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Tus preguntas sobre los Santos

Santoral Mercedario

Santoral Mercedario

Seguimos con los santorales de las Órdenes Religiosas, en esta entrega con el propio de la Orden de la Merced, fundada por San Pedro Nolasco (en la imagen) para la redención de cautivos. Llama la atención por la cantidad de santos y beatos en todo el año, incluso algunos se superponen a otros el mismo día. La razón de esto es que en algunos casos eran celebrados solo por las monjas, o por los frailes; en otros casos es porque nunca han recibido culto y sólo se mencionan por ser la fecha de su muerte, en escritos apócrifos, que engrandecían las misiones de la Orden. Muchos santos de esta lista (no completa) no han recibido una beatificación oficial, sólo un permiso de culto reducido a la Orden. La reforma del calendario llevó a suprimir a la mayoría, de tal modo, que el propio mercedario celebra solo un puñado de sus santos (los que están en negrita) que, en comparación con todos, es una escasa minoría. Aquí va:


Enero:

1: San Severino Gallo, mártir.
    Beata Catalina de Solaguti, virgen.
2: Beato Guillermo de Loarte.
3: Beato Guillermo Vives.
4: Beato Luis de Halles, presbítero.
    Beata Clara de Ugarte, virgen.
5: Beato Dionisio Amalio.
6: San Raimundo de Blanes, caballero laico, protomártir de la Orden.
7: San Raimundo de Penyafort, cofundador.
8: Beato Leandro.
    Beata Giacobella María de la Cruz, virgen.
10: Beato Raimundo de Fosso.
13: Beato Mateo de Lana.
14: Beato Guillermo de San Julián.
15: San Diego de Soto, mártir: 15 de enero
18: Beato Juan de Laers, presbítero.
19: Beata Isabel Berti, religiosa.
14: Beata Blanca de Castilla, reina y religiosa.
20: Beato Bernardo de Poncelli.
21: Beatas Cristina, María Magdalena y María de Jesús, vírgenes.
22: Beata Raimunda Tapia, virgen terciaria.
23: Beato Juan Infante, presbítero. Cantó la primera misa de América.
25: Beato Miguel de Plagis.
       Beata Leonor de Aragón, reina y terciaria.
26: Beatos Arnaldo de Prades y Claudio de San Romano.
27: Beato Gonzalo Díaz de Amarante, presbítero.
28: Beato Juan de Medina, presbítero.
30: Beato Ferrario.
31: Beato Juan Lupi de Valdemar, religioso.

Febrero:
2: San Bernardo de Corbara, presbítero.
3: Beato Juan Vallejo de Valladolid, religioso.
4: Beatos Alfonso de Maneses y Dionisio de Villaregut
5: Beata Eulalia Pinós, religiosa
6: San Pedro de San Dionisio, mártir
    Beata Teresa Fernández, virgen
7: Santos Mártires de África.
8: Beatos Alfonso de Riera, Dionisio Regger, Francisco de Aretto y Francisco Donsu.
11: Beato Bartolomé de Olmedo.
13: Beato Berengario de Asís.
14: Beatos Esteban Marchesi, Pedro Nolasco, Juan Bautista Mansa, Gaspar de Ortega, Juan Zorita, José            Latona, Vicente Calderón, Juan Bautista de Sartis, Gaspar Fajolo, Adriano Calabró, Buenaventura Palmerio, Juan Ruiz, Vicente Bonello, Pedro Salanitro, Pedro Salino, Vicente Carrenzo, Andrés Schiafino, Vicente Salanito, Batilano Marsalio y Miguel de la Rosa, mártires de la caridad.
15: Beato Antonio Marini.
18: Beato Matías Malavetino, mártir.
21: Beato Caudio de Portaceli, cardenal.
22: Beato Mahomed Abdallah, moro converso.
24: Beatos Arnaldo de Carcasota, Antonio Taglia y Lotario Arnari.
27: Beato Santiago de Valois.
28: Beato José Abad Carenas, presbítero.

Marzo:
1: San Pedro Hernández, mártir.
     Beato Gonzalo de Úbeda, obispo.
2: San Carmelo de Teruel, obispo.
     Beata Ninfa Vicenta Cuzzo, virgen
5: Beata Juana Irrizaldi, virgen.
6: Beato Guillermo Giraldi.
7: Beato Enrique de Austria.
8: Beatos Carlos Catalano y Bernardo Monteagudo, obispo.
11: Beato Juan Ordóñez de Castilla, presbítero.
13: Beato Berengario de Alenys: 13 de marzo
14: Beato Tomás Vives, mártir: 14 de marzo
15: Beatos Pedro Pascual y Luis de la Peña.
21: Beatos Comendador de Sevilla y Comendador de Córdoba, caballeros laicos.
24: Beato Arnaldo de Amer
25: San Pedro Formica
27: Beato Claudio Gallo, patriarca.
29: Beato Manuel de Alburquerque.
30: Beato Martín de Salvatierra.


