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Tus preguntas sobre los Santos

San Sergio, unos cuantos.

San Sergio, unos cuantos.

Pregunta: Me preguntaba si existe un San Sergio?? y cual es la historia detras de el?

Respuesta: Sí que existe, y no uno solo, sino varios. Estos que aquí te pongo y algunos más, de seguro.

San Sergio Choukhtov, monje. 19 de mayo.
San Sergio de Cesarea, mártir. 24 de febrero.
San Sergio de Eleuterópolis, soldado mártir, con 49 compañeros (incluido otro San Sergio). 17 de diciembre.
San Sergio de Milos, mártir con San Esteban; monjes. 12 de agosto.
San Sergio de Radonezh, abad. 25 de septiembre. (en la imagen)
San Sergio de Resafa, mártir con San Baco. 7 de octubre.
San Sergio el Confesor. 13 de mayo.
San Sergio I, Papa. 8 de septiembre.
San Sergio Nourma, monje. 7 de octubre.
San Sergio Valaam, monje. 21 de junio.
Beato Sergio Cid Pazo, salesiano mártir. 30 de julio.

Santos del 8 de julio.

Santos del 8 de julio.

Y ahora, los santos del 8 de julio:

San Adriano III, papa.
San Alberto de Mónaco, ermitaño.
San Ampelio de Milán, obispo.
San Anastasio de Ioannina.
San Auspicio de Toul, obispo.
San Disibodo de Renania, ermitaño y abad.
San Doucelin, discípulo de San Martín.
San Eduardo el Pacificador, rey de Inglaterra. (y 24 de mayo).
San Gregorio Grassi, obispo franciscano y mártir. (y 9 de julio).
San Grimbaud, monje.
San Iluminado de Rieti, ermitaño.
San Juan Wu Wenyin, catequista y mártir de China.
San Lorenzo de Farfa, abad.
San Palmerio, mártir.
San Pancracio de Taormina, obispo y mártir.
San Pedro el Ermitaño.
San Procopio de Cesarea, mártir.
San Procopio de Lubeck, “loco” por Cristo.
San Vaulry, monje.
San Ythier de Nevers, obispo. (y 5 de abril).
Santa Gliceria de Heraclea, mártir.
Santa Landrada de Bilsen, abadesa.
Santa Morwenna de Cornualles, virgen y eremita.
Santa Rufina de Roma, mártir.
Santa Sunniva de Selje, virgen y mártir.
Santa Theophia, la Myroblita.

Santos Áquila y Priscila, colaboradores del apóstol San Pablo (13 de febrero y 14 de julio en la Iglesia Oriental)
Santos Kilián, obispo; Colomán, presbítero, y Totnan, diácono; mártires de Würzburg (en la imagen).
Santos monjes abrahamitas, mártires.

Beato Eugenio III, papa.
Beato Julio de Montevergine, monje.
Beato Mancio Araki, laico mártir de Japón.
Beato Pedro Vigne, presbítero fundador.

Santa Úrsula: y compañeras II

Santa Úrsula: y compañeras II

Continúo la lista de las mártires tenidas como parte de las 11.000 vírgenes:

Santa Cordula (tres). La más famosa (en la imagen) se celebra el 22 de octubre y evidentemente sólo es pura leyenda. Según esta, pertenecía al grupo de Úrsula, pero se escondió en un barco y escapó a la masacre. Al otro día lo lamentó, se presentó al jefe de los hunos y fue condenada a muerte. En una visión apareció a Santa Helmtrudis de Neuenheerse (31 de mayo) y le pidió que se celebrase su fiesta al día siguiente de Santa Úrsula, ya que no había muerto ese mismo día. Es copatrona de Colonia y Tortosa. Colonia y Rímini pretenden tener reliquias suyas. Se representa con un pequeño bote y una flecha en la mano, o una lanza.

Santa Cornula.
Santa Crischona (venerada en Basilea).
Santa Cristancia.
Santa Cristina.
Santa Cunegunda (venerada en Basilea).
Santa Daría.
Santa Daula.
Santa Demetria.
Santa Deponencia.
Santa Despondea.
Santa Devota.
Santa Dionisia (dos).
Santa Donata.
Santa Dorotea: Otra de la que se inventó una leyenda propia. Sería hija de los reyes de Normandía, Doroteo y Lucía. Sus hermanas fueron una de las Lucía y una de las Germana de la lista. Estaba comprometida con un noble príncipe desde un año antes de unirse a Úrsula. Conociendo que el príncipe la quería más por lujuria que por amor, lo abandonó, para unirse al grupo de las vírgenes de Úrsula, con las consecuencias conocidas.

