Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2009.
Santos Aragoneses

Pregunta: A mi tambien me ha sorprendido algunas preguntas y respuestas como a ti. También me ha sorprendido la respuesta que das del primer santo, yo a veces tambien me lo he preguntado asi que gracias por tan exahustiva respuesta mas de lo que yo hubiera esperado. Mi pregunta es mas facilita. Quisiera saber los santos y beatos nacidos en Aragón. España.
Respuesta: Sí, hombre, como no, facilita facilita... A ver que podemos hacer:
Santos Aragoneses:
San Valero de Zaragoza, obispo. 28 de enero y 20 de octubre (su traslación).
San Braulio de Zaragoza, obispo. 18 de marzo y 19 de julio (invención del cuerpo).
San José de Calasanz, presbítero fundador. 25 de agosto.
San José María Escribá de Balaguer, presbítero fundador. 26 de junio.
San Indalecio, obispo. 15 de mayo y 9 de agosto (fue obispo de Almería, pero era de Zaragoza).
San Lorenzo, diácono y mártir. 10 de agosto (natural de Huesca).
Santos Orencio y Paciencia, padres de San Lorenzo. 1 de mayo.
Santa Eurosia u Orosia, virgen y mártir. 25 de junio.
Santa Isabel de Portugal, reina. 4 de julio. (reinó junto a Dionís de Portugal, pero era infanta de Aragón. Su hija Constanza se casó con Fernando IV "el Emplazado", el hijo de Sancho IV "el Fuerte" y María de Molina, estos últimos se casaron por amor ¡de verdad!, desafiando a todos, porque eran tía y sobrino. Esto no viene al caso, pero me encantan estos líos de dinastías y realezas).
San Lamberto de Zaragoza, esclavo martir. 19 de junio (en la imagen, sin cabeza)
San Pedro de Arbués, canónigo y mártir. 15 de septiembre.
San Pascual Baylón, religioso. 16 de mayo (sí, no era de Villareal, sino de Torrehermosa!!!)
San Vicente, diácono y mártir. 22 de enero (tampoco era valenciano!)
San José Pignatelli, presbítero jesuita. 14 de noviembre
San Prudencio de Tarazona, obispo y mártir. 28 de abril (con algunos compañeros)
Santo Dominguito del Val, acólito mártir. 31 de agosto.
Santa Engracia, virgen y mártir. 16 de abril (la tienen como aragonesa, pero nació en Braga, Portugal, mas si no la añadimos a la lista, nos comen los aragoneses. Con ella se celebran los Santos Optato, Luperco, Sucero, Marcial, Urbano, Quintiliano, Julia, Publio, Frontón, Félix, Ceciliano, Evencio, Primitivo, Apodemo, Casiano, Matutino, Fausto y Januario. Algunos añaden a Cayo y Cremencio)
Santas Nunilón y Alodia, vírgenes mártires. 21 de octubre (martirizadas en Huesca)
San Orencio de Auch, obispo. 1 de mayo
San Victorián de Asán, abad. 19 de enero
San Gaudioso de Tarazona, obispo. 3 de noviembre
Santos Juan, Voto, Félix, Marcelo y Benito, ermitaños de Atarés. 29 de mayo (en la Habana hay un sitio que se llama así: Atarés!)
San Úrbez de Nocito, eremita. 17 de diciembre
San Ramón de Roda, obispo. 21 de junio.
Los innumerables mártires de Zaragoza. 3 de noviembre (como son "innumerables", pues eso, son innombrables)
San Ignacio Delgado, obispo dominico, mártir de Tonkín. 19 de julio (nació en Villafeliche, Zaragoza)
San Fernando de Aragón, obispo de Caiazzo. 27 de junio.
Santos Juan de Cetina y Pedro de Dueñas, franciscanos mártires de Granada. 19 de mayo (Pedro era de Córdoba, pero no los vamos a separar por eso).
