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De San Roque, vida y leyenda

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Pregunta: Agradecería recibir información sobre la vida de san roque y el porque se lo asocia con un perro. Desde ya muy agradecido y lo felicito por el impresionante trabajo que realiza, lo claro y bien completo de las respuestas. He pasado horas leyendo en su blog un poco de cada cosa, desburrándome un poco. Argentina.

Respuesta: Gracias por dedicarle tantas horas al blog, me halaga que te guste.
De San Roque hay algunos datos históricos, pero lo más que se sabe es por tradición oral, aunque de existir, existió, eso no tiene duda. Así que ni es un mito celta, ni una antigua divinidad pagana reconvertida. Estos pocos datos afirman que nació en 1350 (no en 1295, como se decía antes) y nació en una familia de clase media. Desde su nacimiento tenía un curioso lunar en forma de cruz que, típico de los tiempos, fue tomado como una señal divina.

Muy joven, Roque perdió a sus padres y decidió hacerse peregrino y atender a los pobres, por lo que dio todo su dinero a los pobres y confió a su tío administrar sus bienes en beneficio de estos. Se dirigió a Roma, pero deteniéndose en cada sitio que podía cuidar enfermos e inválidos. En Roma estuvo tres años y, de regreso a su casa, pasando un tiempo en Piacenza, atendiendo a los enfermos, quedó contagiado de la peste.

Desalojado de la ciudad, donde tanto bien había hecho, se refugió en un bosque, esperando morir. Alli, día tras día, un perro le llevaba un trozo de pan; el dueño del perro, que no era hombre piadoso ni siquiera una buena persona, quedó admirado por semejante hecho y se convirtió, arregló sus asuntos y cambió de vida. Contra todo proóstico, Roque sanó de la peste, se dirigió a su tierra, que estaba en ese momento en guerra, no fue reconocido, fue tomado por un espía, y sin juicio alguno, lo enviaron a la cárcel, y según la historia estuvo entre 5 y 8 años entre rejas, donde murió. La leyenda dice que, al ser preparado su cadáver, su abuela lo reconoció por el lunar.

Esto es la historia, pero como siempre… hay una leyenda creada posteriormente y que busca florear la vida del santo, hacerla más vistosa:

Roque era hijo de Juan y Libera, príncipes de Montpellier y descendiente de la Casa Real francesa. Sus padres no podían tener hijos y rogaron a la Virgen María les concediera un hijo. Nacido este (con lunar incluido), le llamaron Roque.el niño se abstenía del pecho de su madre dos días a la semana, para ayunar. A los siete años ya hacía todo tipo de obras piadosas y caritativas. Entonces su padre cayó enfermo y le dijo: “Roque, me estoy muriendo. Como legado te dejo cuatro cosas; la primera, servir a nuestro Señor Jesús; la segunda, servir siempre a los pobres; la tercera, te nombro dueño de mi propiedad y bienes, que deberás emplear en beneficio de los pobres; la cuarta, que siempre haya en tus casas, espacio para pobres, enfermos y huérfanos”.

Cuando Roque tenía 20 años, su madre murió y él se dedicó a visitar las casas de los pobres, a ayudar a enfermos y necesitados de palabra y obra. A las chicas pobres les dotaba para que pudieran casarse, en fin, que todo lo que su padre le había dejado lo dio a los pobres. Cuando consideró que había cumplido a su padre, decidió llevar vida de peregrino. Después de un largo viaje por varias regiones, llegó finalmente a Roma, que estaba llena de apestados. Obtuvo alojamiento en el palacio de un cardenal que, al poco tiempo, también cayó enfermo, pero Roque lo sanó haciéndole la señal de la cruz.

Permaneció tres años con el cardenal, dedicado a los enfermos y los pobres, sin revelar su origen noble. Cuando el cardenal murió, se fue a Piacenza, pues había oído decir la peste hacía estragos allí. Se llegó al hospital donde pasó mucho tiempo acogiendo pobres, hasta que un día tiene la visión de un ángel que le dice: "Roque, levántate y prepárate a sufrir tu propia llaga”. En ese momento se dio cuenta de que había enfermado de peste, por lo que fue arrojado por los mismos que hasta hacía poco atendía. Algunos protestaron, pero el dueño del hospital mintió: "El peregrino enfermó de la peste y se fue en contra de nuestra voluntad”.

Algunos lo buscaron, temerosos que Dios les castigara con más enfermedad por arrojar a un hombre tan bueno, pero no le hallaron. Roque se fue a un bosque, donde se hizo una choza. Por un milagro, de la tierra brotó una fuente que le daba agua. A los pocos días apareció el perro con el pan en la boca, ya conocido, el dueño, llamado Gottard que le persigue y halla a Roque, que le dice: "amigo, aléjate de mí, porque tengo la plaga”. El joven se va, pero regresa impactado si no debía hacer lo mismo él, que es cristiano, mientras su perro es un animal. Roque le contestó que aunque cumpliera los mandamientos, que dejara todo, se hiciera pobre con los pobres, salvaría su almay ocurriría un milagro. Así fue, Gottard lo dejó todo, se dedicó a los pobres a pesar de su familia y entonces llegó el milagro: sanaron los apestados de Piacenza.

Entonces, Roque oró para que Dios le librase de su enfermedad, y así pasó. Se dirigió a su tierra natal y pasó lo que ya sabemos. Error, cárcel, muerte, reconocimiento y entierro solemne, salvo que la leyenda incluye otros detalles: una intervención mariana, la confesión y comunión y un pergamino en el que Roque aclara quien es en verdad.

En 1485 las reliquias fueron trasladados desde Montpellier a Venecia, hecho que desplegó su culto por toda Europa, sobre todo gracias a los franciscanos, que le hicieron terciario de su orden. Las primeras representaciones del santo están en Nuremberg y Bingen, asimismo los primeros traslados de otras reliquias fueron a Amberes. Así que fueron los Países Bajos los que fomentaron más su culto. En los campos de Francia, el 16 de agosto se bendicen hierbas que mezclan con el forraje, para la protección del ganado.

Es patrón contra la peste, el cólera y otras epidemias, y para el dolor en los pies, las rodillas y las piernas, la rabia, la peste y todo tipo de accidentes y llagas. También protege a presos, enfermos, hospitales, hospicios, médicos, cirujanos, farmacéuticos y sepultureros, peregrinos, agricultores, jardineros, vinateros, camineros, carpinteros,  fabricantes de fuegos artificiales, marinos y carreteros. También es patrono de las ciudades de Montpellier, Parma y Venecia.

Su iconografía aunque variada, es abundante y perfectamente reconocible: viste de peregrino (bastón con calabaza, sombrero, concha). Suele levantar la ropa con un bonito gesto, para mostrar las llagas, y casi siempre le acompaña el perro, que lleva el pan en la boca, y a veces un ángel. Su fiesta es el 16 de agosto, pero también aparece a 13 ó 18 del mismo mes.

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Domingo, 18 de Julio de 2010 00:42. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 7 comentarios.

Al fin, la comadreja.

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De las cosas que he aprendido en este mundillo de santos, aparte de que muchas cosas no son en realidad como nos han contado; es a tener paciencia y que cuando menos buscas una cosa ¡zas! aparece... A que viene esto? Pues a que cuando empecé a interesarme por el tema de los Santos y sus animales, obtuve (Dios recuerde como) la información de que al Beato Jordán de Sajonia, se le representaba con una comadreja... al ser un animal tan raro, me quedó la curiosidad de saber el por qué de semejante bicho en la vida del santo. Y he aquí, que hace un par de días, buscando información sobre Santa Bertha de Arras (la cual no tiene nada que ver con Jordán) ¡voilá! llega a mis manos, mis ojos, mis oídos la información ansiada.

Que sí, que es una bobería y que es un tema que no importa a nadie, pero a mi, vamos, me da igual... y aquí va la historia de la comadreja, o mejor dicho, del santito y su comadreja:

La leyenda dice que en 1236, paseando con el hermano dominico sacristán del convento de Lausana, entre que hablaban de Dios, ante sus ojos, una comadreja apareció de pronto y más rápida aún, entró a su madriguera.El hermano se quedó embobado mirando allí y Jordán le preguntó: "¿Qué ves ahí, que tanto te llama la atención?" El fraile contestó: "Hay una hermosa criatura, tan blanca como la nieve". El santo, sonriendo, se inclinó hacie el agujero y dijo "Bueno, mi pobre criatura, sal, para que podamos verte". Inmediatamente el animal asomó el hocico, salió y se acercó a Jordán, dejándose acariciar por él largo rato, hasta que el santo le dijo: "Ya está, ahora vuelve a tu agujero, y alabemos al Señor que te hizo". Inmediatamente el animalejo desapareció en su madriguera.

Y ya está. Y puestos, pues solo queda contar algo sobre el beato.

Beato Jordán de Sajonia, general dominico. 13 de febrero.
Nació cerca de Paderborn, y estudió en París, donde conoció a Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto), cuando este visitó la ciudad en 1219. El Miércoles de Ceniza de 1220, fue ordenado sacerdote y poco después se presentó a Domingo: quería entrar en la Orden de predicadores, recién fundada, pero ya establecida en Bolonia, París y otras ciudades de Francia, Alemania, Italia y España.

Llegó a ser General de la Orden y bajo su gobierno, esta floreció abundantemente, llegando hasta el último rincón de Europa. Fue un hombre de grandes virtudes y dotado para la predicación, la enseñanza y el gobierno. Con su ejemplo ganó a San Alberto Magno (15 de noviembre) para la orden y los estudiantes lo amaban sinceramente, por su equilibrio entre justicia y misericordia. En una ocasión, uno le preguntó qué era mejor: la oración o el estudio de la Biblia. Él respondió con otra pregunta: "¿Qué es mejor, comer o beber?; tienes que hacer las dos cosas". "Lo mismo sucede con la oración y el estudio de la Biblia", fue la respuesta

Al regresar de una peregrinación a Tierra Santa, perdió la vida en un naufragio frente a la costa de Siria. Fue enterrado en la ciudad costera de San Juan de Acre. Fue beatificado en 1828 y se representa con un libro, una cruz, con un lirio y con la susodicha comadreja (de esta forma jamás lo ví, os debo la imagen)

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Viernes, 16 de Julio de 2010 23:38. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 2 comentarios.

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De santos y animales, o animales y santos...

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Abejas: San Modemnoc (era del monasterio de San David de Gales y, al ser enviado a Irlanda, sus abejas del monasterio le seguían hasta la barca, así por tres veces, hasta que San David las autorizó a marcharse también), San Pablo Aureliano (en la isla de Batz encontró abejas silvestres, que reunió en un enjambre y puso en una colmena enseñando a la gente cómo conseguir miel).

Águila: San Servacio de Tongres (un día un águila le protegió del sol con sus alas extendidas), San Teodorico (alentado por la virgen Susana, que pretendía fundar un monasterio, el santo se adentró en un bosque, donde un águila blanca, volando en círculos, le señaló el sitio. Durante muchos años, el aniversario de la fundación, se veia al águila milagrosa dando vueltas en el cielo).

Ciervo: San Patricio (uno herido, al que salvó, le indicó el sitio adonde levantar una iglesia a la Virgen María), San Procopio (uno se refugó detrás suyo, huyendo del duque Ulric de Bohemia, que lo perseguía, luego se quedó viviendo con él ).

Cigueña: San Senan de Iniscatthy, San Flannan de Killaloe, San Columba y San Kentingern (en los tres, la idéntica historia. Se quedan sin luz en algún sitio y cuando se la llevan, el potador de la luz, le sorprednde orando mientras sus dedos, cual velas, iluminan la estancia, a lo que el santo le dice "por curioso, una cigueña te comerá un ojo". Así mismo fue, al salir de allí, una cigueña le arranca un ojo, pero el santo lo repone milagrosamente),

Cordero: San Clemente Papa (durante una sequía, un cordero le enseñó donde había agua, respando el suelo con la pata. Cavaron y brotó una fuente).

Delfín: San Luciano de Antioquía (uno devolvió su cuerpo del mar, adonde que habia sido lanzado y sus discipulos le dieron sepultura).

Dragón: San Vigor de Bayeux (eliminó a uno en Bayeux), San Willebold de Berkheim (la única referencia es que sus parientes levantaron un monumento donde se le ve pisando un dragón. Tal vez signifique el pecado), San Efflam de Bretaña (mientras el rey Hoel I intentaba matar uno en Querlaz con su ejército, al santo le bastó hacer la señal de la cruz junto a sus monjes para que el bicho se lanzara al mar. En gratitud, el rey le concedió terreno para su monasterio).

Esturión: Santa Amalberga (huyendo de Carlomagno al llegar a un río no encontró ninguna embarcación y un esturión enorme, salió del agua y presentó su espalda, ella lo montó, y la llevó al otro lado del río).

Gato: Santo Domingo de Guzmán (queriendo mostrarle a unas damas de la nobleza el error de las herejías, oró y apareció el espíritu de Manes en forma de un enorme gato negro), San Nicolás de Tolentino (los diablos le atormentaban en forma de gatos que corrían por las paredes y techo de su celda).

Lobo: San Gernad (un soldado pidió al santo antes de una batalla que rezara para que sus pecados fueran perdonados; en la batalla fue decapitado y Gernad envió a sus discípulos a encontrar el cuerpo, que estaba custodiado por un pájaro blanco, mientras que la cabeza se la entregó un manso lobo. En otra ocasión, un lobo que había matado a uno de los bueyes del santo, tomó su lugar en el arado) San Malo o Maclovio (hizo que un lobo que se había comido un burro de una anciana, llevara a su espalda la leña de la abuela).

Mula: San Juan de la Cruz (viajando a fundar en Málaga, la monja María de Cristo fue tirada por la mula que la llevaba, quedando sin sentido y con una herida en la sien. el santo sólo la tocó y ella despertó), San Sixto I (a los mil años de su muerte, su cuerpo se trasladaba a Benevento y al llegar a Alatri, la mula que llevaba la urna no quiso seguir, por tanto, allí fue enterrado hasta hoy).

