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Tus preguntas sobre los Santos

Nuestra Señora del Pueblito

Nuestra Señora del Pueblito

A ocho kilómetros de la capital del estado de Querétaro, México se encuentra ubicado El Pueblito. Durante la colonia se le llamó a esta población San Francisco Galileo; hacia el siglo XIX, el Congreso del Estado lo elevó a la categoría de villa y le cambio el antiguo nombre por el de Villa de Santa María del Pueblito, y hoy lleva oficialmente el nombre de Villa de la Corregidora, pero comúnmente se le llama El Pueblito. Con ocasión de la coronación pontificia de la imagen de Ntra. Sra. del Pueblito se solicitó se le restituyera en antiguo nombre, logrando que la cabecera municipal se llamara Villa del Pueblito ya que el laicismo constitucional no permite el antiguo nombre.

La imagen de madera de no más de cincuenta centímetros de altura representa a la Virgen María en el misterio de su inmaculada concepción. Al lado derecho tiene al niño Jesús el cual fue añadido posteriormente y sus pies una imagen de San Francisco de Asís (antiguo patrón de la Villa del Pueblito) hincado y sosteniendo sobre su cabeza y las manos levantadas en alto, tres esferas que representan las tres órdenes fundadas por el Santo.

Fue el padre fray Sebastián Gallegos, de los franciscanos de Querétaro quien esculpiera la imagen de Nuestra Señora, hacia 1632 y la regaló al cura doctrinero de San Francisco Galileo, fray Nicolás de Zamora. Este último se encontraba bastante preocupado debido a las prácticas idolátricas que muchos de sus feligreses continuaban realizando en la cima de una pirámide chichimeca en un cerrillo al norte de la población conocido como “Cerro pelón”; un día a escondidas fray Nicolás colocó cerca del antiguo adoratorio indígena la imagen de la Santísima Virgen, y le rogó que convirtiese a Dios aquellos corazones obstinados. Aconteció que yendo los indios a sus cultos, se encontraron con la imagen y se pararon atónitos a contemplarla, y se obró en ellos un cambio radical: abandonaron sus antiguas prácticas y abrazaron la religión cristiana.

Hacia el siglo XVIII se llevó la imagen a una capilla de adobe y posteriormente gracias a uno de sus devotos, el capitán Pedro de Urtiaga, librado de la muerte en una grave enfermedad ordenó se le levantara un templo mejor.

Fue el propio pueblo indígena que pidió que a la Virgen se le acompañara con la imagen de su hijo, así como también la de San Francisco de Asís. De esa forma se conformó lo que vemos actualmente, aunque se desconoce la fecha exacta en que la imagen se modificó pero debe haber sido en los primeros siglos de su culto pues existen cuadros muy antiguos que ya la representan con el Niño Jesús a su lado y el padre San Francisco.

El 15 de enero de 1745, ante la imagen de Nuestra Señora del Pueblito, el Rev. Padre Provincial Fr. Antonio Villalba, hincado de rodillas la declaró patrona principal de la provincia franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán (juramento que fue ratificado por la Sagrada Congregación de Ritos el 28 de septiembre de 1787 y concedió a la fiesta de la Inmaculada todas las prerrogativas de los Santos Patronos principales). El 3 de junio de 1830 fue declarada por el Congreso del Estados patrona principal del Estado de Querétaro y en 1958 fue declarada patrona principal de la Diócesis.

Según cuenta el padre Francisco de Florencia en su Zodiaco Mariano, en los primeros años de culto a la imagen de Nuestra Señora del Pueblito se le vio muchas veces lloras, otras veces se le veían los ojos muy encendidos y en veintidós ocasiones se le vio sudar copiosamente al grado de empapar los lienzos con que se le limpiaba.

Durante el movimiento independentista de México la imagen de Nuestra Señora del Pueblito jugó un papel importante pero del lado de los realistas, el 29 de octubre de 1810 el ejército realista junto con el Ayuntamiento y la Autoridades eclesiásticas proclamaron Generala a la Virgen del Pueblito y le pusieron sobre el pecho una rica banda correspondiente a su rango militar y en sus manos el bastón de mando.

El brigadier Félix María Calleja (conocido como el azote de los insurgentes y que posteriormente sería Virrey de la Nueva España y fusilaría a los principales cabecillas del movimiento insurgente) mandó a pintar en sus banderas la imagen de Nuestra Señora del Pueblito y triunfó sobre el ejército insurgente en la batalla de Aculco.