Abril:
1: San Alejandro de Sicilia, mártir.
4: Beato Tomás de Nápoles, mártir.
5: Beatos Antonio Blasi, arzobispo, y Raimundo de Monteolivo.
7: Beato Cristóbal Amerio, cardenal.
9: San Pedro Camino, mártir.
10: San Matías Marco, mártir.
11: Beatos Pablo y Santiago
12: Santos Fernando de Portalegre y Eleuterio de Platea, mártires.
14: San Alfonso de Sevilla.
15: Santos mártires redentores de África.
16: Beato Hugo de Mataplana.
17: Beata Mariana de Jesús, virgen.
19: San Antonio Valesio, mártir.
21: Beato Juan de Riano, presbítero.
23: 48 Santos mártires del Languedoc.
24: 3 Santos mártires de París
25: Beato Sebastián de Riccafont
26: 38 Santos mártires de Auterive
27: San Pedro Armengol, presbítero mártir.
28: San Pedro de Bearn, mártir.
29: Beato Juan Vargas, mártir.
30: Beato Luis Puell y 69 compañeros mártires de Montpellier.

Mayo:
1: Santos Juan de Zorroza y Juan de Huete, mártires.

2: Beato Bernardo de Sevilla.
     Beato Juan de Verdegallo, presbítero. 
3: Beato Arnaldo de Rossiñol.
4: Beato Lucas de Toro.
5: Beato Lucio de Saboya, mártir.
6: San Pedro Nolasco, Padre y Fundador.
6: Beatos Pedro de Tornamira y Guillermo Tandi y Poncio de Barellis: (suprimidos en favor de San Pedro Nolasco, que antes era el 29 de enero).
7: Beato Antonio de Agramunt.
8: Beato Raimundo de Tolosa.
9: 20 Beatos mártires de Riscala
11: 14 Santos mártires de Carcassona.
12: Beato Juan de Segalars, General de la Orden.
15: 50 santos mártires de Maleville.
17: Beato Bernardo de Verdún.
18: San Juan Gilabert Jofré de Valencia, presbítero, fundador del primer manicomio conocido. No está oficialmente canonizado
20: Beato Arnaldo Serra y 30 compañeros mártires.
22: Beato Pedro de Córdoba.
23: 20 Beatos mártires de Beziers.
       Beato Julio de Porto, presbítero.
24: Beato Tomás Vasiere.
25: Santos Pedro Malasanch, mártir y Antonio Caixal.
26: Beato Arnaldo Buysson y 11 compañeros mártires.
28: Beata María de la Natividad, virgen.
31: Beato Juan Falconi de Almería, místico.

Junio:
1: San Arnaldo Arench, mártir.
2: Beato Juan de Barthulono, religioso.
5: Beato Luis de Becofén, presbítero, penitente.
6: Santos Padres Mercedarios de Avignon.
10: Santa Isabel Guillén, virgen.
11: 3 santos caballeros mártires de Damietta.
       Beato Antonio Muller.
12: Beato Antonio de Pietra.
15: San Pedro de Cervis, mártir.
       Beatos Juan Rodríguez y Pedro de Teruel, presbíteros.
17: Santos Gil, Luis, Juan y Pablo, mártires.
19: Santos mártires de Mallorca.
       Beato Arnaldo de Liniberio.
20: Beato Martín de Ágreda.
       Beato Luis Matienzo de Logroño, presbítero.
21: Santa Colagia, virgen.
       Beato Juan de Jesús de Sevilla, religioso.
22: Beato Juan de Dios de Fuentes, religioso.
24: Beato Cristóbal de Albarrán, mártir.
30: Beato Antonio Tremoulieres.

Julio:
2: Beatos Juan y Sebastián de Cartago, mártires de la caridad.
4: Santa Natalia de Tolosa, virgen.
9: Santísimo Redentor.
    Beato Domingo Serrano, cardenal.
13: Beato Juan de Francia, religioso.
14: Beato Jorge de Lauria.
17: Beatos Blas de la Encarnación y Sebastián del Espíritu Santo.
19: Beato Arnaldo de Camerino, caballero laico
21: Beato Juan de Las Varillas, misionero en Honduras.
       Beato Juan de Zambrana, misionero en Guatemala.
23: Beato Jaime I de Aragón, rey cofundador de la Orden
       Beato Leonardo Recanati, obispo
       Beato Juan de Lucca, presbítero. 
       Beato Juan de Montesinos, presbítero mártir.
24: Beata Margarita Maria López, fundadora.
       Beatos Diego Martínez y Juan de Solórzano, protomártires de América.
       Beato Pedro de Barellis, cardenal.
26: Beato Juan Iraizos de Bilbao, presbítero.
30: Beato Antonio de San Pedro.

