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Tus preguntas sobre los Santos

Niños asesinados por judíos

San Werner de Oberwessel

San Werner de Oberwessel

Pregunta: buscando mi nombre, Werner, encontré tu blog y me pareció increíble lo que dices de mi “santo”. Veo que no compartes la idea del asesinato ritual de los judíos. Mis preguntas son: 1. podrías darme más datos del “santo”. 2. De verdad crees que fuera del todo imposible que los judíos lo mataran? Gracias. Es impresionante tu blog.

Respuesta: Gracias por el elogio, se intenta hacer bien.
Me haces una pregunta algo complicada de responder, porque la gente lee lo que quiere leer y no lo que se escribe… A ver, creo que los seres humanos no tenemos límites en bondad o maldad. Cualquier grupo humano es capaz de hacer cualquier atrocidad, pero una cosa es que lo hagan y otra cosa es que lo hagan por pertenecer a ese grupo; o sea, porque ese grupo humano tenga normas o creencias que impulsen a semejantes crímenes. Los ejemplos, sencillos: un grupo de judíos pudo matar a este niño, pero si lo hicieron no fue porque el judaísmo lo ordene. Hay unos curas pederastas, pero no porque la Iglesia lo ordene, como musulmanes terroristas, o protestantes del KKK. Muchos historiadores han demostrado que eran patrañas y calumnias eso de que los judíos asesinaban niños, pero eso no hace del todo imposible que alguno lo hiciera verdaderamente. También han demostrado otros cuanto colaboraron algunos judíos con el régimen de Hitler, pero lo hicieron a cuenta propia.

Y pasando a Werner y lo que sabe de él:

San Werner de Oberwesel, niño mártir. 19 de abril.
Werner fue un adolescente, jornalero de unas viñas, que en 1287, fue encontrado asesinado (abierto en canal, desangrado y colgado cabeza abajo en un árbol) en un campo cerca de Bacharach. No se halló el autor, ni el motivo, por lo que se creyó que tendría motivos ocultos, y de ahí a pensar que habían sido los judíos no hubo más que un paso. Era una época propicia a esto, los casos de Guillermito de Norwich o Simoncito de Trento eran conocidos y se concluyó que era el mismo caso: asesinato ritual por manos judías. Lamentablemente, esto se tradujo en una persecución popular contra los judíos (que, dicho todo, continuó durante la reforma y el establecimiento del protestantismo) mientras que Werner fue considerado mártir y santo, puesto que había padecido como Jesús.

El cadáver del niño fue enterrado solemnemente en capilla de San Cuniberto de Bacharach. Pero pronto surgió la idea de una capilla dedicada a él, comenzaron las peregrinaciones y se comenzó una bella capilla gótica, que aún no terminada comenzó a abandonarse: el culto fue efímero y pronto decayó, hasta que apareció el sacerdote Winand de Steeg, hombre culto, catedrático, capellán de la catedral de Bacharach, director espiritual de varios monasterios y el clero, participó en el Concilio de Constanza, fue secretario privado del rey Segismundo. En 1426 comenzó su trabajo para relanzar el culto y terminar la capilla iniciada. También se implicó en la canonización del niño, para dar estabilidad al culto, las peregrinaciones y demás.

Lo primero que hizo fue exhumar el cuerpo (metido en un ataúd de madera y enterrado en el suelo de la iglesia de San Cuniberto), lo trasladó a una urna abierta, y puso la mano derecha en una custodia de oro, sobre la misma urna. También mandó se recogieran en un libro los testimonios de gracias y milagros concedidos a los fieles que rezaban al niño mártir. La capilla se terminó, pero la canonización nunca llegó, los papas (especialmente Martín V) no veían con buenos ojos aquello, no les parecía claro, sobre todo porque no había constancia de que esa muerte violenta se debiera a martirio.

Winand murió en 1454, con la tristeza de no lograr la canonización de Werner. En 1689, la capilla fue destruida por los franceses, pero todavía se conservan unas románticas ruinas que muestran la otrora belleza del edificio. Aunque no canonizado, la devoción continuó y el título de “santo” lo conserva todavía. Es patrón de los viticultores y se suele representar con aperos de labranza, racimos de uva y una daga, arma del “martirio”.

Niños mártires, más

Niños mártires, más

Esta consulta nace de un comentario en el tema "Niños asesinados por judíos. No."

