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Tus preguntas sobre los Santos

San Francisco Gil de Federich i Sans

San Francisco Gil de Federich i Sans

Presbítero dominico catalán, académico, misionero y mártir del Vietnam, nacido en el seno de la noble familia de los Gil de Federich de Tortosa, el 14 de diciembre del año 1702. Fue admitido como novicio en la orden dominicana a los 15 años, en Vila d’Exemple, y profesó en el convento de Santa Caterina de Barcelona el año 1718. Durante su formación religiosa maduró el deseo de darse en la evangelización de los paganos y alcanzó el firme propósito de lograrlo siendo aún estudiante de teología en la alicantina Orihuela, en 1724. Su ordenación presbiteral tuvo lugar en 1727, luego fue nombrado maestro de los frailes estudiantes, ejerció durante varios años como profesor de filosofía y, el 1 de mayo de 1729, fue admitido como miembro de la Reial Acadèmia de les Bones Lletres, galardón que se añadió a su vertiginosa carrera humanista, reconociéndole sus méritos literarios como escritor, moralista e historiador.

Por fin, en 1730, pudo ver cumplido su deseo y consiguió embarcarse y partir como misionero a las Filipinas junto con otros 24 compañeros, entre los cuales Mateo Alonso de Leciniana. Una vez en Oriente pasó a Baatán y Pangasinán donde aprendió lenguas nativas. En Manila desempeñó durante dos años el cargo de secretario del Provincial. Durante ese tiempo jamás cesó de reclamar a sus superiores que le dejasen partir hacia Tonkin, región del Vietnam del Norte sumida en la persecución del rey Vuèh-Hun. Así, a los 33 años, el 20 de agosto de 1735, comenzó viaje hacia la zona meridional de ese país y en cinco meses consiguió dominar como un nativo la lengua annanita o tonkinesa, cuyo aprendizaje constituía una auténtica pesadilla para los europeos. En ese tiempo recibió el nombre vernáculo de Ku-tê, que significa “sacrificio”, y en los primeros años de estancia logró, no sin cierta dificultad, difundir la Palabra de Dios, administrar los sacramentos y auxiliar enfermos, olvidándose de la pena de muerte decretada para los misioneros y de los peligros a los que se exponía.

En 1737 fue aprendido y cuando se le llevó a una barca donde se hallaban prisioneros otros cristianos exclamó: “Ya me habéis hecho prisionero ¿por qué lleváis presos a éstos? ¡soltadlos!” Inesperadamente liberaron a sus correligionarios pero Francisco permaneció cautivo por espacio de ocho años, en los que sufrió terrible prisión y fue expuesto a toda clase de tormentos. Sin embargo, a pesar de las humillaciones y enfermedades, ayudado por la viuda Ba-Gao, convirtió su cárcel en misión, protagonizó una ardua actividad pastoral y dirigió un fructífero apostolado durante su confinamiento. En el año 1744 el reencuentro con el padre Mateo Alonso Leciniana, preso también desde hacía un año, permitió a ambos mártires confesarse, celebrar la eucaristía y reconfortarse espiritualmente, además de compartir sus últimos meses de vida y recibir la absolución. Una vez conocida definitivamente la suerte que iba a correr, Francisco disuadió a su compañero de que enviara una instancia, que había preparado por su cuenta, pidiendo clemencia al rey: “Llevo ocho años en la cárcel y al fin Dios se ha apiadado de mi permitiéndome sufrir por Él. ¿Por qué quieres impedírmelo?”. De igual manera dijo a sus fieles, que querían pagar por su rescate: “...jamás consentiré que se gaste ni una sola moneda para librarme de morir por Dios, Nuestro Señor”.

A mediodía del 22 de enero de 1745 se le leyó de nuevo su sentencia, tuvo una última oportunidad para abjurar de la Fe de Cristo pero se mostró firme en su convicción de morir como intrépido testigo de la divinidad de Jesús, se dejó atar a los palos y se enfrentó serenamente a su decapitación pública en Chà Cô. Algunos discípulos trasladaron su cuerpo a Luc-Thuy, le dieron cristiana sepultura y conservaron pañuelos y paños empapados en la sangre del mártir como reliquias.

Los dos protomártires dominicos del Vietnam fueron beatificados por Pío X en 1906. Juan Pablo II les canonizó el 19 de junio de 1988, junto con otros 115 testigos de la fe en tierra vietnamita. La celebración conjunta de este grupo fue fijada en el calendario litúrgico latino el 24 de noviembre bajo la denominación de “San Andrés Dung Lac y compañeros”, pero el Martyrologio Romano conmemora separadamente a San Francisco Gil de Federich y a San Mateo Alonso de Leciniana en el aniversario de su nacimiento al cielo, el 22 de enero.

San Francisco Gil de Federich es abogado contra las fiebres tercianas y cuartanas que ocasiona el paludismo o malaria. Es también patrón de los misioneros dertosenses y de los comerciantes tortosinos. Así mismo son muchos los que le consideran el santo patrón de las Letras y de la Cultura Catalana. La singularidad de su vida radica sin duda en que es el único santo académico del que se tiene noticia.

