Blogia

Tus preguntas sobre los Santos

Santoral Salesiano

Santoral Salesiano

La congregación Salesiana es la fundada por el gran santo del siglo XIX: San Juan Bosco (en la imagen), como respuesta a la necesidad de educación y sano recreo de la juventud de su época. Don Bosco, inspirado en San Francisco de Sales y la importancia que daba este a la buena lectura, se da a la tarea sin casi recursos y ayudado por su santa madre, Margarita, a recoger niños y jovencitos a punto de caer en vicios, para darles educación, recreo, deporte y piedad. Lo novedoso de su sistema es que incidía en la prevención, antes que en la represión de los díscolos, dando lugar también a la formación profesional. Psicólogo de gran agudeza, supo dotar a su obra de principios educativos aún hoy vigentes y que han dado gran prestigio a sus escuelas. También fundó a las Hijas de María Auxiliadora, para las niñas y los Cooperadores Salesianos, para el sostenimiento de la obra. Varias familias se han fundado bajo su proyecto y carisma.

Enero:

15. Beato Luis Variara, presbítero fundador.
22. Beata Laura Vicuña, niña víctima.
24. San Francisco de Sales, obispo. Inspirador y Protector de la congregación.
30. Beato Bronislao Markliewicz, presbítero.
31. San Juan Bosco, Padre y Fundador.

Febrero:
1. Todos los difuntos de la Congregación.
7. Beato Pío IX, papa.
9. Beata Beata Eusebia Palomino, virgen.
25. Santos Calixto Caravario, presbítero y Luis Versiglia, obispo; mártires de China.
26. Beata Piedad de la Cruz Ortiz Real, religiosa fundadora.

Marzo:
12. San Luis Orione, presbítero.
15. Beato Artémide Zatti, presbítero.

Abril:
26. Beato Julio Junyer Padern, presbítero y mártir.

Mayo:
6. Santo Domingo Savio, estudiante laico.
13. Santa María Mazzarello, virgen fundadora de las Hijas de María Auxiliadora.
18. San Leonardo Murialdo, presbítero.
24. Nuestra Señora, María Auxiliadora, Madre y Patrona de la Congregación.
29. Beato José Kowalski y compañeros mártires.

Junio:
12. Beato Francisco Kesy, presbítero y compañeros mártires.
23. San José Cafasso, presbítero.

Julio:
7. Beata María Romero, virgen.
24. Beato Javier Bordás Piferrer, presbítero y mártir.
30. Beato Sergio Cid Pazo, presbítero y mártir.
31. Beato Jaime Buch Canals, presbítero y mártir.

Agosto:
2. Beato Augusto Czartoryski de Polonia, príncipe y presbítero.
10. Beato Juan Martorell Soria, presbítero y mártir.
11. Beato Miguel Domingo Cendra, presbítero y mártir.
3. Beato Francisco Bandrés Sánchez, presbítero y mártir.

Septiembre:
6. Beatas Carmen Moreno y Amparo Carbonell, vírgenes mártires.
22. Beato José Calasanz y Marqués y compañeros mártires.

Octubre:
1. Beato Álvaro Sanjuán Canet, presbítero y mártir.
5. Beato Alberto Marvelli, laico.
11. Beato Ángel Ramos Velázquez, presbítero y mártir.
13. Beata Alejandrina da Costa, virgen mística.
24. San Luis Guanella, presbítero.
25. Dedicación de la propia Iglesia.
29. Beato Miguel Rúa, presbítero, sucesor de San Juan Bosco.