P: Qué horrible. Pienso que aún hoy aparecen niños asesinados por gente que no está bien de la cabeza, sean o no judíos.
R: Eso mismo pienso yo... No solo los que son asesinados simplemente, sino los que son víctimas de rituales extraños y desaparecen, sin hablar de los exclavos del sexo... en fin, mis dedos hasta se resisten a escribir de ello...

P: Pero, ¿por qué tenían que ser mártires? No entiendo. Yo creía que mártir es el que acepta el sacrificio... y no creo que esos niñitos hubieran podido elegir.

R: La respuesta a esto es que fueron considerados mártires por el momento en que sucedió su muerte: la época y el antisemitismo reinante en Europa. Si eran asesinados por ser cristianos y en ellos se imitaba el sacrificio de Cristo, pues ya, son mártires, ese era la idea. Además no siempre el martirio tendría que ser voluntario. Si te apresan, te amarran y te martirizan, sin que puedas escapar... eres tan mártir como el que fue expresamente a ello. Si vemos las vidas de los mártires, la mayoría fueron apresados y atormentados, sin escapatoria posible, incluso muchos vivían escondidos largo tiempo hasta que los hacían prisioneros.

En el caso de estos niños (y otros), pues también se podría considerar que, de haber tenido uso de razón y haber conocido a Cristo en plenitud habrían aceptado el martirio (este es el argumento tradicional para hablar de los martirios no "voluntarios"). En el santoral hay casos muy curiosos de martirios, que, hoy no pasarían por tales como el de Santa Bertha de Val’Dor, esposa de San Gomberto. Luego de viuda, fue abadesa y asesinada por los parientes de su marido por repartir todos sus bienes a los pobres. O Santa Cunnera, asesinada por dos señoras de muy malas intenciones y sin motivos de fe alguno, salvo el que se podría aplicar: "las asesinaron por ser buenas, eran buenas por ser cristianas, por tanto son mártires", pero es un argumento débil y polémico, como los niños Andresito, Werner, Simoncito, Dominguito del Val (en la imagen) y demás.

Niños asesinados por judíos. No. II Parte

Niños asesinados por judíos. No. II Parte

Seguimos con este tema polémico, nuevos datos y reflexiones. La primera parte está más abajo, ya sabéis como funciona esto de los blogs. Más de estos niños y sus imágenes.

Werner de Oberwesel, 19 de abril: (en la imagen) Era un niño pobre de 14 años, hijo de un viñador que trabajaba para una familia judía. El Jueves Santo de 1287 se encontró su cadáver destrozado, cerca de Bacharach. Enseguida se corrió la voz que los judíos habían usado su sangre en su fiesta de Pascua. Se desató una persecución que alcanzó a varios judíos, que fueron asesinados.  El rey Rodolfo I, convencido de la falsedad de la acusación, puso una multa a los asesinos de los judíos y ordenó quemar y desaparecer el cuerpo de Werner para evitar una veneración. Las reales instrucciones no fueron seguidas, por el contrario, se inició el culto a Werner como mártir y se cambió la advocación de la capilla de San Cuniberto de Bacharach en capilla de San Werner, y se comenzó a construir una gran iglesia, pero la pérdida de la batalla Baukasse no lo permitió. Asimismo se construyó una pequeña capilla en el sitio del hallazgo del cuerpo.

El culto decayó bastante hasta que Luis III promovió un renacimiento del culto, presionando para la canonización entre 1426 y 1429, pero solo logró un reconocimiento oficial de carácter local en 1428, aunque popularmente ya se le llamaba “San Werner”. La iglesia fue finalmente completada y embellecida. En 1548 una parte de las reliquias se trasladaron a Besancon, extendiendo el culto a Francia. Aunque la iglesia de Bacharach fue destruida y las reliquias se perdieron en el siglo XVII por las guerras, la fiesta de Werner se celebró en la Diócesis de Trier hasta 1963, cuando la diócesis eliminó la fiesta de su calendario. Sin embargo, todavía aparece "San Werner de Oberwesel" en el santoral alemán y la capilla consagrada él junto al Rihn fue restaurada en el año 2001. En las bellas ruinas góticas de la iglesia de Bacharach se colocó una placa con una oración de Juan XXIII y un texto aclaratorio y de reconciliación que zanjara el asunto. Aún así las imágenes de San Werner abundan y su veneración continúa. Se representa con los atributos del cuchillo y una caldera. Es patrono de bodegueros y de los viticultores en Reno, Alvernia y Borgoña.