Agosto:
3: Beato Fulgencio de Quesada.
     Beato Luis de Ortofin, religioso taumaturgo.
4: Beatos Juan de la Cruz y Gil de Sevilla, presbíteros.
5: Beatos Conrado de Laodicea, obispo y Arnaldo Pons.
6: San Guillermo Sanz, mártir.
     Beato Guillermo Altavilla, caballero laico.
8: Beato Dionisio Rabinis.
11: San Teobaldo de Inglaterra y 1 compañero mártir.
12: Beato Berengario de Cassano, caballero laico.
13: Santos Pedro de Santa María y Simón de Lara, mártires.
15: Beato Fernando de Pazos, caballero laico.
       Beatas Isabel y María del Paradío, hermanas vírgenes.
16: Beato Juan Negron de Burgos, presbítero.
18: Beatos Domingo de Molinar y Gaspar de Salamanca.
19: Beato Miguel Soriano.
20: Beatos Benito Zafont, general de la Orden y Francisco Matienzo.
21: Beata Beatriz de Roelas, virgen.
22: Beato Esteban de Fontsanta, Patriarca de Jerusalén.
26: Beato Juan de Urgel, General de la Orden.
28: San Agustín, obispo y legislador de la Orden. (porque la Orden tomó su regla monástica como modelo)
31: San Ramón Nonnato, cardenal.


Septiembre:
3: Beato Comendador de Córdoba, mártir.
11: Beato Baltasar Velásquez, mártir.
15: Santos Francisco, Santiago, Sancho, Ildefonso, Juan y Dionisio, mártires.
19: Santa María de Cervellón, virgen.
     Beatas Isabel, Bárbara, Antonia y Catalina, vírgenes.
24: Nuestra Señora de la Merced, Madre y Patrona de la Orden
25: Beata Beatriz de Castilla, reina y terciaria.

Octubre:
3: Beato Damián de Portu.
     Beato Juan Tapia,  presbítero.
7: Beatas Inés, Magdalena, Catalina, Blanca y Mariana, vírgenes.
9: Beato José Monteagudo, presbítero.
11: Beato Juan Nepomuceno Zegrí, fundador.
12:
Beato Juan Ostiense, presbítero.
16: Santos Fernando Pérez y Luis Blanc, caballeros laicos mártires.
       Beato Bononato Marimond.
17: Beato Juan de Zamora, misionero en Chile.
19: Beata Sancha de Aragón, princesa y religiosa.
       Beato Juan Januari de Montflorite, caballero laico.
22: Beata Esclaramunda de Mallorca, reina y terciaria.
25: Beato Bernardo de San José.
26: Beatos Berengario Alemán de Bellpuig y Bernardo de Figuerols.
28: Beato Bononato de Prexano.
29: Beato Bernardo de Olivella, arzobispo.

Noviembre:
3: Beata Beatriz de Suabia, reina y terciaria.
6: Todos los Santos de la Orden.
     Beatos Bernardo de Apiano y Pedro Amelio.
7: Todos los Difuntos de la Orden.
    Beata Leonor de Portugal, reina y terciaria.
    Beata Blanca de Aragón, reina y religiosa.
8: Beatos Juan de Toves y Pedro Escrivá, mártires de Túnez.
14: San Serapio, mártir.
18: San Raimundo Albert, cardenal.
23: Beata Teresita de Jesús, niña religiosa.
       Beato Bartolomé Poggio.
24: 11 Beatos caballeros laicos mártires.
       Beato Luis de la Pena, mártir de la Eucaristía.
26: Beato Juan Martínez de Fuentedena, presbítero.
29: Beato Pedro Andador, caballero laico.
30: Beato Berengario de Ostales.

