Blogia

Tus preguntas sobre los Santos

Escapularios, no sólo del Carmen.

Escapularios, no sólo del Carmen.

Este artículo es gracias a Coralia Anchisi de Rodríguez, historiadora y profesora universitaria de Guatemala (además de asidua lectora del blog). Ha recopilado la información y yo la he conformado. El artículo surge de una consulta que me hizosobre el tema, al explicarle que el tiempo no me daba, que tuviera un poco de paciencia (tiene bastante, todos tienen bastante), pues ella buscó la información, la tradujo y generosamente me la envió. Gracias.

Escapularios
Los escapularios son objetos devocionales que se utilizan como una demostración de lealtad a una hermandad o cofradía, santo, o forma de vida; así como recordatorio constante de ese voto. Muchos escapularios tienen versículos de la Sagrada Escritura. En la historia de su uso, se han llamado jugum Cristi (yugo de Cristo) o scutum (escudo), recordando varios pasajes de la Biblia. Los escapularios fueron al principio no más que una prenda o delantal para trabajar, usado para cuidar la ropa. Tan temprano como el S. V, empezaron a ser usados por los religiosos como símbolo de sus votos, como expresión externa de aquel “revestirse de Cristo” del que habla la Escritura. El nombre definitivo, “scapulae”, indica que se pone sobre los hombros.

Durante la Edad Media era común para los cristianos devotos unirse a las órdenes religiosas, en forma auxiliar,  algunas de estas asociaciones veces fueron llamadas Órdenes Terceras o Terciarias porque se basaban en la Tercera Regla de las  mismas Órdenes. Aunque estas personas estaban autorizadas para usar el “hábito terciario”, sin haber hecho los respectivos votos religiosos, su vestimenta tenía variantes en el velo, cruz pectoral y sobre todo en el escapulario.  Con el tiempo, este quedó siendo el único distintivo autorizado para los terciarios. Convertirse en miembro de una congregación era considerado muy importante, sobre todo a nivel espiritual, porque los terciarios participaban de las obras y méritos espirituales de toda la orden, o sea, de las misas, indulgencias, penitencias y oraciones de los miembros de la Primera (frailes) y Segunda Orden (monjas). Aportaciones económicas, de servicio, caritativas podían ser la aportación de los terciarios a la Orden, aunque sabemos que sus méritos espirituales no serían menos.

En el siglo XI el escapulario monástico se fue transformando paulatinamente y reduciendo visiblemente, y pasó de ser de una prenda del hábito a un pequeño objeto sacramental, para expresar la devoción de individuos que no fueran miembros de cierta orden, pero que deseaban alguna afiliación con ella. Esta transformación se dio sobre todo por comodidad y acercamiento a todo el mundo. Por ejemplo, los nobles, eclesiásticos no podían usar un escapulario enorme sobre las ropas, pero sí un pequeño “scapulae” junto al cuerpo. En 1280 ya existía en la orden Carmelita la costumbre de imponer escapularios a seglares que no podían pertenecer a la Primera o Segunda Orden, a benefactores o fundadores de monasterios que eran casados.

Ya comienza a existir el escapulario tal y como hoy lo conocemos: dos rectángulos de tela unidos por una cinta o cordón. Así, aunque aún más grande que los modernos.  Estos escapularios grandes son utilizados aún por miembros de la “Tercera Orden” (hoy llamadas Órdenes Seglares) de franciscanos, carmelitas, servitas, trinitarios y dominicos en ocasiones especiales. Para ganar las infdulgencias asociadas a cada Orden, los miembros deben usar esta prenda constantemente, pero en 1883, León XIII permitió ganarlas si se usaba una pieza de menor tamaño. Una vez más y por los mismos motivos, el escapulario se reduce, el fin: no ser un objeto obstructivo.

Al extenderse la costumbre se hace necesaria la identificación y diferenciación, así que, al menos, los Mercedarios, los Trinitarios, los Carmelitas y los Servitas añaden el escudo de la Orden al Escapulario y comienzan a vestir a sus  advocaciones marianas propias con el hábito de la Orden y el escapulario (destacan El Carmen, la Merced y el Buen Remedio). Los franciscanos, agustinos y dominicos se diferencian aún más y dejan de usar el escapulario, y comienzan a dar a sus cofrades el cordón (franciscanos), la correa (agustinos) y el rosario (dominicos). Y es el tiempo del auge de las leyendas, milagros y orígenes divinos de cada prenda. (Ej.: San Francisco bajaba cada martes al purgatorio a sacar a los que llevaran su cordón; San Nicolás de Tolentino sacaba a las almas que se agarraban de su correa).

Las medallas-escapularios.
Desde 1910 se permite usar medallas de metal en lugar de pequeños escapularios, con la condición de que tengan por una cara al Corazón de Jesús y por la otra cualquier advocación mariana. El objetivo de ello es el mismo, la comodidad. La idea partió de los países en misión, donde el escapulario de tela es molesto por el sudor, además de deteriorarse más pronto. Aún así, la primera imposición del escapulario ha de hacerse con el de tela, luego se puee sustituir con la medalla. El objetivo es no perder de vista que el escapulario es, principalmente, una participación del hábito religioso de una determinada Orden. Antes cada escapulario podía ser impuesto por un religioso de la Orden en cuestión; hoy no, puede ser bendecido por cualquier sacerdote.