 

Hugo de Lincoln, 29 de agosto: Nació en 1246 y era hijo de una mujer pobre, llamada Beatriz. El 31 de julio de 1255, a los ocho años, desapareció en circunstancias misteriosas. Unos cazadores dijeron a la madre que habían visto al niño seguir a un judio llamado Koppin hasta su casa y allí fue la madre y estos hombres. El cuerpo, desangrado, fue encontrado el 29 de agosto, cubierto con basura, en un pozo del mencionado Koppin. Esto fue suficiente para acusar a los judíos del asesinato. Koppin confesó el crimen ritual, confiando en la promesa que el juez encargado del caso, Juan de Lexington, le hizo de salvarlo si denunciaba a sus cómplices, lo que hizo el acusado (ya vemos, nadie es un angelito).

Koppin declaró haber atraído a su casa al pequeño y junto a otros que estaba allí para la ocasión, torturaron al niño, flagelándolo y coronándolo de espinas y, por último, crucificándolo en burla de la muerte de Cristo. Declaró que intentaron enterrarlo, pero por un milagro, la tierra se negó a cubrir el cuerpo del niño. Por esta razón, abandonaron el cadáver en el pozo. Añadió también que se trataba de una costumbre de crucificar niños cristianos una vez al año por odio a Cristo. El perdón estaba resuelto a darse, pero el rey Enrique  III, pasando por Lincoln unas cinco semanas más tarde, se negó a mantener la promesa de Juan de Lexington y Koppin fue ejecutado. Noventa judíos de Lincoln fueron detenidos y trasladados a Londres y dieciocho de ellos fueron ejecutados. Los supervivientes, declarados culpables, y condenados inicialmente a muerte, fueron indultados por la intercesión de los franciscanos y conmutada la pena por multas al rey (que listo!) Los milagros que se ocurrieron en la tumba del niño por su intercesión, lograron que su cuerpo fuera trasladado de la iglesia parroquial a la que Hugo pertenecía, a la majestuosa catedral gótica de Lincoln, donde fue enterrado con todos los honores y venerado como mártir.

Yo añadiría que aquí hubo una treta entre el juez y el tal Koppin, para librarse de algunos competidores, pues es sabido que los condenados o acusados, perdían los bienes. Pero a Koppin le salió mal la jugada. Es mi opinión.

 

La actitud de la Iglesia católica hacia estas acusaciones y el culto de niños supuestamente asesinados por judíos ha sido varia. y ambigua En algunas épocas se ha opuesto a ellas, pero en general ha hecho poco por parar el culto y en algunos casos los ha aprobado de forma explícita. Benedicto XIV permitió que se continuara con el culto de Andresito de Rihn de forma local, pero se negó a canonizarle. Por otra parte Gregorio X hizo pública una carta rechazando las acusaciones antijudías. Inocencio IV escribió: “cristianos acusan falsamente que los judíos mantienen un rito de comunión con el corazón de un niño asesinado; y si da la casualidad que se halla en cualquier lugar el cadáver de un hombre muerto, maliciosamente les cargan con la culpa”. (La iglesia protestante no canoniza, pero aceptaba las calumnias y asesinó judíos en revueltas alentadas por predicadores, aunque sin tener en su “nómina” ni culto a algún mártir, pues sabemos que no tienen santos.)

Aquí más infomación resumida en forma de lista, cortísima, que abarca una gran cantidad de épocas, de los que me ahorro detalles. Entre las dos guerras mundiales se manifiestan pocos casos, quizás debido a las mismas matanzas que trajeron estas guerras. Los más recientes investigados a profundidad y difundidos a la opinión pública son de 2005 en Rusia. (Los que no mencionan la fecha es porque coinciden con Semana Santa y Pascua)

1160 y 1179: tres niños en diversos sitios.

1181: Londres: Robert, niño.

1220: Alsacia: Enrique, niño.

1235: Navidad, Munich: 5 niños hermanos, hijos de un molinero.

1247: Vaucluse: niña de 2 años.

1267: Pforzheim: Margarita, siete años.

1279: Fiesta del Yom Kippur: Northampton, un niño.

1303: Turingia: Conrad, niño.

1429: Pentecostés, Württemberg: Ludwig van Bruck, niño.

1442: Lienz: Úrsula Pöck, cuatro años.

1468: España: niño de Sepúlveda.

1480: Portobuffole: Sebastián Novello, siete años.

1480 Treviso: Lorencito de Treviso (tuvo un culto local, desparecido tan espontáneamente como nació).

1486: Regensburg: seis niños son acuchillados y al parecer uno de ellos crucificado.

1529: Día de la Ascensión, Bösing: niño de nueve años.

