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Tus preguntas sobre los Santos

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (VII)

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (VII)

“A la vista de este nuevo milagro, muchos se convirtieron, y la gente empezó a cambiar de vida y tomar el camino de la Fe en Jesucristo. Temiendo serias consecuencias, el tirano ordenó que fuera decapitada sin más demora. Es así como mi alma voló triunfante y gloriosa al Cielo, para recibir de mi Esposo Jesús la corona de la virginidad que para preservarla me había costado sufrir varios martirios. Esto ocurrió el 10 de Agosto, era un viernes a las tres y media de la tarde. Por lo tanto, como ya te lo he contado, el Altísimo quiso que mi traslado a Mugnano se realizara en este día, con tantas señales de la ayuda del cielo, que Él quería que fueran conocidas de ahora en adelante".
Hasta aquí es donde llega el texto de las supuestas revelaciones de la mártir a Sor María Luisa de Jesús. Por fin se acaban los tormentos y llega la muerte por decapitación, que era el fin más probable y frecuente de todos los mártires. En alguna otra versión de la leyenda –no lo olvidemos, no hay un texto unitario y “oficial”, de modo que eso le resta aún más credibilidad – se especifica que Filomena fue decapitada con un hacha, lo cual está muy bien indicarlo, ya que pocos saben que las espadas con las que suelen aparecer los mártires (ver imagen adjunta) son espadas cristianas medievales, en nada parecidas a las espadas romanas, que no servían para decapitar, por lo cual siempre se empleaba un hacha. Este pasaje es el que más se aproxima a la realidad, puesto que Filomena es mártir y como tal es muy probable que muriese así, por la presencia del vaso de sangre junto a sus restos.

Más detalles: es hermoso hablar de corona de virginidad preservada, pero la dura realidad es que en Roma las vírgenes no podían ser ejecutadas ni torturadas, por lo que se ponía fin a esta virginidad antes de comenzar el proceso. Ya hemos hablado otras veces de esto, no insistiré más en ello. Por otra parte, la precisión de la fecha, día, mes y hora, es risible; ya que el calendario que actualmente usamos ha sufrido diversos desfases y alteraciones desde época antigua, por lo tanto, las fechas no coincidirían respecto el cómputo de aquella época. Además, hacer coincidir precisamente el día del martirio, con el del traslado de sus reliquias, es un tejemaneje habitual a última hora que hemos visto en muchos otros casos. Este tipo de efemérides también se ven alteradas con el transcurrir de los siglos y el cambio del cómputo del calendario. Digamos, simplemente, que escogieron colocar el día del martirio el mismo que el de la traslación de las reliquias, a falta de datación en la lápida. Y además, no olvidemos que el día y la hora es puramente simbólica: viernes, tres y media de la tarde, apenas media hora después de la tradicional hora de la muerte de Jesucristo en la cruz.

En general, podemos concluir que:

1.- La leyenda de Santa Filomena es una construcción del siglo XIX y no procede en modo alguno de “revelaciones” auténticas y privadas, como se ha pretendido mostrar. No quiero decir con esto que Sor María Luisa de Jesús, o quien esté detrás de esta construcción, tuviera malas intenciones o pretendiera el engaño cuando lo redactó: no cabe duda de que sus intenciones eran buenas y debió creer justificado promover el culto y la piedad de la Santa elaborando una leyenda para la misma, para la cual se sirvió de dos fuentes básicas:

a) Los símbolos de la lápida de Santa Filomena, interpretados según convenía para la sucesión de supuestos tormentos.
b) Los tradicionales relatos legendarios de las vírgenes y mártires, presentes en la hagiografía cristiana desde la edad tardoantigua, y de gran éxito durante la Edad Media.

2.- La leyenda de Santa Filomena recibió el imprimatur de la Santa Sede única y exclusivamente porque no contenía nada contrario a la fe, pero en modo alguno obligaba a ningún creyente a creer en ella, ni aventuraba que fuese en algo verosímil a nivel histórico. Dicho relato responde a deseos piadosos y de lectura puramente devocional, pero no es un relato válido como fuente histórica ni es un elemento indispensable creen en él para tener devoción a la Santa. Por tanto, quien dice que hay que creer en las revelaciones para creer en Santa Filomena, se equivoca. Y aún se equivoca más quien pretende augurar castigos divinos por no creer en algo que ni la Iglesia te obliga a creer.

3.- La leyenda de Santa Filomena ha difundo numerosos errores históricos, etimológicos e iconográficos de una gravedad vergonzosa para el siglo en que se elaboró, y para nuestro presente siglo, en el que se sigue difundiendo. Ni el nombre de la Santa es lo que dicen que es, ni los símbolos de la lápida representan necesariamente todas esas torturas, ni por tanto, deberían representarse como instrumentos de martirio en la iconografía de la Santa.

