis Barike, niño mártir. 5 y 6 de febrero.
Era sobrino de los también mártires Pablo Barique y Leon Garazuma, y aunque era originario del mismo Meako, vivia en Firando, adonde se habían trasladado sus padres. El niño aún no era cristiano cuando su tío León, en una visita a sus padres, se lo llevó con él para educarle y enseñarle la fe cristiana. Finalmente se convirtió al cristianismo y fue bautizado.

León y Pablo, para mejor educarle, lo confiaron a los franciscanos de Santa María de la Porciúncula de Meako, donde el niño fue acólito, junto a Tomás. Pero no se le daban bien estos oficios, lo enviaron a la cocina, como ayudante del fraile cocinero. Le encargaron confeccionar y llevar la comida a los enfermos del convento y el hospital de leprosos que asistían los frailes. En este oficio destacó por su gran caridad, paciencia y amabilidad con que los ayudaba a incorporarse y comer. Muchas veces se excedió en sus funciones, quedándose en el hospital hasta que arropaba a los enfermos para que durmieran bien. Era el preferido de los frailes para acompañarlos en sus viajes misioneros o limosneros, por la disponibilidad, constancia y alegría del niño, que les hacía los viajes más fáciles. San Francisco Blanco, en una carta que escribe a Fray Marcelo de Ribadeneira mientras van apresados y camino del martirio en Nagasaki, dice “aquí va Luisillo con tanto esfuerzo y ánimo, que pone admiración a todos”. No tenía aún los doce años.

Como decía en el otro artículo, en el camino a su Calvario, los niños fueron compadecidos por los paganos. En especial Luis, lo fue de un noble de Karazu, que le ofreció salvarlo y ponerlo a su servicio como lacayo, si dejaba la religión cristiana, que le traería la muerte. Luis le contestó: “Mejor sería que tú te hagas cristiano para ganar el paraíso, adonde yo voy a ir en seguida”. Lo mismo pasó en Nangoya, donde el juez se prendó de él y le insistió para que abandonara su empeño, y Luis le respondió “no lo haría ni aunque me lo ordenara Fray Pedro Bautista”.

Narrado en la entrada anterior el suplicio de la mutilación, solo queda decir, y copio textualmente: “tan luego como Luis llegó al Calvario y supo cuál era su cruz, se abrazó á ella, y rebosando su dulce é infantil rostro la mas pura alegría, entregó su inocente alma al Supremo Hacedor”.

Santoral Redentorista (CSSR)

Santoral Redentorista (CSSR)

La Congregación del Santísimo Redentor fue fundada en 1732 por San Alfonso María de Ligorio (en la imagen), para predicar, principalmente, a los pobres y los campesinos. Es una congregación esencialmente misionera y preocupada por la promoción humana y espiritual de los obreros, jóvenes y, en general, de la clase socialmente baja y los excluidos. Ganar al hombre para Jesucristo Redentor es su carisma, misión y objetivo; para ello difunden, desde que se les encomendó, la devoción a la Madre de Dios bajo el conocidísimo título del Perpetuo Socorro, llevando esta advocación mariana hasta los confines del mundo. Practican la itinerancia, es decir, que, aunque viven en comunidades religiosas, pueden ser misioneros en solitario en ciudades o países. Tienen asociados a laicos colaboradores de la misión redentora, en parroquias o comunidades pequeñas, donde desarrollan su labor apostólica.


Enero:

5: San Juan Nepomuceno Neumann
, obispo.

14: Beato Pedro Donders, presbítero.

Marzo:
15: San Clemente María Hofbauer, presbítero.
23: Beato Metodio Domingo Trcka, presbítero y mártir.

Junio:
27: Nuestra Señora, Santa María del Perpetuo Socorro, Madre y Protectora de las Misiones.
28: Beatos Basilio Velychkosky, Nicolás Charnetskyj, obispos; Zenón Kovalyk e Iván Zyatyk, presbíteros; mártires de Ucrania.
30: Beato Jenaro María Sarnelli, presbítero.

Julio:
Tercer Domingo: El Santísimo Redentor.

Agosto:
1: San Alfonso María de Ligorio, Padre y Fundador, obispo y Doctor de la Iglesia.

Septiembre:
26: Beato Gaspar Stanggassinger, presbítero.