Vicent Josep Ruiz i Prades.

El tramo del Camino de San Vicente en Valencia.

El tramo del Camino de San Vicente en Valencia.

El tramo urbano del Camino de San Vicente Mártir, es el tramo monumental de la ciudad de Valencia que guarda memoria de la historia de nuestro santo y de su camino o culminación martirial.  Este es su recorrido en la ciudad del que os acompañamos un plano:

1- Iglesia de Santa Mónica. Calle Sagunto: Situada junto a la Vía Augusta, la Iglesia de Santa Mónica conserva una columna , que posee un azulejo conmemorativo, donde nos dice la tradición que permanecieron atados San Vicente y San Valero antes de hacer entrada en la ciudad. Dicha columna fue trasladada allí desde el Mesón de Aragón también llamado de las dos puertas.

2- Catedral de Valencia. Plaza de la Reina:
Monumental edificio valenciano de planta de cruz latina. En su interior se conserva la reliquia del brazo derecho de San Vicente, que cuenta con una curiosa historia de la que con más profundidad trataremos en otro artículo, y una magnífica Capilla dedicada a él. También contiene el Santo Grial. Asimismo tiene obras como las pinturas de Vergara , los espectaculares frescos de la Cúpula de la Capilla Mayor , la escultura existente en la Capilla del Santo Cáliz y otras imágenes como la de la Puerta de los Apóstoles . Sólo decir de la reliquia del brazo que se conserva en la Capilla de la Resurrección de la Catedral valentina.

3- Cárcel de la Almoina o del Chantre. Plaza de la Almoina: Llamada también del Cabiscol o del Horno por la apariencia de su
antigua cripta, que no era sino uno de los brazos de una capilla visigoda de planta cruciforme del s. VI. Con una entrada singular y un bello socarrat (en la imagen), se la ha venido considerando tradicionalmente la primera cárcel en la que estuvo preso San Vicente Mártir a su llegada a Valencia pues en ese lugar impartía justicia la autoridad romana. Tiene un precioso medallón en la clave de unión de los nervios de su cúpula. Bajo ella se descubrió muy bien conservado el primitivo edificio del S.VI y un meticuloso trabajo de excavación y restauración dió lugar a la creación de una espectacular cripta arqueológica muy bien señalizada y acondicionada, donde se proyecta un montaje audiovisual interesantísimo con la historia de San Vicente y de la capilla y de la fundación de Valencia. Tríptico del monumento. Anverso y Reverso.

4-Cárcel de la calle del Mar: Situada en una estrecha callejuela que se abre a las calles del Mar y Avellanas de Valencia, esta capilla es uno de los lugares, que, esparcidos por varios puntos de la Ciudad, guardan memoria del martirio de San Vicente Mártir. El lugar donde hoy se encuentra el oratorio, formó parte de una casa conocida en el siglo XVII como
Casa del Pilar de San Vicent Martyr  por conservar una recia columna asociada tradicionalmente a la aplicación de algún tormento al santo. En 1777 se descubrió el pozo que puede verse en el interior. Teniéndose por milagroso el hallazgo, fue desde entonces costumbre tomar agua del pozo en el día de la festividad del santo. Tríptico del monumento . Anverso y Reverso.
 
5- Cárcel de Santa Tecla. Principio de la calle del Mar: Dicho lugar vicentino desapareció al poco de ser derribado el antiguo convento de San José y Santa Tecla en la calle del Mar en 1868. Consistía en una especie de torreón integrado en la iglesia donde se situaba la terrible mazmorra que Daciano dispuso para que San Vicente sufriera su último martirio. En ella se hallaba la imágen de Sant Vicent el Pobret y un mural marmóreo que se trasladaron al posterior Convento de San José y Santa Tecla , antes Monasterio de la Roqueta de frailes Bernardos , y después a la Parroquia de Cristo Rey . La reliquia de la cadena con argolla que según la tradición fue usada para sujetar al santo y que pertenece actualmente a la comunidad de Madres Agustinas de San José y Santa Tecla también fue trasladada.

6- La Antigua Ermita de San Vicente de la Roqueta .
Junto a la actual plaza de España, al principio de la calle Ermita, se encuentra el templo parroquial de San Vicente Mártir de Valencia, construido sobre el solar de la
antigua ermita de San Vicente de la Roqueta , donde se hallaba el Llit de Sant Vicent. Consistía en un pequeño edificio medieval de planta cuadrada, al que se accedía a través una portada con arco de medio punto situada junto a una de sus esquinas, en recuerdo del lugar donde - según tradición- había sido arrojado el cuerpo del santo para ser devorado por las alimañas por orden de Daciano.
 
Tras multitud de avatares históricos que desembocaron en su desaparición en 1949, se produjo la conversión del templo en Parroquia de San Vicente Mártir en 1957, alcanzando la configuración que actualmente tiene el nuevo templo parroquial tras una última reforma que fue inaugurada el 22 de enero de 1977. Tiene un interesante mosaico de azulejo. Así en el sótano de la Parroquia se conserva una magnífica cripta que conserva únicamente un pilar de la primitiva ermita de Sant Vicent de la Roqueta y unos interesantes paneles cerámicos alusivos al martirio de nuestro santo por el cónsul Daciano.

