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Tus preguntas sobre los Santos

San Juan de Colonia y los mártires de Gorkum

San Juan de Colonia y los mártires de Gorkum

San Juan de Colonia. 9 de julio.

No es este santo un santo fácil “de tragar”, un santo del que se lee sin sentir que se queman las entrañas, que nos levanta del cómodo sofá de la cómoda fe. Un simple “no”, o, por el contrario, un pequeño asentimiento y no habría padecido el martirio, acaso ni siquiera hoy sabríamos de él.

Juan vivió en el siglo XVI, profesó en la orden dominica, y aunque de origen alemán, estaba destinado en el convento de los dominicos de Horn, Holanda. Son los tiempos de las guerras religiosas, de la reforma protestante, en este caso, llevada a cabo por los calvinistas. Reforma religiosa, pero sostenida y alentada por intereses políticos y económicos. Verse libre del “papismo” era verse libre del emperador y su vasallaje, a lo cual anhelaban los príncipes del Imperio. A esto nos había llevado la unión Iglesia-Imperio, lamentablemente: papas guerreros, economistas, más interesados en la voluptuosidad del renacimiento que en la santidad cristiana. Mucho se demoró la Reforma del Concilio de Trento y, cuando se hizo, ya era tarde, al menos para reconciliar a las partes.

En Horn, Juan era amado por sus feligreses y gozaba de fama de virtuoso y caritativo, por ello no es extraño que, arriesgando su vida, se decidiera a visitar a católicos, fieles y religiosos, prisioneros. Hoy muchos dirían que fue imprudencia, temeridad, falta de sentido práctico… y tal vez fue un poco de todo, pero hay algo que apremia aún más que la razón, y esto es la caridad, el cumplimiento del deber (¿ven como no es un santo fácil de tragar?). En esta visita, al no ocultar su condición de sacerdote y religioso dominico fue apresado junto a los que ya estaban allí, y fueron sus compañeros de sufrimientos y gloria: 2 religiosos premonstratenses, 11 franciscanos, y 2 canónigos regulares de San Agustín. En la prisión, además de los vejámenes comunes que se cometen cuando se tiene toda la libertad para ello, acrecentados cuando los castigados son inocentes y desgarran con sus miradas limpias, nuestros mártires son sometidos a las promesas de libertad por unas “pequeñas concesiones”: Negar el primado espiritual del Papa y la presencia Real de Jesucristo en la Eucaristía. ¿Quizás los carceleros, antiguos católicos, creían aún en lo que pretendían que otros negaran? ¿Qué gusto sentirían en que renegasen de su fe? ¿Que les aportaría a su nueva fe la renuncia de los otros, lograda por la fuerza? Son preguntas que sólo los verdugos (los de todos los tiempos) sabrían responder, porque Juan y los demás, no las respondieron: permanecieron firmes.

Burlas, castigos, amagos de matarlos en el momento, nada pudo hacer que los religiosos condescendieran a negar su fe. Cansados los verdugos, desmoralizados, decidieron pasarlos a la “justicia” y que juzgase sus crímenes de “romanismo”. Fueron llevados a Brila, atados con cadenas y casi desnudos, pues los hábitos les habían sido arrancados a la fuerza, porque ni esto quisieron permitir los mártires. Unos a otros se animaban, se consolaban y se ayudaban: dar el alimento al desfallecido, sostener la cabeza de uno para que pudiera orar… y otras muestras de caridad. Al llegar a Gorkum, destino final de su calvario, ya estaban preparadas las horcas, a la que Juan se subió sin esperar la sentencia, ni las últimas promesas de libertad si renegaba de su fe católica. Fueron ahorcados y allí, según la piadosa leyenda, que no falta en ninguna vida de santo que se precie, con el tiempo creció un precioso árbol con tantas flores como mártires fueron.

Clemente X los canonizó a todos juntos, como juntos habían dado testimonio, y alcanzados el premio. Juan de Colonia y compañeros no son del siglo XVI, son de hoy, de cada día. Es el santo de decir “”, aún cuando un simple “no” podría salvarnos, no ya de la horca, pero sí de la cuerda que ata la libertad.

Sus atributos: hábito blanco y negro dominico, una soga al cuello, la palma de martirio, una custodia o copón con el Santísimo, que proclaman su afirmación de la Presencia Eucarística. Un libro con una tiara pontificia o una pequeña iglesia (su fidelidad al papa y la Iglesia).

Santos contra las calumnias (III)

Santos contra las calumnias (III)

III. LOS CALUMNIADOS, CASTIGADOS Y A VECES NI RESARCIDOS:

En este apartado hay, sobre todo, los fundadores o reformadores de Órdenes religiosas, que fueron perseguidos duramente por sus mismos religiosos, los obispos y la nobleza, todos ellos, por el resquemor que provocaba su santidad y celo, así como la envidia. Padecieron duras pruebas, y el denominador común es la no defensa o la defensa desde la humildad y la obediencia. En algunos casos la calumnia sobrepasó a su vida y no fueron esclarecidas hasta el proceso de canonización:

1. San Alfonso María Ligorio, obispo, Doctor de la Iglesia, fundador: se le acusó de cambiar las Constituciones de la Congregación después de aprobadas, de intrigar con la corte de Nápoles contra el papa. Pío VI lo expulsó de la Congregación junto a los que le fueron fieles. 1 de agosto

2. San Atanasio, Padre de la Iglesia: En el sínodo de Tyro, fue calumniado por los arrianos, pero fue defendido por San Pafnucio. 2 de mayo.

3. San Bernardo Abad: Por su denuncia de la degradación cluniacense, el abad Pedro de Cluny respondió con calumnias y ofensas. 20 de agosto.

4. San Calixto, papa: fue acusado por Sabelio, de creer la herejía deísta. 14 de octubre.

5. San Cirilo de Jerusalén, obispo: Acacio, obispo de Cesarea, que le tenía envidia, le acusó, entre otras cosas, de vender y dilapidar en provecho propio los tesoros de la Iglesia. La verdad salió a la luz cuando se supo que fue, en medio de una hambruna, que el santo vendió algunos vasos sagrados y telas preciosas para socorrer a los pobres. Aún así, por otras intrigas, Acacio logró que fuera depuesto de su sede. 18 de marzo.

6. Santa Virginia Centurione, viuda fundadora: fue abandonada por sus religiosas, los benefactores. Apartada del gobierno, la enviaron a una casa de la congregación, prohibiendo a todos se hablara con ella. 15 de diciembre.

7. San Edern de Bretaña, abad: tuvo que abandonar su monasterio acusado falsamente de robar una vaca. 26, 30 de agosto y 31 de diciembre. (en la imagen)

8. San Enrique de Ossó, presbítero fundador: unas monjas calumniaron su obra, porque construyó un colegio en un pueblo, del que ellas decían que todos los alumnos les pertenecían (!). Detrás de ellas, había tres sacerdotes celosos. El colegio del santo fue derruido y el santo calló, escribiendo a sus religiosas: "Hijas, no queráis ofender a Dios, nuestro Padre. Todos son unos santos. Todos queremos luchar sobre la verdad. La buena fe no se ha de perder". 27 de enero.

9. San Euquerio de Orleans, obispo: fue desterrado por Carlos Martel a causa de calumnias de algunos envidiosos. 20 de febrero.

