De santos y de animales, otro más

Ardillas: San Columbano de Lexieuil (escondía en los pliegues de su hábito comida para ellas, que jugaban con él).
Caballo: San Gregorio de Tours (en una ocasión llevaba unas reliquias milagrosas y una tormenta amenazaba. El santo sacó las reliquias y la tormenta se deshizo en el acto. Luego dijo que podía haber sucedido por las reliquias o por sus propias virtudes. Inmediatamente su caballo lo lanzó al barro, quedando empapado y las reliquias secas), Santa Ida de Tonnenburg (por la intriga de un sirviente, su marido ordenó fuera arrastrada, atada a la cola de un caballo, pero este no se dejó atrapar y antes se lanzó por un precipicio. De todos modos, la pobre Ida fue metida en un tonel y arrojada por el mismo precipicio, pero sobrevivió), San Andrés Avellino (en una ocasión su caballo se asustó y le arrojó al suelo, pero quedó atado a los estribos, invocó a Santo Domingo de Guzmán y Santo Tomás de Aquino. Al momento dos transeúntes calmaron el caballo y le libraron del estribo, sin sufrir golpe alguno. El siempre pensó que eran Domingo y Tomás), San Cuby de Cornualles (fundó su monasterio en un prado, de un tal Etelic, que se opuso y fue a expulsarlos, pero al llegar su caballo se cayó y murió, a la vez que Etelic se quedó ciego. Lleno de miedo, dio la tierra a los monjes, y el santo revivió su caballo muerto y le restauró la vista), San Willibrordo (en uno de sus viajes soltó su caballos en un prado para que comiera pasto. El propietario de la tierra se opuso, y se llevó el caballo. Willibrordo le pidió disculpas y le ofreció un trago de vino. El hombre se negó diciendo “no beberé, ni acepto tu amista”. Willibrordo le dijo: “bien, si no quieres beber conmigo, no beberás en absoluto”. Al poco tiempo, el hombre fue cogió hidrofobia), Santos Efflam y Honora (Efflam huyó de casa la noche de bodas para hacer vida eremítica. Ella salió en su busca, cruzó el mar en una estera, llegando a Bretaña. Un pescador la halló y le dijo donde estaba el eremita que buscaba. Impresionado con su belleza, se lo contó al señor de la región, que era un lascivo y salió a capturarla. Montó su caballo, pero Honora era más rápida que el caballo (!!!) y llegó a la celda primero, donde Efflam la acogió y la protegió. El caballo al llegar, quedó fijo en el suelo y el nombre no podía moverse.; prometiendo dejarla en paz, quedó libre para irse. Efflam construyó una celda cerca de la suya para Honora, que hizo vida eremítica), Santos Elpidio, Marcelo y Eustoquio, (fueron atados por los pies a las colas de unos caballos salvajes y arrastrados hasta despedazarse), San Auxencio de Bitinia (de joven era el encargado de los caballos del emperador Teodosio).
Cerdos: Santa Isabel de Hungría (cuando fue arrojada de su castillo por sus parientes con sus hijos, sólo la alojaron unos taberneros en una posada, en la pocilga, con los cerdos), San Cesáreo de Terracina (fue martirizado por negarse a sacrificar un cerdo a Apolo), San Joánico de Bitinia (fue porquero antes de monje).
Ciervo: San Kenan (defendió a un ciervo que perseguía el príncipe Tewdrig, y este enfadado se llevó siete de sus bueyes y una vaca. Se presentaron en el monasterio siete ciervos que tiraron del arado).
Dragón: San Tugdual de Tréguier (en Treguier, desalojó a uno de su cueva, que dedicó a San Miguel Arcángel).
Gallina: San Odón de Cluny (un monje que visitaba su monasterio quiso comer y el santo le ofreció un pescado, recordándole que la regla prohibía la carne salvo para los enfermos. Protestó diciendo que llegaba exhausto y viendo corretear unos pollos, mató una gallina con un palo exclamando “Este es mi pez, puesto que las aves y los peces fueron creados el mismo día”. Odón calló y el monje se asó su gallina, al primer bocado se atragantó y murió).
Halcón: San Edmundo de Inglaterra (gustaba de la cetrería y fue asesinado en una cacería).
León: Beato Luis de Turingia (un león que tenía enjaulado en su castillo se soltó, Luis levantó el puño y el león quedó agazapado a sus pies, sin querer moverse de allí. Por cierto, su hija la Beata Gertrudis de Altemberg lleva también un león, a saber si será por esto? Ah, Luis es esposo de Santa Isabel de Hungría).
Lobo: San Edmundo de Inglaterra (En la imagen. Un lobo custodió su cabeza decapitada durante todo un año, hasta que los daneses fueron expulsados de Inglaterra. La misma cabeza habló a los la buscaban llamándoles “Aquí, aquí”), San Columbano Abad (un día, mientras meditaba si la ferocidad humana sería mayor que la animal, se topó con una docena de lobos. Estos le rodearon mansamente y a su vez, le defendieron de una banda de salteadores que minutos después pretendieron matarle).
Oso: San Columbano Abad (expulsó a un oso de la caverna y la convirtió en su celda, otro le dio la piel de un ciervo muerto, para las sandalias de los monjes).
Pájaros: San Columbano Abad (se dejaban acariciar por él).
Paloma: San Tugdual de Tréguier (visitaba Roma cuando había muerto el papa, al entrar a la basílica de San Pedro, una paloma se posó sobre él y fue elegido inmediatamente. Fue papa un año, hasta que San Miguel Arcángel le conminó a regresar a su tierra, que desde entonces las mujeres eran estériles (!!!). Un caballo con alas apareció y se llevó al santo hasta su tierra, a una montaña. Las mujeres volvieron a concebir sin problema alguno. Jo, vaya con las virtudes de este santo).
Pez: San Gwenael Abad (en las noches de invierno, se metía en el estanque de la abadía, y rezaba los siete salmos penitenciales, mientras los peces le hacían compañía), San Godofredo de Amiens (le regalaron un salmón enorme, pero se lo echó al hombro y lo regaló a unos leprosos que pedían limosna), Santa Isabel de Hungría (cuando vivía en su cabaña, en absoluta pobreza, pescaba para sustentarse, siendo heredera del trono de Hungría y dueña de Turingia).
Serpientes: San Maudez (las expulsó de la isla de Enez Glaz).
Sobre dos grupos de mártires

A raíz de ciertos problemas que hemos tenido a la hora de identificar santas de un nombre concreto (Alejandra, Claudia), se me ha encargado hacer este artículo para aclarar un poco el tema respecto a algunas de estas santas que suelen confundirse, y con razón, como veremos.
Las 7 vírgenes mártires de Ancira (18 de mayo):
Sus nombres son Tecusa, Faina, Matrona, Julia, Claudia, Alejandra y Eufrasia. La tradición nos dice que eran siete vírgenes cristianas de Ancira (hoy en día Ankara, capital de Turquía) que habían llegado a edad muy avanzada después de haberse consagrado a Dios en la juventud y haber dedicado su vida a rezos y ayunos. Detenidas durante la persecución de Diocleciano y ante la negativa a sacrificar, fueron desnudadas y exhibidas públicamente, para ser luego entregadas a los soldados. La piadosa leyenda quiere que no llegaran a ser violadas, porque los soldados sintieron vergüenza de afrentar a mujeres ancianas, que les recordaban a sus propias madres. Luego fueron torturadas y finalmente, ahogadas en un lago cercano, al que fueron arrojadas con una piedra en el cuello. Algunos varones cristianos, entre ellos Teódoto, sobrino de Tecusa, extrajeron los cadáveres del lago y les dieron honrosa sepultura, lo que les acarreó a todos ellos la condena a muerte.
Las 9 vírgenes mártires de Amisus (20 de marzo):
Sus nombres son Claudia, Eufrasia, Alejandra, Matrona, Juliana, Eufemia, Teodosia y Derfuta, a la que se añade una novena mujer, de nombre desconocido, que era hermana de ésta última. En la misma época, estas mujeres fueron detenidas en la ciudad de Amisus, Plafagonia (también en la actual Turquía) y presentadas al prefecto local, a quien recriminaron duramente la persecución cristiana. Como no quisieran cumplir el edicto fueron flageladas largamente y finalmente arrojadas dentro de hornos, donde murieron quemadas vivas.
A simple vista cualquiera habrá observado que son varios nombres los que coinciden y algunos que se parecen, lo cual es algo sospechoso. Parece que se trata de dos versiones de un mismo hecho, porque si el Martirologio Romano –en el que me he basado- distingue un grupo de mártires el 20 de marzo y otro el 18 de mayo, el Sinaxario Constantinopolitano tan sólo recoge uno: el del 18 de mayo, es decir, las vírgenes de Ancira. Es evidente que el Sinaxario se basó en una passio originaria hoy perdida - por lo que no es posible esclarecer su autenticidad – pero parece ser en este caso fuente más fiable que el Martirologio. Juliana, Eufemia y Teodosia de Amisus han sido identificadas con Julia, Eufrasia y Tecusa de Ancira; si a esto le sumamos los nombres que coinciden totalmente, la conclusión es que muy probablemente el Martirologio ha realizado un desdoblamiento de un único grupo de mártires originario, las vírgenes de Ancira. Este tipo de errores son, por desgracia, frecuentes en las antiguas fuentes cristianas y nos recuerdan que no debemos tomarlas al pie de la letra y que existe un gran margen de error, al ser la mayoría muy posteriores a los hechos que relatan.
(En la imagen, icono de Santa Alejandra de Ancira, de la mano de la pintora y restauradora Ekaterina Piskareva - http://www.piskarevarestorations.com/ -).
Meldelen
San Enrique Morse y los 40 mártires de Gales

Pregunta: Hola Ramón, cómo estas??? :) es la primera vez que entro a tu página, esta muy padre. Te escribo desde Monterrey, Nuevo Léon, México y pues mi hija esta en el catecismo preparándose para su primera comunión, y ahí le han encargado investigar acerca de un Santo que la verdad, no lo había escuchado, es San Enrique Morse. Te agradezco de antemano la atención a esta pregunta y pues recibe un caluroso saludo desde Monterrey. México
Respuesta: Hola. Estoy muy bien, gracias, espero que tú también y tu niña lo mismo. Anda, que cosas mandan a averiguar en la catequesis hoy en día… Bueno, pues San Enrique Morse es un mártir inglés, del siglo XVII. Aquí te escribo una reseña breve:
San Enrique Morse (Mowse), presbítero jesuita, mártir. 1 de febrero.
Nació en Brome, Suffolk en 1595, de padres anglicanos, religión oficial de Inglaterra. En 1612 perdió a su padre, y como le había dejado bien posicionado económicamente, se fue a estudiar (al parecer, porque no hay constancia de su inscripción) al Bernard College de Londres, donde ocurrió su conversión. Es esta una época algo turbia de su vida y sólo se tienen referencias por terceras personas. El hecho es que, ya convertido, lo encontramos en 1614, comenzando los estudios para ser sacerdote católico, por tanto ya había habido una conversión y una vivencia sólida de fe. Tuvo que abandonar su casa, entre las presiones familiares y el miedo a comprometer a los suyos. Fue apresado por religioso y encarcelado en Newgate, de donde fue exiliado a Roma, en cuyo Colegio Inglés termino sus estudios sacerdotales y recibió el diaconado en 1620 (otra vez chocamos con la incertidumbre en las fechas, pues no consta su ordenación sacerdotal). Ese mismo año fue enviado de nuevo a Inglaterra a misionar, pero fue detenido casi enseguida y recluido en el castillo de York. Es allí, en la cárcel donde se decide a sumarse a la Orden Jesuita, que le atraía desde Roma. Al cabo de esta fecha fue liberado y expulsado a Flandes, donde fue capellán de los católicos ingleses que pretendían, junto a España, atacar Inglaterra para imponer el catolicismo de nuevo. Así que, al menos, en 1624 ya es sacerdote.
En 1633 regresó a Inglaterra, bajo el nombre falso de Cuthbert Claxton, y se sabe que destacó en la epidemia de peste que asoló Londres entre 1636 y 1637, arriesgando su salud y labor, asistiendo a los enfermos física y espiritualmente, ayudándolos a reconciliarse con la fe católica antes de morir. En 1641 se dicta el decreto que ordena definitivamente la expulsión de todos los sacerdotes católicos, que hasta entonces habían sido reprimidos, pero más o menos tolerados. Obedeció por no comprometer a las personas que salieron garantes de su inocencia. Regresó a Flandes como capellán de los soldados, pero dos años después fue enviado de nuevo a Inglaterra y se dirigió al norte, donde estuvo, al menos año y medio. Fue detenido en Cumberland, pero la mujer del que lo delató y capturó, que era católica, lo ayudó a escapar; sin mucha fortuna, porque al mes y un fue detenido otra vez. trasladado a la cárcel en Durham, y luego a Londres, fue condenado a muerte por ser sacerdote. Fue ahorcado en Tyburn el 1 de febrero de 1645.
En 1929 fue declarado beato, junto a muchos otros mártires ingleses. La canonización la realizó el papa Pablo VI, el 25 de octubre 1970, dentro de un grupo conocido como los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, que, por cierto, son estos:
San Agustín Webster, cartujo. 4 de mayo.
San Alban Bartolomé Roe, benedictino. 21 de enero.
San Alejandro Briant, jesuita. 1 de diciembre.
San Ambrosio Eduardo Barlow, benedictino. 10 de septiembre.
Santa Ana Linne, laica. 27 de febrero.
San Cutberto Mayne, presbítero. 30 de noviembre.
San David Lewis, jesuita. 27 de agosto.
San Edmundo Arrowsmith, jesuita. 28 de agosto.
San Edmundo Campion, jesuita. 1 de diciembre.
San Edmundo Gennings, presbítero. 10 de diciembre.
San Enrique Walpole, jesuita. 7 de abril.
San Eustaquio White, presbítero. 10 de diciembre.
San Felipe Evans, jesuita. 22 de julio.
San Juan Almond, presbítero. 5 de diciembre.
San Juan Bost, presbítero. 24 de julio.
San Juan Houghton, cartujo. 4 de mayo.
San Juan Jones, franciscano. 12 de julio.
San Juan Kemble, presbítero. 22 de agosto.
San Juan Lloyd, presbítero. 22 de julio.
San Juan Paine, sacerdote. 2 de abril.
San Juan Plessington, presbítero. 19 de julio.
San Juan Rigby, laico. 21 de junio.
San Juan Robert, benedictino. 10 de diciembre.
San Juan Southworth, presbítero. 28 de junio.
San Juan Stone, agustino. 23 de diciembre.
San Juan Wall (Joaquín de Santa Ana), franciscano. 22 de agosto.
San Lucas Kirby, presbítero. 30 de mayo.
Santa Margarita Clitherow, laica. 25 de marzo.
Santa Margarita Ward, laica. 30 de agosto.
San Nicolás Owen, jesuita. 2 de marzo.
San Felipe Howard, laico. 19 de octubre.
San Polydor Plasden, presbítero. 10 de diciembre.
San Ricardo Gwyn, laico. 17 de octubre.
San Ricardo Reynolds, brigidino. 4 de mayo.
San Roberto Lawrence, cartujo. 4 de mayo.
San Roberto Southwell, jesuita. 21 de febrero.
San Rodolfo Sherwin, presbítero. 1 de diciembre.
San Swithun Wells, laico. 10 de diciembre.
Santo Tomás Garnet, jesuita. 23 de junio.
Las fechas de celebración pueden cambiar, porque el martirologio romano recoge el día del martirio, que a veces no coincide con la de celebración. En general, las órdenes religiosas y las diócesis los han situado unido por mayor comodidad y evitar la cantidad de celebraciones aisladas, siendo mártires de una misma persecusión.
San Juan de Colonia y los mártires de Gorkum