4.- Por último, y si todo esto no fuera suficiente para desacreditar la veracidad histórica de este relato y demostrar la no necesidad de los devotos de Santa Filomena de seguir atándose a semejante “cuento de Calleja”; decir que las recientes investigaciones sobre los restos de la Santa, realizadas en 2005, atestiguan que se pueden datar en el año 202 d.C…. es decir, más de cien años antes de la datación tradicional, y mucho antes de que el mismo Diocleciano llegase al poder; sin que esto altere para nada las consideraciones históricas de las provincias romanas que ya he indicado. Los interesados pueden dirigirse a Monseñor Braschi, rector del Santuario de Santa Filomena, pues ha sido él mismo quien ha divulgado este nuevo dato.

Finalmente, sólo recordar que desde este blog y por parte de sus autores jamás se ha dicho que Santa Filomena sea una santa inexistente. En absoluto. Reconocemos la existencia y veracidad histórica de Santa Filomena, virgen y mártir de las catacumbas, cuyo cuerpo fue hallado con todos los indicios de un martirio. Nadie, absolutamente nadie, está obligado a creer nada más que esto, pues es lo único que puede demostrarse. Y por tanto, no nos va a venir ningún castigo divino por no creer en unos datos que –con perdón- son un insulto a todos los historiadores, arqueólogos, paleógrafos, filólogos clásicos e iconógrafos que han invertido su talento y sus vidas enteras en que tengamos un legado cultural decente sobre la Antigüedad cristiana que transmitir a nuestros hijos.

Meldelen

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (VI)

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (VI)

“El tirano, furioso y desesperado, gritó que todo era magia y hechicería, y más obstinado que el Faraón con Moisés, ordenó que fuera atravesada por flechas y arrastrada por todas las calles de Roma. Pero cuando me vió atravesada por las saetas, desfalleciendo y muriendo me lanzó cruelmente a prisión, para que muriera desamparada sin ningún auxilio.”
No sé si en época de Diocleciano las comunidades cristianas tendrían noticia del relato de Faraón y Moisés, que es tradición del pueblo hebreo. En cualquier caso, es más probable que primero la arrastrara por las calles de Roma y luego la hiciera flechar, no al revés, pero dado que es un relato construido, tampoco tiene mayor importancia. El flechamiento sí es un tormento documentado en la Antigüedad, del cual podemos mencionar diversos casos: San Sebastián, el más conocido, pero también Santa Cristina, San Cristóbal, Santa Irene, etc… de nuevo la mano escritora cae en el error de suponer que una persona moribunda sería lanzada a prisión, ya dijimos en el artículo anterior que esto está fuera de toda lógica y del sentido práctico romano –y de cualquier otra nación-.

“A la mañana siguiente, esperando encontrarme sin vida, ya que me había visto en pésimo estado, quedó estupefacto al encontrarme sonrosada y alabando a Dios con salmos y cantos, como si nada hubiera pasado. En la noche, el Dios Todopoderoso me había dado un dulce sueño, y había mandado a un ángel para que sanara mi cuerpo, untándolo con un fragante ungüento, no dejando ninguna huella de las heridas. Por el mucho amor que tenía a Jesús, había deseado tener mil vidas para ofrecérselas... una sóla vida me parecía poco... y estaba feliz de sufrir en unión con Él. Por eso fui preservada tantas veces de la muerte y sufrí varias torturas.”
Esto es también muy propio de los relatos de martirio. La hermosa virgen es torturada hasta que su cuerpo inspira más lástima y repugnancia que deseo, y es arrojada al cárcel en tal estado para que las ratas den cuenta de ellas. Por la noche, es consolada y curada por un evento celestial, y al amanecer está tan sana y hermosa como en sus mejores días. Lo tenemos presente desde las leyendas tardoantiguas y es algo muy común en los relatos hagiográficos que compiló Jacopo Della Voragine en su Leyenda Áurea. Y desde luego, la explicación de por qué se prolonga tanto un martirio, por intervención divina, es también vieja como la tos: para mayor gloria del mártir, de Jesucristo que sufre en unión con Él, y para iluminación y conversión de todos los presentes.