De la misma forma hacia finales del siglo XIX generales como Miramón y Mejía (conservadores que cooperarían en la invasión francesa a México) se declaraban abiertamente devotos de Nuestra Señora del Pueblito y liberales como el general Arteaga no dudaba en llevar en andas la santa imagen.

Hacia 1951 se llevó a cabo la coronación pontificia de la imagen por don Marciano Tinajero y Estrada obispo de la misma diócesis de Querétaro. Actualmente a la imagen se le celebra tres veces, la más antigua se lleva a cabo el domingo de Carnaval, la segunda es el cuarto domingo de Pascua y la tercera recordando el aniversario de la coronación pontificia que suele efectuarse dos domingos después del 17 de octubre.

San Fidel de Sigmaringen, capuchino mártir

San Fidel de Sigmaringen, capuchino mártir

Pregunta: Que santo es este? Parece San Francisco, lo sé por el cordón, pero nunca lo vi con ese palo con pinchos. ¿O es otro santo? Gracias. Argentina.

Respuesta: Es San Fidel de Sigmaringen, y lleva el cordón franciscano porque era fraile de esta Orden en la familia de los Capuchinos.

Fidel nació en 1577, en Sigmaringen, una pequeña ciudad en el principado de Hohenzouem. Sus padres Johann y Genoveva, eran de origen noble y buenos católicos. Estudió en la universidad de Friburgo, y se hizo abogado en Colmar, Alsacia, donde le llamaban "abogado de los pobres", porque no les cobraba. Pero su deseo era dedicarse a la salvación de las almas que habían dejado la fe católica por las nuevas doctrinas protestantes. En consecuencia, Fidel renunció a su profesión, y con 35 años se unió a los frailes capuchinos de Friburgo, en 1612. Rápidamente llamó la atención por su celo, fervor y piedad. Fue ordenado sacerdote y enviado a Weltkirchen, como superior del convento capuchino de allí, donde tuvo gran éxito en la conversión de muchos calvinistas a la fe católica. En una epidemia de peste que se extendió a los habitantes de Weltkirchen, Fidel se dedicó a los enfermos con toda olvido de sí mismo y de los superiores, que le querían lejos de los enfermos, para que se dedicase a la predicación.

Su reputación era tan grande que al crear Gregorio XV la Congregación de Propaganda Fide, esta pidió al provincial capuchino, algunos misioneros para combatir las doctrinas que se extendían, corrompiendo la fe en Suiza; Fidel fue elegido para encabezar una misión entre los Grisones. Su éxito fue asombroso, tan poderosamente creció la Palabra de Dios y con tan buenos frutos que los predicadores de Zwinglio (el gran “reformador” de Suiza), alarmados, resolvieron su asesinato.

El 24 de abril de 1621, Fidel fue a Seewis, donde exhortó a los católicos a ser constantes en la fe, una vez convertidos. Durante su discurso, un zwingliano le disparó con su fusil, pero la bala pasó por su lado sin tocarle. El pueblo le imploró que se pusiera a resguardo, yéndose de allí o predicando en sitios más seguros, pero Fidel respondió que estaba dispuesto a derramar su sangre por Cristo. El mismo día, al volver a Grusch, cayó en manos de un grupo de seguidores de Zwinglio, presidido por uno de sus predicadores, que ya le acechaban. Se trató de obligarlo a abjurar de la fe católica, admitiendo que era falso lo que enseñaba. Fidel contestó: “he venido a refutar vuestros errores, y no a abrazarlos”. Entonces uno de ellos le disparó y cayó de rodillas y, levantando los ojos y las manos al cielo, dijo: “Señor Jesús, ten piedad de mí, y tú María, Madre de Dios, auxíliame”. Otro de los protestantes le disparó, el santo cayó hacia delante, y el resto de sus atacantes le sembró el cuerpo de picas (ese mazo con púas), luego le cortaron la cabeza y su brazo derecho (reposan en la catedral de Chur). Su cuerpo fue trasladado a Weltkirchen.

Tenía cuarenta y cinco años y como San Esteban, logró por su muerte, la conversión del cabecilla de sus asesinos, que impactados con su fidelidad, renunció a sus doctrinas, y fue recibido de nuevo en la Iglesia. Fue beatificado por Benedicto XIII en 1729, y canonizado por Benedicto XIV en 1745. Es patrono de la Congregación de Propaganda Fide. Su memoria es el 24 de abril.