7- Basílica y Monasterio de San Vicente Mártir (San Vicente de la Roqueta). C. San Vicente Mártir, nº126: Es el lugar donde tradicionalmente se ha situado la tumba de San Vicente. El lugar donde hoy se levanta el
Monasterio de San Vicente de la Roqueta se hallaba junto a la Vía Augusta a las afueras de la ciudad romana y se ha constatado arqueológicamente un cementerio paleocristiano a partir del S.IV. Es bien conocida la costumbre de la época de enterrarse en torno a los restos de un mártir y seguramente un primitivo martyrium diese lugar a la necrópolis. Las fuentes , ("Peristephanon" de Prudencio) y la Passio Sancti Vicentii, aluden a una basílica levantada en honor de San Vicente.
El culto en el lugar se mantuvo incluso durante la dominación islámica, aglutinando en torno suyo a la población cristiana de Valencia, la mozarabía , los valentini ,y siendo su única Iglesia durante siglos . No en vano el arrabal era denominado de Rayosa o al-Kanisa ("la iglesia"). Parece que la situación se mantuvo hasta poco antes de la conquista de la ciudad por las tropas del rey Jaume I en 1238. Así Jaume I tomó el lugar bajo su patronato pues se había encomendado a la protección de San Vicente para la conquista de la ciudad, ordenando construir un conjunto compuesto por una Iglesia, un Monasterio con una comunidad de monjes y un Hospital. También depositó allí en homenaje el célebre pendón de la conquista, "penó de la conquesta", una vez tomada la ciudad. Además decidió "ensolar" de piedra azul toda la acera de la calle por donde fue arrastrado el cuerpo de San Vicente, haciéndola bien visible; porque, también en su honor, había dispuesto la gracia de la libertad para todo aquel que, perseguido por la justicia, lograra poner los pies en ella antes de ser atrapado.
Posee los restos de una fenomenal portada románica a los pies de la Iglesia y otra portada septentrional con capiteles historiados , un Claustro interior y un socarrat alusivo en su entrada junto con una piedra conmemorativa y una escultura que presenta los tres iconos por los que se le conoce. Asimismo también tiene una réplica del sarcófago estrigilado que se halla en el Museo de Bellas Artes bajo un mural de mármol jaspeado y la estatua de Sant Vicent el pobret. La Iglesia, que durante los últimos años viene ocupando la Parroquia de Cristo Rey, fue adquirida por el Arzobispado de Valencia y se halla en la misma calle donde nos encontramos con una de las cruces de término de nuestra ciudad. Denunciamos rotundamente desde estas líneas el estado de abandono y desidia en el que nuestras autoridades han condenado a uno de los edificios más emblemáticos de la historia de nuestra ciudad y en el que nadie se avergüenza de colocar un póster de San Vicente en la cabecera del altar.

Asimismo también cabrían en nuestro recorrido la visita al
Museo de Bellas Artes San Pio V, pues guarda su sarcófago estrigilado con un recio crismón , a la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados , pues guarda las esculturas marmóreas de San Vicente Mártir y Ferrer flanqueando a nuestra patrona, la cercana Capilla de San Valero , como Obispo del que San Vicente fue Diácono,que presenta un espectacular busto en su fachada y la Iglesia de San Valero y San Vicente en el barrio de Ruzafa . Tampoco debemos olvidarnos del bello Casilicio de San Vicente Mártir y su lápida conmemorativa en el Puente del Real sobre el Turia , que comparte con el de San Vicente Ferrer , de las magníficas pinturas y frescos de la Iglesia y Colegio del Patriarca y de la escultura sobre un gran pedestal que se halla en la Plaza de España , erigida por la ayuda prestada a la ciudad en la peste que la asoló y que se hallaba inicialmente en la Puerta de San Vicente de la muralla de la ciudad. Y si queremos llegar hasta Cullera nos encontraremos con el cartel que nos indica la Ermita de la Fontsanta , hoy Ermita de San Lorenzo , que fue el lugar donde la viuda Jónica depositó el cuerpo de San Vicente al llegar a las costas de Cullera, y que se salvó de los saqueos de la Guerra Civil. Esto nos lo cuenta el cronista del lugar D.Francisco Giner PerePérez.

 
Salvador Raga Navarro
PRESIDENTE
Asociación VIA VICENTIUS VALENTIAE - VIA ROMANA

Santos de nombre Agustín o Agustina

Santos de nombre Agustín o Agustina

Pregunta: Además del santo Agustín, Doctor de la Iglesia y Agustín Roscelli, hay algun otro santo de este santo nombre? Argentina.