Diciembre:
2: Beato Berengario Cantull.
3: Beato Luis Gallo, mártir.
6: San Pedro Pascual, obispo y mártir.
7:
Beato Pedro Betetta, mártir.
8: Beatos Bernardo de Senroma, Pedro de Valencia, Berengario de Queralt, Poncio de Fornellis, Juan de Roa, Martín de Burgos, Guillermo de Curtis, Bernardo de Leogaris, Guillermo de Podialto, Raimundo Santjust, Juan de Scalis y Raimundo de Costabella.
9: Beatos Arnaldo de Querol y 10 compañeros mártires.
12: Beatos Juan de Josa y Beltrán de Mas, mártires.
13: Beatos Bernardo de Podio, Pedro Ricart, Pedro Boguer, Guillermo de Sa, Juan de Bruquera, Santiago de Copons y Raimundo de Frexa, caballeros laicos.
18: Beatos Santiago de Lara, Luis Gascò, Bernardo de Pratis, Pedro de Barcelona, Pedro de Quesada y Guillermo de Quadres, mártires.
19: Beatos Berengario de Bañares, Pedro de Benevento, Juan de Verdera, Bartolomé de Podio, Guillermo de Prunera, Pedro de Gualba y Guillermo de Gallinaris, mártires.
20: Beato Juan de Molina, presbítero y taumaturgo.
24: Beatas María Ana Prieto, Ana de Arrano, Úrsula de Larisgoizia, María Maguna, Margarita de Sarriá y María de la Asunción de Merriz, vírgenes.
     Beatos Dionisio Roneo, Felipe Claro, Julio Pons y Pedro de Valladolid, presbíteros.
26: Beato Pedro Bofett, mártir.

Martyrium: desmembramiento

Martyrium: desmembramiento

Si el catálogo de atrocidades hasta ahora expuesto no basta para  abominar de la crueldad humana, faltaría ver la vergonzosa y terrible muerte que suponía ser desmembrado, es decir, cortado o desgarrado a trozos, para hacerse siquiera una idea de hasta qué extremos eran –y son- capaces de llegar las personas.

Existían diversos métodos para convertir en un destrozo de carnicería la maravillosa creación que es el cuerpo humano; uno de los cuales era la sierra. Algo tan brutal y repugnante como serrar a una persona por la mitad o a fragmentos no se dio demasiado en el occidente del Imperio Romano, sino que es una tortura originaria de Persia que se exportó a la India – que mantiene la memoria de muchos mártires sikh, cortados a cachos por no querer abrazar el Islam- y a las provincias orientales del Imperio.  Naturalmente el resultado era la muerte, pero la más atroz y lenta, que no podemos imaginar. Lo padecieron pocas mártires, pero no por ello dejan de ser significativas. El horror e indignidad del proceso hace que muchos hagiógrafos inventen todo tipo de prodigios para hacer que la mártir salga ilesa, salgo algunas excepciones.

Santa Tárbula y compañeras:
a esta mártir la veneran los ortodoxos con el nombre de Ferbuta. Fue una esclava en el harén de la emperatriz de Persia, que por cristiana fue serrada por la mitad, y con ella su hermana y otras cristianas cuyos nombres no se conservan.

Santa Teódota

Santa Calamanda: la tradición dice que su padre le hizo serrar los brazos para que no pudiera unir las manos en oración ni hacer la señal de la cruz. Como aprendiera ella a hacerlo con los pies, éste hizo dar orden de serrarla por la mitad.

Santa Fausta: fue metida dentro de una caja de madera de la que salían los brazos y piernas, y éstos serrados. La tradición dice, no obstante, que las sierras se rompían al tocar el cuerpo de la niña.

Santa Irene de Tesalónica: la tradición sostiene que al ir a ser serrada, un trueno resonó en el cielo, y el pretor, temiendo una desfavorable señal divina, mandó suspender el tormento.

Santa Eufemia: mismo caso que Fausta, sin embargo, al no ser herida por intervención divina, este tormento no ha trascendido en la iconografía, con excepción del pintor barroco español Zurbarán, que sí la representa portando una sierra.

Beata Apolonia Lizárraga:
religiosa que, en el contexto de la Guerra Civil Española, fue serrada viva y sus restos arrojados a los cerdos. Sirva esto de ejemplo que muchas brutalidades que consideramos “cosas del pasado”, no lo son en absoluto.

Santas María y Gracia de Alzira

Santa Zlata de Maglene

San Tirso de Palas y San Quintin de Vermand: ambos aserrados.

El desmembramiento también se realizó en el occidente del Imperio romano, pero recurriendo a golpes de hacha, que fue el caso de las Santas Basilisa y Anastasia, de Santa Anastasia Romana, de Santa Cirila de Cirene y de Santa Febronia, descuartizadas progresivamente hasta rematarlas por decapitación.

En el caso de Santa Orosia parece que fue usado un alfanje –espada curva- árabe, que tiene gran contundencia, para amputarle manos y pies antes que la cabeza, aunque en algunas representaciones aparezca siendo serrada.

