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Tus preguntas sobre los Santos

Reyes Magos y reliquias

Reyes Magos y reliquias

Pregunta: Un gusto saludarle de nuevo y espero se encuentre bien, en esta ocasión le traigo una duda que tengo desde hace tiempo y es acerca de los Reyes Magos y su veneración como santos, se que en Colonia, se presume de tener las supuestas reliquias de los tres magos, que bueno ni eran reyes ni magos como tales, pero mi pregunta va mas referida a su veneración, ¿desde cuando se les ah venerado como santos a los reyes magos?, aqui en México existen varias iglesias que les tiene por patron aunque no en mi Estado pero si en ciudades de otras partes del pais, lo que ah hecho que naciera en mi la duda de la veneracion de estos personajes, ademas me gustaria saber que sucedio con ellos segun las leyendas después de la adoración al niño Jesús, eh leido algunas cosas pero todas son muy vanas y no dicen mucho, espero que usted o alguien más de los que colabora con usted pueda aclarme mi duda, muchas gracia y creo que esta demás repetirle que es un maravillosos trabajo el que hacen en el blog. México.

Respuesta: Sobre la autenticidad de estas reliquias tengo que decirte que hay una gran probabilidad de que sean más falsas que un billete con mi cara. Prescindo aquí de todo el sentido bíblico, simbólico de estos personajes que aparecen en el evangelio de Mateo, con la finalidad de demostrar a los judíos que Cristo es el Mesías prometido, pretendiendo contar hechos que son avalados, por el mismo evangelista, con profecías o hechos del Antiguo Testamento. Así surgen estas personas que ni son reyes, ni son tres, ni eran magos. Se les llama así por el salmo, leído aún en la liturgia de la Epifanía: "Reges Tharsis et insulae munera offerent, reges Arabum et Saba dona adducent, et adorabunt eum omnes reges terrae, onmes gentes servient ei". De aquí, a considerarlos reales, magos y demás hubo un paso.

Desde el siglo III los Santos Padres comienzan a comentar este episodio, con bellas frases, analogías teológicas, simbolismos, pero basados en nada. Es en el siglo V, cuando San Casiano de Arlés los nombra, por primera vez, como reyes. La cantidad varió mucho, se habló de tres, cuatro, seis, ocho… pero prevaleció el tres, número simbólico bíblico y por los tres “regalos” que ofrecieron. Aunque los Santos Padres se explayaron en explicaciones sobre la estrella, de donde venían los “magos”, como y cuando llegaron… etc., ninguno se atrevió a ponerles nombres, eran conscientes de que sería un invento demasiado grande.

Ya en el siglo VI, en Oriente, comienzan los inventos, como el que los dones llevados por los magos, habrían sido escondidos en una caverna por el mismo Adán, y trasmitido a sus descendientes, hasta que apareciera el signo de la estrella… aparecen los primeros nombres: Hormid, Jazdegard y Peroz. Serían bautizados por el apóstol Tomás y abundan otras fantasías, como que fueron consagrados obispos. En Occidente, los tres nombres que permanecen hasta hoy, aparecen en el siglo IX.

Y sobre las reliquias de Colonia.
Marco Polo, en el siglo XIII, dice que vio las tumbas en Senwa, Persia, de donde habrían salido para Belén. Incluso dice que los tres cadáveres estaban incorruptos, con pelo y barba. Pero, sin embargo, la tradición occidental señala que los tres cuerpos estuvieron primero en Milán y después en Colonia? A saber… En Occidente, a partir del siglo XII se empezó a hablar de manera difusa del traslado de Milán a Colonia. Una leyenda del siglo XI afirmaba que el obispo San Eustorgio de Milán las había obtenido en el siglo VI del emperador de Constantinopla, lugar adonde habrían sido llevadas por Santa Elena, que las había obtenido en Oriente, cambiándolas por reliquias de Santo Tomás. En Constantinopla no hay ni un solo vestigio de culto a estos personajes, cosa rara, siendo tan importantes.