De Santas crucificadas

De Santas crucificadas

 

Pregunta: Hola. Estoy haciendo un estudio sobre las santas crucificadas. Quería saber si su culto fue censurado por la iglesia en algún momento y si fue por una cuestión de decoro. Si se que santa Wilgefortis fue censurada en 1969 en el Concilio Vaticano II pero no encuentro el texto que lo confirme. El resto de santas en las que estoy interesado son: santas Eulalia, Julia de Córcega, Ágatha, Margarita de  Antioquía, Librada, Liberata y las variaciones de Wilgefortis: Kümmernis, Uncumber, Starosta, etc. Lo que me interesa fundamentalmente son las fuentes textuales que aludan a esas posibles prohibiciones. Te quedo muy agradecido. Un cordial saludo.

Respuesta: Hola, sobre las santas crucificadas, es importante tener en cuenta que son santas como cualquier otra y su culto no está, ni tendría por qué estar censurado. Sobre el problema de Santa Wilgefortis, hay que decir que efectivamente fue retirada del calendario en 1960 en el marco del Concilio Vaticano II, pero no hay texto que lo confirme, es un proceder simple por el cual se reedita el Martirologio y el calendario romano y ya no aparecen los santos retirados. Las razones por las cuales se retiró – que no censuró, pues sigue estando presente en sus lugares tradicionales de culto- no tienen que ver con el decoro en absoluto, aquí tienes un artículo que lo resume brevemente:

http://preguntasantoral.blogia.com/2009/052602-la-crucifixion-el-mito-de-santa-wilgefortis.php

Sobre las demás Santas, insistir en que ni su culto está censurado, ni tiene que ver con el decoro, pues para solventar esto ya las representan vestidas, cuando nadie subía vestido al patíbulo de tormento. Algunas de las que mencionas sí fueron crucificadas, según el relato de la passio, claro: Eulalia de Barcelona, Julia de Córcega, Librada (o Liberata) y Wilgefortis. Ni Águeda ni Margarita de Antioquía fueron crucificadas de facto, si algún artista las ha representado así es por libertad interpretativa (a Santa Águeda la representan inmovilizada sobre distintos soportes, ya sea una cruz, como un árbol, un poste, mientras le son arrancados sus senos; Santa Margarita lleva una cruz porque haciendo su señal ahuyentó al dragón).

Pero lo que buscas, es decir, esos textos donde supuestamente se prohibieron sus cultos, no existe. La Iglesia nunca ha prohibido el culto de estas Santas, que no hace daño; y que sigue hasta la actualidad sin ningún problema. Tan sólo, repito, se han retirado del calendario y del Martirologio aquellas cuya existencia histórica no ha podido demostrarse o que son fruto de un error de interpretación iconográfica (Wilgefortis). Pero aun cuando se retire un santo del calendario ni se prohíbe su culto, ni se lograría tal cosa aunque se pretendiera: las intenciones oficiales van por un lado y la devoción popular por otro. 

Tienes más información sobre santas crucificadas, así como una lista no exhaustiva de algunas, en este artículo: http://preguntasantoral.blogia.com/2009/022101-martyrium-la-crucifixion.php

(En la imagen, Santa Eulalia crucificada, obra de Gabriel Palencia).

Meldelen

 

San Bonifacio de Flickr

San Bonifacio de Flickr

El origen de este artículo es una “conversación” mantenida en flickr sobre un bello lienzo de San Bonifacio mártir:

En resumen, unos decían que sería la representación de un corposanto, por el tajazo del cuello, o o porque Bonifacio es un nombre muy socorrido a la hora de nombrar mártires de las catacumbas, a lo que uno dijo que si Bonifacio no sería porque tenía “la cara bonita”. Alguno comentó que lo había visto en varias representaciones, y en varias iglesias, pero cuando buscaba información solo aparecía sobre San Bonifacio de Alemania (5 de junio). Se alabaron las virtudes del cuadro, que es de la época colonial mexicana. Sobre el corte del cuello se comenta que es toda "una efusión hemorrágica"... En fin, hasta que llegué yo a meter la cuchareta e intentar aclarar las cosas: “que no, que no... que es San Bonifacio el Persa, un santo conocidisimo. America esta llena de cuadros de este santo. Tengo entendido, pero no se por que, que era invocado en los procesos inquisitoriales contra los homosexuales”. Por cierto, no es persa el hombre, sino de Roma y murió en Tarso, perdón por el lapsus. Les dí un resumen de la leyenda, que amplío aquí, extraída de Alban Butler:

Esta historia fue muy conocida en la Edad Media y resistió hasta incluso la época barroca. En América es bastante frecuente las pinturas del santo. Ya se puede comprobar un culto a San Bonifacio desde el siglo IX y pudiera ser que tengan un viso de veracidad, aunque la leyenda los haya enriquecido con datos anecdóticos.