San Íñigo de Oña, abad. 1 de Junio
Santos de posible o dudosa pertenencia aragonesa:
San Prudencio Galindo, obispo. 6 de abril (se duda si este capellán de la corte carolingia es el mismo venerado en Huesca)
Santos Atanasio y Teodoro (supuestos discípulos de Santiago el Mayor); Máxima, Leoncia, vírgenes; Flámulo, diácono; Draconcio, presbítero, y Eximino (todos estos mártires y posiblemente ninguno real).
Añadir, en justicia, a los niños Justo y Pastor, que eran de Alcalá de Henares, pero en Aragón on veneradísimos. 30 de abril y 9 de agosto.
Beatos:
Beatos Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, franciscanos mártires de Teruel. 29 de agosto. (eran italianos en realidad, pero predicaron y fueron martirizados allí)
Beatos Luis Turón Aínsa, y 110 compañeros mártires. 6 de noviembre (son de las diócesis de Zaragoza, Barbastro, Teruel y Albarracín)
Beatos Domingo y Gregorio, dominicos. 27 de enero.
Beatos Secundino María Ortega García, y 19 compañeros claretianos mártires. 13 de agosto.
Beata María Pilar Izquierdo Albero, virgen fundadora. 27 de agosto.
Beato Florentino Asensio, obispo y mártir. 12 de agosto.
Beatos Felipe de Jesús Munárriz, presbítero, y compañeros mártires. 13 de agosto.
Beatos Dionisio Pamplona, presbítero, y compañeros mártires. 22 de septiembre.
Beatos José Calasanz Marqués, presbítero, y compañeros mártires. 22 de septiembre.
Beato Jaime I de Aragon, rey. 23 de julio. (pues sí, este rey tiene permiso de culto en la Orfen Mercedaria)
Beata Leonor de Aragón, reina, mercedaria. 25 de enero.
Beata Sancha de Aragón, princesa, mercedaria. (en realidad nació en Barcelona, pero es la hija de Jaime I de Aragón). 19 de octubre.
Beata Blanca de Aragón, reina. 12 de noviembre.
Beata Costanza de Aragón, reina. 17 de julio (en realidad era siciliana, pero casó con Pedro III de Aragón. Es la madre de Santa Isabel de Portugal)
Beato Ceferino Giménez Malla, laico, terciario franciscano mártir. 4 de mayo
El pan de la bobada

Pregunta: Hola, me alegro poder hacerle esta pregunta ya que no me gustaria estar propagando algo que no existe. Yo recibi de una amiga una masa de pan que segun las instrucciones que debo seguir se llama Pan Hemin o pan del Padre Pio. Esta masa lleva unos pasos a seguir (...) para continuar la cadena. Segun el papel se debe hacer solo una vez en la vida y dice que trae suerte en la familia. Por favor desearia recibir respuesta al respecto. Le doy gracias anticipadas por su ayuda. Estados Unidos
Respuesta: No es la primera persona que me pregunta sobre el tal pan del padre Pío, que, por supuesto, es una farsa. Y, como todo invento, al propagarse, se contradice. Algunas recetas dicen que se hacen como las hostias (esto es, sólo harina y agua, sin levadura) mientras que la más conocida sí tiene levadura, y hasta leche. Le digo lo mismo que a los demas: Nada de lo que hagamos trae "suerte". Eso del "pan del padre Pío" no es mas que una superstición, que el mismo padre Pío rechazaría. Este tipo de cosas solo esclavizan y ponen la fe y la confianza en cosas que no tienen valor alguno (en este caso ¡una masa de pan!). A muchos les gusta seguir este tipo de cosas, porque creen que les trae "suerte" o "bendiciones", y mientras tanto, no perdonan a las personas, o no trabajan, son infieles a su pareja, trafican con drogas, maltratan a los padres o los hijos, y un sinnumero de malas acciones, y así, no puede prosperar ni una familia, ni una sociedad. No propague ni esa, ni ninguna cadena. Todas son falsas, de seguro le dirán que hace milagros, que fulano la hizo y se ganó la lotería o que mengana no la hizo y se murió un hijo... nada, todo cuentos. Encomiendese a Dios y al padre Pío, y ame su familia. Esto si es bendición.