Escapularios aprobados por la Iglesia:

1. Escapulario Carmelita: También conocido como “escapulario marrón”, lleva por un lado la imagen de Nuestra Señora del Carmen y por otro el escudo, a veces alguna frase, pero ni esto ni ninguna otra imagen es obligatoria. La fama de este escapulario ha motivado la proliferación de otros. Es claro que mientras algunos escapularios han quedado suscritos a un marco determinado (mercedarios, trinitarios o servitas), el escapulario Carmelita ha trascendido estos límites y es usado por muchos, impuesto por los sacerdotes, fuera de las cofradías y asociaciones carmelitanas. Es un escapulario de la Iglesia entera y no ha perdido su vigencia, siendo el más extendido y conocido hoy.

2. Escapulario de Santísima Trinidad: Es el de la Orden Trinitaria, blanco con la cruz azul y roja. Nace de una visión de San Juan de Mata, fundador de la Orden, que vio un ángel con una prenda de color blanco y una cruz con el eje transversal azul, y el longitudinal, rojo. Es usado por los miembros de la Cofradía de la Santísima Trinidad (o de otra asociación trinitaria o cofradía asociada a Jesús de Medinacelli, devoción trinitaria en origen).

3. Escapulario de Nuestra Señora de la Merced: De color blanco y la parte frontal tiene una imagen de la Virgen y detrás el escudo de la Orden. A veces tiene la anagrama de María.

4. Escapulario de los Siete Dolores de María: (en la imagen) Es negro, como el hábito de los Servitas, propagadores de este Escapulario. Aunque no se prescribe ninguna imagen, suele llevar una imagen de la Dolorosa, del Corazón de María, la Piedad…

5. Escapulario de la Inmacualada Concepción: Es de color Azul, color distintivo de María. Por una cara lleva a la Inmaculada y por otra el anagrama de María.  

6. Escapulario de la Preciosísima Sangre: de color rojo y una cara tiene un cáliz con la Sangre, siendo adorado por ángeles, mientras que la otra cara es sólo roja.

7. Escapulario de la Pasión:  Es de color negro y lleva el escudo Pasionista por el frente y algunos símbolos de la Pasión. La parte que cuelga por la espalda es solo tela negra o a veces tiene un crucifijo. En la vida de San Pablo de la Cruz ya se lee que recidió esta insignia por revelación.

8. Escapulario de la Pasión de Nuestro Señor y de los Sagrados Corazones de Jesús y María: deben ser de color rojo y un lado muestra un crucifijo, algunos de los instrumentos de la Pasión, y las palabras "La Santísima Pasión de Nuestro Señor Jesucristo nos salvará." La otra cara muestra una pequeña cruz encima de los Sagrado Corazones de Jesús y María, y las palabras "Sagrados Corazones de Jesús y María, protéjannos."

9. Escapulario “Auxilio de los enfermos”: es negro y la parte frontal tiene una imagen de la Virgen María, San José y San Camilo de Lelis. La otra cara tiene la cruz roja de los camilianos, Orden que propaga este escapulario entre los fieles asociados a ella.

10. Escapulario del Inmaculado Corazón de María: De color blanco, en la parte delantera tiene al Corazón de María, por detrás no tiene nada.

11. Escapulario de San Miguel Arcángel: este es más original y diferente. No tiene forma rectangular sino de escudo terminado en punta. La cara delantera es azul y la posterior es negra, asimismo las cintas: una azul, la otra negra. En ambas caras tiene al arcángel miguel y las palabras: “¿Quién como Dios?”.

12.  Escapulario de San Benito: De color marrón, la parte frontal tiene generalmente una imagen de San Benito, pero no es necesaria. La parte posterior, suele llevar la medalla del Santo, pero eso es moderno y tampoco obligatorio. Fue renovado e impulsado con nuevas indulgencias en 1883, a la par que se permitió sustituirlo por la medalla, que es mucho más conocida.

13. Escapulario de Nuestra Señora del Buen Consejo: De color blanco, nació en 1893, por los Eremitas de San Agustín, el papa León XIII lo aprobó y le concedió indulgencias. Por una cara lleva a la Virgen del Buen Consejo de Genazzano (devoción agustiniana) y por la otra, la tiara papal y las llaves de San Pedro y la inscripción “Hijo, confía en su consuelo”.

14. Escapulario de San José: Asociado a los capuchinos, originalmente fue blanco (luego oro y morado), nació en el siglo XIX, siglo del resurgimiento de la devoción josefina. Por delante tiene a San José con el niño y la inscripción “San José, patrono de la Iglesia, ruega por nosotros”. Por detrás, la tiara pontificia con las llaves de San Pedro y sobre ello una paloma, debajo del todo, la inscripción: “El Espíritu del Señor es su guía”. Surgió en Verona, y en Francia, al mismo tiempo, pero de diferente manera, para subsanar esto se unificaron ambos, como lo propagaban los capuchinos: morado y oro, con el cordón blanco.

15. Escapulario del Sagrado Corazón de Jesús: tiene su origen en la imagen que Margarita María de Alacoque dibujó en cientos de tarjetas y regalaba, como signo de protección. Comenzó a ser usado como signo de catolicidad en la Revolución Francesa (sus gobernantes veían en esa imagen lo más contrarevolucionario del momento, de hecho el peor cargo contra las carmelitas mártires de Compeige fue ese: tienen una imagen del Corazón de Jesús). En Marsella se dice que protegió las casas de la peste. Es blanco, en una cara tiene al Sagrado Corazón y en la posterior a la Virgen María bajo el título de “Madre de la Misericordia”. No confundir con el “Detente”, que es otra cosa.

16. Escapulario de los Sagrados Corazones de Jesús y María: Es muy similar al Escapulario Rojo de la Pasión y se aprobó en 1900. Los dos segmentos de tela blanca, tienen a los Corazones de Jesús y María y una cruz roja.

