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Tus preguntas sobre los Santos

Santa Sinforosa y sus siete hijos (II)

Santa Sinforosa y sus siete hijos (II)

Seguimos con Sinforosa y sus muchachos... veamos ahora el problema de las evidencias documentales, que trae tela para cortar (y de hecho, he tenido que cortar, demasiado para mi gusto). El documento más antiguo que menciona a estos mártires es el Martirologio Jeronimiano, y lo hace en tres fechas distintas, que entraron a debate por parte de los hagiógrafos. La pregunta sería cuál de las tres hace referencia al martirio en sí:

1.- 29 de mayo: Romae, via Tiburtina VII germanorum (en Roma, en la Vía Tiburtina, [martirio de?] siete hermanos).  Esta fecha parece la más tardía, por lo que fue descartada.

2.- 27 de junio: Romae, via Tiburtina milliario IX, natale VII germanorum Criscentis, Iuliani, Nemesi, Primitivi, Iustini, Stactei, Eugeni (en Roma, en la Vía Tiburtina, a la altura del noveno miliario, nacimiento –martirio- de los siete hermanos Crescencio, Juliano, Nemesio, Primitivo, Justino, Estacteo y Eugenio). Esta mención es simplemente repetición de la anterior, pero añadiendo los nombres de los hijos. 

3.- 18 de julio: Romae, via Tiburtina milliario IX, Semphorosae matris septem germanorum, quae cum ipsis est posita. Nomina vero germanorum haec sunt (y sigue una lista de ocho nombres distintos a los mencionados el dia 27 de junio) quorum gesta habentur. Aquí se añade el nombre de la madre y ésta sería la mención al "dies natalis", cuando todos los mártires son reunidos en el sepulcro.

La passio, por su parte, de la que existen dos versiones casi idénticas, finaliza dando las coordenadas geográficas de los mártires:

“Natalis vero sanctorum martyrum Christi beatae Symphorosae et septen filiorum eius, Crescentis, Iuliani, Nemesii, Primitivi, Iustini, Stratei et Eugenii celebratur sub die XV Kalendas Augusti. Forum corpora requiescunt in Via Tiburtina milliario ab urbe nono…”

Es decir, lo que luego aportaría el Martirologio, el 18 de julio, en el noveno miliario de la Vía Tiburtina, lugar del sepulcro y del inicio del culto. Este texto ha sido estudiado por diversos hagiógrafos y en general dan opiniones muy favorables a la autenticidad del mismo, basándose en su sencillez y concisión, aunque alguno ha dicho que podría tratarse de una copia del martirio de los siete hermanos macabeos mencionados en el Antiguo Testamento o de la mártir romana Santa Felicidad, aludiendo que Sinforosa es Felicidad en griego (lo cual es falso, son etimologías totalmente distintas). Además Sinforosa era un nombre bastante común, que se halla recogido en el Corpus Inscriptiorum Latinarum. Sin embargo, la existencia arqueológica de la tumba –que comentaremos en otro artículo- y que estaba ya documentada en los Itinerarios antiguos, así como la mención dela fosa de los biothanatoi en una época donde el latín y el griego se hablaban a la par, son garantía suficiente de la veracidad de este relato.

Pero no acaban aquí las pegas. A pesar de la autenticidad y antigüedad de la documentación, Manzini, Amore y otros afirman que la cronología es falsa y también el parentesco entre Sinforosa y los siete hermanos. También que el hecho de que Adriano fuese el verdugo se basó simplemente en una elección del mismo por la cercanía de su villa a la sepultura de los mismos, lo que no tiene mucho rigor histórico. Marta Sodi afirma que ningún martirio puede datarse en época de Adriano, pues es conocida de sobra su política de tolerancia con los cristianos y en ningún caso él hubiese estado presente en un suplicio (afirmación que, por cierto, comparto, ya que no es la primera vez que digo que al emperador de Roma le sobraban magistrados para ejercer esta función, en la que no se involucraba).

Estos autores sustentan que lo único válido son las evidencias arqueológicas y por ello admiten que los mártires son reales, pero que no pueden determinarse con seguridad ni la época del martirio, ni la naturaleza de éste, ni el parentesco entre ellos.

En resumen, a pesar de la brevedad y concisión del relato del martirio, que ha sido dado por bueno por muchos hagiógrafos, otros no lo consideran como tal. Aunque todos hayan aceptado los textos del Jeronimiano pese a sus diferencias, la mención del monumento en el lugar del sepulcro ya en el siglo IV da garantías de autenticidad. De estas evidencias arqueológicas cabe hablar en el próximo –y último- artículo.

(En la imagen, vidriera de Santa Sinforosa en la iglesia de San Pedro en Mâcon, Francia).

Meldelen

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1 comentario

Antonio Barrero -

Muy bien, Meldelen.
Estoy deseando leer la tercera parte del relato de estos mártires. Bien documentada y sobre todo, muy didáctica. Enhorabuena.
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