Octubre:
5: Beato Francisco Javier Seelos, presbítero.
16: San Gerardo María Maiella, religioso.

Diciembre:
8: La Purísima Concepción, Patrona de la Congregación.


Gracias a Tacho Juárez y a Angel Díaz Cáceres, por sus correcciones y aportes. Es lo bueno de este blog, lo hacemos todos.

San Juan Bautista, ruega por nosotros.

San Juan Bautista, ruega por nosotros.

Hace más de una década compuse estas Letanías de San Juan Bautista, para rendirle homenaje como el más grande de los profetas, Precursor del Altísimo, en su nacimiento, en su vida y en su muerte.

Las letanías tienen "trasfondo" bíblico, y están inspiradas en las Sagradas Escrituras, en la liturgia y en la Tradición de la Iglesia. La introducción y la conclusión respetan el esquema fijo de todas las demás letanías. La oración conclusiva está tomada de la Colecta de la Misa vespertina de la Vigilia, que se celebra al atardecer del 23 de junio.

En el Año Santo 2000, como un signo concreto de veneración a este Magno Profeta, las llevé a la Basílica romana de San Juan de Letrán, a él dedicada. En dicha Basílica, Catedral de Roma, se encuentra el célebre baptisterio dedicado a Juan Bautista. En aquella ocasión prometí al Santo Precursor que, en honor suyo, las distribuiría en sus dos festividades anuales: ésta, la más importante, que celebra su Nacimiento, y la del 29 de agosto, que es la memoria litúrgica de su Martirio. Renové este homenaje en 2003, y hace más de un mes, al regresar a la archibasílica.

Letanías de San Juan Bautista
(Bíblicas, para la devoción privada)
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros
Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros

Santa María, Reina de los Profetas, ruega por nosotros
Santa María, Nuestra Señora de la Visitación, ruega...

San Juan Bautista, ruega por nosotros
Profeta del Altísimo, ruega...
Precursor de Cristo,
Hijo de Zacarías e Isabel,
Juan, santificado en el seno materno,
Juan, de nacimiento admirable,
Juan, de vida intachable,
Juan, de muerte martirial,
Juan, de gloria inefable,
Juan, el más grande de los nacidos de mujer,
Nuevo Elías,
Voz que clama en el desierto,
Invitación a la penitencia y a la conversión,
Ejemplo de obediencia,
Modelo de vida contemplativa,
Pregonero de la Verdad,
Heraldo del Mesías,
Primicia de la Buena Nueva,
Amigo del Esposo,
Lámpara encendida,
Mensajero de esperanza,
Camino hacia el Cordero,
Palmera florida,
Grande como los cedros del Líbano,
Fuerte como el roble,
Duro como el mármol,
Noble como el oro de Ofir,
Puro como la miel silvestre,
Esplendor del Jordán,
Anticipo del nuevo Bautismo,
Ánfora de agua pura,
Justicia de los oprimidos,
Protector de los débiles,
Riqueza de los pobres,
Guía de los catecúmenos,
Fortaleza de los bautizados,
Testigo de la Luz,
Antorcha de la Santa Iglesia,

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

Oración
Dios todopoderoso, concede a Tu Pueblo la gracia de avanzar por el camino de la salvación para que siguiendo las exhortaciones del santo Precursor Juan, llegue seguro a Aquel a Quien el gran Profeta señaló como el Cordero de Dios, nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Rodolfo Roberto Reynoso.

Gracias, Rodolfo, por tu bello aporte. Las letanías son piropos, flechazos poéticos a Dios por medio de sus santos. en fin de cuentas, si los santos son roca, luz, palmeras y voz, es porque Él es todo eso en grado sumo y admirable. Ya lo dices tú claramente, pero lo recalco, estas letanías, al no ser aprobadas por ninguna autoridad eclesiástica, son exclusivamente para uso privado. Por más bonitas o inspiradas que nos parezcan no pueden ser utilizadas para el culto litúrgico de la Iglesia.
Ramón.

Los Niños mártires de Nagasaki (I): Tomasito.

Los Niños mártires de Nagasaki (I): Tomasito.