17. Escapulario de Santo Domingo: Surgió en 1903, en Roma y no tiene casi ninguna extensión. Es blanco, por un lado tiene la imagen de Santo Domingo de rodillas ante el crucifijo y por la otra al Beato Reginaldo de Orleans recibiendo el hábito de las manos de la Madre de Dios.

18. Escapulario de la Santa Faz: es también conocido como “de la Verónica” por la asociación de la Santa Faz con la Santa Verónica. Es negro y tiene una imagen de la Santa Faz (suele ser la de la Sábana Santa). Puede sustituirse por una medalla de la Santa Faz o crucifijo.

19. Del Inmaculado Corazón de María: Es verde y está relacionado también con su Inmaculada Concepción; Se conoce también como "Socorro de los enfermos".  Se le debe a Sor Justina Bisqueyburu, una hermana de la Caridad,  a quien se le apareció la Virgen sosteniéndo en su mano un corazón ardiente.

Sobre los escapularios no autorizados de uso común están:

1) De los Cruzados del Monte Carmelo. Es marrón, en ambas caras tiene una cruz latina dorada.

2) De Nuestra Señora de Lourdes: Azul, en una cara tiene a la Virgen de Lourdes y en la otra el anagrama de María y los Sagrados Corazones.

Hago notar que todos estos escapularios, mientras más modernos, son más cargados de símbolos y colorido, más detallados en su contenido, más obligatorio su uso, más castigos si lo desprecias y más promesas si los usas, o sea, más oriundos de la voluntad humana que nada.

Además, hay una serie de “escapularios” modernos, hechos por fabricantes y generalmente en América, que no proceden de “revelación” ni aparición alguna, simplemente los hacen con santos de devoción y punto. Suelen ser marrones, azules o negros, de tela, plásticos, metálicos y lo normal es que sean de pésimo gusto. Los más conocidos son de San Francisco, N. S. de Guadalupe, San Charbel, San Expedito, Santa Teresita, San Cristóbal, San Antonio, San Pío de Peltreccina, la Divina Misericordia y, como no, de San Judas Tadeo y mil santos más. Se les llama escapularios por la forma que tienen, imitando los tradicionales y aprobados por la Iglesia. A veces también cuelgan de ellos medallas o cruces y son usados para rituales de amarres, hechizos de amores y cosas así.

La Cuestión Filoménica (II) – El vaso de sangre

La Cuestión Filoménica (II) – El vaso de sangre

Finalizamos el proceso de traducción del informe presentado por Monseñor Braschi, rector del Santuario de Santa Filomena, respecto de la cuestión filoménica:

La segunda parte de los resultados de esta nueva investigación científica se centró en el vaso de cristal que fue hallado en la tumba con las reliquias de Santa Filomena. Ha sido ahora probado científicamente que contiene sangre y para nuestra sorpresa, también un pequeño fragmento de hueso. Este nuevo descubrimiento indica que Santa Filomena sufrió una muerte violenta.

De nuevo digo que ansié hallar la verdad sin importar los resultados, y felizmente, soy capaz de afirmar que los resultados disipan cualquier confusión o malinterpretación que pudo haber existido antes sobre Santa Filomena. Todos los representantes de los centros de la Archicofradía Universal de Santa Filomena recibirán una transcripción completa de la conferencia y los resultados científicos. Ellos también tienen una lista detallada y completa de los eventos que tendrán lugar en el Santuario por este año especial de aniversario.

Para el 200 aniversario os pido a todos que divulguéis la palabra de Santa Filomena a tantos como podáis, hagáis su nombre una palabra habitual en vuestra comunidad y animéis a la incorporación al círculo de las novenas locales. Formad estas pequeñas familias y grupos de amigos y rezad a esta poderosa Santa que es tan cercana y poderosa con Dios.

Me despido con la bendición de Santa Filomena a través del Sagrado Corazón de Nuestro Señor y el Inmaculado Corazón de María.


Monseñor Giovanni Braschi
Santuario Santa Filomena


83027 Mugnano del Cardenal
Avellino, Italia
tel:+39 81 8257204
fax: 081-511 2733
e-mail: SantaFilomena@philomena.it
www.philomena.it


Por de pronto, lo que como estudiosa del tema de las mártires femeninas he echado a faltar en este informe (llamado eufemísticamente, pues sólo se trata de un breve comunicado) es:

1.- Una información más extensa y profesional del proceso de investigación. Este comunicado sirve sólo para calmar dudas superficiales, pero el monseñor no nos aporta las actas de la conferencia, que él dice haber enviado a los representantes de la Archicofradía. Estas actas no están disponibles por Internet y a pesar de que he escrito a la dirección arriba expuesta solicitándolas, no he recibido la menor respuesta.

2.- El monseñor no entra en análisis de las contradicciones que revela lo que se sabía antes de esta conferencia y lo que se sabe ahora. Datándose la tumba en 202 d.C, naturalmente la historia que la religiosa napolitana transmitió acerca de una niña princesa griega deseada por un malvado Diocleciano, es absolutamente inverosímil. Ya lo era por lo absurdo del relato, los innumerables errores y tergiversaciones históricas y por no ser más que la copia de la leyenda típica de virgen mártir mil veces vista en las hagiografías; pero esta datación acaba por rematarla.

3.- Las pruebas aportadas en este informe por monseñor Braschi, que no satisfacen a los autores de este blog por ser tan sólo la conclusión y no la explicación, tan sólo demuestran lo que desde siempre hemos defendido aquí: que Santa Filomena es una mártir de las catacumbas más, y que aparte del tema de los milagros, no presenta ninguna otra diferencia respecto de los cientos de corposantos hallados en las catacumbas de Roma.

Sin embargo, aún sigue quedando mucho por decir respecto de este tema.