Noviembre:
6. Beato Anastasio Garzón González, presbítero y mártir.
    Beato Andrés Gómez Sáez, presbítero y mártir.
    Beato Andrés Jiménez Galera, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Cid Rodríguez, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Enrique Canut, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Fernández Camacho, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Mohedano Larriva, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Pancorbo López, presbítero y mártir.
    Beato Antonio Rodríguez Blanco, diocesano y cooperador, mártir
    Beato Antonio Torrero Luque, presbítero y mártir.
    Beato Bartolomé Blanco, cooperador y mártir.
    Beato Carmelo Juan Pérez Rodríguez, presbítero y mártir.
    Beato Dionisio Ullívarri Barajuán, presbítero y mártir.
    Beato Emilio Arce Díez, presbítero y mártir.
    Beato Enrique Sáiz Aparicio, presbítero y mártir.
    Beato Esteban Cobo Sanz, presbítero y mártir.
    Beato Esteban García García, hermano coadjutor y mártir.
    Beato Esteban Vázquez Alonso, presbítero y mártir.
    Beato Federico Cobo Sanz, presbítero y mártir.
    Beato Félix González Tejedor, presbítero y mártir.
    Beato Félix Paco Escartín, presbítero y mártir.
    Beato Félix Vivet Trabal, presbítero y mártir.
    Beato Florencio Rodríguez Guemes, presbítero y mártir.
    Beato Francisco Edreira Mosquera, presbítero y mártir.
    Beato Francisco Míguez Fernández, presbítero y mártir.
    Beato Francisco José Martín López de Arroyave, presbítero y mártir.
    Beato Germán Martín Martín, presbítero y mártir.
    Beato Heliodoro Ramos García, presbítero y mártir.
    Beato Higinio de Mata Díez, presbítero y mártir.
    Beato Honorio Hernández Martín, profeso trienal y mártir.
    Beato José Blanco Salgado, hermano coadjutor y mártir.
    Beato José Limón Limón, presbítero y mártir.
    Beato José Villanova Tormo, presbítero y mártir.
    Beato José María Celaya Badiola, presbítero y mártir.
    Beato Juan Codera Marqués, presbítero y mártir.
    Beato Juan Larragueta Garay, presbítero y mártir.
    Beato Juan Luis Hernández Medina, profeso trienal y mártir.
    Beato Justo Juanes Santos, presbítero y mártir.
    Beato Luis Martínez Alvarellos, presbítero y mártir.
    Beato Manuel Borrajo Míguez, presbítero y mártir.
    Beato Manuel Fernández Ferro, presbítero y mártir.
    Beato Manuel Gómez Contioso, presbítero y mártir.
    Beato Manuel Martín Pérez, presbítero y mártir.
    Beato Mateo Garolera Masferrer, presbítero y mártir.
    Beato Miguel Lasaga Carazo, presbítero y mártir.
    Beato Miguel Molina de la Torre, presbítero y mártir.
    Beato Nicolás de la Torre Merino, presbítero y mártir.
    Beato Pablo Caballero López, presbítero y mártir.
    Beato Pablo García Sánchez, presbítero y mártir.
    Beato Pascual de Castro Herrera, presbítero y mártir.
    Beato Pedro Artolozaga Mellique, presbítero y mártir.
    Beato Pío Conde Conde, presbítero y mártir.
    Beato Rafael Rodríguez Mesa, hermano coadjutor y mártir.
    Beato Ramón Eirín Mayo, presbítero y mártir.
    Beato Sabino Hernández Laso, presbítero y mártir.
    Beato Salvador Fernández Pérez, presbítero y mártir.
    Beato Teódulo González Fernández, presbítero y mártir.
    Beato Tomás Alonso Sanjuán, hermano coadjutor y mártir.
    Beato Tomás Gil de la Cal, presbítero y mártir.
    Beato Valentín Gil Arribas, presbítero y mártir.
    Beato Victoriano Fernández Reinoso, presbítero y mártir.
    Beato Virgilio Edreira Mosquera, presbítero y mártir.
    Beata Teresa Cejudo Redondo, cooperadora salesiana y mártir.
11. Beato Ceferino Namuncurá, estudiante salesiano.
25. Conmemoración de los familiares difuntos.
30. Beato José Otín Aquilé, presbítero y mártir.

Diciembre:
5. Beato Felipe Rinaldi, presbítero.
10. Beatos Agustín García, religioso y Antonio Martín, presbítero, mártires.

Santa Leocadia

Santa Leocadia

Pregunta: Hola, me gustaría saber algo más de Santa Leocadia, si hay milagros atribuidos a ella y cuáles son, y sobretodo, si podría conseguirse alguna reliquia de ella. Filipinas.

 

Respuesta:  Según la tradición, Leocadia nació en Toletum (actual Toledo, España), en torno al siglo IV de nuestra era, y era hija de padre griego y madre hispana. Siendo joven decidió consagrar su virginidad a Dios y a partir de ese momento sólo llevó vestiduras negras, como símbolo de austeridad y rechazo a los placeres del mundo. Al parecer era bien conocida por su fervor y piedad en la ciudad, porque a la llegada del pretor Daciano (personaje controvertido, cuya existencia no está probada) quien supuestamente había sido enviado a la Península por el emperador Diocleciano para hacer cumplir el edicto de sacrificio a los dioses, fue inmediatamente delatada. Llevada ante el pretorio, se le exigió que ofreciera sacrificio a los dioses tal y como ordenaba el edicto, a lo cual se negó. Por eso, fue desnudada y azotada con plumbea (látigos reforzados en los extremos con bolas de plomo) hasta que aceptase sacrificar, y como tal cosa no ocurrió, fue arrojada al calabozo. Parece que después de ello Daciano perdió interés en ella, porque partió a Mérida, dejándola allí sin dar nuevas órdenes al respecto. En la prisión, se mortificó con penitencia y trazó una cruz en la pared para orar ante ella y besarla, algunas versiones dicen que tocó con los dedos la piedra y ésta se hundió milagrosamente bajo éstos; otras, que lo hizo rascando la pared con sus cadenas, y otras que la dibujó usando la sangre que le manaba de las heridas como tinta. Falleció en aquella celda a consecuencia de sus heridas, poco después de saber que una niña de Mérida, Eulalia, había sido también torturada y ejecutada (nótese que, mientras la fiesta de Santa Leocadia es el 9 de diciembre, la de Santa Eulalia de Mérida es el 10, lo que supondría que Leocadia no sobrevivió más de un día a las lesiones producidas por la tortura). Su cuerpo fue arrojado a un vertedero para que las alimañas dieran cuenta de él, pero fue enseguida rescatado por la comunidad cristiana de Toledo, que lo llevó a enterrar.