Respuesta: Sí que los hay. Varios Agustines y Agustinas:

San Agustín de Canterbury, obispo. 27 de mayo.
San Agustín de Hipona, obispo, Padre y Doctor de la Iglesia. 28 de agosto; 24 de abril, bautismo; 29 de febrero, traslación de las reliquias a Pavía; 5 de mayo, conversión; 15 de junio, en la Iglesia oriental.
San Agustín de Nicomedia, mártir. 7 de mayo.
San Agustín Erlandsön, obispo. 26 de enero.
San Agustín Pak Chong-Won, mártir con 5 más 31 de enero.
San Agustín Phan Viet Huy, mártir. 13 de junio.
San Agustín Roscelli, presbítero fundador. 7 de mayo.
San Agustín Schoeffler, presbítero S.M.E y mártir. 24 de noviembre.
San Agustín Webster, cartujo mártir, con Juan Houghton, Roberto Lawrence, y Ricardo Reynolds, brigidino.
4 de mayo.
San Agustín Yi Kwang-hon
, mártir con Águeda Kim Agi. 24 de mayo.
San Agustín Zhao Rong, presbítero y mártir de China. 21 de marzo.
Santa Agustina Livia Pietrantoni, virgen y mártir. 13 de noviembre.
Santos Agustín y Felícitas de Capua, mártires. 16 de noviembre.

Beata Agustina de la Asunción, virgen mercedaria. 3 de octubre.
Beata Agustina Gabriela (María Úrsula de San Bernardino), ursulina mártir. 17 de octubre.
Beata Cristina (Agustina) de Spoleto, viuda, religiosa agustina. 13 de febrero.
Beato Agustín de Biella, presbítero dominico. 22 de julio.
Beato Agustín de Revenga, mercedario. 9 de diciembre. (en la imagen)
Beato Agustín García Calvo, salesiano mártir. 10 de diciembre.
Beato Agustín Hurtado Soler, presbítero y mártir. 15 de agosto.
Beato Agustín José Desgardin, cisterciense mártir. 6 de julio.
Beato Agustín Kazotic, obispo dominico. 3 de agosto.
Beato Agustín Novelli, agustino. 19 de mayo.
Beato Agustín Ota, jesuita mártir. 10 de agosto.
Beato Agustín Renedo, agustino mártir. 6 de noviembre.
Beato Agustín Thevarparampil, presbítero. 16 de octubre.
Beato Ambrosio Agustín Chevreux, abad mártir. 2 de septiembre.

Sepulcros de Santas

Sepulcros de Santas

Pregunta: No se si te he comentado alguna vez que una de mis pasiones dentro de todo el tema de santos es saber donde se hayan sus cuerpos o restos. Seguro que podras ayudarme a saber en que iglesia, basilica, convento etc y ciudad se hayan los cuerpos(o los restos mas importantes o cuasi completos) de estas santas: Cristina, Ines, Cecilia, Quiteria, Lucia, Engracia (¿en que iglesia de Zaragoza?), Eugenia (la que va acompañada de San Proto y San Jacinto), Barbara, Dorotea (he leido sobre ella que media Europa afirma poseer sus reliquias). España

Respuesta: Me alegro de que me hagas esta pregunta, porque la mayoría de veces son datos que se ignoran y por ignorarse se pone hasta en duda la existencia de estas Santas, cuyas reliquias, por cierto, están todas autentificadas sin posibilidad de discusión. Hasta hace relativamente poco yo no había trabajado mucho el tema, centrándome más en las vidas y certezas históricas de su existencia, pero gracias a la ayuda de Antonio Barrero he podido aprender casi todo lo que sé del tema -y lo que me queda por aprender-. Sintetizando lo máximo que puedo, aquí tienes las ubicaciones básicas:

Santa Cristina, virgen y mártir (24 de julio): La niña mártir de Bolsena está enterrada, valga la redundancia, en Bolsena (Italia). Concretamente en la Basílica de Santa Cristina, que fue construida sobre el lóculo original donde fue depositado y venerado su cuerpo después del martirio. En cierto momento su cuerpo fue desenterrado y llevado a Palermo. Luego fue devuelta, pero algunos restos se quedaron allí, en una esplendorosa tumba en el Duomo de Palermo. (En la imagen, figura yacente de la Santa, obra de Benedetto Buglioni, que cubre su sepulcro en Bolsena).

Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 enero): Estuvo, tras su martirio, enterrada en la catacumba de la Via Nomentana en Roma, que tomaría su nombre. Actualmente su cuerpo está, junto con el de Santa Emerenciana, en la iglesia de Sant’Agnese Fuori le Mure. El cráneo, separado del cuerpo, se venera en la iglesia de Sant’Agnese In Agone. Por tanto, la mayor parte del cuerpo sigue en Roma. Sin embargo pequeños fragmentos de reliquias se han enviado a muchas zonas de Europa.

Santa Cecilia, virgen y mártir romana (22 de noviembre): Su cuerpo, luego de ser extraído de las catacumbas, ha reposado en la cripta de la iglesia de Santa Cecilia In Trastevere, en Roma. Son dos urnas de mármol donde están Cecilia, Valeriano y Tiburcio. No se puede acceder a ellas, están detrás de una celosía de mármol, pero un con reclinatorio frente al cual se puede rezar. La gente suele creer que el sepulcro está bajo la imagen yacente que esculpió Stefano Maderno para el altar, pero no es verdad.