10.San Gerardo María Mayela, religioso redentorista: una ex-monja, que resultó embarazada; vertió sobre él una calumnia de la que el santo no se defendió y tuvo que padecer mucho por ello, hasta que se supo la verdad. 30 de octubre.

11. San Germán de Alaska, Patriarca: fue calumniado de sedicioso y traidor por el tirano Alejandro Baranov, por la compasión del santo hacia los aleutianos, a los que dicho tirano consideraba borrachos, levantiscos y peligrosos. 24 de septiembre.

12. San Gregorio de Tours, obispo: Riculf, secretario Bertrand, obispo de Burdeos, acusó a Gregorio de correr la voz de que Bertrand vivía en adulterio con la reina. Gregorio respondió que nunca había imaginado tal cosa del obispo y la reina. El rey Chilperico reconoció la gravedad, pero como el acusador había huido, se conformó con el juramento de Gregorio. Aún así Chilperico repudió a su esposa. Al final el acusador fue hallado y, sin juicio, fue torturado en la rueda, y colgado de un árbol con las manos atadas a la espalda. La cosa no está clara, este rey sólo quería deshacerse de su mujer. 17 de noviembre.

13. San Ivo de Chartres, obispo: fue acusado ante el legado papal de simonía, por haber comprado el obispado de Chartres. El santo se defendió recordando su oposición a recibir tal obispado, y acusando a los clérigos y canónigos de ser ellos los que cobraban por participar en cada celebración, bajo el pretexto de limosnas (hasta cobraban el papel usado en las actas de las consagraciones episcopales o religiosas). Ivo quedó limpio, y los clérigos regañados, pero la cosa parece que no surtió mucho efecto, vamos, digo yo. 23 de diciembre.

14. San Jerónimo, Doctor de la Iglesia: Primeramente fue estimado en Roma, pero su aspereza, su desprecio abierto para las comodidades, intrigas y mezquindades de algunos de los clérigos, así como su influencia en nobles damas romanas como Marcela, Lea y Paula, le hicieron presa de un odio tal, que le afectaron mucho, incluso exteriormente, llegando a resentirse su salud. Too fue peor luego de la muerte del papa San Dámaso, su defensor. Jerónimo salió de Roma llamándola  “tierra extraña". 9 de mayo y 30 de septiembre.

15. San José Benito Cottolengo, presbítero fundador: le llamaban iluso, loco, pedigueño. Sus superiores y compañeros de congregación, siendo él el fundador, le hicieron la vida imposible, sobre todo sospechando del rápido crecimiento de su obra. Le clausuraron su obra, dejando en la calle a sus enfermos y junto a sus religiosas se fue a los lazaretos. 30 de abril.

16. San José de Calasanz, presbítero fundador: Llegaron a tenerle por loco, por destructor de la Orden que él mismo había fundado, fue apartado de todos los cargos, incluso lo escondían en armarios cuando los visitadores iban a los colegios. 25 de agosto.

17. San Juan Bautista de la Salle, fundador: Un sacerdote le atribuyó errores económicos ajenos y lo destituyeron del cargo de Superior su propia congregación. El objetivo de este sacerdote era dominar a los Hermanos de La Salle. 7 de abril.

18. San José María Escrivá de Balaguer, presbítero fundador: fue acusado de herejía, de que su obra era cismática, perseguidores de la Iglesia y que buscaba remover la vida religiosa para destruirla. 26 de junio.

19. San Juan Bosco: le calificaban de revolucionario, loco, hereje. Su benefactora le retiró la ayuda porque no se amoldaba a su idea de colegio ni obra piadosa. Le llegaron a prohibir confesar y predicar, la razón era su método educativo, totalmente nuevo que despertaba sospechas. 31 de enero.

20. San Juan Crisóstomo, Padre de la Iglesia: fue acusado por la emperatriz Eudoxia, de haberla llamado “Jezabel”, basándose en un sermón del obispo contra la malicia y vanidad de las mujeres de Constantinopla. Fue desterrado y perseguido. 13 de septiembre.

21. San Juan de Ávila, presbítero: fue acusado injustamente de herejía ante la Inquisición y encarcelado. Le insistió a los inquisidores que tachasen los nombres de los testigos en su contra, porque no quería que la historia conociese aquel pecado que habían cometido contra él. Curiosamente fue aquí donde escribió su más elevada doctrina. 10 de mayo.

22. San Juan de la Cruz, carmelita, fundador: Calumniado por los carmelitas calzados como díscolo, desobediente y soberbio, fue encarcelado hasta que escapó. Siempre disculpó siempre a los frailes, que le sometieron a múltiples vejaciones, como permanecer de rodillas comiendo pan y agua mientras los demás comían. Preguntado el santo sobre esto, respondió: “lo hacían por entender que acertaban”. Sus propios frailes descalzos tampoco se lo hicieron más fácil, le trataron duramente, dejaron de considerarle fundador de la reforma y a punto estuvieron de quitarle el hábito y echarlo de la orden. 14 de diciembre.

23. San Luis María Grignon de Monfort, presbítero: Además de ser acusado de jansenista y tener prohibida la entrada a varios templos y predicar en varias diócesis, cuando levantaba un calvario monumental en Ponteacheau, fue acusado de levantar una fortaleza para resguardar a los ingleses si atacaban Francia. Luis XIV, mandó demoler todo el conjunto y el obispo le prohibió ejercer su ministerio en toda la diócesis. Al menos su principal detractor se arrepintió luego de la muerte del santo, diciendo: “Ya veis, yo no entiendo de Santos”. 28 de abril.

24. San Marcelino, papa: Los donatistas corrieron la voz de que habían ganado al santo para su herejía, calumniándolo. Fue defendido vigorosamente por San Agustín. 26 de abril.

25. San Pedro de Kiev, obispo: Antonio, Obispo de Tver, hijo del príncipe de Lituania, celoso por la elevación de Pedro, simple monje, al arzobispado de Kiev,  le difamó sobre su vida privada. Se reunió un sínodo y el santo dijo: “Una gran tormenta se cierne contra la nave de Iglesia. Tíradme la borda, yo soy un don nadie, si sólo se producirá la calma si así lo hacéis”. La falta de pruebas y la vergüenza de Antonio lograron alcanzar la verdad. 24 de agosto.

26. San Pío X, papa: Siendo Obispo de Mantua un comerciante ofuscado por la prédica del santo sobre la humildad, la vanidad de la riqueza, difundió un folleto con varias calumnias. El santo se negó a llevarlo a los tribunales, pero contestó que necesitaba más oraciones y penitencias que castigos. Más aún, cuando el comerciante se arruinó, el santo fue el primero en enviarle una ayuda, prohibiendo que se supiera era suya. 21 de agosto.

27. San Vicente de Paúl, presbítero fundador: Fue calumniado duramente ante la reina Ana de Francia, por oponerse al nombramiento de un candidato inadecuado a ser obispo. La reina le conminó a defenderse y el santo sólo dijo: “Majestad, cosas peores han dicho de mi Salvador". 27 de septiembre.

28. Santa Aldegunda de Maubeuge, abadesa: Por su pureza y austeridad fue calumniada, muriendo así, hasta que el tiempo puso las cosas en su sitio. 30 de enero.

29. Santa Coleta de Corbie, abadesa: Por su tesón en reformar los monasterios de clarisas en toda Francia, sujetándolos a mayor rigor y cumplimiento de la Regla, se le acusó de herejía y falta de castidad, pero no se arrendó y siguió adelante. 6 de marzo.