San Juan de Colonia. 9 de julio.
No es este santo un santo fácil “de tragar”, un santo del que se lee sin sentir que se queman las entrañas, que nos levanta del cómodo sofá de la cómoda fe. Un simple “no”, o, por el contrario, un pequeño asentimiento y no habría padecido el martirio, acaso ni siquiera hoy sabríamos de él.
Juan vivió en el siglo XVI, profesó en la orden dominica, y aunque de origen alemán, estaba destinado en el convento de los dominicos de Horn, Holanda. Son los tiempos de las guerras religiosas, de la reforma protestante, en este caso, llevada a cabo por los calvinistas. Reforma religiosa, pero sostenida y alentada por intereses políticos y económicos. Verse libre del “papismo” era verse libre del emperador y su vasallaje, a lo cual anhelaban los príncipes del Imperio. A esto nos había llevado la unión Iglesia-Imperio, lamentablemente: papas guerreros, economistas, más interesados en la voluptuosidad del renacimiento que en la santidad cristiana. Mucho se demoró la Reforma del Concilio de Trento y, cuando se hizo, ya era tarde, al menos para reconciliar a las partes.
En Horn, Juan era amado por sus feligreses y gozaba de fama de virtuoso y caritativo, por ello no es extraño que, arriesgando su vida, se decidiera a visitar a católicos, fieles y religiosos, prisioneros. Hoy muchos dirían que fue imprudencia, temeridad, falta de sentido práctico… y tal vez fue un poco de todo, pero hay algo que apremia aún más que la razón, y esto es la caridad, el cumplimiento del deber (¿ven como no es un santo fácil de tragar?). En esta visita, al no ocultar su condición de sacerdote y religioso dominico fue apresado junto a los que ya estaban allí, y fueron sus compañeros de sufrimientos y gloria: 2 religiosos premonstratenses, 11 franciscanos, y 2 canónigos regulares de San Agustín. En la prisión, además de los vejámenes comunes que se cometen cuando se tiene toda la libertad para ello, acrecentados cuando los castigados son inocentes y desgarran con sus miradas limpias, nuestros mártires son sometidos a las promesas de libertad por unas “pequeñas concesiones”: Negar el primado espiritual del Papa y la presencia Real de Jesucristo en la Eucaristía. ¿Quizás los carceleros, antiguos católicos, creían aún en lo que pretendían que otros negaran? ¿Qué gusto sentirían en que renegasen de su fe? ¿Que les aportaría a su nueva fe la renuncia de los otros, lograda por la fuerza? Son preguntas que sólo los verdugos (los de todos los tiempos) sabrían responder, porque Juan y los demás, no las respondieron: permanecieron firmes.
Burlas, castigos, amagos de matarlos en el momento, nada pudo hacer que los religiosos condescendieran a negar su fe. Cansados los verdugos, desmoralizados, decidieron pasarlos a la “justicia” y que juzgase sus crímenes de “romanismo”. Fueron llevados a Brila, atados con cadenas y casi desnudos, pues los hábitos les habían sido arrancados a la fuerza, porque ni esto quisieron permitir los mártires. Unos a otros se animaban, se consolaban y se ayudaban: dar el alimento al desfallecido, sostener la cabeza de uno para que pudiera orar… y otras muestras de caridad. Al llegar a Gorkum, destino final de su calvario, ya estaban preparadas las horcas, a la que Juan se subió sin esperar la sentencia, ni las últimas promesas de libertad si renegaba de su fe católica. Fueron ahorcados y allí, según la piadosa leyenda, que no falta en ninguna vida de santo que se precie, con el tiempo creció un precioso árbol con tantas flores como mártires fueron.
Clemente X los canonizó a todos juntos, como juntos habían dado testimonio, y alcanzados el premio. Juan de Colonia y compañeros no son del siglo XVI, son de hoy, de cada día. Es el santo de decir “sí”, aún cuando un simple “no” podría salvarnos, no ya de la horca, pero sí de la cuerda que ata la libertad.
Sus atributos: hábito blanco y negro dominico, una soga al cuello, la palma de martirio, una custodia o copón con el Santísimo, que proclaman su afirmación de la Presencia Eucarística. Un libro con una tiara pontificia o una pequeña iglesia (su fidelidad al papa y la Iglesia).
Santos contra las calumnias (III)

III. LOS CALUMNIADOS, CASTIGADOS Y A VECES NI RESARCIDOS:
En este apartado hay, sobre todo, los fundadores o reformadores de Órdenes religiosas, que fueron perseguidos duramente por sus mismos religiosos, los obispos y la nobleza, todos ellos, por el resquemor que provocaba su santidad y celo, así como la envidia. Padecieron duras pruebas, y el denominador común es la no defensa o la defensa desde la humildad y la obediencia. En algunos casos la calumnia sobrepasó a su vida y no fueron esclarecidas hasta el proceso de canonización:
1. San Alfonso María Ligorio, obispo, Doctor de la Iglesia, fundador: se le acusó de cambiar las Constituciones de la Congregación después de aprobadas, de intrigar con la corte de Nápoles contra el papa. Pío VI lo expulsó de la Congregación junto a los que le fueron fieles. 1 de agosto
2. San Atanasio, Padre de la Iglesia: En el sínodo de Tyro, fue calumniado por los arrianos, pero fue defendido por San Pafnucio. 2 de mayo.
3. San Bernardo Abad: Por su denuncia de la degradación cluniacense, el abad Pedro de Cluny respondió con calumnias y ofensas. 20 de agosto.
4. San Calixto, papa: fue acusado por Sabelio, de creer la herejía deísta. 14 de octubre.
5. San Cirilo de Jerusalén, obispo: Acacio, obispo de Cesarea, que le tenía envidia, le acusó, entre otras cosas, de vender y dilapidar en provecho propio los tesoros de la Iglesia. La verdad salió a la luz cuando se supo que fue, en medio de una hambruna, que el santo vendió algunos vasos sagrados y telas preciosas para socorrer a los pobres. Aún así, por otras intrigas, Acacio logró que fuera depuesto de su sede. 18 de marzo.
6. Santa Virginia Centurione, viuda fundadora: fue abandonada por sus religiosas, los benefactores. Apartada del gobierno, la enviaron a una casa de la congregación, prohibiendo a todos se hablara con ella. 15 de diciembre.
7. San Edern de Bretaña, abad: tuvo que abandonar su monasterio acusado falsamente de robar una vaca. 26, 30 de agosto y 31 de diciembre. (en la imagen)
8. San Enrique de Ossó, presbítero fundador: unas monjas calumniaron su obra, porque construyó un colegio en un pueblo, del que ellas decían que todos los alumnos les pertenecían (!). Detrás de ellas, había tres sacerdotes celosos. El colegio del santo fue derruido y el santo calló, escribiendo a sus religiosas: "Hijas, no queráis ofender a Dios, nuestro Padre. Todos son unos santos. Todos queremos luchar sobre la verdad. La buena fe no se ha de perder". 27 de enero.
9. San Euquerio de Orleans, obispo: fue desterrado por Carlos Martel a causa de calumnias de algunos envidiosos. 20 de febrero.
10.San Gerardo María Mayela, religioso redentorista: una ex-monja, que resultó embarazada; vertió sobre él una calumnia de la que el santo no se defendió y tuvo que padecer mucho por ello, hasta que se supo la verdad. 30 de octubre.
11. San Germán de Alaska, Patriarca: fue calumniado de sedicioso y traidor por el tirano Alejandro Baranov, por la compasión del santo hacia los aleutianos, a los que dicho tirano consideraba borrachos, levantiscos y peligrosos. 24 de septiembre.
12. San Gregorio de Tours, obispo: Riculf, secretario Bertrand, obispo de Burdeos, acusó a Gregorio de correr la voz de que Bertrand vivía en adulterio con la reina. Gregorio respondió que nunca había imaginado tal cosa del obispo y la reina. El rey Chilperico reconoció la gravedad, pero como el acusador había huido, se conformó con el juramento de Gregorio. Aún así Chilperico repudió a su esposa. Al final el acusador fue hallado y, sin juicio, fue torturado en la rueda, y colgado de un árbol con las manos atadas a la espalda. La cosa no está clara, este rey sólo quería deshacerse de su mujer. 17 de noviembre.
13. San Ivo de Chartres, obispo: fue acusado ante el legado papal de simonía, por haber comprado el obispado de Chartres. El santo se defendió recordando su oposición a recibir tal obispado, y acusando a los clérigos y canónigos de ser ellos los que cobraban por participar en cada celebración, bajo el pretexto de limosnas (hasta cobraban el papel usado en las actas de las consagraciones episcopales o religiosas). Ivo quedó limpio, y los clérigos regañados, pero la cosa parece que no surtió mucho efecto, vamos, digo yo. 23 de diciembre.
14. San Jerónimo, Doctor de la Iglesia: Primeramente fue estimado en Roma, pero su aspereza, su desprecio abierto para las comodidades, intrigas y mezquindades de algunos de los clérigos, así como su influencia en nobles damas romanas como Marcela, Lea y Paula, le hicieron presa de un odio tal, que le afectaron mucho, incluso exteriormente, llegando a resentirse su salud. Too fue peor luego de la muerte del papa San Dámaso, su defensor. Jerónimo salió de Roma llamándola “tierra extraña". 9 de mayo y 30 de septiembre.
15. San José Benito Cottolengo, presbítero fundador: le llamaban iluso, loco, pedigueño. Sus superiores y compañeros de congregación, siendo él el fundador, le hicieron la vida imposible, sobre todo sospechando del rápido crecimiento de su obra. Le clausuraron su obra, dejando en la calle a sus enfermos y junto a sus religiosas se fue a los lazaretos. 30 de abril.
16. San José de Calasanz, presbítero fundador: Llegaron a tenerle por loco, por destructor de la Orden que él mismo había fundado, fue apartado de todos los cargos, incluso lo escondían en armarios cuando los visitadores iban a los colegios. 25 de agosto.
17. San Juan Bautista de la Salle, fundador: Un sacerdote le atribuyó errores económicos ajenos y lo destituyeron del cargo de Superior su propia congregación. El objetivo de este sacerdote era dominar a los Hermanos de La Salle. 7 de abril.
18. San José María Escrivá de Balaguer, presbítero fundador: fue acusado de herejía, de que su obra era cismática, perseguidores de la Iglesia y que buscaba remover la vida religiosa para destruirla. 26 de junio.
19. San Juan Bosco: le calificaban de revolucionario, loco, hereje. Su benefactora le retiró la ayuda porque no se amoldaba a su idea de colegio ni obra piadosa. Le llegaron a prohibir confesar y predicar, la razón era su método educativo, totalmente nuevo que despertaba sospechas. 31 de enero.
20. San Juan Crisóstomo, Padre de la Iglesia: fue acusado por la emperatriz Eudoxia, de haberla llamado “Jezabel”, basándose en un sermón del obispo contra la malicia y vanidad de las mujeres de Constantinopla. Fue desterrado y perseguido. 13 de septiembre.
21. San Juan de Ávila, presbítero: fue acusado injustamente de herejía ante la Inquisición y encarcelado. Le insistió a los inquisidores que tachasen los nombres de los testigos en su contra, porque no quería que la historia conociese aquel pecado que habían cometido contra él. Curiosamente fue aquí donde escribió su más elevada doctrina. 10 de mayo.
22. San Juan de la Cruz, carmelita, fundador: Calumniado por los carmelitas calzados como díscolo, desobediente y soberbio, fue encarcelado hasta que escapó. Siempre disculpó siempre a los frailes, que le sometieron a múltiples vejaciones, como permanecer de rodillas comiendo pan y agua mientras los demás comían. Preguntado el santo sobre esto, respondió: “lo hacían por entender que acertaban”. Sus propios frailes descalzos tampoco se lo hicieron más fácil, le trataron duramente, dejaron de considerarle fundador de la reforma y a punto estuvieron de quitarle el hábito y echarlo de la orden. 14 de diciembre.
23. San Luis María Grignon de Monfort, presbítero: Además de ser acusado de jansenista y tener prohibida la entrada a varios templos y predicar en varias diócesis, cuando levantaba un calvario monumental en Ponteacheau, fue acusado de levantar una fortaleza para resguardar a los ingleses si atacaban Francia. Luis XIV, mandó demoler todo el conjunto y el obispo le prohibió ejercer su ministerio en toda la diócesis. Al menos su principal detractor se arrepintió luego de la muerte del santo, diciendo: “Ya veis, yo no entiendo de Santos”. 28 de abril.
24. San Marcelino, papa: Los donatistas corrieron la voz de que habían ganado al santo para su herejía, calumniándolo. Fue defendido vigorosamente por San Agustín. 26 de abril.
25. San Pedro de Kiev, obispo: Antonio, Obispo de Tver, hijo del príncipe de Lituania, celoso por la elevación de Pedro, simple monje, al arzobispado de Kiev, le difamó sobre su vida privada. Se reunió un sínodo y el santo dijo: “Una gran tormenta se cierne contra la nave de Iglesia. Tíradme la borda, yo soy un don nadie, si sólo se producirá la calma si así lo hacéis”. La falta de pruebas y la vergüenza de Antonio lograron alcanzar la verdad. 24 de agosto.
26. San Pío X, papa: Siendo Obispo de Mantua un comerciante ofuscado por la prédica del santo sobre la humildad, la vanidad de la riqueza, difundió un folleto con varias calumnias. El santo se negó a llevarlo a los tribunales, pero contestó que necesitaba más oraciones y penitencias que castigos. Más aún, cuando el comerciante se arruinó, el santo fue el primero en enviarle una ayuda, prohibiendo que se supiera era suya. 21 de agosto.
27. San Vicente de Paúl, presbítero fundador: Fue calumniado duramente ante la reina Ana de Francia, por oponerse al nombramiento de un candidato inadecuado a ser obispo. La reina le conminó a defenderse y el santo sólo dijo: “Majestad, cosas peores han dicho de mi Salvador". 27 de septiembre.
28. Santa Aldegunda de Maubeuge, abadesa: Por su pureza y austeridad fue calumniada, muriendo así, hasta que el tiempo puso las cosas en su sitio. 30 de enero.
29. Santa Coleta de Corbie, abadesa: Por su tesón en reformar los monasterios de clarisas en toda Francia, sujetándolos a mayor rigor y cumplimiento de la Regla, se le acusó de herejía y falta de castidad, pero no se arrendó y siguió adelante. 6 de marzo.
30. Santa Eudoxia de Heliópolis: habiéndose dedicado a la prostitución, fue convertida y se retiró a vivir en contemplación con una comunidad de vírgenes cristianas, no sin antes haber vendido todas sus riquezas. Sin embargo, ya siendo superiora de la comunidad, los habitantes de la ciudad difundieron que ella tenía aquel hogar lleno de riquezas y atesoraba oro sin pagar el tributo a las autoridades. El prefecto Aureliano mandó registrar la casa, pero al no hallar el menor indicio de riquezas, por de pronto la dejaron en paz. Sufrió el martirio posteriormente, por ser cristiana. 1 de marzo.
31. Santa Genoveva de París, virgen: fue calumniada ante San Germán, a pesar de sus muchas obras caritativas; pero el obispo o hizo caso nunca y la veneró como santa ya en vida. 3 de enero.
32. Santa Hermíone de Éfeso: según la tradición, era hija del apóstol San Felipe, y ejercía la medicina atendiendo a los enfermos que no podían permitirse pagar un médico. No les exigía nada a cambio, pero fue denunciada por los médicos varones de la ciudad, acusándola de que robaba a sus pacientes, les envenenaba y hechizaba con brujerías y que además les instruía en una religión sacrílega. Por aquella vez, fue liberada, pues se vio que las acusaciones eran falsas. Sufriría martirio ya siendo anciana, pero únicamente por su fe cristiana. 4 de septiembre.
33. Santa Lidwina de de Schiedam: fue calumniada de farsante, iluminada y de fingir que sólo se alimentaba de la comunión. Fueron personas celosas del influjo espiritual que la santa tenía en sus numerosos visitantes por su heroísmo, paciencia y palabras encendidas de amor a Dios, siendo una fuente de inspiración para su entorno. 14 de junio.
34. Santa María Micaela del Stmo. Sacramento, virgen fundadora: los sacerdotes madrileños y algunas damas nobles, envidiosas de su obra caritativa la acusaron de ir por las noches a bailar de incógnito, que comulgaba todos los días (impensable en su época), que traficaba con sus jóvenes acogidas. En una ocasión un sacerdote llegó a abofetearla y, cosas de la vida, luego ella lo libró de los tribunales eclesiásticos cuando este quiso huir a Francia con una mujer. Varios obispos la rechazaban, se burlaban de ella y quisieron manejar su fundación y economía, pero ella, aunque siempre humilde, mantuvo su obra. Su causa de canonización estuvo a punto de ser desestimada por todas estas y muchas más calumnias. 15 de junio.
35. Santa Pulqueria, emperatriz: Calumnias y maquinaciones de su cuñada y un eunuco, lograron separarla de su esposo, Teodosio; y no sólo ella, sino también Ciro, un obispo, que llegó a ser depuesto de su sede de Constantinopla. 10 de septiembre.
36. Santa Rafaela María del Sagrado Corazón, virgen fundadora: fue tenida por loca por sus propias religiosas, y acusada de llevar la Orden al fracaso, por lo que fue destituida y relegada al olvido. 6 de enero.
37. Santa Teodora-Teodoro, ermitaña: vivía como hombre en un monasterio masculino y fue acusada por una mujer de tener un hijo con ella. Fue expulsada del monasterio junto al niño, al que educó como suyo. 11 de septiembre. Esto mismo se lee de Santa Marina-Marino.
38. Santa Teresa de Jesús: calumniada hasta la saciedad por superiores/as, religiosas, pueblo, nobles… y siempre por lo mismo: La santidad y la virtud escuecen, por lo tanto, hay que denigrar a la persona. Se ensucia lo que se envidia. Pero dos acusaciones son más sonadas: La primera, de visionaria e iluminada, por parte de la Inquisición, de la que salió absuelta y con licencia para escribir. La segunda, por asunto de una herencia de su sobrina Teresita, que vivía con ella en Ávila. Su otra sobrina, María Bautista, priora de Sevilla, quería la herencia para su Carmelo, mientras que la santa ordenó fuera para el Carmelo donde Teresita profesaría, como manda la Regla. En una visita, María Bautista llegó a arrojar a la santa de Sevilla, prohibiéndole la entrada al monasterio. Otra vez, al empezar su obra fundacional, en la iglesia de Santo Tomás de Ávila, un predicador, dirigiéndose a ella, dijo en el sermón “hay monjas que salen de sus monasterios a fundar nuevas órdenes y esto para tomarse sus libertades". 15 de octubre y 26 de agosto.
40. Beata Catalina Mattei, virgen dominica: por su poca salud fue calumniada toda su vida por sus propias hermanas de hábito como perezosa y falseadora, a esto contestó con su caridad y sus virtudes. 4 de septiembre.
41. Beata Columba Gabriel, abadesa: fue calumniada de faltar a la Regla benedictina. Tuvo que irse a Roma, donde, viviendo en absoluta pobreza fundó las Hermanas Benedictinas de la Caridad, para jóvenes obreras. 24 de septiembre.
42. Beata María de la Cruz (Juana Jugan), fundadora: es un caso supremo de injusticia, que merecería reseña aparte. Fue suplantada como fundadora por un sacerdote que la destituyó y se hizo pasar como fundador de la Congregación. Falsificó la historia, intentando hacer creer a todos que Juana había sido la tercera religiosa en incorporarse, llegó incluso a manipular el documento aprobatorio del obispo, tachando palabras y corrigiéndolo. Juana nunca reclamó ni dijo la verdad. 29 de agosto.
43. Beato Francisco de Jesús, María y José Palau, presbítero carmelita: soportó persecuciones y fue acusado falsamente, por parte de las autoridades, de traición. Fue relegado a un solitario peñón de Ibiza. 7 de noviembre.
Y termino, con toda intención porque me da pie a un artículo que ando preparando, con:
San Cirilo de Alejandría, obispo y Doctor de la Iglesia: Su mayor calumnia, atenazada hoy en día, se refiere a ser el instigador del asesinato de Hipatia, la astrónoma alejandrina. El escritor Damascio, en una apología del paganismo antiguo y del neopaganismo del siglo V, llamada “Vida de Isidoro”, estando exiliado en Persia, le atribuyó el homicidio sin más fundamento que sus propias conjeturas. Hay que decir que Cirilo era su gran rival en la apología del cristianismo y una visión cristiana del mundo, la filosofía y la religión. La mejor prueba contra la acusación es la homilía, perfectamente conservada, del Domingo de Pascua de 419, en la que San Cirilo, reprueba el crimen de Hipatia, amonestando a los cristianos que habían participado junto a la plebe en la revuelta que dio lugar a la muerte de la filósofa. 27 de junio.
San Gerardo y Santa Graciela