 

Sobre milagros atribuidos a Santa Leocadia, es cierto que no estoy muy familiarizada con el tema, ya que no soy toledana, pero sin duda los toledanos tendrían mucho que contar al respecto. Uno de los eventos más destacables fue el prodigio conocido como “El Milagro de Santa Leocadia”; que ocurrió en tiempos de San Ildefonso. Se dice que los reyes habían solicitado un trozo del velo de la Santa para venerarlo como reliquia, y para allá se fueron con gran pompa, en la catedral de Toledo, para conseguir lo solicitado. Mandó Ildefonso abrir la tumba y cuando se inclinaba para tocar el cuerpo de la mártir, éste de repente se animó, y ante la vista de él, de los reyes y del resto de los presentes, Leocadia abrió los ojos, se levantó y entregó ella misma el trozo de velo al arzobispo, para luego volver a yacer exánime en su sepulcro.

 

Y finalmente, por lo que respecta a las reliquias, he de decir que éstas se guardan en algunos relicarios muy ricos en la catedral de Toledo. El que contiene la mayor parte del cuerpo de la mártir está en la catedral y algunos huesos están en relicarios menores en el tesoro de la misma. Sinceramente, no estoy muy de acuerdo con el tráfico de reliquias y creo que en este caso no se distribuyen ni se pueden conseguir. Con todo, te remito al señor Antonio Barrero, especialista en reliquias de santos, y al arzobispado de Toledo (http://www.architoledo.org/ ), por si hubiese alguna posibilidad al respecto.

 

(Viene adjunta la imagen que motivó la consulta, una bella talla de Santa Leocadia por el escultor español Esteve Bonet, que se venera en la parroquia de Santa Leocadia, Toledo).

 

Meldelen

 

Santa Teodora de Xalapa (II) – Fase de documentación

Santa Teodora de Xalapa (II) – Fase de documentación

Poco tiempo después de haber requerido algo de información respecto a esta Santa que se veneraba, recordemos, en la catedral de Xalapa (Veracruz, México), recibimos diversos dossieres en formato pdf con una documentación más que interesante al respecto.

1.- En primer lugar, una copia digitalizada de la authenticae de las reliquias, es decir, el documento expedido por autoridades eclesiásticas que prueba el traslado y la autenticidad de las reliquias entregadas a Xalapa. En tal documento se puede leer: “(…) sacrum corpus Sanctae Christi Martyris Theodora cum vase sanguinis (…) ex coementerio Priscilla extractum (…)” Lo que viene a decir que se concedió el cuerpo de una mujer llamada Teodora, acompañada de un vaso de sangre, que había sido extraído de las catacumbas de Priscila.

2.- En segundo lugar, un informe realizado por la Orden Tercera de San Francisco en Xalapa, donde se planteaba la hipótesis de que esta Teodora pudiese ser la Teodora, hermana del mártir Hermes, que fue martirizada poco después de su hermano. Para defender esta tesis se han basado en que esta Teodora es la única santa del Martirologio que padeció en Roma en 117 d.C (circa) y fue enterrada en las catacumbas de Priscila. Y dado que la Teodora que les había llegado de Xalapa venía precisamente de Priscila, inmediatamente realizaron la asociación. Asimismo, en este documento exponen, brevemente, el ataque y la profanación de las reliquias de la Santa que tuvo lugar durante los sucesos de 1929-1931, instigados por Calles y Adalberto Tejeda. Los restos de Teodora fueron arrancados de su nicho, arrojados por el suelo, destrozados y pisoteados, y se obligó a desfilar ante ellos a una gran multitud de niños para que vieran lo que, según su mentalidad,  debía hacerse con las reliquias de los Santos. Esta profanación ha sido vista por los devotos de la Santa como un “segundo martirio” y por eso han adoptado el eslogan de “Santa Teodora, la dos veces mártir”, para impulsar y hacer renacer el culto a la Santa.

3.- Por último, el tercer documento era un archivo fotográfico muy completo de la imagen actual de Santa Teodora. Al parecer, anteriormente estuvieron guardadas en una figura de cera y tela (lo usual para corposantos), y después de destruida y profanadas las reliquias, fueron recogidas y guardadas. Hoy están dentro de una imagen de madera yacente que representa a la mártir, y que podemos ver adjunta a éste y al anterior artículo. Ciertamente se trata de una imagen bellísima, no propia de la imaginería mexicana, sino de la estética neoclásica europea, que tuvo gran éxito durante el siglo XIX al ver a la virgen mártir como una especie de ninfa dulce y casta. Semejante iconografía está aplicada en la mayor parte de las representaciones de Santa Filomena, por poner un ejemplo. La imagen nos muestra a una joven de dulce belleza vestida con dalmática, coronada de flores artificiales y abrazando la palma del martirio. La garganta seccionada y el tinte violáceo de los labios y las cuencas de los ojos (evidencia de desangramiento) son otros detalles exquisitos de la imagen.

Hasta aquí la documentación recibida, que no fue poca, y por la que estamos absolutamente agradecidos, ya que en principio no había ningún motivo por el cual tuvieran que compartirlo o ponerlo a disposición de terceros. Sin embargo, echamos en falta, al menos a lo que concierne a esta servidora, las siguientes evidencias:

1.- Ver las reliquias: En las fotografías se nos mostró la tapa trasera, situada en la espalda de la imagen yacente, donde están guardadas, pero si se abrió desde luego no se nos han enviado fotos. Quizá porque no les estaba permitido mostrarlas, quién sabe.