Pero sin duda la forma más atroz de desmembramiento era la que se hacía por tracción simultánea, es decir, tirando de los cuatro miembros a la vez para arrancar brazos y piernas de una sola vez. Esta atrocidad también es de origen persa y se usó en las provincias orientales del Imperio. Se ha aplicado especialmente a los traidores y se ha usado en Europa hasta el siglo XVIII. Especialmente conocidas son:

Santa Estefanía (Corona): fue atada de brazos y piernas a dos palmeras dobladas que, al ser soltadas, desgajaron su cuerpo en trozos. (en la imagen)

Santa Tecla: fue atada a cuatro bueyes a los que se azuzó para que corrieran en direcciones opuestas y la descuartizaran, pero según la tradición, los animales rehusaron obedecer.

Como excepción, es de justicia mencionar a la filósofa pagana Hipatia de Alejandría; que como consecuencia de un motín cristiano –al parecer alentado por San Cirilo de Alejandría- fue atacada por una turba de cristianos que la arrastraron, pisotearon, despellejaron y cortaron a trozos usando trozos afilados de cerámica rota. Cuando el prefecto Orestes, alumno suyo, mandó castigar a los culpables, se aludió por parte de la comunidad cristiana que practicaba la magia negra y que tabajaba por la perdición de los cristianos. En realidad, parece que Hipatia, mujer ilustrada y librepensadora, había rehusado abrazar la fe cristiana por considerarla demasiado restrictiva para sus ideales. La comunidad científica y filosófica la honra como mártir, y lo cierto es que ella representa el trágico cambio cristiano de perseguidos a perseguidores en un tiempo récord, que es injustificable se mire por donde se mire.

 

De aprendizajes, mártires y repeluces

De aprendizajes, mártires y repeluces

Esto viene por el artículo sobre la iconografía de San Ramón Nonnato y la frase "martirio incruento"

Meldelen: La de cosas que aprendo leyendo en este blog...

Yo: Gracias, gracias. todos aprendemos. Yo mismo con "MARTIRYUM" aprendo un montón.

Meldelen: lo del martirio incruento siempre me ha dado algo de risa, porque, por ejemplo, a Santa Leocadia (9 de diciembre) en Toledo la llaman "mártir incruenta", porque murió en la cárcel a consecuencia de las heridas...

Yo: Pero no deberían, porque de hecho murió por causa de un martirio explícito, aunque no fuera en el momento justo de la violencia. Si así fuera Santa María Goretti (6 de julio. en la imagen) no debería ser mártir, porque murió días después.

Meldelen: ... pero la palabra incruento, desde el griego antiguo, viene significando "sin efusión de sangre", y vaya que si Leocadia sangró, la pobre. Algo idéntico de Ramón diría yo...

Yo: Claro que sangró, y cuanto, con lo sensibles que son los labios, pero... ¡ah, no murió de esas heridas! En realidad se le aplica lo de "mártir" por toda una vida sacrificada y padeciendo muchísmo, como te explicó aquella dulce monja de tu colegio. Y si meditamos esto, Santa Teresa Benedicta de la Cruz (9 de agosto) y San Maximiliano Kolbe (14 de agosto) serían sólo mártires "incruentos", porque ni la cámara de gas ni la inyección producen sangre. Sin hablar de Santa Alejandra (23 de abril y 6 de mayo) que "se recostó a una pared y murió de un repeluz".

Meldelen: Realmente, el martirio incruento es, por ejemplo, el ahogamiento o el estrangulamiento, donde no sale sangre... por eso no acabo de entender estas interpretaciones tan raras que hace a veces la devoción.

Yo: Según el biógrafo o quien quiera que sea el que escriba la vida del santo en cuestión: al papa San Marcelo I (16 de enero), le dan el título de mártir porque murió en el destierro consumido de dolor y privaciones. Asimismo a Santa Lidwina de Schiedam (14 de abril) le dan el título de mártir de la paciencia porque su vida "un prodigio de sufrimiento humano y de paciencia heroica". ¡Y los ortodoxos no veneran a Santa Apolonia (9 de febrero) porque se arrojó a la hoguera ella misma!

Y si consideramos que "mártir" significa "testigo" resulta que todos los santos son mártires... En fin, que como siempre digo, en esto de santos, títulos, no hay nada definitivo, pero que aprendemos, aprendemos.