Pregunta: El motivo de mi correo es comentarte que estoy buscando información sobre 2 santos; por un lado, San Gerardo, cuya fecha no tengo clara, pues en Internet aparecen infinidad de fechas distintas. Por otro lado, información sobre Santa Graciela, que no encuentro; ¿será que no hay ninguna santa con ese nombre? Por favor, te agradecería mucho si tuvieras información al respecto. Muchas gracias. Un cordial saludo.
Respuesta: Hola. Es normal que encuentres muchas fechas de San Gerardo, y es porque existen varios santos y beatos con ese nombre. A veces la información que se halla es mala, o se limita a “san Gerardo es el 3 de octubre”, afirmándolo con tal rotundidad que parecería santa palabra. Pero no es así, en este tema de santos nada es definitivo, cada día se descubren cosas nuevas y nada es tan sencillo como parece y aparece. Aquí te pongo los Gerardo que conozco, que me imagino tal vez haya más.
San Gerardo de Braga, obispo. 5 de diciembre.
San Gerardo de Brogne, abad. 3 de octubre.
San Gerardo de Macon, obispo. 29 de mayo.
San Gerardo de Monza, eremita. 6 de junio.
San Gerardo de Orchimont, abad. 23 de abril.
San Gerardo de Potenza, obispo. 30 de octubre.
San Gerardo de Toul, obispo. 23 de abril.
San Gerardo María Majella, religioso redentorista. 30 de octubre.
San Gerardo Sagredo, obispo, apóstol de Hungría y mártir. 24 de septiembre. (en la imagen)
San Gerardo, obispo carmelita y mártir. 26 de agosto.
Beato Gerardo Cagnoli. 29 de diciembre.
Beato Gerardo de Claraval, abad. 16 de octubre.
Beato Gerardo de Claraval, monje. 13 de junio.
Beato Gerardo Gil Leal, agustino mártir. 6 de noviembre.
Beato Gerardo Mecatti, caballero de Malta. 25 de mayo.
Beato Gerardo Pascual Mata, agustino mártir. 6 de noviembre.
Beato Gerardo, fundador de la Orden de Malta. 13 de octubre.
Beato Gerardo, mercedario. 15 de noviembre.
En cuanto a Santa Graciela… pues hasta ahora no conozco ninguna. Es una forma de Gracia (como Graciano, Graciniano, Grace), en este caso italiana (Graziella), y aquí sí que encontramos “santo”:
Una advocación mariana muy difundida a partir del siglo XIV, llamada Nuestra Señora de la Gracia o de las Gracias. El origen podría estar en las palabras angélicas de la anunciación: "Salve, llena de Gracia” de hecho algunas de estas vírgenes son celebradas el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación. No sigue una iconografía estable, sino que en ocasiones tiene Niño, en otras no, en algunas son Inmaculadas y punto. Las hay representadas en tablas góticas o renacentistas, esculturas barrocas. Sentadas, en pie, con ángeles, ofreciendo manzanas o granadas, dando el pecho al Niño… en fin, que ninguna se puede decir que ofrezca un modelo único y concluyente. Tengo localizados al menos 120 sitios donde se venera esta advocación (sobre todo en Italia y España), pero estoy seguro que hay muchos más. También celebran los carmelitas el 23 de julio a Nuestra Señora, Madre de la Divina Gracia.
Santos con ese nombre, recojo cuatro:
Santa Gracia de Alzira, virgen y mártir. 23 de julio.
Beato Gracia de Cattaro, religioso franciscano. 28 de noviembre.
Beata María Gracia Lecuona y Aramburu, virgen visitandina y mártir. 18 de noviembre.
Beata María Gracia de San Antonio, virgen de la Doctrina Cristiana y mártir. 20 de noviembre.
Y, como ya me anotan por ahí, al menos dos corposantos:
Santa Gracia, venerada en Germagno, Italia
Santa Graciosa, venerada en La Coquille, Bélgica.
Cardenales buenos y santos: claro que sí.

Pregunta: Hola. Espero que Dios me perdone por esto, pero cada vez que busco mi santo, Carlos, me aparece un santo que es cardenal, pero creo que los cardenales antes eran malos, así que no entiendo como es que es santo. Mi pregunta es si hay otros santos con ese nombre, Carlos.
Respuesta: Me quedo un poco sorprendido ante tan rotunda afirmación. Al parecer conoces a TODOS los cardenales antiguos, presentes y por llegar, porque para afirmar que los cardenales eran malos... supongo haya que conocerlos a todos. Aún siendo así, supuestamente; el caso de San Carlos Borromeo (y otros) rompe con esa fama de intrigantes, avariciosos, zorros, que tienen los cardenales. ¿Que los ha habido pésimos? Claro que sí, ¿Que los ha habido santos? Claro que sí. ¿Que la literatura, el cine y la televisión los ponen como víboras rojas? Claro que sí, y gran parte de esa aura de personajes siniestros se la deben a ello. Es cierto, también, que San Carlos Borromeo llegó al cardenalato de una manera escandalosa, pues fue nombrado por su tío, el papa Pío IV, cuando tenía ¡12 años de edad!, pero hay que decir que aquí el nepotismo fue lo mejor que pudo pasar: Carlos emprendió una reforma de la Iglesia como el mismo papa querría, pero no se atrevía; reforma de monasterios, creación de seminarios, revisión del calendario lítúrgico, visitas pastorales, llamada al orden a sacerdotes y laicos... y un largo etc, todo a la luz del Concilio de Trento, del que aún sacamos "rentas". Además, Carlos fue decisivo en la elección del próximo papa: San Pío V (30 de abril), un viejo penitente, austero y ansioso por la reforma de la Iglesia.
Y yendo al grano, aquí te pongo los santos y beatos llamados Carlos (omito las Carlotas) y también, para limpiar un poco esa imagen, los santos cardenales.
San Carlomagno, Emperador. 28 de enero.
San Carlos Borromeo, obispo. 4 de noviembre.
San Carlos de Foucauld, presbítero fundador y mártir. 2 de diciembre.
San Carlos de Sezze, religioso franciscano. 6 de enero.
San Carlos Garnier, presbítero jesuita mártir.19 de octubre.
San Carlos Hyon Song-Mun, catequista mártir de Corea. 19 de septiembre.
San Carlos Lwanga, mártir. 3 de junio.
San Juan Carlos Cornay, presbítero y mártir. 20 de septiembre.
Beato Andrés Carlos Ferrari, cardenal. 2 de febrero.
Beato Carlos Arnaldo Hanus, presbítero y mártir de Rochefort. 28 de agosto.
Beato Carlos Brengaret, laico mártir. 6 de noviembre.
Beato Carlos Catalano, mercedario. 8 de marzo.
Beato Carlos de Blois, duque de Bretaña y mártir. 29 de septiembre.
Beato Carlos de Montegranelli, eremita fundador. 15 de septiembre.
Beato Carlos Díaz Gandía, laico mártir. 11 de agosto.
Beato Carlos el Bueno, príncipe de Dinamarca y conde de Flandes. 2 de marzo.
Beato Carlos Eraña Guruceta, religioso marianista mártir. 18 de septiembre.
Beato Carlos Gnocchi, presbítero. 25 de octubre.
Beato Carlos Houben, presbítero pasionista. 5 de enero.
Beato Carlos I de Hassburgo, Emperador Austrohúngaro. 21 de octubre.
Beato Carlos Jorge, religioso de La Salle mártir. 6 de noviembre.
Beato Carlos Lanfant, presbítero jesuita y mártir. 2 de septiembre.
Beato Carlos Leisner, presbítero y mártir de Dachau. 12 de agosto.
Beato Carlos Liviero, obispo fundador. 30 de mayo.
Beato Carlos López Vidal, laico mártir. 6 de agosto.
Beato Carlos Manuel Rodríguez, laico. 13 de julio.
Beato Carlos Meehan, mártir. 12 de agosto.
Beato Carlos Nicolás Antonio Ancel, presbítero eudista y mártir de Rochefort. 29 de julio.
Beato Carlos Regis, Conde de Valfons, mártir. 2 de septiembre.
Beato Carlos Renato Collas du Bignon, presbítero sulpiciano y mártir de Rochefort. 27 de agosto.
Beato Carlos Spínola, presbítero jesuita y mártir.10 de septiembre.
Beato Carlos Steeb, presbítero fundador. 15 de diciembre.
Beato Juan Carlos Caron, presbítero vincentino y mártir. 3 de septiembre.
Beato Juan Carlos Maria du Cornillet, canónigo regular y mártir. 3 de septiembre.
Beatos Carlos Luis Hurtrel, religioso Mínimo y mártir. 2 de septiembre.
Beatos David Carlos de Vergara y Carlos Navarro, escolapios mártires. 22 de septiembre.
Santos cardenales:
San Bernardo de Parma, obispo. 4 de diciembre.
San Buenaventura, franciscano. 15 de julio.
San Carlos Borromeo, obispo. 4 de noviembre.
San Gregorio Barbarigo, obispo. 17 de junio.
San Guarino Foscari, canónigo regular de Letrán. 6 de febrero.
San José María Tomasi Caro, teatino. 1 de enero.
San Jerónimo, Padre de la Iglesia. 30 de septiembre. (por tradición, en realidad no lo fue)
San Juan Fisher, obispo mártir. 22 de junio.
San Pedro Damiani, camaldulense. 21 de febrero.
San Pedro Ígneo, vallumbrosiano. 8 de febrero.
San Raimundo Albert, mercedario. 18 de noviembre.
San Ramón Nonato, mercedario. 31 de agosto.
San Roberto Bellarmino, jesuita. 17 de septiembre.
Beato Alfredo Schuster, obispo. 30 de agosto.
Beato Aloysius Stepinac, obispo. 10 de febrero.
Beato Andrés Carlos Ferrari, obispo. 15 de marzo.
Beato Ciriaco María Sancha y Hervás, fundador. 18 de octubre.
Beato Claudio de Portacelli, mercedario. 21 de febrero.
Beato Cristóbal Amerio, mercedario. 7 de abril. (en la imagen)
Beato Domingo Serrano, mercedario. 9 de agosto.
Beato Galdin de Milán, obispo. 18 de abril.
Beato Juan de Sevilla, mercedario. 15 de junio.
Beato Marcelo Spínola y Maestre, obispo. 19 de enero.
Beato Pedro de Berellis, mercedario. 24 de julio.
Beato Pedro de Luxemburgo, obispo. 2 de julio.
Santos contra las calumnias (II)