Murciélago: San Nicolás de Tolentino (el diablo entró en esta forma una noche en su celda e intentaba apagar su candil, que se encendía milagrosamente de nuevo)

Oca o ganso: Santa Faraílde de Gante (simplemente porque "ganso" es el significado del nombre de la ciudad de Gante), San Rigoberto de Reims (le regalaron un ganso para cenar, el monaguillo del santo lo agarró, pero al caminar un trecho se le escapó. Rigoberto rezó y el ganso vino volando a sus pies, desde entonces vivió junto a él, le seguía en sus paseos y se quedaba a su lado cuando decía misa en la catedral).

Oso: Santa Teodora-Teodoro (sanó a un hombre que había sido despedazado por una bestia, algunas versiones dicen que es un oso), Santa Amalberga (cuando Carlomagno pretendía forzarla, un oso salió del bosque y Carlomagno se olvidó de ella, a perseguir y matar al oso. Valiente amor que le tenía...).

Paloma: San Fabián (durante elección del sucesor del papa San Antero, una paloma se posó sobre la cabeza de Fabián que pasaba por ahí de casualidad y fue inmediatamente elegido).

Patos: San Colman (amansó unos patos salvajes en Leinster, a partir de entonces, por muchas generaciones fueron mansos, se dejaron alimentar por mano. Cuando un pecado, escándalo o triquiñuela agravaba a la iglesia local, se iban del lago y esta se volvía turbia, apestosa y llena de infecciones).

Pollos: Santa Lidwina (un canónigo praemonstratense mató unos capones para una cena, y al ir a confesar a la santa, esta le pidió la grasa para sus curas, él le dijo que no serían suficiente, pero era una excusa, porque no quería quitar la grasa antes de cocinarlos. Ella le dijo "pues entonces espero que los ratones que coman los pollos". Pues así mismo fue, esa noche las ratas invadieron la despensa. En otra ocasión le pidió unas manzanas para otro remedio y se las mandó enseguida, no digo yo)

Perro: San Estanislao Kotska (el demonio le molestaba en forma de un enorme perro negro), San Juan de la Cruz (yendo de viaje, un perrazo enorme le salió furioso al paso a él y su compañero; el santo le tocó el hocico diciéndole "anda, vuélvete" y así hizo el perro), San Quirino (sus manos y pies cortados fueron arrojados a los perros, que se negaron a devorarlos).

Pez: San Corbiniano (en una ocasión, un viernes, mandó a un criado suyo a pescar y este halló un enorme pez dormido en la superficie del agua, lo arponeó y después de una dura lucha, lo pudieron comer)

Piojos: Santa Teresa de Jesús (en una ocasión sus monjas se hicieron hábitos de tela áspera y burda, genial para criar ácaros de todo tipo, que Teresa llama "piojos". Ante la picazón, la santa rápidamente organizó una procesión cantando "Pues nos dáis vestido nuevo Rey Celestial, librad de la mala gente este sayal". La cosa terminó en risas, ronchas y claro, en que los bichos se fueron. Hay un Cristo que conserva este nombre "El Cristo de los Piojos")

Serpiente o basilisco: San Marcelo de París (murió una mujer de mala vida en la ciudad y a pesar de estar excomulgada, fue enterrada en sagrado; al enterrarla apareció una serpiente enorme que se metió en la sepultura. Avisado el Santo, fue al cementerio y con su estola hizo salir al bicho, y así atado la arrastró por la ciudad), Santa Hilda de Whitby (convirtió en piedra a unas serpientes que se acercaron a su monasterio).

Vaca: San Cuby de Cornualles (tenía una vaca con su ternero para la leche de los enfermos. Un día el ternero se metió en el pasto del monasterio vecino y lo ataron fuertemente por la pierna. Cuby lo reclamó, pero los monjes le dijeron que probara desatarlo. Cuby le cortó la pata al ternero y la dejó allí, mientras se lo llevó a la vaca, que era idiota como toda buena vaca, y no se dio cuenta de nada), San Edern de Bretaña (tuvo que abandonar su monasterio acusado falsamente de robar una vaca. En la imagen).

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De Santos y animales... una prueba.

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Prueba irrefutable de cuanto están presentes los animales en la iconografía cristiana. Aquí en esta imagen, los cuatro Padres latinos de la Iglesia, aparecen cada uno con animales. Sin proponérselo, forman un conjunto donde el atributo más característicos es precisamente el animal:

San Gregorio Magno, con paloma
San Jerónimo, con león.
San Agustín, con paloma.
San Ambrosio, con abejas.

Y si estuviesen los cuatro Padres Orientales, llevarían su paloma también. Y así, en nuestras iglesias, si nos fijamos algún ejemplar zoológico hallaremos.

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Miércoles, 24 de Marzo de 2010 03:01. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 1 comentario.

De nuevos santos y nuevos animales

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Y amenazo con más...

Abejas: San Marontius (su madre consultó S. Amando, sobre el destino de su hijo. Oyendo misa, una abeja entró por la ventana y dio tres vueltas sobre Marontius, por lo que amando vio una señal y lo destinó a la vida religiosa), Santa Cristina de Bretaña (siendo niña adornaba los altares de la iglesia de su tío San Herve. Todos los sábados cuando cambiaba las flores acudían las abejas, que zumbaban haciendo música como alabanza), San Panteno (solo porque San Clemente de Alejandría, su maestro, lo llama "la abeja de Sicilia," por la miel que se extraía de sus obras, y, claro, porque era siciliano), Santa Bega (simplemente por el nombre, Bega o Bee, o sea, abeja).

Águila: Santa Prisca (un águila defendió su cuerpo de los perros, hasta que los cristianos la enterraron), San Bertulfo (una lo protegió con sus alas de un aguacero, mientras daba pan a los pobres), San Sabino de Canosa (en la procesión para la consagración de la iglesia de San Miguel de Monte Gargano, el sol quemaba con ardor, el santo imploró ayuda y una gran águila llegó se puso entre los viajeros y el sol, haciendo sombra todo el camino).

Anguila: San Wilfrido de York (en Bosham, donde la gente se moría de hambre, hizo oración, obtuvo la lluvia e hizo que los hombres pescaran cientos de anguilas que aparecieron milagrosamente).

Ballena: San Otón de Bamberg (un sacerdote pagano mandó le alancearan por predicar contra sus dioses, en eso, una ballena quedó varada en la costa, lo que fue visto como un signo de bendición de Dios y la santidad de Otón por aceptar el cristianismo), Beato Ignacio de Acevedo (yendo a Río de Janeiro en barca, un pez enorme, tenido por ballena, se abalanzó contra la barca, el santo le hizo la señal de la cruz y el pez se hundió).

Basilisco: San León IV (cantando salmos y portando imágenes sagradas, hizo huir a uno que vivía bajo suelo de la iglesia de Santa Lucía en Roma, que mataba con su alieto venenoso y convertía en piedra a quien lo mirase. Esto ni Spielberg...)

Buey: San Wolfang de Ratisbona, San Valentín de Passau, Santa Trofimena (un par de bueyes llevaban en un carro su cadáver desde el mar, donde había sido arrojado, y se detuvieron en Patti, sin moverse, por lo que las reliquias se quedaron allí), San Quirino (fue arrastrado por bueyes hasta el lugar su martirio final, donde fue decapitado).

Búho: Santa Judith (un chiquillo agarró una lechuza, y por hacer una travesura, se puso el pájaro en la cabeza, se envolvió en una capa larga y entró en la celda de Judith, que gritó viendolo como el diablo. El joven se echó a reír, pero ella arrojó la lechuza al fuego, que se quemó, pero salió volando y ululando. Ante el olor, Judith le dijo al niño: "No hay equivocación, el olor es sin duda el del diablo.")

Caballo: San Herme de Mesia (sacó el diablo que había poseído el caballo desbocado de una mujer, salvándola de la muerte junto a su hijo), San Isidoro de Sevilla (en alegorías como extirpador de la herejía y los infieles en España(!))

Cabra: San Cuby de Cornualles (el príncipe Gwynedd perseguía una cabra, que se refugió en la ermita del santo, por más que la obligaba a marcharse, la cabra siempre volvía. El prícipe, impresionado le donó tierra para su monasterio).

Ciervo: San Marcos de Lucera (iba acompañado de dos diáconos por un bosque; uno de ellos, llamado Aristóteles, cayó desfallecido de hambre, Marcos se adentró en el bosque y volvió con una cierva, que se dejó ordeñar para alimentar al diácono),

Cigüeña: San Godofredo de Amiens (a los cinco años, en su monasterio, pretendió derribar un nido de cigueñas en el claustro y la madre le picoteó los ojos, pero haciéndole la señal de la cruz el pájaro retrocedió y el santo sanó su vista), San Columba de Iona (tuvo compasión de una pobre cigueña cansada, que volaba hacia Irlanda, tierra natal del santo. La cosa es que tres días antes de que llegara, tenía la premonición y preparó todo para socorrer al animal)

Garrapatas: San Prudencio de Tarazona (le prepararon un banquete y los platos fueron perros y gatos aasados, al bendecir la mesa, los animales revivieron. Como lo querían linchar junto a sus siete diáconos tuvo que salir huyendo. Ya a una distancia segura, se volvió, les maldijo, llenando ciudad de garrapatas, que mató a todos los perros y gatos de la ciudad)

Gatos: San Ivo (el gato es considerado como el abogado; vela por su presa, clava las garras en el momento adecuado y con prontitud, y cuando tiene a su víctima juega con ella, sin dejarla escapar de sus garras. interesante comparación), San Moling de Ferns (un día mientras leía, una mosca se posó en su libro, entonces una golondrina se apoderó de la mosca, y al instante, su gato atrapó la golondrina "¡Qué vergüenza de gato!", dijo el santo, y entonces el gato soltó la golondrina)

Halcón: San Quirino (su lengua cortada fue ofrecido a uno, que la rechazó), Beato Hugo de Vaucelles (tenía uno domesticado, que dejó libre en las mismas puertas de la abadía a la que entró, a pesar de que le ofrecían buena suma por él), San Balderic (un halcón le señaló el sitio para fundar su monasterio, donde su hermana Santa Bova sería abadesa).

Jabalí: San Deícola (el rey Clotario II perseguía uno, que se refugió en la celda del santo)

Leviatán: San Juan de la Cruz (de niño, cuando iba con su familia de Arévalo a Medina, un bicho salió del agua para tragárselo; el niño hizo la señal de la cruz y el monstruo marino se fue. Otra versión dice que la Virgen lo salvó, pero confunde otro suceso)

Oca o ganso: San Kevin (el rey O’Tool le peguntó como fortalecer a su ganso, viejo y debil, que no podía volar. Kevin pidió en pago por su respuesta toda la tierra por la que el ganso volase. El rey accedió, pensando que el ganso no podría tomar mucho vuelo, Kevin tocó al pájaro, que rejuveneció y voló sobre el valle entero, donde se fundaría el monasterio de Glendalough. Que santo más listo), Santa Amalberga (en Meteren desterró a una manada de ocas que desenterraban y devoraban el grano recién sembrado),

Pájaros: Santa Begha de Killmaur (le acompañaban en su retiro), Santa Hilda de Whitby (alejó a las aves que destrozaban los campos de maíz, algunas versiones hablan de patos u ocas. En la imagen)

Paloma: Santa Georgina de Auvernia (en su entierro, varias palomas blancas acompañaron el cortejo todo el tiempo), San Adelin de Celles.

Perros: San Benigno de Dijon (le metieron una docena de perros hambrientos en la prisión, para que lo despedazaran, pero un ángel los amansó y acompañaron al santo), Los Cuatro Santos Coronados (sus cuerpos fueron arrojados a los perros después de su martirio, pero los cristianos los salvaron), San Godofredo de Amiens (como reprendió a un sacerdote y a su amante, estos le enviaron una jarra de vino envenenada como regalo. el santo mojó un trozo de pan en el vino y lo dio a un cachorrillo que vivía en su palacio y, claro, se murió, pero antes se acostó en la cama, junto al Santo).

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Sábado, 20 de Febrero de 2010 00:41. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

De santos y de animales, otro más

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Ardillas: San Columbano de Lexieuil (escondía en los pliegues de su hábito comida para ellas, que jugaban con él).

Caballo: San Gregorio de Tours (en una ocasión llevaba unas reliquias milagrosas y una tormenta amenazaba. El santo sacó las reliquias y la tormenta se deshizo en el acto. Luego dijo que podía haber sucedido por las reliquias o por sus propias virtudes. Inmediatamente su caballo lo lanzó al barro, quedando empapado y las reliquias secas),  Santa Ida de Tonnenburg (por la intriga de un sirviente, su marido ordenó fuera arrastrada, atada a la cola de un caballo, pero este no se dejó atrapar y antes se lanzó por un precipicio. De todos modos, la pobre Ida fue metida en un tonel y arrojada por el mismo precipicio, pero sobrevivió), San Andrés Avellino (en una ocasión su caballo se asustó y le arrojó al suelo, pero quedó atado a los estribos, invocó a Santo Domingo de Guzmán y Santo Tomás de Aquino. Al momento dos transeúntes calmaron el caballo y le libraron del estribo, sin sufrir golpe alguno. El siempre pensó que eran Domingo y Tomás), San Cuby de Cornualles (fundó su monasterio en un prado, de un tal Etelic, que se opuso y fue a expulsarlos, pero al llegar su caballo se cayó y murió, a la vez que Etelic se quedó ciego. Lleno de miedo, dio la tierra a los monjes, y el santo revivió su caballo muerto y le restauró la vista), San Willibrordo (en uno de sus viajes soltó su caballos en un prado para que comiera pasto. El propietario de la tierra se opuso, y se llevó el caballo. Willibrordo le pidió disculpas y le ofreció un trago de vino. El hombre se negó diciendo “no beberé, ni acepto tu amista”. Willibrordo le dijo: “bien, si no quieres beber conmigo, no beberás en absoluto”. Al poco tiempo, el hombre fue cogió hidrofobia), Santos Efflam y Honora (Efflam huyó de casa la noche de bodas para hacer vida eremítica. Ella salió en su busca, cruzó el mar en una estera, llegando a Bretaña. Un pescador la halló y le dijo donde estaba el eremita que buscaba. Impresionado con su belleza, se lo contó al señor de la región, que era un lascivo y salió a capturarla. Montó su caballo, pero Honora era más rápida que el caballo (!!!) y llegó a la celda primero, donde Efflam la acogió y la protegió. El caballo al llegar, quedó fijo en el suelo y el nombre no podía moverse.; prometiendo dejarla en paz, quedó libre para irse. Efflam construyó una celda cerca de la suya para Honora, que hizo vida eremítica), Santos Elpidio, Marcelo y Eustoquio, (fueron atados por los pies a las colas de unos caballos salvajes y arrastrados hasta despedazarse), San Auxencio de Bitinia (de joven era el encargado de los caballos del emperador Teodosio).