30. Santa Eudoxia de Heliópolis: habiéndose dedicado a la prostitución, fue convertida y se retiró a vivir en contemplación con una comunidad de vírgenes cristianas, no sin antes haber vendido todas sus riquezas. Sin embargo, ya siendo superiora de la comunidad, los habitantes de la ciudad difundieron que ella tenía aquel hogar lleno de riquezas y atesoraba oro sin pagar el tributo a las autoridades. El prefecto Aureliano mandó registrar la casa, pero al no hallar el menor indicio de riquezas, por de pronto la dejaron en paz. Sufrió el martirio posteriormente, por ser cristiana. 1 de marzo.

31. Santa Genoveva de París, virgen: fue calumniada ante San Germán, a pesar de sus muchas obras caritativas; pero el obispo o hizo caso nunca y la veneró como santa ya en vida. 3 de enero.

32. Santa Hermíone de Éfeso: según la tradición, era hija del apóstol San Felipe, y ejercía la medicina atendiendo a los enfermos que no podían permitirse pagar un médico. No les exigía nada a cambio, pero fue denunciada por los médicos varones de la ciudad, acusándola de que robaba a sus pacientes, les envenenaba y hechizaba con brujerías y que además les instruía en una religión sacrílega. Por aquella vez, fue liberada, pues se vio que las acusaciones eran falsas. Sufriría martirio ya siendo anciana, pero únicamente por su fe cristiana. 4 de septiembre.

33. Santa Lidwina de de Schiedam: fue calumniada de farsante, iluminada y de fingir que sólo se alimentaba de la comunión. Fueron personas celosas del influjo espiritual que la santa tenía en sus numerosos visitantes por su heroísmo, paciencia y palabras encendidas de amor a Dios, siendo una fuente de inspiración para su entorno. 14 de junio.

34. Santa María Micaela del Stmo. Sacramento, virgen fundadora: los sacerdotes madrileños y algunas damas nobles, envidiosas de su obra caritativa la acusaron de ir por las noches a bailar de incógnito, que comulgaba todos los días (impensable en su época), que traficaba con sus jóvenes acogidas. En una ocasión un sacerdote llegó a abofetearla y, cosas de la vida, luego ella lo libró de los tribunales eclesiásticos cuando este quiso huir a Francia con una mujer. Varios obispos la rechazaban, se burlaban de ella y quisieron manejar su fundación y economía, pero ella, aunque siempre humilde, mantuvo su obra. Su causa de canonización estuvo a punto de ser desestimada por todas estas y muchas más calumnias. 15 de junio.

35. Santa Pulqueria, emperatriz: Calumnias y maquinaciones de su cuñada y un eunuco, lograron separarla de su esposo, Teodosio; y no sólo ella, sino también Ciro, un obispo, que llegó a ser depuesto de su sede de Constantinopla. 10 de septiembre.

36. Santa Rafaela María del Sagrado Corazón, virgen fundadora: fue tenida por loca por sus propias religiosas, y acusada de llevar la Orden al fracaso, por lo que fue destituida y relegada al olvido. 6 de enero.

37. Santa Teodora-Teodoro, ermitaña: vivía como hombre en un monasterio masculino y fue acusada por una mujer de tener un hijo con ella. Fue expulsada del monasterio junto al niño, al que educó como suyo. 11 de septiembre. Esto mismo se lee de Santa Marina-Marino.

38. Santa Teresa de Jesús: calumniada hasta la saciedad por superiores/as, religiosas, pueblo, nobles… y siempre por lo mismo: La santidad y la virtud escuecen, por lo tanto, hay que denigrar a la persona. Se ensucia lo que se envidia. Pero dos acusaciones son más sonadas: La primera, de visionaria e iluminada, por parte de la Inquisición, de la que salió absuelta y con licencia para escribir. La segunda, por asunto de una herencia de su sobrina Teresita, que vivía con ella en Ávila. Su otra sobrina, María Bautista, priora de Sevilla, quería la herencia para su Carmelo, mientras que la santa ordenó fuera para el Carmelo donde Teresita profesaría, como manda la Regla. En una visita, María Bautista llegó a arrojar a la santa de Sevilla, prohibiéndole la entrada al monasterio. Otra vez, al empezar su  obra fundacional, en la iglesia de Santo Tomás de Ávila, un predicador, dirigiéndose a ella, dijo en el sermón “hay monjas que salen de sus monasterios a fundar nuevas órdenes y esto para tomarse sus libertades". 15 de octubre y 26 de agosto.

40. Beata Catalina Mattei, virgen dominica: por su poca salud fue calumniada toda su vida por sus propias hermanas de hábito como perezosa y falseadora, a esto contestó con su caridad y sus virtudes. 4 de septiembre.

41. Beata Columba Gabriel, abadesa: fue calumniada de faltar a la Regla benedictina. Tuvo que irse a Roma, donde, viviendo en absoluta pobreza fundó las Hermanas Benedictinas de la Caridad, para jóvenes obreras. 24 de septiembre.

42. Beata María de la Cruz (Juana Jugan), fundadora: es un caso supremo de injusticia, que merecería reseña aparte. Fue suplantada como fundadora por un sacerdote que la destituyó y se hizo pasar como fundador de la Congregación. Falsificó la historia, intentando hacer creer a todos que Juana había sido la tercera religiosa en incorporarse, llegó incluso a manipular el documento aprobatorio del obispo, tachando palabras y corrigiéndolo. Juana nunca reclamó ni dijo la verdad. 29 de agosto.

43. Beato Francisco de Jesús, María y José Palau, presbítero carmelita: soportó persecuciones y fue acusado falsamente, por parte de las autoridades, de traición. Fue relegado a un solitario peñón de Ibiza. 7 de noviembre.

Y termino, con toda intención porque me da pie a un artículo que ando preparando, con:

San Cirilo de Alejandría, obispo y Doctor de la Iglesia: Su mayor calumnia, atenazada hoy en día, se refiere a ser el instigador del asesinato de Hipatia, la astrónoma alejandrina. El escritor Damascio, en una apología del paganismo antiguo y del neopaganismo del siglo V, llamada “Vida de Isidoro”, estando exiliado en Persia, le atribuyó el homicidio sin más fundamento que sus propias conjeturas. Hay que decir que Cirilo era su gran rival en la apología del cristianismo y una visión cristiana del mundo, la filosofía y la religión. La mejor prueba contra la acusación es la homilía, perfectamente conservada, del Domingo de Pascua de 419, en la que San Cirilo, reprueba el crimen de Hipatia, amonestando a los cristianos que habían participado junto a la plebe en la revuelta que dio lugar a la muerte de la filósofa. 27 de junio.

San Gerardo y Santa Graciela

San Gerardo y Santa Graciela

Pregunta: El motivo de mi correo es comentarte que estoy buscando información sobre 2 santos; por un lado, San Gerardo, cuya fecha no tengo clara, pues en Internet aparecen infinidad de fechas distintas. Por otro lado, información sobre Santa Graciela, que no encuentro; ¿será que no hay ninguna santa con ese nombre? Por favor, te agradecería mucho si tuvieras información al respecto. Muchas gracias. Un cordial saludo.