LOS QUE SE LIBRARON DE LAS CALUMNIAS POR MILAGROS O DEFENSA PROPIA:
En estos casos, la narración de la calumnia busca resaltar más la santidad. Como muchas de estas “vidas” están escritas tiempo después del tiempo del santo, y forman parte de la leyenda, tal vez se ha recurrido a un acontecimiento milagroso para, como decía, resaltar la virtud; que ya sabemos que a los antiguos (y a muchísmos modernos) un santo sin extravagancias no les da a santo. En los otros casos recurren a la sagacidad para demostrar su inocencia, dejando en evidencia a los calumniadores:
1. San Bricio de Tours, obispo: una monja dio a luz a un niño, y acusó al santo (aaay, hermanitaaaa...). Cuando el niño fue llevado a Bricio, ya acusado de ser su padre, el obispo preguntó al niño, de un mes, si esa acusación fuera cierta. El niño dijo: “no”, pero la gente no se convenció y conminó al santo que le obligara a decir quien era el padre. Bricio se negó a realizar el milagro y fue depuesto de su sede. 40 años pasó en el exilio, hasta que luego de dos obispos, regresó a reclamar su trono episcopal. Como no había pruebas de su culpa, fue repuesto en su cargo, considerándolo vilmente calumniado. 13 de noviembre.
2. San Guillermo de Monte Vergine, abad: fue calumniado de impuro por consejeros del rey, que para probar su pecado, le enviaron una joven hermosa a que lo tentara. El santo, avisado por revelación de esto, dijo a la chica “Ven a verme de noche”. Contentos sus calumniadores acompañaron escondidos a la joven, que al llegar a la ermita del santo, vio un fuego encendido, al que Guillermo entró, sin quemarse, para probar su virtud. 25 de junio.
3. San Lupo de Sens, obispo: Su piedad, dulzura, y celo despertaron envidia en nobles y eclesiásticos, que le acusaron de ser amante de Verosa, la hija del anterior obispo. Avisado Lupo por un amigo, llamó a la doncella, la besó en la frente diciendo: “Las palabras negras de los hombres nada importan, cuando la conciencia está blanca”, dejando en la frente de Verosa una estrella resplandeciente. 1 de septiembre.
4. San Macario el Viejo, abad: Una mujer le acusó falsamente de que haberla violado y hacerle un hijo, el santo fue arrastrado y apaleado, pero no se defendió. Su inocencia se demostró cuando la mujer empezó a parir y no pudo dar a luz hasta que reveló el nombre del verdadero padre del niño. 19 de enero.
5. San Marciano de Roma, presbítero: Por su penitencia y austeridad, los clérigos perezosos, vagos y corruptos lo acusaban de practicar el novacianismo. También le calumniaban por visitar a mujeres de mala fama, a las que convertía y encaminaba a la vida religiosa. El día de la consagración de la iglesia de Santa Anastasia de Roma, usó una casulla guarnecida en oro y piedras preciosas, que regaló a un pobre al terminar la misa. El emperador, envidioso, lo acusó ante el patriarca de avaricioso y amante de los lujos, por lo que el patriarca, para humillar al emperador, hizo desnudar a Marciano, y vieron todos que sólo llevaba su pobre vestido. 10 de enero.
6. San Marcos de Lucera, obispo: fue acusado de impuro porque con él vivían dos chicas jóvenes para atenderle. El obispo le envió a buscar con dos diáconos, para juzgarlo. No bastó que Marcos hiciera un milagro para dar de comer a uno de estos diáconos llamado Vicente. Al llegar a Lucera, Marcos le pidió al obispo que orara con él y todos oyeron una música celestial, por lo que el obispo creyó en su inocencia. A la muerte de este, Marcos fue elegido obispo de Lucera. 14 de junio.
7. San Narciso de Jerusalén, obispo: Tres clérigos disgustados con el rigor de su disciplina, contaron diversas calumnias sobre Narciso, llegando a jurarlas. El santo, que hacía tiempo anhelaba una vida de soledad, se retiró muchos años al desierto, donde vivió oculto. Se probó su inocencia cuando las desgracias llegaron a los calumniadores, uno fue quemado en su casa, otro atacado por la lepra, y el tercero perdió la vista, después de confesar la calumnia. 29 de octubre.
8. San Nemesio de Alejandría: fue acusado falsamente de ladrón, enjuiciado y absuelto por falta de pruebas, pero después, cosas de la vida, fue apresado por cristiano y quemado junto ¡a unos ladrones! 10 de septiembre.
9. San Teófilo el Penitente, archidiácono: por rechazar el obispado, y seguir siendo el administrador de los bienes de la iglesia, fue acusado de malversar los bienes eclesiásticos. El obispo sin investigar adecuadamente las acusaciones, concluyó que era culpable, y le privó de su cargo. Lamentablemente, Teófilo, en venganza, hizo un pacto con el demonio para que sus calumniadores fueran descubiertos. Arrepentido de ello, hizo penitencia toda su vida y al final de esta, la Virgen María le confirmó que había sido perdonado. 4 de febrero.
10. Santa Cunegunda, emperatriz: Su virtud fue puesta en entredicho y se le sometió a la prueba del fuego, que consistió, en su caso, en caminar sobre rejas de arado ardientes, de las que salió ilesa. 3 de marzo.
11. Santa Eugenia de Roma: la tradición dice que había tomado hábitos de hombre para vivir en una comunidad de varones cristianos consagrados. Requerido de amores por una mujer llamada Melania, al rechazarla ésta se vengó yendo a las autoridades –en este caso, el prefecto egipcio Felipe, que era padre de Eugenia- diciendo que “Eugenio” la había violado. Para demostrar su inocencia Eugenia hubo de mostrar los pechos al tribunal, demostrando que era una mujer y por tanto, que no había podido violar a Melania. Luego fue mártir, pero por ser cristiana, no por la calumnia. 25 de diciembre.
12. Santa Hildegunda (José) de Shönau, cisterciense: Vestía de hombre en sus pregrinaciones, para poder protegerse mejor. En un bosque de Ausburg fue sorprendida por un ladrón que pretendió robarle, pero al momento llegaron unos soldados, y el ladrón ¡que listo! la acusó a ella de robarle sus pertenencias, señalando el hatillo de Hildegunda. Oídos los dos y no sabiendo quien decía la verdad, se decició someterlos a la prueba del fuego. Ambos caminaron sobre hierros incandescentes, y huelga decir que el ladrón terminó asado e Hildegunda corrió sobre ellos, como si nada. Terminó sus días en un monasterio cisterciense masculino, como Hermano José. Sólo se descubrió la verdad luego de su muerte. 20 de abril.
13. Santa Tecla de Iconio: según la tradición, por haber abandonado la casa de su esposo y haberse hecho discípula de San Pablo, fue acusada de adúltera por su propia madre ante el tribunal de Iconio. Pablo fue igualmente calumniado de seductor. Pese a que trató de defender su honestidad y la de Pablo, Tecla no fue escuchada, sino injuriada todavía más por su madre ente el prefecto. Finalmente, la justicia determinó que él debía ser desterrado de la ciudad y ella quemada viva -de lo cual, según la tradición, y debido a su inocencia, salió ilesa-. Aún fue calumniada una segunda vez, estando en la ciudad de Antioquía, cuando un hombre, prendado de su belleza, le hizo proposiciones deshonestas, que ella rechazó y aún aprovechó para recriminarle duramente. Ofendido, esperó a que estuvo sola e intentó violarla, pero a sus gritos acudió la gente y entonces el agresor se justificó diciendo que ella se le había ofrecido, tratando de seducirlo. De nuevo ella fue condenada, esta vez a las fieras, pero éstas la respetaron en atención a su inocencia. 23 de septiembre.
14. Santos Isidro y María de la Cabeza, esposos: Isidro (15 de mayo) fue acusado de vago ante su señor, por orar durante horas y no trabajar, el milagro de los ángeles arando puso a prueba su inocencia. María (9 de septiembre) fue calumniada de tener un amante con el que veía en una ermita, Isidro dudó y la siguió, para contemplar avergonzado que se dirigía allí para limpiarla y cuidar de una imagen de la Virgen.
15. San Auxencio de Bitinia, eremita: fue acusado de seguir la doctrina eutiquiana, pero se defendió brillantemente y fue absuelto. 14 de febrero.
16. San Juan de la Cruz, carmelita: Esta es buenísima; una mujer se le plantó delante en plena calle con un chiquillo, gritando que él era el padre. El santo, calmado, le preguntó la edad del niño, que resultó ser más de un año. el santo dijo: "pues hijo es de gran milagro, porque en toda mi vida me acerqué por aquí y solo hace tres meses que aquí estoy". 14 de diciembre.
Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (V)

Ahora sí, para terminar esta serie de Santa Úrsula, a pesar de haberlo aunciado antes, queremos Meldelen y yo aportar una lista de las mártires asociadas al grupo de Úrsula, y de reliquias veneradas en diversos sitios, como compañeras de Santa Úrsula, sin que tengan el menor fundamento. Como el altar relicario de la imagen, que no es de madera, sino que está hecho de huesos, supuestamente de las vírgenes. Simplemente, como ya se ha dicho antes, al no saber de quien es la reliquia, se atribuye a las 11.000 vírgenes. En algunos casos es probable que provengan de Colonia, pero eso no les da más autenticidad. Esta lista no pretende ser "única" ni exclusiva. Sólo la pongo como curiosidad sobre los sitios y nombres añadidos a las compañeras de Santa Úrsula. De seguro que habrán más por ahí por esos mundos de Dios... y Úrsula.
Santa Ana, en Cariñena, Zaragoza.
Santa Aurelia de Strasburgo. “sobrevivió” al martirio. 15 de octubre.
Santa Auta.
Santa Avia, en Plaenerec, Aulray. 6 de mayo.
Santa Beatriz, en Alfambra (cuerpo), Hornios (cabeza) y Perdiguera (brazo). Todo en Aragón. Esta llama la atención, porque es la única que sé está completa, las demás son cabezas o partes.
Santa Benedicta.
Santa Brítula.
Santa Cicércula.
Santa Constanza de Constantinopla, princesa.
Santa Constanza, otra, cuya cabeza se venera en Calcena, Zaragoza.
Santa Córdula, en Colonia, Osnabrück y otros sitios.
Santa Cristina (hermana de un tal San Nominando, también del grupo).
Santa Cunnera de Rehen. Otra que “sobrevivió” al martirio, para ser mártir después.
Santa Florentina, en la Vila de Prades, Tarragona
Santa Florentina, otra, era una niña, hermana de Etereo, novio de Úrsula.
Santa Gerásima, madre de Avia, y sus otras hermanas Babila (a veces Basila), Juliana y Victoria, por cierto, Gerásima aparece como tía de Úrsula en la leyenda de Avia; que dice que Gerásima estaba junto a Úrsula e intentaba cubrirla cuando le dispararon la flecha, sin éxito.
Santa Gregoria.
Santa Leticia, en Ayerbe, Aragón.
Santa Mabille.
Santa Marta.
Santa Odilia, con su culto propio muy extendido y patrona de una congregación religioso-militar.
Santa Paladia.
Santa Pantaria, en Almunia de Doña Godina, Zaragoza. Patrona contra los rayos porque en la traslación un rayo cayó a las reliquias y no las dañó.
Santa Paulina, su cabeza, procedente de Colonia, se venera en la Catedral de Compostela desde 1544.
Santa Rabacia.
Santa Rosina, en Cella, Teruel.
Santa Saturia.
Santa Saturnina.
Santa Saula.
Santa Sencia.
Santa Tunvel.
Santa Úrsula (otra).
Santas Embede, Wilbede y Warbede, en el Tirol.
Santas Filadelfa, Oliva y Pinnosa, en Tongres, Bélgica.
Santas Juliana y Lucía (cráneos)
La cabeza de una, sin nombre, en San Miguel y San Julián de Valladolid.
La cabeza de otra, sin nombre y procedente de Colonia, en la Catedral de Compostela.
Las reliquias de varias, sin nombre, en la iglesia de Nuestra Señora de los Agligidos de Malinas, Bélgica.
Los hombres que se mencionan en la leyenda y acompañaban el cortejo al salir de Roma:
San Ciríaco, papa.
San Clemente, obispo.
San Folario de Luca, obispo.
San Márculo de Grecia, obispo, tío de Santa Constanza la princesa.
San Mauricio de Levicana, obispo.
San Pántulo de Basilea, obispo.
San Santiago de Antioquía, arzobispo.
San Sulpicio de Rávena, obispo.
San Vicente, cardenal.
Dorothy Day, del aborto a los altares