Santa Ebbina.
Santa Efemeria.
Santa Egera.
Santa Eimonia.
Santa Electa.
Santa Elegancia.
Santa Eleonora.
Santa Eleuteria (seis).
Santa Eligencia.
Santa Eligenda (dos).
Santa Elizabet (seis).
Santa Elledera (dos).
Santa Elmoida.
Santa Elpis.
Santa Elpris.
Santa Emerencia.
Santa Emerenciana.
Santa Emiliana (dos).
Santa Enclética.
Santa Endara.
Santa Eraclea.
Santa Erdelea.
Santa Ermina.
Santa Ermonia.
Santa Esperanza (cuatro).
Santa Espléndida.
Santa Esponcia (venerada en Francia)
Santa Espreciana
Santa Eucaria (tres).
Santa Euchodia (dos).
Santa Euchonia (tres).
Santa Eudomia (dos).
Santa Eudonia (tres).
Santa Eudoxia (dos).
Santa Eufasia
Santa Eufemia
Santa Eufrasia (dos).
Santa Eufrodia (dos).
Santa Eufronia (dos).
Santa Eufrosina (nueve).
Santa Eugenia (diez).
Santa Eulalia (cinco).
Santa Eumorfia
Santa Eunomia (ocho).
Santa Eupara
Santa Europa (tres)
Santa Eusebia (seis)
Santa Eustaia
Santa Eustaquia
Santa Eustemia
Santa Eustochia (tres)
Santa Eustodia.
Santa Eustora
Santa Eustorgia
Santa Eustragia
Santa Eustragisila.
Santa Eustremia
Santa Euticia (siete)
Santa Eutonia
Santa Eutropia (cinco)
Santa Eutrópida
Santa Eviora
Santa Evodia (cinco)
Santa Evortia (dos)
Santa Experancia

Santa Ariadna

Santa Ariadna

Pregunta: Hola, mi nombre es N…; quisiera saber si dentro del Santoral Católico se encontrará el nombre de Santa Ariadna. También me interesaría obtener la lista de santos del día 8 de julio. De antemano les agradesco su información y les felicito por su página.

Respuesta: Hola N… Sí que existe en el santoral católico una santa, al menos una, con ese nombre, que en ocasiones aparece como Adriana o Arianna:

Santa Ariadna de Prymnesse, mártir. 17 de septiembre.
El martirologio romano la recoge a 17 de septiembre, mientras que mientras que el Sinaxario de Constantinopla la pone el 18 y 27 del mismo mes (junto a Santa Ripsimena). Algunos plantean que ni siquiera existió, otros que sí existió como tal, pero que se inventó una “vida” sobre la que sustentar el culto, y los más la identifican con la mártir Santa María, del 1 de noviembre. La verdad es que lo que se sabe de esta mártir tan antigua es poco, son escritos recopilados entre los siglos V y VI, pero que sin embargo, parecen copiar documentos más antiguos, comparándolas con actas verdaderas y procesos penales de los siglos II y III que se conservan. En 1853, en los archivos vaticanos se encontró un documento en griego que avalaría esta tesis, pero la verdad es que nada es concreto.

Según estas “actas”, Ariadna era esclava de Tertuliano, un noble. En el cumpleaños del hijo de este, Ariadna se negó a festejar y romper el ayuno cristiano, por lo que fue azotada y encerrada durante todo un mes. Sin embargo, su amo fue denunciado por esconder una cristiana, fue llevado a juicio, pero se defendió argumentando que en realidad era esclava de su mujer y que él no conocía de su fe. Entonces fue llamada Ariadna para que sacrificara a los dioses, a lo que se negó. Sometida a tormentos, la multitud protestó ante el juez por la juventud y belleza de la chica. Por tanto, Gordiano, el juez, le concedió tres días para pensárselo bien, recordándole los castigos y tormentos que le esperaban (este trozo de ambos juicios son los que parecen auténticos, por tanto ella sí habría existido).

