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Tus preguntas sobre los Santos

Santa Teodosia de Constantinopla

Santa Teodosia de Constantinopla

Este artículo viene con referencia al artículo anterior de Ramón, “Santos vs. Iconoclastas”, para añadir a la lista de santos una ciertamente nada conocida por los cristianos católicos, pero que para los ortodoxos supone uno de los principales mártires de los iconoclastas, es decir, que perdieron la vida o padecieron en defensa de la veneración de las sagradas imágenes. Esta figura, sin embargo, no está exenta de polémica.

La historia de Teodosia la recoge la tradición ortodoxa. Ella nos dice que nació después de que sus padres pasaron años rezando por un hijo, por eso le dieron ese nombre, que en griego significa “don de Dios”. Dotada de un gran fervor religioso, a la muerte de sus padres profesó como religiosa en el monasterio de Santa Anastasia en Constantinopla, tras haber distribuido todos sus bienes a los pobres y haberse guardado únicamente aquello necesario para la elaboración de sagrados iconos, oficio al cual se dedicaba, siendo sus favoritos los iconos de la Theotokos (Virgen María) y de la mártir Santa Anastasia, titular de su convento.

Pero cuando León el Isauriano (717-741) subió al trono, habilitó un edicto para la destrucción de las imágenes sagradas en todo el Imperio Bizantino. En el año 730, el patriarca Anastasio, que también era de tendencias iconoclastas, mandó que fuera retirado y destruido un icono del Salvador que decoraba las Puertas Broncíneas de la ciudad, y que según dicen llevaba allí colgado nada menos que 400 años.

Cuando Teodosia supo la afrenta que se iba a cometer contra la sagrada imagen, reunió algunas monjas compañeras suyas y se comprometieron a sustraerla y protegerla. Pero para cuando llegaron, ya hallaron al soldado de turno encaramado a una escalera y tratando de descolgar el icono. En un arrebato de indignación, las monjas se arrojaron sobre la escalera y la derribaron. El soldado se mató de la caída. No contentas con ello, Teodosia y las monjas comenzaron a arrojar piedras contra el Patriarca allí presente, y no pararon hasta que lo mataron y lo dejaron tendido en el suelo con la cabeza abierta y los sesos desparramados.

Como era de esperar, el emperador León mandó detener a Teodosia y darle castigo por su acción. Encerrada en la cárcel, recibió cada día 100 latigazos, llegando a estar siete días así, con un total de 700 latigazos. Al octavo día la sacaron desnuda a la calle y de esta guisa la hicieron correr por las calles de la ciudad; si tropezaba, se caía o se paraba, era brutalmente apaleada por los soldados que la rodeaban. Finalmente, cuando exhausta de agotamiento y dolor no pudo dar un paso más, uno de esos soldados la remató atravesándole la garganta con el cuerno de un carnero previamente afilado.

El cuerpo de Teodosia fue enterrado en el monasterio de Santa Eufemia, cerca de Deixocratis. Desde entonces ha recibido la veneración sin ambages del pueblo ortodoxo, que la considera una auténtica mártir de los iconoclastas. Sin embargo, quizá para ellos mismos, como para muchos otros cristianos, la figura de esta mártir resulte polémica por el evidente crimen que cometió al asesinar no a una, sino a dos personas, una de ellas un Patriarca, y con evidente intención, aun cuando fuese en defensa de una sagrada imagen. Es algo que prefiero dejar al juicio personal de cada uno.

Esta santa mártir, fallecida en el año 730, no debe confundirse con otra mártir, Teodosia de Tiro, martirizada en el 307 y por tanto, perteneciente a la época antigua.

Meldelen

Yo añado que fue un error imperdonable no poner a esta santa, cosas del "copia y pega" de textos, menos mal que estás ahí, Meldelen. Y añado una reflexión: En cada iglesia debería haber una Teodosia, defensora de los santos, y enemiga de reformas sin sentido, del polvo y la churre... Si en mi parroquia hubiera una no se habrían quemado el San José y la Purísima y Santa Úrsula (la fundadora del antiguo colegio de las Ursulinas, siglo XVIII), no habrían desaparecido.

Ramón

La devoción a Santa Filomena (IV) – Teorías acerca de la lápida

La devoción a Santa Filomena (IV) – Teorías acerca de la lápida

Controversia arqueológica

Fue el arqueólogo Oracio Marucchi quien introdujo la controversia en el estatus de devoción a Santa Filomena con una publicación de 1906, “Osservazioni archeologiche sulla Iscrizione di S. Filomena” en la cual Marucchi estableció la siguiente teoría:

1.- Sobre el orden inusual de las tres baldosas, LVMENA PAXTE CVM FI, estas tres baldosas fueron supuestamente recolocadas en el loculus para indicar que se trataba de un caso de reutilización de baldosas originales para los restos de otra persona diferente.

2.- Las baldosas fueron originalmente utilizadas para guardar los restos de alguien llamado “Filumena”, de la mitad al fin del siglo II, y más tarde usados de nuevo para el loculus de otra joven doncella durante el siglo IV, que fue un tiempo de paz para el cristianismo.

3.- La persona a la que se refiere la inscripción fue probablemente, pero no absolutamente afirmable, un mártir.