Pregunta: Hola. Hace muchos años tuve varios abortos. Empecé a buscar al Señor hace más o menos 3 años, sólo quien ha cometido este pecado sabe lo que es cargar con la culpa y el dolor de haber asesinado a tus hijos. Mi pregunta es si hay algún santo que haya tenido pecados mortales tan graves como los míos, solo Dios sabe cuanto he querido alcanzar la santidad y cuantas veces hecho por tierra ese proyecto porq no encuentro ningún punto de referencia para sostenerme, para darme cuenta de que si es posible llegar a serlo.
Respuesta: Hola. Es casi imposible encontrar alguna santa de la que se diga si tuvo abortos, no es un tema frecuente en la hagiografía, no porque tal vez no haya sucedido, que no me consta, sino simplemente porque se silencie. Sí que, al menos, conozco una mujer, en proceso de canonización, que te puede servir de ejemplo. Es Dorothy Day. Aquí te pongo una reseña que hace años copié de un sitio que no recuerdo, para una charla formativa sobre el aborto. Espero que me perdonen los autores, si la ven publicada:
Dorothy Day (1897 - 1980), fue una mujer divorciada que abortó por miedo a ser abandonada por su amante, quien permitió a la sociedad de aquél entonces contagiarse del Evangelio y los valores de la Iglesia, y así ser ejemplo de santidad en medio de lo cotidiano. El Cardenal Jhon O´Connor, arzobispo de Nueva York, dijo "la beatificación de Dorothy Day podría recordar a muchas mujeres de hoy lo grande que es la misericordia de Dios, incluso cuando somos capaces de cometer un acto cruel como el aborto de un hijo. Ella supo bien lo que es estar al margen de la fe y lo que es después descubrir el camino correcto y vivir en plena coherencia con la exigencia de la fe católica".
Darothy nació en Brooklyn en el año 1897, creció en Chicago dentro de una familia protestante. Asistió, mas no se graduó, a la Universidad de Illinois. En el año 1916 la familia se mudó a Chicago, donde ella sigue la carrera de periodista revolucionaria. Empieza a escribir como corresponsal y hace publicaciones izquierdistas como el Call y el New Masses. Se involucró en asuntos candentes como: los derechos de la mujer, el amor libre y el control de la natalidad. En este tiempo salió embarazada y por miedo a perder a su amante, que no quería hijos, se practicó un aborto.
Dorothy salió nuevamente embarazada en el año 1926 y esta vez decidió tener al bebé. "Y entonces la pequeña Tamar Theresa nació, y con su nacimiento la primavera llegó a nuestras vidas. Mi alegría era tan grande que me senté en la cama del hospital y escribí un artículo para el New Masses sobre mi hija con la intención de compartir mi alegría con el mundo". Decidió que su hija sería católica, la bautizaría y ella también se convertiría al catolicismo, aunque el padre de la bebé era un ateo comprometido. Dorothy era conciente que era imposible hacer aquello teniendo a un amante al mismo tiempo.
Por lo que un día antes de su bautismo se separó de él. "La conversión es una experiencia solitaria. Nosotros no sabemos qué está pasando en las profundidades del corazón y el alma de otra persona. Apenas nos conocemos a nosotros mismos". Las enseñanzas de la Iglesia, la vida sacramental, la convivencia con los pobres y la lucha contra una sociedad que se burlaran de ella, fueron las cosas que más marcaron su vida. Pacifista convencida, promotora de los derechos sociales y laborales del hombre, defensora de todo lo que significara dignidad humana.
Fundó el periódico"The Catholic Worker", nació el 1 de mayo de 1933, con informaciones sobre las huelgas, el paro, el trabajo infantil, los salarios ínfimos de los negros, etc. Los colaboradores crecieron y los números de distribución también, y fue por lo que se convirtió también en un movimiento para ayudar a los más necesitados. Una de las mejores expresiones de esta ayuda fueron las casas de hospitalidad, que en 1936 eran 33 en todo el país, puesto que debido a la Gran Depresión, millones de personas se quedaron en la total miseria. En 1980, a los 83 años, Dorothy Day falleció, luego de una vida llena de pobreza voluntaria, evangelización constante y santificación de la vida ordinaria. El periódico continúa en circulación y sigue costado el mismo precio que cuando recién fue lanzado: 1 centavo de dólar.
Progresista desde su potente fe religiosa, Dorothy forma parte de los llamados "santos sociales", de distintas religiones, pero que tienen en común la defensa del hombre; Bartolomé de las Casas, Martin Luther King, Romero, Ghandi, Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer... Por eso no extraña que pintores modernos nos la regalen ya con la aureola de la santidad, a pesar de que su proceso sólo está comenzado. Consta con varias objeciones, entre ellas las más difíciles de sus familiares y personas más allegadas que, aunque comprometidas con el hombre, no comparten la opinión de que sea una "santa de altar".
Y yo, personalmente, te digo: No eches por tierra tu proyecto que, en definitiva, es proyecto de Dios, que es el que quiere que todos seamos santos. El mejor punto de referencia es su Hijo, porque ha sido punto de referencia de todos los demás santos. Al fijarte en la vida de un santo, verás que su tendencia, su punto de apoyo y su término es Jesucristo; por ello, aunque no encontraras ninguna santa que hubiese abortado voluntariamente y luego haya emprendido el camino de la santidad, lo tienes a Él. Ha habido santos con cargas peores, como Teófilo, que llegó a hacer pacto con el demonio sólo por venganza, santos que organizaron guerras, participaron en conjuras políticas; en fin, que los hay de todo tipo. Ánimo y adelante, reza por mí para que yo también me sume a ese proyecto. Un abrazo.
Santos contra las calumnias (I)

Hace unos días conversando por MSN, mi colaboradora Meldelen me comentaba esto: “se me ha ocurrido que podría ser muy interesante hacer un artículo sobre Santos Patronos contra las calumnias... simplemente como curiosidad. Me he dado cuenta de que muchos santos sufrieron gravemente la calumnia. A la gente suelen interesarle estas curiosidades porque, por desgracia, la calumnia está a la orden del día y seguro que mucha gente lo pasa mal con esto (y, ¿a quién no le han calumniado alguna vez en su vida?). Bueno, es una idea, que se me había ocurrido repasando imágenes de santas, ya me dices si te interesa”. Por esas cosas de la vida, ese mismo día una persona me preguntaba algo relacionado con el tema, y como todo este mundillo de santos me pirra, la cosa pintaba como para ponerse manos a la obra. Puestos ambos a buscar en nuestros archivos de santos, hallamos unos cuantos que, por supuesto, no son todos, que esto de las calumnias en los santos es como el pan nuestro, algo de cada día:
Comienzo con Santa Aya de Lorena, virgen (aunque casada) y fundadora, por ser la patrona de los acusados falsamente aunque no fue calumniada: Una leyenda dice que después de su muerte, su familia exigió sus bienes y la tierra que la santa había donado a la iglesia de Bergen. La familia acusó a los clérigos y monjes de ladrones. La discusión amenazaba en guerra cuando de la tumba salió la voz de la santa diciendo claramente que todos sus bienes los había donado a la iglesia, donación que confirmaba de nuevo solemnemente. No hay que ser muy listos para saber a quien le interesaría inventarse esta leyenda... 18 de abril y 23 de junio.
I. LOS QUE PERDIERON LA VIDA POR LAS CALUMNIAS:
Dejamos de lado muchos mártires de las persecusiones generalizadas y organizadas, desde las romanas hasta las de hoy, porque en la mayoría de los casos se basan en calumnias: que si los cristianos comían niños y adoraban un burro, que si conspiraban contra el gobierno, que si eran enemigos de los emperadores y reyes, o de la República, que si eran enemigos de la libertad, etc, etc. Por eso solo ponemos aquí casos concretos, entresacados de los muchos, y con calumnias ajenas a las generales, donde han caído miles de mártires:
1. Santa Argyra Neomártir: joven esposa cristiana que vivió en la región de Bitinia en el s. XVII, entonces bajo dominio otomano. Al rechazar las proposiciones deshonestas de un turco que se había enamorado de ella, éste acudió a su padre, que era cadí (juez) y le acusó de haber pretendido seducirle siendo como era una mujer casada. Llevada a juicio, el hijo del cadí sobornó a diversos testigos para que corroboraran la calumnia. A pesar de que el marido de Argyra, que creía en su inocencia, apeló ante diversos tribunales para salvarla, el hecho de que fueran cristianos bajo un gobierno turco no les favoreció, por lo que fue condenada a la cárcel de por vida. Su encierro se prolongó 17 años, hasta que murió a causa de las malas condiciones de vida y las torturas diarias. 5 de abril.
2. Santa Calíope: joven palestina que fue pedida en matrimonio por un joven pagano. Como ella le rechazara, éste se vengó calumniándola ante el pretor de que blasfemaba contra los dioses de Roma a todas horas. A pesar de que ella dijo ante el tribunal, “jamás me he burlado de vuestros dioses, la única burla se me está haciendo a mí con este injusto juicio”, no fue atendida y padeció la tortura y la muerte. 8 de junio.
3. San Ceteo de Amiterno, obispo: fue acusado de haber entregado la ciudad a los longobardos y lo arrojaron a un río. 13 de junio.
4. Santos Dasio, Zótico y Cayo de Bitinia, esclavos: acusados falsamente de haber incendiado el palacio de Diocleciano, fueron arrojados al mar con una piedra atada al cuello. 21 de octubre.
5. Santa Elin (Helena) de Sköfde: viuda piadosa que distribuyó todos sus bienes a los pobres y legó sus propiedades al marido de su hija. Éste era un hombre cruel y sus propios siervos acabaron matándolo, pero cuando se les interrogó, ellos dijeron que había sido Elin –que entonces estaba en Tierra Santa- quien les había ordenado matarlo. Apenas regresó de su viaje, fue asesinada por los familiares del finado. En Suecia es la patrona contra las calumnias. 31 de julio.
6. Santa Irene de Portugal, virgen: su mentor, el monje Remigio, le propuso tener relaciones sexuales, y como ella le rechazara y aún le recriminara su actitud, le dio una bebida ponzoñosa que le hinchó el vientre y luego se dedicó a difundir por la zona que se había quedado embarazada la que había prometido guardar la virginidad. Un anterior pretendiente al que ella también había rechazado, sin hacer más averiguaciones, mandó asesinarla. Los milagros posteriores al hallazgo del cadáver sirvieron para confirmar su inocencia, y tanto el calumniador como el asesino hicieron penitencia el resto de sus días. 20 de octubre.
7. San Magno, príncipe: fue acusado ante el rey de Noruega de pretender invadir el país para implantar la fe cristiana. Para probar su inocencia, se presentó desarmado ante dicho rey deseando la paz, pero este lo mando a asesinar a traición. 16 de abril.
8. Santos Esteban y Ana de Auxentio: ella era viuda y discípula de Esteban, el cual, por oponerse a la destrucción de iconos, fue calumniado de mantener relaciones sexuales con Ana, quien vivía en contemplación en un monasterio femenino vecino. Como ella defendiera vehementemente la falsedad de esta acusación delante del pueblo, las masas se apoderaron de ella, la desnudaron en público y la azotaron hasta la muerte. Esteban sería desterrado y posteriormente, como siguiera defendiendo las sagradas imágenes, fue linchado públicamente. 28 de noviembre.
9. Santos Mártires de Alejandría: contra los que un adivino difundió calumnias atribuyendo a los cristianos las desgracias que acontecían a la ciudad y a sus habitantes. Entre ellos están los santos Serapión, Quinta, Metrano y la anciana diaconisa Apolonia. 9 de febrero.
10. Santos Mártires de Lyon: fueron perseguidos y detenidos con la calumnia de que celebraban orgías sangrientas y practicaban el canibalismo –interpretando mal la Eucaristía con toda intención-, acusación que sólo fue una excusa para la persecución. Entre ellos destaca la afirmación de Santa Blandina, “nosotros nunca hemos hecho nada malo”, constantemente repetida durante los tormentos. 2 de junio.
11. Santos Protomártires Romanos: fueron acusados, por Nerón, de haber incendiado la ciudad y fueron martirizados de diversas maneras. 30 de junio.
12. Beato Ricardo Herst, padre de familia: fue acusado falsamente de un homicidio, pero en realidad lo ahorcaron por su fe en Cristo. 29 de agosto.
13. Beato Roberto Drury, presbítero: fue acusado injustamente de participar en una conjura contra el rey Jacobo I, fue ahorcado en Tyburn. 26 de febrero.
14. Santa Sara de Antioquía: habiendo sabido que ella había acudido a Egipto para bautizar a sus hijos, su marido se vengó de ella calumniándola como adúltera ante el tribunal. Cuando se le interrogó de por qué había cometido adulterio con los cristianos de Egipto, ella respondió, “los cristianos no cometen adulterio, y no diré nada más”. Como no pronunció ninguna otra palabra, se entendió que asumía la culpa y no colaboraba con las autoridades, y fue quemada viva junto con sus dos hijos. 12 de septiembre y 1 de enero.
15. Santas Tárbula y compañeras: eran esclavas en el harén de la emperatriz de Persia, en un momento en que ésta había caído gravemente enferma. Como Tárbula rechazara las propuestas matrimoniales de un cierto letrado, éste se vengó diciendo que la emperatriz estaba enferma porque ella y las otras cristianas la estaban envenenando poco a poco. Fueron cruelmente ejecutadas, siendo aserradas vivas. 22 de abril.
16. Beatos Agatángelo y Casiano, capuchinos: eran misioneros en Etiopía, y fueron calumnidados tanto por los misioneros protestantes como por los ortodoxos, de espiar para el dominio inglés, más que de envangelizar. Fueron ahorcados como traidores. 7 de agosto (en la imagen)
Día de Muertos en México (II)