"Esta vez, el Emperador sintiéndose burlado e impotente, entró en tal furia, que ordenó me dispararan con flechas hasta que muriera. Los arqueros doblaron sus arcos, pero las flechas no podían moverse. El tirano me maldijo, acusándome de ser una bruja. Pensando que con el fuego, la hechicería sería neutralizada, ordenó que las flechas fueran calentadas al rojo vivo en la caldera. De nuevo, mi Esposo me salvó de éste tormento. Tuve un rapto de éxtasis. Las flechas que iban hacia mi cuerpo se devolvieron hacia los arqueros, y seis de ellos fueron atravesados y murieron."
En esta ocasión el malvado Augusto ya no espera atormentarla sólo un poco, sino acabar con ella de inmediato. Pero las flechas se quedan paralizadas en los arcos por intervención divina. Sospechando algo de brujería, se procede a calentarlas al rojo vivo. Esto está bastante conseguido, porque el fuego exorciza y purifica ya en la piedad pagana, algo que pasaría luego a la cristiana, y al calentar el metal de espera que la brujería que la impregna salga de él. Pero de nuevo se opera un milagro y las flechas vuelven por donde habían venido, clavándose en las que las habían disparado. Esto tampoco es nuevo: ya se ve en el relato del martirio de San Cristóbal, quien condenado al asaeteamiento, vio cómo las flechas dirigidas contra él se volvían contra sus agresores, y una llegaba a clavarse en el ojo del magistrado que le había condenado.

De nuevo tenemos que decir que la única realidad del pasaje es ésta: se incluyeron dos escenas de flechamiento en el relato del martirio de Filomena única y exclusivamente porque en la lápida de su loculus aparecen representadas tres flechas, que son perfectamente identificables como tales. Dos de ellas tienen el remate emplumado, la tercera, que está en el centro, carece de él. Por eso se ha especulado en que tal vez este tercer símbolo no sea una flecha, sino una lanza: incluso hay quien dice, sin citar sus fuentes, que en el momento de examinar los restos de la mártir pudieron observar daños serios en la caja torácica que hicieron pensar que había sido alanceada. Esto no se puede comprobar porque hasta la fecha, Monseñor Braschi, rector del Santuario de Santa Filomena en Mugnano, donde se veneran sus restos, no ha facilitado a nadie el informe científico resultante de un estudio definitivo de los restos realizado en 2005. Algo me hace pensar que la observación de las costillas rotas por una lanza sea algo aventurada, porque no consta en la leyenda ningún alanceamiento ni ha quedado reflejado en la iconografía de la Santa, que siempre sostiene tres flechas (ver imagen), y no dos flechas y una lanza.

Ahora bien, ¿cuál es el significado auténtico de las flechas? Está claro que son flechas, pero, ¿qué simbolizan? ¿Son realmente instrumentos martiriales? ¿Son realmente dos flechas y una lanza, o son tres flechas? No existiendo una explicación alternativa, es posible que sí tuvieran que ser aceptados como tales, pero no deja de ser un caso extraordinario.

Meldelen

Santos Bonoso y Maximiano, su leyenda

Santos Bonoso y Maximiano, su leyenda

Santos Bonoso y Maximiano (21 de Agosto)
De la historia de estos dos santos mártires hay dos versiones, he podido recabar la información de entre mis libros y sobre todo de la pagina web de la localidad de Arjona (entre otras).

Son patrones de Arjona (Jaén) y el lugar de su martirio la primera versión lo señala en Antioquia (Siria). Se cree que eran soldados del emperador Juliano el Apóstata y que encarcelados por pertenecer a la religión cristiana, el emperador como acto de bondad les envió pan empaquetado y sellado con lacre en el que figuraba el escudo del Apóstata. Sabiendo de donde procedía la comida la rechazaron, lo que supuso su posterior martirio en el año 363.

La otra versión  los convierte en hermanos de 20 (Bonoso) y 18 (Maximiano) años y sufriendo el martirio durante la persecución del emperador Diocleciano en el año 308, siendo prefecto de la Península Ibérica Publio Daciano.

El hallazgo de las reliquias es bastante extenso, lo resumiré contando que desde el año 1612 a 1616 (posteriormente también) empezaron a manifestarse sucesos sobrenaturales en la localidad de Arjona: luces, ruidos, apariciones, cruces luminiscentes, etc., hicieron acto de presencia.

Uno de los sucesos tuvo como protagonistas a Juan Muñoz, vecino de Andújar y al prior de San Martín de Arjona: En 1616, encontrándose en Arjona Juan Muñoz, sobre las 11 de la noche oyó tres golpes de una esquila, entre las torres Mocha y la del reloj; le parecieron los sones de la campanilla que anunciaba el Santo Viatico. Divisó una luz y se descubrió la cabeza para esperar el paso del Santísimo, pero nadie pasó. Lo tuvo por cosa de duendes y al día siguiente fue a confesarse al prior de San Martín, que le prometió acompañarlo al día siguiente al lugar del suceso.

Así fue, como a las once de la noche y ya presentes en el mismo lugar (entre las dos torres) se oyó el tañido de la campanilla, apareciéndose un niño de unos doce años con hábito de fraile. El prior, asustado, sacó su espada y dirigiéndose al niño dijo:

- "Si eres cosa del otro mundo di lo que vienes a buscar de nosotros"
A lo que el niño respondió: - "No es tiempo"- desvaneciéndose en el aire acto seguido.