En Milán fueron puestas en una Basílica dedicada a ellos, hoy perdida. En el año 1162, Federico Barbaroja conquistó Milán y siguiendo los consejos del canciller Reinaldo de Dassel, se las llevó a Colonia y las puso en la bellísima catedral de esta ciudad. En 1247, Inocencio IV concedió indulgencias a los que fueran a venerarlas. Ante todo esto, ni siquiera hay certeza de la existencia real de estos personajes, como para que también sus reliquias hayan permanecido en el tiempo, pasando por tantos avatares. Mi opinión es que en el siglo XII Barbarroja se apareció en Colonia con aquellos cuerpos y encargó a Juan de Hissendeim que contara todas estas “tradiciones” y traslados Oriente-Constantinopla-Milán-Colonia.

Benedicto XVI las veneró en su visita a Colonia en 2005, pero esto no significa un reconocimiento oficial de la Iglesia a dichas reliquias. El papa simplemente cumplió una devoción que no implica certeza, ni obliga a los demás a imitarla. Cualquiera sabe de quienes son los huesos de Colonia..... A lo mejor son de gatos, como el hueso que se conservaba de Santa Juana de Arco.

Juan Diego, afeitado...

Juan Diego, afeitado...

Pregunta: ese no es juan diego. el era un indito de pocos pelos en la barba y un bigote insipiente, por que lo quieren hacer que se paresca a uno de los invasores espanoles????ese que ponen mas parece san hernan cortes.

Respuesta: Hola. La verdad es que no tengo nada que ver con la imagen que se pone en el santoral de catholic.net, pero tengo entendido que es uno de los rostros considerados más fiables de Juan Diego. Y si se fija, si que tiene rasgos indígenas: Mire el lienzo completo

En todo caso, Juan Diego no siempre fue un indito, sino que murió bastante mayor, esta pintura podría ser de su edad madura, ¿no? Pero, repito, no selecciono yo las imágenes del santoral, como le decía.

Pero la cosa siguió: mire es probable que busquen las mejores disculpas para aparecer esa nueva imagen como buena pero no me la creo ese no es juandiego no me diga que yo de joven no tengo barba ni bigote salvo unos diez pelitos en el bigote y de viejo me va a aparecer una barbota y un bigotote como ese del juan diego falso,,no no no no se las creo pero en fin para mi juan diego es el indito que todos conocemos y que aparece en los ojos de la virgen y no se ve barbon,,,adema como les digo yo no soy catolico pero me enferma ver que los espanoles en todo se meten ysiguen fregando nuestra gente que hagan sus propio santos y dejen es paz a juan diego,,pero esto es solo mi opinion respeto la de ustedes si quieren seguir viendo al barbon ese como juan diego pues lo dejo a su consiencia yo sigo con mi idea y mi consiencia

Y yo sigo también: A ver, señor mío, ya le dije que no tengo nada que ver con las imágenes que se ponen en el santoral. Pero de todas maneras... el cuadro en cuestión lo pintó el gran Miguel Cabrera en el siglo XVIII, así que no se lo inventó nadie ayer por la tarde. Y no solo pintó ese, sino este otro lienzo, muy conocido también, donde aparece con la misma barba que a usted asusta. Por otro lado, amigo mío, catholic.net se hace, administra, publica y todo lo que rehaga con una página web ¡desde México!, así que su antiespañolismo no tiene fundamento en esta cuestión (y en cuanto a mi, solo soy español por el DNI) . Tendrá todas las ideas que desee, pero eso no las hace más veraces, porque según las expone, parten de que a usted no le gusta esta pintura y la cree una “nueva imagen” solo porque no la conocía antes…

Al parecer usted conoció a Juan Diego, ya que afirma rotundamente que no tenía barba. Es probable que no, porque en los indígenas esto no era lo frecuente; pero como evidentemente no lo conoció, supongo que lo afirma porque “toda la vida” (la vida suya, que no tiene en cuenta casi 500 años guadalupanos) habrá visto estampitas y cuadros de un prototipo de Juan Diego, pero todo lo que muchas veces se repite no tiene porque ser verdadero. Yo sí que no sé como era, yo solo le expongo la datación del cuadro y el nombre del pintor (si lo ve, peléele a él). Esos son mis argumentos.

Hermanas santas

Hermanas santas

Pregunta: Hola, excelente tu blog. Conoces algún par de hermanas santas, además de Justa y Rufina? Desde ya muchas gracias! Argentina.