Meldelen

Al menos lo de la lápida tenía visos de investigación, aquí ni siquiera eso... solo que el vaso tenía sangre y fragmentos de un hueso (lo cual no es mucho mérito, teniendo la osamenta al lado). Si hay que tener un centro devocional de Filomena para tener la conferencia y los resultados, pues temo que no los veremos nunca... A no ser que alguien se precie de subirlos a la red. Así lo de "afirmar que los resultados disipan cualquier confusión o malinterpretación que pudo haber existido antes sobre Santa Filomena" lo podríamos compartir gustosamente.

Y, como bien dices, Meldelen, nada de esto afirma lo de la princesa griega, ni los martirios, ni nada de la leyenda. Hasta ahora, solo hay una cosa cierta: una osamenta se halló en una catacumba, al parecer es una mártir y podría llamarse Filomena según una lápida "mal puesta". Punto.

Ramón

La Cuestión Filoménica (I) – La lápida

La Cuestión Filoménica (I) – La lápida

Con este artículo doy inicio a una traducción, presentada en dos partes, del informe presentado en 2005 por Mons. Giovanni Braschi, rector del Santuario de Santa Filomena en Mugnano del Cardenal (Italia), donde en opinión del mismo se da respuesta definitiva a la controversia famosa sobre esta mártir de las catacumbas. No tengo constancia de que este texto, presente en inglés e italiano, tuviese una traducción en español a la que pudiesen acceder los hispanohablantes, por eso he decidido realizarla yo misma a partir de la versión en inglés disponible en http://www.catholic.org. Quiero dejar claro, sin embargo, que por de pronto este texto se publica aquí con la única intención de informar a los lectores de un tema muy controvertido e interesante que no parece estar disponible ampliamente en la red; y que por tanto, de momento no me pronuncio al respecto sobre su contenido ni afirmo compartirlo o no, tan sólo me limito a exponerlo.

2005 es un año muy especial para todos nosotros, los devotos de Santa Filomena, ya que es la celebración del 200 aniversario del traslado de sus sagradas reliquias de Roma al Santuario de Mugnano del Cardinale. El viaje en sí es una historia y podréis leer de éste y de otros eventos históricos acerca de nuestra Santa en nuestro boletín de noticias, El Mensajero de Santa Filomena.

Hace doscientos años Santa Filomena fue colocada en un altar especial en el Santuario, situado al centro del lado izquierdo según entráis en la iglesia. Y desde ese momento ella cambió las vidas de aquellos que la hallaron. Ahora, en nuestros días, ella sigue tocando las vidas de tanta gente alrededor del mundo y la llama al Santuario en Mugnano del Cardenal.

Tristemente, muchos devotos han informado de cierta confusión de acuerdo con la controversia de Santa Filomena. He sido Rector del Santuario durante unos veinte años y he trabajado para corregir cualquier confusión o malinterpretación respecto de Santa Filomena. Por ello, como Rector, decidí que la solución más efectiva era consagrarme a reclutar las mejor mentes disponibles en el mundo científico para descubrir la verdad sobre nuestra Santa. Desde el primer momento, estaba preparado para aceptar la verdad sin importar los resultados que revelara la investigación científica. Mi deseo era acabar con la controversia de una vez por todas para aliviar cualquier ansiedad que los devotos tuvieran sobre nuestra Santa.

Anunciamos los resultados del nuevo y exhaustivo estudio científico en la Conferencia de los Nuevos Estudios Filoménicos el 9 de abril de 2005, en las Catacumbas de Santa Priscila en Roma, donde la tumba de Santa Filomena fue hallada en 1802.

Hay dos partes principales en esta investigación; la primera es la que concierne a la lápida. Las tres piedras cuentan la historia de la persona allí enterrada con símbolos específicos que ilustran la historia de los sufrimientos y la muerte que discurren alrededor del nombre de la persona.


La controversia fue iniciada cuando el caso de Santa Filomena empezó a ser discutido y debatido al inicio del siglo XX: usando los métodos científicos disponibles en su tiempo, el arqueólogo Orazio Marucchi estableció la teoría de que las piedras de la lápida habían sido selladas más de una vez, lo que significaría que fueron reutilizadas.

Además, él postuló que la razón de que el orden de la primera y última piedra estuviese invertido era que la tumba había sido abierta y luego vuelta a sellar.


Las investigaciones científicas de la actualidad, que emplean equipo moderno y técnicamente avanzado han demostrado claramente que las piedras de la tumba fueron selladas una vez tan sólo.

Más importante es que con estas técnicas modernas, se han podido datar en 202 d.C, lo que significa que Santa Filomena es una mártir de la Iglesia mucho más temprana de lo que primeramente supusimos.


Con los nuevos resultados científicos de las piedras de la tumba, que originalmente fueron puestas en el orden incorrecto, ahora tenemos una explicación para ello; con potentes y modernas herramientas hemos obtenido un cercano y más detallado examen de las tres baldosas que ha revelado una sorpresa que nadie había descubierto anteriormente.

En el momento de su entierro, había originalmente dos piedras a modo de lápida, pero tres eran necesarias para sellar completamente la tumba. La más grande las dos fue cortada horizontalmente por la mitad, de modo que dio lugar a dos nuevas piedras, que acabó por sumar tres piedras en total. Las tres baldosas fueron colocadas y la inscripción se aplicó a la totalidad de las tres, PAXTE-CVMFI-LVMENA. Cada una de esas tres baldosas tenía una porción del mensaje: la primera piedra, PAXTE, la segunda tenía CVMFI, y la tercera LVMENA.