1540: Sappenfeld: Michael Piesenharter, cuatro años y medio.

1592: Vilna: Simon Kierelis, siete años.

1595: Gostyn: varios niños.

1598: Woznik: Alberto Pietrzynin, cuatro años

1650: Bohemia: Matthias Tillich

1665: Mayo, Viena: una mujer desconocida aparece muerta y crucificada y coronada de espinas.

1744: Agosto, Montiggl: Fran Locherer, ocho años

1747: Marzo, Zaslav (Rusia): hombre desconocido, 33 años

1791: Fiesta de Purim, Siebenbürgen: Andrés Takáls, trece años

1803: Nuremberg: un niño de 2 años

1805 a 1823: Welish, Trofim Nikitin, 12 años; dos niñas adolescentes; Ivanov, 3 años y medio

1824: Beirut, Fatchallah-Sayegh: niña

1826: Varsovia: niño de 5 años

1827: Antioquía: dos niños

1829: Hamath (Asia Menor) : una joven turca cristiana

1831: San Petersburgo: una niña

1834: Trípoli: un anciano

1840: Fiesta de Purim, Damasco: los sacerdotes Thomas e Ibrahim Amara

1840: Rodas: niño de 12 años, comprobado el crimen ritual

1875: Fiesta de Yom Kippur, Zboró (Hungría): asesinato ritual niño de 16 años.

1877: Junio, Szalacs (Hungría): Therese y Emerich Szabó 6 y 9 años respectivamente.

1879: Octubre, Hungría, Lidi Sipos, 15 años.

1880: Alejandría: un niño.

1881: Alejandría: un niño cantor y acolito.

1882: Tisza-Eszlár (Hungría): Esther Solymosi, 14 años, niña judía de familia convertida al catolicismo.

1882: Constantinopla: dos niños.

1884: Enero, Skurz, Prussia: Onofre Cybulla, 14 años.

1885: Egipto: cristiano copto, circuncidado, crucificado, alanceado con desgarro enorme (hay fotografías).

1890: Damasco: Henry Abdelnour, niño.

1891: Corfú: María Dessyla, 8 años.

1891: Día de San Pedro y San Pablo, Xanten: Johann Hegmann, niño.

1891: Junio, Pasha: Griechen Stephanos, niña de 8 años.

1892: Port Said: Helene Vasilios, cuatro años.

1895: Fiesta de Yom Kipur, Hungría: Juliska Balars, 5 años.

1898: Julio, Bohemia: Maria Klima, 23 años.

1899: Bohemia: Agnes Hruza, 19 años.

1900: Konitz: Ernesto Winter, 18 años.

1910: Diciembre, Stettin: Helenne Brix (grandes evidencias de asesinato ritual. Partículas de hostias se hallaron en su interior).

1911: Marzo, Kiev: Andrei Yustinschy 13 años (las fotos no dejan lugar a dudas, las he visto; pero ni las pongo, por no contribuir a mas horror.  Además de los derechos, claro)

1911: Fiesta de Yom Kippur: Schönlanke, Olga Hagel.

1912: Pentecostés: Stanislaus Musial, 6 años.

1913: Lobsens: Agnes Kador, 6 años.

1913: Julio: Elma Kelchner, 12 años, con claras evidencias de asesinato ritual.

Niños asesinados por judíos. No. I Parte

Niños asesinados por judíos. No. I Parte

Pregunta: Que hay de verdad en los niños que dicen mataban los judíos y despues eran santos? Guatemala

Respuesta: Siempre temía me hicieran esta pregunta, por lo complicada que puede ser de responder, sobre todo en tiempos en que decir algo de cualquier religión o grupo social te puede convertir en mártir (entiéndase grupos no cristianos, porque a los cristianos se ve bien y "moderno" denigrarlos). Lo primero que hay que decir es que niños han sido torturados, violados y asesinados en todo el mundo, y hoy lo son también. A esto hay que añadir que la persona o personas que cometan estos salvajismos, si tienen una religión o pertenencia a grupo alguno, no comenten estos crímenes por su pertenencia a dicho grupo (salvo los grupos satánicos, claro está, que sí los comenten expresamente). En el caso de estos niños: ¿que los que los asesinaron eran judíos? Bien pudo ser, pero eso no implica que "los judíos asesinen niños". Esto es calumnioso y no procede de verdad histórica alguna. ¿Que estos criminales eran católicos o protestantes? Tampoco implica que aprendan eso en la iglesia.... y así, con todos los demás. En fin, resumiendo:

1. Estos niños sí existieron, está documentada su muerte violenta, aunque las causas no.

2. Sea quien fuere que los haya asesinado, incluso si lo hiciera en nombre de su religión, lo hizo a título personal, porque fanáticos, hechiceros, sectarios, supersticiosos y extremistas los tenemos escondidos en todas nuestras religiones. Pero ni el judaísmo, ni el cristianismo ni el islamismo (religiones de la Europa donde y cuando sucedieron estos hechos) ordenan tales crímenes. No se puede decir lo mismo de otras religiones llamadas "paganas" y de las sectas satánicas.