Respuesta: Hola. Gracias, hago lo que puedo con la página. Hay más, claro. Intentaré decirte las que la memoria me traiga:

Santa Aldetrudis (25 de febrero) y Santa Madelberta (7 de septiembre).
Santa Bibiana y Santa Demetria. 2 de diciembre.
Santa Branca (4 de junio) y Santa Iia o Jies (3 de febrero).
Santa Gertrudis de Nivelle (17 de marzo) y Santa Begga (17 de diciembre).
Santa Inés de Asís (2 de diciembre) y Santa Clara de Asís (11 de agosto y 23 de septiembre).
Santa Maura y Santa Brígida. (30 de enero y 13 de julio). En la imagen.
Santa Nunilo y Santa Alodia de Huesca. (22 de octubre).
Santa Odilia y Santa Imma de Colonia, mártires. (21 de octubre).
Santa Saturnina y Santa Fortunata de Neuenheerse, mártires. (20 de mayo, 17 de junio, 2 de septiembre y 6 de noviembre).
Santa Segunda y Rufina de Roma, mártires. (10 de julio).
Santa Waltrudis de Mons (9 de abril) y Santa Aldegunda de Maubege (30 de enero).
Santas Fe, Esperanza y Caridad, mártires. (1 de agosto).
Santas Lucía, Dorotea y Germana de Colonia, mártires. (21 de octubre).
Santas Nobiliana, Nicoletta y Europa, mártires. (21 de octubre).
Santas Promptia, Franca y Possenna. (3 de diciembre).

Y de todas, un poco de unas:

Santa Maura y Santa Brígida de Picardía, vírgenes mártires. 30 de enero (traslación de las reliquias) y 13 de julio.

Según la leyenda, Maura y Brígida eran hermanas gemelas, de sangre real, pues eran hijas del rey de Escocia, Ella y de su mujer, Pantilemona. La reina habría muerto de parto y ambas niñas fueron educadas piadosamente por su padre. Maura era aficionada a la oración y la penitencia y Brígida a la caridad a los pobres y enfermos. Un ejemplo de “Marta y María”. Ella murió en el parto. Desde la infancia las dos chicas se dedicaron a Dios. Maura se destacó en la oración y el ayuno, Brígida por su ayuda a los enfermos y pobres. Aunque su padre arregló sendos matrimonios para cada una, se negaron, por su deseo de permanecer entregadas a Dios.

A la muerte del rey, las dejó al cuidado de su hermano Hyspad. Ellas, en se escaparon y se fueron de peregrinación a Roma y Jerusalén (la leyenda se extasía en prodigios y milagros que obraron en este viaje). Al regresar, al pasar por Balagny-sur-Thérain (Picardie) fueron atacadas y asesinadas por unos godos. Allí mismo fueron enterradas, tenidas como mártires y recibieron un culto local. En el año 654, la reina Santa Bathilde (30 de enero) se informó de la multitud de milagros ocurridos en su tumba y ordenó que se trasladasen las reliquias al monasterio de Celles, fundado por ella misma.

Cuenta la leyenda que al llegar al Oise, las novillas blancas que trasladaban el carro torcieron el rumbo y se encaminaron a la iglesia del pueblo más cercano: Nogent-sur-Oise, donde se negaron a caminar más. La reina entendió esto como una señal divina y allí mandó se quedasen. en Pero el carro de bueyes con la carga sagrada tuvo que retirarse, se negaron a puñaladas el Oise. En su lugar, se dirigieron a la iglesia en el vecindario. Una vez allí ya no se adhieren a ponerlo en marcha. Bathildis vio esto como una señal del cielo. En el siglo XII se levantó un hermoso santuario para alojar las reliquias. En 1185 el papa Urbano III reconoció oficialmente su culto y les asignó oficio litúrgico de vírgenes mártires.

Y para más, puedes leer aquí:
http://preguntasantoral.blogia.com/2010/101001-familias-santas.php

Santos del 30 de mayo.

Santos del 30 de mayo.

Pregunta: Aparte de Juana de Arco (en tu blog me enteré que la iglesia la había hecho santa) que otro santo se celebra ese dia. No quiero tener nada que ver con “santos” que matan gente. Gracias, tu página de santos es la mejor. México.

Respuesta: Gracias por el elogio, pero páginas sobre santos seguramente las habrá mejores, yo mismo se de alguna. Si no te gusta Santa Juana de Arco... pues mira, tienes otros santos que admirar o celebrar:

San Anastasio II de Pavía, obispo: Primero fue líder arriano, pero convertido, fue elegido obispo.