Martyrium: mutilaciones

Martyrium: mutilaciones

La mutilación –esto es, amputar una parte del cuerpo sin finalidad médica- fue siempre un método de tortura y castigo. La muerte se producía por hemorragia si no se cosía ni cauterizaba la herida inmediatamente, o por la infección si estaba mal curada.  Se practicó desde siempre en todas las culturas, hasta la actualidad. El mutilado, al que se le solía permitir vivir tras ello, quedaba por siempre estigmatizado y era objeto de la burla y el rechazo de la sociedad. Aunque esta situación se dio más en la China y Persia antiguas y en la Edad Media que durante las persecuciones cristianas en Roma; donde tuvo un destino de muerte por desangramiento, frecuentemente asociado al descuartizamiento. Se cortaron casi siempre manos y pies, los pechos a las mujeres –cosa que ya tratamos en otro artículo- y los genitales a los hombres, a los que luego se les vendía como esclavos para gineceos –caso de los mártires Proto y Jacinto, Nereo y Aquiles, entre otros-. También se les cortaba la lengua a los que replicaban al pretor o juez con insolencia, gritaban con estridencia, le insultaban o proferían injurias contra las divinidades paganas.

Santa Avia: una de las compañeras de Santa Úrsula, la tradición sostiene que sus captores le amputaron los pechos con cuchillos sin afilar para darle mayor tormento.

Santas Basilisa y Anastasia: les amputaron manos y pies, pechos y lengua, y fueron dejadas para desangrarse hasta que fue decidido que las remataran.

Santa Cristina: al final de su largo proceso, como siguiera confesando su fe con ánimo e insistencia, el pretor Juliano mandó cortarle la lengua.

Santa Febronia: le amputaron los pechos, manos y pies, y finalmente la cabeza.

Santa Orosia (en la imagen): le cortaron manos y pies.

Santa Ebba y compañeras: el suyo fue un caso de automutilación voluntaria. Como el convento se viese asaltado por bandidos sajones y temieran ser violadas, la abadesa Ebba se cortó ella misma la nariz y el labio superior, siendo imitada por sus compañeras. Su aspecto quedó tan horrible que los sajones no las quisieron tocar, pero las quemaron vivas.

Santa Taciana: le fueron extraídos los dos ojos con un garfio calentado al rojo vivo.

Santa Sinforosa
y San Leodegario de Autún: les vaciaron los ojos a punzadas.

Santa Hripsime: mutilada de pechos, manos y pies, le sacaron los ojos también.

Santa Victoria de Córdoba: le cortaron manos y pies, y como profiriera grandes gritos de dolor que molestaban a los verdugos, se dio orden de cortarle la lengua.

Santa Anastasia Romana: le cortaron manos y pies, luego brazos y piernas. Como suplicara que le diesen algo de agua, le cortaron la lengua.

Aunque parezca una obviedad, a los santos que padecieron mutilaciones se les invoca contra pérdidas de miembros, hemorragias, a favor de los que padecen discapacidades por falta de miembros, las víctimas de accidentes, y para las consecuencias psicológicas que se derivan de estas situaciones.

Meldelen

También sufrieron mutilaciones: los Santos Adriano, Quirico y Julita, Mario, Bruno de Querfurt (le cortaron la mano derecha) y Juan Damasceno, que le cortaron una mano aunque a este le fue restituida por la Virgen María, así que no se vale.

La iconografía de mi santo

La iconografía de mi santo

Pregunta: Hola me podrias decir que significa el sombrero,el saco de dinero que tiene a sus pies y la palma que tiene en la mano izquierda San Ramon no nato gracias. Canadá

Respuesta: Claro que podría hacerlo, y lo hago encantado. La iconografía de San Ramón recoge esos símbolos:

El sombrero: En de color rojo y su nombre es "capello", y era propio de los cardenales antiguamente. Ramón fue nombrado cardenal, aunque no llegó a gozar de los beneficios de su nombramiento. Normalmente Ramón lo lleva a los pies, lo cual indica su desprecio por las honras, aunque sean eclesiásticas. En todo santo, el atributo a los pies (báculos, coronas, mitras, etc) significan eso: desprecio por las honras del mundo o de la Iglesia.

El capello también acompaña a San Francisco de Borja (3 de octubre), San Raimundo de Peñafort (7 de enero), San Pedro Damián (21 de febrero), San Vicente Ferrer (5 de abril) (los cuatro, en el suelo), San Jerónimo (30 de septiembre), San Roberto Belarmino (17 de octubre) y San Buenaventura (15 de julio) , del que destaco que en su iconografía el capello suele colgar de un árbol, pues narra su leyenda que en el momento en el que le dieron la noticia de su nombramiento cardenalicio estaba fregando los platos de su convento y dijo: "colgadlo de un árbol, hasta que termine mi tarea".

La bolsa de monedas: Normalmente también a los pies. Indica que, aunque los mercedarios, Orden religiosa de Ramón, necesitaban dinero para el rescate de los cautivos cristianos, el santo confiaba en la Providencia y se lanzaba a rescatar cautivos sin medios, incluso quedándose preso él mismo, como fue frecuente en otros mercedarios, santos o no.