Cerdos: Santa Isabel de Hungría (cuando fue arrojada de su castillo por sus parientes con sus hijos, sólo la alojaron unos taberneros en una posada, en la pocilga, con los cerdos), San Cesáreo de Terracina (fue martirizado por negarse a sacrificar un cerdo a Apolo), San Joánico de Bitinia (fue porquero antes de monje).

Ciervo: San Kenan (defendió a un ciervo que perseguía el príncipe Tewdrig, y este enfadado se llevó siete de sus bueyes y una vaca. Se presentaron en el monasterio siete ciervos que tiraron del arado).

Dragón: San Tugdual de Tréguier (en Treguier, desalojó a uno de su cueva, que dedicó a San Miguel Arcángel).

Gallina: San Odón de Cluny (un monje que visitaba su monasterio quiso comer y el santo le ofreció un pescado, recordándole que la regla prohibía la carne salvo para los enfermos. Protestó diciendo que llegaba exhausto y viendo corretear unos pollos, mató una gallina con un palo exclamando “Este es mi pez, puesto que las aves y los peces fueron creados el mismo día”. Odón calló y el monje se asó su gallina, al primer bocado se atragantó y murió).

Halcón: San Edmundo de Inglaterra (gustaba de la cetrería y fue asesinado en una cacería).

León: Beato Luis de Turingia (un león que tenía enjaulado en su castillo se soltó, Luis levantó el puño y el león quedó agazapado a sus pies, sin querer moverse de allí. Por cierto, su hija la Beata Gertrudis de Altemberg lleva también un león, a saber si será por esto?  Ah, Luis es esposo de Santa Isabel de Hungría).

Lobo: San Edmundo de Inglaterra (En la imagen. Un lobo custodió su cabeza decapitada durante todo un año, hasta que los daneses fueron expulsados de Inglaterra. La misma cabeza habló a los la buscaban llamándoles “Aquí, aquí”), San Columbano Abad (un día, mientras meditaba si la ferocidad humana sería mayor que la animal, se topó con una docena de lobos. Estos le rodearon mansamente y a su vez, le defendieron de una banda de salteadores que minutos después pretendieron matarle).

Oso: San Columbano Abad (expulsó a un oso de la caverna y la convirtió en su celda, otro le dio la piel de un ciervo muerto, para las sandalias de los monjes).

Pájaros: San Columbano Abad (se dejaban acariciar por él).

Paloma: San Tugdual de Tréguier (visitaba Roma cuando había muerto el papa, al entrar a la basílica de San Pedro, una paloma se posó sobre él y fue elegido inmediatamente. Fue papa un año, hasta que San Miguel Arcángel le conminó a regresar a su tierra, que desde entonces las mujeres eran estériles (!!!). Un caballo con alas apareció y se llevó al santo hasta su tierra, a una montaña. Las mujeres volvieron a concebir sin problema alguno. Jo, vaya con las virtudes de este santo).

Pez: San Gwenael Abad (en las noches de invierno, se metía en el estanque de la abadía, y rezaba los siete salmos penitenciales, mientras los peces le hacían compañía), San Godofredo de Amiens (le regalaron un salmón enorme, pero se lo echó al hombro y lo regaló a unos leprosos que pedían limosna), Santa Isabel de Hungría (cuando vivía en su cabaña, en absoluta pobreza, pescaba para sustentarse, siendo heredera del trono de Hungría y dueña de Turingia).

Serpientes: San Maudez (las expulsó de la isla de Enez Glaz).

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Sábado, 21 de Noviembre de 2009 10:58. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 2 comentarios.

Santos y animales... ya perdí la cuenta

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Abejas: San Convoyon (en su monasterio de Rhedon tenía colmenas, de las que sacaba la cera para vender y sustentarse, las abejas se la ofrecían sin picarle jamás y sin dejar de hacerlo ni en invierno).

Asno: San Solus (viajando en su asno, vio un lobo que intentaba comerse unas ovejas de unos pastores, y dijo a su asno: "en nombre de Dios, ataca a esa bestia e impide que mate a las ovejas". El asno salió disparado, supongo que sin el santo encima, y mató al lobo a patadas y mordiscos).

Caballo: San Maroncio (siendo un bebé se salvó milagrosamente de ser aplastado por el caballo de San Riquier), San Estanislao de Cracovia (una familia se dirigía a la bendición de su santuario cuando el caballo del carro murió agotado. El cochero desolló el caballo y puso la piel en un palo. El marido se negó a seguir, pero la mujer confió en San Estanislao y le animó a seguir con los niños y los bultos que llevaban. Así lo hicieron y al rato oyeron un relincho... el santo había devuelto la piel y la vida al caballo. Llegados al santuario, ofrecieron un caballo de cera), San Aidan de Lindsfarne (el rey San Oswin de Northumbria le regaló un caballo de pura raza, para que no misionase más a pie. El santo lo dio a un mendigo que le pidió limosna. El rey, al saberlo se entristeció, a lo que Aidan le replicó: "Tu real caballo no es más que hijo de una pobre yegua; pero el más mísero hombre es Hijo de Dios"), San Anno de Colonia (de viaje a Turingia, al montar en su coche tuvo una visión de San Gereón y se hizo tan pesado, solo lograron moverlo con dieciséis caballos), San Nicecio de Treves (antes de su consagración, los oficiales del rey metieron sus caballos en los campos de los campesinos. Nicecio les dijo que los sacaran o los excomulgaría, a lo que le respondieron que no podía hacerlo, puesto que aún no era obispo. El les respondió: "El rey me ha sacado de mi silencioso claustro, para ponerme a favor y no en contra del pueblo y por la gracia de Dios haré mi deber y protegerlos del mal y robo". Y fue él mismo a los campos, soltó y espantó a los caballos), San Fulquino de Thérouanne (en su funeral, su caballo lloraba y después se negó a ser montado por nadie más).

Cerdos: San Deícola (clavó su cayado en la tierra para que este solo cuidara la piara de un campesino que le guiaba a su retiro).

Cordero: Santa Marina de Aldeadávila (era pastora antes que reclusa), Beato Julián de Medinacelli (revivió uno); Santos Josefo, Jacobo e Isacio (eran pastores de Belén, sus cuerpos se veneran en Ledesma!!!).

Cuervo: San Sabas (el demonio enviaba a estos pájaros a graznar sin parar para molestarle en su oración).

Dragón: San Silvestre (es el símbolo del paganismo, luego de la "conversión" de Constantino y su defensa de la fe cristiana).

Halcón: Santo Tomás Becket (de joven iba en una cetrería y cayó al agua, preocupado de salvar al pájaro, no vio como el agua le arrastraba a las ruedas de un molino, que se detuvieron milagrosamente al tocarlo. También por su afición a la caza suele representarse con perros, caballos y pájaros).

León: San Sabas (se metió en una cueva como eremita, donde ya vivía un león, que todas las noches le tomaba por el hábito suavemente y lo sacaba de allí, hasta que el santo le dijo un día: "Si no quieres compartir tu cueva, búscate otra" y el león se fue... vaya respeto por la propiedad, digo yo. En otra ocasión él y su discípulo fueron atacados por uno, que les dejó en paz, cuando el santo rezó a Dios),  Santa María Egipcíaca (un león ayudó a San Zósimo a enterrarla).

Oso: San Luis de Tolosa (salvó a Dionís de Portugal, esposo de Santa Isabel, de un oso. A ver, que lo salvó, porque le dijo que no fuera cobarde y lo atacara primero, no por otra cosa).

Pájaros: Beato Julián de Medinacelli (les predicaba y estos le atendían).

Paloma: Santos Francisco Gil de Frederich y Mateo Alonso de Leciniana (dominicos mártires de Viet-Nam; al ser decapitados 2 palomas blancas volaron sobre sus cadáveres).

Perro: Santa Quiteria (un hombre delató el escondite de la santa y su propio perro le mordió para señalar su mala acción. Me río yo de la fidelidad de este chucho), Santa Marina de Aldeadávila (unos señalaron el lugar donde yacía su cuerpo desde 200 años atrás).

Pez: San Corentin de Quimper (En la imagen. Cuando tenía hambre cortaba un trozo a un pez que vivía en una fuente junto a su ermita; lo devolvía al agua, el pez se regeneraba y así cada vez. En una ocasión le visitaron dos ermitaños, con gran tristeza fue a matar a su pez y vio que había unas angilas gordísimas. En otra ocasión el rey Grallo se perdió y llegó hasta el santo, le pidió de comer. El santo le cortó un trozo al pez y lo puso a cocinar, el sirviente del rey se espantó de tanta miseria y las rebanadas de pez se multiplicaron hasta saciarse todos. El rey, curioso, quiso ver el pez y lo hallaron sano y nadando, el sriviente le hurgó en la herida y no le hizo daño, cuando Corentin se enteró, lo sanó), San Telmo (para dar de comer a los obreros que hacían el puente de Costados de Rivadevia, llamó a los peces, que se dejaron coger con la mano).

Que digo yo una cosa... San Corentin debería ser el santo patrono de las plantas de reciclaje, y los fans del reciclaje.

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Domingo, 18 de Octubre de 2009 02:39. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 5 comentarios.

Los Santos y los animales... esto ya no parece serio.

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Pos sí, queridos míos, sí que hay muchos santos con animales... quien me lo iba a decir hace un tiempo, más de un año, cuando comencé a publicar todos estos artículos sobre la iconografía de los animales en las representaciones artíticas. Es cierto que muchos es casi imposible de verlos, porque no son representados en la imaginería ni las pinturas. Hay que tener mucha suerte para que a uno le lleguen esas colaboraciones. Perros, caballos, osos y aves siguen siendo los más comunes (si es que se puede llamar común a pájaros que hablan u osos que tiran carros por propia voluntad).

No sé si muchos seguirán el tema, si sirve para algo, o si es una bobada narrar tantos milagros reales o inventados, pero lo que sí sé es que me ha ayudado muchísmo a conocer más sobre el tema de santos. Siguendo la pista a un bicho cualquiera, como un nuevo Félix Rodríguez de la Fuente, he hallado santos rarísimos, patronatos olvidados, milagros, leyendas, que se van integrando en el blog, en algún tema. Y bueno, basta de charlas, y a lo que vamos: la última (por ahora) entrega de santos y animales:

Buey: San Melar de Lanmeur (su cuerpo siempre que era enterrado aparecía fuera del cementerio, por ello, se puso el cadáver en una carreta tirada por un buey, que caminó hasta la iglesia de Lanmeur).

Burro: San Suliac de Bretaña (unos vecinos metían sus burros en las vides de su monasterio, el santo, cansado ya, los convistió en piedra, hasta que los dueños pidieron perdón y los revivió otra vez).

Caballo: San Gerulf de Drongen (su padrino de confirmación lo asesinó el mismo día que recibió este sacramento, su caballo avisó a sus padres), San Sansón de Dol (una bruja trató de agredirle y el demonio entró en su caballo, que se espantó. El santo hizo la señal de la cruz y la cosa terminó en que mató a la bruja... En otra ocasión recriminó a unos bretones que recordaban antiguas fiestas paganas junto a una columna de piedra, estos se justificaban diciendo que eran solo juegos. En eso un chico cayó de un caballo y el santo lo sanó milagrosamente. En recuerdo se talló dicha piedra en forma de cruz), San Simeón (resucitó el caballo de un pobre hombre, que se le había ahogado en el río Po).

Ciervo: San Meinolf de Boddeker (En la imagen. Un ciervo con una cruz entre las astas le enseñó donde debía fundar su monasterio de Boddeker), San Quay de Bretaña (protegió a un ciervo que el rey Teodorico perseguía, este furioso, le quitó todas las posesiones a su monasterio, pero el ciervo hizo el trabajo de todos los animales)

Cordero: San Lampert de Freising (simplemente por su nombre, "laam" es cordero en alemán, por lo mismo es, además es patrono de los pastores en Freising).

Cuervo: San Apolinar de Rávena (simplemente porque a los alemanes Ravenna les sonó a Raven, "cuervo").

Oca o ganso: Santa Clervie de Bretaña (un ganso le picó en un ojo y se lo comió. Su hermano San Guénolé mató el ganso, le abrió la panza, tomó el ojo y lo puso en su sitio, y recuperó la visión) Este es el más fuerte de esta entrega, a que si...

Oso: Santa Ricarda (Richardis) de Alsacia (un oso le señaló el lugar exacto para construir su monasterio), Santos Ewaldo el Blanco y Ewaldo el Negro (fueron amenazados por osos en su viaje misionero, pero los amansaron con la señal de la cruz).

Pájaros: San Remigio (los gorriones venían a su mesa y comían las migajas de su mano).

Paloma: San Maurilio de Angers (en su consagración episcopal, una se posó en su hombro).

Perro: Santa Bárbara (en ocasiones le acompaña un perrillo blanco. A saber que será, ¿fidelidad, tal vez?), Santa Cristina de Bolsena (hubo una visión de una perrita que quería entrar en Bolsena y fue espantada por la santa, se interpretó como la peste, que no llegó a enfermar a nadie en la ciudad)

Serpiente: San Florencio de Tours (en esta ciudad una enorme atormentaba a la población. El santo le hizo la señal de la cruz y ella se arrojó en un abismo enorme para siempre).

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Martes, 06 de Octubre de 2009 03:48. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 2 comentarios.

De santos y animales, enésima entrega

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Pues seguimos con la larga lista de santos en cuyas vidas los animales han estado presente al menos una vez, de un modo significativo o milagroso.

Buey: San Thegonnec (cuando construía su ermita un buey, espontáneamente, comenzó a acarrear los materiales), San Guido de Anderlecht (unos ángeles los uncían mientras él oraba), San Werenfrid de Elst (ante las disputas por su cuerpo, este fue colocado en una carreta, con novillos que nunca habían usado yugo, que se dirigieron hasta la iglesia de Elst).