Dicha leyenda dice que Bonifacio era esclavo y amante de Aglae o Aglais, una dama noble y riquísima de Roma, que por llamar la atención llegó a costear en tres ocasiones grandes festejos y espectáculos públicos en la caiudad. Mientras ella era derrochadora, Bonifacio era comedido y amante de socorrer a los pobres, aunque ninguno era cristiano. Aun así, ella quiso poseer reliquias de algún mártir cristiano, ya que había oido decir que “los que honran a los que sufren por Jesús tendrán una parte en su gloria”. Al no haber persecusiones en Roma en esa época (año 306), ella envió a Bonifacio a Oriente con una buena suma de dinero, a conseguirle reliquias. Bonifacio, que ya habría recibido la gracia de la conversión, le responde: “no regresaré sin reliquias de mártires, pero, si no hallara, ¿aceptaría mi propio cuerpo como una de ellas?” Aglais no le haría mucho caso y Bonifacio partió a su misión y en todo el viaje ayunaría, no bebería vino y haría oración.

La Iglesia en aquella época gozaba de paz en Occidente, como dije, pero en Oriente la persecución inaugurada bajo Diocleciano era aún continuada bajo Galerio Maximiano, era más feroz aún en Cilicia, por causa del gobernador Simplicio. Bonifacio se dirigió a Tarso, directamente a la corte del gobernador, donde se estaba efectuando un juicio contra los cristianos. Al ver esto, Bonifacio clamó: “¡Grande es el Dios de los cristianos! Grande es el Dios de los mártires! ¡Vosotros, siervos de Jesús, rueguen por mí para que yo me una a vosotros en la lucha contra el Diablo!” El gobernador enojado ordenó que fuera arrestado, azotado con varas y que le metieran cañas afiladas y púas bajo las uñas. Luego mandó le vertieran plomo ardiendo por la garganta, que no le causó daño.

Al ver tanta iniquidad del gobernador, el pueblo gritó “¡Grande es el Dios de los cristianos!” por lo que Simplicio, alarmado y temiendo una revuelta, huyó del lugar, pero al día siguiente mandó traer de nuevo a Bonifacio a su presencia y lo condenó a ser metido en una caldera de pez hirviendo de la que, sin embargo, salió ileso. Finalmente le condenó a ser decapitado con la misma espda del santo. El cuerpo fue comprado en secreto por los otros siervos que le acompañaban, que lo embalsamaron y lo enviaron a Roma. Aglais salió a su encuento en la Vía Latina, y acompañó el cortejo con una procesión de antorchas. Allí erigió una iglesia para conservar el cuerpo del santo mártir, donde ella se consagró a hacer vida de oración y penitencia por sus pecados, muriendo al cabo de quince años. Fue enterrada junto a su amado Bonifacio. En 1603 las reliquias fueron encontradas, junto a las de San Alejo, en la iglesia, que ya no tenía el nombre de San Bonifacio, sino que era y es conocida como San Alejo.

Hay que decir que Butler no tiene el menor recelo de esta historia y dice que las actas son auténticas (Acta Sanctorum, Mayo, volumen III), a pesar de la floritura impropia de la época del mártir. Pero la mayoría de autoridades en la materia, Bolandistas incluidos, dicen que no es más que una piadosa leyenda, con algún viso de veracidad en cuanto al mártir.

En Europa del Norte, junto a San Mamerto de Vienne (11 de mayo), San Pancracio (12 de mayo), y San Servacio de Maastricht (13 de mayo) pertenece a los llamados “santos de hielo”; ya que los días de 11 a 14 de mayo tienden a ser excepcionalmente fríos para la época del año.

En el calendario figura, el solo, el 14 de mayo (en 1969 fue eliminado del misal romano), el 25 de febrero junto a Santa Aglais. En la Iglesia Oriental él se conmemora el 5 de junio y ella el 20 de diciembre.

San Benito de Nursia, abad y fundador.

San Benito de Nursia, abad y fundador.

Pregunta: Leí con asombro las preguntas que te hacen sobre la vida de los santos; y sus respectivas respuestas, tuyas. Me agradaría saber un poco de san benito abad. Muchas gracias. Sus respuestas me parecen objetivas y prudentes. Lo felicito.

Respuesta: Gracias por los elogios y felicitaciones al blog, me alegro mucho que te guste.