Hace unos días, en el rastro de Valencia (al cual recomiendo ir con mucho ojo a los carteristas) me encontré un libro que enseguida me llamó la atención, pero, como siempre hay que hacer con un anticuario, no aparenté prestarle mucha atención, así no se aprovecha y te sube el precio. Era “Vidas de los Mártires del Japón”, editado por primera vez en 1862 (aunque esta era una edición más moderna). Bueno, que finalmente lo compré, pero luego de pasar por el puesto varias veces y comprarlo como quien compra algo porque no ha encontrado nada. Si muestro interés, me clava el doble por lo menos. En fin, que leyendo el libro, he querido compartir con vosotros (en tres artículos) una reseña de unos mártires de Nagasaki de los que poco se habla, los niños mártires Tomás, Luis y Antonio:

Santo Tomas (o Tomé) Caxaqui, niño mártir. 5 y 6 de febrero.
Era hijo del mártir San Miguel Caxaqui, natural de Isce, aunque Luis nació en Meako y, como ya sus padres eran cristianos, fue bautizado apenas nacer. Desde niño aprendió el catecismo, que su padre le enseñaba mientras trabajaban juntos en la confección de arcos y flechas, oficio ancestral de la familia. Juntos ayudaron en la construcción de l convento franciscano de Meako, de donde Luis fue acólito de San Pedro Bautista. Fray Marcelo de de Rivadeneira (que se libró del martirio y es quien tomó nota de todo), viendo las dotes del niño para el aprendizaje, se dedicó a enseñarle las letras, el latín y la religión. Aprendía con gran facilidad y de memoria lo que se le enseñaba, llegando a conocer casi todos los salmos y himnos de la liturgia. Era un niño callado, piadoso y con un gran celo por la fe, llegando a predicarle a vecinos que aún no eran cristianos. Ayunaba todos los días mandados por la Iglesia, además de las Cuaresmas de San Francisco, por devoción al santo. Así, vivía una sólida vida cristiana que lo preparó al martirio, a los 13 años.

La persecución religiosa en Japón comenzó, como siempre, por causas políticas, malentendidos con los gobiernos y comerciantes occidentales. Las causas con complicadas y darían para mucho, porque no es una cosa de que un buen día se iniciara dicha persecución, sino un cúmulo de causas que llevan a la misma consecuencia: pagan los inocentes.

El caso es que, apresados los franciscanos (San Pedro Bautista y compañeros) y los jesuitas (San Pablo Miki y compañeros), el 1 de enero de 1597 fueron juntados los 26 mártires en Meako. Durante las cien leguas de camino que hicieron hasta el lugar del suplicio, los tres niños llamaban la atención de todos por su alegría e inocencia, llegando incluso muchos paganos a interceder por ellos, para librarlos de la muerte, pero siempre se negaron, inflexibles en su deseo de morir antes que apostatar. Este día 1 de enero se les leyó la sentencia de castigo por ser cristianos y negarse a abandonar el país y continuar predicando la fe extranjera. El 3 de enero fueron sacados a la plaza pública y se les cortó la oreja izquierda (la amputación natural o provocada era en Oriente un signo de desprecio, humillación, y, en definitiva, de reducir a nada a la persona). Mientras, los santos continuaban exhortando al pueblo a permanecer fieles en la fe. Y el más bello testimonio de esta fe, lo dieron los tres niños.

El niño Luis, al caer su oreja al suelo, la tomó, la mostró al verdugo y le dijo: “me parece poco”. Y Tomás y Antonio, dirigiéndose también al verdugo, le increparon: “corta, corta más si quieres, y hártate bien de sangre de cristianos”, y comenzaron a entonar el “O Gloriosa Domina”. Finalmente fueron crucificados y atravesados con dos lanzas, como los demás (en la imagen).

El libro trae la carta que Tomás escribió a su madre, mientras lo conducían a Nagasaki, su particular monte Calvario:

Con la gracia del Señor escribiré esta carta. En la sentencia está escrito que seamos crucificados en Nagasaki, juntamente con los Padres, que por todos somos veinticuatro. De mí, y de Miguel mi padre, no tengais pena ninguna, porque allá os esperamos en el Paraíso. Y aunque en la hora de vuestra muerte no tengáis Padre con quien os confeséis, tened grande arrepentimiento de vuestros pecados, con mucha devoción. Y considerad los muchos beneficios que recibisteis de Jesucristo Nuestro Señor. Y porque las cosas del mundo luego se acaban, aunque vengáis á ser pobre y mendigar, procurad de no perder la gloria del Paraíso. Y sufrid con mucha paciencia y amor cualesquier cosas que los hombres dijeren contra vos. Y mirad que es muy necesario que Mancio y Felipe, mis hermanos, no vayan a las manos de gentiles. Yo os encomiendo á Dios, y lo mismo pido, y que me encomendéis todos á su Divina Majestad: os vuelvo á encomendar, que es cosa muy necesaria, que tengáis siempre arrepentimiento de vuestros pecados, porque Adán (segun oí decir á los Padres) se salvó por la contrición que de los suyos tuvo, y así seréis vos justificado por la de los vuestros, cuando no haya Padre con quien confesaros. Dios sea con vos”.