La teoría de Marucchi fue inmediatamente contestada por un profesor de la Gregoriana, Guiseppe Bonavenia, S.J. (junto con el científico de las catacumbas J.B. De Rossi, un reconocido experto en arqueología paleocristiana) en su “Controversia sul celeberrimo epitaffio di Santa Filomena, V. e M.”. Fr. Bonavenia y los otros ofrecieron la siguiente refutación de la teoría de Marucchi:

1.- Era costumbre frecuente en las catacumbas comenzar los epitafios por la segunda losa, de modo que la inscripción, correctamente leída (como lo fue por Monseñor Ponzetti, Custodio de las Sagradas Reliquias), es PAX TECVM FILVMENA, “la paz contigo, Filomena”.

2.- El excavador de la tumba, no pudiendo escribir el nombre completo en la primera baldosa y en un intento de conservar las proporciones de su escritura, procedió a escribir FI en la última losa y LVMENA en la primera.

3.- Al menos 12 epitafios localizados en las catacumbas de Priscila empiezan con PAX TECVM, PAX TIBI o IN PACE.

4.- Las losas son como mínimo del siglo III, y no del primero ni del segundo (que incluiría la persecución de Diocleciano) y por tanto no son de tiempos de paz.

5.- Existe sólo un único caso establecido como Marucchi como similar al de Filumena, donde dos losas fueron colocadas en el orden incorrecto debido a la reutilización de las losas de mármol (no de ladrillo) de diferentes tumbas, pero las circunstancias fueron sustancialmente diferentes en ambos casos. En el caso de “Noeti”, las dos piezas son de dos losas de mármol diferentes; la escritura no es la misma en las dos losas sino claramente escrita por dos personas diferentes; y la inscripción en rojo es de un tinte distinto en cada losa. En el caso de Filumena, las tres losas contienen la misma escritura, el mismo color, el mismo material de construcción, todo lo cual no da la menor indicación de que hayan sido reutilizadas y por tanto la comparación con el loculus de Noeti, que sí ha sido evidentemente reutilizado, no es válida.

6.- En respuesta a la afirmación de la reutilización de las losas de otra tumba, hubiera sido más fácil para el albañil usar el reverso de la losa, que no tenía nada escrito, o borrar el FI, o simplemente darle la vuelta, o dejarlo de forma incoherente, antes que reutilizar otras dos losas. Pero de hecho, el significado de la inscripción ha permanecido esencialmente claro incluso con el orden de la baldosa alterado, porque fue instantánea y correctamente interpretada por los custodios de las Santas Reliquias como PAX TECVM FILVMENA.

7.- Las conclusiones del profesor Marucchi acerca de la datación y la reutilización de las losas fueron realizadas sin una investigación científica individual in situ y sin el examen arqueológico de las losas ni del nicho en las catacumbas. El examen del yacimiento arqueológico y de las losas habría revelado que la afirmación de la datación de las losas y su reutilización en el caso de Filomena es errónea y sin ningún fundamento empírico.

La devoción a Santa Filomena (III) – Decretos magistrales y testimonio hagiográfico

La devoción a Santa Filomena (III) – Decretos magistrales y testimonio hagiográfico

Decretos Magistrales pertenecientes a la Devoción a Santa Filomena

De la aprobación litúrgica de Gregorio XVI a los decretos papales de San Pío X, diecinueve actas de la Santa Sede en el curso de cinco pontificados sucesivos permitieron y facilitaron la promoción de la devoción popular a Santa Filomena, expresada en la elevación en rango cultos litúrgicos, aparición de confraternidades y archiconfraternidades, y la garantía de plenarias y parciales indulgencias.

Diversos actos de la Santa Sede muestran particularmente la aprobación del Magisterio y la promoción de la devoción eclesial a esta santa mártir cristiana. Más allá de la elevación a rango de misa y oficio previamente garantizado por Gregorio XVI, el beato Pío IX aprobó una misa concreta y oficio dedicado a Santa Filomena con la confirmación papal del decreto previamente publicados, Etsi decimo el 31 de enero de 1855, una elevación litúrgica significativa, a pesar de que su nombre nunca entró en el Martirologio Romano. (Nota de la traductora: insisto de nuevo en el desconocimiento del Dr. Miravalle de la referencia a Santa Filomena virgen el 7 de julio). La garantía de una misa específica y un oficio a Santa Filomena, que tuvo lugar después del regreso del Beato Pío IX de un peregrinaje papal a Mugnano durante su forzado exilio de Roma, fue un acto sin precedentes en honor a una mártir cristiana conocida sólo de nombre y de evidencia de martirio. El Beato Pío IX también concedió indulgencias parciales y plenarias a las devociones en honor a Santa Filomena en el Santuario de Mugnano.

El papa León XIII concedió aprobación papal al Cordón de Santa Filomena con diversas indulgencias plenarias si se llevaba puesto y acordó el título y privilegio de “archiconfraternidad” a la devoción filoménica en Francia. El papa San Pío X continuó la sucesión papal de promoción de la devoción de la Iglesia aprobando la extensión de la Archiconfraternidad de Santa Filomena a la Iglesia universal.

Más allá de un único acto papal por parte de Gregorio XVI, el Magisterio papal ha promovido repetidamente la naturaleza y el crecimiento de la devoción eclesial a Santa Filomena, en reconocimiento oficial de su estatus como santa, en liturgia pública y en sanciones devotas que se extendieron a la fe y vida universal de la Iglesia, e igualmente manifestando oficialmente características esenciales, litúrgicas y devocionales, de su estatus como santa tal cual lo define la Iglesia.