2.- Ver el vaso de sangre: Si es que se conserva todavía y no fue destrozado durante la profanación, lo cual es muy probable. No se nos ha facilitado esa información. El vaso de sangre es lo que prueba el martirio, y por tanto, según Antonio Barrero, ya no cabía duda de que esa persona había sufrido una muerte violenta, y que alguien había recogido con veneración la sangre derramada.  De todos modos, aunque no lo hayamos visto, consta su existencia en la authenticae y eso debería bastar, en principio.

Con toda esta información disponible y tan generosamente facilitada, ya estábamos en posición de dar una respuesta a la pregunta que había motivado toda esta interesantísima investigación: quién era Santa Teodora de Xalapa. Pero las conclusiones a las que llegamos el equipo de este blog y el señor Barrero, y que inmediatamente comunicamos a quien nos había solicitado ayuda, tendrán que ser expuestas en el siguiente artículo.

Meldelen

Santa Fortunata: la controversia

Santa Fortunata: la controversia

Navegando por la red, me encuentro con semejante lindeza, cuyo autor mantendré en el anonimato por respeto, referente al caso de Santa Fortunata:

"Volviendo al tema que nos interesa, propondría una prueba de ADN a Fortunata. Su código genético tiene que ser de Palestino, esa prueba sencilla otorgaría evidencias sobre la autenticidad de los restos, eso para empezar, y luego el obispo de Tacna y Moquegua tiene que enviar una carta de demanda al Vaticano requiriéndole que excomulgue a todos los creyentes de Santa Fortunata en Italia porque la de ellos es impostora, y además están infringiendo los derechos de propiedad de la Santa Fortunata de Moquegua, la real y milagrosa Santa".

Para los que no estén familiarizados con el tema, Santa Fortunata es una mártir de las catacumbas, un "corposanto" como se suele decir, que tiene a su alrededor tanta controversia y enfrentamientos como lo tienen otros (por ejemplo, Filomena).

Santa Fortunata fue, según una dudosa leyenda, hija de una familia patricia a la que se requirió participar en una procesión en honor a Júpiter para manifestar su adhesión al Estado romano, y mientras que los padres lo hicieron, los cuatro hijos (Evaristo, Carponio, Prisciano y Fortunata) se negaron en rotundo. Por ello fueron torturados en diversas maneras y finalmente decapitados. El martirio se sitúa en torno al año 270, en Cesarea de Palestina.

Uno de los primeros errores fue, en mi opinión, querer identificar el corposanto extraído de las catacumbas con esta santa mencionada en el Martirologio. El corposanto de Fortunata fue concedido, junto con un vaso de su sangre, a la ciudad italiana de Baucina (Palermo). La bula papal está disponible, es consultable y está firmada en Roma a 29 de enero de 1790. En 1840 fue recompuesto y recubierto con cera para su veneración. Desde entonces, ha recibido fiestas anuales donde la urna es sacada en procesión, junto con la lápida y la antigua arqueta, en un gran clamor popular. Ellos la identifican con la Santa Fortunata del Martirologio, pero al menos toda la documentación está en regla: hay bula papal, hay lápida, hay reliquias y hay un vaso con sangre. En principio, todo está correcto.

Sin embargo la controversia nace porque existe otra Santa Fortunata que se venera en Moquegua, Perú (en la imagen). Resulta que el padre franciscano Fray Tadeo Ocampo viajó a Roma y obtuvo un documento, firmado el 5 de enero de 1793, en el que se le otorgaba el cuerpo de la mártir, así como un vaso de vidrio con su sangre, para “exponerlos a la veneración de los fieles en cualquier iglesia, oratorio  o capilla”. Este documento no está disponible actualmente.

El cuerpo llegó a Moquegua el 8 de octubre de 1796. Froilán Miranda Nieto hizo una descripción de lo que contiene desde entonces la urna que se conserva en la iglesia de Santo Domingo. Según él, se trata de “una mujer hermosa de cabellos áureos y serena frente, perfecto perfil y breve boca que, dibujando la apacible sonrisa de las almas tranquilas, deja ver dos hileras de dientes diminutos y blancos”. Esta descripción puede llevar a confusión y hacer creer al lector de que se trata uno de los cuerpos llamados “incorruptos”, mas no es así. Lo que Froilán Miranda está describiendo es la máscara de yeso y lujosos vestidos que cubren lo que hoy queda de esta Fortunata: un antiguo esqueleto articulado con alambres, recompuesto en 1840. Asimismo, no es verdad lo que muchos moqueguanos dicen, que cada año tienen que cortarle el cabello y las uñas a Santa Fortunata, porque no paran de crecerle: siendo un esqueleto, tal cosa es absurda y parece fruto de la imaginación popular.

¿Qué ocurre aquí? Que hasta la fecha, algunas personas de Moquegua, como la que escribió la “perla” con que se inicia este artículo, siguen protestando que su Fortunata es la auténtica, y que los italianos tienen la falsa. Aquí tengo que salir yo en defensa de los de Baucina, porque, como ya he dicho, ellos tienen la documentación en regla. La bula de la Fortunata de Perú no está disponible. Pero, ¿acaso no tendría sentido pensar que ambas son auténticas? ¿Por qué pegarse por la posesión de esta o cual Santa, si los santos no son un coche ni un chalet en los Andes? ¿Por qué una tiene que ser la “auténtica y milagrosa” y la otra “impostora”? Semejante despropósito me enerva por la falta de respeto y cariño entre cristianos que veneran a una mártir. Tratándose de una mártir de las catacumbas, no es que pueda haber dos, ¡es que puede haber doscientas Fortunatas! No sólo porque fue un nombre muy común para una mujer en la Antigüedad, sino porque, como muy bien han apuntado algunos estudiosos de los corposantos, a veces el nombre Fortunata en las lápidas no representa el nombre de la persona, sino un adjetivo: tú, "afortunada", que padeciste por Cristo. 