Santa Quiteria, virgen y mártir (22 de mayo): Su cuerpo reposa en un hermoso sarcófago en su iglesia de Aire sur l’Adour, Landes (Francia).

Santa Lucía, virgen y mártir de Siracusa (13 de diciembre): Su cuerpo está actualmente en la iglesia de los Santos Jeremías y Lucía en Venecia (Italia). El rostro de la Santa fue recubierto con una máscara de plata ante las quejas de cierto santo varón que decía que era desagradable mirar el cadáver directamente. Un brazo, el izquierdo, fue sin embargo arrancado del cuerpo y actualmente se venera en el santuario de la isla de Ortigia, en Siracusa. También se veneran allí el vestido, el velo y las sandalias de la mártir, pero cuya autenticidad queda a la sombra de la duda. Como en las otras, existen muchas otras reliquias diseminadas por ahí, éstas son las principales.

Santa Engracia, virgen y mártir hispana (16 de abril): Ella, sus esclavos y las Santas Masas –también llamados los Innumerables Mártires de Zaragoza- están en la cripta de la iglesia de Santa Engracia en Zaragoza (España). Ella y los dieciocho en una urna bajo el altar, los demás, en un pozo en el suelo.

Santa Eugenia, virgen y mártir romana (25 de diciembre): Está junto con su madre Claudia, también mártir, y otros doce compañeros, en un altar de la Basílica de los Doce Apóstoles en Roma.

Santa Bárbara, virgen y mártir de Nicomedia (4 de diciembre): Al ser trofeo disputado entre católicos y ortodoxos y botín de saqueo durante las Cruzadas, su cuerpo está un poco más fragmentado.  Hay una gran parte en Burano (Venecia, Italia), otra en la catedral ortodoxa de Kiev (Ucrania), y en la llamada Cripta de Santa Bárbara en Rieti (Italia). Hice hace algún tiempo un artículo con una reseña más extensa sobre las localizaciones de las reliquias, para hacerse una idea de lo "desmembrada" que está:

http://preguntasantoral.blogia.com/2009/082604-santa-barbara-estatus-y-reliquias.php

Santa Dorotea, virgen y mártir de Capadocia (6 de febrero): El cuerpo está bajo el altar de la iglesia de Santa Dorotea en el Transtíber (Roma). Dentro de una muñeca, por cierto, bastante decepcionante para tratarse de una santa tan famosa. Es verdad, como dices, que también hay muchas otras reliquias de ella por Europa, pero aquí está la mayor parte del cuerpo.

Meldelen

El problema de las dos Eulalias

El problema de las dos Eulalias

 

Probablemente uno de los temas más controvertidos en hagiografía antigua sea el de las dos Eulalias, que podría expresarse en diversas preguntas: ¿existen dos Santas Eulalias, tal y como dice el Martirologio? Si no es así, ¿cuál es la verdadera? ¿Cuál es la falsa? ¿Es una única figura que se desdobló en dos personajes distintos? ¿Hasta qué punto podemos estar seguros de la existencia de alguna de ellas, o de las dos? Y daría para un largo etcétera. Oficialmente el Martirologio romano distingue dos Santas Eulalias: una en Mérida (10 de diciembre) y la otra en Barcelona (12 de febrero). Veamos similitudes y diferencias entre una y otra para caracterizarlas mejor.

Similitudes

1.- Ambas son vírgenes y mártires en la Hispania romana.
2.- A ambas se les atribuye una corta edad (12-13 años) y el nombre de Eulalia (en griego, “la bien hablada”).
3.- Ambas abandonaron la casa paterna en secreto para presentarse ante el pretor y recriminarle duramente la persecución cristiana. Ambas tienen un talante serio y prudente, de ahí lo de “bien hablada”. 
4.- Ambas fueron torturadas con el hierro y el fuego, lo que resulta incoherente con el hecho de que ambas fueran hijas de una familia senatorial local, por tanto, de alta posición.
5.- A ambas, en el momento de morir, les salió una paloma por la boca, simbolizando el alma, que remontó los cielos en vista de los espectadores.
6.- Tanto en Mérida como en Barcelona nevaba copiosamente en el momento del martirio, y luego la nieve cubrió los cadáveres de ambas, expuestos públicamente, vistiéndolos de blanco. Sin embargo esta circunstancia se menciona más a menudo respecto a la mártir de Barcelona, que quedó mucho tiempo colgada de la cruz.

Diferencias

1.- A una se le atribuye el martirio en Mérida (Emerita Augusta) el 10 de diciembre, y a otra en Barcelona (Barcinona) el 12 de febrero. 
2.- La de Mérida se ubica en la persecución de Maximiano (236), y la de Barcelona en la de Diocleciano (303).
3.- La de Mérida fue desgarrada con garfios y quemada viva con antorchas, la de Barcelona, aunque también desgarrada y quemada, murió crucificada. Es por eso que la primera lleva un horno en alusión a su muerte y la segunda una cruz o un ecúleo, patíbulo de tormento.
4.- La de Mérida fue al martirio acompañada de una joven amiga, o esclava, de nombre Julia, que tan sólo se menciona una vez; la de Barcelona marchó sola al suplicio.
5.- La de Mérida fue juzgada por un gobernador llamado Calpurniano, la de Barcelona, por el famosísimo Daciano. Sin embargo esta diferencia a veces se suprime, siendo las dos juzgadas por Daciano en algunas versiones.
6.- De la de Mérida se nos dice que su padre se llamaba Liberio y fue instruida por un cristiano llamado Donato; los padres de la de Barcelona son Fileto y Leda. Pero de todos dice que luego fueron mártires.