 

Vamos con la historia de San Benito…

Benito nació en Nursia (Italia) en el año 480 y perteneció a una familia noble y rica de la ciudad. Se fue a Roma a estudiar retórica pero allí ‘’abrió los ojos’’  y se dio cuenta de la holgazanería de los estudiantes y se escandalizó de la profanación de templos y lugares sagrados por los bárbaros. Pasado esto Benito se retiro a hacer penitencia en una cueva ubicada en Subiaco. Otros hombres, viendo a Benito, decidieron seguir su ejemplo y junto a su cueva se cavaron 12 cuevas mas que servían de eremitorios.


Muchas veces Satanás intentaba tentar a Benito con pecados carnales, pero el le respondía lanzándose sobre una planta espinosa y así huía de la tentación. Los discípulos que le seguían decidieron elegir a Benito como su abad, pero uno de ellos, de nombre Florencio, intento matarle (con vino envenenado) pero no lo consiguió. Pasado un tiempo Benito se retiro a vivir a Montecassino a un templo dedicado al antiguo Dios romano Apolo donde se echo a bajo este templo y encima se construyo la primera abadía benedictina en el año 529 (es la cuna de la orden).


San Benito mismo redacto la regla por la cual se rige la orden de los benedictinos que se basa en la Obediencia y en la humildad y de la cual muchas otras ordenes han tomado ejemplo. San Benito falleció en el año 553, fue canonizado por Honorio III en el año 1220, es patrono de Europa y su festividad se celebra el 11 de julio.

 

Harold Toledo Baeza

 

 

Antonio Barrero, nuestro lipsanotecario preferido, me hace esta aclaración: "Dices que fué canonizado por Honorio III en el año 1220. Vamos a aclarar algunas cosas. Si esto es así y hasta entonces no se consideró santo, ¿como es venerado por los ortodoxos? Cincuenta años después de su muerte, ya el Papa San Gregorio escribe su biografía tratándolo como santo. El Sacramentario Gelasiano del siglo VIII lo considera santo e incluso lo incluye en el canon de la Misa. Ya entonces tenía oficio y misa propios. El calendario de San Willibrordo del siglo VIII también lo considera como santo, asi como el calendario de mármol de Nápoles, del siglo IX. Como su fiesta liturgica era el dia 21 de marzo y siempre caia en Cuaresma, ya el Rito Ambrosiano empezó a conmemorarlo el dia 11 de julio y con octava. El Fleury y otros monasterios ya entonces se celebraba el dia 4 de diciembre. Lo que hizo el Papa Honorio fué simplemente "oficializar" un culto que ya venía celebrandose desde el mismo momento de su muerte". Arreglado el lapsus, gracias Antonio...

 

La importancia de la orden benedictina para la Iglesia y el mundo de su tiempo fue enorme. Grandes santos y misioneros se extendieron por toda Europa, llevando no solo el evangelio, sino la cultura latina adonde iban. Arte, lengua, música, agricultura, filosofía... esto y mucho más están plenamente influenciados del espíritu benedictino. Es por eso que fue provlamado patrono de Europa, por la prolífica acción de sus hijos durante todo el medioevo.

 

 

Ramón

Un poco de bibliografía

Un poco de bibliografía

Pregunta: Hola Meldelen, tu explicación ha aclarado la duda o ignorancia de este tema y ahora te pediría si me puedes proporcionar alguna bibliografía acerca de los santos (sí sabemos que los bolandistas es de lo mejor que hay pero uno que otro tiene acceso a ellos), yo tengo "La leyenda dorada" y otro libro  "Santos" de Rosa Giorgi, ed. Electa, pero quisiera saber algún otro libro más completo de hagiografía, busqué el libro que nos comentó Antonio Barrero el de San Eulogio pero no lo encuentro. Creo que la BAC, tendrá algunos libros del tema pero tampoco los encuentro. Ustedes nos podrían recomendar algunos? Gracias. México.

Respuesta: La verdad es que, a día de hoy la obra de los Bolandistas sigue siendo lo mejor en bibliografía hagiográfica. El resto de fuentes beben de ella, o de otras fuentes que también han recurrido a ella. La Anallecta Bollandiana es su obra principal y sigue editándose a día de hoy. Hasta donde yo sé, publican en latín y francés. La Societé des Bollandistes tiene sitio web en Internet y parece que todos sus contenidos están digitalizados y disponibles a consulta, pero existen una serie condiciones y probablemente requiera previo pago para poder consultarlas. La obra editada es extremadamente cara y prácticamente inaccesible al común de los mortales.