 

Caballo: Santa Eudoxia (el hijo del emperador Aureliano fue muerto por su propio caballo cuando intentó llevarla consigo prisionera), San Antonio Abad (cuando se retiraba al desierto encontró en el camino a un centauro, que desapareció al hacer el santo la señal de la cruz, pero antes le indicó el camino que debía seguir. Que sí, que no es un caballo, pero es tan singular que hay que ponerlo), San Mochua (San Finnan lo visitó en su ermita y al regresar su caballo se partió una pata, Mochua llamó un ciervo salvaje que llevó a San Finnan), San Odilón (en medio de una nevada, el caballo cargado con su equipaje se cayó por un barranco, pero no le pasó nada ni siquiera a los vasos de cristal que llevaba), San Poppo (Poppone) de Stavelot (se dirigía a casarse cuando Dios le hizo caer del caballo, le iluminó, encendiendo la punta de su lanza como un cirio, el santo determinó hacerse eremita).

 

Ciervo: San Mochua (domesticó uno salvaje para que llevase a San Finnan, a cuyo caballo se le habia partido una pata).

 

Cuervo: San Baco (defendieron su cuerpo de los perros).

 

Delfin: San Adrián de Nicomedia (después de su muerte, su cadáver fue arrojado al mar, pero un delfín lo llevó hasta Alejandría).

Dragón: Santa Eudoxia (al ir a apresarla 300 soldados, vieron un dragón que la protegía), San Mateo Evagelista (unos magos paganos le azuzaron dos dragones para que le dañaran, pero les hizo la señal de la cruz y las bestias se volvieron mansas), Santa Eufrasia (encadenado, el demonio la atormentaba constantemente, pero siempre salió victoriosa).

Hormigas: Beato Sebastián de Aparicio (tenía un saco de grano para los pobres y las hormigas casi lo vacían, y les ordenó sacar lo robado del hormiguero y devolverlo al saco. Esto es de record...).

Leviatán: San Aidan de Ferns (sacó uno del mar para uncirlo a su arado; otra vez cruzó el mar sobre uno mientras la campana de su monasterio llamaba a la oración).

Lobo: San Bettelin de Croyland (unos lobos devoraron a su esposa y su hijo recién nacido mientras él buscaba a la partera. Desde entonces se hizo eremita), Beato Sebastián de Aparicio (de niño, uno le lamió una llaga tumorosa que tenía y lo sanó), San Thegonnec (uno se comió a su caballo cuando construía su ermita y el santo lo unció al carro para cargar las piedras), San Aidan de Ferns (seis lobos se comieron sus seis ovejas y el santo los convirtió en ovejas a ellos; sí, así como se lee).

Mula: Santa Felicia de Lobiana (una trasladó la urna con su cuerpo hasta el sitio del enterramiento).

Ovejas: San Lucas "el Joven" (de niño cuidaba ovejas), San Amós Profeta (fue pastor).

Pájaros: Pablo de Obnorsk (se hizo amigo de las aves que rodeaban su ermita).

Paloma: San Severo de Rávena (cuando aun era tejedor una paloma se posó sobre el mientras se elegía al obispo recientemente fallecido).

Perros: San Thegonnec (libraba a los vecinos de los perros rabiosos), San Atanasio el Persa (su cuerpo fue arrojado a los perros, que lo respetaron).

Pez: Santa Margarita de Lovaina (su cadáver fue arrojado al río, pero fue custodiado por los peces), Santa Verena de Zurchard.

Serpientes: San Espiridión (un campesino le pidió prestada una herramienta y el santo convirtió una serpiente en una azada).

Toro: Santa Catalina de Suecia (de niña el demonio la atacó en forma de este animal).

Urraca: Santa Oda de San Oedenrode (En la imagen. Una mantenía lejos a los intrusos, cuidando su retiro).

Vaca: San Ulgis (Vulgiso) de Soisons (el demonio despeñó a sus dos vacas en el río Lourque, y el santo las resucitó), San Launomar (Laumer) de Corbion (unos ladrones robaron su vaca y toda la noche intentaban alejarse, pero siempre daban con las puertas del monasterio. El santo sólo les dijo, "gracias por devolver nuestra vaca perdida", perdonándoles y dejándolos ir. Sin la vaca, claro), San Cadoc (la noche de su nacimiento una vaca aparecio en el establo de su padre, el rey. A cambio de devolverla, el ermitaño dueño de la vaca se comprometió a educar al niño a partir de los 7 años).

Pues esto, por ahora, claro, que el zoológico del santoral continúa.

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Martes, 22 de Septiembre de 2009 02:12. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 1 comentario.

Santa Inés y el cordero

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Hace tiempo, publiqué en cierto grupo de Flickr un breve articulillo hablando sobre el atributo más común para identificar a Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 de enero), que es un cordero. Esperaba que suscitara cierto interés y que diera pie a hablar de más atributos de animales en los Santos, pero la verdad es que hace ya unos seis meses de ello y no ha recibido atención alguna. De ahí que se me haya ocurrido colocarlo en el blog, aumentado y corregido, donde al menos sí espero que sea leído.
Se ha hablado en diversos santorales y páginas web acerca de qué significa el cordero, y por qué Santa Inés lo lleva. Hay muchas versiones y teorías, algunas realmente disparatadas, de las cuales aquí vienen algunas:

- Inés tenía un corderito como mascota (es verdad, esto estaba en cierto libro infantil que no citaré).
- Inés era tan pura y casta que el animal con que se identifica es el cordero.
- Inés era tan inocente como un cordero.
- Inés murió degollada, por lo que su atributo debe ser un animal que ritualmente muere degollado, es decir, el cordero.
- Inés, como virgen cristiana, era esposa de Cristo, Cordero de Dios, con lo cual ella es la “Cordera de Dios”, y por eso lleva un cordero, que representa a Cristo (sí, esto también lo he visto por ahí).
- Cuando Inés fue arrojada a la hoguera, tiraron a un cordero con ella (lo siento, no puedo evitar reírme: algunos interpretan demasiado literalmente los cuadros de martirios en el arte sacro).
- Cuando Inés subió al cielo glorificada, Cristo le regaló un cordero (para que se entretuviera, la pobrecita).
- Cuando Inés se apareció a sus padres después de muerta, llevaba un cordero en brazos.

Todas estas cosas –y algunas más- se han dicho acerca de por qué Santa Inés lleva un cordero. La verdad es que la mayoría no merecen mucha atención, más allá de la anécdota. En realidad, el hecho de que Santa Inés lleve un cordero, se podría resumir simplemente en esto:

Desconocemos el auténtico nombre de esta niña mártir de los primeros siglos del cristianismo, aun cuando legendariamente se nos ha transmitido que nació en la gran gens romana Clodia (en cuyo caso, su nombre propio podría haber sido Clodia, ya que era costumbre poner a las mujeres de una gens el patronímico familliar, pero en este caso particular es indemostrable). No conociendo su nombre verdadero, empezó a atribuírsele el de Agnus, que en latín significa cordero, hasta modificarse y feminizarse en Agnes, esto es, Inés. ¿Por qué? Probabemente como alegoría propia de una víctima degollada. Las primeras representaciones de esta mártir no la distinguen de las otras. A partir del siglo X empieza a aparecer con el cordero en brazos, ¿por qué? Pues para indicar su nombre a las masas de cristianos analfabetos que no podían leer su nombre (SANCTA AGNES), pero que sí veía el cordero, y recordando que es Agnus, la identificaban enseguida como Agnes, Inés. Con el tiempo, hasta el letrero dejó de aparecer, y se quedó únicamente el cordero.

A partir de ahí, las piadosas y bellas alegorías de la cordera degollada, la inocente víctima inmolada y demás símiles que se pueden hacer con el cordero, son posteriores a la generalización de la representación de esta Santa con el cordero, que tienen sin duda origen en la primera elección del nombre. Y aún posteriores a esto son esos detalles legendarios de la larga cabellera dorada, el ángel que la defendía en el burdel, la hoguera que no la consumía, etc. Incluso se ha llegado a obviar la auténtica edad de la mártir (13 años) haciéndola pasar por una joven muchacha o, incluso, por una mujer adulta, en la mayoría de sus representaciones artísticas.

La prueba es que, la otra Santa Inés más conocida, Inés de Montepulciano, también lleva un cordero, ¿y por qué va a ser esto si no es por su nombre? Pues no hay cordero alguno presente en la vida de esta religiosa...

Meldelen

Santa Inés de Praga tambien lleva un cordero, aunque sólo lo he visto en un sola imagen suya.

Ramón

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Jueves, 17 de Septiembre de 2009 12:36. Meldelen ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 3 comentarios.

Animales y Santos... por favor, más aún.

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Asno: San Isidro Labrador (libró a uno de ser comido por un lobo)

Caballo: San Pedro Claver (cuando, por la parálisis, no podía moverse, se hacía atar a un caballo para seguir asistiendo a los esclavos), San Juan Pedro Néel,(mártir de China, que fue atado a la cola de un caballo y arrastrado varios kilómetros, mientras lo apaleaban), San Gregorio de Utrecht (de adolescente quería unirse a San Bonifacio como misionero, se lo negaron porque sería un viaje muy largo y peligroso, amansó un caballo salvaje y logró irse).

Corderos: San Drogone (Druon) de Sebourg (fue pastor antes de peregrino y eremita recluso),

Dragón: San Lifard de Mehun-sur-Loire (uno impedía el acceso a los monjes a una fuente y el santo lo mató tocándolo con su báculo)

Leones: San Eubulo de Cesarea (fue destrozado por los leones y luego decapitado), Santos Silvano, Lucas y Mocio de Emesa (fueron devorados por leones), Los Cinco Santos Mártires de Tiro (fueron expuestos desnudos a las fieras, sobrevivieron y fueron degollados), Santos Prisco, Malco y Alejandro de Cesarea (fueron devorados por leones y otras fieras), Santas Máxima, Donatila y Segunda, San Marino de Anazarba (fue devorado por ellos), San Queremón de Nilópolis.

Lobo: San Andrés Corsini (su madre embarazada soñó que daba a luz un lobo que al entrar en una iglesia se convertía en un cordero).

Palomas: San Isidro Labrador (en pleno invierno vio a unas hambrientas, limpió la nieve y les dio del trigo que llevaba al molino, obteniendo el doble de harina con menos trigo al molerla en el molino)

Perro: Nuestra Señora del Destierro (los ingleses la arrojaron al mar, atada a un perro, que no se ahogó, sino que nadó hasta Galicia. Se venera en San Miguel de las Dueñas, León), Santos Hipacio, Asiano y Andrés de Constantinopla
(después de varios tormentos fueron dados de alimento a los perros), San Ulpiano de Tiro (adolescente mártir, fue metido en un odre con un áspid y un perro y sumergido en el mar), San Caradoc de Menevia (era trovador en el palacio real y un día vio como se alimentaba mejor a un perro que a un pobre, lo dejó todo para hacerse monje y socorrer a los pobres), Santos Protomártires Romanos (vestidos con pieles ensangrentadas fueron arrojados a perros rabiosos y a otras fieras), San Abundio de Córdoba (luego de muerto, su cuerpo fue arrojado a los perros).

Pez: San Tugen de Primelin (en la invasión inglesa, la llave de su iglesia fue arrojada a la bahía de Cabestan, años después, un pescador decidió reabrirla, invocó al santo, halló la llave dentro del pez y reabrió la capilla al culto).

Serpiente: San Pantaleón (un niño murió por una mordida de una, el santo le ordenó vivir y a la serpiente morir, como pasó), San Ulpiano de Tiro (adolescente mártir, fue metido en un odre con un áspid y un perro y sumergido en el mar)

Tigres: San Mayulo de Adrumeto (fue devorado por dos tigres y un león)

Oso: San Agapio de Cesarea (fue entregado a un oso y como sobrevivió, lo echaron al mar)

Pues eso... a esperar a la próxima entrega.

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Viernes, 14 de Agosto de 2009 03:39. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

Sí, hay más santos con animales

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Les juro que cuando me metí en esto no sabía que iba a dar para tanto... Cada vez hay más santos en cuyas vidas los animales han tenido su momento... Aquí va otra entrega:

Abejas: San Victoriano de Asán (fue colmenero antes de peregrino y fundador de monasterios. También son alusión a sus fundaciones, verdaderas “colmenas” de trabajo y oración).

Asno: San Juan Macías (tenía uno al que colgaba las alforjas para las limosnas, que iba y venía solo al convento), San Juan Mercader (luego de azotarlo, fue puesto de espaladas sobre uno y paseado por toda la ciudad de Córdoba).

Buey: Santo Toribio de Liébana (uno, junto a un oso, le ayudó a construir el monasterio en Liébana), Santa Verona de Leefdaal (cuando murió, se desató una tormenta que inclinó todos los árboles en dirección adonde había de ser enterrada, un buey con su cadáver, caminó hasta el sitio), Beatos Domingo y Gregorio (sus cuerpos fueron puestos sobre uno, que se detuvo en Besians); Santa Notburga (uno trasladó su cadáver hasta donde sería su santuario).

Caballo: Beato Marcos Criado (atado a uno le hicieron caminar 10 leguas), San Millán de la Cogolla (como Santiago, apareció en más de una batalla animando a los soldados).

Cabras: San Germán de Constantinopla (le maltrataban y le metian en un establo de cabras).

Ciervo: San Voto de Jaca (persiguiendo uno, este se lanzó a un precpicio y el santo tras él, sin notar el peligro, en el aire invocó a San Juan, y salió ileso, cayendo junto a una cueva donde halló el cuerpo de San Juan de Atarés).

Dragón: San Junien, San Hilario de Poitiers (tentaciones demoniacas vencidas, tambien son serpientes).

Gallo: Santo Domingo de la Calzada (los padres de uno que había sido ahorcado injustamente, oyeron decir a su hijo aún en la horca, que el Santo le conservaba la vida todavía, por lo que se dirigieron al corregidor, que les dijo: "su hijo está tan vivo como este gallo y esta gallina asados que hay en mi mesa. Al punto, las aves se levantaron del plato y cantaron).

Langostas: San Francisco Solano (dispersó una nube de estos bichos una vez).

León: San Martirián de Banyoles, San Formerio de Bañares (ambos, en sus martirios fueron arrojados a unos)

Liebre: San Juan de la Cruz (desatándose un incendio en su convento, mientras el santo sacaba el Santísimo, una libre se refugió en su hábito y aunque la echaban de alli, no quiso salir).

