Pregunta: Me gustaria saber, porque en la biografia de Santa Filomena de Roma, se menciona lo de dos nombres, espero que alguien me aclare sobre el particular. Gracias. México
Respuesta: Santa Filomena es una santa bastante polémica, por ser de gran antiguedad su vida y martirio, pero de reciente hallazgo, pleno siglo XIX. En las catacumbas, se encontró el nicho, con una lápida en tres pedazos que decía "LUMENA PAXTE CUM PHI", que, fue compuesta como "PAX TECUM PHILUMENA", o sea, "Paz contigo, Filomena". Se dio a conocer rápidamente (demasiado rápidamente) el hallazgo, sin un análisis profundo y se tomó "Filomena", como el nombre de la martir, lo cual fue incorrecto. La lapida no hacía alusión a su nombre, sino, en todo caso, a que era "hija de la luz": Phi=hija, Lumen=Luz. En la lápida aparecían unas flechas, una palma y un lirio, por lo que se tuvo en cuenta enseguida que era una mártir. También aparecía dibujadas un ancla, un látigo, y tres flechas, dos apuntando en dirección opuesta, y una con la línea curvada en ella. Dentro del nicho habría una vasija rota, supuestamente con su sangre seca (ver más abajo).
A partir de ahí pues surgió una devoción que alcanzó gran extensión, sobre todo después del evidente milagro de Pauline Jaricot, atribuido a Filomena (una sanación imprevista, completa y contatada por cientos de personas, hasta el mismo papa, que la había conocido enferma), que fue lo que obtuvo la canonización de Santa Filomena. Desde entonces se produjo una iconografía propia e incluso, intentos de hacer su "vitae" pero se hizo lo de siempre, copiar de otros autores y leyendas; llegando más lejos, pues se ha pretendido que tres personas por separado tuvieron revelaciones de la santa, que habría contado su vida.
Es decir, cuando invocamos a esta mártir no lo hacemos por su nombre, que no conocemos, sino por el título que apareció en su lápida. No es que no exista Santa Filomena, se trata de una confusión en el nombre, por falta de investigacion profunda. La mártir existe, es real, intercede por nosotros, su nombre es lo polémico. He ahí porque la Iglesia, en la (también polémica, lo sé) revisión del caledario suprimió su nombre y su fiesta. La polémica con esta santa, que parece estar ganando en la devoción que había perdido es aún bastante tensa, incluso en una época se llegó a afirmar que los huesos encontrados y venerados eran los de un perro (cosa bastante extraña, pero así se planteó)
Ana María, una gran conocedora del tema me escribe que: "hay un gravísimo fallo de interpretación del nombre de la Santa. Phi no es hija, ni Lumena es luz. Eso es absurdo, el nombre Philumena procede del griego y significa "amante del canto", o "aquella que adora cantar". Se equivocan los que pretenden decir que eso significa Filia Luminis, Hija de la Luz, porque para nada se trata de eso, estáis tomando por latín lo que es griego. La muchacha se llamaba Filomena, es un nombre griego. No puedo creer que tantos estudiosos no hayan prestado atención a algo tan esencial".
Con todo respeto, es cierto que el nombre Filomena significa eso, pero lo que sucedió (siempre según los que han estudiado este caso) es que al quitar la lápida, que estaba rota desde antes, se recompuso mal, poniendo como Philumena, lo que era Lumena Phi. No hay ningún rastro de inscripciones en griego en las catacumbas romanas y este no tendría porque ser el único caso, otra cosa son los nombres griegos o de otros orígenes. Y más incierto resulta lo del nombre teniendo en cuenta la mala compocisión de la lápida, según los que justifican el nombre, por las prisas del albañil al sellar la tumba.
Con respecto a la famosa lápida y al hallazgo en general tengo mis teorías:
1. Llama la atención un nicho intacto en unas catacumbas que habían sido vaciadas en el siglo XVII (más extraño, si tenía tanto simbolismo dibujado y haya pasado desapercibido). La palma y el lirio como virginidad y martirio responden más a una simbología actual que de los primeros siglos. La palma es símbolo de victoria, pero no solo de haberla alcanzado por el martirio y el lirio asociado a la pureza es más medieval (casi ninguna virgen mártir de la antiguedad o el medioevo lo portan). Las flechas, el látigo y el ancla (símbolo de esperanza, y no que fuera ahogada) aportan un esquema damasiado "barroco" para ser de una catacumba.
2. Pensar en un albañil poniendo una lápida en tres trozos "por la prisa" es aventurado, cuanto más que eso no se observa en ninguna otra tumba martirial, que han estado bien selladas. Además, eso implica que tendría que haber estado grabada antes de ponerla, y no es de imaginarse una lápida ya con el "nombre" escrito antes del martirio ¿donde quedan las prisas entonces? No encaja, las lápidas, si se grababan, era luego del entierro.
3. Se ha dicho que en el vaso hallado dentro, había sangre seca que "refulgía con el brillo de piedras preciosas". En realidad lo que había era un unguento perfumado, el mismo con el que se habría ungido el cuerpo (de nuevo chocamos con la teoría de la prisa). Este unguento aceitoso, seco ya, se desprendio facilmente de los cristales y, como todo elemento con aceite, pues puede tomar coloraciones variadas y brillar a la luz (vamos, echen petróleo en agua y verán al secarse lo que pasa).
Mi teoría es que la tumba fue retocada en algún momento, abierta (no olvidar el vaso roto!!!) y, si acaso, en ese momento se habría roto la lápida y habría sido cerrada por "la prisa" (siempre entre comillas, pues resalto que lo de la prisa es aventurado, nadie estaba allí para asegurarlo). Entonces, al hallarla en 1802, pensarían que estaba mal puesta y la recompusieron como "PAX TECUM PHILUMENA". Recordemos en el estudio fue riguroso, pero no exhaustivo.
En el caso de Santa Filomena hubo la intención de una glorificación a partir de un momento determinado, pues el cuerpo estuvo entre otros varios años. Incluso después se han encontrado otros y no han despertado semejante fenómeno de devoción. En todo esto hay que resaltar la figura de San Juan María Vianney, a la que atribuía todos los milagros y gracias que, posiblemente, él mismo lograba alcanzar de Dios. Filomena fue el personaje necesario para levantar la fe de una Francia del siglo XIX, bastante alejada de la fe y esto lo sabía el cura de Ars. Lo mismo se intentó con la canonización de Juana de Arco. En realidad el caso Filomena hay que verlo en su conjunto de la sociedad en su momento. Hoy parece resurgir esta devoción (como la de Expedito y Judas Tadeo). Ya se sabe, en tiempos duros, el cielo cría santos, como dice el refrán.
Tienen gran devoción el cordón y el aceite bendecidos por su intercesión, ambos sacramentales aprobados. Para los interesados en conseguirlos, escriban aquí, a la sede de la Asociación que promueve su devoción:
The Universal Living Rosary Association
P.O Box 1303
Dickinson, Texas 77539
USA