Otra obra que se basa en la Anallecta Bollandiana, pero que a su vez sintetiza sus contenidos con otras fuentes como son el Martirologio Romano y el Sinaxario Bizantino, es la Bibliotheca Sanctorum, que siendo igualmente cara, es más accesible y se edita en italiano. Tiene doce volúmenes, dos apéndices y un volumen sólo para índices. Existen dos volúmenes aparte para los santos orientales. La edita la editorial Città Nuova (en la imagen, portada de uno de los volúmenes).

Estas dos obras serían, por decirlo en plata, la madre del cordero. Pero siendo una infinidad de volúmenes me gustaría saber quién se lo puede permitir que le interese el tema –las grandes fortunas del mundo no son muy aficionadas a esto, por lo que parece-. Así que por darte unos títulos más accesibles, empiezo por los que son esenciales, para luego ir a otras cosas:

Martirologio Romano: Básico para tener una relación global de santos. No están todos incluidos –no hay que pensar que se trata de una lista exhaustiva- y debido a sus sucesivas modificaciones lo más conveniente es consultar la edición más actualizada, que es del año 2001, si mal no recuerdo. Los datos por santo son muy escuetos, a lo más se dan datos del nacimiento, lugar de muerte o martirio, y algunos detalles sucintos. Existen otras fuentes parecidas como el Martirologio Jeronimiano, el Sinaxario Bizantino y Constantinopolitano, estos dos últimos como fuente básica para los santos orientales. Se puede consultar online, de hecho, algún blog se dedica a la publicación diaria de los textos del mismo.

de la Vorágine, Santiago: La leyenda dorada, tomos 1 y 2. Esta obra la consulté yo en el instituto por recomendación de la profesora de Historia del Arte para poder comprender la iconografía, pero su utilidad para mí fue mucho más allá. Sin embargo no vale como fuente historiográfica, es un simple recopilatorio de leyendas y tradiciones medievales. En este link pueden leer, en inglés, cada capítulo: The Golden Legend.

RYBADENEIRA, Pedro: Flos Sanctorum. Son tres tomos escritos por el jesuita toledano, que sin embargo, al igual que la Vorágine, se basa únicamente en tradiciones y leyendas sobre los santos. No tiene valor historiográfico, como sí lo tienen la Anallecta Bollandiana y la Bibliotheca Sanctorum. Se puede consultar y descargar en pdf por Internet.

Estas son las obras más generales de hagiografía. Luego hay títulos más concretos que se basan en las obras anteriores. Yo he consultado los siguientes:

VVAA; EL Santo de Cada Día, ed. Edelvives 1960. Ésta es una obra preciosa que ilustra con detalle la vida de un santo por día y va acompañado de grabados en cabecera e interior del capítulo, acabando con uns breve síntesis de otros santos del día. También es más devoto y tradicional que crítico, pero tiene en cuenta algunas observaciones de los Bolandistas.

BUTLER, Rev. Alban, Vidas de los Santos. Ed. Libsa, Madrid 1994. Esta edición es una versión sintetizada de la obra más general Butler’s Lives of The Saints, publicada en dos volúmenes por JS: Virtue & Co., Limited, Londres-Dublín 1883. Básicamente vuelve a ser lo mismo, un extracto de leyendas y vidas devotas, aunque con un punto crítico. La versión de las ediciones Libsa incluye unas 90 ilustraciones y es de lectura más amena, por ejemplo, para escolares.

SELLNER; Albert Christian, Calendario Perpetuo de los Santos, Ed. Edhasa 1994. Este da claves esenciales para la iconografía y patronazgo de los santos. Las vidas están resumidas muy brevemente y con poco rigor, incluso se hace detalle en escabrosidades y extravagancias, pero resulta inestimable porque aporta datos concretos sobre cómo reconocer a un santo en la iconografía y de qué es patrón.

Pasando de lo general a lo específico, yo la verdad es que estas obras mencionadas tan sólo las he consultado puntualmente y por informarme un poco. Como trabajo específicamente con una categoría concreta de santos, normalmente las obras más generales ya no me sirven de mucho porque quiero profundizar en aspectos más concretos. Aquí ya entraríamos en monografías y demás, pero como has pedido bibliografía general, lo dejaré aquí. Sin duda existe mucha más que desconozco, ya se trataría de explorarlo por tu cuenta, y compartirlo con nosotros, si encontraras algo interesante.

