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Tus preguntas sobre los Santos

Día de Muertos en México (II)

Día de Muertos en México (II)

Después de ver los orígenes, extensión y significado de los altares de muertos, vamos ahora con los simbolismos del Altar:

Niveles: Dependiendo de los lugares se hacen de:
3 niveles, simbolizan la tierra, el purgatorio y el cielo.
2 niveles, representan el primero a los niños difuntos y el segundo a los adultos.
7 niveles, como recuerdo de los 7 pecados capitales.
9 niveles, símbolo de los nueve meses de gestación y de los nueve ríos que debe pasar el alma.

Colores: Se adornan con papel picado o flores de papel en colores: 
naranja: color de luto azteca y maya (no símbolo del halloween como muchos piensan)
negro: luto occidental.
morado: luto de la Iglesia.
blanco: perdón y pureza.
rosado: alegría y tristeza a la vez.
azul: cielo.
amarillo: luz.
En Tabasco se acostumbra adornar sobre todo con los colores blanco y morado.

Alimentos y flores: Se ponen los que eran del agrado del difunto así como objetos pertenecientes al mismo.

El pan de muerto: es un pan redondo que tiene una bola de pan en el centro y de ahí salen 4 trozos mas de pan en forma de huesitos y cubierto de azúcar (símbolo de una tumba y el azúcar de la sangre derramada por los difuntos. Fue traído por los españoles y tiene su antecedente en el pan de ánimas que se prepara en Segovia).

Flor de cempaxúchitl o cempoal: es la flor de luto para los aztecas y mayas debido a su color naranja, símbolo del luto para estas culturas y de luz que guía al difunto a la ofrenda por eso sus pétalos se usan para formar un camino.

Flor de mano de león: su color rojo recuerda la sangre de Cristo.

Tres calaveras de azúcar: símbolo de la Santísima Trinidad, las calaveras recuerdan a la muerte, que está siempre presente.

Café negro: recuerda el luto.

Agua: para que el alma sacie su sed.

Licor: para que el alma recuerde sus grandes festejos en vida.

Cenizas: para que el alma expíe sus culpas.

Tierra: como recuerdo de que polvo somos y en polvo nos convertiremos.

Puño de sal: es lo que le da sabor a la vida.

Cruz: hecha con flor de cempoal o con velas, representa a los 4 puntos cardinales para que el alma se oriente, en Tabasco se ponen nueve velas en símbolo de los nueve señores de la noche

Albahaca: para purificar el ambiente.

Palangana con agua y toalla: para que el alma se lave las manos.

Petate o estera: para que descanse.

Vela del ánima sola: para los difuntos que no tienen quien rece por ellos.

Rosario: símbolo de plegaria cristiana.

Escapulario: símbolo de la Maternidad de la Virgen que nos cubre.

Papel picado: símbolo del cielo, que lo ve todo.

Arco o palmas tejidas: en recuerdo del Domingo de Ramos.

Imágenes religiosas: las de devoción del difunto y los que abogan por las almas del purgatorio, tal es el caso de la Virgen del Carmen, abogada de las almas; San Miguel, patrón del purgatorio; San José, patrón para el bien morir; San Francisco de Asís, pues se dice que Cristo le prometió que cada 4 de octubre le permitiría bajar al purgatorio a sacar de allí a sus devotos; San Martín Caballero, como benefactor de vivos y muertos; San Nicolás de Tolentino, abogado también de las almas del purgatorio.

Copal o estoraque: incienso de origen azteca para incensar como símbolo de la oración que se eleva al cielo.

Retrato del difunto: para saber a quien se dedica la ofrenda.

André Efren Ordoñez Capetillo

Tal vez muchas cosas nos parezcan extrañas o incluso paganas a los que no compartimos esta tradición (no es mi caso, pues creo que la palabra pagana no debería ni usarse), pero si nos fijamos bien, todo este simbolismo recoge iconografía cristiana al 99%, como las calaveras, que antaño pululaban por los monasterios; la ceniza aún usada hoy; los dulces, como los huesitos de santos, que aún se hacen en España; las velas; los colores... Otra cosa ya es el sentido que se les dé o los actos que rodeen la tradición. Hoy en día todo se mezcla, se une y surgen nuevas costumbres y tradiciones, como siempre se ha hecho, por cierto. Gracias André.

Ramón.

Sí, Teresa, pero la grande...

Sí, Teresa, pero la grande...

A ver, queridos, esta imagen que pongo aquí, en sus múltiples versiones, materiales y motivos, corresponde a Santa Teresa de Jesús, no a Santa Teresita, que sería "del Niño Jesús", pero eso no quiere decir que sea ella. Representa una "florecilla" (relato piadoso, legendario, con una finalidad santa) de Santa Teresa. Lo traigo a colación porque ya más de una vez la he visto endilgada a Santa Teresita del Niño Jesús. Para comprender a los que yerran sin saberlo, en su defensa digo que algunas imprentas han usado estas imágenes para poner a Santa Teresita en la misma forma, en un claustro con un Niño, llamando a la confusión.