Visto todo esto, es vergonzoso que siga habiendo tan virulentas discusiones al respecto. Es muy probable que en Baucina y en Moquegua tengan dos cuerpos distintos, dos Fortunatas diferentes, y no una tenga que ser la buena y la otra la mala. Es posible incluso, que las reliquias no estén completas y que una parte esté en Baucina y la otra en Perú, aunque esto ya lo dudo porque no tengo acceso a comprobarlo. Y lo que sí defiendo es que probablemente no tengan, ni una ni la otra, nada que ver con la Fortunata legendaria, aquella a la que los leones no devoraban. En ese sentido, fue una mala costumbre tratar de encontrar un equivalente del nombre de un corposanto en el Martirologio, porque siempre tratamos de personas distintas. Semejante costumbre no ha hecho más que enredar una madeja que, por sí, ya venía enredada de sobra.

Por cierto, que los de Moquegua también afirman que su Fortunata es la única virgen mártir de cuerpo presente del mundo que se expone a la veneración de los fieles y a quien se le dedican fiestas populares donde es sacada en procesión. En fin, sin comentarios.

Meldelen

Algunos piensan que lo suyo es lo "único del mundo", y no recordamos que lo que conocemos del mundo es ínfimo, en comparación con lo que es. Dejémonos de estas boberías de peleas y confrontaciones. Ninguna fortunata es la "auténtica" ni la "impostora". Esa mentalidad he visto ya en algunos con la Virgen de Guadalupe, que llegan a afirmar que la de España es posterior a la de América...

Además, lo del nombre, se da también con muchos "Víctor" o "Victoria", que aluden a su condición de victoriosos; los "Benedicto" o "Benedicta", que evocan que son benditos; son títulos o elogios. Los "Donato", más terrenal aún, simplemente que son donados. Por lo mismo, más del 90 % de los varones corposantos aparecen como soldados, porque los mártires son "miles christi", o sea, la milicia de Cristo. Y en cuanto al martirio, como ya hemos dicho aquí, no todos los de las catacumbas son mártires.

El identificar con santos más conocidos o del martirologio es también muy frencuente y tentador, para darle más importancia al santo. Dos casos: Santa Teodora, en Xalapa (identificada con Teodora de Roma) y Santa Flora, en la Habana (identificada con Flora de Córdoba)

Y lo de "cuerpo presente" ya creérselo es muy fuerte, pero intentar que otros lo crean es demasiado. No hay que tener una vista muy potente para ver que se trata de una imagen yacente y punto, muy hermosa, eso sí, pero como tantas otras repartidas por medio mundo. Así que, por una simple cuestión de no ser motivo de risa, creo deberían dejar de decir que hay que cortarle las uñas y el pelo cada año.

Ramón

¿Otra Santa Filomena?

¿Otra Santa Filomena?

Pregunta: ¿Y el Martirologio recogía una Filomena V.M antes del hallazgo de "lumenapaxtecumphi"? Algo habia oido, pero no se nada cierto sobre ello. España.

Respuesta: La hay, pero el mérito del descubrimiento no me corresponde a mí, sino al Rev. Peter Meier, encargado de una capilla dedicada a Santa Filomena en Nevada (EE.UU), quien redactó unas reflexiones en una web que adjunto a final de artículo. Se puede entrar a observar las páginas escaneadas del Martirologio que prueban la referencia a esa Santa Filomena, pero para los que no sepan (o no tengan ganas) de leer en inglés, aquí ofrezco un breve resumen de lo que esta persona expone.

En dos ediciones diferentes del Martirologio Romano, una impresa en 1587 y la otra en 1772 –y por lo tanto ambas anteriores al descubrimiento del cuerpo de aquella que llamamos Santa Filomena en las catacumbas romanas, hay una referencia a una Santa Filomena, no virgen y mártir estrictamente, sino simplemente virgen, que se conmemora el 5 de julio, y aquí viene la cita exacta en latín: Apud Septempedamos in Piceno Sanctae Philumenae virginis. Que se traduce como: En la región septempedana, en el Piceno, Santa Filomena, virgen.

La región de la que habla esta cita actualmente es la ciudad italiana de San Severino Marche, en la que, para más inri, fue descubierto en 1527 el cuerpo de una mujer que aparecía identificada como “Filomena”, que resultó ser indatable y que, dado que fue colocada en una urna en la capilla de Santa Filomena, empezó a ser considerada como una virgen mártir. Es la que podemos ver en la imagen adjunta en el artículo. 

Por su parte, algunos de entre los devotos de Santa Filomena de Mugnano, que son muchos y fervorosos, se apoyan en la cita del Martirologio para defender la veracidad de esta mártir y de la fantasiosa historia que transmitió cierta religiosa napolitana, quien dijo haber oído a la mártir relatarle su martirio. Sin embargo, es más probable que la cita latina se refiera a la Filomena de San Severino, sea quien sea, calificada con el apelativo de “virgen”. Los habitantes de San Severino la consideran una santa distinta y propia, pero los Bolandistas prefieren defender que, simplemente, es un corposanto llamado Filomena, porque más no puede demostrarse, y los restos no están lo suficientemente completos para sacar algo en claro de su examen.