Santos Basilio, obispo y Emmelia de Cesarea, diaconisa: padres de San Basilio Magno (2 de enero), San Gregorio de Nisa (9 de marzo), San Pedro de Sebaste (9 de enero) y Santa Macrina (19 de julio).

San Exuperancio de Rávena, obispo: Mandó construir bellas iglesias, hospitales y asilos para pobres.

San Félix I, papa: Introdujo la costumbre de poner reliquias en la piedra del ara.

San Fernando III de Castilla, rey: otro “matagentes” como dices. Unificó Castilla y León, fundó la Catedral de Burgos y la Universidad de Salamanca. Sus reliquias permanecen en la catedral de Sevilla.

San Humberto de Maastricht, obispo: fue sucesor de San Lamberto, difundió el Evangelio en Brabante de donde desarraigó las costumbres paganas (también el 3 de noviembre).

San Isaac de Constantinopla, monje: Era ermitaño y al empezar una persecución, alentó a los mártires a padecer, él se salvó y posteriormente y fundó el monasterio de San Dalmacio de esta ciudad.

San José Marello, obispo: amigo de San José Cottolengo. Participó en el Concilio Vaticano I y luchó por la proclamación de San José como patrono de la Iglesia. Fundó las Oblatas de San José.

San Madelgisil de San Riquier: Discípulo de San Fursey (16 de junio) y de San Riquier (26 de abril) y luego fue predicador itinerante.

San Matías Mulumba, mártir de Uganda: Fue quemado a fuego lento junto a sus compañeros (también se celebra el 3 de junio).

San Restituto de Cagliari, obispo y mártir: Es uno de los desconocidos mártires de Cerdeña, de los que se cree padecieron en los primeros siglos del cristianismo.

San Rieul de Arles, monje: Amigo del rey Clodoveo, ante el cual su burro hizo con la pata la señal de la cruz y alejó al diablo, que había tomado forma de serpiente.

San Venancio de Modon, ermitaño: Era monje en Lerins y tanta gente venía a verlo por su fama de santo que huyó a Grecia.

San Walstan de Bawburgh, labrador: Era noble y renunció a todo para trabajar el campo, desde su muerte fue venerado como santo. Su leyenda y culto están impregnados de leyendas celtas, sin que se sepa nada concreto.

Santa Difna, virgen y mártir: Perseguida por su propio padre, fue asesinada junto a su confesorsan Gerebrán. (en la imagen)

Santa Juana de Arco, mártir: A partir de ciertas revelaciones místicas, condujo al ejército francés contra Inglaterra, en el marco de la Guerra de los 100 años.

Santa Rendel o Reinhild de Riesenbeck, virgen y mártir: por instigación de su madre fue estrangulada por su padrastro, ya que ella era la única heredera de los bienes de su padre real (es interesante, prometo un artículo para ella).

Santos Gabino y Críspulo de Cerdeña, presbíteros y mártires. Las reliquias de Gabino están en la Basílica de San Pedro.

Santos Gabino, Proto y Januario de Porto Torres, mártires: mártires de culto muy antiguo, aunque sus “actas” son tardías y poco confiables. También se celebran el 25 de octubre.

Santos Lorenzo Richardson, Lucas Kirby y Guillermo Fulby, mártires de Inglaterra: (también 4 de mayo).

Beata Elisabet Stagel, religiosa: Discípula del Beato Enrique Suso (23 de enero). Escribió una relación de religiosas anteriores a ellas, consideradas todas beatas y celebradas junto a ella 1.

Beata María Celina de la Presentación, clarisa: vivió en su monasterio una vida santa y ejemplar, a pesar de graves enfermedades que la afligieron.

Beata Marta Wiecka, religiosa Hija de la Caridad: destacó por una vida muy sacrificada al servicio de los pobres y los enfermos, en condiciones adversas. Siempre reconcilió con Dios a los moribundos que tuvo bajo su cargo.

Beato Carlos Liviero, obispo fundador: Fundó las Pequeñas Sirvas del Sagrado Corazón para los huérfanos pobres y enfermos.

Beato Otto Neururer, presbítero y mártir: disuadió a una joven de convivir como concubina de un nazi, lo que le valió la cárcel y la muerte en medio de tormentos.

Beatos Tomas Cottam y Lorenzo Johnson, jesuitas mártires de Inglaterra: Sus últimas palabras fueron una oración de perdón por sus torturadores.