3. La leyenda de estos niños mártires, proviene del convencimiento, infundado, de que los judíos cometían crímenes rituales (antes habían sido acusados los cristianos, por el imperio Romano)

4. Es muy probable que dichos niños hayan sido sacrificados, (Andresito Von Rihn lo fue), pero por creyentes en hechizos y brujerías, no por los judíos.

5. Es de notar que ninguna historia es copiada de otra, cada una tiene su componente típico, los motivos del "ritual", los tormentos del cuerpo, el hallazgo del cadáver, la oposicion o no de la Iglesia, el desarrollo del culto.

6. No creamos que solo son "cuentos medievales" sino que se han podido contabilizar, al menos, 6 casos en el siglo XII, 15 en el XIII, 10 en el XIV, 16 en el XV, 13 en el XVI, 8 en el XVII, 15 en el XVIII y 39 en el XIX, pero no todos son venerados ni mucho menos. Es de notar que la atribución ha cambiado, de los judíos a los hechiceros y brujeros de la santería cubana o haitiana, pero los hechos continúan con más o menos parecidos.

7. Con respecto a su culto, hay que decir que NO fueron canonizados jamás, tan solo se aprobó su culto y en alguno, ni siquiera eso. Contrariamente a lo que se cree, en estas épocas era bastante fácil introducir un culto local, bastaba el entusiasmo popular, el cuerpo (a veces sin este) y las curaciones o milagros; luego vendrían las averiguaciones.

8. Estos niños solo recibieron una confirmación de culto, lo que es equivalente a una beatificación y, a lo sumo, oficio propio. Solamente se determinaba que podían recibir culto, sin que esto comprometiera la autoridad de la Iglesia, por eso han sido revocados algunos de ellos.

9. Por otro lado, cosa que se quiere ocultar cuando hace falta, ya el 2 de marzo de 1758, el franciscano Lorenzo Ganganelli, presentó a la Congregación de Santos, la refutación de semejantes "crímenes que inculpan a judíos", aunque aceptando como veraces sólo dos casos: Andresito de Rinn y Simonino de Trento. Y si leemos bien, la Iglesia fue cauta en la mayoría de los casos. Asi mismo tampoco es cierto que fuera el Concilio Vaticano II el que desterrara todos los cultos a los niños, puesto que ya desde antes se había hecho.

10. Por favor, me limito a contar la historia, así que guárdense los comentarios ofensivos, sobre todo si no leen lo que escribo arriba. Es que casi hay que pedir mil desculpas por escribir sobre algo "polémico". En este mundo vivimos.

Dicho esto, veamos una brevísima reseña de cada uno, tal y como nos dice su "historia":

Andresito Von Rhin, 12 de julio: (en la imagen) Nació en 1459. Tenia dos años al quedar huerfano y quedó a cargo de su tío, hostelero que lo vendió a unos judíos que lo circuncidaron y lo colgaron de un árbol, en 1462. Al hallarlo fue sepultado,sin hacer investigación ni buscar culpables. En 1475, al conocerse el caso de Simoncito de Trento, se pensó que habría sido lo mismo y se esculpió una lápida contando todo el suceso. Se construyó la primera capilla en 1620. En 1751 Benedicto XIV concedió misa y oficio propio, pero denegó la canonización, por ser "imposible moralmente", al no haber pruebas de martirio. En 1985, el obispo de Innsbruck, retiró el cuerpo del culto público y en 1994 abolió oficialmente el culto a Andresito, aunque su tumba sigue siendo meta de peregrinaciones.