Ah, que lo que la florecilla cuenta es que un día Santa Teresa iba por uno de sus conventos y vio un hermoso niño, sorprendida le preguntó: "Niño, ¿como has entrado aquí? ¿quien eres?" A lo que el niño respondió: "¿Quien eres tú?" La santa le dijo: "Teresa de Jesús", y el niño, antes de desaparecer le contestó "Pues yo soy Jesús de Teresa". Así a grandes rasgos, porque según quien la cuente la sazona con un éxtasis, con un poema... Es una bonita leyenda, muy representada en estampitas piadosas, como esta que les enseño aquí.

Ya, es todo.

De San Judas y una amiga.

De San Judas y una amiga.

Esta es una pregunta que me llega de Guatemala. Es bastante personal y he dudado en publicarla, pero al final me decido, creo que puede responder a otros, motivar otros puntos de vista diferentes, promover una reflexión sobre el tema...

P: Hola!, más que consulta es un consejo y una guía. Veo que es usted una persona seria y razonable por el tipo de respuestas que ha dado a varias personas.

R: Hola. Muchas gracias por decirme eso, que me responsabiliza a darte una respuesta lo más certera posible. Intento estar en el término medio entre lo "establecido" y la “realidad real”, que no siempre se corresponden. El sentido común y la conciencia son dos armas que bien usadas generalmente no fallan.


P: Tengo una amiga que es seguidora de Judas Tadeo, nunca antes se había interesado por la iglesia, la religión ni nada por estilo así que cuando nos comentó sobre su nuevo descubrimiento, pensamos, bueno al menos cree en algo, pero es nada. Cuando conoció a este personaje se volvió muy devota de él, le paga misas, le pide favores, se viste de rojo algunos días y lo va a visitar casi semanalmente, nos vive invitando a que lo vayamos a visitar (yo en dos ocasiones por amistad e ido con ella), le regala a la gente imágenes, novenas especiales, pulseras, y cuanto artilugio encuentre de él, yo por mi lado he averiguado que los seguidores de Judas Tadeo en Centroámerica y México en su mayorías son personas marginadas (prostitutas, presos, alcohólicos) personas con un gran infortunio en su vida, ella jamás se acerca a la iglesia ni vive la fe como lo dice la iglesia católica.

R:
A veces es preferible no creer en nada, que creer en ciertas cosas. Tiene más posibilidades de acercarse a Dios un ateo que alguien con mil creencias, incluidas las relacionadas con el catolicismo. Es una situación complicada esta, porque se trata de alguien que vive la religión desde el miedo y la sospecha, incluidas la sospecha y el miedo al mismo objeto de veneración, en este caso San Judas Tadeo, que, el pobre, bastante lejos está de todo ello.


P: Ella es una persona sumamente soberbia que piensa que la gente le tiene envidia, por sus éxitos alcanzados y no acepta fácilmente críticas o consejos, por lo mismo cree que la gente le hace daño a sus espaldas o que hablan mal de ella, razón por la cual vive diciendo que ella le pide justicia divina a Judas Tadeo, y que cuando ella le pide algo al santito como venganza a alguien que la ha tratado mal, este se venga por petición de ella. Ella ya lo ha confirmado. Para ella Judas Tadeo, según como lo veo yo es su santo vengador y patrono como dice muchas veces. Tal ves entre su estudios, tenga algún artículo que hable sobre este tipo de idolatría y como funciona.

R: Los estudios que pueda tener me los han brindado ustedes mismos con sus preguntas y mi experiencia de fe. Este tipo de relaciones con la divinidad (incluyo aquí a Dios, santos, dioses, y demás) en general es una expresión de la relación que se tiene con el mundo. Me explico: para una persona injusta, Dios será justo a la medida de su injusticia, siempre se buscará una excusa para apoyar su actitud. Quien viva la envidia, el rencor, el temor y la desconfianza expresará eso en su forma religiosa. Lo mismo para las personas buenas y virtuosas. Es por eso que, como dices, la mayoría de las personas que viven ese tipo de cultos se mueven en mundos nada recomendables. Dicho esto, lo primero que tiene que sanar tu amiga es su relación con el mundo en que vive. Si piensa que San Judas la protege de la envidia es porque se siente envidiada y quizás sea falso, la mayoría de la gente ni le hace caso o ni siquiera creen que merezca ser envidiada. Hay personas a las que les da gusto pensar que son envidiadas y en el fondo sólo tienen un complejo de inferioridad más grande que la torre Eiffel; si sanan esto, sanan todo lo demás, incluida su “devoción”.