Testimonio Hagiográfico

San Jean Vianney, entre cualquier otro santo o beato, manifestó un testimonio expansivo de fe y testimonio documentado hacia la realidad de Santa Filomena y su profunda eficacia intercesora. El Cura, como quedó registrado en su proceso de canonización, atribuyó todos los milagros documentados en Ars como conseguidos a través de la intercesión de Santa Filomena; repetidamente habló de haber recibido apariciones de Santa Filomena; y directamente atribuyó su propia curación milagrosa de una grave enfermedad a su intercesión.

El testimonio y curación de la Venerable Pauline Jaricot por la intercesión de la joven santa mártir ha sido documentada. San Pierre-Julien Eymard fue curado de una seria enfermedad después de haberle recomendado Vianney rezar una novena a Santa Filomena. San Pedro Chanel, el primer mártir de Oceanía, rezaba a Santa Filomena y se refería a ella como su “auxiliar” en su apostolado misionero. El beato Damien de Veuster dedicó su primera capilla en Molokai a la joven santa. Santa Madeleine Sophie Barat invocó consistentemente a Filomena en las dificultades del establecimiento de sus sociedades, y atribuyó la milagrosa cura de una novicia moribunda a su intercesión.

La Beata Anna Maria Taigi, como está escrito en su proceso de beatificación, aplicó aceite que ardía frente a la tumba de Santa Filomena al ojo de su nieto, que había sido médicamente diagnosticado con una dolencia incurable en la pupila, y el ojo fue inmediatamente sanado. Otros santos y beatos que manifestaron veneración a Santa Filomena incluyen a Santa Magdalena de Canossa, Beato Bartolo Longo, Beato Annibale Da Messina, y Beato Pío IX quien; poco antes de su muerte, envió a Mugnano el cáliz presentado por él en la Federación Belga de Círculos Católicos en el aniversario de oro de su Episcopado como uno de los diversos exvotos papales enviados en honor y en gratitud a Santa Filomena.

La sabiduría inherente en la santidad personificada en las vidas de los anteriormente mencionados santos y beatos ofrece una sustancial confirmación de los decretos del Magisterio ordinario, que concedió devoción pública eclesiástica a la santa mártir. Vale la pena mencionar el significativo número de santos y beatos que inmediatamente participaron en la veneración de Filomena en la misma mitad de siglo en que fueron descubiertos sus sagrados restos, algunos anteriormente a cualquier afirmación de veneración pública en Roma.

Cabe hacer notar también la predominante importancia de la sobrenatural intervención de milagros en el proceso de canonización en la Iglesia. Sin los milagros documentados, una causa individual no suele avanzar más allá del estatus de “Siervo/a de Dios”, incluso con una clara evidencia histórica de una vida terrena llena de virtud heroica. La Iglesia pone su mayor énfasis para la canonización, junto con una esencial base histórica, el testimonio de Dios hacia la santidad del candidato a través de la manifestación de la intercesión milagrosa de esa persona. Fue entonces más que apropiado para Gregorio XVI dar mayor importancia a los milagros documentados por intercesión de Filomena que la historia de su existencia terrena a través de los criterios de aprobación de la Iglesia de establecer históricamente su martirio. La actual investigación en el caso de Santa Filomena debería seguir el mismo criterio que siguieron los papas Gregorio XVI, el beato Pío IX, León XIII y San Pío X.

Santos vs Iconoclastas

Santos vs Iconoclastas

Pregunta: En el grupo de catequesis estamos dando el tema de las imágenes de santos. Hemos tocado el punto de los iconoclastas y la posición de la Iglesia, pero no hemos podido encontrar algún santo que haya destacado en este aspecto de defensa de las imágenes. Hay alguno? Venezuela.

Respuesta: Sí que hay, y más de uno. Como ya conoces del tema de la iconoclastia, pongo un breve resumen de ello para los demás lectores y paso enseguida a los santos.

Los iconoclastas: Fueron aquellos que, sobre todo en el cristianismo bizantino de los siglos VIII y IX, se opusieron a la veneración de iconos e imágenes religiosas. No sólo de santos, sino del mismo Cristo o escenas bíblicas. El emperador León III el Isáurico mandó destruir todas las imágenes de personas o escenas evangélicas que ya abundaban en los templos. Tuvo gran oposición por parte de la Iglesia y del pueblo, que era grato a la imaginería y las representaciones religiosas. Esta imposición imperial continuó con su hijo Constantino V, que llegó a masacrar a muchos cristianos, clérigos o no. La posición de la Iglesia, que siempre ha sido firme en la imposiciones al culto, quedó plasmada en el II Concilio de Nicea (año 787. esto no quiere decir que la Iglesia se inventara aquí esto, sino que lo confirma), afirmando que la veneración imágenes no era contraria a la fe cristiana ni al honor debido a Dios,  ya que el mismo Dios había tomado “imagen” de hombre en su  Encarnación. La cosa se calmó y parecía ya que el problema no volvería, pero en el 813, el emperador León V volvió a la persecución, que duró casi 30 años más. No fue hasta que murió el emperador Teófilo, que su mujer la emperatriz Santa Teodora restauró la paz, y proclamó la veneración de iconos como válida. Y así, hasta hoy. Al menos en el seno de la Iglesia, ya que otras iglesias cristianas sólo atacan esta veneración desde fuera.