Respuesta: Hola. Es normal que encuentres muchas fechas de San Gerardo, y es porque existen varios santos y beatos con ese nombre. A veces la información que se halla es mala, o se limita a “san Gerardo es el 3 de octubre”, afirmándolo con tal rotundidad que parecería santa palabra. Pero no es así, en este tema de santos nada es definitivo, cada día se descubren cosas nuevas y nada es tan sencillo como parece y aparece. Aquí te pongo los Gerardo que conozco, que me imagino tal vez haya más.

San Gerardo de Braga, obispo. 5 de diciembre.
San Gerardo de Brogne, abad. 3 de octubre.
San Gerardo de Macon, obispo. 29 de mayo.
San Gerardo de Monza, eremita. 6 de junio.
San Gerardo de Orchimont, abad. 23 de abril.
San Gerardo de Potenza, obispo. 30 de octubre.
San Gerardo de Toul, obispo. 23 de abril.
San Gerardo María Majella, religioso redentorista. 30 de octubre.
San Gerardo Sagredo, obispo, apóstol de Hungría y mártir. 24 de septiembre. (en la imagen)
San Gerardo, obispo carmelita y mártir. 26 de agosto.
Beato Gerardo Cagnoli. 29 de diciembre.
Beato Gerardo de Claraval, abad. 16 de octubre.
Beato Gerardo de Claraval, monje. 13 de junio.
Beato Gerardo Gil Leal, agustino mártir. 6 de noviembre.
Beato Gerardo Mecatti, caballero de Malta. 25 de mayo.
Beato Gerardo Pascual Mata, agustino mártir. 6 de noviembre.
Beato Gerardo, fundador de la Orden de Malta. 13 de octubre.
Beato Gerardo, mercedario. 15 de noviembre.

En cuanto a Santa Graciela… pues hasta ahora no conozco ninguna. Es una forma de Gracia (como Graciano,  Graciniano, Grace), en este caso italiana (Graziella), y aquí sí que encontramos “santo”:

Una advocación mariana muy difundida a partir del siglo XIV, llamada Nuestra Señora de la Gracia o de las Gracias. El origen podría estar en las palabras angélicas de la anunciación: "Salve, llena de Gracia” de hecho algunas de estas vírgenes son celebradas el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación. No sigue una iconografía estable, sino que en ocasiones tiene Niño, en otras no, en algunas son Inmaculadas y punto. Las hay representadas en tablas góticas o renacentistas, esculturas barrocas. Sentadas, en pie, con ángeles, ofreciendo manzanas o granadas, dando el pecho al Niño… en fin, que ninguna se puede decir que ofrezca un modelo único y concluyente. Tengo localizados al menos 120 sitios donde se venera esta advocación (sobre todo en Italia y España), pero estoy seguro que hay muchos más. También celebran los carmelitas el 23 de julio a Nuestra Señora, Madre de la Divina Gracia.

Santos con ese nombre, recojo cuatro:

Santa Gracia de Alzira, virgen y mártir. 23 de julio.
Beato Gracia de Cattaro
, religioso franciscano. 28 de noviembre.
Beata María Gracia Lecuona y Aramburu, virgen visitandina y mártir.
18 de noviembre.
Beata María Gracia de San Antonio
, virgen de la Doctrina Cristiana y mártir.
20 de noviembre.

Y, como ya me anotan por ahí, al menos dos corposantos:
Santa Gracia, venerada en Germagno, Italia
Santa Graciosa, venerada en La Coquille, Bélgica.

Cardenales buenos y santos: claro que sí.

Cardenales buenos y santos: claro que sí.

Pregunta: Hola. Espero que Dios me perdone por esto, pero cada vez que busco mi santo, Carlos, me aparece un santo que es cardenal, pero creo que los cardenales antes eran malos, así que no entiendo como es que es santo. Mi pregunta es si hay otros santos con ese nombre, Carlos.

Respuesta: Me quedo un poco sorprendido ante tan rotunda afirmación. Al parecer conoces a TODOS los cardenales antiguos, presentes y por llegar, porque para afirmar que los cardenales eran malos... supongo haya que conocerlos a todos. Aún siendo así, supuestamente; el caso de San Carlos Borromeo (y otros) rompe con esa fama de intrigantes, avariciosos, zorros, que tienen los cardenales. ¿Que los ha habido pésimos? Claro que sí, ¿Que los ha habido santos? Claro que sí. ¿Que la literatura, el cine y la televisión los ponen como víboras rojas? Claro que sí, y gran parte de esa aura de personajes siniestros se la deben a ello. Es cierto, también, que San Carlos Borromeo llegó al cardenalato de una manera escandalosa, pues fue nombrado por su tío, el papa Pío IV, cuando tenía ¡12 años de edad!, pero hay que decir que aquí el nepotismo fue lo mejor que pudo pasar: Carlos emprendió una reforma de la Iglesia como el mismo papa querría, pero no se atrevía; reforma de monasterios, creación de seminarios, revisión del calendario lítúrgico, visitas pastorales, llamada al orden a sacerdotes y laicos... y un largo etc, todo a la luz del Concilio de Trento, del que aún sacamos "rentas". Además, Carlos fue decisivo en la elección del próximo papa: San Pío V (30 de abril), un viejo penitente, austero y ansioso por la reforma de la Iglesia.

Y yendo al grano, aquí te pongo los santos y beatos llamados Carlos (omito las Carlotas) y también, para limpiar un poco esa imagen, los santos cardenales.

San Carlomagno, Emperador. 28 de enero.
San Carlos Borromeo, obispo. 4 de noviembre.
San Carlos de Foucauld, presbítero fundador y mártir. 2 de diciembre.
San Carlos de Sezze, religioso franciscano. 6 de enero.
San Carlos Garnier, presbítero jesuita mártir.19 de octubre.
San Carlos Hyon Song-Mun, catequista mártir de Corea. 19 de septiembre.
San Carlos Lwanga, mártir. 3 de junio.
San Juan Carlos Cornay, presbítero y mártir. 20 de septiembre.
Beato Andrés Carlos Ferrari, cardenal. 2 de febrero.
Beato Carlos Arnaldo Hanus, presbítero y mártir de Rochefort. 28 de agosto.
Beato Carlos Brengaret, laico mártir. 6 de noviembre.
Beato Carlos Catalano, mercedario. 8 de marzo.
Beato Carlos de Blois, duque de Bretaña y mártir. 29 de septiembre.
Beato Carlos de Montegranelli, eremita fundador. 15 de septiembre.
Beato Carlos Díaz Gandía, laico mártir. 11 de agosto.
Beato Carlos el Bueno, príncipe de Dinamarca y conde de Flandes. 2 de marzo.
Beato Carlos Eraña Guruceta, religioso marianista mártir. 18 de septiembre.
Beato Carlos Gnocchi, presbítero. 25 de octubre.
Beato Carlos Houben, presbítero pasionista. 5 de enero.
Beato Carlos I de Hassburgo, Emperador Austrohúngaro. 21 de octubre.
Beato Carlos Jorge, religioso de La Salle mártir. 6 de noviembre.
Beato Carlos Lanfant, presbítero jesuita y mártir. 2 de septiembre.
Beato Carlos Leisner, presbítero y mártir de Dachau. 12 de agosto.
Beato Carlos Liviero, obispo fundador. 30 de mayo.
Beato Carlos López Vidal, laico mártir. 6 de agosto.
Beato Carlos Manuel Rodríguez, laico. 13 de julio.
Beato Carlos Meehan, mártir. 12 de agosto.
Beato Carlos Nicolás Antonio Ancel, presbítero eudista y mártir de Rochefort. 29 de julio.
Beato Carlos Regis, Conde de Valfons, mártir. 2 de septiembre.
Beato Carlos Renato Collas du Bignon, presbítero sulpiciano y mártir de Rochefort. 27 de agosto.
Beato Carlos Spínola, presbítero jesuita y mártir.10 de septiembre.
Beato Carlos Steeb, presbítero fundador. 15 de diciembre.
Beato Juan Carlos Caron, presbítero vincentino y mártir. 3 de septiembre.
Beato Juan Carlos Maria du Cornillet, canónigo regular y mártir. 3 de septiembre.
Beatos Carlos Luis Hurtrel, religioso Mínimo y mártir. 2 de septiembre.
Beatos David Carlos de Vergara y Carlos Navarro, escolapios mártires. 22 de septiembre.