Como esperaba, la receta es de risa (si, la leí, pero no la publico para no ayudar a propagar semejante bobada). En primer lugar está tan mal escrita que da pena; suerte no sé, pero aprender a escribir si necesita el que la copió. Por otro lado, toman al Vaticano como referencia (para darle importancia). Y ¡el que busca encuentra! resulta que la receta existe, es un tipo de panetela o algo así, y sí, se llama Heming, pero de ahí a que sea milagrosa... ya va un trecho. Solo esperemos que salgan los "Donuts de homer simpson" como otra receta milagrosa.
Algunas de las lindezas que tiene el pan es como que la masa "tiene que adaptarse a tu casa" (ni que fuera un gato), o "solo se puede tocar con cuchara de madera", también amenaza con que "recuerda que una vez que tu hayas aceptado hacer este pan no puedes echarte para atras" y lo mejor "tienes que dársela a 3 personas serias y responsables (será para que la masa no huya como el hombrecito de mazapán. Además se puede ser serio haciendo esto????). La masa milagrosa tiene que estar 10 días sin cocinarse, a lo cual si le sumas que a ti te la dan ya de 10 días anteriores, lo que le das al otro... ¿que es? Pues sí que será milagrosa si no se mueren de comer tanta masa añejada... por suerte, al final se cocina a más de 300 grados...
Advertencia final (de la receta, no mía): Solo puedes hacer el pan Hemin una vez en tu vida (¿será porque te da tanta suerte que no necesitas más pan, o porque te mueres de una vez?).
Ah, pongo una imagen del Padre Pío, porque él me cae bien, no porque sea panadero el hombre. Para ver más, este articulo no tiene desperdicio: http://www.apologeticasiloe.com/Apologetica/El%20pan%20bendito%20del%20P.%20Pio.htm
San Antonio, santo para la calvicie

Pregunta: A que santo se le puede rezar para la caida del cabello? Chile.
Respuesta: Ya esto lo respondí una vez, proponiendo diversos santos en este artículo, pero ahora hago un artículo nuevo, porque esto merece punto y aparte. Indudablemente, San Antonio de Padua, luego de realizar este milagro, debería ser el patrono contra la calvicie, natural o impuesta, como este caso:
Cuentan las florecillas antonianas que una señora muy piadosa atendía a las necesidades de los frailes y los pobres ,con verdadera largueza, su marido, en parte por celos y en parte por avaricia, le prohibió dar más limosna, a lo que la esposa, sabiendo que estas las órdenes no eran razonables, decidió hacer caso omiso y continuar ayudando a los pobres y a los frailes. En una ocasión, el hombre llegó a casa y notó la carencia de varios alimentos y dineros, por lo que se dio cuenta que la mujer seguí siendo caritativa. Enfureció y la emprendió a golpes contra ella, llegando incluso a arrastrarla del cabello, ante lo cual, le arrancó de raíz buena parte o casi todo (aquí se me ocurren un par de elogios para este "valiente", pero no los puedo publicar). Pero lo importante: viendo, esto la mujer se fue llorando a San Antonio en busca de ayuda. Antonio, profundamente conmovido, pidió al resto de los frailes que orasen con él mientras ponía las manos sobre la cabeza pelada de la señora. Al terminar, el pelo de la mujer había sido restaurado, aún más bello que antes. Cuando el marido vio el milagro obrado por San Antonio, se avergonzó públicamente de su infamia, le pidió perdón a su esposa y nunca más le negó hiciera sus obras de caridad a los frailes franciscanos y los pobres.
Y, para que no quede duda, la imagen... (Y añadir que a veces las mujeres tienen que hacer milagros para poderse pagar la peluquería...)