Y estos son los santos que destacaron en este período por la defensa del culto a las imágenes:

San Andrés el “Calibita”, monje y mártir, fue flagelado y torturado, y luego arrojado desde lo alto de las murallas de Constantinopla. 20 de octubre.
San Basilio de Pario, obispo, padeció prisión, torturas y el exilio. 12 de abril.
San Emiliano de Cizico, obispo, tuvo grandes sufrimientos  y fue desterrado. 8 de agosto.
San Esteban el Joven, monje y mártir, fue atormentado con varios suplicios. 28 de noviembre.
San Eutimio de Sardis, obispo y mártir, desterrado y al volver, fue azotado hasta la muerte. 26 de diciembre.
San Germán de Constantinopla, obispo, refutó el edicto contra las imágenes promulgado por el emperador León el Isáurico. 12 de mayo.
San Gregorio Decapolita, monje, luchó fuertemente en defensa de las imágenes. 20 de noviembre.
San Gregorio II, papa, se enfrentó al emperador León el Isáurico en defensa de la Iglesia y del culto de las imágenes. 11 de febrero.
San Gregorio III, papa, adornó las iglesias con imágenes en contra de los iconoclastas. 10 de diciembre.
San Hilarión de Bitinia, luchó por el culto de las imágenes. 28 de marzo.
San Hilarión de Constantinopla, presbítero, por las imágenes, sufrió cárcel y destierro. 6 de junio.
San Jacobo el “Confesor”, recibió el martirio. 21 de marzo.
San Jorge de Antioquía, obispo, murió en el destierro por defender las imágenes. 19 de abril.
San Jorge de Mitilene, obispo, padeció mucho por el culto de las imágenes. 7 de abril.
San Jorge Limniota, (en la imagen) monje mártir, por reprender al emperador León III por destruir las imágenes y quemar las reliquias de los santos, le amputaron la nariz y quemaron la cabeza. 24 de agosto.
San José de Tesalónica, obispo, sufrió tormentos  y murió de hambre en el exilio. 15 de julio.
San José el Himnógrafo, presbítero, suplicó en Roma la protección del papa ante los iconoclastas. 3 de abril.
San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia, luchó de palabra y por escritos contra León el Isáurico, para defender el culto de las imágenes. 4 de diciembre.
San Juan de Afusia, por defender el culto de las imágenes tuvo de luchar muchísimo. 27 de abril.
San Juan Isauro, luchó por la defensa las imágenes. 18 de abril.
San Juan Taumaturgo, obispo, contra el emperador León el Armenio, amplió el culto a las imágenes. 4 de diciembre.
San Lázaro el Iconógrafo, monje pintor, fue atormentado por negarse a destruir sus obras. 17 de noviembre
San Macario de Bitinia, obispo, fue desterrado. 18 de agosto.
San Metodio de Constantinopla, obispo, defendió la veneración de las imágenes ante el papa Pascual I. 14 de junio.
San Miguel de Sinnada, obispo, fue exiliado por su defensa del culto de las imágenes. 23 de mayo.
San Nicéforo de Constantinopla, obispo, se opuso al emperador iconoclasta León el Armenio, fue expulsado de su sede y encerrado. 2 de junio.
San Nicetas de Apolonia, obispo, fue desterrado. 20 de marzo.
San Nicetas de Bitinia, sufrió la cárcel y el exilio. 3 de abril.
San Nicolás Estudita, monje,  fue exiliado varias veces. 4 de febrero.
San Pablo de Bitinia, obispo, fue expulsado de su sede y murió en el exilio. 7 de marzo.
San Pablo de Chipre, monje, fue quemado vivo. 17 de marzo.
San Pablo I, papa, impuso a los emperadores Constantino y León, el restablecimiento el culto a las imágenes. Fue muy devoto de los Santos, trasladando a los templo muchos cuerpos de mártires. 28 de junio.
San Platón de Constantinopla, durante años luchó contra los destructores de imágenes. 4 de abril.
San Tarasio de Constantinopla, obispo, convocó el II Concilio de Nicea II, donde se defendió el culto de las imágenes. 18 de febrero.
San Teófanes de Bitinia, obispo, fue encarcelado dos años y después deportado. 12 de marzo.
San Teofilacto de Bitinia, obispo, fue desterrado. 8 de marzo.
San Teófilo de Constantinopla, monje, fue torturado cruelmente y después exiliado. 2 de octubre.
Santa Antusa de Mantinea, religiosa, fue desterrada después de ser azotada. 27 de julio.
Santos Basilio y Procopio de Constantinopla, monjes, lucharon a favor del culto a las imágenes. 27 de febrero.
Santos Hipacio, Asiano y Andrés de Constantinopla, después de varios tormentos fueron dados de alimento a los perros. 20 de septiembre.
Santos Monjes Abrahamitas de Constantinopla, martirizados por el emperador Teófilo. 8 de julio.
Santos Teodoro y Teófanes de Apamea, hermanos mártires, sufrieron castigos, cárcel y destierro, muriendo en la cárcel. 27 de diciembre.