Santos cardenales:

San Bernardo de Parma, obispo. 4 de diciembre.
San Buenaventura, franciscano. 15 de julio.
San Carlos Borromeo, obispo. 4 de noviembre.
San Gregorio Barbarigo, obispo. 17 de junio.
San Guarino Foscari, canónigo regular de Letrán. 6 de febrero.
San José María Tomasi Caro, teatino. 1 de enero.
San Jerónimo, Padre de la Iglesia. 30 de septiembre. (por tradición, en realidad no lo fue)
San Juan Fisher, obispo mártir. 22 de junio.
San Pedro Damiani, camaldulense. 21 de febrero.
San Pedro Ígneo, vallumbrosiano. 8 de febrero.
San Raimundo Albert, mercedario. 18 de noviembre.
San Ramón Nonato, mercedario. 31 de agosto.
San Roberto Bellarmino, jesuita. 17 de septiembre.
Beato Alfredo Schuster, obispo. 30 de agosto.
Beato Aloysius Stepinac, obispo. 10 de febrero.
Beato Andrés Carlos Ferrari, obispo. 15 de marzo.
Beato Ciriaco María Sancha y Hervás, fundador. 18 de octubre.
Beato Claudio de Portacelli, mercedario. 21 de febrero.
Beato Cristóbal Amerio, mercedario. 7 de abril. (en la imagen)
Beato Domingo Serrano, mercedario. 9 de agosto.
Beato Galdin de Milán, obispo. 18 de abril.
Beato Juan de Sevilla, mercedario. 15 de junio.
Beato Marcelo Spínola y Maestre, obispo. 19 de enero.
Beato Pedro de Berellis, mercedario. 24 de julio.
Beato Pedro de Luxemburgo, obispo. 2 de julio.

Santos contra las calumnias (II)

Santos contra las calumnias (II)

LOS QUE SE LIBRARON DE LAS CALUMNIAS POR MILAGROS O DEFENSA PROPIA:

En estos casos, la narración de la calumnia busca resaltar más la santidad. Como muchas de estas “vidas” están escritas tiempo después del tiempo del santo, y forman parte de la leyenda, tal vez se ha recurrido a un acontecimiento milagroso para, como decía, resaltar la virtud; que ya sabemos que a los antiguos (y a muchísmos modernos) un santo sin extravagancias no les da a santo. En los otros casos recurren a la sagacidad para demostrar su inocencia, dejando en evidencia a los calumniadores:

1. San Bricio de Tours, obispo: una monja dio a luz a un niño, y acusó al santo (aaay, hermanitaaaa...). Cuando el niño fue llevado a Bricio, ya acusado de ser su padre, el obispo preguntó al niño, de un mes, si esa acusación fuera cierta. El niño dijo: “no”, pero la gente no se convenció y conminó al santo que le obligara a decir quien era el padre. Bricio se negó a realizar el milagro y fue depuesto de su sede. 40 años pasó en el exilio, hasta que luego de dos obispos, regresó a reclamar su trono episcopal. Como no había pruebas de su culpa, fue repuesto en su cargo, considerándolo vilmente calumniado. 13 de noviembre.
 
2. San Guillermo de Monte Vergine, abad: fue calumniado de impuro por consejeros del rey, que para probar su pecado, le enviaron una joven hermosa a que lo tentara. El santo, avisado por revelación de esto, dijo a la chica “Ven a verme de noche”. Contentos sus calumniadores acompañaron escondidos a la joven, que al llegar a la ermita del santo, vio un fuego encendido, al que Guillermo entró, sin quemarse, para probar su virtud. 25 de junio.

3. San Lupo de Sens, obispo: Su piedad, dulzura, y celo despertaron envidia en nobles y eclesiásticos, que le acusaron de ser amante de Verosa, la hija del anterior obispo. Avisado Lupo por un amigo, llamó a la doncella, la besó en la frente diciendo: “Las palabras negras de los hombres nada importan, cuando la conciencia está blanca”, dejando en la frente de Verosa una estrella resplandeciente. 1 de septiembre.

4. San Macario el Viejo, abad: Una mujer le acusó falsamente de que haberla violado y hacerle un hijo, el santo fue arrastrado y apaleado, pero no se defendió. Su inocencia se demostró cuando la mujer empezó a parir y no pudo dar a luz hasta que reveló el nombre del verdadero padre del niño. 19 de enero.

5. San Marciano de Roma, presbítero: Por su penitencia y austeridad, los clérigos perezosos, vagos y corruptos lo acusaban de practicar el novacianismo. También le calumniaban por visitar a mujeres de mala fama, a las que convertía y encaminaba a la vida religiosa. El día de la consagración de la iglesia de Santa Anastasia de Roma, usó una casulla guarnecida en oro y piedras preciosas, que regaló a un pobre al terminar la misa. El emperador, envidioso, lo acusó ante el patriarca de avaricioso y amante de los lujos, por lo que el patriarca, para humillar al emperador, hizo desnudar a Marciano, y vieron todos que sólo llevaba su pobre vestido. 10 de enero.

6. San Marcos de Lucera, obispo: fue acusado de impuro porque con él vivían dos chicas jóvenes para atenderle. El obispo le envió a buscar con dos diáconos, para juzgarlo. No bastó que Marcos hiciera un milagro para dar de comer a uno de estos diáconos llamado Vicente. Al llegar a Lucera, Marcos le pidió al obispo que orara con él y todos oyeron una música celestial, por lo que el obispo creyó en su inocencia. A la muerte de este, Marcos fue elegido obispo de Lucera. 14 de junio.

7. San Narciso de Jerusalén, obispo: Tres clérigos disgustados con el rigor de su disciplina, contaron diversas calumnias sobre Narciso, llegando a jurarlas. El santo, que hacía tiempo anhelaba una vida de soledad, se retiró muchos años al desierto, donde vivió oculto. Se probó su inocencia cuando las desgracias llegaron a los calumniadores, uno fue quemado en su casa, otro atacado por la lepra, y el tercero perdió la vista, después de confesar la calumnia. 29 de octubre.

8. San Nemesio de Alejandría: fue acusado falsamente de ladrón, enjuiciado y absuelto por falta de pruebas, pero después, cosas de la vida, fue apresado por cristiano y quemado junto ¡a unos ladrones! 10 de septiembre.