Este atributo también le pertenece a San Pedro Nolasco (29 de enero), San Juan de Mata (17 de diciembre y 8 de mayo) y, en menor grado, a San Francisco de Asís (4 de octubre y 17 de septiembre), que también lo lleva a los pies, despreciando las riquezas.

La palma: Indica victoria, como en todos los santos, especialmente los mártires, pero no solo ellos la portan. En Ramón lleva tres coronas: castidad, elocuente predicación y martirio, (este último incruento pues aunque padeció muchísimo no murió de muerte violenta). Es claro que estas interpretaciones no son exaustivas, pues pueden significar varias virtudes.

También llevan la palma coronada San Alberto de Sicilia (7 de agosto), San Pedro Mártir (6 de abril) y Santa Rita de Casia (22 de mayo, en ella significan sus tres estados, casada, viuda, religiosa).

La custodia: Por la que no me pregunta, es el Santísimo Sacramento, del que Ramón fue devotísimo. También es atributo de San Pascual Baylon (17 de mayo), San Pedro Julián Eymard (2 de agosto), San Jacinto de Polonia (17 de agosto), San Antonio de Padua (13 de junio), Santo Tomás de Aquino (28 de enero), San Alfonso Ligorio (1 de agosto), San Miguel de los Santos (10 de abril), San Norberto de Premontré (6 de junio), Santa Bárbara (4 de diciembre), Santa Clara de Asís (11 de agosto), Santa Juliana de Mont Cornillon (5 de abril), Santa María Magdalena de Pazzi (25 de mayo), y algunos más.

Otro atributo de San Ramón, que no siempre tiene, es el candado, sobre los labios o en la palma. Recuerda como le fue puesto un candado, pérforándole los labios con un hierro al rojo vivo, impidiéndole predicar el evangelio. No le hizo falta, en sus manos se grabaron milagrosamente los Nombres de Jesús y María; sólo con levantarlas, ya predicaba. En algunas pinturas está coronado de flores o de espinas, es el premio de la Virgen de la Merced a su virginidad y méritos. También es frecuente la estampa donde le acompañan unas mujeres suplicantes, indican su protección sobre la maternidad, los partos y demás. En algunos casos va de hábito blanco completamente, pero por lo general, lleva la muceta roja cardenalicia.

Terminar indicando que también es patrón contra los rumores, los chismes y calumnias, por lo de su boca cerrada.

Martyrium: suplicio por fuego

Martyrium: suplicio por fuego

Tras la fractura de un hueso, la quemadura es la lesión más dolorosa que percibe el cuerpo humano. A tal efecto se aplicaban en el tormento diversos métodos para quemar zonas del cuerpo, por lo general axilas, costados, pechos en el caso de las mujeres, genitales, plantas de las manos y de los pies, es decir, las zonas del cuerpo más sensibles. Esto se hacía con la aplicación de instrumentos metálicos calentados al rojo vivo, tales como tenazas, barras, planchas o pinzas, que además tenían la propiedad de cauterizar al aplicarse sobre heridas de tormentos anteriores. Se podían aplicar también antorchas o hachones encendidos. De igual modo podían disponerse lechos de brasas –a menudo combinados con trozos de vidrio o cerámica rotos- o parrillas grandes sobre los que tendían al supliciado.

Las quemaduras que producían estos instrumentos eran lesiones muy graves que se infectaban enseguida y causaban la muerte. Estos tormentos fueron muy típicos en todas las etapas de la Historia, se usaron profusamente en la Edad Media – inspirados por los antiguos y espantosos ritos de ordalía en los pueblos bárbaros de Europa- y han durado invariablemente hasta hoy, sin que hayan desaparecido en absoluto, únicamente modernizados por instrumentos contemporáneos.

Y aquí el habitual registro de mártires –no exhaustivo, como siempre- que sintieron en carne propia este suplicio, y a las que se podría invocar en caso de quemaduras –pero no por ello dejar de recurrir a la medicina, claro está-.