La devoción a Santa Filomena (II) – milagros y decretos papales

La devoción a Santa Filomena (II) – milagros y decretos papales

La excepcional cantidad de milagros que resultaron de las peticiones a la mártir invocada como “Filomena”, inicialmente por los fieles suritálicos, y poco después por personas de diversos países, ha sido documentada en diversos informes eclesiásticos. La extensiva documentación del Santuario de Santa Filomena en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Mugnano y la documentación  para los procesos de beatificación y canonización de Jean Vianney en Ars, registran la notable cantidad de milagros atribuidos a la intercesión de Santa Filomena, que incluía la milagrosa cura del propio Vianney.

En 1833, el obispo Anselmo Basilici de la diócesis de Nepi y Sutri solicitó de la Santa Sede una fiesta y oficio en honor a Santa Filomena, con el ordinario local de Nola habiendo preparado una lección para el breviario en su honor. La petición de Basilici recibió el apoyo de un número significativo de obispos italianos, a pesar de su status inusual, debido a la ausencia de Santa Filomena en cualquier martirologio o en cualquier otra fuente histórica. (Nota de la traductora: parece que el Dr. Miravalle no está al corriente de la mención de una Santa Filomena virgen el 7 de julio en el Martirologio Romano de 1587 y en su reedición de 1772, véase  http://preguntasantoral.blogia.com/2009/053101--otra-santa-filomena-.php).

El nombre del loculus, Filumena, y los ubicuos milagros obtenidos a través de su intercesión testificados por numerosas autoridades eclesiásticas bastaron para la mayor parte de la hierarquía italiana para justificar la legitimidad de la petición. El 6 de septiembre de 1834, la Congregación de Ritos envió al papa Gregorio XVI la petición formal para la aprobación del oficio y misa en honor a Santa Filomena, virgen y mártir, debido a la repetida petición para este culto litúrgico y veneración por diversos prelados.

El 17 de junio de 1835, la Congregación de Ritos también incluyó categóricamente un milagro documentado enviado por el obispo Basilici y otros obispos y sacerdotes, que testificaron la multiplicación del polvo de hueso obtenido de los sagrados restos. En el dossier enviado a la Congregación, numerosos obispos y clérigos testificaron la inexplicable multiplicación de polvo de hueso procedente de unos pocos gramos (“una pizca”) que sirvió para llenar cientos de relicarios sin que el montón original experimentara ninguna merma en cantidad. Otros experimentos fueron llevados a cabo con numerosos testigos civiles y eclesiásticos, sólo para observar y testificar el mismo fenómeno de multiplicación.

La documentada cura de la Venerable Pauline Jaricot, fundadora de la Sociedad para la Propagación de la Fe, que tuvo lugar en la tumba de Filomena en Mugnano, ocurrió con conocimiento e implicación próxima del papa Gregorio XVI. El pontífice se encontró con Jaricot en Roma cuando ella estaba gravemente enferma de una afección cardíaca y oyó de la propia Jaricot su intención de viajar a Mugnano con el propósito específico de pedir la curación a la mártir Filomena y para servir como supernatural manifestación del deseo de Dios de tener la mártir elevada a la veneración litúrgica de altar. La cura documentada tuvo lugar el 10 de agosto de 1835, con una completa e instantánea curación de Jaricot que le dio la salud cardíaca y total. Jaricot volvió inmediatamente a Roma y durante un año estuvo en observación por el papa Gregorio con tal de verificar la perdurabilidad de la milagrosa cura. Este milagro constituyó el ímpetu final para el Pontífice a la hora de ascender la devoción popular de la mártir al estatus de veneración litúrgica pública en esta manifestación de santidad eclesiásticamente aprobada.

El 30 de enero de 1837, Gregorio XVI estableció un solemne decreto pontificial confirmando el informe de la Congregación de Ritos autorizando su culto público y aprobando el oficio, Misa Común de una virgen mártir con una adecuada cuarta lección en maitines en honor a Santa Filomena, virgen y mártir del 11 de agosto. Esta aprobación papal de la devoción litúrgica pública fue primero autorizada al clero de la diócesis de Nola, y más tarde se hizo extensa a otras diócesis, incluida la de Roma. La cuarta lección oficialmente inserta en el Breviario en honor litúrgico a Santa Filomena el 11 de agosto da información del hallazgo de sus restos en las catacumbas de Priscila, su estatus de mártir, la rápida expansión de su extensa devoción entre los fieles debido a su milagrosa intercesión, y el permiso de Gregorio XVI de celebrar litúrgicamente su oficio y misa en su honor (como se presenta aquí):
 
DIE XI AUGUSTI
IN FESTO S. PHILUMENAE
Virginis et Martyris
In II NOCTURNO – LECTIO IV

Inter cetera martyrum sepulcra, quae in coemeterio Priscillae ad viam Salariam reperiri solent, illud exstitit quo repositum fuerat sanctae Philumenae corpus, uti ex tumuli inscriptione, tribus laterculis apposita, perlegebatur. Licet vero inventa fuerit phiala sanguinis, et alia descripta conspicerentur martyrii insignia, dolendum tamen est res ab eadem gestas actaque ac genus martyrii quod ipsa fecit obscura perstitisse. Ceterum ubi primum sacrum hoc corpus, ex beneficentia Pii septimi initio pontificatus ejus acceptum, cultui fidelis populi propositum fuit Mugnani in Nolana dioecesi, ingens illico famae celebritas ac religio erga sanctam martyrem percrebuit, praesertim ob signa quae ejusdem praesidio accessisse undique ferebatur. Hinc factum est ut complurium antistitum cultorumque martyris postulationibus permotus Gregorius decimus sextus pontifex maximus, universa rei ratione mature perpensa, festum ejusdem cum Officio et Missa in memorata Nolana dioecesi et alibi agendum benigne permiserit.