Después de ver los orígenes, extensión y significado de los altares de muertos, vamos ahora con los simbolismos del Altar:
Niveles: Dependiendo de los lugares se hacen de:
3 niveles, simbolizan la tierra, el purgatorio y el cielo.
2 niveles, representan el primero a los niños difuntos y el segundo a los adultos.
7 niveles, como recuerdo de los 7 pecados capitales.
9 niveles, símbolo de los nueve meses de gestación y de los nueve ríos que debe pasar el alma.
Colores: Se adornan con papel picado o flores de papel en colores:
naranja: color de luto azteca y maya (no símbolo del halloween como muchos piensan)
negro: luto occidental.
morado: luto de la Iglesia.
blanco: perdón y pureza.
rosado: alegría y tristeza a la vez.
azul: cielo.
amarillo: luz.
En Tabasco se acostumbra adornar sobre todo con los colores blanco y morado.
Alimentos y flores: Se ponen los que eran del agrado del difunto así como objetos pertenecientes al mismo.
El pan de muerto: es un pan redondo que tiene una bola de pan en el centro y de ahí salen 4 trozos mas de pan en forma de huesitos y cubierto de azúcar (símbolo de una tumba y el azúcar de la sangre derramada por los difuntos. Fue traído por los españoles y tiene su antecedente en el pan de ánimas que se prepara en Segovia).
Flor de cempaxúchitl o cempoal: es la flor de luto para los aztecas y mayas debido a su color naranja, símbolo del luto para estas culturas y de luz que guía al difunto a la ofrenda por eso sus pétalos se usan para formar un camino.
Flor de mano de león: su color rojo recuerda la sangre de Cristo.
Tres calaveras de azúcar: símbolo de la Santísima Trinidad, las calaveras recuerdan a la muerte, que está siempre presente.
Café negro: recuerda el luto.
Agua: para que el alma sacie su sed.
Licor: para que el alma recuerde sus grandes festejos en vida.
Cenizas: para que el alma expíe sus culpas.
Tierra: como recuerdo de que polvo somos y en polvo nos convertiremos.
Puño de sal: es lo que le da sabor a la vida.
Cruz: hecha con flor de cempoal o con velas, representa a los 4 puntos cardinales para que el alma se oriente, en Tabasco se ponen nueve velas en símbolo de los nueve señores de la noche
Albahaca: para purificar el ambiente.
Palangana con agua y toalla: para que el alma se lave las manos.
Petate o estera: para que descanse.
Vela del ánima sola: para los difuntos que no tienen quien rece por ellos.
Rosario: símbolo de plegaria cristiana.
Escapulario: símbolo de la Maternidad de la Virgen que nos cubre.
Papel picado: símbolo del cielo, que lo ve todo.
Arco o palmas tejidas: en recuerdo del Domingo de Ramos.
Imágenes religiosas: las de devoción del difunto y los que abogan por las almas del purgatorio, tal es el caso de la Virgen del Carmen, abogada de las almas; San Miguel, patrón del purgatorio; San José, patrón para el bien morir; San Francisco de Asís, pues se dice que Cristo le prometió que cada 4 de octubre le permitiría bajar al purgatorio a sacar de allí a sus devotos; San Martín Caballero, como benefactor de vivos y muertos; San Nicolás de Tolentino, abogado también de las almas del purgatorio.
Copal o estoraque: incienso de origen azteca para incensar como símbolo de la oración que se eleva al cielo.
Retrato del difunto: para saber a quien se dedica la ofrenda.
André Efren Ordoñez Capetillo
Tal vez muchas cosas nos parezcan extrañas o incluso paganas a los que no compartimos esta tradición (no es mi caso, pues creo que la palabra pagana no debería ni usarse), pero si nos fijamos bien, todo este simbolismo recoge iconografía cristiana al 99%, como las calaveras, que antaño pululaban por los monasterios; la ceniza aún usada hoy; los dulces, como los huesitos de santos, que aún se hacen en España; las velas; los colores... Otra cosa ya es el sentido que se les dé o los actos que rodeen la tradición. Hoy en día todo se mezcla, se une y surgen nuevas costumbres y tradiciones, como siempre se ha hecho, por cierto. Gracias André.
Ramón.
Sí, Teresa, pero la grande...

A ver, queridos, esta imagen que pongo aquí, en sus múltiples versiones, materiales y motivos, corresponde a Santa Teresa de Jesús, no a Santa Teresita, que sería "del Niño Jesús", pero eso no quiere decir que sea ella. Representa una "florecilla" (relato piadoso, legendario, con una finalidad santa) de Santa Teresa. Lo traigo a colación porque ya más de una vez la he visto endilgada a Santa Teresita del Niño Jesús. Para comprender a los que yerran sin saberlo, en su defensa digo que algunas imprentas han usado estas imágenes para poner a Santa Teresita en la misma forma, en un claustro con un Niño, llamando a la confusión.
Ah, que lo que la florecilla cuenta es que un día Santa Teresa iba por uno de sus conventos y vio un hermoso niño, sorprendida le preguntó: "Niño, ¿como has entrado aquí? ¿quien eres?" A lo que el niño respondió: "¿Quien eres tú?" La santa le dijo: "Teresa de Jesús", y el niño, antes de desaparecer le contestó "Pues yo soy Jesús de Teresa". Así a grandes rasgos, porque según quien la cuente la sazona con un éxtasis, con un poema... Es una bonita leyenda, muy representada en estampitas piadosas, como esta que les enseño aquí.
Ya, es todo.
De San Judas y una amiga.

Esta es una pregunta que me llega de Guatemala. Es bastante personal y he dudado en publicarla, pero al final me decido, creo que puede responder a otros, motivar otros puntos de vista diferentes, promover una reflexión sobre el tema...
P: Hola!, más que consulta es un consejo y una guía. Veo que es usted una persona seria y razonable por el tipo de respuestas que ha dado a varias personas.
R: Hola. Muchas gracias por decirme eso, que me responsabiliza a darte una respuesta lo más certera posible. Intento estar en el término medio entre lo "establecido" y la “realidad real”, que no siempre se corresponden. El sentido común y la conciencia son dos armas que bien usadas generalmente no fallan.
P: Tengo una amiga que es seguidora de Judas Tadeo, nunca antes se había interesado por la iglesia, la religión ni nada por estilo así que cuando nos comentó sobre su nuevo descubrimiento, pensamos, bueno al menos cree en algo, pero es nada. Cuando conoció a este personaje se volvió muy devota de él, le paga misas, le pide favores, se viste de rojo algunos días y lo va a visitar casi semanalmente, nos vive invitando a que lo vayamos a visitar (yo en dos ocasiones por amistad e ido con ella), le regala a la gente imágenes, novenas especiales, pulseras, y cuanto artilugio encuentre de él, yo por mi lado he averiguado que los seguidores de Judas Tadeo en Centroámerica y México en su mayorías son personas marginadas (prostitutas, presos, alcohólicos) personas con un gran infortunio en su vida, ella jamás se acerca a la iglesia ni vive la fe como lo dice la iglesia católica.
R: A veces es preferible no creer en nada, que creer en ciertas cosas. Tiene más posibilidades de acercarse a Dios un ateo que alguien con mil creencias, incluidas las relacionadas con el catolicismo. Es una situación complicada esta, porque se trata de alguien que vive la religión desde el miedo y la sospecha, incluidas la sospecha y el miedo al mismo objeto de veneración, en este caso San Judas Tadeo, que, el pobre, bastante lejos está de todo ello.
P: Ella es una persona sumamente soberbia que piensa que la gente le tiene envidia, por sus éxitos alcanzados y no acepta fácilmente críticas o consejos, por lo mismo cree que la gente le hace daño a sus espaldas o que hablan mal de ella, razón por la cual vive diciendo que ella le pide justicia divina a Judas Tadeo, y que cuando ella le pide algo al santito como venganza a alguien que la ha tratado mal, este se venga por petición de ella. Ella ya lo ha confirmado. Para ella Judas Tadeo, según como lo veo yo es su santo vengador y patrono como dice muchas veces. Tal ves entre su estudios, tenga algún artículo que hable sobre este tipo de idolatría y como funciona.
R: Los estudios que pueda tener me los han brindado ustedes mismos con sus preguntas y mi experiencia de fe. Este tipo de relaciones con la divinidad (incluyo aquí a Dios, santos, dioses, y demás) en general es una expresión de la relación que se tiene con el mundo. Me explico: para una persona injusta, Dios será justo a la medida de su injusticia, siempre se buscará una excusa para apoyar su actitud. Quien viva la envidia, el rencor, el temor y la desconfianza expresará eso en su forma religiosa. Lo mismo para las personas buenas y virtuosas. Es por eso que, como dices, la mayoría de las personas que viven ese tipo de cultos se mueven en mundos nada recomendables. Dicho esto, lo primero que tiene que sanar tu amiga es su relación con el mundo en que vive. Si piensa que San Judas la protege de la envidia es porque se siente envidiada y quizás sea falso, la mayoría de la gente ni le hace caso o ni siquiera creen que merezca ser envidiada. Hay personas a las que les da gusto pensar que son envidiadas y en el fondo sólo tienen un complejo de inferioridad más grande que la torre Eiffel; si sanan esto, sanan todo lo demás, incluida su “devoción”.
Me dices que ella “ya lo ha confirmado” supongo que sea que a alguien a quien ella le deseó mal, le ha ocurrido algo malo. Pues no sé, todos padecemos enfermedades, problemas, tristezas… y dudo que todas sean causa del poder que ejerce tu amiga sobre San Judas Tadeo. Ya podrá ella desear todo el mal que quiera a las personas, que no es la causante, por más que se regodee en ello.
P: Yo tengo una gran amistad con ella, pero creo que si le hablo de lo que pienso de su devoción, creo que va hacer con conjuro y le va a pedir a Judas Tadeo que me haga algún mal. Parece chiste, pero en situaciones como ésta no se que hacer.
R: Es normal que no sepas reaccionar a ello (nadie sabe como reaccionar ante una persona tan inestable y caprichosa), depende del grado de amistad que tengas con ella y lo mucho que te interese su cambio de mentalidad (repito, primero con las personas y el mundo, luego ya cambiará con la religión, una es consecuencia de otra). Si es una gran amiga, pues hablarle claramente, preguntándole que gana con tanto miedo a la venganza o al castigo divino. No se como es tu fe ni tu práctica religiosa, pero ya podrá hacer mil conjuros a quien sea, que ninguno te va a hacer daño, pero si te los hace, tienes que revisar hasta que punto es tu amiga, porque como yo lo veo, si te hace eso, pensando hacerte daño, no es muy amiga tuya que digamos. No porque el conjuro sirva, sino porque ella piensa que sí surtirá efecto y aún así estaría dispuesta a hacerlo.
Llegará el momento en que le digas lo que piensas o pases de ella. Al final, tampoco puedes vivir con una persona una relación de amistad basada en el miedo o la desconfianza (ya lo hace ella, no seáis dos). Reza con tu amiga y pídele que te acompañe alguna vez a la iglesia, como tú lo has hecho antes, y reza por ella ante el sagrario. La sencillez de tu oración, sin necesidad de palabras, poco a poco, puede surtir efecto. El ejemplo es lo mejor. Espero haberte ayudado, te he dado mi visión del asunto, sin meterme en palabras técnicas ni de manual.
Día de Muertos en México (I)

Durante los días 1 y 2 de noviembre en México se celebran las festividades en honor a los fieles difuntos donde la gente “convive” con sus muertos, les preparan un altar con comidas del gusto del difunto, objetos personales y muchas flores; otras personas van al cementerio y velan toda la noche en ese sitio para poder “reunirse” de nuevo con sus seres queridos, todo esto sucede en un ambiente de oración, sobre todo del rezo del rosario, entre comidas, bebidas, música, esto se vuelve una fiesta entre lo pagano y lo religioso.
La tradición de ofrendar a los difuntos en México se remonta a la época prehispánica; los aztecas celebraban 2 meses dedicados a la fiesta de las almas de los muertos, el noveno mes, llamado Tlaxochimaco o Miccailhuitontli, es decir fiesta de los muertos pequeños (antecedente de la fiesta del 1 de noviembre conocida como día de los “angelitos”) y la otra, Xócotl Uetzi, también nombrada Hueymiccaihuitl, la fiesta grande de los muertos (antecedente de la celebración del 2 de noviembre) y celebrado en el decimo mes. Durante el mes Izcalli se celebraba la fiesta de los tamales en honor al dios del fuego Xiutecuhtli, se ofrecían cinco tamales al fuego del hogar, antes de comérselos se ponían sobre las sepulturas y después de esto se los comían todos.
Para la cosmovisión azteca, los difuntos al morir iban al Mictlán (Xibalba para los mayas), lugar gobernado por Mictlantecuhtili (Yum Kimil o Ah Puch para los mayas), Señor de la región de los Muertos y su esposa Mictlantecacihuatl, lugar donde el alma debería cruzar por nueve ríos de sangre (para los mayas eran nueve mundos gobernados por nueve señores) ayudada por un perrito para poder llegar al Mictlán. Las almas de los que morían ahogadas iban al Tlalocan, que era gobernado por el dios Tláloc, dios de la lluvia; los guerreros, las mujeres que morían en el parto y los que morían en sacrificio se iban con el dios del sol a el Ichan tonatiuh ilhuícatl; los niños que morían a corta edad iban al Chichihualcuauhco, lugar donde eran amamantados por un gran árbol nodriza, donde los pequeños esperaban una segunda oportunidad para regresar al mundo de los hombres (antecedente en la cosmovisión mesoamericana del limbo, el cual recientemente ha sido suprimido por la Iglesia).
Dentro de la cultura cristiana la celebración del día de los fieles difuntos se remonta al siglo X d.C. cuando San Odilón de Cluny (1 de enero) la instituyó en su monasterio, después de haber tenido una visión de las almas del purgatorio quejándose y sufriendo por sus pecados, dispuso instituir en su monasterio que el día posterior a la fiesta de todos los Santos se dedicara a orar por las almas de los difuntos; pero no fue sino hasta el siglo XVIII que Benedicto XIV concedió el privilegio de celebrar tres misas a los sacerdotes españoles y portugueses en sus territorios y en 1914 Benedicto XV los extendió a todos los sacerdotes. Pero aún desde la época paleocristiana ya los primeros cristianos veneraban los restos de los mártires, y las sagradas escrituras en el segundo libro de Macabeos recomiendan orar por los difuntos (2Mc 12, 43-46).
Con la llegada de los españoles a América y del cristianismo, los frailes buscaron la manera de acabar con el “paganismo” de los naturales de estas tierra, y de este modo tomaron la tradición de la celebración de los difuntos azteca y maya y la englobaron en la fiesta de Todos los Santos y en la de el Día de los Fieles Difuntos del 1 y 2 de noviembre. Les dieron un sentido cristiano a estas celebraciones prehispánicas cambiando los dioses por los santos y devociones católicas, como la de las ánimas del purgatorio. De igual modo hicieron con la costumbre de los "tzompantli" hechos de cráneos humanos o de piedra; o la costumbre maya de sacar los cráneos de sus antepasados, intercambiándolas primero por cráneos hechos de barro y después por cráneos de dulce, para simbolizar que, estando con Cristo, la muerte es dulce. Se empezó a celebrar de esta manera el 1 de noviembre la fiesta de las almas de los niños o de los angelitos y el 2 la fiesta de los muertos grandes.
Comunidades indígenas de los estados de Chiapas, Oaxaca, Yucatán y Guerrero, algunas etnias extienden la festividad de los difuntos del 29 de septiembre al 30 de noviembre pues según su creencia San Miguel abre el purgatorio para que las almas regresen y San Andrés lo cierra. En otros sitios engloban más los meses de octubre y noviembre, comenzando a celebrar desde el 28 de octubre, las almas de los ahogados; el 29, los muertos por accidentes; el 30, los muertos violentamente que no sean de accidentes; el 31, los niños muertos antes de nacer; el 1 y 2 de noviembre siguen el mismo patrón de todo el país.
En lugares como Tabasco la memoria de los fieles difuntos se extiende del 1 al 30 de noviembre haciendo rezos, sufragios y oraciones todo el mes por las almas del purgatorio; cabe destacar que, aunque la creencia popular es que las almas vienen a comer los alimentos que se ofrendan, desde el punto de vista cristiano esto es imposible pues nadie puede salir del purgatorio y regresar a la tierra; a pesar de todo esto la Iglesia es de las principales promotoras de esta tradición en suelo mexicano puesto que, como bien sabemos, es bueno orar por los difuntos. Esta tradición fue declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO en el año 2002.
André Efren Ordoñez Capetillo
A mi solo me gustaría recordar que el Día de Todos los Santos se celebraba originalmente en Roma el 13 de mayo, porque en este día de 609, el papa Bonifacio IV dedicó el Panteón Romano a la Virgen María y todos los santos. Se pasó al 1 de noviembre por la influencia de los monjes y misioneros bretones y anglos, para dar sentido cristiano a los ritos celtas del inicio del invierno.
Ramón
Santa Úrsula: entre la historia y la leyenda (IV)