Tras los numerosos fenómenos que se sucedieron emprendieron al fin la búsqueda de los restos mortales de los santos y sus compañeros, de los que el Cabildo dijo que fueron martirizados en tiempos de los romanos. Al fin, salen a la luz restos humanos que el pueblo da por hecho que son los de los dos hermanos martirizados.

No cesaron las excavaciones y se hallaron pruebas de una antigua matanza: instrumentos de tortura, cráneos claveteados, huesos taladrados... y el hallazgo de una moneda con la inscripcion "Supertitione Christian.Deleta /Municipi Albense Urgavonense" (La supersticion cristiana fue destruida (en/el) municipio de Alba Urgabonense), que no dejaba lugar a muchas dudas. Alba Urgabonense (municipio romano) que corresponde según el criterio de la mayor parte de historiógrafos con la actual Arjona.

Comento a  continuación lo más destacado de las fiestas de agosto, dedicadas a los santos llamadas "Fiestasantos".

Día 11- "La campanica turron". Repique de la campana del Santuario de los Santos que anuncia el inicio de las fiestas. Todos los días se repite a la misma hora y congrega a los más pequeños que recogen los caramelos lanzados desde el campanario.

Día 19- "La Luminaria". Procesión en la que los niños portan farolillos vegetales y conmemoran las misteriosas luces vistas en 1628. Tras al procesión se realiza la quema de Daciano (muñeco que representa al gobernador romano que en el año 308 ordenó el martirio de los Santos).

Día 21- Procesión de los Santos.

Día 22- Traslado de las reliquias al Santuario.

Vicente Abel Moreno Rubio

Pues con este artículo e imágenes de su propiedad se inicia Abel, un lector y ahora colaborador del blog. Espero que sean mucho más articulos interesantes los uqe nos dejes leer, Abel.

Ramón

Santa Potenciana: una aproximación histórica (III)

Santa Potenciana: una aproximación histórica (III)

"Otra aclaración que consideramos oportuno destacar en este intento de aproximación histórica a Santa Potenciana es el supuesto martirio por emparedamiento que le ha sido atribuido en los últimos años en alguna publicación, con más ingenua intención piadosa que razonable argumentación histórica. Algún testigo declarante en el proceso manifiesta haber oído que vivió emparedada en un aposento anexo a la iglesia, pero ninguno hace constar que fuera tradición que tal emparedamiento fuera forzoso ni que sufriera tortura o emparedamiento por castigo alguno ni persecución religiosa. Ninguno de los historiadores sobre Santa Potenciana considerados canónicos menciona tal eventualidad. Ni Acuña del Adarve en su Memorial, ni el obispo Moscoso en el acta autorizando el culto, ni Jimena Jurado en el oficio latino que compuso para su rezo, “Officium santae Potentianae Virginis Villanovae Illiturgitanae Diócesis Gienensis in Hispania Baethica”, hacen alusión a ningún martirio. El rezo que se le asignó fue de “communi virginum non martyrum”; todo lo demás ha sido añadido innecesario, que más desvirtúa la historia que abunda en mayor gloria de la Santa local.

El contexto barroco del siglo XVII en que tiene lugar la oficialización del culto a Santa Potenciana impregna todo el proceso; la euforia vindicatoria de santos locales se deja sentir, con más o menos pasión, en los historiadores que trataron, y tratan, estos temas. Por todo ello, a veces, la objetividad y la mesura se resienten, y son inevitables las adherencias efectistas y las distorsiones apasionadas en la interpretación de los hechos históricos. De la misma manera que en la arquitectura y manifestaciones plásticas del arte barroco la profusión de elementos ornamentales tapa la simplicidad elemental de las líneas arquitectónicas, en la historiografía barroca el afán excesivo de aditamentos, con más afán de exorno que de rigor, oscurece más que aclara la realidad histórica.

Así surgieron algunos anacronismos y extrapolaciones históricas que se fueron trasmitiendo de autor en autor y, a nivel popular, de generación en generación. Y lo curioso de todo es que tales mixtificaciones históricas han llegado por inercia hasta nuestros días, y algunos pusilánimes las consideren incuestionables hasta el punto de tachar de irreverentes a quienes las pongan en duda. Como si el hecho de intentar esclarecer estos aditamentos fuese en merma del hecho esencial: la realidad histórica de una santa mujer de Villanueva. Ni antigüedades, ni prosapias remotas, ni torturas, ni martirios necesitaba la fama de virtud y santidad de aquella sencilla mujer… ni mucho menos los parentescos disparatados que a nivel popular se le atribuyen.