Ariadna entonces escapó a una montaña y se refugió en su interior. Gordiano dio órdenes de sacarla a la fuerza, y entonces bajaron del cielo dos ángeles, en medio de fuego y tormenta, lo que hizo dispersarse a la multitud, juez y soldados incluidos, y se volvió a cerrar la montaña tras ella. Y eso es todo, en concreto, mártir no fue, puesto que sobrevivió al martirio (al estilo de la protomártir femenina, Santa Tecla), pero sí que lo es en toda regla porque si hubiese tenido oportunidad habría dado la vida; de hecho es considerada como mártir.

Y los santos del 8 de julio... para otro artículo.

Santa Úrsula: y compañeras...

Santa Úrsula: y compañeras...

Continúo la serie dedicada a Santa Úrsula, interrumpida hace un tiempo: Sacando de por aquí y por allá, he logrado aumentar la lista de las mártires asociadas al grupo de Úrsula, y de reliquias veneradas en diversos sitios, como compañeras de Santa Úrsula, sin que tengan el menor fundamento. Simplemente, como ya se ha dicho antes, al no saber de quien es la reliquia, se atribuye a las 11.000 vírgenes. En algunos casos es probable que provengan de Colonia, pero eso no les da más autenticidad. Esta lista no pretende ser única ni exclusiva, ¡ni mucho menos histórica!. Sólo la pongo como curiosidad sobre nombres añadidos a las compañeras de Santa Úrsula, los diversos sitios donde se veneran, etc. 11.000 vírgenes dan para mucho, por tanto, faltarán unas cuantas, de seguro que habrán más por ahí por esos mundos de Dios... y de Úrsula.

Las iré poniendo poco a poco, porque sin llegar a 11.000, son muchas, y algunas con su historia propia. Y también iré contando de donde se han sacado la algunos nombres (recuerdo que la terminación "is" a veces es traducida como "a"), su culto y demás. En el caso de repetirse el nombre, pongo cuantas haya con el mismo nombre.

Santa Adela.
Santa Adelina.
Santa Adhamaris (tres).
Santa Adwigis.
Santa Agatia.
Santa Águeda.
Santa Albina (dos).
Santa Alburgis.
Santa Aldegundis.
Santa Aleidys (tres).
Santa Alejandra (cuatro).
Santa Alquina (dos).
Santa Alstride.
Santa Amabilia (dos).
Santa Amada (dos)
Santa Amarancia.
Santa Amfitea.
Santa Amoenis (dos).
Santa Ana (tres).
Santa Anacleta (tres).
Santa Anastasia.
Santa Ancira.
Santa Ancirana.
Santa Andolfia.
Santa Angelina (dos).
Santa Apolínea.
Santa Apolonia.
Santa Armingeris.
Santa Athlea.
Santa Axpara (dos).
Santa Babila.
Santa Balbina (cinco).
Santa Beatriz (dos).
Santa Benedicta (cuatro).
Santa Benigna (tres).
Santa Berengardis (dos).
Santa Bersebia (su cráneo se venera en el monasterio Santa Úrsula de Toledo).
Santa Bertha (dos).
Santa Bilonna.
Santa Blandina.
Santa Blanditia.
Santa Blandula (dos).
Santa Blasila (dos).
Santa Bonifacia.
Santa Bonina.
Santa Brígida (4 de febrero).
Santa Cafinia

Santa Calamanda.
Santa Cándida (tres, una en Friburgo; otra en Tortosa; otra en Villanueva).
Santa Caridad (tres).
Santa Carpófora (dos).
Santa Cecilia.
Santa Ceferina.
Santa Celindris (cuatro).
Santa Cipriana.
Santa Clara.
Santa Clemate.
Santa Clemencia (dos).
Santa Clementina.
Santa Cleomale.
Santa Cleopatra (seis).
Santa Clopatra.
Santa Clorindis.
Santa Columba o Colombina (dos).