1. Antorchas o hachas encendidas:
Santas Basilisa y Anastasia
Santa Victoria de Córdoba
(con su hermano San Acisclo)
Santa Marta de Astorga
Santa Dorotea 
(le quemaron los pechos en una ocasión, y los costados en otra)
Santa Marina (Margarita) de Antioquía
Santa Caritina
Santa Regina
Santa Fermina
(en la imagen)
Santa Bárbara
Santa Teodosia de Tiro


2. Planchas de metal calientes:
Santa Blandina
Santa Reparata
Santa Dignamérita


3. Barras de metal:
Santa Calíope
(las usaron para quemarle la cara hasta desfigurarla)

4. Carbones encendidos:
Santa Caritina (usados para quemarle la cabeza, previamente rapada)
Santa Águeda (lecho de brasas)

5. Parrilla:
Santa Fe de Agen.
Santa Irene de Tesalónica.
Santa Fe, hija de Santa Sofía.
Santas Máxima y Donatila.
San Lorenzo.
San Vicente mártir.
Santos Tirso y Calínico.
14 de diciembre.
Santos Macedonio y Teódulo de Frigia. 12 de septiembre y 19 de julio.

6. Tenazas o pinzas:
Santa Águeda
(aplicadas a los pechos)

7. Atados a un poste y quemados vivos:
Santa Juana de Arco
San Orestes


8. Dentro de un toro de bronce ardiendo:
Santa Pelagia de Tarso
Santos Estaquio
, su mujer Teopista, y sus hijos Agapio y Teopisto.

Meldelen

Santos contra los dolores de cabeza

Santos contra los dolores de cabeza

Pregunta: Que santos puedo invocar para los dolores de cabeza insoportables. Gracias. España

Respuesta: Que terrible, yo también padezco eso... y cuando llegan los dolores, ni de santos me acuerdo. Muchos santos son invocados contra las cefaleas, las migrañas y neuralgias. Siempre dependerá del sitio y la devoción. Así, por arribita, se pueden catalogar los siguientes:

Todos los santos que hayan sido decapitados, que son muchísimos

Todos los santos cefalóforos (decapitados que luego caminaron con su cabeza entre las manos):

San Dionisio
Santa Noiala de Pontivy
San Liberio
San Milliau de Bretaña
Santa Quiteria
San Jorge
San Lamberto de Zaragoza


Y, además, aquellos que, de una manera u otra, por una razón u otra, han sido invocados contra estos males:

San Pancracio
San Pantaleón: martirizado por un clavo en la cabeza
San Pedro Damiani
San Esteban: fue apedreado, alguna piedra le daría en la cabeza
Santa Teresa de Jesús: padeció dolores de índole migrañosa
San Vicente Ferrer
San Leonardo de Noblac
San René Goupil:
murió de un golpe de tomahawk, hacha de los iroqueses. Es también patrono de los anestesistas.
San Acacio
San Gurloës de Quimperle
San Vougay de Bretaña:
se acostumbra poner la cabeza en la roca que usó de almohada el santo.
San Marcial de Limoges: restituyó la cabeza a una joven decapitada por su novio frustrado
San Atanasio
Santa Catalina de Siena:
por la corona mística de espinas que rodeaba su frente
Santa Coleta de Corbie
San Cuniberto de Colonia
San Francisco de Asís
San Juan Bautista:
por ser decapitado
San Gereón de Colonia

Específicamente contra las migrañas:

San Pedro Mártir: murió de un hachazo en la cabeza (en la imagen)
Beato Luis Rabatá: martirizado de un flechazo en la frente por un despechado al que el santo le arrebató la amante, para convertirla de la mala vida.
Santa Catalina de Alejandría
Santa Emicrania:
por asociación con su nombre.

Martyrium: exungulación

Martyrium: exungulación

Esta palabreja designa el acto extremadamente horrible de arrancarle las uñas a alguien, y que lógicamente tenía gran efectividad como método de tortura. Se menciona algunas veces en la Antigüedad, especialmente por lo que concierne a Persia, pero su uso se masificó en la Edad Media, sobre todo por parte de la Inquisición. Parece que su origen se sitúa en Persia y en China, con el cruel método de introducir astillas de madera o de bambú bajo las uñas y desprenderlas a golpe de maza. Pero en el caso de Roma, las fuentes mencionan el uso de úngulas o tenazas dentadas, con las que se arrancaban, indistintamente, las uñas de manos y pies. Aunque éstas vuelven a crecer tarde o temprano, fácilmente se infectaban, generando una tremenda inflamación que imposibilitaba el uso de los pies o las manos y que a menudo, si se extendía la gangrena, generaba la pérdida de estos miembros, o la muerte por infección masiva.  Lo padecieron:

Santas Justa y Rufina: (en la imagen) forzadas, después de ello, a caminar con los pies hinchados desde Hispalis (Sevilla) hasta las minas de plata en Sierra Morena. No pudieron realizar el trayecto de vuelta y hubieron de ser cargadas en el carro del pretor.

Santa Eulalia de Barcelona
Santa Anastasia Romana
Santa Victoria de Córdoba
Santa Caritina
San Benjamín
San Andrés Bobola