Después de hecho esto, el albañil se dio cuenta de que el hueco de la tumba era más alto en un extremo que en el otro. Las piedras fueron retiradas para colocar la piedra más ancha en la abertura más ancha y así cubrirla. Además, para que las piedras encajaran bien en la abertura, hubo que colocar las tres secciones de la inscripción en el siguiente orden: LVMENA-PAXTE-CVMFI, colocando la última piedra en el lugar de la primera, de modo que haciendo esto, las palabras quedaron en orden incorrecto”
.

Meldelen

Y bueno, yo sí voy a meter la cuchareta, porque todo esto depende de un albañil que corta una piedra en dos, sin medir antes la abertura, para darse cuenta ¡después de que estaban colocadas y escritas!, que el nicho era irregular y por tanto, tuvo que desmontar las piedras y ponerlas al revés, aún de que la escritura quedara mal.

Además:

1. Las lápidas se graban antes de ponerlas, por una simple cuestión de sentido común, no ya de comodidad. Si las grabas después de puestas, tienes que, al menos, que esperar que la argamasa seque, porque de grabarlas enseguida se caerían.

2. Si aún así, decides ponerlas antes, ¿como no ves que las piedras no sellan bien la tumba por estar mal cortadas y decides grabarlas, para luego cambiarlas?

3. Estas lápidas y nichos de las catacumbas destacan por su limpieza, nivel de seguridad y sellamiento. No había olores ni podredumbre, así que los albañiles no serían tan malos. Tendríamos a uno de los chapuzas más grandes de la historia, por lo famosa que es Filomena.

4. Este albañil se toma el trabajo de identificar a la mártir, dibujando anclas, látigos, flechas, lirios, palmas... para luego dejarlo mal. No haces eso si te interesa identificarla con tanta exhaustividad.

5. Me gustaría me explicaran esta contradicción: "Las investigaciones científicas de la actualidad, que emplean equipo moderno y técnicamente avanzado han demostrado claramente que las piedras de la tumba fueron selladas una vez tan sólo." y, por otro lado: "Las piedras fueron retiradas para colocar la piedra más ancha en la abertura más ancha y así cubrirla".  O fueron selladas una sola vez, o no lo fueron.

Evidentemente, todas mis conjeturas son eso: conjeturas, pero no son más fantasiosas que las del artículo. Nos describen la tarea del albañil como si le vieran.

Ramón

Santa Cristina la Admirable, no la imitable.

Santa Cristina la Admirable, no la imitable.

Pregunta: Me gustaría conocer la historia de Santa Cristina la Admirable, aquella santa belga de la Edad Media, pero sobre todo los atributos y características iconográficas para poder identificarla en la pintura. Mexico

Respuesta: Me preguntas por una de las santas más extravagantes y raras del santoral, solo comparable, quizás, con San Simeón Estilita (5 de enero)... Cristina vivió en el siglo XIII (1150-1224),  nació en una familia humilda, a la que abandonó, junto a sus dos hermanas, para vivir como eremitas. De ella lo que más ha trascendido son sus fenómenos, llamémosles místicos, narrados y autenticados por el cardenal Jacques de Virty, que la conoció personalmente.

Entre los 20 y 30 años murió y estuvo largo tiempo insepulta, por varias razones. mientras estaban cantando la misa de su funeral se levantó del ataúd y voló hasta que el techo de la iglesia la detuvo, porque "le repugnaba el olor nauseabundo de los pecadores empedernidos que asistían a su funeral", solo bajó cuando el sacerdote oficiente se lo ordenó. Hay que decir que esta sensación de olor nauseabundo ante el pecado, aún el más recóndito, le acompañó durante su vida, llegando a vomitar convulsivamente a la vista de algún pecador (esto me hizo recordar a Jean Baptiste, el personaje de "El perfume", de Patrick Zuskind).

Cristina, luego de su pseudo-muerte, declaró que había estado en el infierno, en el cielo y en el purgatorio y que Dios le había ofrecido ir al cielo o volver a la vida para dar testimonio y sufrir por las almas del purgatorio, pagando con sus penitencias, sufrimientos y enfermedades lo que las almas debían. Ella eligió lo último y a partir de entonces los prodigios, o como se llame a eso, se sucedieron unos detrás de otro:

El demonio la arrojó a un horno de pan, de donde salió ilesa, otras veces ella misma se arrojaba, para padecer algo similar, pero mucho menor a lo que padecían las almas, allí lloraba y gemía, pero no se quemaba. También llegó a poner las manos largos ratos en los braseros, sufriendo grandes dolores, pero no las quemaduras (ojo, niños, esto no lo hagáis en casa)

Otras veces se sumergía durante una semana entera en agua helada, en pleno invierno. Se arrojaba a los molinos de agua, pasando su cuerpo por entre las ruedas, aplastando su cuerpo y dejándola con grandes dolores. En algunos éxtasis místicos conducía a las almas del purgatorio al cielo. Volaba a la vista de todos, ante la simple visión de un pecador, alejándose de él; se remontaba a los árboles o las torres de las iglesias. Gozaba del don de la profecía, de milagros, de ubicuidad... y de mil y unos fenómenos más.

Ante estos fenómenos fue encerrada y encadenada, acusada de brujería, pero siempre salía volando, lejos del pecado y el no arrepentimiento, en medio de cantos de salmos o cánticos religiosos. En otras ocasiones, hacía todo lo contrario, se refugiaba en tumbas putrefactas, cuyo olor le era más soportable que el del pecado. Incluso en la cárcel, las llagas que le hicieron los grilletes, exhalaban un óleo milagroso que sanaba de sus llagas a otros presos. Otros milagros se sucedían en la pila bautismal donde había sido bautizada; allí, todo enfermo que se metía, era sanado en el acto. A pesar de la oposición eclesiástica era consultada por grandes personajes, como Luis II, conde de Loon o Santa Lutgarda de Tongeren.