Resumiendo: la Santa Filomena “virgen” del Martirologio no es la Santa Filomena “virgen y mártir” de las catacumbas, que se venera en Mugnano y en medio mundo, ya que no hay coincidencia de fechas. Si acaso, podría ser la Filomena que fue hallada en San Severino, pero tampoco lo podemos afirmar con absoluta rotundidad. Desde mi opinión personal, el caso de Santa Filomena es el más controvertido y complicado con el que me he encontrado jamás y cada nuevo dato no hace sino liar más la madeja. Yo me inclino a creer que Santa Filomena es un corposanto más, que ciertamente es auténtico, pero no así toda la parafernalia devota y milagrera que se ha montado en torno a ella (excluyendo el Gran Milagro de Mugnano, que no cuestiono). Las consideraciones sobre si mártir o no merecerían un artículo aparte, así que lo dejaremos aquí. Dejo el crédito al Rev. Peter Meier por su descubrimiento para quien quiera consultar directamente la fuente:

The Saint Philomena Mystery: http://www.philomena-chapel.org/go.html

Meldelen.

Bueno, la pregunta la hice yo, administrador del blog y, con toda intención puse lo del hallazgo de "lumena pax tecum Phi" con toda intención, ya que es lo único que se halló verdaderamente: una lápida con esa inscripción, el nombre Filomena, alguien lo dedujo.

Ramón.

Más de apariciones marianas: Garabandal

Más de apariciones marianas: Garabandal

Pregunta: Me encanta esta pagina nunca me cansare de decirlo!... habeis nombrado a la aparicion de garabandal y me gustaria que comentaseis un poco más de ella por que aunque vivo en la provincia de Cantabria no pertenezco a ella, y tengo bastante interés en que me lo cuente alguien mas "neutral" . Siento no poder aportar muchas cosas a esta pagina , pero con vosotros estoy aprendiendo muchisimo. Gracias. España.

Respuesta: Gracias por el elogio a la página, se intenta cada día hacer algo bueno, de busn gusto y que nos sirva a todos. Sí que puedes aportar a la página, en comentarios, visitas,  recomendandola a otros, dando opiniones, enviandonos alguna fotografía de santos o imagenes de la Virgen de tu iglesia, en tu pueblo... Por acá nos encanta tener imágenes de los santos venerados en las iglesias y ermitas de medio mundo. Eso sería un aporte estupendo.

Ahora, con Garabandal: intentaré ser neutral, cosa que es complicada en muchos temas, porque siempre uno tira a un lado, o aceptarla o negarla. Suelo ser bastante crítico con todo fenómeno fuera de lo cotidiano. Si bien el hipercriticismo puede ser malo, creo que más daño hace la confianza ciega y la falta de sentido crítico.

Lo que sucedió, sea lo que sea, comenzó el 18 de julio de 1961, cuando cuatro niñas dijeron ver un ángel (uso el "dijeron", porque es lo más neutral, no puedo decir "vieron", porque eso solo lo saben ellas) que se identificaría como San Miguel; este les anunció la visita de la Virgen María como "Nuestra Señora del Carmen", según la descripción de la imagen que pongo aquí. En general, lo que se puede afirmar es que la Virgen dio un mensaje de necesidad conversión, arrepentimiento. Avisó de la deserción de muchos consagrados, de males para la Iglesia... Hasta aquí los mensajes son claros, precisos y espiritualmente necesarios y aceptables.

Luego, hay ciertas profecías de "un gran milagro", que se podrá filmar, que "será visible para todos", que el papa "lo verá esté donde esté". Se dan muchas señales imprecisas del Milagro, como que "será en jueves", "un día de un santo mártir de la Eucaristía", "no será fiesta mariana", en "marzo, abril o mayo"... o sea, nada. (por cierto, sería curioso ponrse a casar coincidencias, a ver que día nos da). Otra profecía dice que tras Juan XXIII habrían solo tres papas... y ya vamos por el cuarto: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI, y todo parece indicar que tendremos muchos más.

Y otra profecía más (no solo no cumplida, sino desmentida), es que el sacerdote Luis María Andreu, testigo de las apariciones y muerto luego de constatar algún prodigio, sería desenterrado "al día siguiente del gran milagro" y estaría incorrupto. En 1976 se desenterró el cuerpo, por obras que se hicieron en el seminario, para ser convertido en un psiquiátrico, y el cuerpo se halló como tocaba: un esqueleto desarmado. Creo que sobran los comentarios. O no, queda uno: los defensores de Garabandal afirman que será luego del gran milagro, cuando desentierren el cuerpo y estará regenerado de la nada, como signo de la resurrección de los muertos.

Se habló de un castigo terrible "si no se creía en la aparición". Esto a mi no me satisface, los cristianos tenemos que creer en el Evangelio, en la Doctrina de la Iglesia, y ninguna aparición, ni aún las aprobadas y recomendadas por la Iglesia, como Lourdes o Fátima son obligatorias "bajo pena de un castigo". Hubo otros fenómenos extraños, como caminar de rodillas sin hacerse daño, levitaciones, cuerpos pesadísimos, y una de las niñas recibió incluso la comunión de forma visible... en su boca apareció de repente la Forma, al decir de ella consagrada.