Meldelen

A mi me ha servido bastante el Lives of Saints, de Rev. S. Baring-Gould y editado por un tal John Grant en Edimburgo. Es una edición inglesa de principios del siglo XX, ¡en 16 tomos!, que encontré digitalizada, en PDF, en internet, pero que me maten si me acuerdo del link. Está en inglés y contiene muchos santos casi desconocidos, sobre todo del ámbito inglés, bretón e irlandés. Tiene sus fuentes en diversos martirologios y en los Bolandistas, claro.

La edición en varios tomos de la BAC es bastante completo, pero es más de lo mismo... aunque se actualiza.

Y la experiencia me ha mostrado que lo que no dice un libro, lo dice en otro... a veces unas breves líneas ayudan a entender un patronato, un atributo, un motivo iconográfico.

Ramón

Y el buen Padre Reinaldo nos da algunos links más, en latín, francés o inglés:

1. El Acta Sanctorum, de los Bolandistas.
2. El Sinaxario de la Iglesia Etíope.
3. El Sinaxario de la Iglesia Copta.
4. El San Simeón Metafrastes.
5. El Lives of Saints, de 16 tomos, del que yo no recordaba el link.

La Beata Diana de Andaló

La Beata Diana de Andaló

Pregunta: Espero que te encuentres muy bien, mi nombre es diana aguilar. soy de mexico, y me gustaria que me ayudaras a saber sobre Santa Diana de Andalo... de que es santa patrona  y si aqui en Mexico hay una iglesia en la que pueda encontrar su imagen,  me atre mucho su vida me gustaria propagar su devocion... te escribi en diciembre a tu pagina pero no obtuve respuesta . un saludo. gracias.

Respuesta: Hola, me encuentro bien, gracias. Tú lo mismo. La Beata (que no santa) Diana de Andaló (por cierto, este apellido es una rara contracción del nombre y apellido de su padre: Andrea Lovello) nació en Bolonia, Italia, en 1200.

Desde 1218 los dominicos ya estaban en la ciudad, en una iglesia situada en un terreno propiedad de la familia de Diana, propiamente de su hermano Lodering. Diana se hizo oyente de los sermones del Beato dominico Reginaldo de Orleáns (1 de febrero) y así maduró su vocación. Diana fue recibida en la orden en 1221, por el mismo Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto) de paso por Bolonia; este obtuvo sus votos en secreto, por la posición contraria de su familia. Al no existir aún convento de la orden, comenzó su experiencia monástica con las agustinas (seguirían la misma regla de todas formas). Su familia intentó sacarla a rastras, llegando incluso a fracturarle alguna costilla, pero ella continuó firme en su propósito.

El Beato Jordán de Sajonia (13 de febrero) funda, ayudado por el padre de Diana, ya convencido de la vocación de su hija, el convento de Santa Inés, adonde se traslada en 1223, junto a la Beata Cecilia Cesarini (4 de agosto) y la Beata Amada de Bolonia (10 de junio) junto a ellas conformó los orígenes de la rama femenina de los dominicos. Entre ella y Jordán habría un lazo cariñoso y espiritual muy interesante, manifestado en las cartas que se cruzaron entre ambos y en frases elogiosas uno del otro. Sería superiora hasta su muerte, apenas 3 años más tarde.

Murió en 1236, a los 36 años, y nunca ha sido beatificada oficialmente, pero si celebrada en el calendario de la orden. Solo fue confirmado su culto el 24 de diciembre de 1888, por León XIII. Aparece como celebrada el 8, 9 o 10 de junio, pero lo más común es este último día, junto a Cecilia Cesarini y Amada de Bolonia.

En 1510 se hallaron tres cuerpos juntos, en la iglesia del convento y se dio por seguro que eran Diana, Cecilia y Amada, pero en esta identificación pudo más las ganas de tener sus tres cuerpos, que las evidencias. Fácilmente pueden ser de otras tres monjas cualquiera. Se veneran en una urna de plata (en la imagen). Es invocada para los dolores de costado, problemas en costillas y demás, por lo de la costilla rota.

En cuanto a donde la puedes hallar en México, pues te diría buscases alguna iglesia de dominicos o de monjas dominicas, aunque no suele ser una santa frecuente en sus templos, la verdad. Para extender su devoción, pues podrías, lo primero, hacer estampas con una oración y repartirlas, mandar a decir algunas misas en acción de gracias, etc.
 
Y perdona el que antes no te haya respondido... se me van pasando las consultas... la vida real, que tiene sus cosas.

Santa Susana de Roma (II)

Santa Susana de Roma (II)

Continuamos el artículo sobre esta santa tan controvertida hablando de las evidencias históricas y arqueológicas de su existencia, más allá del relato piadoso de su martirio, que como decía no tiene ningún valor documental.