 


1. Son: Adelaida de Frauenberg, Margarita Hünikon, Ana Klingenau, Ana Mansaseller, Bárbara de Liebenburg, Bárbara de Winterthur, Elizabet Bächlin, Ida Wetzikon, Elisabet de Budapest (también el 6 de mayo), Matilde de Klingenberg, Elisabet Elgau, Elisabet Metzi, Ida Sulz, Jutzi Schul, Catalina Blettlin, Lucía Schultheiss, Margarita Fink, Margarita Willi, Margarita de Zurich, Matilda Stans y Offmya de Münchwilen.

Santos Crispín y Crispiniano.

Santos Crispín y Crispiniano.

Pregunta: hola. He abierto una zapatería, donde vendo y reparo calzado. Mi pregunta es que me des más info sobre los patrones de los zapateros. Crispín y Crispino, creo que se llaman? Gracias. México.

Respuesta: Hola. Espero que te vaya bien tu negocio, que no lo dudo, porque hoy hay que pensárselo más antes de tirar los zapatos y no arreglarlos. Desde antiguo, los patronos de los zapateros son Santos Crispín y Crispiniano:

Santos Crispín y Crispiniano de Soissons, hermanos mártires. 25 de octubre y 20 de junio (traslación de las reliquias).
Cuenta la leyenda que fueron dos hermanos romanos que acompañaron a San Quintín (31 de octubre) cuando este llegó a la Galia a predicar el Evangelio. Se establecieron en Augusta Suessionum (la actual Soissons), donde continuaron ejerciendo de zapateros, su profesión. De día anunciaban el evangelio y de noche reparaban los zapatos, gratuitamente, a los pobres 1.

En esto andaban cuando en el año 285, o 286, el emperador Maximiano realizó una visita a Soissons, durante la cual se le quejaron los sacerdotes paganos acerca de la nueva religión cristiana, que les ganaba en fieles. Ambos hermanos fueron apresados y llevados a la presencia de Rictiovaro, gobernador que detestaba a los cristianos. Los sometió a diversas torturas que los santos sobrevivieron: les metió en agua helada, atados a ruedas de molino, pero no apostataron. Luego les puso en un cepo y les metió púas bajo las uñas (en la imagen), pero las púas se volvieron contra los torturadores, hiriendo a varios. Como ambos hermanos no renegaron de la fe, Rictiovaro se lanzó al fuego indignado y, claro, pereció, de una manera bastante idiota:

Fueron metidos en un caldero de plomo hirviendo, que no les causó daño alguno, aunque una gotita tocó el ojo de Rictiovaro, dejándolo ciego. Luego fueron metidos en una caldera con una mezcla de brea, grasa y aceite, donde cantaron himnos de alabanza y de donde les sacaron dos ángeles. Entonces Rictiovaro, celoso, quiso ver que pasaba y probarlo también. Claro, como en buena “passio” legendaria que se precie, terminó asado. Para vengar al gobernador, el emperador mandó fueran torturados cortándole la piel en tiras, para finalmente ser decapitados. Los cuerpos permanecerían escondidos hasta que, terminada la persecución, fueron expuestos, enterrados y se levantó una iglesia en su honor (típico en muchos mártires de los que hay alguna “invención de reliquias” muy posterior a la muerte).

Su culto es bastante antiguo, el martirologio Pseudo-jeronimiano ya pone su fiesta a 25 de octubre y San Gregorio de Tours (17 de noviembre) menciona la basílica del siglo VI a su nombre, levantada sobre su tumba. Sin embargo la Gesta Regnum Anglorum dice que su origen es Kent y que están enterrados en la iglesia de los Santos Juan y Pablo de Roma. En realidad los ingleses “adoptaron” a los santos a su calendario por orden de Enrique V, después de la victoria en la batalla de Agincourt, ocurrida el 25 de octubre de 1415, festividad de ambos santos. A pesar de esto, siempre han sido considerados por la mayoría, dos mártires reales de Soissons, a los que se les dio vida “propia” dándoles origen romano y profesión particular, cuando es probable que el patronato sobre las pieles y sus instrumentos en origen se haya debido al martirio, más que a una profesión relacionada, como es la zapatería.