Por último, y para cerrar este ciclo de artículos, convendría hablar un poco de la iconografía de la Santa. Ésta es particularmente rica entre los siglos XIV y XVI, en el auge del culto a la Santa, donde hay numerosas obras que representan diversos momentos de su leyenda (sueño profético, peregrinación a Roma, martirio). Pero esta variedad pictórica decayó durante el Renacimiento y aún más en tiempos de la Reforma.
La iconografía fundamental de Santa Úrsula la representa como una joven princesa medieval –corona, manto de armiño- llevando una sola flecha o un haz de flechas en la mano, como atributo de martirio. Indistintamente puede aparecer clavada en su pecho o en su garganta (en el Barroco, el motivo de la flecha hundida en el seno de Úrsula dio lugar a exquisitas obras de arte que destacaban más por su sensualidad que por su religiosidad).
Otro atributo importante es el estandarte con la cruz, que simboliza su liderazgo sobre la expedición de carácter cristiano. Este estandarte lo lleva también Santa Odilia, una compañera, en su culto propio. El estandarte debe ser tenido en cuenta para diferenciar a Úrsula de otras mártires que llevan también flechas como atributo, como Cristina de Bolsena o la controvertida Filomena (pese a esto, pocos sitios webs, galerías de arte o museos tienen realmente en cuenta este detalle). Aquí, además de identificar y separar atributos iconográficos -Cristina suele llevar, además, la rueda de molino, y Filomena el ancla-, hay que imponer el sentido común, pues el culto a Santa Filomena no llega hasta el siglo XIX y por tanto toda obra anterior al año de descubrimiento de su tumba -1802- no puede representarla a ella en absoluto.
Otro atributo destacado de Santa Úrsula es el barco, por lo que suele portar una miniatura o maqueta de una nave en representación de aquélla que les llevó por el Rhin. En pinturas es frecuente que el fondo represente un puerto donde está anclada la nave. De nuevo es importante llamar la atención respecto a la distinción de otras Santas que llevan una nave, principalmente por su patronazgo sobre los navegantes: Santa Fermina (patrona del puerto de Civitavecchia), Santa Limbania (puerto de Chipre), Santa Maria de Cervelló (fácilmente distinguible por su hábito de mercedaria), Santa Restituta de Túnez (isla de Ischia, una nave transportó sus restos), Santa Devota de Córcega (en Mónaco, por este mismo motivo), entre otras. Lo que permite distinguirlas de Úrsula es tener en cuenta básicamente la(s) flecha(s) y el estandarte.
Un nuevo atributo lo supone el enorme manto bajo el cual cobija a sus numerosas compañeras, y a partir de la época de la aparición de las Ursulinas, a un lado están las vírgenes y a otro las Ursulinas. Esta iconografía es fácilmente confundible con la iconografía de la Virgen de la Misericordia, y de hecho en muchos sitios de Internet o museos y galerías de artelas confunden –a veces esto llega a ser grave por la escasa atención que se ha prestado al resto de atributos, ya que obviamente la Virgen de la Misericordia ni lleva palma de martirio, ni flechas en mano o clavadas, ni estandarte-. Finalmente, en ocasiones lleva una miniatura de su iglesia en Colonia.
Quitando el tema del estandarte, presente sólo en Úrsula y en Odilia –a la que se le adjunta, además, un incensario-, el resto de compañeras tan sólo adoptan el atributo de las flechas, aunque la leyenda diga que fue sólo Úrsula la abatida por una flecha y el resto fueran muertas a espada; esto es por relacionarlas con la Santa principal.
Meldelen
Acabo de descubrir una famosa "Virgen de la Misericordia" que cobija a unos monjes cartujos, identificada como Santa Úrsula, lo cual es desconcertante, pues aún no sabiendo de santos, sabemos de anatomía y unas vírgenes son unas vírgenes y unos monjes son unos monjes (ciertas diferencias lo avalan). Y lo peor, en una obra literaria bastante seria.
Ramón
Santos Julita y Quirico, ejemplo de invento

Santos Julita y Quirico. 16 de junio.
“…queréis saber si se conservan sus actas en Icona, de donde os han dicho que madre e hijo eran originarios. Os quejáis que las que han dado en vuestras manos son poco correctas, llenas de fábulas, de cuentos frívolos y de muchas cosas que no admite la sólida y austera decencia de la religión cristiana…”
Así se inicia la carta que el obispo de Icona, Teodoro, envía a Roma por el año 304, al ser requerido sobre “un cierto martirio” de Julita y su pequeño hijo. Actualmente todos tenemos la misma queja de los que le escriben a Teodoro, no han cambiado los deseos en más de 1700 años: queremos saber lo que pasó, tanto de Julita como de otros mártires. Lamentablemente no siempre se puede y lo que poseemos de muchos mártires corresponde más a fantasías que a hechos reales. No es este el caso; esta carta, según su autor, se basa en averiguaciones entre varios testigos “muy bien instruidos de todas las circunstancias de esta historia: tuvieron la bondad de hacerme la relación conforme la habían oído hacer muchas veces a unos señores de Licaonia, parientes muy cercanos de la santa”, prosigue Teodoro.
Y esto es lo que nos cuenta: Julita (cuya fiesta era celebrada por las casas más nobles de Licaonia, que la tenían por pariente), ante el avance de la persecución decretada por Diocelciano, se retira a Seleucia con su pequeño hijo Quirico (también llamado Ciro o Quirce) y dos doncellas; pero allí no es menor la persecución, llevada a cabo por Alejandro, gobernador de la región. Como era costumbre, todos los ciudadanos fueron llamados a sacrificar a los dioses, con la amenaza de muerte para quien se negara. Julita huyó a Tarso, donde fue abandonada por sus esclavas y apresada junto a su hijo, puesto que Alejandro se había trasladado allí y su séquito la reconoció.
Al ser llevada ante el gobernador, Julita ocultó su condición noble, simplemente respondiendo a todo “soy cristiana”. El gobernador mandó que le quitaran el niño y fuera azotada con nervios de bueyes, una de las variadas modalidades de flagelos que usaban los romanos para castigar. Como es natural, costó muchísimo separar al niño de su madre y con solo imaginar la escena ya se puede entender el valor y la fe de esta mujer. Alejandro tomó al niño, que se revolvía contra él, queriendo ir con su madre (las actas posteriores y legendarias ponen algunas palabras piadosas en su boca, así como intenciones de ser mártir, e incluso que soportó el tormento de la rueda, pero no hay que inventarse nada donde lo más natural es que el niño hiciera precisamente eso, querer volver con su madre).
Alejandro intentó ganarle con mimos y cariños y llama la atención de este gobernador que no se conduele con la madre, tener estas ternezas con el niño. Este hecho en la narración es buena señal, no se nos intenta poner una situación idílica, sino que se nos narran hechos propios de las debilidades humanas y sus contradicciones. ¿querría ablandar a la madre, entristecerla tal vez, viendo que el niño se olvidaba de ella?... queda en lo secreto de la historia, que continúa diciendo que Quirico repetía las mismas palabras de su madre “soy cristiano”, sin querer aceptar las bondades de Alejandro. No duró mucho la “bondad” del gobernador: tomó al niño de un pie y lo lanzó al suelo, rompiéndose la cabeza contra las gradas del tribunal. Así de impactante y escueto se muestra el obispo Teodoro al narrar la muerte del niño, como si decir más palabras quitaran fuerza a semejante acto de crueldad para con el niño y la madre.
Julita, ante esto, no claudicó, sino que se mostró más intrépida cuando fue amenazada con el potro y mientras le envolvían los pies en pez ardiente, a la vez que el verdugo le conminaba a sacrificar. Ella, más valiente después de perder a su niño, sólo gritaba: “Yo no sacrifico a los demonios. Yo adoro a Jesucristo, único Hijo de Dios”. Viendo Alejandro que no tenía remedio, la condenó, finalmente a la pena capital y su cuerpo y el de su hijo arrojados con los de todos los condenados. Julita inclinó la cabeza, hizo una oración: “Gracias os doy, Dios mío, de que os hayais dignado dar a mi hijo una silla en vuestro reino. Tened la bondad, Señor, de querer recibir también en él a vuestra sierva, por indigna que sea”. Hay que decir que estas y otras palabras que siguen sí es probable que sean añadidas por los narradores que le contaron la historia a Teodoro, los cuales no sabrían en verdad las palabras exactas de dicha oración. No hay que dudar que quien sea capaz de dar la vida, sea capaz de hacerlo con serenidad y en medio de una oración. Y así, al terminar, el verdugo cortó su cabeza, los cuerpos fueron arrojados a la fosa común, de donde serían sacados por las esclavas que estaban escondidas, pero vigilantes. Estas mujeres, dice Teodoro “tuvieron bastante valor y resolución para levantar las sagradas reliquias de su ama y del niño”. Las enterraron en un campo cercano, donde estuvieron hasta que fueron puestas a la veneración, ya luego de la paz de Constantino.
El culto a madre e hijo es muy antiguo y la misma carta cuyos fragmentos se reproducen aquí lo demuestra. En algunos sitios el hijo ha ganado en la veneración a la madre y esta ha pasado a segundo plano, como en Potenza o Cisterino, ambas localidades italianas, donde goza de gran devoción el santo niño. La escultura no ha sido muy generosa con madre e hijo, pero sí lo han sido la pintura y los grabados, motivados por el patetismo del momento del niño llorando por su madre, mientras es atraído por el gobernador, o su martirio. Grabados, miniaturas, pinturas del romanticismo y el neoclasicismo del siglo XIX recogen bellamente esta escena, tan bella que a veces hacen olvidar lo que hay detrás: la dureza de quien se ve vencido y aplastado por la verdad y la bondad.
(Tomado de: P. Teodorico Ruinart. LAS VERDADERAS ACTAS DE LOS MÁRTIRES. Tomo Tercero, página 59. Madrid, 1726).
Santa Flavia, sí, pero no

Pregunta: Deseo recibir la oración de Santa Flavia, ojalá me pudiera ayudar, ya que la he buscado el librerías y he preguntado en Iglesias y a varias personas y no he tenido suerte. Le doy las gracias de antemano. México
Respuesta: Primero te comento algo de las dos santas llamadas Flavia que se conocen. Ambas mártires y ambas perdidas en la niebla de la confusión y la leyenda. La primera en el tiempo es Santa Flavia Domitila (7 de mayo) y lo que de ella se conoce (no lo que se ha inventado), según el historiador Casio, es que era pariente y esposa del cónsul Flavio Clemente. Ambos fueron acusados de no reconocer a los dioses del imperio y él fue condenado a muerte (por cierto, es interesante saber que también lo fueron muchos judíos por esta misma causa). Flavia Domitila fue desterrada a la isla de Ischia. Hasta aquí lo más cierto sobre ella.
Sin embargo, Eusebio, el historiador eclesiástico, habla de otra Flavia Domitila, que sería de la misma estirpe, sobrina de la anterior, y que sería quemada junto a sus esclavas Eufrosina y Teodora, (antes habían padecido sus eunucos Nereo y Aquiles, 12 de mayo). Hay que decir que esta otra Flavia Domitila no tiene la más mínima confiabilidad. San Jerónimo también dice que eran dos, que la primera tuvo en su exilio su martirio, y la segunda fue mártir “de sangre” pero esto lo toma de Eusebio (que las hizo dos, siendo una sola) y de las poco confiables Actas de Nereo y Aquiles.
La segunda Santa Flavia (en la imagen) es aún más desconocida, y aunque se le dotó de una historia, es falsa. Según esta “historia” sería hermana de San Plácido, mártir junto él y otros hermanos y compañeros:
De Plácido lo único que sabemos es que nació en 515 y desde los siete años se convirtió en discípulo de San Benito de Nursia (21 de marzo y 11 de julio). En una ocasión se cayó al agua y San Mauro (5 de octubre), compañero suyo, lo salvó, caminando sobre las aguas, por su obediencia a Benito, que lo envió a salvarlo. Hasta aquí es lo que se sabe de Plácido, ninguna crónica, carta, historia de la Orden habla de él. Lo mismo fue un santo, que un buen monje, que se salió de la Orden y acabó sus días de otra manera. Una invención lo haría mártir en Sicilia, junto a sus supuestos hermanos Eutiquio, Victorino y Flavia; así como treinta más. Esta misma historia (entre comillas, claro) dice que fueron martirizados por los sarracenos, por negarse a renegar de Cristo. Como toda leyenda, tiene su origen en algo cierto: En Messina, Sicilia, fueron hallados unos cuerpos de mártires con esos nombres, o sea, sí que hay una Flavia mártir, pero no tiene nada que ver con Plácido el de Benito.
Se desmiente fácilmente este invento porque los sarracenos no llegaron hasta Sicilia hasta el 832, por lo que Plácido y Flavia tendrían que haber tenido más de 300 años si él había nacido en el 515!!!. Por otro lado, los cuerpos hallados en Messina tenían su lacrimatorium (el vaso con sangre, tierra o paños ensangrentados, testimonio de martirio), por tanto ¡paradójicamente! esto nos habla de cuerpos mucho más antiguos que el siglo VI. Simplemente, lo que se hizo fue identificar a unos mártires del martirologio propio de Sicilia, con el único Pácido santo conocido: el de San Benito, cuando en realidad eran santos más antiguos. Así, el Plácido de Messina, desconocido, ganó historicidad identificándolo con el Plácido de Subiaco que, a su vez, completaba su vida. Y todos felices y comieron perdices.
Hasta hace muy poco el Martirologio Romano decía el 5 de octubre (fiesta de Santos Plácido y Mauro): "En Messina, en Sicilia, el nacimiento para el cielo de San Plácido, monje, discípulo de S. Benito, abad, y de los santos Eutiquio y Victorino, sus hermanos, de santa Flavia, virgen, su hermana, y de los santos Donato, Firmatus, Diácono, Fausto, y otros treinta monjes, todos mártires, que fueron masacrados por Cristo por el pirata Massucha en el 541 A.D". Pero ya no es así. Ahora sólo se menciona a Plácido como discípulo de Benito.
Además, en la iglesia de San Juan Evangelista de Clinton (Mississipi, USA) está el cuerpo y la sangre de una tal Santa Flavia Domitila, mártir de las catacumbas. Lo más probable es que el nombre se lo hayan puesto por ponerle uno, porque no hay lápida. No tenemos más referencias de día de fiesta ni vida o martirio, al ser un corposanto.
Ahora, considerando que la existencia de la Flavia Domitila es real y es tenida como mártir; y que la Flavia de Messina, aún siendo desconocida, es una mártir real, te pongo aquí las oraciones que recoge el misal romano para los mártires. No es oración propia, pero te sirve igual, simplemente sustituyes “san” por “santa” y “N”, por “Flavia”, como se hace en las misas comunes:
Dios todopoderoso y lleno de misericordia que concediste al mártir san N. superar los tormentos de su pasión, protege con tu bondad a quienes celebramos el aniversario de su triunfo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Dios todopoderoso y eterno, que diste a san N. la gracia de luchar hasta la muerte por practicar la justicia; concede que, en virtud de sus ruegos, podamos soportar por tu amor todas las adversidades y caminar con valentía hacia ti, que eres la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Señor y Dios nuestro, tú hiciste más bella a la Iglesia con la victoria del mártir san N.; concédenos bondadosamente que, así como él imitó a Cristo en su pasión y muerte, también nosotros, siguiendo sus pasos, podamos alcanzar la felicidad eterna. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
La Virgen de la Caridad, sus primeros milagros