Beata Osana Andreasi de Mantua.

Beata Osana Andreasi de Mantua.

Pregunta: y esta quien es? jamas la habia escuchado pero si habia visto una imagen suya en un templo dominico en Chiapas y quede con la duda de quien seria. (Siguen las preguntas sobre los grabados de mi álbum "Domini Canis" sobre santos dominicos en Flickr).

Respuesta: Es la Beata Osana, pero como ya expliqué en otro artículo, el grabador Palomino hizo lo que le dio la gana, puso a todos como santos y ya está, aunque el libro dice claramente que trata sobre Santos y Beatos. Y les doy una referencia, basándome en el Sacro Diario Dominicano y el en Compendio de Santos y Beatos del Orden de Predicadores. Ambas obras también la ponen como santa, aunque solo consta como beata:

Beata Osanna de Mantua, virgen dominica. 18 de junio.
Osana (u Osanna) nació en 1449, de padres nobles, la familia Andreasi, nobles de posición social y, como toda vida de santos, de virtudes. Y, para no ser menos, nos señalan que a los 6 años, su ángel de la Guarda le enseñó a orar y a preparar su corazón para entregarlo a Cristo. Para ello comenzó una ardua lucha contra las tentaciones, el dominio del cuerpo y del espíritu; mediante la penitencia, los sacrificios y las renuncias (dormía sobre una tabla, usó cilicio toda su vida, etc). A los 7 años, ya hizo voto de virginidad y a los 14 tomó el hábito de Tercera de la Orden de Santo Domingo, pero, caso curioso, su profesión como terciaria no consta sino con 50 años, seis años antes de morir. O ciertamente fue esta la edad en que abrazó la regla dominica o, probable también, vistió el hábito solo por devoción, como tantos, sin pertenecer a la Orden. Antes de recibir instrucción, la misma Virgen María la enseñó a leer y escribir.

Fue devota de la Pasión y sufrimientos de Cristo, los que llegó a sentir en su propia carne y alma. Particularmente tuvo devoción a la llaga del Costado, que en la mística católica es la expresión gráfica de la misericordia derramada hasta el extremo, el agotamiento. Como se lee de otras santas, Cristo la desposó consigo mismo, mediante el matrimonio místico, siendo “testigos” de la unión, la Virgen María y el rey San David (29 de diciembre). Pero esta vida mística no le hizo olvidar a la suprema virtud, según San Pablo: la caridad. Con su patrimonio socorría a los pobres, los enfermos, los mendigos. Fundó hospitales, atendía personalmente a los necesitados y daba limosnas para fines benéficos. Además, predicaba a los demás sobre Dios, la salvación, la necesidad de la penitencia y la conversión, ayudando a los que le pedían consejo a mejorar de vida, solucionar problemas o hallar la paz. En resumen, su vida fue como su frase preferida: “Perdido el día en que no se ha hecho una buena obra

Cristo intercambió con ella su corazón, como se lee de Santa Catalina de Siena (1 y 29 de abril), haciendo patente esta complacencia en sus virtudes y su vida ascética y mística. Le hizo partícipe de sus dolores y sentimientos, mediante las llagas de la Pasión, que Osanna llevó de manera visible. En 1505, a los 56 años, víctima de una enfermedad dolorosa, falleció, rodeada de la devoción de los mantuanos, que le profesaron devoción desde sus mismos funerales. León X avaló esta devoción, concediendo que la diócesis de Mantua rezara un oficio propio. Y lo confirmó Inocencio XII, extendiendo la memoria a toda la orden dominicana.

Sus tributos son los símbolos de la Pasión (cruz, corona de espinas, llagas), un corazón traspasado, el anillo místico, la azucena de la pureza.