Reliquia de Santa Margarita María

Pregunta: Tengo noticias que llega a la Argentina el cuerpo incorrupto de Santa Margarita María Alacoque. Me gustaría saber algo más acerca de su cuerpo incorrupto, teniendo en cuenta que llega a la Argentina estos días. Argentina
Respuesta: He de decirle que Santa Margarita María de Alacoque no está incorrupta ni embalsamada. Lo que se observa en algunas webs o fotografías es una imagen yacente que alberga sus reliquias, pero que algunos ponen como santa incorrupta. Esto es fácilmente comprobable, porque la reliquia que peregrina por todo el mundo y que posiblemente sea la que visite Argentina es la que ilustro en la imagen: un hueso envuelto en una seda. Si estuviese incorrupta pues no sería un hueso solamente. En este mismo caso están las reliquias de Santo Domingo Savio y Santa Teresita, que en el primer caso viajan en una imagen yacente (no muy lograda, por cierto) y el segundo en un bello relicario de estilo románico, pero no sus cuerpos. Ni la imagen que se venera en Lissieux es el cuerpo de Santa Teresita, porque esta se convirtió en lo mismo que ella deseaba: polvo.
Gracias a Antonio Barrero por la información.
Santa Nennoc de Ploemeur

Pregunta: Buenas tardes, el sitio es excelente. Estaba leyendo su artículo donde menciona a San Nennoc y me quedó la curiosidad por saber más información sobre quién era. Me puede ayudar. Panamá
Respuesta: Gracias por el elogio, intentamos entre todos hacer el sitio agradable, ameno e instructivo (vaya, parezco un profe). Nennoc es una de esas rarezas del santoral que desconciertan por su origen y desarrollo. Yo mismo no sabía nada de ella hasta que, en santorales franceses y bretones antiguos, aparecía señalada. Aún así, la leyenda no la hallo en ningún sitio, sólo lo que se ha investigado de ella, y bueno, esa espléndida talla que acompaña el artículo. Aquí va:
Santa Nennoc de Ploemeur, abadesa. 3 ó 4 de junio. Vivió en Bretaña, Francia y murió entre el 467 y 486. Lo único que se sabe con certeza es que su "vida" fue escrita en el siglo XII (o sea unos 700 años después de su muerte) por Gurheden monje de la abadía de Quimperle, que afirma confiar en documentos escritos poco después de su muerte, pero que no existen actualmente. Algunos historiadores no conceden valor ninguno a esta "vida", mientras que otros creen que no contiene nada irrazonable y que pudiera ser válida. Pero la mayoría consideran que Nennoc en realidad era un hombre, que en principios de la Edad Media llegó desde Gales a Bretaña y fundó un monasterio cerca de Ploemeur (de esto sí han constancias mínimas, pero fiables). Más tarde, el monasterio se transformó en un monasterio de mujeres, y para aumentar su importancia y dar fiabilidad a sus orígenes, se inventó una biografía del legendario San Nennoc, transformada en una mujer... El hagiógrafo Farmer, inglés, encuentra puntos fiables históricamente, en un tal Nennoc, que nació alrededor del 403, hijo del príncipe de Gales. Esto es todo lo que se sabe de Nennoc, o sea, nada.
También está el caso de San/Santa Brychan (también Brechan, Brochan, Brecknock, Meneduk. 6 de abril), que a veces se señala con el adjetivo "dinam", o sea, "virgen", en bretón; causando confusión en si es un hombre o una mujer.
(Apuntar para terminar que el nombre de Nennoc es el mismo que Cándida, Candide, Guengu, Guenguste, Guengustl, Guengustle, Nannek, Nennek, Nennocha, Nennok, Nennoka, Nennoque, Ninnoc, Ninnoca, Ninnok, Ninoch, Ninoca, Ninog, Nioc, Nonnek, Nonnik, Vengu o Wencu)
Vida y cronología de San Antonio de Padua. Parte I

Empiezo algunos artículos sobre San Antonio de Padua, porque sí, porque me cae bien y le considero un santo milagroso, que siempre ha estado atento para ayudarme. Sirvan estos artículos de agradecimiento, como el agradecimiento que expreso a la web http://www.franciscanos.org, de donde extraigo y condenso la información.