9. San Teófilo el Penitente, archidiácono: por rechazar el obispado, y seguir siendo el administrador de los bienes de la iglesia, fue acusado de malversar los bienes eclesiásticos. El obispo sin investigar adecuadamente las acusaciones, concluyó que era culpable, y le privó de su cargo. Lamentablemente, Teófilo, en venganza, hizo un pacto con el demonio para que sus calumniadores fueran descubiertos. Arrepentido de ello, hizo penitencia toda su vida y al final de esta, la Virgen María le confirmó que había sido perdonado. 4 de febrero.

10. Santa Cunegunda, emperatriz: Su virtud fue puesta en entredicho y se le sometió a la prueba del fuego, que consistió, en su caso, en caminar sobre rejas de arado ardientes, de las que salió ilesa. 3 de marzo.

11. Santa Eugenia de Roma: la tradición dice que había tomado hábitos de hombre para vivir en una comunidad de varones cristianos consagrados. Requerido de amores por una mujer llamada Melania, al rechazarla ésta se vengó yendo a las autoridades –en este caso, el prefecto egipcio Felipe, que era padre de Eugenia- diciendo que “Eugenio” la había violado. Para demostrar su inocencia Eugenia hubo de mostrar los pechos al tribunal, demostrando que era una mujer y por tanto, que no había podido violar a Melania. Luego fue mártir, pero por ser cristiana, no por la calumnia. 25 de diciembre.

12. Santa Hildegunda (José) de Shönau, cisterciense: Vestía de hombre en sus pregrinaciones, para poder protegerse mejor. En un bosque de Ausburg fue sorprendida por un ladrón que pretendió robarle, pero al momento llegaron unos soldados, y el ladrón ¡que listo! la acusó a ella de robarle sus pertenencias, señalando el hatillo de Hildegunda. Oídos los dos y no sabiendo quien decía la verdad, se decició someterlos a la prueba del fuego. Ambos caminaron sobre hierros incandescentes, y huelga decir que el ladrón terminó asado e Hildegunda corrió sobre ellos, como si nada. Terminó sus días en un monasterio cisterciense masculino, como Hermano José. Sólo se descubrió la verdad luego de su muerte. 20 de abril.

13. Santa Tecla de Iconio: según la tradición, por haber abandonado la casa de su esposo y haberse hecho discípula de San Pablo, fue acusada de adúltera por su propia madre ante el tribunal de Iconio. Pablo fue igualmente calumniado de seductor. Pese a que trató de defender su honestidad y la de Pablo, Tecla no fue escuchada, sino injuriada todavía más por su madre ente el prefecto. Finalmente, la justicia determinó que él debía ser desterrado de la ciudad y ella quemada viva  -de lo cual, según la tradición, y debido a su inocencia, salió ilesa-. Aún fue calumniada una segunda vez, estando en la ciudad de Antioquía, cuando un hombre, prendado de su belleza, le hizo proposiciones deshonestas, que ella rechazó y aún aprovechó para recriminarle duramente. Ofendido, esperó a que estuvo sola e intentó violarla, pero a sus gritos acudió la gente y entonces el agresor se justificó diciendo que ella se le había ofrecido, tratando de seducirlo. De nuevo ella fue condenada, esta vez a las fieras, pero éstas la respetaron en atención a su inocencia. 23 de septiembre.

14. Santos Isidro y María de la Cabeza, esposos: Isidro (15 de mayo) fue acusado de vago ante su señor, por orar durante horas y no trabajar, el milagro de los ángeles arando puso a prueba su inocencia. María (9 de septiembre) fue calumniada de tener un amante con el que veía en una ermita, Isidro dudó y la siguió, para contemplar avergonzado que se dirigía allí para limpiarla y cuidar de una imagen de la Virgen.

15. San Auxencio de Bitinia, eremita: fue acusado de seguir la doctrina eutiquiana, pero se defendió brillantemente y fue absuelto. 14 de febrero.

16. San Juan de la Cruz, carmelita: Esta es buenísima; una mujer se le plantó delante en plena calle con un chiquillo, gritando que él era el padre. El santo, calmado, le preguntó la edad del niño, que resultó ser más de un año. el santo dijo: "pues hijo es de gran milagro, porque en toda mi vida me acerqué por aquí y solo hace tres meses que aquí estoy". 14 de diciembre.

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (V)

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (V)

Ahora sí, para terminar esta serie de Santa Úrsula, a pesar de haberlo aunciado antes, queremos Meldelen y yo aportar una lista de las mártires asociadas al grupo de Úrsula, y de reliquias veneradas en diversos sitios, como compañeras de Santa Úrsula, sin que tengan el menor fundamento. Como el altar relicario de la imagen, que no es de madera, sino que está hecho de huesos, supuestamente de las vírgenes. Simplemente, como ya se ha dicho antes, al no saber de quien es la reliquia, se atribuye a las 11.000 vírgenes. En algunos casos es probable que provengan de Colonia, pero eso no les da más autenticidad. Esta lista no pretende ser "única" ni exclusiva. Sólo la pongo como curiosidad sobre los sitios y nombres añadidos a las compañeras de Santa Úrsula. De seguro que habrán más por ahí por esos mundos de Dios... y Úrsula.

Santa Ana, en Cariñena, Zaragoza.
Santa Antonina, venerada en Colonia, con las demás.
Santa Aurelia de Strasburgo. “sobrevivió” al martirio. 15 de octubre.
Santa Auta.
Santa Avia, en Plaenerec, Aulray. 6 de mayo.
Santa Beatriz, en Alfambra  (cuerpo), Hornios (cabeza) y Perdiguera (brazo). Todo en Aragón. Esta llama la atención, porque es la única que sé está completa, las demás son cabezas o partes.
Santa Benedicta.
Santa Brítula.
Santa Cicércula.
Santa Constanza de Constantinopla, princesa.
Santa Constanza, otra, cuya cabeza se venera en Calcena, Zaragoza.
Santa Córdula, en Colonia, Osnabrück y otros sitios.
Santa Cristina (hermana de un tal San Nominando, también del grupo).
Santa Cunnera de Rehen. Otra que “sobrevivió” al martirio, para ser mártir después.
Santa Florentina, en la Vila de Prades, Tarragona
Santa Florentina, otra, era una niña, hermana de Etereo, novio de Úrsula.
Santa Gerásima, madre de Avia, y sus otras hermanas Babila (a veces Basila), Juliana y Victoria, por cierto, Gerásima aparece como tía de Úrsula en la leyenda de Avia; que dice que Gerásima estaba junto a Úrsula e intentaba cubrirla cuando le dispararon la flecha, sin éxito.
Santa Gregoria.
Santa Leticia, en Ayerbe, Aragón.
Santa Mabille.
Santa Marta.
Santa Odilia, con su culto propio muy extendido y patrona de una congregación religioso-militar.
Santa Paladia.
Santa Pantaria, en Almunia de Doña Godina, Zaragoza. Patrona contra los rayos porque en la traslación un rayo cayó a las reliquias y no las dañó.
Santa Paulina, su cabeza, procedente de Colonia, se venera en la Catedral de Compostela desde 1544.
Santa Permerina.
Santa Rabacia.
Santa Rosina, en Cella, Teruel.
Santa Saturia.
Santa Saturnina.
Santa Saula.
Santa Sencia.
Santa Tunvel.
Santa Úrsula (otra).
Santas Embede, Wilbede y Warbede, en el Tirol.
Santas Filadelfa, Oliva y Pinnosa, en Tongres, Bélgica.
Santas Juliana y Lucía (cráneos

La cabeza de una, sin nombre, en San Miguel y San Julián de Valladolid.
La cabeza de otra, sin nombre y procedente de Colonia, en la Catedral de Compostela.
Las reliquias de varias, sin nombre, en la iglesia de Nuestra Señora de los Afligidos de Malinas, Bélgica.