Viendo estas semejanzas y diferencias, y teniendo en cuenta el estado actual de la investigación hagiográfica, es muy difícil discernir si realmente han existido estas dos mártires, o se trata de un doble relato del martirio de una única persona. En 1958 fue publicado en Roma un estudio muy serio a favor de la existencia de las dos Eulalias: “Santa Eulalia de Barcelona, revisión de un problema histórico”, por Fábrega Grau. Sin embargo, estas conclusiones no fueron aceptadas por los bolandistas, que en su tomo 77 de la Analecta Bollandistae, publicada un año mas tarde, fueron tachadas de inconcluyentes.

¿Qué creer entonces?
Nadie pone en duda la existencia de Eulalia de Mérida, porque existen evidencias de un culto antiquísimo. Ya en el año 405 Prudencio habla de una basílica construida sobre su sepulcro en Mérida y dedicada a ella, en honor de la cual escribió su tercer himno del Peristephanon. Hay testimonios posteriores de los siglos V-VI en adelante: un sermón de San Agustín, el Martirologio Jeronimiano, el de Cartago, San Gregorio de Tours, un mosaico en San Apolinar de Rávena…  muy interesante es el Martirologio Jeronimiano, donde se menciona a la mártir emeritense los días 10, 11 y 12 de diciembre y atención, también el 12 de febrero… fecha en la que se fijará posteriormente la fiesta de la mártir de Barcelona.

De esta última no existe ninguna referencia hasta el s. VII, mencionada por primera vez en la passio de Santa Leocadia, y por tanto, de testimonios muy posteriores a los de la Eulalia emeritense. El culto de Eulalia de Barcelona arranca a partir del siglo VII, insisto, cuando el obispo Fulgencio de Barcelona en 656 le dedica el himno Fulget hic honor sepulchri. Y en el año 878, en el siglo IX, son encontradas sus reliquias. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las passios de las dos Eulalias son redactadas en el siglo VII, aunque la de Barcelona parece copiada de la de Mérida, que a su vez se inspira únicamente en el himno de Prudencio. Estos relatos aumentan y multiplican exageradamente los tormentos enumerados por el poeta, componiendo un relato macabro y horrendo en el que lo verdugos se ensañan brutalmente con la niña hasta prácticamente destrozarla.

En resumen:
todos los testimonios apuntan a que los datos respecto a Eulalia de Mérida son anteriores cronológicamente a los de Eulalia de Barcelona, de ahí el escepticismo de los bolandistas respecto a la existencia de dos santas, ya que parece (pareceee, repito) que la segunda sea un desdoblamiento de la primera. Sin embargo, la serie de semejanzas y diferencias que he apuntado son datos de unas passio que son del siglo VII, cuando ambas (o una sola) fueron martirizadas en el siglo IV, y por tanto no resulta demasiado fiable apoyarse en ellos ni para decir que son dos, ni para decir que son una sola. El misterio, a día de hoy, sigue sin resolverse. Y mientras tanto el culto a esta(s) pequeña(s) mártir(es) se ha difundido enormente en España y Francia, donde los fieles no siempre tienen muy claro cuál es cuál, salvo, obviamente, los de Mérida y los de Barcelona.

(En la imagen, vidriera de la iglesia de Santa Eulalia en Genille, Francia, donde se ve a la mártir ante el gobernador. La he escogido porque puede ser tanto una Eulalia como la otra; en Francia no las diferencian).

Meldelen

 

Beato Pedro Calungsod

Beato Pedro Calungsod

Pregunta: Hola buen día, estoy buscando una imagen y de ser posible una biografía aunque sea pequeña de Pedro Calugnost. He buscado y buscado pero no encuentro, si fuera posible que tengan la imagen y lel escrito sobre él y me lo enviasen, se los agradeceria mucho. Saludos de Paz y Bien.

Respuesta: Hola, muy buenas. Primero que nada aclararte que Calugnost esta mal escrito, tú lo que quieres decir es Calungsod. Ahora vamos con su historia…

Nació en las islas Filipinas en el año 1655, y destacaba por ser un joven muy creyente y de gran fe. En el año 1668, el joven catequista salió con otros misioneros jesuitas hacia las Islas Ladrones en el Pacífico con la intención de evangelizar estas islas (actualmente se conocen como las islas marianas en honor a la Virgen María). Durante el tiempo en que los misioneros estuvieron establecidos en las islas, empezó a correr el rumor de que el agua que utilizaban para administrar el sacramento del bautismo estaba envenenada (muchos creyeron el rumor), ya que muchos bebés morían después de ser bautizados.