Santa Burgundófora o Fara

Santa Burgundófora o Fara

Pregunta: Hola. Me gusta tu blog, siempre me ha gustado. Has regresado en excelente forma y es una buena noticia, el otro blog está bien, pero no hay calor humano, no sé si me entiendes. En fin, que quería saber sobre Santa Fara, todo, su vida, sus milagros, para que se invoca, como ves, ya no digo “para que sirve” eso lo aprendi contigo. porque en ninguna página encuentro datos fiables, hasta me aparecen varios días de fiesta. Espero tu ayuda. Gracias.

Respuesta: hola N… Me alegro te siga gustando la página, y bueno, cada persona tiene sus formas de comunicar y expresarse, lo que importa es que "se sirva" para algo, que el contenido sea bueno y que los lectores estén contentos. Te hablo un poco de Santa Fara:

Santa Fara o Burgundófara de Faremoutiers, abadesa benedictina. 3 de abril y 7 de diciembre.
Fara vivió entre los siglos VI y VII, es probable que haya nacido en el 595. Descendía de nobles borgoñones y fancos, y eran dueños del castillo y tierras de Champigny, sitio donde se había oído hablar poco de Cristo. Sus hermanos fueron San Faro de Meaux (28 de octubre) y San Chagnoald de Luxeuil (6 de septiembre). Es curioso, porque su nombre, Fara o Bara, significa “baronesa”, y Burgundófora es “baronesa de Borgoña”. A saber si es sólo un título y tendría otro nombre.

Cuando Fara era aún una niña Sus padres eran frecuentemente visitados por San Columbano (23 de noviembre) fundador del monasterio de Luxeuil; el santo quería mucho a la niña y reconoció en ella grandes virtudes. Le enseñó a amar a Cristo, a orar y a hacer caridad a los pobres, y Fara le tomó mucho afecto, sobre todo después de un milagro del santo: Columbano hizo madurar las espigas de los sembrados sin ser fecha de recolección.

Fara decidió ser religiosa y para ello habría contado con la ayuda de San Columbano si la reina Brunilda de Borgoña no lo hubiera desterrado; pero el sucesor, San Eustacio (29 de marzo), le sirvió también como confesor y director espiritual a la santa niña. Su padre tenía otros planes: un matrimonio con un noble de la corte del rey Teodeberto II, pero Fara enfermó y su padre desistió cuando San Eustacio le convenció de la vocación de su hija. Además, vio que Fara tenía verdadera vocación, pues huyó de casa y se refugió en el templo de San Pedro de la ciudad. El obispo Gondoald de Meaux le impuso el velo en el año 614 y en el 620, Fara fundó su propio monasterio, dedicado a Santa María, San Pedro y San Pablo, y bajo la regla de San Benito, la más seguida en Occidente. Famoso es todavía por su queso "Brie" (que a mi no me gusta nada, por cierto). En el siglo VIII, ya venerada Fara como santa, tomó el nombre de Faremoutiers, o sea “monasterio de Fara”.

Jonathan de Faremoutiers cuenta algunos sucesos que, si son reales, hablan bastante de Fara: unas monjas, hastiadas de la vida religiosa intentaron escapar de noche, cuando en ello estaban un globo de fuego descendió del cielo e incendió el monasterio. Sorprendidas las fugitivas Fara las castigó en la cárcel monástica. En otra ocasión dos monjas jóvenes se negaban a hacer confesión de faltas tres veces al día, como mandaba la regla y se escaparon. Fueron perseguidas, devueltas al monasterio y encerradas, situación en la que murieron. Entonces Fara ordenó arrojar sus cuerpos fuera de los muros sagrados del monasterio. Y un último suceso, que me encanta, por incluir un animal: Un día vio un enorme cerdo sentado junto a una monja en el refectorio y le fue revelado que esta pecaba de gula, llegando a robar alimentos de la despensa y que así de enorme era el espíritu de la codicia que había dominado.

Fue abadesa del monasterio durante unos 40 años, y murió entre los años 655 y 657, tampoco hay constancia del día exacto, unos ponen que fue el 3 de abril (según una adición apócrifa a la vida de San Columbano) y otros que fue el 7 de diciembre. La fama de milagrosa de Fara no se hizo esperar y los peregrinos llenaron el monasterio con sus visitas y donativos. Al morir la sucedió como abadesa Santa Ethelburga (7 de julio) y a esta Santa Saethryth (10 de enero), medio hermanas las dos. Este detalle es importante para conocer la importancia del monasterio, como para que dos princesas británicas profesaran en él, cruzando el mar. Cuando Jonathan de Faremoutiers escribe “La Deposición de la Vida de Santa Burgundofara”, el monasterio es masculino.