Al final murió muy joven, en el convento de Santa Catalina de Saint-Trond, luego de un tiempo sin fenómenos y oculta a todos, pero llena de devoción de la gente, aunque también de recelo por parte de algunos clérigos, que no veían con buenos ojos aquellas cosas. Pero no murió de una vez, como los demás, sino que cuando había muerto ya, un hombre llegó al monasterio suplicando la salud de su hermana que había enloquecido; Cristina hizo su último milagro reviviendo y sanando a la chica; luego volvió a morir y ya esta vez para siempre. Es patrona de las almas del purgatorio, psiquiatras y enfermos mentales. Aunque sólo fue beatificada, se le llama "santa", sin más distinción y su memoria es el 24 de julio.

Sus atributos iconográficos más característicos son: las alas y la hoguera, ambos alusivos a sus fenómenos místicos más conocidos. También se le suele representar volando por los aires y con una especie de escapularios que hacen referencia a su insistencia en la necesidad de la devoción mariana como prenda de no ir al infierno. Aunque se le acostumbra poner vestida de monja, no está claro si al final tomó los hábitos, todo parece indicar que no.

Santa Gudelia o Gúdula

Santa Gudelia o Gúdula

Pregunta: me gustaria saber la historia de la martir o santa GUDELIA por favor!! gracias. Mexico

Respuesta: Constan, hasta ahora, dos santas que llevan ese nombre. Una es la famosa Santa Gúdula (nombre proveniente de Gudelia),venerada en Bruselas, donde tiene dedicada una bellísima catedral y se guardan sus reliquias; y la otra Santa Gudelia, más antigua, es una mártir de los tiempos del rey Sapor de Persia.

Esta Gudelia, celebrada el 29 de septiembre, predicaba la fe a los persas, y se dice que obtuvo muchas conversiones, por ello fue arrestad y obligada a cumplir la ley de sacrificar a los dioses (el sol y el fuego, dioses de los persas), a lo cual se negó gudelia, por su condición de cristiana. Fue torturada con varios tormentos, en lo que los persas eran expertos. Le desollaron la cabeza y finalmente fue crucificada.

La otra Gudelia, la de Bruselas y venerada el 8 de enero, pertenece a una estirpe de santos, hija de Santa Amelberga (10 de julio), nieta del Beato Pipino de Landen (27 de febrero), sobrina de Santa Reinalda (22 de marzo) y San Emembert8 de noviembre); sobrina y ahijada de Santa Gertrudis de Nivelles (17 de marzo), con la que se educó en el monasterio, hasta la muerte de Gertrudis. Gúdula no quiso tomar los hábitos y prefirió llevar una vida de recogimiento y caridad. Ya por su caridad, o por sus milagros, muchos enfermos le pedían salud de alma y cuerpo y la obtenían, paralíticos, leprosos, ciegos... muchos obtuvieron la gracia de la curación. Esto hizo que a su muerte, el 8 de enero de 747, fuera tenida como santa y venerada desde ese mismo instante. Su motivo iconográfico identificativo es un pqeuño farolillo, y recuerda el hecho más conocido de su vida: todos los días iba antes de amanecer, a hacer oración a la iglesia; el demonio, un día, molesto con su piedad, lo apagó de un soplido, mientras que un ángel la encendía de nuevo. A veces el farolillo se sustituye por una vela, pero da igual. (

Esto es lo que hay de Gudelia...en la imagen, la catedral de Bruselas, dedicada a la Santa, que, aún incabada, muestra su belleza.

Las reliquias de Santa Cecilia

Las reliquias de Santa Cecilia

Pregunta: He sido un devoto de Santa Cecilia desde que conocí su historia, y me estaba preguntando si sería posible obtener una reliquia de primera o segunda clase de ella. Sería mi más preciado tesoro si pudiese conseguirla. Filipinas.

Respuesta: Desafortunadamente, la probabilidad de que puedas conseguir una reliquia de Santa Cecilia es prácticamente nula. Según me ha indicado Antonio Barrero, experto en reliquias de Santos, desde los tiempos de Pablo VI el Vaticano no acostumbra a conceder ninguna reliquia de Santos que sean anteriores al siglo V, y si en alguna rarísima ocasión se presta a concederla, lo hace sin la authenticae, es decir, sin el documento que acredita su autenticidad; con lo que las probabilidades de que sea “buena” se reducen notablemente.

Dicho esto, y en mi humilde opinión, creo que no deberíamos conceder tanta importancia a la posesión doméstica y personal de las reliquias. Creo que los cuerpos de los Santos deberían reposar en paz, lo más completos posible, y en iglesias para poder recibir culto público. No necesitamos más para venerarlos y meditar acerca de sus vidas. Que por cierto, la “historia” que todos conocemos acerca de Santa Cecilia, no es más que una leyenda, pues poco es lo que sabemos realmente de ella, salvo su martirio, que sí es auténtico. Para más información puedes leer este artículo:

http://preguntasantoral.blogia.com/2009/030801-santa-cecilia.php

Para acabar, conviene saber que las reliquias de Santa Cecilia reposan en la actualidad en la cripta de Santa Cecilia In Trastevere, en Roma, junto a las de San Valeriano. Siempre vale la pena visitar esta iglesia y yo espero poder hacerlo en un futuro próximo. Bajo el altar, además, está la espléndida escultura barroca de Stefano Maderno, que representa a la mártir en la misma postura en que fue encontrada en su tumba, según descripción del cardenal Baronio, y cuya imagen acompaña este artículo.

Meldelen.