Lobo: San Froilán (uno se comió a su asno y el santo lo domesticó).

Mariposas: Santos Valentín de Berriotxoa, Jerónimo Hermosilla y Pedro Almató (unas mariposas blanquísimas revolotearon sobre sus cueros decapitados. Japón 1861)

Mosquitos: Santa Rosa de Lima
(cuidaban su retiro en la ermita que tenía en su casa, impidiendo que se acercaran los demas, mientras que a ella no la picaban), San Francisco Solano (dispersó una plaga de mosquitos una vez).

Mula: San Julián de Cuenca (en una hambruna, a su puerta apareció una recua, cargada de alimentos, al descargarla, desapareció), San Demetrio el Mártir (una llevó su cuerpo hasta detenerse en Loarre, Huesca).

Ovejas: San Millán de la Cogolla, Santo Domingo de la Calzada, San Úrbez de Nocito (los tres fueron pastores).

Pájaros: San Tesifonte (ahuyentó los pájaros que devastaban una cosecha), San Francisco Solano (le rodeaban y no se iban hasta que los bendecía; cuando murió lo acompañaron en su celda).

Paloma: San Yrieix (Aredio) de Limoges (mientras cantaba en el coro de canónigos una paloma lo tomó por la sobrepelliz y lo condujo ante el obispo, indicando su aptitud para las órdenes sagradas), San Eulogio de Córdoba (al ser martirizado, una apareció sobre su cadáver en el río), Santa Oria (se le aparecieron Santa Águeda, Santa Cecilia y Santa Eulalia, ofreciéndole tres palomas, símbolos de virtudes?), San Birino de Dorchester (una paloma blanca aparecía cada vez que predicaba).

Pez: San Otón de Bamberg (rechazó un pesacado muy caro, para dárselo a los pobres, prefiriendo ayunar).

Serpientes: San Abanoub (lo lanzaron a serpientes venenosas, que domó. Una mordió a un verdugo suyo y el santo niño lo sanó. Si es que los santos son santos...), San Barsoum de El-Maasara, San Hilarión (el diablo lo atormentaba en forma de serpiente), Santa Oria (en su celda de reclusa, el demonio la atormentaba en forma de serpiente).

Tigre: San Simon y San Judas (en una comarca de Persia, amansaron a unos tigres que asolaban la región).

Toro: San Francisco Solano (uno muy bravo se abalanzó sobre el santo, que haciendo la señal de la cruz, lo puso de rodillas ante sí), San Orencio (padre de San Lorenzo; en Tarbes amansó dos novillos haciendo la señal de la cruz).

Vaca: San Victoriano de Limoges (una le acompañaba en su retiro).

Zorro: San Domiciano Abad (pasaba una zorra mientras él descansaba junto al río, y se había quitado las sandalias, y la zorra empezó a mordisquearlas. Le rezó al Señor para que parara y la zorra se murió en el acto. luego ninguna zorra volvió a acercarse por el monasterio).

La imagen de Santa Rosa y algunos textos se los debo a Meldelen. Gracias

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Martes, 28 de Julio de 2009 02:49. ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

De santos y animales (la saga continúa)

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Esto ya va siendo con más entregas por capítulos que "Allien"... pero que se le va a hacer... Si siguen apareciendo santos amantes de los animales (los que los protegen), aniquiladores (los que eliminan dragones como moscas), contratistas  (los que los emplean en su servicio como transporte o constructores), espantadores de pájaros salvajes... y demás, pues habrá que seguir realizando entregas de "Santos y Animales".

Bueyes: San Fausto de Alguaire (su amo, un moro, le ordenó cultivar un terreno enorme y no tuviera tiempo para orar. los bueyes solos lo hicieron).

Burro: San Luis Gonzaga (en un desfile de orgullosos jinetes en caballos elegantes, desfiló montado en un burro y mirando hacia atrás. Lo silbaron pero con eso dominó su orgullo), San Camilo de Lelis (iba sobre un asno pidiendo limosna cuando Dios le convirtió definitivamente), San Félix de Gerona (lo arrastraron por las calles atado a dos).

Caballos: San Gerardo Sagredo (llevaron en una carreta su cadáver hasta la sepultura). San Marcelo I (limpiaba unos establos).

Ciervo: San Petroc (protegió a un ciervo en su celda, perseguido por el rey Constantino de Dunmonia, al que, de paso, convirtió al cristianismo).

Dragón: San Juan Gualberto, Beato Francisco Palau (el diablo lo tentó muchísimo, en su retiro de Ibiza), San Bernardo Abad, San Ciriaco, San Crescenciano de Castello (mató uno que aterrorizaba la región de Castello), San David de Garedgi, San Donato el Taumaturgo, San Efflam de Bretaña (derrotó uno en Plestin, Bretaña, para poder hacer vida eremítica), Santo Domingo de Guzmán (simboliza la herejía albigense que derrotó por el rosario), San Armagil de Bretaña, San Eleuterio de Spoleto, San Felipe Apóstol, San Julio de Orta, San Leucio de Brindis, San Anselmo de AostaSan Magno de Füssen, San Agapito I, San Paride de Teano, Santa Eudoxia de Heliópolis (tuvo la visión del arcángel San Miguel luchando con el dragón por la posesión de su alma), San Peregrino de Triocalla, San Senzio de Bieda (mató a un dragón en una cueva cerca de Viterbo), San Taurino de Evreaux, San Tozzone de Ausburgo (derrotó a un dragón en Baviera), San Ambrosio de Milán, San Tudwald de Bretaña, San Verano de Cavaillon, San Abiya Egzi, (mató uno con la señal de la cruz), San Vittone de Verdún, San Hipacio de Gangra (significa la herejía novaciana, que combatió enérgicamente).

Halcón: Santa Amalberga de Susteren (en la imagen).

Liebre: San Anselmo de Canterbury (una se escondió tras él cuando unos perros la perseguían), San Olegario de Tarragona (la lleva porque es símbolo de la ciudad de Tarragona).

Lobo: San Petroc (hizo un viaje a la India, donde domesticó uno, ¡en el que volvió montado a Gran Bretaña!!!), San Eustorgio de Milán (mientras trasladaba las reliquias de los Reyes Magos, uno se comió a uno de los bueyes que tiraba del carro y el santo le ordenó que tirase hasta Milán).

Mula: San Prudencio (una condujo su cadáver hasta Clavijo)

Oso: San Eloy (trasladaban piedras para construir una capilla y un oso mató al buey. Eloy lo unció y cargó las piedras mansamente) Al leer tantos "milagros" de este tipo, piensa uno que los osos son tontos...

Ovejas: Beata Juana de Signa (fue pastora antes de reclusa).

Paloma: Santa Maura, San Ruggero de Canne.

Peces: San Gonzalo de Amarante (cuando vivía junto al puente, comían de su mano).

Perro: San Godofredo de Amiens (uno murió al comer la comida envenenada que era para el santo).

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Domingo, 21 de Junio de 2009 02:48. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 1 comentario.

De Santos y animales, tercera entrega (y no la última)

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Abejas: San Isidoro de Sevilla (cuando tenía un mes de vida, un enjambre de abejas invadió su cuna y dejó en sus labios un poco de miel, auspicio de la dulce enseñanza que un día saldría de esos labios).

Águila: San Roberto de Molesmes (un día que iba a celebrar misa en Allanches, se quejó su compañero de que aún no habían comido y no tenían nada para comer, pero Roberto insistió en primero celebrar misa. Aun no había llegado al prefacio cuando un águila que dejó caer un gran pescado, que sirvió para que comieran todos).

Armiño: San Germán de Alaska (se acercaban a él y comían de su mano)

Asno: Santa Oportuna de Montreuil (un hombre le robó el burro del monasterio y al otro día su campo apareció cubierto de sal y la cosecha arruinada).

Buey: San Firmo de Verona.

Caballo: San Leonardo de Noblac, Santa Bárbara (arrastrada por los cabellos sujetos a la cola), San Julián de Homs (arrastrado atado a una cuadriga)

Ciervo: Santa Attracta de Irlanda
, Santa Macrina la anciana; Santa Julvette (uno entraba a las aldeas destrozándolo todo, ella lo conjuró y regresó para siempre al bosque).

Cuervo: San Epifanio de Salamis (Carinio, su diácono, vio pasar 3 veces al mismo cuervo y dar 3 graznidos distintos, y pregunto que habría querido decir el ave. Como Carinio le había hecho mucho daño alentando a los otros clérigos contra el, Epifanio le contestó: "el cuervo dice que tú ya no mereces ser diácono" y lo echó), Santa Inés de Montepulciani (iba de Gracciano hacia Montepulciano cuando unos volaron sobre ella amenazándola, pero sin tocarla. Era que pasaba delante de una casa de mala vida y querían obligarla a tomar refugio allí y corromperla), San Noé (soltó uno del arca, que no regresó).

Dragón: Santa Casilda de Toledo (pretendió arrojarla del puente cuando se dirigía a Briviesca y el ángel Miguel la defendió) Saint Davit de Gareji, Santa Francisca Romana (la atacó uno de siete cabezas del que la rescató San Pablo. En otra ocasión fue San Juan Evangelista), San Roman de Rouen, San Vigor de Bayeux, San Federico praemonstratense.

Foca: San Wilfrido de York.

Halcón: San Eduardo II el Mártir (fue asesinado en una cetrería).

León: Santa Francisca Romana (al volver de atender a su marido enfermo, uno se anteponía en su camino, al ir había sido una serpiente). San Adrián, rey, San Macario (una leona); Santa Gliceria (la arrojaron a los leones)

Leviatán: Nuestra Señora de Dinnamare (dos seres de lo profundo salvaron su cuadro de un naufragio y lo llevaron hasta la orilla, a unos pescadores), Nuestra Señora de la Luz (le arrebata un alma).

Lobo: San Brieuc de Britania; Santa Francisca Romana (en una visión, convirtió un rebaño de lobos en uno de ovejas, mientras una serpiente la atacaba); San Isidro Labrador (uno le destrozó su asno mientras oraba, el santo después lo resucitó), San Lupo de Sens.

Ovejas: San Hipacio abad (fue pastor primero), Santa María Eufrasia Pelletier.

Pájaros: San Angus de Keld (en una ocasión se cortó la mano izquierda en el bosque y los pájaros comenzaron a cantar tan lastimeramente, que el santo tomó la mano y se la volvió a poner!!!!), Santa Julvette (alejó a los que dañaban las cosechas de los pobres), Venerable Gerard Manley Hopkins (alusión a su visión de Dios en la naturaleza. lo mismo podría haber sido otro animal), San Tungen de Primelin (uno le avisaba si un hombre se acercaba a su hermana, custodiando su virginidad).

Paloma: Santa Hildegarda de Bingen (en la imagen), San David de Gales, San Pedro Fabro, San Neófito de Nicea (en los 3, es el Espíritu Santo), Santa Francisca Romana, San Noé (soltó una del arca, que le trajo una rama de olivo).

Pavo Real: San Juan Evangelista (alude a su milagrosa salvación del martirio ante portam latinam).

Perro: San Eleuterio de Arce, San Gildas de Bretaña (le llevaban los perros rabiosos a su presencia. una vez se negó a interrumpir un sermón para sanar uno, este mordió al dueño, que no sufrio consecuencias, luego Gildas sanó al perro. Es protector contra la rabia), San Tungen de Primelin (era muy celoso de la virginidad de su hermana, una vez que un hombre se acercó a ella, el santo dijo "mejor cuidar de todos los perros rabiosos, que de una mujer", a lo que una turba de perros rabiosos le siguió largo tiempo. Después de su muerte los perros sanaban al invocarle).

Pez: Santa Emma de Bremen.

Ratones: San Abraham Kidunaia, eremita (le acompañaban en la cárcel).

Serpientes: Santa Francisca Romana (al ir a atender a su marido enfermo, una se anteponía en su camino, al regreso fue un león), San Eleuterio de Arce, San Angus de Keld, San Hilario de Poitiers (a veces es un dragón, significa el arrianismo que combatió).

Toro: San Frutos de Segovia (quiso edificar un santuario a la Virgen y suplicó a un ganadero que le dejara la yunta para poder portar las piedras. Éste sólo pudo cederle un par de fieros toros, que Frutos aceptó e hizo dóciles y mansos como ovejas)

Vaca: San Leonardo de Noblac

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Jueves, 26 de Marzo de 2009 05:04. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

Los animales también tienen su espacio

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Muchas veces tenemos imágenes de Santos, o estampas, o visitamos iglesias y casi siempre nos pasan desapercibidos unos seres que, en algunos casos son referente y parte muy importante en la iconografía de los Santos: Los animales. Son muchos los representados, ya sea el mismo para diversos santos o, por el contrario, varios santos tienen mas de uno como atributo. Aquí pongo una lista que no es completa ni mucho menos, pues el tema es largo y creo interminable (como casi todo lo referente a los santos). Hay cosas muy curiosas y otras raras... pero lean, lean. Como siempre, espero comentarios y sobre todo, colaboraciones. Quiero señalar la aportación de Meldelen, que me envió más santos y sus animales. Si alguien sabe de alguno más, por favor que lo deje en un comentario. Y a los que usen la lista en su web, por favor, cítenme, que el trabajo para hacerla es arduo y una pizca de reconocimiento alegra el alma.

Nota: Aunque el patronato de estos santos sobre los animales que les acompañan no está definido, (salvo Santa Cutubila, que es patrona de los gatos, o Antonio Abad de los animales domésticos) pues no es obstáculo para otorgárselos. Asi que si nuestro pececito se enferma, o el dragón que estamos criando se pone fiero, ya sabemos a quien invocar...


 

Abejas: San Ambrosio de Milán (en su cuna unas abejas destilaron miel en su boca), San Bernardo (por la miel de sus palabras, es llamado Doctor Melífuo), San Juan Crisóstomo (también, por la dulce elocuencia de sus palabras), Santa Rita (unas misteriosas abejas blancas visitaron su cuna y luego su cadáver incorrupto), San Pablo Aureliano (amansó a unas salvajes, llevándolas a las colmenas), San Amado (las cuidaba en su huerta), Santa Pomposa (por asociación al sitio donde fundó su monasterio "Pico colmena").