A modo de conclusión a este intento de aproximación histórica, podemos decir que Santa Potenciana fue una sencilla mujer que vivió pobremente ejerciendo el oficio de tejedora, haciendo vida eremítica recluida en un aposento junto a la iglesia de los Santos. Vivió y murió con fama de santidad hacia los siglos XV ó XVI y fue enterrada en dicha iglesia. Por sus virtudes mereció el aprecio, respeto y veneración de las gentes de Villanueva y comarca, fue objeto de culto popular y su memoria e invocación reconfortaba a las gentes humildes en sus tribulaciones y enfermedades. Una mujer sencilla, laboriosa y piadosa. Como en todas las cosas auténticas, en esa sencillez creemos que está su grandeza.

La incuria del tiempo y los avatares históricos borraron y oscurecieron los detalles de la vida de esta virtuosa mujer hasta dejarla reducida a indicios. Su memoria, su testimonio de vida y virtud han sido el gran legado espiritual a Villanueva; su mensaje sigue vigente, quizás más vigente que nunca en estos tiempos que corren. La vida austera y humilde, la labor manual callada, el amor a la obra bien hecha, la vida interior de oración, meditación y reflexión sobre la futilidad de la mayoría de las cosas, ponen el contrapunto a la vorágine de esta vida actual, en la que, con frecuencia, se pierden la cabeza y los valores.”

Alonso Medina Arellano.
Villanueva de la Reina, abril de 2009.

Y por mi parte, no me queda sino darle mi más sincera enhorabuena al señor Medina Arellano por su excelente artículo, ante el cual, como se suele decir, me quito el sombrero.

Meldelen

Pues ya somos dos. Es un artículo muy bueno que ha tenido a bien pasarme para ser publicado, lo cual me honra muchísimo. Ojalá los defensores de otros santos tuvieran tanta mesura y objetividad.

Ramón

Beato Isnardo, para la panza

Beato Isnardo, para la panza

Pregunta: Necesito saber donde puedo conseguir la oracion de San Isnardo de Chiampo. gracias por su pronta colaboración

Respuesta: El Beato Isnardo de Chiampo (19 de marzo), que desde muy joven entró en la recién fundada orden de Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto), recibió el hábito del mismo santo, junto al Beato Guala de Bérgamo (2 de septiembre). Era muy gordo, por naturaleza, no por comilón, pues llevaba una vida muy ascética, y esta gordura le impedía esfuerzos físicos, por lo que las predicaciones itinerantes de los primeros dominicos se le hacían verdaderos martirios, que sobrellevaba con fe y alegría. En sus sermones lograba muchas conversiones con su palabra, su ejemplo y sus milagros. Se dice que uno que lo oía predicar dijo: "Es más difícil creer en la santidad de una marsopa como el hermano Isnardo, que creer en que aquel barril saltara por sí mismo sobre mis piernas" y, al punto, el barril se elevó por el aire y le rompió una pierna cayendo sobre él. Fue prior de la convento dominico de Pavía, donde murió en 1244. Comenzó a tributársele culto, pero no fue beatificado nunca, y no fue hasta 1919 en que su culto fue confirmado por la antiguedad del mismo.

Es patron en contra de los dolores de barriga y de los bulímicos, por lo de la gordura, seguramente. La oración que aquí te pongo es del misal romano, de los oficios comunes y que se utiliza para los santos que no tienen oración propia, pues no poseo en Propio de la Orden Dominica, donde tal vez sí tenga oración propia:

Dios todopoderoso y eterno, que santificaste este día con la fiesta del Beato Isnardo, concédenos conservar aquella fe que él predicó con celo infatigable y dar testimonio de ella con las obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

Gracias a Harold Toledo, que buscó la información y el patronato.

Santa Bárbara: estatus y reliquias

Santa Bárbara: estatus y reliquias

(Esta consulta se desarrolló como un diálogo, de modo que así lo reproduzco).

Comentario: Santa Bárbara siempre ha sido mi preferida de toda la corte celestial. Ella me cuida mucho y me ha hecho muchos milagros, entonces por eso le digo mi Santa Patrona. Aunque mitológica y como la quieran llamar los modernistas, ¡es mi Santa! :) Estados Unidos

Respuesta: Santa Bárbara, virgen y mártir de Nicomedia en Asia Menor, conmemorada el 4 de diciembre, no es en absoluto una santa mitológica. Es una santa real, cuya existencia histórica está fuera de toda duda, después de que la Sociedad de los Bolandistas, los más prestigiosos investigadores en hagiografía, determinaran la veracidad de su existencia a través de la antigüedad de su culto y de sus reliquias. A pesar de ello fue retirada del calendario oficial romano en 1960 junto con una serie de santos considerados de dudosa existencia histórica. Es evidente que se han cometido errores en esta gestión, en principio bienintencionada, porque hemos visto rectificaciones de la misma, como el caso de Santa Catalina mártir, retirada en 1960 y devuelta al calendario en 2005.