Los hombres que se mencionan en la leyenda y acompañaban el cortejo al salir de Roma:

San Ciríaco, papa.
San Clemente, obispo.
San Folario de Luca, obispo.
San Márculo de Grecia, obispo, tío de Santa Constanza la princesa.
San Mauricio de Levicana, obispo.
San Pántulo de Basilea, obispo.
San Santiago de Antioquía, arzobispo.
San Sulpicio de Rávena, obispo.
San Vicente, cardenal. 

Dorothy Day, del aborto a los altares

Dorothy Day, del aborto a los altares

Pregunta: Hola. Hace muchos años tuve varios abortos. Empecé a buscar al Señor hace más o menos 3 años, sólo quien ha cometido este pecado sabe lo que es cargar con la culpa y el dolor de haber asesinado a tus hijos. Mi pregunta es si hay algún santo que haya tenido pecados mortales tan graves como los míos, solo Dios sabe cuanto he querido alcanzar la santidad y cuantas veces hecho por tierra ese proyecto porq no encuentro ningún punto de referencia para sostenerme, para darme cuenta de que si es posible llegar a serlo.

Respuesta: Hola. Es casi imposible encontrar alguna santa de la que se diga si tuvo abortos, no es un tema frecuente en la hagiografía, no porque tal vez no haya sucedido, que no me consta, sino simplemente porque se silencie. Sí que, al menos, conozco una mujer, en proceso de canonización, que te puede servir de ejemplo. Es Dorothy Day. Aquí te pongo una reseña que hace años copié de un sitio que no recuerdo, para una charla formativa sobre el aborto. Espero que me perdonen los autores, si la ven publicada:

Dorothy Day (1897 - 1980), fue una mujer divorciada que abortó por miedo a ser abandonada por su amante, quien permitió a la sociedad de aquél entonces contagiarse del Evangelio y los valores de la Iglesia, y así ser ejemplo de santidad en medio de lo cotidiano. El Cardenal Jhon O´Connor, arzobispo de Nueva York, dijo "la beatificación de Dorothy Day podría recordar a muchas mujeres de hoy lo grande que es la misericordia de Dios, incluso cuando somos capaces de cometer un acto cruel como el aborto de un hijo. Ella supo bien lo que es estar al margen de la fe y lo que es después descubrir el camino correcto y vivir en plena coherencia con la exigencia de la fe católica".

Darothy nació en Brooklyn en el año 1897, creció en Chicago dentro de una familia protestante. Asistió, mas no se graduó, a la Universidad de Illinois. En el año 1916 la familia se mudó a Chicago, donde ella sigue la carrera de periodista revolucionaria. Empieza a escribir como corresponsal y hace publicaciones izquierdistas como el Call y el New Masses. Se involucró en asuntos candentes como: los derechos de la mujer, el amor libre y el control de la natalidad. En este tiempo salió embarazada y por miedo a perder a su amante, que no quería hijos, se practicó un aborto.

Dorothy salió nuevamente embarazada en el año 1926 y esta vez decidió tener al bebé. "Y entonces la pequeña Tamar Theresa nació, y con su nacimiento la primavera llegó a nuestras vidas. Mi alegría era tan grande que me senté en la cama del hospital y escribí un artículo para el New Masses sobre mi hija con la intención de compartir mi alegría con el mundo". Decidió que su hija sería católica, la bautizaría y ella también se convertiría al catolicismo, aunque el padre de la bebé era un ateo comprometido. Dorothy era conciente que era imposible hacer aquello teniendo a un amante al mismo tiempo.

Por lo que un día antes de su bautismo se separó de él. "La conversión es una experiencia solitaria. Nosotros no sabemos qué está pasando en las profundidades del corazón y el alma de otra persona. Apenas nos conocemos a nosotros mismos". Las enseñanzas de la Iglesia, la vida sacramental, la convivencia con los pobres y la lucha contra una sociedad que se burlaran de ella, fueron las cosas que más marcaron su vida. Pacifista convencida, promotora de los derechos sociales y laborales del hombre, defensora de todo lo que significara dignidad humana.

Fundó el periódico"The Catholic Worker", nació el 1 de mayo de 1933, con informaciones sobre las huelgas, el paro, el trabajo infantil, los salarios ínfimos de los negros, etc. Los colaboradores crecieron y los números de distribución también, y fue por lo que se convirtió también en un movimiento para ayudar a los más necesitados. Una de las mejores expresiones de esta ayuda fueron las casas de hospitalidad, que en 1936 eran 33 en todo el país, puesto que debido a la Gran Depresión, millones de personas se quedaron en la total miseria. En 1980, a los 83 años, Dorothy Day falleció, luego de una vida llena de pobreza voluntaria, evangelización constante y santificación de la vida ordinaria. El periódico  continúa en circulación y sigue costado el mismo precio que cuando recién fue lanzado: 1 centavo de dólar.

Progresista desde su potente fe religiosa, Dorothy forma parte de los llamados "santos sociales", de distintas religiones, pero que tienen en común la defensa del hombre; Bartolomé de las Casas, Martin Luther King, Romero, Ghandi, Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer... Por eso no extraña que pintores modernos nos la regalen ya con la aureola de la santidad, a pesar de que su proceso sólo está comenzado. Consta con varias objeciones, entre ellas las más difíciles de sus familiares y personas más allegadas que, aunque comprometidas con el hombre, no comparten la opinión de que sea una "santa de altar".

Y yo, personalmente, te digo: No eches por tierra tu proyecto que, en definitiva, es proyecto de Dios, que es el que quiere que todos seamos santos. El mejor punto de referencia es su Hijo, porque ha sido punto de referencia de todos los demás santos. Al fijarte en la vida de un santo, verás que su tendencia, su punto de apoyo y su término es Jesucristo; por ello, aunque no encontraras ninguna santa que hubiese abortado voluntariamente y luego haya emprendido el camino de la santidad, lo tienes a Él. Ha habido santos con cargas peores, como Teófilo, que llegó a hacer pacto con el demonio sólo por venganza, santos que organizaron guerras, participaron en conjuras políticas; en fin, que los hay de todo tipo. Ánimo y adelante, reza por mí para que yo también me sume a ese proyecto. Un abrazo.

Santos contra las calumnias (I)

Santos contra las calumnias (I)

Hace unos días conversando por MSN, mi colaboradora Meldelen me comentaba esto: “se me ha ocurrido que podría ser muy interesante hacer un artículo sobre Santos Patronos contra las calumnias... simplemente como curiosidad. Me he dado cuenta de que muchos santos sufrieron gravemente la calumnia. A la gente suelen interesarle estas curiosidades porque, por desgracia, la calumnia está a la orden del día y seguro que mucha gente lo pasa mal con esto (y, ¿a quién no le han calumniado alguna vez en su vida?). Bueno, es una idea, que se me había ocurrido repasando imágenes de santas, ya me dices si te interesa”. Por esas cosas de la vida, ese mismo día una persona me preguntaba algo relacionado con el tema, y como todo este mundillo de santos me pirra, la cosa pintaba como para ponerse manos a la obra. Puestos ambos a buscar en nuestros archivos de santos, hallamos unos cuantos que, por supuesto, no son todos, que esto de las calumnias en los santos es como el pan nuestro, algo de cada día:

Comienzo con Santa Aya de Lorena, virgen (aunque casada) y fundadora, por ser la patrona de los acusados falsamente aunque no fue calumniada: Una leyenda dice que después de su muerte, su familia exigió sus bienes y la tierra que la santa había donado a la iglesia de Bergen. La familia acusó a los clérigos y monjes de ladrones. La discusión amenazaba en guerra cuando de la tumba salió la voz de la santa diciendo claramente que todos sus bienes los había donado a la iglesia, donación que confirmaba de nuevo solemnemente. No hay que ser muy listos para saber a quien le interesaría inventarse esta leyenda... 18 de abril y 23 de junio.