Me dices que ella “ya lo ha confirmado” supongo que sea que a alguien a quien ella le deseó mal, le ha ocurrido algo malo. Pues no sé, todos padecemos enfermedades, problemas, tristezas… y dudo que todas sean causa del poder que ejerce tu amiga sobre San Judas Tadeo. Ya podrá ella desear todo el mal que quiera a las personas, que no es la causante, por más que se regodee en ello.


P: Yo tengo una gran amistad con ella, pero creo que si le hablo de lo que pienso de su devoción, creo que va hacer con conjuro y le va a pedir a Judas Tadeo que me haga algún mal. Parece chiste, pero en situaciones como ésta no se que hacer.

R: Es normal que no sepas reaccionar a ello (nadie sabe como reaccionar ante una persona tan inestable y caprichosa), depende del grado de amistad que tengas con ella y lo mucho que te interese su cambio de mentalidad (repito, primero con las personas y el mundo, luego ya cambiará con la religión, una es consecuencia de otra). Si es una gran amiga, pues hablarle claramente, preguntándole que gana con tanto miedo a la venganza o al castigo divino. No se como es tu fe ni tu práctica religiosa, pero ya podrá hacer mil conjuros a quien sea, que ninguno te va a hacer daño, pero si te los hace, tienes que revisar hasta que punto es tu amiga, porque como yo lo veo, si te hace eso, pensando hacerte daño, no es muy amiga tuya que digamos. No porque el conjuro sirva, sino porque ella piensa que sí surtirá efecto y aún así estaría dispuesta a hacerlo.

Llegará el momento en que le digas lo que piensas o pases de ella. Al final, tampoco puedes vivir con una persona una relación de amistad basada en el miedo o la desconfianza (ya lo hace ella, no seáis dos). Reza con tu amiga y pídele que te acompañe alguna vez a la iglesia, como tú lo has hecho antes, y reza por ella ante el sagrario. La sencillez de tu oración, sin necesidad de palabras, poco a poco, puede surtir efecto. El ejemplo es lo mejor. Espero haberte ayudado, te he dado mi visión del asunto, sin meterme en palabras técnicas ni de manual.

Día de Muertos en México (I)

Día de Muertos en México (I)

Durante los días 1 y 2 de noviembre en México se celebran las festividades en honor a los fieles difuntos donde la gente “convive” con sus muertos, les preparan un altar con comidas del gusto del difunto, objetos personales y muchas flores; otras personas van al cementerio y velan toda la noche en ese sitio para poder “reunirse” de nuevo con sus seres queridos, todo esto sucede en un ambiente de oración, sobre todo del rezo del rosario, entre comidas, bebidas, música, esto se vuelve una fiesta entre lo pagano y lo religioso.

La tradición de ofrendar a los difuntos en México se remonta a la época prehispánica; los aztecas celebraban 2 meses dedicados a la fiesta de las almas de los muertos, el noveno mes, llamado Tlaxochimaco o Miccailhuitontli, es decir fiesta de los muertos pequeños (antecedente de la fiesta del 1 de noviembre conocida como día de los “angelitos”) y la otra, Xócotl Uetzi, también nombrada Hueymiccaihuitl, la fiesta grande de los muertos (antecedente de la celebración del 2 de noviembre) y celebrado en el decimo mes. Durante el mes Izcalli se celebraba la fiesta de los tamales en honor al dios del fuego Xiutecuhtli, se ofrecían cinco tamales al fuego del hogar, antes de comérselos se ponían sobre las sepulturas y después de esto se los comían todos.

Para la cosmovisión azteca, los difuntos al morir iban al Mictlán (Xibalba para los mayas), lugar gobernado por Mictlantecuhtili (Yum Kimil o Ah Puch para los mayas), Señor de la región de los Muertos y su esposa Mictlantecacihuatl, lugar donde el alma debería cruzar por nueve ríos de sangre (para los mayas eran nueve mundos gobernados por nueve señores) ayudada por un perrito para poder  llegar al Mictlán. Las almas de los que morían ahogadas iban al Tlalocan, que era gobernado por el dios Tláloc, dios de la lluvia; los guerreros, las mujeres que morían en el parto y los que morían en sacrificio se iban con el dios del sol a el Ichan tonatiuh ilhuícatl; los niños que morían a corta edad iban al Chichihualcuauhco, lugar donde eran amamantados por un gran árbol nodriza, donde los pequeños esperaban una segunda oportunidad para regresar al mundo de los hombres (antecedente en la cosmovisión mesoamericana del limbo, el cual recientemente ha sido suprimido por la Iglesia).