Comentario: Ignoraba yo toda aquella información...aun así siempre la he querido muchísimo y me da mucho gusto el saber que existan datos historicos sobre ella. Lo unico que he leido de ella es el relato que se encuentra en el libro de santos de Jacopo de Voragine. Por cierto nunca la he creído mitológica en realidad, eso lo dije con tono de burla/sarcasmo/coraje en referencia a que los modernistas quieran descanonizar o llamar mitológicos a todos los santos que puedan, sobre todo cualquier santo cuya historia sea un poco dificil de creer. Ya lograron destruir la Santa Misa.

Respuesta: Los datos históricos fehacientes sobre Santa Bárbara se encuentran en la Bibliotheca Sanctorum, obra fundamental de los Bolandistas, que por desgracia se trata de una publicación extensa y carísima, de modo que sólo unos pocos privilegiados tienen acceso a ella (ya quisiera yo ser una de ellos…). En cuanto a la Leyenda Áurea de Jacopo Della Voragine, que citas, es una obra amena y entretenida para conocer leyendas de santos, pero en modo alguno es una fuente histórica: únicamente es respetable en cuanto a antigüedad y por el rico bagaje cultural que compiló Della Voragine, pero no debe tomarse en serio más allá de esto.

Por otra parte, no sé muy bien a quién te refieres con “modernistas”, quizás hagas referencia a las nuevas corrientes surgidas tras el Concilio Vaticano II. La retirada de los santos de dudosa existencia histórica, como digo, fue bienintencionada, pero equivocada e injusta respecto a algunos santos, como por ejemplo, Santa Catalina mártir, Santa Apolonia, y desde luego, Santa Bárbara. Ninguna de las tres es “de dudosa existencia histórica”. Quien pasa el filtro de los Bolandistas, supera la última de las barreras. Con esto no digo que sean infalibles: sólo digo que no hay quien investigue más y mejor que ellos.
Por otra parte, ningún santo se descanoniza, el culto puede seguir en ámbito local o privado. Y respecto a lo de destruir la Santa Misa, creo que más podría contribuir Ramón en eso que yo, que no le veo nada malo a la misa de ahora.

Comentario: Por cierto ¿en dónde se veneran las reliquias de mi Santita?

Respuesta: Aquí he tenido que recurrir a la cortesía de mi buen amigo Antonio Barrero, experto en reliquias de santos. Él es quien me ha facilitado la lista de los lugares donde se veneran reliquias de Santa Bárbara:

Burano (Venezia): parte del cuerpo.
Rieti (Italia): sarcófago con reliquias
Mantova (Italia): presunto cráneo
Montecatini (Italia): "parte del cráneo"
Piacenza (Italia): "reliquias"
Sevilla (España): "parte del cráneo"
Pamplona (España): "reliquias"
Paternò (Catania): reliquias
Kiev (Ucrania): parte del cuerpo
Old Cairo (Egipto): reliquias
Ravello (Salerno): reliquias (creo que del cráneo)
Roma (Italia): "parte del cráneo"
Braine le Comte (Bélgica): reliquias.
Lviv (Ucrania): reliquias.
Mechelen (Bélgica): reliquias
Dignano (Croacia): pie incorrupto (en la imagen)

Con todo, Antonio me advierte que todas no son auténticas, sino que pasa lo que a otros santos: si se juntaran sus reliquias, aparecerían varios cuerpos y varias cabezas. Las más verosímiles son las de Burano, Rieti, Dignano y de Kiev.

Comentario: (viendo la fotografía del pie, que también es cortesía de Antonio Barrero) WOW, que reliquia, válgame. ¡El pie sagrado de mi santita! La verdád no pense que existieran ya reliquias suyas. Gracias. Ademas gracias por cualquiera información al respeto, te agradezco muchísimo que me ayudes a saber mas de mi santita querida.

Respuesta: De nada, es un placer ayudar. Para eso estamos aquí.

Meldelen

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (V)

Comentario a la leyenda de Santa Filomena (V)

"Al día siguiente, el Emperador ordenó que la doncella compareciese en su presencia; Filomena heróica y sonriente, apareció tranquila ante el tirano. Cuando el Emperador vio que habían desaparecido las huellas de los azotes, quedó pasmado. Al verla con perfecta salud y con la misma belleza que lo había obsesionado, trató de hacerle creer que debía este favor a Júpiter, su falso dios, que la había curado porque su destino era ser la esposa del Emperador. Le habló en estos términos:

-"Tu juventud y hermosura me inspiran lástima; Júpiter es clemente contigo; renuncia a tus pasados errores y ven conmigo a compartir el solio real".
-"Nunca, nunca -contestó Filomena- Mi Dios quiere que sólo a Él pertenezca".
-"Te arrepentirás".
-"Conquistaré las bendiciones del Cielo con los tormentos de la Tierra".
-"Morirás hoy mismo".
-"Reviviré a eterna vida, en el seno de Dios".
-"Pero, ¿te olvidas de tus padres, desdichada?"-, prorrumpe al fin el tirano, no sabiendo como vencer tan firme resistencia.