I. LOS QUE PERDIERON LA VIDA POR LAS CALUMNIAS:

Dejamos de lado muchos mártires de las persecusiones generalizadas y organizadas, desde las romanas hasta las de hoy, porque en la mayoría de los casos se basan en calumnias: que si los cristianos comían niños y adoraban un burro, que si conspiraban contra el gobierno, que si eran enemigos de los emperadores y reyes, o de la República, que si eran enemigos de la libertad, etc, etc. Por eso solo ponemos aquí casos concretos, entresacados de los muchos, y con calumnias ajenas a las generales, donde han caído miles de mártires:

1. Santa Argyra Neomártir: joven esposa cristiana que vivió en la región de Bitinia en el s. XVII, entonces bajo dominio otomano. Al rechazar las proposiciones deshonestas de un turco que se había enamorado de ella, éste acudió a su padre, que era cadí (juez) y le acusó de haber pretendido seducirle siendo como era una mujer casada. Llevada a juicio, el hijo del cadí sobornó a diversos testigos para que corroboraran la calumnia. A pesar de que el marido de Argyra, que creía en su inocencia, apeló ante diversos tribunales para salvarla, el hecho de que fueran cristianos bajo un gobierno turco no les favoreció, por lo que fue condenada a la cárcel de por vida. Su encierro se prolongó 17 años, hasta que murió a causa de las malas condiciones de vida y las torturas diarias. 5 de abril.

2. Santa Calíope: joven palestina que fue pedida en matrimonio por un joven pagano. Como ella le rechazara, éste se vengó calumniándola ante el pretor de que blasfemaba contra los dioses de Roma a todas horas. A pesar de que ella dijo ante el tribunal, “jamás me he burlado de vuestros dioses, la única burla se me está haciendo a mí con este injusto juicio”, no fue atendida y padeció la tortura y la muerte. 8 de junio.

3. San Ceteo de Amiterno, obispo: fue acusado de haber entregado la ciudad a los longobardos y lo arrojaron a un río. 13 de junio.

4. Santos Dasio, Zótico y Cayo de Bitinia, esclavos: acusados falsamente de haber incendiado el palacio de Diocleciano, fueron arrojados al mar con una piedra atada al cuello. 21 de octubre.

5. Santa Elin (Helena) de Sköfde: viuda piadosa que distribuyó todos sus bienes a los pobres y legó sus propiedades al marido de su hija. Éste era un hombre cruel y sus propios siervos acabaron matándolo, pero cuando se les interrogó, ellos dijeron que había sido Elin –que entonces estaba en Tierra Santa- quien les había ordenado matarlo. Apenas regresó de su viaje, fue asesinada por los familiares del finado. En Suecia es la patrona contra las calumnias. 31 de julio.

6. Santa Irene de Portugal, virgen: su mentor, el monje Remigio, le propuso tener relaciones sexuales, y como ella le rechazara y aún le recriminara su actitud, le dio una bebida ponzoñosa que le hinchó el vientre y luego se dedicó a difundir por la zona que se había quedado embarazada la que había prometido guardar la virginidad. Un anterior pretendiente al que ella también había rechazado, sin hacer más averiguaciones, mandó asesinarla. Los milagros posteriores al hallazgo del cadáver sirvieron para confirmar su inocencia, y tanto el calumniador como el asesino hicieron penitencia el resto de sus días. 20 de octubre.

7. San Magno, príncipe: fue acusado ante el rey de Noruega de pretender invadir el país para implantar la fe cristiana. Para probar su inocencia, se presentó desarmado ante dicho rey deseando la paz, pero este lo mando a asesinar a traición. 16 de abril.

8. Santos Esteban y Ana de Auxentio: ella era viuda y discípula de Esteban, el cual, por oponerse a la destrucción de iconos, fue calumniado de mantener relaciones sexuales con Ana, quien vivía en contemplación en un monasterio femenino vecino. Como ella defendiera vehementemente la falsedad de esta acusación delante del pueblo, las masas se apoderaron de ella, la desnudaron en público y la azotaron hasta la muerte. Esteban sería desterrado y posteriormente, como siguiera defendiendo las sagradas imágenes, fue linchado públicamente. 28 de noviembre.

9. Santos Mártires de Alejandría: contra los que un adivino difundió calumnias atribuyendo a los cristianos las desgracias que acontecían a la ciudad y a sus habitantes. Entre ellos están los santos Serapión, Quinta, Metrano y la anciana diaconisa Apolonia. 9 de febrero.

10. Santos Mártires de Lyon: fueron perseguidos y detenidos con la calumnia de que celebraban orgías sangrientas y practicaban el canibalismo –interpretando mal la Eucaristía con toda intención-, acusación que sólo fue una excusa para la persecución. Entre ellos destaca la afirmación de Santa Blandina, “nosotros nunca hemos hecho nada malo”, constantemente repetida durante los tormentos. 2 de junio.

11. Santos Protomártires Romanos: fueron acusados, por Nerón, de haber incendiado la ciudad y fueron martirizados de diversas maneras. 30 de junio.

12. Beato Ricardo Herst, padre de familia: fue acusado falsamente de un homicidio, pero en realidad lo ahorcaron por su fe en Cristo. 29 de agosto.

13. Beato Roberto Drury, presbítero: fue acusado injustamente de participar en una conjura contra el rey Jacobo I, fue ahorcado en Tyburn. 26 de febrero.

14. Santa Sara de Antioquía: habiendo sabido que ella había acudido a Egipto para bautizar a sus hijos, su marido se vengó de ella calumniándola como adúltera ante el tribunal. Cuando se le interrogó de por qué había cometido adulterio con los cristianos de Egipto, ella respondió, “los cristianos no cometen adulterio, y no diré nada más”. Como no pronunció ninguna otra palabra, se entendió que asumía la culpa y no colaboraba con las autoridades, y fue quemada viva junto con sus dos hijos. 12 de septiembre y 1 de enero.

15. Santas Tárbula y compañeras: eran esclavas en el harén de la emperatriz de Persia, en un momento en que ésta había caído gravemente enferma. Como Tárbula rechazara las propuestas matrimoniales de un cierto letrado, éste se vengó diciendo que la emperatriz estaba enferma porque ella y las otras cristianas la estaban envenenando poco a poco. Fueron cruelmente ejecutadas, siendo aserradas vivas. 22 de abril.

16. Beatos Agatángelo y Casiano, capuchinos: eran misioneros en Etiopía, y fueron calumnidados tanto por los misioneros protestantes como por los ortodoxos, de espiar para el dominio inglés, más que de envangelizar. Fueron ahorcados como traidores. 7 de agosto (en la imagen)