Dentro de la cultura cristiana la celebración del día de los fieles difuntos se remonta al siglo X d.C. cuando San Odilón de Cluny (1 de enero) la instituyó en su monasterio, después de haber tenido una visión de las almas del purgatorio quejándose y sufriendo por sus pecados, dispuso instituir en su monasterio que el día posterior a la fiesta de todos los Santos se dedicara a orar por las almas de los difuntos; pero no fue sino hasta el siglo XVIII que Benedicto XIV concedió el privilegio de celebrar tres misas a los sacerdotes españoles y portugueses en sus territorios y en 1914 Benedicto XV los extendió a todos los sacerdotes. Pero aún desde la época paleocristiana ya los primeros cristianos veneraban los restos de los mártires, y las sagradas escrituras en el segundo libro de Macabeos recomiendan orar por los difuntos (2Mc 12, 43-46).

Con la llegada de los españoles a América y del cristianismo, los frailes buscaron la manera de acabar con el “paganismo” de los naturales de estas tierra, y de este modo tomaron la tradición de la celebración de los difuntos azteca y maya y la englobaron en la fiesta de Todos los Santos y en la de el Día de los Fieles Difuntos del 1 y 2 de noviembre. Les dieron un sentido cristiano a estas celebraciones prehispánicas cambiando los dioses por los santos y devociones católicas, como la de las ánimas del purgatorio. De igual modo hicieron con la costumbre de los "tzompantli" hechos de cráneos humanos o de piedra; o la costumbre maya de sacar los cráneos de sus antepasados, intercambiándolas primero por cráneos hechos de barro y después por cráneos de dulce, para simbolizar que, estando con Cristo, la muerte es dulce. Se empezó a celebrar de esta manera el 1 de noviembre la fiesta de las almas de los niños o de los angelitos y el 2 la fiesta de los muertos grandes.

Comunidades indígenas de los estados de Chiapas, Oaxaca, Yucatán y Guerrero, algunas etnias extienden la festividad de los difuntos del 29 de septiembre al 30 de noviembre pues según su creencia San Miguel abre el purgatorio para que las almas regresen y San Andrés lo cierra. En otros sitios engloban más los meses de octubre y noviembre, comenzando a celebrar desde el 28 de octubre, las almas de los ahogados; el 29, los muertos por accidentes; el 30, los muertos violentamente que no sean de accidentes; el 31, los niños muertos antes de nacer; el 1 y 2 de noviembre siguen el mismo patrón de todo el país.

En lugares como Tabasco la memoria de los fieles difuntos se extiende del 1 al 30 de noviembre haciendo rezos, sufragios y oraciones todo el mes por las almas del purgatorio; cabe destacar que, aunque la creencia popular es que las almas vienen a comer los alimentos que se ofrendan, desde el punto de vista cristiano esto es imposible pues nadie puede salir del purgatorio y regresar a la tierra; a pesar de todo esto la Iglesia es de las principales promotoras de esta tradición en suelo mexicano puesto que, como bien sabemos, es bueno orar por los difuntos. Esta tradición fue declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO en el año 2002.

André Efren Ordoñez Capetillo

A mi solo me gustaría recordar que el Día de Todos los Santos se celebraba originalmente en Roma el 13 de mayo, porque en este día de 609, el papa Bonifacio IV dedicó el Panteón Romano a la Virgen María y todos los santos. Se pasó al 1 de noviembre por la influencia de los monjes y misioneros bretones y anglos, para dar sentido cristiano a los ritos celtas del inicio del invierno.

Ramón

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (IV)

Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (IV)

Por último, y para cerrar este ciclo de artículos, convendría hablar un poco de la iconografía de la Santa. Ésta es particularmente rica entre los siglos XIV y XVI, en el auge del culto a la Santa, donde hay numerosas obras que representan diversos momentos de su leyenda (sueño profético, peregrinación a Roma, martirio). Pero esta variedad pictórica decayó durante el Renacimiento y aún más en tiempos de la Reforma.

La iconografía fundamental de Santa Úrsula la representa como una joven princesa medieval –corona, manto de armiño- llevando una sola flecha o un haz de flechas en la mano, como atributo de martirio. Indistintamente puede aparecer clavada en su pecho o en su garganta (en el Barroco, el motivo de la flecha hundida en el seno de Úrsula dio lugar a exquisitas obras de arte que destacaban más por su sensualidad que por su religiosidad).

Otro atributo importante es el estandarte con la cruz, que simboliza su liderazgo sobre la expedición de carácter cristiano. Este estandarte lo lleva también Santa Odilia, una compañera, en su culto propio. El estandarte debe ser tenido en cuenta para diferenciar a Úrsula de otras mártires que llevan también flechas como atributo, como Cristina de Bolsena o la controvertida Filomena (pese a esto, pocos sitios webs, galerías de arte o museos tienen realmente en cuenta este detalle). Aquí, además de identificar y separar atributos iconográficos -Cristina suele llevar, además, la rueda de molino, y Filomena el ancla-, hay que imponer el sentido común, pues el culto a Santa Filomena no llega hasta el siglo XIX y por tanto toda obra anterior al año de descubrimiento de su tumba -1802- no puede representarla a ella en absoluto.