La joven vaciló un momento, pensando en aquellos ancianos cargados de años y pesadumbres. El recuerdo de los días felices vividos con sus padres la sobrecogió un instante, sólo un instante, por la gracia de Dios, recuperó su serenidad y contestó con voz tranquila:

-"Dios les dará consuelo y resignación; yo muero contenta, fiel al celestial Esposo, que mi corazón ha elegido".
-"¡Calla, calla, no blasfemes! Sacrifica a los dioses y quedas perdonada".
Entonces el emperador, cogió de la mano a la cristiana y la condujo frente a la estatua de Júpiter, pero ella se cubrió la cara para no ver al ídolo, diciéndole:
-"Es inútil, yo sólo rindo culto a mi dios; sus falsos dioses no tardarán en caer de los altares".

Estas palabras provocaron un tumulto entre los presentes, el Emperador lívido de cólera, sin comprender cómo podía soportar tantas pruebas y sufrimientos, soltó la mano de la jóven y volviéndose a sus servidores ordenó en voz breve y severa que atada a un ancla de hierro al cuello, fuese tirada al río Tíber."

Lo primero que llama la atención en este pasaje es que se abandona el estilo en primera persona, en el cual Filomena parecía hablar por sí misma, para sustituirlo por una tercera persona de tipo narrador omnisciente, como si fuera un observador  el que relatara esto. Además, es un pasaje que no está presente en muchas versiones de la misma leyenda. ¿Lo añadió una mano ajena a la de Sor María Luisa Jesús? ¿Es un despiste de la religiosa, que cambió de persona narrativa sin darse cuenta? En cualquier caso, eso resta todavía más credibilidad al relato en sí.

En cuanto a los hechos descritos aquí: el pasaje del ancla y el río Tíber es uno de los más espinosos del tema. Los defensores de la veracidad de las revelaciones afirman que en modo alguno es inverosímil que Filomena fuese lanzada a las aguas con un ancla el cuello, y se apoyan en el caso de San Clemente, pontífice y mártir, quien fue lanzado al mar con un ancla para hacer peso. Sí, pero no. Un solo caso no prueba la veracidad de otro, y además no tienen otro caso en qué apoyarse. Clemente fue lanzado al mar con un ancla, y esto es posible, pero no por ese caso habría que sentar una norma. Para empezar, sí es cierto que algunos cristianos fueron arrojados a las aguas con pesos para hacerlos hundirse, pero casi siempre fue al mar, y esto tiene un componente religioso desde la piedad pagana: el agua de mar es por sí misma agua sagrada, la sal que contiene purifica, por tanto, al arrojar a un cristiano al mar, juzgaban que el salitre purificaría su blasfemia contra los dioses.

Segundo aspecto a tener en cuenta: nunca usaban anclas. El ancla es un objeto funcional, útil, que tiene un importante papel en el fondeo de las naves. No se invierte el esfuerzo de fabricar un ancla para luego usarla para hundir cristianos. Si se usó un ancla con Clemente, es probable que fuese un objeto muy usado y a desechar. Fuera de este caso, excepción que confirma la regla, lo que nos dicen los relatos de los mártires es que usaban otros tipos de peso menos caros que las anclas: pedruscos, fragmentos de piedra de molino. Y aquí si hay infinidad de casos para documentarlo: Santa Cristina, San Vicente, Santa Teodosia, etc…

Tercer aspecto a tener en cuenta: jamás, jamás, un juez pudo haber dado orden de arrojar alguien al Tíber. Tengo mis dudas de que se autorizara a arrojar a alguien que no fuese al mar. El agua dulce es vital para el riego de los campos y la alimentación de las personas, ¡y es demencial pensar que dieran orden de contaminarla voluntariamente con un futuro cadáver! La civilización que construyó acueductos altísimos y cerrados para evitar la contaminación del agua dulce, en modo alguno dispondría arrojar cuerpos humanos a ella. Cierto es que éste no es el caso del Tíber, cuya agua no se podía consumir. En algunas revueltas populares contra los cristianos, cierto que algunos acabaron en el agua, pero esto era más consecuencia de venganzas personales y enfrentamientos puntuales que por orden de ningún magistrado. Por ejemplo, Santa Beatriz, quien fue estrangulada y arrojada al río para poder incautarse los bienes que había heredado de sus hermanos Simplicio y Faustino, recientemente martirizados.