La noticia más antigua sobre ella data de un verso del poeta Claudio Claudiano, que en 401 escribía con ironía: “Sic ope sanctorum non barbarus inruat Alpes /sic tibi det vires sancta Susanna suas”.  Algunos hagiógrafos, sin embargo, no lo consideran válido para probar la existencia de la Santa al tratarse de una interpolación tardía. En el Martirologio Jeronimiano aparece conmemorada el 11 de agosto, y en el códice Bernense leemos: “Ad duas domus iuxta duo clecinas [en dos casas junto a las termas de Diocleciano] natalis sc. Susannae”.

Desde los inicios del s. V ya era venerada en Roma, pero en un titulus –lugar sagrado- llamado Santa Susana, y no en ninguna catacumba. Esto hace aumentar las sospechas sobre la existencia de la Santa, porque este mismo lugar a fines de ese siglo era llamado titulus Gaii (sínodo del año 499) y a finales del siglo VI (sínodo de 595) volvió a llamarse titulus Sancta Susannae, hasta finales del siglo VIII. Era frecuente que los nombres de estos tituli cambiaran de un siglo a otro. Es probable que para explicar este cambio se inventara una passio en la que convierten a Susana en hija de Gabino y sobrina de Cayo, a quien hace referencia el otro nombre. El martirio de la joven ya lo conocemos, según la passio fue ajusticiada por rechazar la orden de contraer matrimonio según las disposiciones del emperador y por no querer sacrificar a Júpiter. El texto dice literalmente que fue ejecutada “intra domum suam iuxta domum Gaii episcopi… Ab eodem die coepit beatus Gaius episcopus in eandem domun introire, ubi gladio fuerat percussa et sacrificium Domino Deo offerre pro conmemoratione beatae Susannae populo. Quia domus ad domum beati Gabini presbyteri iungebatur beati Gaii episcopi… et statio depurate in duas domos quod est usque in hodiernum diem”.

Es decir, que Susana fue muerta en su propia casa, cercana a la de Cayo, y en honor a su sacrificio Cayo oficiaba misa en ese lugar, el titulus del que hablábamos. Muerta la joven, como decíamos, fue enterrada “iuxta sanctum Alexandrum, iuxta civitatem Fliginas, tertio Idus augustas”. Le fecha de la passio coincide con la del Martirologio Jeronimiano: el 11 de agosto. Pero quedaría saber qué es la civitas Fliginas, desde luego, no se trata de la catacumba de San Alejandro. Algún autor ha dicho que se trataría de un lugar en la Vía Salaria, junto a las catacumbas de Giordano, donde llevaron el cuerpo de la mártir en el siglo V. Pero no hay pruebas que lo sustenten y por tanto es inverosímil.

Vista la complejidad de estas controversias se barajaron tres hipótesis:

1.- La Santa está perfectamente identificada con el nombre del titulus, es una persona real y está enterrada allí, venerada como mártir.

2.- Se trata, en realidad, de Santa Susana la de Cusa, personaje evangélico mencionado en Lc,8,3.

3.- Es la Casta Susana, mujer bíblica de la que habla el profeta Daniel.

La realidad es que ninguna de las tres hipótesis puede ser aceptada como válida. No se ha estudiado suficientemente el tema de los tituli y no se sabe explicar el cambio de nombre. Por eso, las hipótesis más actualizadas hoy en día son:

1.- Que el Martirologio no indica el dies natalis – o sea, fecha de martirio- de una Santa, sino la dedicación del titulus con las reliquias de una mártir auténtica, como es el caso de los Cuatro Santos Coronados.

2.- La passio no tiene valor histórico y alguien la escribió para intentar demostrar que conocía el lugar donde fue enterrada la Santa en el siglo V, pero es inverosímil.

3.- La tal civitas Fliginas podría coincidir con la actual ciudad de Coazzo, en la Via Nomentana, donde en el siglo VIII existía, efectivamente, la catacumba de San Alejandro.

4.- La versión del Martirologio Jeronimiano se copió al resto de martirologios históricos, incluido el Romano, desde un artículo de Usuardo, que creyó la passio al pie de la letra.

En resumen
Hoy día aún no se ha podido probar si Santa Susana es real o ficticia, ya que ninguna prueba es lo bastante consistente como para optar por una posición u otra. Se dice que su cuerpo, traído desde la catacumba, está enterrado en la cripta de la iglesia de Santa Susana alle Terme di Diocleciano, en Roma, junto con el de su padre San Gabino, y el de la también mártir romana Santa Felicidad.

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