La devoción se extendió, sobre todo, por las cofradías de zapateros, curtidores, talabarteros y demás oficios relacionados con las pieles. Suelen ser representados con palma de mártir, la lezna o cuchillo de zapateros e incluso con un zapato o sandalia en las manos. A veces los pintan en plena faena de trabajo. Son patronos de Soissons, de Faversham (Kent), y en los Países Bajos tienen una bella iglesia dedicada, que posee reliquias de ambos.


1 Una historia parecida es la de San Rufino y San Valerio (celebrados el mismo 25 de octubre), que dice que optaron ser guardianes de un granero para repartir grano a los pobres a escondidas y poder predicarles sobre Cristo.

Santa Úrsula y compañeras V

Santa Úrsula y compañeras V

Y siguen las chicas de Úrsula:

Santa Odilia (dos. Una de ella es la más famosa, que también tendrá su artículo propio).
Santa Oliva (dos).
Santa Orsmarie (o Ursitia).
Santa Osanna
.
Santa Paladia
.

Santa Palemonia.
Santa Palodora (cuatro).
Santa Panefreda (venerada en Francia).
Santa Papia.
Santa Penecia.
Santa Peregrina (dos).
Santa Perionia.
Santa Perpetua (cuatro).
Santa Pinnosa (seis. En algunas versiones es una de ellas la “capitana” del grupo y no Úrsula) En la imagen.
Santa Pionia.
Santa Placata.
Santa Placensia (tres).
Santa Plácida (cinco).
Santa Plenaria.
Santa Polemia.
Santa Polodoxia (dos).
Santa Porfiria.
Santa Portura.
Santa Praxedema.
Santa Práxedes (cuatro).
Santa Preciosa (tres).
Santa Precipua.
Santa Preclara (seis).
Santa Prepotencia (dos).
Santa Principalia (o Principesca).
Santa Prisca.
Santa Proba (dos).
Santa Probancia.
Santa Proca.
Santa Procea.
Santa Prodicia.
Santa Protea (dos).
Santa Prudencia (cuatro).
Santa Rabacia.
Santa Regedia.
Santa Regina (1 de junio y 21 de octubre).
Santa Residea
.

Santa Residia (dos).
Santa Resindis (tres).
Santa Rigilda.
Santa Ruberta (dos).

Santos del 4 de diciembre

Santos del 4 de diciembre

Pregunta: Ademas de Santa Barbara y San Juan Damasceno, que otros santos se recuerdan el 4 de diciembre. Gracias.

Respuesta: Pues estos son los santos del 4 de diciembre:

N. S de Damasco.

San Abba Isa, tío de San Pablo, mártir (Iglesia etíope)
San Anno II de Colonia, arzobispo.
San Apro
San Bernardo de Parma, abad vallumbrosano y cardenal.
San Christian de Prusia, cisterciense, obispo.
San Cirano de Berry, abad.
San Clemente de Alejandría, confesor.
San Eracles de Alejandría, obispo.
San Félix de Bolonia, obispo.
San Francisco Gálvez, franciscano mártir de Japón.
San Galgano de Siena, eremita.
San Guenadio de Novgorod, obispo.
San Juan Calabria, presbítero fundador.
San Juan Damasceno, doctor de la Iglesia. (y 7 de mayo)
San Juan el Taumaturgo, obispo.
San Marutas de Maiferkat, obispo.
San Melecio del Ponto, obispo.
San Nectan de Hartland, eremita
.
San Osmundo de Salisbury, obispo.
San Serafín de Phanarion, obispo mártir.
San Solas de Eichstatt, eremita.
San Teodoro de Cyr, obispo e historiador.
San Teófanes y 3 compañeros monjes mártires de Bizancio.
San Teófano Venard, presbítero de las Misiones Extranjeras de París, mártir de VietNam.
Santos Eraclio, Cristiano y Prudente, mártires.
Santos Raimundo de San Víctor y Guillermo de San Leonardo, mercedarios mártires.
Santos Cristódulo y Cristódula, mártires

Santa Adrehilda (o Ada) de Le Mans, abadesa (en la imagen).
Santa Bárbara de Nicomedia, virgen y mártir.
Santa Bertoara de Notre-Dame-de Sales, abadesa.
Santa Juliana, virgen y mártir.

Beato Adolfo Kolping, presbítero fundador
Beato Juan Hara Mondo, terciario franciscano, mártir.
Beato Pedro Pettinari, terciario franciscano.
Beatos Jerónimo de Angelis, jesuita; y Simón Yempo, catequista; mártires de Japón.