C.M Episcop. Praenest. Card. PEDICINIUS;
S. R. E. Vice- C. S.R.C. Praef.;
V. PESCETELLI S. Fidei Promotor.


En suma, el papa Gregorio XVI en un decreto papal, garantizó la aprobación oficial del culto litúrgico y, de este modo, reconocimiento eclesiástico oficial a la santidad de Santa Filomena, virgen y mártir. El pontífice, completamente al corriente de la ausencia de cualquier dato histórico acerca de la santa mártir “Filumena”, le garantizó los privilegios de la veneración litúrgica pública basándose en la gran cantidad de milagros documentados eclesiásticamente y reconocidos como acontecidos a través de su intercesión directa.

El decreto oficial de Gregorio XVI en reconocimiento papal del status de Santa Filomena como merecedora del culto litúrgico refuerza la profunda verdad de que más importante que la documentación histórica de la vida terrena de Filomena es la documentación de su poderosa intercesión por la Iglesia sancionada por el mismo Dios. Quien fuera esta temprana mártir cristiana y sin importar las particulares circunstancias de su vida y muerte, Dios está complacido con las oraciones de petición ofrecidas en el nombre de “Santa Filomena”, a las cuales Él ha respondido generosamente a los fieles cristianos garantizándoles abundantes favores celestiales.

La histórica abundancia de milagros da fe del deseo de Dios de promover la devoción a la persona que está detrás del nombre de Filumena, sin importar la ausencia de una historia documentada de su vida terrena. La primacía de esta importancia de su actual intercesión por el Pueblo de Dios en nuestros tiempos, por encima de los detalles de su vida terrena en tiempos antiguos, es lo que el Papa y la Iglesia confirmaron al elevar a Santa Filomena al nivel de veneración litúrgica pública, el inicio de su proceso de reconocimiento público como santa y como mártir.

La devoción a Santa Filomena (I) - Hallazgo y traslado del cuerpo

La devoción a Santa Filomena (I) - Hallazgo y traslado del cuerpo

El tema de Santa Filomena sigue dando muchísimo de sí aunque poco se avance en cuanto a conclusiones, por ello, a continuación presento una traducción personal de un artículo escrito por elDr. Mark Miravalle , teólogo de la Universidad Franciscana de Steubenville (Ohio, EEUU) donde se analiza todo lo referente al culto y a los hechos en torno al fenómeno devocional que envuelve a esta mártir de las catacumbas. El artículo es extenso y tedioso de leer –más de traducir- por lo que he suprimido notas al pie para aligerarlo; he querido que esté a disposición de quienes quieran leerlo en este blog por la simple razón de que no existe versión en español. Este texto, que se publicará en numerosos artículos, refleja la visión del autor, que ostenta su propiedad intelectual, y no es necesariamente compartida por los autores de este blog.

 

Presente Estatus Eclesial de la Devoción a Santa Filomena

Dr. Mark I. Miravalle

 

Precisar cómo la Iglesia ve la historia y naturaleza de la devoción atribuida a una temprana mártir romana llamada “Filumena” (o más popularmente, Filomena [Ital.] o “Philomena” [Eng.], un nombre hallado inscrito en el loculus de una catacumba, sigue siendo un tema de considerable discusión y confusión. El estatus de la devoción a Santa Filomena ha recibido nueva atención a la luz del reciente lanzamiento del revisado Martirologio Romano por la Congregación de la Adoración Divina, donde la omisión de Santa Filomena fue percibida por algunos como un rechazo oficial a su estatus como santa, algo inconsistente con el hecho de que ella sigue siendo objeto de devoción eclesiástica popular en todo el mundo.

 

¿Cuál es entonces el presente estatus eclesial de esta mártir de la Iglesia primitiva, la veneración de la cual en el pasado ha sido objeto de diversos documentos papales y numerosos testimonios hagiográficos? Para examinar esta cuestión, examinaremos los orígenes de la devoción; los decretos papales y eclesiásticos en torno a ella; los testimonios hagiográficos; la controversia arqueológica; y los recientes documentos de la Iglesia respecto a la devoción.

 

Orígenes históricos de la devoción

 

El 24 de mayo de 1802, un excavador en las Catacumbas de Priscila golpeó contra una baldosa y, previamente instruido por Monseñor Ponzetti, Custodio de las Santas Reliquias, inmediatamente cesó la excavación. Fr. Filippo Ludovici, supervisor del Vaticano en la excavación, fue informado; y al día siguiente, 25 de mayo de 1802, Fr. Ludovici, acompañado por diversos observadores, bajó a la catacumba, y fue testigo del completo descubrimiento del loculus donde con la retirada del sustrato, fueron halladas tres baldosas funerarias que llevaban un epitafio pintado en rojo. Fue hallado también un vial que se rompió durante el proceso de apertura del loculus, con un polvo de color negruzco indicando sangre pegado a los fragmentos de vidrio, y con la parte inferior del vial aún intacto y firmemente incrustado en el cemento. Una hoja de palma grabada fue observada en la segunda baldosa.