Otro atributo destacado de Santa Úrsula es el barco, por lo que suele portar una miniatura o maqueta de una nave en representación de aquélla que les llevó por el Rhin. En pinturas es frecuente que el fondo represente un puerto donde está anclada la nave. De nuevo es importante llamar la atención respecto a la distinción de otras Santas que llevan una nave, principalmente por su patronazgo sobre los navegantes: Santa Fermina (patrona del puerto de Civitavecchia), Santa Limbania (puerto de Chipre), Santa Maria de Cervelló (fácilmente distinguible por su hábito de mercedaria), Santa Restituta de Túnez (isla de Ischia, una nave transportó sus restos), Santa Devota de Córcega (en Mónaco, por este mismo motivo), entre otras. Lo que permite distinguirlas de Úrsula es tener en cuenta básicamente la(s) flecha(s) y el estandarte.

Un nuevo atributo lo supone el enorme manto bajo el cual cobija a sus numerosas compañeras, y a partir de la época de la aparición de las Ursulinas, a un lado están las vírgenes y a otro las Ursulinas. Esta iconografía es fácilmente confundible con la iconografía de la Virgen de la Misericordia, y de hecho en muchos sitios de Internet o museos y galerías de artelas confunden –a veces esto llega a ser grave por la escasa atención que se ha prestado al resto de atributos, ya que obviamente la Virgen de la Misericordia ni lleva palma de martirio, ni flechas en mano o clavadas, ni estandarte-. Finalmente, en ocasiones lleva una miniatura de su iglesia en Colonia.

Quitando el tema del estandarte, presente sólo en Úrsula y en Odilia –a la que se le adjunta, además, un incensario-, el resto de compañeras tan sólo adoptan el atributo de las flechas, aunque la leyenda diga que fue sólo Úrsula la abatida por una flecha y el resto fueran muertas a espada; esto es por relacionarlas con la Santa principal.

Meldelen

Acabo de descubrir una famosa "Virgen de la Misericordia" que cobija a unos monjes cartujos, identificada como Santa Úrsula, lo cual es desconcertante, pues aún no sabiendo de santos, sabemos de anatomía y unas vírgenes son unas vírgenes y unos monjes son unos monjes (ciertas diferencias lo avalan). Y lo peor, en una obra literaria bastante seria.

Ramón

Santos Julita y Quirico, ejemplo de invento

Santos Julita y Quirico, ejemplo de invento

Santos Julita y Quirico. 16 de junio.

“…queréis saber si se conservan sus actas en Icona, de donde os han dicho que madre e hijo eran originarios. Os quejáis que las que han dado en vuestras manos son poco correctas, llenas de fábulas, de cuentos frívolos y de muchas cosas que no admite la sólida y austera decencia de la religión cristiana…

Así se inicia la carta que el obispo de Icona, Teodoro, envía a Roma por el año 304, al ser requerido sobre “un cierto martirio” de Julita y su pequeño hijo. Actualmente todos tenemos la misma queja de los que le escriben a Teodoro, no han cambiado los deseos en más de 1700 años: queremos saber lo que pasó, tanto de Julita como de otros mártires. Lamentablemente no siempre se puede y lo que poseemos de muchos mártires corresponde más a fantasías que a hechos reales. No es este el caso; esta carta, según su autor, se basa en averiguaciones entre varios testigos “muy bien instruidos de todas las circunstancias de esta historia: tuvieron la bondad de hacerme la relación conforme la habían oído hacer muchas veces a unos señores de Licaonia, parientes muy cercanos de la santa”, prosigue Teodoro.

Y esto es lo que nos cuenta: Julita (cuya fiesta era celebrada por las casas más nobles de Licaonia, que la tenían por pariente), ante el avance de la persecución decretada por Diocelciano, se retira a Seleucia con su pequeño hijo Quirico (también llamado Ciro o Quirce) y dos doncellas; pero allí no es menor la persecución, llevada a cabo por Alejandro, gobernador de la región. Como era costumbre, todos los ciudadanos fueron llamados a sacrificar a los dioses, con la amenaza de muerte para quien se negara. Julita huyó a Tarso, donde fue abandonada por sus esclavas y apresada junto a su hijo, puesto que Alejandro se había trasladado allí y su séquito la reconoció.

Al ser llevada ante el gobernador, Julita ocultó su condición noble, simplemente respondiendo a todo “soy cristiana”. El gobernador mandó que le quitaran el niño y fuera azotada con nervios de bueyes, una de las variadas modalidades de flagelos que usaban los romanos para castigar. Como es natural, costó muchísimo separar al niño de su madre y con solo imaginar la escena ya se puede entender el valor y la fe de esta mujer. Alejandro tomó al niño, que se revolvía contra él, queriendo ir con su madre (las actas posteriores y legendarias ponen algunas palabras piadosas en su boca, así como intenciones de ser mártir, e incluso que soportó el tormento de la rueda, pero no hay que inventarse nada donde lo más natural es que el niño hiciera precisamente eso, querer volver con su madre).