El 2 de Abril de 1672 Pedro y otro misionero administraron el sacramento del bautismo a un bebé sin la autorización del padre, el cual los atacó con una lanza y les dio muerte. Sus cuerpos fueron tirados al mar y nunca mas fueron recobrados. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 5 de marzo del año 2000. Su festividad se celebra el 2 de Abril.

Harold Toledo Baeza

De santos rotos y malos...

De santos rotos y malos...

Al parecer esto de las imágenes no tiene fin y las supersticiones y auténticas bobadas crecen día a día. Toda persona merece respeto y por eso hay que ayudarle en su error, si lo comete; pero hay opiniones y creencias que no merecen en absoluto ni ser tenidas en consideración. En este caso, porque lo menos que provocan es risa. Luego dicen que la Edad Media fue una época oscurantista... Para muestra, dos botones:

Pregunta: hola quisiera saber si ud me podria responder la siguiente pregunta, ¿que tan verdadero es que si se te ha caido un santo o la virgen o cualquier santo y se rompe la extremidad de la cual a ellos se les desprendio o quitaron cuando murieron? o si tiene algo que ver la forma en como murieron a la extremidad que se cae? se lo agradezco de antemano me serviria mucho si me respondiera la pregunta gracias que pase buen dia!! (agradézcanme, porque aunque no lo parezca, he arreglado la redacción).

Respuesta: Hola. Eso es más falso que un billete con mi cara (y anda que no quedaría bien). Mira, las imágenes se rompen, como se rompe un plato, simplemente porque están hechas de materiales que se rompen. En la rotura de una imagen no hay nada místico, ni espiritual... simplemente se rompen y punto (afortunadamente, para darnos de comer a los restauradores). Un santo se puede romper por mil pedazos o un dedo, o la nariz, la cabeza... sólo depende del primer sitio que impacte en el suelo y no tiene nada que ver con su forma de vida ni martirio... Algunos ejemplo:

Las imágenes de Santa Apolonia se rompería los dientes, ¡pero los santos no tienen dientes! 
Las de San Erasmo, se les abrirían las tripas, pero las imágenes no tienen tripas!
Los santitos Proto y Jacinto deberían perder las gónadas en una caída, pero los santos no tienen "eso".
Santa Ebba, si se cae, debería perder sólo la nariz y la boca (mira, esto sí suele pasar, pero a todos)

Y por el contrario, aplicando semejante creiterio, las imágenes de los santos no mártires no se romperían nunca, por más que las tirásemos al suelo, o las quemásemos... o tendrían que morir por enfermedad ¿no?. Dile a quien te dijo semejante bobería (con todo mi respeto, la verdad), que eso no tiene sentido y solo fomenta la superstición con las imágenes, que solo son escayola, madera o piedras modeladas. Pasa también un buen día.


 

 

Pregunta: Bueno mi pregunta sera que si una tiene esa virgensita (de santa bárbara va la cosa) .. como yo que a mi me lo regalo mi mama y q sea con buena intenciones. tu cres que esa virgen no sea malo .... y diganme dejo la santa barbara en mi cuarto o la saco...


Respuesta: Hola. Mira, una imagen en sí misma no es buena ni mala, es simplemente una imagen que representa a la santa (en el caso de las imágenes feas y mal hechas, solo representan el mal gusto). No tiene poder para bien ni para mal. Si te la dejó en regalo tu madre, ese es el valor que tiene, sentimental. Aun si fuera algo "malo", sería un mal muy tonto si hiciera daño poniendola más lejos o más cerca, vamos, que sería un mal como para reírse de él. Ni aun regalandote un santo con malas intenciones, esta imagen te puede hacer daño, porque no tiene poder, ni siquiera las intenciones las tienen. Ya puedo yo tener toda la intención del mundo de subir a la luna en bicicleta, que de seguro no subiré.

No tengas miedo; de todas maneras, si no te gusta la imagen sácala de la habitación, no porque no te haga nada, sino porque simplemente te da miedo, yo tampoco dormiría con cosas que me diesen miedo, pero por una cuestión psicológica, nada más.

Anda que... como está el patio...

De la virginidad y sus trampas...

De la virginidad y sus trampas...

Pregunta: Se hace mucho hincapié en las santas que han sido vírgenes. ¿Por qué en los santos varones no? Tan solo conozco algunos casos que les representan con los lirios como simbolo de pureza (ejemplos mas conocidos San Estanislao de Kostka o San Luis Gonzaga). ¿A que se debe esto? ¿Antiguamente tan poco se valoraba la pureza en el varon que tan solo se hacia referencia a las santas virgenes? ¡Saludos! (España)

Respuesta: Hola, muy interesante la pregunta que me planteas. Te la voy a responder desde mi opinión personal y desde lo estudiado respecto al tema, tanto en la  universidad como por mi propia cuenta; lo que significa que no es una visión que necesariamente todos hayan de compartir, pero que me gustaría que al menos se respetara.