Águila: San Adalberto de Praga, San Florián, San Guido, Santa Martina (todos, velando sus cadáveres), San Estanislao de Cracovia (unas águilas blancas cuidaron su cadáver desmembrado) , San Antolín de Pamiers (dos águilas blancas que velan sus reliquias), San Bertulfo, San Medardo de Noyon (en ambos, con las alas desplegadas que les sirven de paraguas), Santa Prisca, San Juan Evangelista, San Eliseo (bicéfala, significa el espíritu de doble profecía que le deja San Elías), San Gisleno (un oso robó sus ropas mientras se bañaba en un río y las águilas preservaron su modestia, no dejando acercarse a nadie mientras obligaban al oso a devolverlas).

Alondra: Santa Coleta de Corbie.

Anguila: Santa Isberga.

Araña: San Conrado de Constanza (una cayó en el cáliz mientras decía misa y, pensando era venenosa, sumió la Sangre, por su fe), San Norberto de Prémontré (sobre un cáliz), San Félix de Nola (cuando lo perseguian, el santo se escondió en una cueva y una araña hizo su tela rápidamente, por lo que no le buscaron alli, pensando que nadie habría podido entrar sin romper la tela).

Asno: San Auberto de Cambrai (cargado con dos alforjas o cestos de panes), San Antonio de Padua (arrodillado ante la Custodia), San Florencio, San Francisco de Paula, San Germán de Auxerre (uno, al morir su dueño, se apegó al santo para siempre), San Hilario, San Juan Crisóstomo, San Filiberto de Jumiéges, San Rieul, San Seine, Santa Austreberta, Santa Francisca Romana, San Balaam (parlante), Sagrada Familia, San Ramón Nonnato (su cuerpo fue puesto sobre uno, que decidió en que iglesia sería enterrado), San Leonardo de Noblac (montado sobre uno; el rey Clotario le prometió darle todo el terreno que pudiera recorrer montado sobre uno, así nacieron el monaterio y la ciudad de Noblac).

Ave muerta y resucitada: San Aldebrando (un perdigón), San Nicolás de Tolentino (una perdiz).

Avispas: San Marcos de Arethusa (fue untado con miel, suspendido de un árbol de dejado morir por las picaduras de avispas venenosas)

Ballena: San Jonás; San Macuto.

Basilisco: San Siro de Génova (pisoteado), San Trifón (domesticado), San Juan de Réome (extraído de un pozo y encadenado)

Buey: San Cornelio, San Gonzalo, San Guido de Arlecht, San Leonardo, San Lucas Evangelista, San Sebaldo, San Silvestre, Santo Tomás de Aquino (le llamaban el buey mudo, por su corpulencia y mansedumbre), San Wendelin, Santa Frideswida, San Bovo, San Eugenio, San Fursey (estos últimos, dos bueyes), San Herbot (solo la cabeza), San Isidro Labrador (pareja, tirada por un ángel), San Eliseo (araba con doce yuntas cuando San Elías le llamó), San Demetrio Bassaravob (su cuerpo fue puesto sobre uno, que decidió en que iglesia sería enterrado).

Búfalo: San Calais, San Renan de Bretaña (dos tiraron el carro con su cadáver y la mujer pagana que le había acusado en vida les golpeó en un cuerno y al instante se la tragó la tierra en medio de fuego y humo).

Caballo: San Crisógono, San Constantino, San Eloy (una pata de caballo, por presuntuoso, un joven hizo el milagro de herrar un caballo cortandole la pata y poniendola en su sitio después), San Eustaquio, San Jorge (cargando contra el dragón o contra los sarracenos), San Huberto (patrón de los cazadores), Santiago el Mayor, San Longinos (al pie de la cruz), San Martín de Tours (compartiendo su manto), San Pablo (desmontado en el camino de Damasco), San Foibamón, San Segundo, San Teodoro, San Wendelin, San Alejandro, Santa Irene (acostado), San Conon, San Alejandro, Santa Engracia, Santa Quinta de Alejandría (a los cuatro últimos, arrastrándoles por el suelo), San Andrés Corsini (en la batalla de Anghiari se le vio volando en uno, como a Santiago en Clavijo), San Elías (halando un carro de fuego), San Kirián (resucitó uno, cuando era niño), San Hipólito (descuartizándole), San Sansón de Dol (resucitó a un niño que cayó de un caballo), San Equicio (pasó muchos años viajando predicando y a veces desde el mismo caballo predicaba), San Norberto (un rayo lo tumbó de su caballo, haciéndole convertirse, en agradecimiento por salvar la vida), San Mauricio, San Mercurio (derribando a Juliano el Apóstata), San Fernando, Santa Juana de Arco, San Obizio de Nardo, San Segundo de Asti, San Nicetas y santos soldados en general.

Cabra: San Juan María Vianney (de niño fue pastor de 3 cabras y un asno).

Camello: San Afrodisio de Béziers, San Menas de Cute (10, arrodillados), Santos Cosme y Damián (parlante), Santos Juliano y Cronión (sobre uno, siendo apaleados).

Cangrejo: San Francisco Javier (devolviendo a la playa un crucifijo caído al mar).

Caracol: San Germán el Paralítico (A sus pies un caracol. Alegoría a su más famoso poema comienza comparando su intelecto con la lentitud de un caracol, con respecto a los filósofos. Se le atribuye el "Alma Redemptoris Mater").

Cerdo: San Antonio abad (los monjes antonianos tenían privilegio de tener cerdos, les ponían una campanilla para que nadie los tocara, de ahí, pasó a las imágenes de San Antón), San Valentín, San Blas (ofrenda hecha al santo encarcelado por una pobre).

Cierva: San Fructuoso, San Isidoro, San Lupo, San Wulmaro, San Amador, San Esteban, San Mamés, Santa Genoveva de Brabante (a los cuatro últimos los amamantó una), San Gil (perseguida por cazadores), San Goar (tres), San Calogero de Sacca (una cierva herida se refugió en su gruta), San Kevin (una le acompañaba en su gruta).

Ciervo: San Abundio de Como, Santa Catalina de Suecia (la defendió de un noble que la acosaba), San Huberto, San Eustaquio, San Meinulfo (estos tres, con cruz entre las astas), San Félix de Valois (con cruz roja y azul entre las astas), San Bassiano de Lodi (tres), San Mungo (una pareja tirando de un arado), San Donaciano, San Lamberto, San Osvaldo, San Procopio de BohemiaSan Régulo de Senlis, Santa Mildred, Santa Ida de Herdzfeld (con astas luminosas), San Edern de Bretaña; San Thelleau (ambos cabalgando sobre uno), San Julián Hospitalario (uno le profetizó que santo mataría a sus propios padres).

Cigüeña: San Agrícola de Aviñón (tritura una serpiente con el pico), Santa Faraílde de Gand.

Cisne: San Cutberto; San Hugo de Lincoln (amansó a uno salvaje y peligroso que, desde entonces, le acompañó siempre).

Cocodrilo: San Teodoro de Egipto.

Comadreja: Beato Jordán de Sajonia (podría ser por su inteligencia, según un criterio muy acertado de Meldelen, colaboradora).

Conejo (o liebre): San Alberto de Siena (refugiado en la manga de su hábito), San Marculfo de Nanteuil, Santa Genoveva de Brabante (le hacían compañía)

Cordero u oveja: San Abraham el Patriarca (era pastor antes que Dios le llamara), San Juan Bautista (alusión a su anuncio de Cristo como "Cordero de Dios"), Santa Inés, San Francisco de Paula, San Francisco de Asís, San Alano, Beata Jacqueline (San Francisco le regaló un corderito que la acompañaa a todos los sitios, incluido a misa), Santa Teodora o Teodoro (con leche de oveja crió al hijo que le achacaron), San Joaquín (retirado entre pastores), San Cutberto de Lindsfarne (fue pastor), San Wendelin, Santa Genoveva, Santa Solemnia, Beatos Francisco y Jacinta de Fátima, San Benito de Palermo, Santa Germana de Cousin, San Serafín de Montegranaro, Santa Margarita la Descalza, Santa Brígida de Kildare, San Pedro Chanel, San Sebastián de Aparicio, San Benito el pastor, Santa Coleta de Corbie, San Juancito Costa, San Pascual Baylon, Santa Regina, Santa Solange de Borgues, Santa Panacea, San Zozonte (todos fueron pastores siempre, o de niños; los cuatro últimos, además mártires).

Cuervo: San Benito de Nursia (uno arrebató un pastel envenenado que le enviaban al Santo), San Elías, San Pablo ermitaño, San Erasmo (los tres, con pan en el pico, para alimentarles), San Expedito (pisado), San Vicente (defienden su cadáver), Santa Ida de Toggenburg (con un anillo en el pico, que robó a la santa. Lo halló un cazador, y el esposo de Ida pensó que esta le engañaba, por lo que la arrojó por una acantilado. Ida quedó ilesa, pero desde entonces llevó vida de eremita reclusa), San Meinrado (dos), San Bonifacio de Fulda.

Delfín: Santa Petronila (es la protectora de los "Delfines", príncipes herederos de la corona francesa), San Basilio "el joven" (lo devolvieron sano a tierra cuando lo lanzaron al mar).

Dragón: San Adelfo de Neuviller, San Jorge, Santa Isabel de Shönau (tenía grendes tentaciones, que logró vencer), Santa Marta (amansado, a veces es un cocodrilo), Santa Margarita de Antioquía (saliendo de él), Santa Marina de Ourense, San Armelio (exorcizado, atado con su estola), San Beato (destruyó a uno que vivía en una cueva en Thun y luego la ocupó el santo), San Bernardo de Menthon, San Clemente de Metz, San Mercurial de Forli, San Rufillo de Forlimpopoli, San Domiciano (en ambos, atravesado con una cruz), Santa Domenica de Campania (simboliza el pecado que ella superó con su martirio), Santa Victoria (encadenado), San Pablo Aureliano (mató a uno en Batz), San Amando (sobre uno), San Donato (alejó a uno de su cueva), San Marcelo de París (mató uno), San Teodoro de Heraclea, Santa Juliana de Nicomedia (la mayoría de las veces en vez del dragón, es un diablo).

Escorpiones: Santa Tecla, Santa Mohrail (en su martirio, las echaron a ellos, pero no las picaron), San Terenciano de Todi (con ellos lo martirizaron), San Julián de Anarzaba (fue metido en un saco lleno de escorpiones y arrojado al mar).

Gallina: Santa Begga (incubando siete polluelos), Santo Domingo de la Cazada, Santa Emeline de Boulencourt (era la encargada de la granja de su monasterio, donde alcanzo grandes gracias místicas).

Gallo: San Pedro Apóstol, San Vito.

Gaviotas: San Cutberto de Lindsfarne (ellas los inspiraron a construir una pequeña ermita en la isla hoy llamada Saint Cutberth)

Halcón: San Agilulfo de Colonia, San Osvaldo Rey (murió durante una sesión de cetrería), San Bavón de Gante (practicaba la cetrería).

Hiena: San Macario de Alejandría (era tanta su caridad, que sanó, con su saliva, a una cría de hiena)

Jabalí: Santa Kew de Wryry (domó una bestia, que otras versiones ponen como un oso, en la región de Cornwall), San Pablo Aureliano (domó uno en Lyon), Santa Maximiliana Bona (dominó uno, que le acompañaba siempre), San Conrado de Piacenza (cazando uno incendió un monte, por lo que culparon a otro. El santo hizo penitencia toda su vida por ello)

Langostas (o grillos): San Gregorio Ostiense (hizo desaparecer una plaga de estos insectos en Nájera y Logroño)

León: San Adrián de Nicomedia, San Agapito de Preneste (dos; después de varios tormentos lo arrojaron a los leones, que no le tocaron), Santos Abdón y Senén (no los tocaron en su martirio), San Blas (dos, los protegió de unos cazadores), San Antonio Abad (dos le ayudaron a enterrar a San Pablo Ermitaño), San Pafnucio (dos le ayudaron a enterrar a San Onofre) San Jerónimo (en la cueva de Belén, uno le acompañó), San Marcos Evangelista, (un león alado, por uno de los seres vivientes del apocalipsis), Santos Taraco, Probo y Andrónico, (no les hicieron daño, incluso le lamieron las heridas de los pies), San Mamés (no le hizo daño, incluso le lamió las heridas de los pies), San Publio (fue devorado por dos leones), Santa Daría (uno se escapó de su jaula para protegerla de una violación), San Germánico (con su mano en la boca del animal, pues este no quería hacerle daño y el santo lo provocó), Santos Primo y Feliciano (les lamieron las heridas de los pies), San Daniel Profeta (lo echaron a un foso de leones, que lo respetaron), Santa Pelagia de Tarso (cuatro, que velaron sus reliquias hasta ser enterradas), Santa Eugenia (Eugenio) de Cartago (vivía como monje, fue acusada de violación y arrojada a los leones; alli descubrió su pecho femenino y fue liberada), San Gerásimo (curó a uno de una espina en una pata y vivió con el en la cueva; por error en el nombre, se lo han puesto a San Jerónimo), San Basilio "el joven" (lo respetó en su martirio), Santa Blandina de Lyon, San Maturo, San Atalo, San Alejandro, San Póntico (compañeros de Blandina), Santa Dominga de Campania, San Justino Mártir, Santas Justa y Rufina, Santa Martina, Santa Tecla, Santa Prisca, Santa Eufemia, Santa Taciana, Santa Marciana, Santa Gliceria, Santa Lelia, y santos mártires en general.

Leopardo: Santos Tirano y Cenobio (no les hicieron daño, aunque los santos los provocaban), Santa Marciana (en su martirio, uno le mordió el cuello)

Leviatán o mounstruo marino: San Columbano de Iona (con su bendición ahuyentó al "mounstruo del Lago Ness"), San Calistrato (atravesó el mar sobre uno, para animar a los soldados cristianos de Cartago)

Lobo: San Francisco de Asís (domesticó uno que asolaba los bosques de Asís), Santa Columba, Santa Austreberta (devorando el asno del convento), San Gens (tirando de un arado junto a un buey), San Rómulo de Fiésole (una loba lo amamantó de bebé, y por eso le pusieron el nombre en el bautismo, recordando al legendario Rómulo), San Franco de Assergi (con un niño en las fauces, pues resucitó a un bebé casi devorado por un lobo), San Sergio de Radonezh (amansó a los salvajes), San Conrado de Offida (protegió y amansó a uno muy fiero, que sirvió de guardián en el convento por siempre), San Ricardo de Santa Ana (de niño uno lo atacó y Santa Ana lo sanó milagrosamente), San Wolfang (por asociación, pues su nombre significa "el que anda como un lobo"), San Edgar, rey (libró a Northumbria del azote de los lobos salvajes), San Herbert de Bretaña (uno devoró el burro de un monje y el santo se arrodilló en la oración y el lobo haló el carro), Santa Clara de Asís (salvó a un niño atacado por un lobo, cuando la madre del niño la invocó), San Remaclus de Stavelot (uno se comió a su cabalgadura y el santo montó sobre él).