Alejandro intentó ganarle con mimos y cariños y llama la atención de este gobernador que no se conduele con la madre, tener estas ternezas con el niño. Este hecho en la narración es buena señal, no se nos intenta poner una situación idílica, sino que se nos narran hechos propios de las debilidades humanas y sus contradicciones. ¿querría ablandar a la madre, entristecerla tal vez, viendo que el niño se olvidaba de ella?... queda en lo secreto de la historia, que continúa diciendo que Quirico repetía las mismas palabras de su madre “soy cristiano”, sin querer aceptar las bondades de Alejandro. No duró mucho la “bondad” del gobernador: tomó al niño de un pie y lo lanzó al suelo, rompiéndose la cabeza contra las gradas del tribunal. Así de impactante y escueto se muestra el obispo Teodoro al narrar la muerte del niño, como si decir más palabras quitaran fuerza a semejante acto de crueldad para con el niño y la madre.

Julita, ante esto, no claudicó, sino que se mostró más intrépida cuando fue amenazada con el potro y mientras le envolvían los pies en pez ardiente, a la vez que el verdugo le conminaba a sacrificar. Ella, más valiente después de perder a su niño, sólo gritaba: “Yo no sacrifico a los demonios. Yo adoro a Jesucristo, único Hijo de Dios”. Viendo Alejandro que no tenía remedio, la condenó, finalmente a la pena capital y su cuerpo y el de su hijo arrojados con los de todos los condenados. Julita inclinó la cabeza, hizo una oración: “Gracias os doy, Dios mío, de que os hayais dignado dar a mi hijo una silla en vuestro reino. Tened la bondad, Señor, de querer recibir también en él a vuestra sierva, por indigna que sea”. Hay que decir que estas y otras palabras que siguen sí es probable que sean añadidas por los narradores que le contaron la historia a Teodoro, los cuales no sabrían en verdad las palabras exactas de dicha oración. No hay que dudar que quien sea capaz de dar la vida, sea capaz de hacerlo con serenidad y en medio de una oración. Y así, al terminar, el verdugo cortó su cabeza, los cuerpos fueron arrojados a la fosa común, de donde serían sacados por las esclavas que estaban escondidas, pero vigilantes. Estas mujeres, dice Teodoro “tuvieron bastante valor y resolución para levantar las sagradas reliquias de su ama y del niño”. Las enterraron en un campo cercano, donde estuvieron hasta que fueron puestas a la veneración, ya luego de la paz de Constantino.

El culto a madre e hijo es muy antiguo y la misma carta cuyos fragmentos se reproducen aquí lo demuestra. En algunos sitios el hijo ha ganado en la veneración a la madre y esta ha pasado a segundo plano, como en Potenza o Cisterino, ambas localidades italianas, donde goza de gran devoción el santo niño. La escultura no ha sido muy generosa con madre e hijo, pero sí lo han sido la pintura y los grabados, motivados por el patetismo del momento del niño llorando por su madre, mientras es atraído por el gobernador, o su martirio. Grabados, miniaturas, pinturas del romanticismo y el neoclasicismo del siglo XIX recogen bellamente esta escena, tan bella que a veces hacen olvidar lo que hay detrás: la dureza de quien se ve vencido y aplastado por la verdad y la bondad.

(Tomado de: P. Teodorico Ruinart. LAS VERDADERAS ACTAS DE LOS MÁRTIRES. Tomo Tercero, página 59. Madrid, 1726).

Santa Flavia, sí, pero no

Santa Flavia, sí, pero no

Pregunta: Deseo recibir la oración de Santa Flavia, ojalá me pudiera ayudar, ya que la he buscado el librerías y he preguntado en Iglesias y a varias personas y no he tenido suerte. Le doy las gracias de antemano. México

Respuesta: Primero te comento algo de las dos santas llamadas Flavia que se conocen. Ambas mártires y ambas perdidas en la niebla de la confusión y la leyenda. La primera en el tiempo es Santa Flavia Domitila (7 de mayo) y lo que de ella se conoce (no lo que se ha inventado), según el historiador Casio, es que era pariente y esposa del cónsul Flavio Clemente. Ambos fueron acusados de no reconocer a los dioses del imperio y él fue condenado a muerte (por cierto, es interesante saber que también lo fueron muchos judíos por esta misma causa). Flavia Domitila fue desterrada a la isla de Ischia. Hasta aquí lo más cierto sobre ella.