Vida y cronología de San Antonio de Padua:
1195: Nace en Lisboa y en el bautismo recibe el nombre de Fernando Martín. No se conoce que día, ni quienes eran sus padres.
1201-1210: Frecuenta la escuela catedralicia. (años aproximados)
1210: A los 15 años sufre una grave crisis de pubertad. Ingresa en San Vicente de Fiora, Lisboa, comunidad de los Canónigos Regulares de San Agustín.
1212: Se traslada al monasterio de Santa Cruz de Coimbra, para librarse de la importunidad de los amigos lisboetas que lo visitaban, turbando su paz interior. Aquí se forja su formación intelectual con grandes maestros y una rica biblioteca; aunque el la disciplina y espiritualidad de esta comunidad no eran tan elevadas como las de San Vicente.
1220: El 16 de enero ocurre el martirio de los protomártires franciscanos, Berardo y cuatro compañeros, quienes habían pasado meses antes por Coimbra. Sus restos mortales fueron llevados por el Infante Don Pedro hasta Coimbra, y allí colocados en la iglesia de Santa Cruz, donde todavía son venerados y le mismo Antonio pudo hacerlo. Este testimonio de fe cala profundamente en Antonio, que decide conocer más a los hijos de Francisco de Asís. Este año recibe la ordenación sacerdotal, sin que se sepa la fecha
1220: Pasa a formar parte de la familia franciscana, con el deseo de ir a tierra de musulmanes para merecer compartir la corona de los santos mártires. Al obtener el permiso de los superiores, pasó de los Canónigos Regulares de San Agustín a los Hermanos Menores y cambió el nombre por el de Antonio. Hizo un breve noviciado, porque ya tenía formación y experiencia de vida comunitaria
1220-1221: Entre finales del otoño de 1220 y marzo de 1221, Antonio fue misionero en Marruecos, sin que se sepa en que ciudades y tampoco se conoce quien le acompañó, pues según la costumbre franciscana tenía que llevar consigo un compañero. Allí pasó gravemente enfermo todo el invierno hasta febrero de 1221; lo que le obligó a regresar sin haber alcanzado el deseado martirio. La nave sufre una tempestad y va a parar a Sicilia (las cosas de la providencia), donde le informaron de la celebración del Capítulo General en Asís, al que podían asistir los hermanos de toda la Orden e incluso los novicios. Allí conoció a San Francisco y, al terminar el Capítulo, lo destinan al eremitorio de Monte Paolo en la Romaña.
1222: El 24 de septiembre acude a Forlí una multitud de frailes, entre ellos Antonio, para asistir a una ordenación sacerdotal. Antes de que los ordenandos se trasladaran a la catedral, se les debía dirigir una exhortación espiritual, y resultó que ninguno de los sacerdotes presentes se había preparado, por lo que rehusaron improvisar. El superior franciscano ordenó a Antonio que, para salir del paso, dijera dos palabras de edificación, y el santo, sin pretenderlo, puso de manifiesto su gran cultura bíblico-teológica, así como su profunda espiritualidad, para asombro y alegría de los asistentes. Esto le valió el oficio de predicador itinerante.
1222-1224: Predica a sus propios hermanos de hábito, a grupos de estudiantes, a confraternidades, pronuncia discursos en sínodos, en capítulos canonicales o reuniones monásticas, e incluso ante la curia pontificia. A su predicación moral y penitencial hay que asociar su acción pacificadora, su enseñanza de la S. Escritura a sus hermanos, su enfrentamiento con los herejes, etc.