Actualmente las apariciones de Garabandal aún no han sido aprobadas oficialmente por la Iglesia, aunque el obispo de la diócesis permite que los grupos de peregrinos puedan celebrar misa en la iglesia del pueblo, con lo cual se puede decir que tiene, al menos, una aprobación "leve", o mejor dicho, una tolerancia adecuada. Aunque declaró que los fenómenos vistos allí no tienen origen sobrenatural, aunque sí desconocidos. Una de las niñas visitó Roma, donde fue interrogada, se le dio la bendición, pero nada más. Se puede publicar la historia y demás, pero nunca comprometiendo la posición de la Iglesia en ello.

Mi opinión: Unas niñas bien intencionadas, pero equivocadas. Demasiados fenómenos, voces, apariciones, amenazas y milagros incumplidos. Contrastemos con la sencillez de Fátima, o la de Lourdes, ejemplar esta en el mensaje evangélico, donde la Virgen solo pide "una capilla y que vengan en procesión", ni siquiera impone su presencia, solo ante la insistencia responderá "Soy la Inmaculada Concepción", que no es poco.

En fin, he intentado ayudar en algo, ya me dices.
Ah, y yo soy medio de Cantabria, mi abuelo nació allí.

Santa Cristina de Osma

Santa Cristina de Osma

Aprovechando una pregunta recientemente planteada por el administrador del blog, quisiera, con su venia, aclarar con un breve artículo una cuestión interesante respecto a un corposanto que se venera en la ciudad de Osma (Soria, España) con el nombre de Cristina. Y antes que nada he de reconocer que si yo misma he llegado a este punto ha sido por lo que he aprendido de Antonio Barrero, quien es un auténtico especialista en reliquias de santos.

En la web de la parroquia de Santa Cristina de Osma –que adjunto a final de artículo- encontramos la siguiente información:

"Sobre el altar mayor de la iglesia de Santa Cristina de la Ciudad de Osma, se conserva en una vitrina acristalada el cuerpo de santa Cristina de Toscana, una santa italiana de finales del siglo III,  sobre la que apenas hay datos que expliquen su llegada a tierras ibéricas. La documentación de nuestra iglesia parroquial describe la entrada en el siglo XVIII de la osamenta de la santa. Es en esta centuria cuando se construye la actual iglesia que lleva el nombre de la santa después de quemarse el antiguo templo de los siglos XIII-XIV y que también tenía la advocación de santa Cristina, precisamente desde el siglo XIV.Traída por un canónigo del pueblo a finales del XVIII, la reliquia fue agasajada con una rica vestimenta blanca y azul, vestimenta que todavía hoy conserva, cubriendo las partes visibles del esqueleto con una reconstrucción de cera, algo muy habitual en este tipo de cuerpos incorruptos. Además, en la mano izquierda lleva una larga pluma verde y tras la cabeza un tocado a modo de corona que acolcha la caída de la cabeza sobre dos cojines que hacen la función de reposacabezas de esta magnífica reliquia cuyo aspecto le confiere cierto aspecto de Bella Durmiente.Ante el rico mueble que guarda la espectacular reliquia de la santa, cuyas puertas normalmente se conservan cerradas, se abre una escalera de dos tramos, subida y bajada, destinada a que los fieles que asisten a la iglesia se acerquen a venerar a la santa".

Yo, desde mi profundo respeto a todos los habitantes de Osma y devotos de la Santa, y poniendo en práctica lo que he aprendido del señor Barrero, he de decir que de este texto, basado en la cultura popular de Osma, se derivan diversos errores:

1.- El corposanto de Santa Cristina en Osma no es un cuerpo incorrupto, simplemente porque un esqueleto jamás es un cuerpo incorrupto, sino la fase final y absoluta de toda corrupción. Examinando la fotografía adjunta de las reliquias de la Santa (en la imagen) uno ve enseguida la mano esquelética que está expuesta. Por tanto, primera y principal, no es un cuerpo incorrupto, sino una figura de cera que recubre un esqueleto.

2.- Santa Cristina de Osma no es Santa Cristina de Toscana. Se dice que había veneración de antemano en el pueblo a la famosísima mártir de Toscana (más conocida como Santa Cristina de Bolsena).  Quizá por eso alguien la envió desde Roma, porque también se llamaba Cristina, pero  ello ha conllevado confundir una santa con otra, y llegar a creer los habitantes de Osma que tenían el cuerpo de Santa Cristina, la de Bolsena, a la que siempre habían tenido por patrona; cuando en realidad tenían a otra Cristina, mártir de las catacumbas.

3.- Santa Cristina de Bolsena, la famosa mártir que se celebra el 24 de julio, tiene su tumba en la Grotta Santa Cristina, es decir, la cripta de la Basílica de Santa Cristina, en Bolsena (Toscana, Italia). El sarcófago es nada menos que del siglo IV de nuestra era, que coincidió con la persecución de Diocleciano. Estamos hablando de un sarcófago que se hizo para albergar el cuerpo de Cristina prácticamente en la misma época de su martirio, y de un culto que empezó allí donde había sido enterrada (posteriormente la tumba se profanó y los restos se dispersaron, pero está claro que fue enterrada allí). Por lo tanto no tiene nada que ver con los restos llegados a Osma, que procedían de Roma, de una de las catacumbas, y que además llegaron en el siglo XVIII, época en que los corposantos iban surgiendo masivamente de sus nichos y siendo distribuidos por diversas iglesias cristianas en todo el mundo. Independientemente que se hayan distribuido reliquias de Santa Cristina de Bolsena por diversas zonas de Italia, los restos que llegaron a Osma eran un esqueleto completo.