Sin embargo, Eusebio, el historiador eclesiástico, habla de otra Flavia Domitila, que sería de la misma estirpe, sobrina de la anterior, y que sería quemada junto a sus esclavas Eufrosina y Teodora, (antes habían padecido sus eunucos Nereo y Aquiles, 12 de mayo). Hay que decir que esta otra Flavia Domitila no tiene la más mínima confiabilidad. San Jerónimo también dice que eran dos, que la primera tuvo en su exilio su martirio, y la segunda fue mártir “de sangre” pero esto lo toma de Eusebio (que las hizo dos, siendo una sola) y de las poco confiables Actas de Nereo y Aquiles.

La segunda Santa Flavia (en la imagen) es aún más desconocida, y aunque se le dotó de una historia, es falsa. Según esta “historia” sería hermana de San Plácido, mártir junto él y otros hermanos y compañeros:

De Plácido lo único que sabemos es que nació en 515 y desde los siete años se convirtió en discípulo de San Benito de Nursia (21 de marzo y 11 de julio). En una ocasión se cayó al agua y San Mauro (5 de octubre), compañero suyo, lo salvó, caminando sobre las aguas, por su obediencia a Benito, que lo envió a salvarlo. Hasta aquí es lo que se sabe de Plácido, ninguna crónica, carta, historia de la Orden habla de él. Lo mismo fue un santo, que un buen monje, que se salió de la Orden y acabó sus días de otra manera. Una invención lo haría mártir en Sicilia, junto a sus supuestos hermanos Eutiquio, Victorino y Flavia; así como treinta más. Esta misma historia (entre comillas, claro) dice que fueron martirizados por los sarracenos, por negarse a renegar de Cristo. Como toda leyenda, tiene su origen en algo cierto: En Messina, Sicilia, fueron hallados unos cuerpos de mártires con esos nombres, o sea, sí que hay una Flavia mártir, pero no tiene nada que ver con Plácido el de Benito.

Se desmiente fácilmente este invento porque los sarracenos no llegaron hasta Sicilia hasta el 832, por lo que Plácido y Flavia tendrían que haber tenido más de 300 años si él había nacido en el 515!!!. Por otro lado, los cuerpos hallados en Messina tenían su lacrimatorium (el vaso con sangre, tierra o paños ensangrentados, testimonio de martirio), por tanto ¡paradójicamente! esto nos habla de cuerpos mucho más antiguos que el siglo VI. Simplemente, lo que se hizo fue identificar a unos mártires del martirologio propio de Sicilia, con el único Pácido santo conocido: el de San Benito, cuando en realidad eran santos más antiguos. Así, el Plácido de Messina, desconocido, ganó historicidad identificándolo con el Plácido de Subiaco que, a su vez, completaba su vida. Y todos felices y comieron perdices.

Hasta hace muy poco el Martirologio Romano decía el 5 de octubre (fiesta de Santos Plácido y Mauro): "En Messina, en Sicilia, el nacimiento para el cielo de San Plácido, monje, discípulo de S. Benito, abad, y de los santos Eutiquio y Victorino, sus hermanos, de santa Flavia, virgen, su hermana, y de los santos Donato, Firmatus, Diácono, Fausto, y otros treinta monjes, todos mártires, que fueron masacrados por Cristo por el pirata Massucha en el 541 A.D". Pero ya no es así. Ahora sólo se menciona a Plácido como discípulo de Benito.

Además, en la iglesia de San Juan Evangelista de Clinton (Mississipi, USA) está el cuerpo y la sangre de una tal Santa Flavia Domitila, mártir de las catacumbas. Lo más probable es que el nombre se lo hayan puesto por ponerle uno, porque no hay lápida. No tenemos más referencias de día de fiesta ni vida o martirio, al ser un corposanto.

Ahora, considerando que la existencia de la Flavia Domitila es real y es tenida como mártir; y que la Flavia de Messina, aún siendo desconocida, es una mártir real, te pongo aquí las oraciones que recoge el misal romano para los mártires. No es oración propia, pero te sirve igual, simplemente sustituyes “san” por “santa” y “N”, por “Flavia”, como se hace en las misas comunes:

Dios todopoderoso y lleno de misericordia que concediste al mártir san N. superar los tormentos de su pasión, protege con tu bondad a quienes celebramos el aniversario de su triunfo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Dios todopoderoso y eterno, que diste a san N. la gracia de luchar hasta la muerte por practicar la justicia; concede que, en virtud de sus ruegos, podamos soportar por tu amor todas las adversidades y caminar con valentía hacia ti, que eres la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Señor y Dios nuestro, tú hiciste más bella a la Iglesia con la victoria del mártir san N.; concédenos bondadosamente que, así como él imitó a Cristo en su pasión y muerte, también nosotros, siguiendo sus pasos, podamos alcanzar la felicidad eterna. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