 

La inscripción pintada en las tres baldosas funerarias apareció como sigue: baldosa uno – LVMENA; baldosa dos – PAXTE; baldosa tres – CVMFI. El loculus fue documentado por Monseñor Ponzetti, Custodio de las Santas Reliquias, como portador del nombre “FILVMENA”, una interpretación del epitafio consistente en la antigua costumbre de iniciar las inscripciones por la segunda baldosa y el lógico contexto etimológico. El resultado es una lectura completa del epitafio como “PAX TECVM FILVMENA”.

 

El nombre de “Filumena” está oficialmente atribuido a los sagrados restos examinados el 25 de mayo de 1802, como se registró en el documento realizado por Ponzetti como Custodio de las Sagradas Reliquias que relegó los restos de esta mártir cristiana a la Diócesis de Nola el 8 de junio de 1805:

 

8 Iunii 1805

 

Dono dedi Ven. Ecclesiae Archipresbyterali terrae  Mugnano Dioecesis

Nolanae corpus Sanctae Christi Martyris

 

FILUMENAE

 

Nominis proprii sic picti in tribus Tabulis laterariis cinabro

 

LUMENA PAXTE CUM FI

 

in pulverem et in fragmina redactum per me infrascriptum Custodem extractum cum vasculo vitreo fracto ex Coemeterio Priscillae Via Salaria Nova die 25 maii 1802, quod collocavi in capsula lignea charta colorata cooperta et consignavi Illmo Dominico Caesari pro Illmo et Rmo D.

Bartholomaeo de Caesare Epo Potentino.

 

HYACINTHUS PONZETTI, Custos.

 

Fr. Francesco de Lucia, sacerdote de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Mugnano del Cardenal en la diócesis de Nola, recibió la asistencia de Monseñor Bartolomeo de Caesare, obispo electo de Nola al obtener permiso de la Santa Sede para transferir los sagrados restos de la mártir cristiana Filumena a su parroquia de Mugnano con el propósito de fomentar la renovación espiritual entre sus fieles. Los restos de Filomena salieron de Roma el 1 de julio de 1805 y llegaron a Mugnano el 10 de agosto de 1805, donde han permanecido desde la transferencia.

 

Santa Coloma es Santa Columba

Santa Coloma es Santa Columba

Pregunta: Aquí en Barcelona hay un sitio que se llama Santa Coloma. ¿Es la misma que Santa Columba o es Paloma? España

Respuesta: El nombre de Coloma es la versión catalana del original latino Columba, que significa, “paloma”. Sin embargo las mujeres que se llaman Paloma suelen acogerse al patronazgo de la Virgen de la Paloma (venerada sobre todo en Madrid, 15 de septiembre). En cambio las versiones Coloma y Columba aluden a diversas santas de este mismo nombre.

Probablemente la Santa Coloma a la que haga referencia ese lugar es la más famosa de todas, la virgen y mártir de Sens (Francia), que goza de gran veneración en Cataluña como se deduce de la cantidad de pueblos catalanes que llevan su nombre (Santa Coloma de Gramenet, Santa Coloma de Queralt, etc). Su fiesta se celebra el 31 de diciembre.

Su culto ha sido siempre muy ilustre pero lo que sabemos de ella es una leyenda que merece poco crédito. Se dice que era una princesa hispana nacida en Caesaraugusta (actual Zaragoza) que emigró a las Galias por huir de la persecución de Valeriano, que acabó pillándola de todos modos en la ciudad gala de Sens. Como se negase a sacrificar a los dioses, fue encerrada en una celda meretricia (calabozo donde se violaba a las mujeres antes de llevarlas a la arena, pues la ley prohibía ajusticiar a una virgen); pero una osa escapó de su jaula y la protegió contra cualquier violencia. Se le prendió fuego a la celda para espantar a la osa, pero una lluvia milagrosa extinguió las llamas. Sacada de allí, fue arrojada a una hoguera, pero de nuevo la lluvia prodigiosa acabó con el peligro. Finalmente, fue decapitada. Sus reliquias fueron veneradas en la abadía de Sens hasta que los hugonotes las profanaron y dispersaron, aunque se dice que en 1620 algunas lograron ser sustraidas y trasladadas a Roma. En Francia y en Cataluña siempre se la ha venerado mucho.

En la iconografía, aparece con una osa, sentada sobre una hoguera o portando una paloma, animal que alude a su nombre. Sin embargo, existen muchas otras Santas Columbas, muchas de ellas mártires de las catacumbas, por lo que el nombre podría ser añadido en muchas ocasiones por aquello de "veni columba mea", aunque no es inverosímil que fuese un nombre de mujer frecuente en la Antigüedad. Es fácil confundirlas entre sí porque las que no son corposantos, todas acaban llevando la paloma, aunque sólo la de Sens lleva la osa.

Santa Julia, esclava y mártir

Santa Julia, esclava y mártir

Pregunta: La razón por la que te escribo, es porque mi hija se llama Julia, y el dia que escogimos para su santo es el 7 de octubre, pues nos dijeron que tambien habia una Santa Julia, virgen y mártir, pero por mas que busco, no encuentro su historia, y me gustaria saberla para cuando me preguntara, saber que responder. Esperando tener respuesta. Gracias de antemano. España

Respuesta: Qué hermoso que alguien se interese por su santo patrón y máxime por esta Santa, cuya existencia, si bien es indudable por la amplitud de su culto y la veneración de sus reliquias (se la venera no sólo en España, sino también en Córcega, Italia y Francia, siendo hasta hoy el nombre de Julia muy popular entre las mujeres) no parece tan claro por lo que respecta a la certeza de su historia. Yo me limito a reproducirla, pero no está clara su total autenticidad.