Lobo marino: Santa Tecla (la arrojaron a un foso, pero las bestias murieron antes de tocarla)

Mirlo: San Benito (el diablo pretendía distraerlo de sus oraciones y trabajo de esta forma)

Moscas: San Narciso de Gerona (en la invasión napoeónica, unas misteriosas moscas salieron de su sepulro, cegando a los soldados franceses.)

Mula: San Félix de Abbir (lo ataron sobre una, para que llegase vivo al martirio, de anciano que era), San Guillermo de Fenoglio (en las manos, una pata de mula arrancada. Se le suele lamar el santo "del jamón"), Santa Nennoc o Cándida de Plomme

Nutria: San Cutberto de Lindisfarne (adoctumbraba a bañarse en el mar, y cuando hacía frío, dos nutrias le daban calor)

Oca o Ganso: Santa Amelberga de Gante, Santa Vereburga (resucitó un ganso salvaje que un sirviente había asado por error), San Baudolino de Alessandría (alejó unas ocas que destrozaban cosechas en Foro), San Cerbone (bendijo unos gansos salvajes que le acompañaron mansos hasta Roma, como regalo al Papa)

Oso: Santa Columba de Sens, Santa Corcica (en los dos casos un oso se escapó de su jaula para protegerlas de una violación), San Corbiniano (uno se comió el caballo del santo, que lo cargó con sus bultos y se montó sobre él), San Franco de Assergi (una osa le condujo a su cueva, donde el santo llevó vida eremítica más escondido aún), San Columbano de Luxeuil, San Viance (tirando de un arado junto a un buey) Santa Ricarda de Germania, San Maximinio de Tréveris (uno lo acompañó en su viaje a Roma), San Agapio (no le hizo daño en su martirio), San Agapio de Palestina (él mismo se abalanzó a una osa que lo hirió de muerte), Santa Eufemia de Calcedonia (uno devoró su cuerpo), Santa Ripsimena de Armenia (un oso coronado, pues su asesino, el rey Tiridates, se convirtió en oso hasta que San Gregorio el Iluminado oró por él), Santos Abdón y Senén (no les hizo daño en su martirio), San Sergio de Radonezh (domesticó a los que habían en el bosque donde se retiró como eremita), San Cerbone (el rey Totila lo desterró a un bosque a que los osos lo asesinaran y uno de ellos se acercó mansamente y le lamía los pies, protegiéndole), San Vedasto de Arras (domesticó a uno que en Arras, atacaba a las personas y animales), San Gisleno (uno le enseñó el sitio donde fundar su monasterio), San Gall (encontró una gruta habitada por un oso y le ordenó le trjese leña y luego se marchara), San Romedio (uno se comió su caballo y el santo le puso los arreos, usándolo de cabalgadura y dejándolo libre luego), San Gisleno (uno le robó sus ropas y unas águlias lo obligaron a devrolverlas).

Pájaro: Santa Cecilia (en las primeras representaciones medievales, aparecía con un ruiseñor o jilguero, por lo de la armonía y la música, hoy no se representa así), San Ricardo de Chichester (los protege bajo su capa, pues prohibió los mataran para alimentarle), Santa Rosa de Lima (un ruiseñor cantaba en su ventana en la Cuaresma), Santa Milburga de Wenlock (los alejaba de las cosechas de los campesinos. Aún se le invoca para ello), San Cutberto de Lindsfarne (amansó a los pájaros salvajes que asolaban la isla Farne), San Pablo de Onsbrock (desterró a unos que destrozaban cosechas), San Orso de Aosta (en el hombro), San Kevin (permaneció tanto tiempo en oración, que los pajaron anidaban en sus manos).

Paloma: Santa Aldegunda de Maubeuge (En la imagen, en su consagración, una paloma bajó del cielo y le impuso el velo), San Heriberto de Colonia (en una procesión contra la peste, una volaba sobre él), San Celestino I, Santa Teresa, Santa Brígida, San Gregorio Magno, San Basilio, San Cirilo de Alejandría, Beato Diego José de Cádiz (en estos 7, representa al Espiritu Santo), San Severo de Barcelona (una voló sobre él en su elección como obispo), San Cuniberto de Colonia (le revela el lugar de la tumba de Santa Úrsula), San Remigio (en el bautismo de Clodoveo una paloma bajó del cielo trayendo una ampollla que no se vaciaba nunca) San Osvaldo (entregándole una carta), San José, San Joaquín (en ambos, ofrenda del Templo), Santa Columba mártir, Santa Columba Rieti (en ambas representa su nombre, es un método de identificación), San David de Gales (una, con pico de oro, le enseñó a orar y cantar; otra vez predicaba y una se posó en su hombro), Santa Regina (sostiene una corona sobre su cabeza), Santa Julia de Córcega, Santa Eulalia, Santa Devota, Santa Reparata, Santa Juana de Arco, Santa Escolástica, San Esperanza Abad (en los 7 representa sus almas, que les salió de la boca en forma de paloma al morir).

Pavo Real: San Liborio de Le Mans (uno acompañó su cortejo fúnebre y cayó muerto sobre su tumba), Santa Bárbara (una leyenda dice que los flagelos con que la azotaban se convertían en plumas de pavo real. En Oriente todavía decoran sus altares e iconos con plumas de pavo real).

Perro: Santo Domingo de Guzmán (con una antorcha o vela en la boca), San Roque, San Lázaro, San Cristóbal (como cinocéfalo), San Vito, San Domnino, Santa Margarita de Cortona, San Juan Bosco (un perro misterioso apareció varias veces a defenderlo cuando los protestantes le atacaban), San Gil (persiguiendo a la cierva que le acompañaba), Santa Maximiliana Bona (varios, muertos, que quisieron dar caza al jabalí que le acompañaba), Santa María Francisca de las 5 Llagas (el diablo la perturbaba en forma de perro rabioso), San Gordiano (arrojaron su cadáver a los perros, que no le tocaron, sino que le cuidaron sin profanarlo), San Vulpiano de Tiro (junto a un perro y una serpiente fue envuelto en una piel de toro y apaleado), San Enrique Suso (vio un perro despedazando un trapo, lo que le iluminó para ser cada día más obediente, humilde y buscar ser despreciado).

Pez: San Antonio de Padua (predicándoles), San Andrés, San Pedro (por la pesca "de hombres", además, fue pescador), San Ambrosio de Cahors, San Kentingern Mungo de Glasgow, San Maglorio, San Lupo, San Atilano de Zamora (en los 5, sostiene un anillo en las fauces, que el santo en cuestión había perdido en el mar), San Maurilio de Angers (perdió la llave de la catedral y fue hallada dentro de un pez que saltó a la barca de unos pescadores), San Benno de Meisen (con dos o un manojo de llaves en la boca: arrojó las llaves de su catedral al río, antes de entregarla al emperador excomulgado y el pez se la devolvió luego), San Ulric de Ausburgo (en una hambruna secó el rio Danubio para que los pobres pescaran fácilmente, otra leyenda dice que un viernes visitó a uno que comía carne y le convirtió la carne en pescado para que no pecara), San Zenón, San Brendan de Irlanda (estos dos últimos, pescádolos), San Rafael Arcángel (con uno sanó a Tobit), San Pablo Aureliano (un pez con una campana en la cabeza, que el rey Marco le habia negado y habia tirado al mar), San Abercio de Heriápolis (una santa le pescó uno puro, para su alimento. En realidad es una alegoría de la Iglesia escrita en su lápida).

Ratones: Santa Cutubila (suben por su hábito. Debido a su gran devoción a las almas en el Purgatorio, que suelen ser representadas como ratones, se le consagran en su santuario ratones de oro y plata. De aquí también deriva su patronazgo de los gatos. La invocan quienes tienen miedo a las ratas.), Santa Gertrudis de Nivelles (subiendo por su báculo. El diablo en forma de ratón enredaba el hilo de su rueca, para hacerla desesperar. Se le invoca contra las ratas), San Martín de Porres, San Cadog, rey de Gwynllwg (En Llanspyddid, una hambruna asoló el campo, y el santo salvó a sus seguidores al ver a un ratón que le llevó a un secreto almacén de trigo).

Salamandra: San Ananías.

Serpientes: San Amable de Riom (las dominaba con la señal de la cruz), San Patricio (las expulsó de Irlanda), San Julio Abad, Santo Domingo de Sora (en su procesión se le cuelgan serpientes vivas), San Amando de Maastricht (la obligó a regresar a su agujero con la señal de la cruz), San Benito de Nursia, San Luis Beltrán, San Juan Evangelista, San Santiago de la Marca, San Porciano, San Eduardo mártir (los seis últimos, saliendo de un cáliz envenenado), Santa Verdiana de Castelfiorentino, Santa Cristina de Bolsena, Santa Tecla, Santa Mohrail (a las cuatro les suben por el cuerpo, enroscándoseles pero sin morderlas), Santa Anatolia (la arrojaron a ellas), San Honorato de Arlés (con su oración mató las que habitaban la isla de Lerins), San Limneo (una lo mordió y sanó milagrosamente), San Román de Rouen (dio muerte a una enorme, con ayuda de un asesino. Esto dio origen al privilegio de indultar un criminal el día de San Román), San Marcos de Campania (el demonio le molestaba en esta forma).

Tigre: San Juan Brito (devoraron su cuerpo decapitado), San Alejandro de Jerusalén (no le hicieron daño en su martirio), otros mártires lo llevan también.

Toro: Santa Marciana de Cesarea, Santa Blandina de Lyon (le soltaron un toro en su martirio, que la mató a cornadas), San Antipas de Pérgamo, Santa Pelagia de Tarso, San Eustaquio y familia (los tres últimos fueron martirizados dentro de un toro de cobre al rojo vivo), San Saturnio, San Saturnino (fueron atados y arrastrados por uno), San Pedro Regalado, San Juan de Sahagún (ambos amansaron un toro bravo con la señal de la cruz), San Francisco Solano (uno muy bravo se soltó en un pueblo y el santo le habló y lo condujo por el cordón de su hábito al corral), Santa Tecla (la ataron a los cuernos de uno para que se peleara con otros toros, murió sin que la santa padeciera), Santa Trifena (martirizada por uno).

Tortuga: Beata Kateri Tekakwitha (por asociación, pues su clan era llamado "de la Tortuga")

Unicornio: Santa Águeda, Santa Justina de Padua (simboliza castidad)

Vaca: Santa Brígida de Irlanda (su vaca alimentaba a los pobres sin vaciar nunca las ubres), Santas Perpetua y Felicidad (una casi las mata en el martirio), San Brevin, Santa Urith (era ermitaña en Devon y solo se alimentaba de leche), San Medardo (le robaron la suya y el cencerro no dejó de sonar hasta que los ladrones la devolvieron arrepentidos), San Patricio (de joven cuidaba un rebaño de ellas), San Kirián de Clomagnois (desde niño una le acompañó siempre, luego de echarle su bendición), Beato Carlos el Bueno (por asistir a misa antes que nada, dejó una capa riquísima a un mujer que reclamaba su vaca robada).

Zorro: San Bonifacio de Fulda

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Lunes, 23 de Febrero de 2009 01:21. ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

El dragón y el perrito

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Pregunta: Hola, antes que todo una felicitación por los datos interesantes de la página. Tengo la duda de porqué se representa a Santa Marta con un dragón encadenado. Además, porqué Santo Domingo lleva a sus pies un perrito con sus patas delanteras sobre un orbe y con una vela en su hocico. Gracias. España

Respuesta: Gracias por los elogios a la página. Aquí vamos: La leyenda provenzal de Santa Marta (29 de julio), dice que al llegar a Francia, la gloriosa virgen Marta, se enfrentó a una tarasca (especie de dragón) y la venció con su pureza y sabiduría. Esto es una leyenda medieval, que probablemente en sus orígenes sea una especie de parábola que signifique la derrota del paganismo, por la fe cristiana y personificada en Santa Marta para darle más autenticidad. A veces es un dragón, otras un basilisco y en Filipinas, un cocodrilo, por devoción local.

En cuanto al perrito de Santo Domingo (8 de agosto): Se cuenta que su madre, la Beata Juana de Aza (8 de agosto), estando embarazada del santo, tenía el mismo sueño una y otra vez: veía un perro con una antorcha ardiente que incendiaba al mundo. Consultó con su confesor, Santo Domingo de la Calzada (12 de mayo), y este le reveló que tendría un hijo que, con su palabra ardiente, renovaría la fe del mundo. Ya sabemos todo lo que logró la predicación de Santo Domingo y su orden. También aquí el origen de esta historia puede ser el mismo nombre de la orden "dominicos", o "domini canis", o sea "perros del Señor", más bonito, "siervos del Señor".

si te interesa más sobre santos y animales, en el blog tienes más sobre este asunto:

http://preguntasantoral.blogia.com/temas/los-santos-y-sus-animales.php

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Viernes, 28 de Noviembre de 2008 02:12. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales No hay comentarios. Comentar.

Más Santos y animales

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Sí, continúa la entrega de santos y sus animales de compañía. Hago un artículo nuevo para ver con claridad cuales son los añadidos a la lista que, en un inicio intuía larga, pero no tanto. Ya va siendo todo un zoo cristiano. Quiero destacar que me he servido muchísimo de esta web, donde hay una gran cantidad de vidas y leyendas de santos http://www.heiligen-3s.nl (está en holandés, así que si no lo conocen, la pasarán duras y maduras para entender), siempre hay que agradecer, cosa que recuerdo a los que comiencen a copiarse la lista y pegarlas en sus webs!