En 1617 ocurrió un milagro plenamente documentado con testigos y datos médicos: una monja, hija del Tesorero de Finanzas de París, perdió la vista, la visitaron importantes médicos, pero nada pudieron hacer, salvo matarle los nervios de los ojos para evitarle los dolores. El 7 de diciembre de 1622, fiesta de la Santa, la monja pasó tres veces sobre sus ojos la reliquia de Santa Fara, expuesta a los fieles e inmediatamente comenzó a ver.

Fara es la patrona de las ciudades de Aveluy, Cinisi y Providenzza. Se le representa como abadesa, con báculo y tres espigas en las manos, en referencia a la leyenda de la visita de San Columbano. En Brie una bonita imagen tiene un queso a los pies. Es patrona de la vista, contra los incendios y la muerte súbita (supongo que por lo de las monjas). Sus reliquias están, principalmente en Faremoutiers y en Champeaux.

San Conrado de Constanza y varios más

San Conrado de Constanza y varios más

Pregunta: Buenos días. ¿Qué me puedes decir de un santo llamado San Conrado, o si hay más santos con el mismo nombre?. No sé.

Respuesta: Pues primero decirte que hay más de un santo que tiene ese nombre. Te detallo el más conocido y luego los demás:

San Conrado de Constanza, obispo. 26 de Noviembre.
La primera referencia a su vida la tenemos por Oudalschalk, el abad de la abadía de Santos Ulric y Afra de Augsburg, hecha para su canonización, que efectuó Calixto II en 1123. En el siglo XII se escribió otra biografía, que añade nuevos datos, y algunos sucesos milagrosos. Ambos son relatos tardíos y contienen ciertos hechos dudosos, junto a datos históricos confiables.

Conrado, que nació en el 900 y sería hijo del conde Enrique de Altdorf, descendiente de los famosos Güelfo, fue educado desde niño para el servicio a la Iglesia y, siendo adulto y ordenado sacerdote, obtuvo un beneficio en la Catedral de Constanza (un beneficio es una capellanía o intenciones de misas por las que ganaba dinero). En el año 934 fue elegido por sus virtudes y la influencia familiar para obispo, puesto que la sede estaba vacante. Dotó a la catedral con tierras propias, que cambió con su hermano, dándole este las cercanas a la catedral, por lo que quedó sin bienes personales ninguno. Construyó y reparó iglesias, escuelas, monasterios y hospitales. Fue amigo de San Ulric de Augsburgo ( y del emperador Otón I, en un momento complicado, por la constante intromisión del poder terrenal en las cosas de la Iglesia.

Dice la leyenda piadosa que hizo tres peregrinaciones a Jerusalén. Y cuenta esta misma leyenda un suceso maravilloso: Estando en el monasterio de Santa María de Einsiedeln, para dedicar la iglesia, la noche anterior fue al templo a hacer oración. De pronto se vio rodeado de la corte celestial, y vio a Cristo vestido presidiendo la dedicación. Los cuatro Evangelistas le servían de acólitos, mientras San Pedro (29 de junio y 22 de febrero) y San Gregorio (3 de septiembre) entregaban al Señor la mitra, el báculo y el acetre con agua bendita. Todos los santos cantaban y los ángeles agitaban incensarios y velas, mientras la Madre de Dios tomaba asiento en la cima del altar, como patrona de la Iglesia. Al terminar la celebración de dedicación, Conrado volvió en sí: era de día, los preparativos estaban listos y la iglesia llena, pero él se sintió confuso, pues ¿cómo repetir al día siguiente lo que el mismo Cristo había hecho? Los monjes lo esperaban ansiosos, con todo el ceremonial y las vestiduras listas. Le dieron la mitra, el báculo y el acetre y entonces… una voz se oyó del cielo: "No os preocupéis, hermanos, la capilla ha sido consagrada por Dios mismo" y todos quedaron en silencio. Conrado contó lo que había visto esa noche y en acción de gracias, se colocó una bella imagen negra de María, Nuestra Señora de Einsiedeln, en el coronamiento del altar, como Conrado había visto. Esta fiesta de la Dedicación se celebra en el monasterio el 14 de abril.