Se puede decir que no es que no se valorara la virginidad en el varón, sencillamente es que no se le daba excesiva importancia a ese detalle, en comparación a las mujeres. Lo queramos o no, nuestra cultura, como tantas otras en el mundo, es de raigambre patriarcal, lo que significa sexismo y sumisión de la mujer al hombre en todos los aspectos de la vida; y la obligación de seguir unos roles concretos a riesgo de no ser integrados –unos y otros- en la sociedad. Es por eso que desde antes de la aparición del cristianismo se le dio un excesivo valor a la virginidad de la mujer, en tanto que ésta es una propiedad que se transmite de padre a marido y debe transmitirse “pura” e “intacta”. Es una forma de “cosificar” a la mujer, de convertirla en un objeto que sólo vale, o que vale más, si es virgen –las esclavas vírgenes se vendían más caras en el mercado, la novia debía llegar virgen al matrimonio, la mujer no casada no debía perder su virginidad, las vírgenes cristianas consagraban su virginidad a Dios, etc.- Si te fijas eso sigue presente en nuestra cultura a pesar del devenir histórico y en otras culturas tiene tintes muy radicales y permanentes.

La cultura cristiana, que procede del mismo sustrato geográfico y cultural que la “pagana”, la judía, la musulmana; es, como todas ellas, una cultura patriarcal, y lo sigue siendo hasta hoy, digan lo que digan algunos. Es por ello que en el cristianismo la virginidad tiene un valor muy destacado y según qué épocas se la pone por encima del matrimonio como estado perfecto para una mujer. De ahí que se haga mucho hincapié en las santas que son vírgenes, y que la “virginidad” sea una corona añadida a otras que pueda tener la Santa en cuestión, como la del martirio, o tratándose mismamente de una categoría para definirla.

¿Qué pasa con los hombres?
Realmente, como adelantaba, la virginidad no es algo que se exigiera ni se valorara en ellos. Es más, dependiendo de épocas y de costumbres, se ha incidido precisamente en lo contrario, en que adquirieran una experiencia sexual previa al matrimonio como signo de “reafirmar su virilidad”, e incluso durante el propio matrimonio, a riesgo de ser objeto de burla de sus semejantes si procedía de otro modo –he aquí como el patriarcado no es sólo una jaula para las mujeres, sino también para los hombres. Habría que hablar, en otras circunstancias, de la discriminación de aquellos que no seguían estas pautas, como los homosexuales-.

De ahí que existan pocos Santos donde la iconografía del lirio y la virginidad esté presente. Como bien mencionas, Luis Gonzaga (en la imagen), Estanislao de Kostka, Gerardo María Majella, Antonio de Padua, Gabriel de la Dolorosa, Casimiro, Viator, Bernardo… y si te fijas todos siguen un patrón iconográfico muy curioso: son claramente efebos, jovenzuelos hermosos cuya representación llega a ser, en ocasiones, claramente afeminada. No es inocente esta forma de representarlos en absoluto: hasta este punto llega la trampa del patriarcado, de identificar virginidad con lo femenino, con afeminamiento y efebismo, como si tal cosa no pudiera darse en un varón prototípico, es decir, viril. (No estoy diciendo en absoluto que estos Santos fueran o no fueran así en su vida real, hablo únicamente de su representación en el arte). Y como lo virginal es –se quiere que sea, mejor dicho- femenino, de ahí la incomodidad, o lo tardío históricamente, de identificar al varón con ello, porque siempre se ha asociado a la mujer como ideal.

Todo esto suena mucho a “rollo feminista” pero creo que es importante conocerlo para saber analizar nuestro propio lenguaje visual, y ver hasta dónde alcanzan las claves e interpretaciones de la cultura en la que vivimos, más allá de la fe que profesamos. Podría decir mucho más sobre el tema, como por ejemplo recordar que todo esto pertenece al mundo de las ideas y que la inmensa mayoría de las veces no tiene una aplicación concreta sobre los Santos y las Santas de los que hablamos –de aquellos que vivieron en los primeros siglos no sabemos casi nada- pero sería extenderme demasiado. Espero al menos haberte dado una idea de lo que querías saber.

Meldelen

El tema da para mucho y tiene muchas aristas, como cada asunto humano-divino, pero sólo quiero añadir otros ejemplos de la sumisión femenina, que pasan desapercibidos: la clasificación de las santas es según la relación que hayan tenido con algún hombre: virgen, esposa, madre, viuda, reina... En las letanías de los Santos antiguas, venían al final, incluso las mártires, siendo testigos excepcionales; hoy esto se ha corregido y, por ejemplo, Santa María Magdalena aparece donde le toca. En el Común de los Santos, también aparecen las mujeres al final de los varones.

Hasta tal punto llega esta obsesión, que hasta los corposantos femeninos, de los que no se sabe nada, son catalogados "vírgenes y mártires" sin más certeza que el prejuicio de que tiene que ser virgen a toda costa, que las habrá, claro; que no las habrá, también claro.

Y a la estética feminoide, creo que solo escapan los santos Domingo de Guzmán y Juan Nepomuceno, aunque en este recuerdo que los lirios son por error: en realidad la flor que le acompaña son nenúfares, porque murió ahogado.

Ramón