Sin embargo, aun cuando no potable, el río Tíber era comercial, navegable, los barcos mercantes fluviales remontaban desde el puerto de Ostia hasta la Insula Tiberina para abastecer los mercados de Roma. Lo último que convenía era dificultar el tráfico comercial llenando el solio del río con cadáveres y anclas o piedras a modo de pesos. Es algo absurdo, que no tiene ningún sentido. Además, que un río contaminado es foco de enfermedades. Por todo esto, el relato de Filomena arrojada al Tíber con un ancla es absurdo, y el caso de San Clemente no sirve en absoluto para justificarlo. Por otra parte, igual de absurda es la representación de verla con el ancla al cuello: el peso de semejante instrumento le habría arrancado la cabeza de cuajo nada más soltarla al agua. Lo que se hacía era atar el cuerpo entero al peso escogido para el hundimiento.

La única realidad de este pasaje es ésta: el episodio del ancla y el río Tíber fue inventado única y exclusivamente basándose en que en la lápida de Santa Filomena aparece representada un ancla. Tosca, pero claramente identificable: es un ancla. Y alguien, muy ingenuamente, o quizá la propia Sor María Luisa de Jesús, simplemente lo identificó con un modo posible de ejecución, apoyándose casi seguro en San Clemente. La realidad es que el ancla es un símbolo persistente en las lápidas de las catacumbas romanas. Cualquiera sabe hoy en día que lo que significa es la esperanza, la virtud teologal en la confianza en una vida ultraterrena, y esperanza simbolizada en la fortaleza y resistencia de un ancla que se queda fijada en el suelo del mar. No es en absoluto un instrumento de suplicio. Y esto es algo que ya se sabía en el momento del hallazgo del loculus de Filomena, lo que hace todavía más inexplicable que pasara a la leyenda y acabara siendo aceptado como instrumento martirial.

"Arrastrada por la corriente y creyendo morir, abracé mi ancla como Jesús abrazó su Cruz. Pero Jesús, mostrando su omnipotencia, para la confusión del tirano y de los idólatras, mandó de nuevo a sus ángeles, para que rompieran la cuerda amarrada a mi cuello. El ancla cayó en las profunidades del Tíber, donde aún permanece cubierta de lodo. Sostenida por las alas de un ángel, fui llevada a la costa, sin que una gota de agua me hubiera mojado. Cuando la gente me vió así, en seguridad y perfectamente seca, esparcieron la noticia, y muchos se convirtieron a la Fe.”

Primero la arrastra la corriente –algo absurdo, con semejante peso debería haberse hundido sin más- y luego es depositada en la orilla sin que se haya mojado un poco. Las contradicciones empiezan a sucederse en el relato. No cabe decir mucho más: otro pasaje milagroso tomado de casi todos los relatos martiriales donde se trata de ahogar a alguien con un peso.

Meldelen

Santa Trahamunda, para los emigrantes

Santa Trahamunda, para los emigrantes

Pregunta: Hola. Felicitaciones por la página. Queria preguntarle por una santa de la que no encuentro absolutamente ninguna referencia,ni en ninguno de mis libros de santos (enciclopedias incluidas) ni en la red. Se trata de Santa Trajamunda o Tramunda (no lo recuerdo bien,es una lástima) creo que es una santa del norte de España, vi una estampa de ella y se la representa con habito (no sé la orden) y con una palmera en la mano (no palma de martirio,sino el gigantesco árbol) Si puede ayudarme se lo agradeceria. ¡Saludos! España

Hola. Gracias por las felicitaciones al blog y tus continuas visitas y comentarios. Formas parte ya de los asiduos y eso me alegra. Me preguntas por Santa Trahamunda de Pontevedra (14 de Noviembre).

Era una religiosa benedictina del monasterio de San Martín, en Galicia, a finales del siglo VIII. La leyenda cuenta que fue raptada por los moros y llevada hasta Córdoba para formar parte del harén del sultán. Como se negó, fue encerrada en un calabozo. Allí estuvo hasta que, la noche de San Juan Bautista, añorando celebrar la fiesta y recordando la piedad y solmemnidad con que se celebraba en su monasterio, se le apareció un ángel que le entregó una rama de palmera. Despertó de suvisión, o sueño, y se vio en un prado, junto al monasterio. Allí mismo plantó la rama de palma, que creció y se hizo una palmera, que dio nombre al sitio "Prado de la Palma". Trahamunda regresó a la vida religiosa y alí murió, su tumba se conserva hasta hoy en el monasterio de San Juan de Poio, donde se le hace fiesta con procesión incluida.

Es considerada patrona de los emigrantes y más aún, de la "morriña" que nos da a los que estamos lejos de la tierra, la familia, los amigos (¡Ay, Santa Trahamunda!...). También es patrona de jardineros, por lo de sembrar y hacer crecer la palmera. También se invoca contra la sordera y dolores de oídos, esto puede ser por una tradición local, ya sabemos, a uno le fue bien invocándola, lo propagó y ya está creado el patronato.