Pero su milagro más conocido y que le acompaña en su iconografía, cuenta que un día de Pascua de Resurreción, una gran araña cayó en el cáliz, ya teniendo el vino consagrado. Como en aquellos tiempos se suponía que todas las arañas eran venenosas, Conrado consideró más reverente tragar la araña que despreciar la Sangre de Cristo. Después de esto se quedó esperando la agonía final… que no llegó. Una hora más tarde se levantó y la araña salió de su boca. Es por esto por lo que se le representa con un cáliz y una araña. Semejante hecho se cuenta de San Norberto (6 de junio) con la variante de que este santo estornudó y el animal fue expulsado.

Conrado murió en el 976, después de cuarenta años de obispo y fue enterrado en la iglesia de San Mauricio de Constanza, fundada por él y posteriormente fue enterrado a la catedral, donde sus reliquias fueron muy veneradas hasta la Reforma, cuando sus restos fueron arrojados al lago Constanza y sólo se salvó la cabeza, custodiada en el tesoro de la catedral. Es patrono de Friburgo y de Constanza.

Y también están estos santos y beatos:

San Conrado de Herlesheim, cisterciense. 1 de junio y 3 de agosto.
San Conrado de Parzham, capuchino. 21 de abril.
San Conrado de Piacenza, terciario franciscano. 19 de febrero.
San Conrado de Querfurt, obispo y mártir. 3 y 6 de diciembre.
San Conrado de Ratzeburg, premonstratense. 26 de noviembre.
San Conrado de Toul, obispo, franciscano. 2 de mayo y 2 de agosto.
San Conrado de Trier, obispo y mártir. 1 de junio.
San Conrado de Utrecht, obispo y mártir. 14 y 27 de abril.
San Conrado de Wolfratshausen, peregrino y mártir. 7 de agosto.
San Conrado I de Salzburg, arzobispo. 9 de abril y 3 de agosto.
San Conrado II de Salzburg, obispo. 28 de septiembre.
San Conrado Scheuber, ermitaño. 5 de marzo.
San Conrado de Ottobeuren, abad benedictino. 27 de julio.

Beato Conrado de Aalen, franciscano mártir. 8 de mayo.
Beato Conrado de Baviera, cisterciense y peregrino. 17 de marzo y 10 de julio.
Beato Conrado de Friesach, dominico. 24 de noviembre.
Beato Conrado de Heister, cisterciense. 25 de noviembre.
Beato Conrado de Hildesheim, franciscano. 6 de octubre y 20 de diciembre.
Beato Conrado de Liechtenau, premonstratense. 19 de diciembre.
Beato Conrado de Mondsee, abad y mártir. 16 de enero y 22 de marzo.
Beato Conrado de Offida, franciscano. 12 de diciembre.
Beato Conrado de Prusia, dominico. 10 de marzo.
Beato Conrado de Seldenbüren, abad benedictino y mártir. 2 de mayo.
Beato Conrado de Springirsbach, agustino. 2 de julio. (patrono de los niños que padecen gripes o tuberculosis).
Beato Conrado de Tennebach, Guardián franciscano. 20 de diciembre.
Beato Conrado de Weissenau, premonstratense. 4 de abril.
Beato Conrado Müller, franciscano mártir. 14 de marzo.
Beato Conrado de Ascoli, franciscano. 19 de abril.
Beato Conrado Rapp, misionero mártir de Japón. 5 de junio.
Beato Conrado de Ratisbona, abad benedictino y obispo. 19 de mayo.
Beato Conrado Speiser, premonstratense. 10 de febrero.
Beato Conrado Treger, agustino. 13 de enero.