4.- En la propia web de la parroquia de Osma, se nos dice: “En el Archivo Parroquial (…) se conserva, a su vez, una cédula fechada en Roma en el año 1788. Se trata de la primera parte del documento de la autentificación de la reliquia (la autenthicae), en donde se dice que, la joven mártir, fue extraida del cementerio romano de San Calixto.

Con todos estos considerandos, me inclino a afirmar que es evidente que Santa Cristina de Osma es una santa diferente, una mártir de las catacumbas, que no tiene nada que ver con Santa Cristina de Bolsena, que se veneraba en el pueblo anteriormente a la llegada del corposanto,  y que por devoción o por falta de información, se ha llegado a confundir una con la otra. Y es por eso que la ciudad de Osma tiene muchísimas imágenes de la santa de Bolsena distribuidas por la ciudad, la parroquia está consagrada a la santa de Bolsena, como siempre lo estuvo; la imagen venerada es la de la santa de Bolsena, y se celebra fiesta el 24 de julio, día de la santa de Bolsena, en honor a la santa de Bolsena, como había sido siempre… pero las reliquias de la urna no son de la santa de Bolsena. Son de Santa Cristina de las catacumbas, mejor dicho, la Santa Cristina de Osma, a partir de ahora.

Para más información, visitar:

Basílica de Santa Cristina. Bolsena: http://www.basilicasantacristina.it/
Parroquia de Santa Cristina. Osma: http://www.santacristinadeosma.org/

Meldelen

Como siempre, gracias, aquí estás aclarando confusiones y clarificando las cosas sobre corposantos, incorrupciones y todo esto. ¡Que no llevamos pocos, eh! Entre Aprio en Roma, Silvano en Dubrovnik, Teodora en Xalapa, Macrino en Santiago de Chile y Cristina en Osma, tenemos algo de trabajo hecho...Aún nos faltan muchísimos, eso si no nos linchan antes.

Ramón.

Santa Fabiola

Santa Fabiola

Pregunta: Una cosa que me ha quedado dando vueltas.... he buscado "fabiola" en su blog y no he encontrado nada, si no recuerdo mal el santoral la recuerda el 22 de Diciembre (creo), en todo caso nunca he oido de Santa Fabiola....pero debe existir ....Le dejo mi inquietud y le agradesco de antemano. Chile.

Respuesta: Santa Fabiola, 27 de diciembre. Fue una cristiana del siglo IV, casada y divorciada de su primer marido, por desavenencias conyugales. Al permitíselo la ley romana no dudó en hacerlo. Casada de nuevo, enviudó muy pronto y, queriendo reconciliarse con la Iglesia, luego de hacer penitencia pública (como era costumbre en la época) a las puertas de San Juan de Letrán, el Papa Siricio la admitió a la unidad de la Iglesia. Hizo voto de consagración a Dios y se dedicó a la acogida de peregrinos, de enfermos, utilizando para ello sus múltiples recursos, pues era de la Gens Fabia o Flavios. Esta obra es tenida como la primera fundación caritativa cristiana.

En el año 395 se unió a San Jerónimo en Tierra Santa, aunque no perteneció al círculo de mujeres piadosas que acompañaban al santo y eran dirigidas por él (Santas Paula, Eustoquio, Marcela, Lea...), sobre todo porque Fabiola tenía un temperamento resuelto y libre, y no era aficionada a sujetarse a la recia disciplina cuasi monástica que puso Jerónimo a sus dirigidas. En Belén, el obispo Juan de Jerusalén intentó ganarla para su causa en contra de Jerónimo (disputa sobre las enseñanzas de Orígenes, el escritor cristiano), pero ella fue fiel a su maestro, aunque sin dobleglarse a formar parte de la vida contemplativa y abandonar a sus enfermos y peregrinos. San Jerónimo llega a decir ácidamente que: "(A  Fabiola) no le entra en la cabeza el ideal de soledad en Belén. Sin duda, hubiera preferido que Cristo hubiera nacido en la posada llena de peregrinos". De allí regresó ante el peligro de la invasión de los Hunos, retirándose a Ostia, donde fundó un hospital para enfermos, asociada con San Pamaquio, discípulo también de Jerónimo. Finalmente murió en Roma por el año 400, y sus funerales fueron muy concurridos. San Jerónimo le dedicó dos tratados espirituales, el segundo, ya de forma póstuma; además fue su primer biógrafo, pues narra su vida y ejemplo, en una de sus cartas.

La novela "Fabiola", del Cardenal Wiseman, aunque se inspira en ella, da muchos datos novelados y ficticios (lógico, es una novela), que a veces muchos han dado por certeros (como su relación con San Pancracio y San Sebastián), creando cierta confusión entre la santa real y el personaje de la leyenda
.

Y por otro lado, hay mucho, pero mucho, que no aparece en el blog, que en esto de santos, cada día me doy cuenta que es más lo que no se sabe, que lo que sí.