Las Reliquias de los Reyes Magos

Las Reliquias de los Reyes Magos

Pregunta: Quisiera saber sobre la autenticidad de las reliquias de los reyes magos en Colonia. Quisiera saber algo más de su historia, como llegaron allí, porque el Papa las veneró en 2005. Gracias. España.

Respuesta:
Sobre la autenticidad de estas reliquias tengo que decirte que hay una gran probabilidad de que sean más falsas que un billete con mi cara. Prescindo aquí de todo el sentido bíblico, simbólico de estos personajes que aparecen en el evangelio de Mateo, con la finalidad de demostrar a los judíos que Cristo es el Mesías prometido, pretendiendo contar hechos que son avalados, por el mismo evangelista, con profecías o hechos del Antiguo Testamento. Así surgen estas personas que ni son reyes, ni son tres, ni eran magos. Se les llama así por el salmo, leído aún en la liturgia de la Epifanía: "Reges Tharsis et insulae munera offerent, reges Arabum et Saba dona adducent, et adorabunt eum omnes reges terrae, onmes gentes servient ei". De aquí, a considerarlos reales, magos y demás hubo un paso.

Desde el siglo III los Santos Padres comienzan a comentar este episodio, con bellas frases, analogías teológicas, simbolismos, pero basados en nada. Es en el siglo V, cuando San Casiano de Arlés los nombra, por primera vez, como reyes. La cantidad varió mucho, se habló de tres, cuatro, seis, ocho… pero prevaleció el tres, número simbólico bíblico y por los tres “regalos” que ofrecieron. Aunque los Santos Padres se explayaron en explicaciones sobre la estrella, de donde venían los “magos”, como y cuando llegaron… etc., ninguno se atrevió a ponerles nombres, eran conscientes de que sería un invento demasiado grande.

Ya en el siglo VI, en Oriente, comienzan los inventos, como el que los dones llevados por los magos, habrían sido escondidos en una caverna por el mismo Adán, y trasmitido a sus descendientes, hasta que apareciera el signo de la estrella… aparecen los primeros nombres: Hormid, Jazdegard y Peroz. Serían bautizados por el apóstol Tomás. En Occidente, los tres nombres que permanecen hasta hoy, aparecen en el siglo IX, y abundan otras fantasías, como que fueron consagrados obispos.

Y sobre las reliquias de Colonia.

Marco Polo, en el siglo XIII, dice que vio las tumbas en Senwa, Persia, de donde habrían salido para Belén. Incluso dice que los tres cadáveres estaban incorruptos, con pelo y barba. Pero, sin embargo, la tradición occidental señala que los tres cuerpos estuvieron primero en Milán y después en Colonia? A saber… En Occidente, a partir del siglo XII se empezó a hablar de manera difusa del traslado de Milán a Colonia. Una leyenda del siglo XI afirmaba que el obispo San Eustorgio de Milán las había obtenido en el siglo VI del emperador de Constantinopla, lugar adonde habrían sido llevadas por Santa Elena, que las había obtenido en Oriente, cambiándolas por reliquias de Santo Tomás. En Constantinopla no hay ni un solo vestigio de culto a estos personajes, cosa rara, siendo tan importantes.

En Milán fueron puestas en una Basílica dedicada a ellos, hoy perdida. En el año 1162, Federico Barbaroja conquistó Milán y siguiendo los consejos del canciller Reinaldo de Dassel, se las llevó a Colonia y las puso en la bellísima catedral de esta ciudad. En 1247, Inocencio IV concedió indulgencias a los que fueran a venerarlas. Ante todo esto, ni siquiera hay certeza de la existencia real de estos personajes, como para que también sus reliquias hayan permanecido en el tiempo, pasando por tantos avatares. Mi opinión es que en el siglo XII Barbarroja se apareció en Colonia con aquellos cuerpos y encargó a Juan de Hissendeim que contara todas estas “tradiciones” y traslados Oriente-Constantinopla-Milán-Colonia.

Benedicto XVI las veneró en su visita a Colonia en 2005, pero esto no significa un reconocimiento oficial de la Iglesia a dichas reliquias. El papa simplemente cumplió una devoción que no implica reconocimiento, ni obliga a los demás a imitarla. Como dice Antonio Barrero, a quien le debo esta respuesta, cualquiera sabe de quienes son los huesos de Colonia..... A lo mejor son de gatos, como el hueso que se conservaba de Santa Juana de Arco.

San Alejandro más de uno...

San Alejandro más de uno...

Pregunta: Por que cada vez que veo en un calendario mi santo, aparece en un día distinto. Es el santo Alejandro. México.

Respuesta: La respuesta es sencilla, y es porque Alejandro se repite en el calendario muchísimo. Aquí algunos santos de ese nombre. De muchos ni se sabe nada, sólo constan en algun acta, o listado de martirologios locales:

San Alejandro Briant, jesuita mártir. 1 de diciembre.
San Alejandro de Adrumetum. 21 de febrero.
San Alejandro de Alejandría, obispo. 26 de Febrero
San Alejandro de Alejandría, patriarca. 29 de mayo.
San Alejandro de Amathus, obispo. Primer domingo de octubre. 
San Alejandro de Apamea, mártir con San Cayo. 10 de marzo
San Alejandro de Baccano, mártir. 21 de septiembre.
San Alejandro de Bérgamo, mártir (otro). 26 de agosto.
San Alejandro de Bérgamo, mártir de la Legión. Tebana. 22 de septiembre.
San Alejandro de Cesarea, mártir (otro). 15 de marzo.
San Alejandro de Cesarea, mártir. 15 de marzo.
San Alejandro de Chipre, mártir. 9 de febrero.
San Alejandro de Comana “el Carbonero”, obispo. 12 de agosto
San Alejandro de Constantinopla, mártir. 10 de junio.
San Alejandro de Constantinopla, patriarca.    30 de agosto.
San Alejandro de Corinto, mártir. 24     de noviembre.
San Alejandro de Drizipara, soldado mártir. 27 de marzo
San Alejandro de Egipto, mártir. 9 de julio.
San Alejandro de Fermo, obispo. 11 de enero.
San Alejandro de Fiesole, obispo. 6 de junio.
San Alejandro de Guria. 8 de noviembre.
San Alejandro de Jerusalén, obispo y mártir. 18 de marzo.
San Alejandro de Jerusalén, patriarca. 12 de diciembre.
San Alejandro de Jerusalén, patriarca. 16 de mayo.
San Alejandro de Kushta, abad. 9 de junio.
San Alejandro de Lyon, mártir. 24 de abril.
San Alejandro de Methymne, obispo. 30 de noviembre.
San Alejandro de Nicópolis, mártir. 10 de julio
San Alejandro de Oshevensk, abad. 20 de abril.
San Alejandro de Ostia, mártir con los Santos Maximo, Claudio, Prepedigna y Cuzia. 18 de febrero.
San Alejandro de Pidna, mártir. 14 de marzo.
San Alejandro de Prusia, obispo. 9 de junio.
San Alejandro de Roma, mártir. 10 de julio.
San Alejandro de Roma, mártir. 17de marzo
San Alejandro de Roma, mártir. 9 de febrero.
San Alejandro de Sabina, mártir con los Santos Jacinto y Tiburzio. 9 de septiembre.
San Alejandro de Sicilia, mercedario mártir, 1 de abril.
San Alejandro de Side, mártir.. 15 de marzo
San Alejandro de Svir, abad. 17 de abril y 30 de agosto.
San Alejandro de Tesalónica, mártir.     7 de noviembre.
San Alejandro de Tiberias, obispo. 13 de mayo.
San Alejandro de Tracia, mártir. 25 de febrero
San Alejandro de Trento, mártir. 29 de mayo.
San Alejandro de Trier, mártir. 5 de octubre.
San Alejandro de Verona, obispo. 4 de junio.
San Alejandro Hotovitski, mártir.. 4 de diciembre  
San Alejandro I, papa. 3 de mayo.
San Alejandro Nevsky de Rusia, príncipe. 23 de noviembre.
San Alejandro Sauli, obispo. 6 de noviembre. (en la imagen)
San Alejandro y treinta compañeros soldados mártires. 13 de julio.
San Alejandro, abad. 23 de febrero y 3 de julio.
San Alejandro, discípulo de Orígenes. No consta fecha.
San Alejandro, gobernador. 30 de agosto.
San Alejandro, mártir con los Santos Marturio y Sisinio. 29 de mayo
San Alejandro, mártir con los Santos Prisco y Malco. 28 de marzo.
San Alejandro, mártir con los Santos Timolao, Dionisio, Pauside y Rómulo. 24 de marzo.
San Alejandro, mártir con los Santos Víctor, Félix y Papías. 16 de septiembre.
San Alejandro, mártir con San Epímaco. 12 de diciembre.
San Alejandro, mártir con Santos Evencio y Teódulo. 3 de mayo.
San Alejandro, mártir de los Cuarenta Mártires de Sebaste. 9 de marzo.
San Alejandro, mártir, hijo de Santa Felícitas. 25 de enero.
San Alejandro, mártir. 1 de agosto.
San Alejandro, mártir. 10 de abril.
San Alejandro, mártir. 14 de marzo.
San Alejandro, mártir. 14 de mayo.
San Alejandro, mártir. 14 de mayo.
San Alejandro, mártir. 2 de junio.
San Alejandro, mártir. 20 de mayo.
San Alejandro, mártir. 21 de agosto.
San Alejandro, mártir. 21 de julio.
San Alejandro, mártir. 24 de abril.
San Alejandro, mártir. 24 de noviembre
San Alejandro, mártir. 26 de mayo.
San Alejandro, mártir. 28 de septiembre.
San Alejandro, mártir. 29 de octubre
San Alejandro, mártir. 3 de mayo.
San Alejandro, mártir. 30 de octubre.
San Alejandro, mártir. 6 de julio.
San Alejandro, mártir. 9 de septiembre.
San Alejandro, obispo y mártir. 21 de septiembre.
San Alejandro, obispo. 22 de octubre.
San Alejandro, penitente mártir. 17 de diciembre.
Santa Alejandra de Amisus, mártir. 20 marzo
Santa Alejandra de Egipto, reclusa. 14 de febrero.
Santa Alejandra Fiodorovna, reina mártir. 4 de julio
Santa Alejandra y compañeros mártires de Nicomedia. 22 de abril.
Santa Alejandra, emperatriz mártir. 21 de abril.
Santa Alejandra, mártir con los santos Teodoto, Tecusa, Claudia, Faina, Eufrasia, Matrona y Julita. 18 de mayo.
Beato Alejandro Blake, mártir con los beatos Cristóbal Bales y Nicolás Horner. 4 de marzo.
Beato Alejandro Carlos Lanfant, presbítero y mártir. 2 de septiembre.
Beato Alejandro Crow, presbítero y mártir. 30 de noviembre
Beato Alejandro de Ceva, eremita camaldulense. 6 de octubre.
Beato Alejandro de Milán, religioso franciscano. 7 de septiembre.
Beato Alejandro Planas, salesiano mártir. 19 de noviembre.
Beato Alejandro Rawlins, presbítero y mártir. 7 de abril
Beato Alejandro Zaryckyj, presbítero y mártir. 30 de octubre.