Contradicción... sí, gracias

Contradicción... sí, gracias

Pregunta: Muy interesante, y muy raro ya que siempre las "demostraciones" [de las apariciones marianas] son limitadas, algunos creen, otros dudan, o sea que quedamos igual que siempre. Eso es lo que quiere la Virgen? (esta pregunta está motivada por el artículo "Nuestra Señora de las Rosas")

Respuesta: Normalmente las personas deseamos tenerlo todo claro, entendido y sin cabos sueltos. Si algo no entendemos, o se sale de los esquemas establecidos, ya nos desconcierta y lo vemos sospechoso. Sin hablar de si algo se contradice, o aparentemente lo hace. Las apariciones marianas no son una excepción a esto y, precisamente, yo creo que es ahí donde se muestra su autenticidad. Intentaré explicarme, y todo es opinión mía malamente expresada, espero me entiendan:

En toda la Revelación Cristiana hay una constante contradicción entre la voluntad Divina y lo que los humanos pensamos “sería lo mejor”. Si no, miremos el Evangelio: Más de una vez Cristo pide a los apóstoles que no contasen algún milagro realizado, cuando “lo mejor” habría sido que fuera contado y más gente lo supiera. Y cuantas veces no hemos pensado nosotros como los que le gritaban en la Cruz “baja de la cruz y demuestra que eres el Hijo de Dios”. Y no es un insulto, ni un grito de burla, aunque sea irónico. Más de uno de nosotros ya querría que así hubiese sido: Cristo, en medio de resplandores, ángeles y alguna que otra parafernalia (más urdida por mentes fantasiosas que por Dios), bajando de la cruz y confundiendo a sus verdugos, y luego convirtiéndolos. ¡que bien, que ejemplar, pero que poco “divino”! Es el constante tironeo del Evangelio, de la historia de la Iglesia, de la historia personal de cada uno entre fuerzas encontradas de lo que es y lo que “yo querría que hubiera sido”, o lo que “así habría estado mejor”.

Con las apariciones marianas pasa lo mismo: afortunadamente y como dices “quedamos igual que siempre”. ¡Claro que es así, quedamos a merced de la fe! La fe cristiana es un riesgo, es una aventura y las certezas son mínimas; por no decir una sola: Cristo nos ha salvado, las demás “certezas” son concomitantes y consecuentes de esta. Cuanto habríamos querido que en Fátima, María hubiera sido vista por todos y cada uno de los milagros pedidos, hubieran sido concedidos. O que el milagro del sol hubiera sido más patente (más aún!). ¿Es que así habrían creído más? ¿O habría actuado Dios con más claridad?

Y el rosal no floreció.
Es conocidísima la anécdota sobre Lourdes, donde el párroco pide a Santa Bernardette (16 de abril), que la Señora hiciera florecer el rosal de la gruta, como signo de milagro. ¡Que bien hubiera sido, que bonito! Pero no pasó. Este suceso llevó a dudar hasta el final de su vida a la Superiora del convento donde Bernardette pasó sus últimos tiempos. Preguntada sobre los sucesos, contestaba “pero el rosal no floreció”. Y así somos todos. No resultó como pensamos sería mejor y, sin embargo, esta buena mujer, pasó por alto siempre que ese mismo día sucedió algo más grande aún, que lo efímero de un rosal: de la tierra reseca brotó el manantial cuyas aguas sanan a miles de personas. ¿Qué dura más, qué tiene más efectos beneficiosos; unas rosas, o un manantial?

Voz silenciada por la Palabra
Las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa (27 de noviembre, en la imagen), muchas veces no tenidas suficientemente en cuenta, entran también en esta dinámica de “contrarios”. Se hicieron famosas las apariciones, las medallas se repartieron a miles, las historias sobre la vidente se hacían famosas y las mismas hermanas de hábito de Santa Catalina Labouré (28 de noviembre) nunca supieron que era ella quien había recibido las apariciones, incluso las hubo decepcionadas por ser aquella hermana tan "simplona” la receptora de los mensajes. ¿Por qué? Como pretende Dios propagar un mensaje acallando expresamente al mensajero?

Yo, realmente, prefiero quedarme “igual que siempre”. Por lo que conozco y lo que he comprobado, mientras una realidad divina o un simple hecho religioso tiene más necesidad de ser explicado, mas “claro” y evidente, tiene más posibilidad de ser más falso y tener su origen en elucubraciones de sesudos. No deseo sean tan claras las apariciones marianas, ni las aprobadas, ni las otras, porque así se parecerían más a las falsas; las llenas de mensajes apocalípticos, de castigos y amenazas.

En fin, dejemos que el rosal florezca, si Dios quiere…