La Virgen de la Caridad, sus primeros milagros

La Virgen de la Caridad, sus primeros milagros

Continuando con una serie de artículos relacionados con esta advocación mariana, patrona de Cuba, paso a relatar los primeros milagros reconocidos a esta imagen. Hay que señalar, porque es importante, que están relatados por una de las personas agraciadas con el hallazgo, o sea, que son de primera mano. El documento original, jurado y firmado convenientemente en 1687, se creía perdido, pero fue hallado en el Archivo de Indias, donde se conserva actualmente. De todas las advocaciones marianas que conozco, es de las pocas que consta con tal documento, pues en la gran mayoría de invenciones de imágenes o no hay documento alguno, o son copias o historias tardías. Dicho esto, dejo hablar a Juan Moreno, en un resumen:

...la pusieron en un altar en la Iglesia Parroquial del lugar donde tenían esta Divina Señora de la Caridad, mientras le hacían una ermita y deseando fuese en parte de su santísimo agrado le encomendaron al Espíritu Santo y para ello le hicieron una fiesta de Misa cantada y sermón, y discurriendo hacer la Santa Ermita encima de una loma que llaman la cantera, se vieron tres luces arriba del terreno de la Mina, en derecho de las fuentes. Dichas luces aparecieron y vieron por tres noches continuas con admiración de todos, y luego desaparecían. Y por este milagro eligieron el lugar donde se veían las luces, para la ermita y Santa Casa de la Divina Señora de la Caridad que hoy está en dicho cerro...

... son muchos los milagros que ha hecho y hace cada día esta Divina Señora; que hoy está en su Santa Casa como dos cuadras más al este de donde se hizo la primera casa sobre dicho cerro de la Mina , la cual se retiró por estar el terreno más capaz, porque en el de la primera casa estaba muy inmediato a la mina y arriesgado, como se vio que estando el hermano Matías de Olivera, que servía a la Virgen de la Caridad , arrimado a una cerca de palos que guarnecía la parte de la Mina a librar del peligro a los que viniesen a la primera casa, se despidió la cerca y cayó dicho hermano Matías de Olivera en dicha mina que es profunda y como sigue con el riesgo de que si alguno cae parece imposible escapar con la vida. Y al caer estaba una mata de magüey en aquella parte de la Mina , a las voces que daba acudió la gente del lugar, y le vieron asido a una penca de magüey, y de la dicha mata, estaba llamando a la Virgen Santísima de la Caridad y le sacaron echándole unas sogas de que se agarró y sólo por la providencia de esta Divina Señora pudo mantenerse en dicha penca de magüey siendo tan pequeña y dicho Matías de Olivera hombre corpulento, el cual dando muchas gracias a Nuestra Señora de la Caridad decía que así que se despidió la cerca, llamó a esta Divina Señora, y se halló en el aire mantenido en dicha penca de magüey...

...habiendo faltado la manteca para la lámpara, que sólo había la que estaba en dicha lámpara que era muy poca, yendo dicho hermano [Matías de Olivera] a reconocer dicha lámpara la halló llena de aceite, y se vio que duró dicho aceite dos días continuos hasta que vino manteca que se estaba aguardando de fuera del lugar...

...dos veces halló el hermano Matías de Olivera a esta Divina Señora de la Caridad no estar en su altar izquierdo, venía la hallaba todos los vestidos mojados, y oían los que estaban en el trabajo de la Mina que dicho Hermano decía: ¿De dónde venís Señora? ¿Cómo me dejáis aquí solo? ¿Por qué ensuciáis los vestidos si sabéis que no tenéis otros, ni dineros con qué comprarlos? ¿Cómo los traéis mojados? ¿De adónde venís mojada? Y que esto fue tan patente que se repartieron los vestidos en reliquias...

...en una ocasión fue tan grande la seca que hubo que se secó el río que pasa por medio de este lugar, y la fuente que nunca se seca se secó aquella vez, y pasaron mucho trabajo, yendo más de tres cuartos de legua a buscar el agua se dispuso hacer una rogativa a la Madre de Dios de la Caridad bajándola de su Santa Casa a la Iglesia Parroquial de este lugar y sacando a esta Divina Señora de su Santa Casa que habría caminado como dos leguas se levantó un gran viento y comenzó a llover tanto que volvieron a la Santa Casa y pusieron en su altar a la Virgen Santísima , y en un instante creció el río y cesó la seca...

...Siendo los milagros que esta Divina Señora hace muchos, siendo la manteca de su lámpara general remedio para todas las dolencias, y que por muerte del Hermano Matías de Olivera, de allí a algunos días entró el hermano Melchor de los Remedios, el cual invocaba a la Virgen Santísima Señora Nuestra de la Caridad y Remedios, y así le llamarían en todas sus necesidades y en su Santísimo Rosario que rezan todas las tardes en su Santa Casa, le invocan Virgen Santísima, María Madre de Dios y Señora de la Caridad y Remedios todo lo cual es la verdad, y así lo afirma como cristiano...