Julia era la hija de una familia senatorial que vivía en la provincia de África, concretamente en la gran ciudad de Cartago. Cuando la provincia fue asaltada y devastada por los vándalos, en torno al siglo V, Julia fue capturada y vendida como esclava en un mercado público mientras el resto de su familia fue asesinada. La compró un mercader pagano llamado Eusebio, que era una buena persona y no sólo no le impidió practicar su religión, sino que le cogió cariño por su paciencia y competencia en realizar labores de esclava, siendo cierto que hasta entonces había sido libre y de familia pujante. A todos cuantos le pedían comprarle su bonita y hacendosa esclava, él respondía que no la cambiaba ni por todo su servicio entero, tanto era el afecto que le profesaba.

Cierto día, en el año 439, Eusebio hubo de embarcarse hacia la isla de Corsica (actual Córcega) para gestionar unos asuntos, y se llevó a su esclava favorita con él. Al llegar allí, Eusebio fue invitado a participar en unas fiestas paganas por el propio gobernador de la isla, Félix. Julia, al saberlo, se negó a desembarcar, diciendo que no tomaría parte en aquello, pues era cristiana. Eusebio la dejó estar y partió solo a la fiesta. Al tener noticia del desplante de Julia, Félix se enfureció y recriminó a Eusebio no tener la suficiente autoridad como para hacer que una joven esclava le obedeciese (era obligación de los esclavos asistir a las fiestas y ritos en que tomaban parte los amos). Eusebio lo justificó diciendo que le tenía cariño y prefería no obligarla. Entonces Félix se ofreció a comprarla, cosa que Eusebio rechazó de plano por espléndidas ofertas que le hiciese.

Pero pronto, aprovechando que Eusebio dormía la borrachera después de la fiesta, Félix mandó que le trajesen la esclava y, apoyándose en el pretexto de que una esclava no debía desobedecer al amo –puesto que, no lo olvidemos, ya no estaba vigente ningún edicto de persecución en esa época- pretendió obligarla a sacrificar a los dioses, cosa que Julia se negó a hacer. De modo que mandó torturarla.

Julia fue cruelmente azotada y apaleada, la descoyuntaron en el potro, le destrozaron el rostro a bofetadas, le afeitaron la cabeza y le cortaron los pechos, pero no logró Félix lo que se proponía; por lo que ordenó darle muerte de esclava: fue crucificada en un cabo de la isla, mirando hacia el mar. Para cuando Eusebio logró recuperarse de la resaca y correr desesperado al pie de su cruz, ya era tarde; había fallecido. Lleno de pesar, mandó desclavar su cuerpo, ungirlo y amortajarlo con dignidad, y lo entregó a la comunidad cristiana de la isla, que se encargó de darle honrosa sepultura.

La historia, aunque es preciosa y no del todo inverosímil aunque sí extravagante por las fechas y las circunstancias de la misma; se considera una leyenda y no es comprobable. Sí lo es la existencia de la Santa, cuyas reliquias se siguen venerando con devoción en Córcega y en Francia. Santa Julia es patrona de las criadas, por su esclavitud (a veces aparece portando un jarro, símbolo de la servitud), y de los marineros, por haber sido crucificada mirando al mar. De hecho es la patrona de Livorno, el puerto más importante de Roma en la actualidad.

Enhorabuena por ponerle a tu hija nombre tan precioso e interesarte por su santa patrona. Sin embargo, esta Santa Julia de la que te hablo se conmemora el 22 de mayo. Hay otras Santas Julias, desde luego, incluyendo la del 7 de octubre, y muchas son también vírgenes y mártires, pero ésta es la más conocida y venerada de todas.

Y para coronar el artículo coloco esta preciosa estampa de Santa Julia que tengo gracias a la cortesía y generosidad de Harold Toledo Baeza, coleccionista de estampas y un buen amigo.

Meldelen

Y yo, para coronar esta buenísima respuesta, pues añado a las demás Julia del calendario:

Santa Julia Billiart, virgen fundadora. 8 de Abril.
Santa Julia de Augusta, virgen y mártir. 7 de octubre.
Santa Julia de Cartago, mártir. 19 de Abril.
Santa Julia de Zaragoza, una de las compañeras de Santa Engracia. 16 de abril
Santa Julia, mártir de Lyon. 2 de Junio.
Santa Julia, mártir de Lyon. 2 de Junio (es otra más del grupo de mártires de Blandina).
Santa Julia, virgen y mártir. 10 de Diciembre.
Santa Úrsula (Julia) Ledóchowska, virgen fundadora. 29 de Mayo.
Beata Julia de la Rena, terciaria agustina reclusa. 9 de Enero.
Beata Julia Luisa de Jesús Chrétien, virgen y mártir carmelita de Compiègne. 17 de Julio.
Beata Julia Rapiej, virgen mártir de las Hermanas de la Sagrada Familia, mártir en Polonia.1 de Agosto.
Beata Julia Rodzinska, virgen y mártir dominica. 20 de Febrero.
Beata Julia Salzano, virgen fundadora. 17 de Mayo.