Continuando con una serie de artículos relacionados con esta advocación mariana, patrona de Cuba, paso a relatar los primeros milagros reconocidos a esta imagen. Hay que señalar, porque es importante, que están relatados por una de las personas agraciadas con el hallazgo, o sea, que son de primera mano. El documento original, jurado y firmado convenientemente en 1687, se creía perdido, pero fue hallado en el Archivo de Indias, donde se conserva actualmente. De todas las advocaciones marianas que conozco, es de las pocas que consta con tal documento, pues en la gran mayoría de invenciones de imágenes o no hay documento alguno, o son copias o historias tardías. Dicho esto, dejo hablar a Juan Moreno, en un resumen:
...la pusieron en un altar en la Iglesia Parroquial del lugar donde tenían esta Divina Señora de la Caridad, mientras le hacían una ermita y deseando fuese en parte de su santísimo agrado le encomendaron al Espíritu Santo y para ello le hicieron una fiesta de Misa cantada y sermón, y discurriendo hacer la Santa Ermita encima de una loma que llaman la cantera, se vieron tres luces arriba del terreno de la Mina, en derecho de las fuentes. Dichas luces aparecieron y vieron por tres noches continuas con admiración de todos, y luego desaparecían. Y por este milagro eligieron el lugar donde se veían las luces, para la ermita y Santa Casa de la Divina Señora de la Caridad que hoy está en dicho cerro...
... son muchos los milagros que ha hecho y hace cada día esta Divina Señora; que hoy está en su Santa Casa como dos cuadras más al este de donde se hizo la primera casa sobre dicho cerro de la Mina , la cual se retiró por estar el terreno más capaz, porque en el de la primera casa estaba muy inmediato a la mina y arriesgado, como se vio que estando el hermano Matías de Olivera, que servía a la Virgen de la Caridad , arrimado a una cerca de palos que guarnecía la parte de la Mina a librar del peligro a los que viniesen a la primera casa, se despidió la cerca y cayó dicho hermano Matías de Olivera en dicha mina que es profunda y como sigue con el riesgo de que si alguno cae parece imposible escapar con la vida. Y al caer estaba una mata de magüey en aquella parte de la Mina , a las voces que daba acudió la gente del lugar, y le vieron asido a una penca de magüey, y de la dicha mata, estaba llamando a la Virgen Santísima de la Caridad y le sacaron echándole unas sogas de que se agarró y sólo por la providencia de esta Divina Señora pudo mantenerse en dicha penca de magüey siendo tan pequeña y dicho Matías de Olivera hombre corpulento, el cual dando muchas gracias a Nuestra Señora de la Caridad decía que así que se despidió la cerca, llamó a esta Divina Señora, y se halló en el aire mantenido en dicha penca de magüey...
...habiendo faltado la manteca para la lámpara, que sólo había la que estaba en dicha lámpara que era muy poca, yendo dicho hermano [Matías de Olivera] a reconocer dicha lámpara la halló llena de aceite, y se vio que duró dicho aceite dos días continuos hasta que vino manteca que se estaba aguardando de fuera del lugar...
...dos veces halló el hermano Matías de Olivera a esta Divina Señora de la Caridad no estar en su altar izquierdo, venía la hallaba todos los vestidos mojados, y oían los que estaban en el trabajo de la Mina que dicho Hermano decía: ¿De dónde venís Señora? ¿Cómo me dejáis aquí solo? ¿Por qué ensuciáis los vestidos si sabéis que no tenéis otros, ni dineros con qué comprarlos? ¿Cómo los traéis mojados? ¿De adónde venís mojada? Y que esto fue tan patente que se repartieron los vestidos en reliquias...
...en una ocasión fue tan grande la seca que hubo que se secó el río que pasa por medio de este lugar, y la fuente que nunca se seca se secó aquella vez, y pasaron mucho trabajo, yendo más de tres cuartos de legua a buscar el agua se dispuso hacer una rogativa a la Madre de Dios de la Caridad bajándola de su Santa Casa a la Iglesia Parroquial de este lugar y sacando a esta Divina Señora de su Santa Casa que habría caminado como dos leguas se levantó un gran viento y comenzó a llover tanto que volvieron a la Santa Casa y pusieron en su altar a la Virgen Santísima , y en un instante creció el río y cesó la seca...
...Siendo los milagros que esta Divina Señora hace muchos, siendo la manteca de su lámpara general remedio para todas las dolencias, y que por muerte del Hermano Matías de Olivera, de allí a algunos días entró el hermano Melchor de los Remedios, el cual invocaba a la Virgen Santísima Señora Nuestra de la Caridad y Remedios, y así le llamarían en todas sus necesidades y en su Santísimo Rosario que rezan todas las tardes en su Santa Casa, le invocan Virgen Santísima, María Madre de Dios y Señora de la Caridad y Remedios todo lo cual es la verdad, y así lo afirma como cristiano...
Más sobre la lápida de Santa Filomena

Pregunta: Dicen que la lápida de Filomena (ya volvió el pesao con lo mismo) estaba al revés porque se acostumbraba a empezar a pintar por la del medio... vale. Pero si te fijas, ¿o me equivoco yo?, todas las lapidas de los corposantos que he visto ¡son una sola piedra! A veces se nota que intencionadamente son una sola piedra porque escriben todo amontonado, casi sin espacio... ejemplo: nuestra querida Munditia. Soy devoto de su lápida. España.
Respuesta: Volvemos con la querida Filomena, sin la cual, una parte de lo que es el blog no sería ni tan interesante ni tan polémico para más de uno. La tipología de lápidas es tan variada en lo que concierne a las catacumbas, que es difícil en realidad establecer una pauta o canon más allá de la repetición de símbolos paleocristianos o fórmulas conocidísimas como el “pax tecum”. Tenemos lápidas para todos los gustos, desde la extensa narrativa de la lápida de Mundicia, donde se nos da mucha información, hasta aquellas en las que sólo aparece el nombre, como la de Grania. Y desde luego que hay variedad de tamaños en cuanto a estas lápidas. Dentro de esa diversidad hay que aceptar que no hay una norma fija -estamos hablando de varios siglos de utilizacion de las catacumbas- y por eso la de Filomena, dentro de lo especial que es, no es menos buena por ser diferente.
Normalmente, como tú has dicho, suelen ser de una sola pieza y esto se observa por el abigarramiento de la inscripción, concentrada para aprovechar el máximo espacio posible. Pero no son las únicas, y ahí están no sólo la de Filomena, sino también la de Noeti –de la cual hablaba el Dr. Miravalle- que también estaba fragmentada en piezas. Además, tienes que tener en cuenta que estas lápidas han sido intervenidas en procesos de recuperación que poco tienen que ver con una metodología arqueológica rigurosa y respetuosa con el patrimonio. El período de extracción de estos cuerpos en las catacumbas abarca los siglos XVI-XIX y no había los conocimientos que ahora se tienen para realizar una adecuada excavación que no dañara el material extraído y recogiese la mayor cantidad posible de información. Así, muchas lápidas fueron rotas, estrelladas, tratadas con poco cuidado y hasta rayadas y pintarrajeadas por encima. La lápida de Mundicia, por ejemplo, parece estar recortada artificialmente, y se ha eliminado el resto de la piedra, algo impensable hoy en día para un arqueólogo serio, aun cuando los restos eliminados no contengan texto. Otros ejemplos: la lápida de Minia, que fue grabada por detrás, y la propia lápida de Filomena, que ha sido rayada con lápiz al lado de cada uno de sus símbolos. Vamos, que de lo que había, a lo que hay ahora, muchos tumbos y chapuzas se han dado. No hay que olvidar que se trabaja sobre un material que ya ha sido dañado e intervenido.
Pero volviendo a tu pregunta, ya sabes que el Dr. Mark Miravalle habló en su informe acerca del presente estatus eclesial de la Santa (disponible en este blog) acerca de la controversia arqueológica, y ya expuso que la probabilidad de que la lápida fuera reutilizada era nula. Que se trate de una lápida sorprendentemente grande y alargada –en comparación con otras, se entiende- no es frecuente pero tampoco es imposible, ni por ello se ha de pensar que sea falsa o reutilizada. Para muestra, un botón: ahí tenemos la lápida de Santa Vibiana, mártir de las catacumbas, que se venera en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en LA (USA): aproximadamente es igual de larga e igual de ancha que la lápida de Filomena, aunque en este caso la inscripción es más larga –y NO ocupa todo el espacio disponible- y los símbolos se reducen a una sola corona. Esta lápida se rompió y las líneas de fractura vienen a caer, casualmente, más o menos por las mismas zonas por donde se fractura en tres la lápida de Filomena. La inscripción de Vibiana abarca la longitud de la piedra -sin abigarrarse-, por lo que fue concebida como una unidad, pero que después fue fracturada, a juzgar por la limpieza del corte, por los que la extrajeron o durante el traslado de la misma.
El caso de Vibiana y de Filomena viene a indicar que existían diversos tamaños de cubículos y que su aprovechamiento fue diverso, existiendo lápidas pequeñas y grandes, cuadradas y rectangulares. Que en el caso de Filomena ésta viniese a fragmentarse es algo que el Dr. Miravalle ya ha explicado y a él me remito: la lápida de Filomena fue también concebida como una unidad –por la inscripción, que empieza por la mitad y acaba por el principio- pero probablemente fue necesario fragmentarla en tres para su adecuación al lóculo. Es un caso difícil de explicar, realmente, pero no tanto como para que ello comprometa la autenticidad de la lápida. No olvidemos que el vaso con sangre se había pegado a la argamasa de las piedras y al ser separadas fueron los excavadores –imposible llamarlos arqueólogos- quienes lo rompieron, haciendo necesario trasladar posteriormente esa sangre a un nuevo recipiente: esto vino a desmentir que el vaso estuviera ya roto, y fue otro de tantos argumentos válidos para demostrar que el lóculo no fue reutilizado.
Estando demostrado que lápida, huesos y sangre de Santa Filomena son auténticos y que ello prueba su martirio, enredarse en cuestiones y argumentos retorcidos sobre tipologías de lápidas me parece un poquito forzado. También hablamos de una lápida que es muy rica en símbolos, pero eso es también normal –en la lápida de Grania se cuentan también siete símbolos- y las inscripciones indistintamente pueden ser largas o cortas –compara por ejemplo el MINIA IN SOMNO PACIS con el larguísimo epitafio de Mundicia o, por poner otro ejemplo, el de Inbenia, también algo extenso-.
A esto súmale que quienes escribían las lápidas –los lapidatores- no eran precisamente Cicerón ni Tito Livio, y de ahí que sea más que frecuente que la letra que ellos emplean –la capital cursiva en su mayoría- sea mala, se tuerza, se amontone, cometan faltas de ortografía, calculen mal el espacio o hasta tracen auténticos garabatos y tachones.
A modo de conclusión: sin ningún problema se puede admitir que la lápida de Santa Filomena es especial, curiosa, llamativa, pero a fin de cuentas, auténtica y perteneciente a su dueña, por decirlo de algún modo. Aquí lo que nos falta es disponer de un corpus con todas las inscripciones y lápidas de los mártires de las catacumbas –probablemente exista, pero lo desconozco- y empezar a verlos uno por uno, pero siendo verdad, como ya decía, que en varios siglos de utilización de las catacumbas, no se puede pretender que todas las lápidas sean iguales en formato. Definitivo es, haya lo que haya en la lápida, que había una mártir tras ella. No hay que olvidar tampoco la infinidad de cuerpos cuya lápida no tenía nada, no traía su nombre, o aquellas que fueron rotas por la torpeza de los currantes (más de una habrá). En ese sentido es una suerte que la de Filomena haya llegado para suscitar todas estas controversias, porque donde no hay nada, nada se discute, y siempre es mejor tener algo, que no tener nada.
En fin, pax tecum, Filumena.
(En la imagen, las tres piezas de la lápida de Santa Filomena, que se pueden ver en el Santuario de Mugnano del Cardenal, Italia).
Meldelen
Me parece bien, la exposición clara y concisa, pero me quedo en lo mismo.
1. Las lápidas conocidas podrán estar hechas trozos, pero hasta ahora no se habla de ninguna, estando puesta y con el santo dentro, ya estuviera hecha trozos mal puestos y sellados.
2. Las lápidas "arregladas" lo han sido al quitarlas, al trasladarlas o ubicarlas para la veneración (mi Munditia), no antes de sellarlas con el santo dentro.
3. Noeti no se vale, estaba hecha más trozos aún y ni siquiera se sabe que es eso de "noeti".
3. Lo único cierto es que hallaron una lápida que decía lumena pax te cum fi. Si la viramos puede decir tambien cum fi pax te lumena... (esto lo digo con ironía, que ese texto no tiene sentido. me han halado las orejas por ello)
O empezaron a escribir por el medio (Antonio me ha dicho que afirmar eso es una bobería; pero ya lo sabía, nadie escribe por el medio), o luego de escrita tuvieron que recolocarla porque no cabía, y el albañil la puso mal aposta 
, aunque no se entendiera lo que había escrito. Era un tipet que no valía dos pesetas o la recompusieron a la fuerza, sea quien sea.
Ramón, el mismo que hizo la pregunta.