Aquí va la lista y avanzo que, dentro de poco, añadiré a cada santo su  imagen correspondiente:

Águila: Beata Ana de Jesús Lobera (que me maten si sé por qué. Tengo una estampa belga donde le acompaña), San Albert Crespin, San Servacio de Maastritch (con un ala le cubrió del sol y con otra le abanicó en su viaje a Roma), San Agerico de Verdún (nació en el campo, mientras su madre trabajaba y un águila lo protegió).

Asno o burro: San Sabas (ante la escasez de agua un asno coceó en la tierra, y alli el santo halló una fuente)

Ballena: San Brendan (en uno de sus viajes apostólicos llegó a una isla y celebró la misa de Resurrección, al ambarcar, descubrieron que la isla era una ballena).

Buey o toro: San Herbot de Bretaña (pidió prestados unos,  que no quisieron abandonarle. Después de la muerte del santo el monasterio los prestaba si los devolvían antes del amanecer; cuando un campesino no lo hizo, desaparecieron milagrosamente), San Ricardo de Chichester (araba en el campo cuando San Willibrordo lo llamo a ser apóstol).

Caballo: San Notker de Lieja, Santa Hildegonda de Schönau, alias "José" (fue peregrina, vestida de hombre), San Riquier (salvó a Marontus, hijo de Santa Rictrudis, de ser aplastado por un caballo), Santa Cunnera (fue sepultada a escondidas en un establo al que los caballos se negaron a entrar), San Adjutor de Vernon (antes de ser ermitaño fue cruzado), San Gangulfo de Varennes (era militar), San Medardo de Noyon (cuando niño, sus padres entregaron un caballo a un campesino al que le robaron uno y el santo profetizó una recompensa, al otro día un caballo apareció en el establo de sus padres), San Amable de Riom (un duque se negó a venerar su tumba y el caballo se quedo inmovil, hasta que el dueño se arrepintio y rezó), San Artemio de Verkolsk (trabajaba en el campo con uno, cuando una centella mató al santo repentinamente), San Vulmar de Hautmont (le robaron el caballo del monasterio y el santo se negó a dejar el oficio por perseguirle. al otro dia el caballo regreso con el jinete que no se había podido bajar; fue perdonado y se hizo monje), San Canuto de Dinamarca y reyes en general, San Jeroen de Noordwijk (unos caballos perdidos señalaron el sitio que escondía sus reliquias), San Melecio de Antioquía (fue ogligado a recorrer el circo en una cuadriga mientras era apedreado), Santa Odrada.

Camello: Santos Melchor, Gaspar y Baltazar, los reyes magos.

Cerdo: San Albino de Angers, San Cartagh de Lismore (era niño y cuidaba una piara cuando pasaron unos monjes cantando y tras ellos fue).

Ciervo: San Lunaire de Bretaña (en su retiro aparecieron doce ciervos para servirle; es una alegoría a sus discipulos "siervos" de Cristo, como los apóstoles), San Pedro de Cervis

Cocodrilo: San Pacomio el Grande (cruzó el Nilo sobre uno para visitar uno de sus monasterios al otro lado del río y allí le esperó para volver a la Tebaida)

Cordero: Santa Inés de Bohemia (por asociación al nombre de Inés la mártir; o a "agnus", cordero, a saber), San Benezet de Avignon (era pastor antes de construir puentes), Santa Cunnera (tiene un patronato local sobre los animales domésticos), Santa Juana la de Cusa (dicen que porque sirvió a Cristo, pero no me convence), San Thuriau de Bretaña (era pastor cuando San Tiërnmaël, obispo, lo conoció y quiso educarlo), San Carloman de Viennes (fue pastor en su monasterio), San Samuel Profeta (degollado, por su profecía sobre el Cordero de Dios), San Emiliano (niño pastor).

Cuervo: San Guillermo Firmatus (se perdió en un bosque y los cuervos lo acompañaron y guiaron), San Osvaldo de Northumbria (en su coronación, no había santo crisma y un cuervo trajo una botella en su pico, junto a una carta del mismo San Pedro, sellada con una cruz de oro, que le ungía rey. Desde entonces, el cuervo quedó en la corte y cumplió varias funciones, como ir a buscar a la futura esposa de Osvaldo)

Dragón: San Domiciano de Maastritch, San Honorato de Lerins, San Notker de Stotteraar, San Ursmars de Lobbes, Santa Oportuna de Montreuil (lo pisa, significa su desprecio del mundo), San Gotthard de Hildesheim, San Servacio de Maastritch (significa el arrianismo que combatió), Santa Dimpna de Irlanda (pisándolo, significa la tentación de su padre loco, por casarse con ella, a veces es un diablo), San Guillermo de Aquitania, San León Magno (herejía), San Juan de Mathera (alejó uno de donde fundó el monasterio, significa que convirtió el sitio antes pagano, en un monasterio), San Meen de Rennes (amansó uno en las orillas del Loira, domándolo y atándolo con su estola, caminó tras él como un perrito), San Procopio de Savaza (encadenado), San Kilian de Wutzburg (es el diablo tentando a su asesina, Geliana, a quien el santo recriminó su matrimonio adúltero), Santa Parasceves, Paraskeva o Veneranda (con su predicación mató uno; es un símbolo del vencimiento del paganismo), San Olaf II de Noruega (significa la creencia pagana derrotada), San Germán de Auxerre (con él desaparecieron los últimos vestigios de la idolatría en su zona), San Gauderico de Cambray (mató uno que moraba en una montaña en las afueras de Cambray que custodiaba un ídolo y allí levantó una ermita a San Medardo; en realidad representa el paganismo derribado), San Mamiliano.

Escorpiones: San Pacomio el Grande (le acompañaban en su soledad sin hacerle daño aunque las pisara sin querer)

Gallinas (y pollos): Santa Ida de Lovaina (yendo a misa y viendo la iglesia llena, se quedo en el atrio a oirla y ordenó a las gallinas dejar de buscar comida y atender el evangelio que se leía, luego les dio licencia para seguir su rutina) (¿Quién dice que las leyendas de santos son aburridas?)

Gallo: Santa Edigna de Puch (era ermitaña dendrita y uno la acompañaba).

Gato: Santa Juliana de Norwich (era su único acompañante en su celda de reclusión, contra las ratas), Santa Clara de Asís (cuando estaba enferma, este le traía lo que deseaba, ayudándola). Gracias al lector que me ayudó con estas santas.

Halcón: San Gangulfo de Varennes (practicaba la cetrería), San Jeroen de Noordwijk (practicaba la cetreria de joven, antes de ser sacerdote), San Calepodio (fue despedazado por unos en su martirio)

Jabalí: San Guillermo Firmatus (un monje perdió la leña de la comida asustado por uno. el santo decretó ayuno esa noche y al otro dia el jabalí le trajo la carga de leña).

Lagarto: Santa Margarita de Antioquía (en sustitución del dragón).

León: San Sabas (dormía en la cueva de uno, que al volver lo cogió entre las fauces con suavidad y le echó fuera, así varias veces hasta que le dejó en paz).

Lobo: San Bernardo de Abbeville (un lobo atacó las ovejas de su monasterio, dispersándolas y el santo le hizo recogerlas y llevarlas al monasterio, luego lo dejo ir en paz), San Remaclus, San Columbano Abad (le cercaron 12 lobos, rezó y se alejaron. Más de una vez jugó con los animales salvajes).

Murciélago: Santa Margarita de Antioquía (en raras imagen, sustituye al dragón), Beato Jaime I de Aragón (sobre su casco).

Oca o Ganso: San Geroncio, San Ludgerio de Munster (dos gansos), San Sansón de Dol (hizo callar a los que perturbaban la oración en el monasterio de Risle).

Oso: San Gerold de Einsiedeln (un oso perseguido se refugió en su caverna, tras el santo y al ver el milagro, el perseguidor, conde Otto, le regaló el bosque para que hiciera un monasterio, a lo que el mismo oso ayudó, luego quedó libre), San Maximino de Trier, San Gall , San Ghislain, San Humberto de Maroilles, San Jacobo de Tarantasia, San Vaast de Arras (a todos estos el oso les come el burro y montan sobre él hasta Roma) San Brieuc, San Guillermo de Montevergine o de Vercelli (uno bajaba a beber en la misma fuente que el santo, dejándola sucia; le increpó a desaparecer si venía en nombre del diablo y nunca mas apareció) (otra vez un oso penetró en su huerta, destrozándolo todo; el santo clamó a Dios le alejara si era su voluntad, al punto dos zorros aparecieron y alejaron al oso).

Pájaros: San Walerico de Leuconay (las dejaba comer en su mano y su tazón), San Guillermo Firmatus (en el invierno buscaban calor en su hábito), San Riquier (comían en sus manos), San Adjutor de Vernon (su tumba y culto fue olvidado hasta que unas aves comenzaron a cantar insistentemente sobre la sepultura), San Liberato Weiss, Santa Amalberga de Munsterbilsen (los alejó de los campos con su oración, para salvar las cosechas), San Sansón de Dol (los pájaros destruían la cosecha del monasterio, el santo las llevó ante el abad, que las amonestó y se fueron para siempre).

Paloma: Santa Catalina de Siena, San Efrén, San Fiore (en los tres es el Espíritu Santo), San Ultan de Fosses, San Neófito de Nicea, San Benito de Nursia (vio el alma de su hermana Santa Escolástica subir al cielo en forma de paloma), San Thuriau de Bretaña (le reveló que Rivallon fue quien quemó el monasterio de San Maochus), San Sansón de Dol (en su ordenación de diácono, una se posó en su hombro), Santa Cornelia de África.

Perro: Santa Margarita di Castello (era ciega y un perro la acompañaba), San Renan de Bretaña (fue acusado por una mujer pagana convertirse en lobo por las noches y asesinar a una chica y sometido a la furia de dos perros rabiosos, les hizola señal de la cruz y estos se amansaron y le lamían los pies), San Arnulfo de Metz (le llevaba alimentos al santo en su retiro)

Pez: San Herbert de Cumberland, San Guillermo Firmatus (les echaba comida al río y se dejaban acariciar por él), Santa Ida de Lovaina (yendo a lavar perdió una prenda en el río y los peces se la trajeron), San LiberatorSan Arnoldo de Weiler, San Arnulfo de Metz (en ambos con un anillo en la boca; de joven arrojaron un anillo en el Mosela diciendo: «Mis pecados estarán perdonados sólo si lo recupero". a los años, loencontraron en el vientre de un pez).

Ranas: San Antonio de Padua (hizo callar a a las ranas, que perturbaban el servicio religioso de su convento, en Montpellier)

Serpientes: San Pacomio el Grande (le acompañaban en su soledad sin hacerle daño aunque las pisara sin querer), San Teodoro el Santificado (un día predicaba y dos serpientes le atacaron a los pies, sin dejar de hablar, las colgo de su cuello hasta terminar), San Simeón Estilita (sube por su columna, significa las tentaciones del diablo a dejar su vida penitente)

Vaca: San Walter de Onhaye (dos novillas blancas tiraron la carreta de su cadáver, sin jamas haber sido uncidas, hasta detenerse en la iglesia de Waulsort), Santa Julita, San Etto de Vlaaderen (En la imagen. liberó el ganado endemoniado de un pastor), Santas Maura y Brígida de Nogent (las novillas que llevaban sus cuerpos se detuvieron inconmovibles en el sitio donde luego serían veneradas), San Vulmar de Hautmont (cuidaba el ganado del monasterio antes de ser abad), Santa Matrona.

Zorro: San Guillermo de Montevergine (dos alejaron a un oso que destrozó su huerta).

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Miércoles, 15 de Octubre de 2008 01:49. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 6 comentarios.

De escorpiones y lagartos

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Pregunta: Este es un gran servicio y gracias por proporcionarlo! Mi pregunta no es acerca de un santo, sino de símbolos. Espero que me puedas ayudar ¿Qué significado tiene en el cristianismo los escorpiones y sus depredadores (un tipo de lagarto)? Te agradezco de antemano el tiempo que te has tomado en leer mi email. Saludos afectuosos. México

Respuesta:
Gracias a ti por reconocer nuestro trabajo, que sin los que preguntan no tendría sentido. En la simbología cristiana, los escorpiones generalmente representan el mal, como en la escritura, el salmo dice "caminarás entre escorpiones y áspides". También varios santos mártires se acompañan de escorpiones, y esto es porque, según sus "actas" los martirizaban de distintas maneras con estos bichos: Santa Tecla, Santa Mohrail (en la imagen), San Terenciano de Todi y San Julián de Anarzaba.

En cuanto al lagarto... realmente no encuentro nada, no ya que hable de su significado, ni siquiera los veo en la simbología del cristianismo, otra cosa es si hablamos de basiliscos (San Siro de Génova, San Trifón, San Juan de Réome), leviatanes (SanColumbano de Iona y San Calistrato) u otro tipo de mounstruos legendarios que vendrían a significar lo mismo; el mal. Espero poder ayudarte, ni no es así, me das más datos y veo que encuentro.

Y gracias a ti por preguntarme… saludos.

PD: Meldelen, colaboradora, me pasa una imagen de Santa Margarita de Antioquía, con un lagarto en la mano, en lugar del clásico dragón, curioso a la par de asqueroso.

 

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Martes, 07 de Octubre de 2008 01:28. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 3 comentarios.

San Jorge y su animalito

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Pregunta: La pregunta es: existió San Jorge? o sólo es una leyenda... gracias y saludos

Respuesta: Existió un mártir, llamado Jorge, de gran veneración en Oriente, luego pasó a Occidente y de ahí a casi todo el mundo. Hasta ahí todo es real. Posteriormente, la "leyenda dorada", un género muy popular en la Edad Media, le atribuiría a muchos santos hechos milagrosos y se reconstruian las "vidas" a partir de otras existentes anteriormente. Es el caso de san Jorge y su "dragón", visto hoy como un símbolo del mal y no como un monstruo real y existente (los antiguos sí lo creían). San Jorge es llamado "megalomártir", es decir, el Gran Mártir. Es patrono de Inglaterra, Cataluña (visca sant jordi), Rusia, Grecia, entre otros tantos lugares, países, ciudades y pueblos.

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Martes, 25 de Septiembre de 2007 03:59. Ramón Rabre Jordá ARTICULO. Los Santos y sus animales Hay 2 comentarios.


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