Simoncito de Trento, 24 de marzo: El 3 de marzo de 1475 (Jueves Santo), a los dos años y medio, despareció misteriosamente, apareciendo el Domingo de Pascua su cuerpo inerte y destrozado, en una zanja de agua que pasaba bajo la casa de unos judíos. No ayudaban mucho los recientes sermones muy duros con los judíos del Beato Bernardino de Feltre. Se apresaron treinta personas, miembros de tres familias. A pesar de la intervención del Papa Sixto IV y Segismundo, duque de Tirol, opuestos a la política del príncipe-obispo Hinderbach, se torturaron salvajemente a los inculpados, y 15 de ellos fueron conenados a muerte. Este mismo príncipe-obispo Hinderbach hizo imprimir la "vida y milagros" del Beato Simoncino, promoviendo su culto como mártir. Sixto IV prohibió bajo excomunión semejante culto, pero la predicación franciscana y el fervor popular pasaron por encima de la prohibición. Ya Sixto V fue más indulgente y concedió misa y oficio propio, lo que asentó el culto que con el barroco creció al menos en forma artística y devocional. Hasta 1955 se celebraba una esplendorosa procesión con el santo cuerpo y las herramientas del martirio. En 1965, se abolió oficialmente el culto a Simoncino de Trento, pero quedan sus imágenes y pinturas extendidas y algunas son veneradas aún.

Guillermito de Norwich, 25 de marzo: La única fuente sobre su existencia es una "vitae" escrita por un monje, Tomás de Monmouth, escrita en 1170. Este monje cuenta que el 25 de marzo de 1144 (sábado santo), se encontró una bolsa colgando de un árbol, que contenía el cuerpo masacrado de Guillermo (William), aprendiz de doce años. Fue enterrado en la catedral de Norwich, y solo cinco años después se trató de dar una explicación al hecho de aquel salvajismo. Y fue Teodoro, un judío convertido, quien contó que los judíos creían que asesinar a un niño cristiano cada año, adelantaría la liberación del pueblo judío. Una mujer confirmó esto y ijo que el niño había sido asesinado por los judíos donde trabajaba. En 1151 el cuerpo fue puesto a la veneración pública, donde continúa. Su culto no recibió aprobación nunca y tampoco ha sido reprobado, y es totalmente local. Se celebra el 25 o 26 de marzo, según el lugar.

Rodolfito de Berna, 17 de abril: En 1294 (según la historia) un grupo de judíos atrajo al niño Rodolfo a unas canteras y allí, parodiando la crucifixión de Cristo, lo crucificaron. El crimen se mantuvo oculto, pero fue descubierto y, el niño fue considerado un mártir y fue enterrado con grandes honores en la catedral de Berna, en el altar de la Santa Cruz, que pasó a llamarse "de San Rodolfo". En 1485 se construyó una hermosa iglesia y el cuerpo fue expuesto en una urna riquísima. En 1528, los calvinistas profanaron la iglesia y las reliquias (aun siendo no santo, todos los restos merecen respeto), el cuerpo fue enterrado o despedazado, y nunca más se encontró. El culto al niño Rodolfo no recibió nunca aprobación ni fue incluido en el martirologio romano, aunque tenía un oficio propio, derogado en 1908.

Cristobalito de la Guardia, 26 de septiembre: Según una "biografía" nació en Toledo, España, el 17 de diciembre de 1787 y sanó milagrosamente de epilepsia por intercesión de San Juan de Mata, por lo que su madre lo vestía con el hábito trinitario como signo de gratitud. A los cuatro años fue secuestrado por judíos supersticiosos que creían que con polvo de corazón de niño cristiano y una hostia consagrada podrían envenenar las aguas. Cristobalito fue secuestrado y sometido a torturas similares a las de Cristo, en la Semana Santa de 1491. Dos años después del "martirio" se permitió su culto y comenzó a representársele con el hábito de los trinitarios, que difundieron su culto en España, por influencia de San Simón de Rojas. Contrario a los demás, el culto fue aprobado tardíamente, en 1805 y aún se mantiene vivo (aunque los trinitarios lo eliminaron de su calendario propio).

Dominguito del Val, 31 de agosto: Es el más conocido de todos y el más venerado, incluso fuera de España. Niño aragonés, hijo de un notario llamado Sancho. Era cantor de coro, a los siete años fue secuestrado por un judío, que lo llevó adonde unos rabinos, que lo martirizaron y asesinaron, y arrojaron su cuerpo al río Ebro. Su cadáver fue encontrado milagrosamente y su culto se propagó de inmediato y permanece aún, pero nunca recibió aprobación total. El pequeño mártir se representa revestido de sotana y roquete, vestimenta de los cantores, crucificado y coronado de espinas.

Lorencito de Sossío: Sobre este niño mártir, con parecidas características, no tengo información, pero sé que también existe.