1223: Predica en Rímini, único de los lugares evangelizados por Antonio al que se refieren las fuentes históricas. Era una ciudad saturada de herejes, a los que Antonio se enfrentó con el Evangelio vivido coherentemente, las discusiones públicas, las exhortaciones al pueblo y los consejos personales. Cabe destacar la conversión de Bononillo, veterano dirigente cátaro. Aquí ocurren los milagros de la predicación a los peces, y el de la borrica que adora la Eucaristía (este último otros lo sitúan en Tolosa, dos años más tarde).
1223/24: Nombrado primer maestro de teología en Bolonia, con la aprobación de San Francisco, el cual le llama “mi obispo”, señalando que le agrada que enseñe teología a los hermanos, con tal que el estudio no apague el espíritu de oración y devoción. Antonio se dedicó a la enseñanza de la teología solo accediendo a las súplicas de los frailes, por una mejor formación de los predicadores, y tras aprobarlo Francisco.
1224-27: Apostolado en Francia, ante los albigenses, junto a los dominicos y los cistercienses. Maestro de teología y predicador en Montpellier, formando hermanos para predicar a los albigenses. Aquí se sitúan el milagro de bilocación del santo mientras predicaba, y algún otro.
1224-25: Mientras predica Antonio en el capítulo provincial de Arlés, se aparece San Francisco estigmatizado.
1226: Custodio de los hermanos en la región de Limoges. Funda un convento en Brive. En esta época se refieren actividades apostólicas, viajes y milagros: predicación en San Junien y anuncio de un hecho prodigioso; enfermo en la abadía benedictina de Solignac; predicación en el sínodo de Bourges, donde denunció el mal comportamiento del arzobispo, que se convirtió; guardián de los frailes en Le- Puy, donde realizó varios milagros o hechos prodigiosos.
1227: A finales de este año, regresa a Italia, como custodio de Limoges, para ir al Capítulo General de Asís, primero que se celebraba después de la muerte de San Francisco. Se desconoce si radicó en algún convento o continuó su predicación itinerante. Es elegido ministro provincial del norte de Italia, sin que se sepan claramente sobre que territorio. Las fuentes subrayan su ejemplaridad, clemencia y capacidad de conmover los corazones de los tibios y negligentes. Dejó el oficio de Provincial en mayo de 1230, luego del traslado de los restos mortales de San Francisco a la basílica que se le había construido.
1228: Predica en Vercelli, y sus sermones dejaron una huella indeleble incluso en el clero de la catedral.
Vida y cronología de San Antonio de Padua. Parte II

Seguimos la cronología de Antonio de Padua:
1229-1230: Antonio, provincial, participó en la misión pacificadora de la Iglesia en la Marca de Treviso, atormentada por los crueles enfrentamientos entre facciones de la nobleza., armonizando el cuidado de los frailes con los viajes de evangelizador y pacificador, tarea en la que buscó la colaboración de hermanos bien preparados; tuvo que visitar repetidas veces Padua y es probable que fijara allí su residencia, al menos temporalmente; como se concluye de la redacción definitiva de los Sermones dominicales y su profunda amistad con el pueblo paduano.
1230: Visita al papa Gregorio IX, para exponerle al Papa las dudas sobre cual era el valor jurídico del Testamento de San Francisco y como interpretar algunos pasajes de la Regla. Allí continuó ejerciendo el ministerio de la palabra, predicando y dando conferencias espirituales. Además, colaboró en la bula “Quo elongati”, con la que Gregorio IX trató de resolver las cuestiones que la Orden le había planteado.
1231: Del 5 de febrero al 23 de marzo, libre de la responsabilidad de cuidar de sus hermanos, se dedica plenamente a la predicación itinerante y a la preparación de sus sermones para las fiestas del año litúrgico; sin embargo, al acercarse la cuaresma, interrumpió este trabajo para dedicarse a la predicación, y, terminada la cuaresma, lo reemprendió en Camposampiero; la obra quedó bruscamente interrumpida para siempre en el sermón para la conmemoración de San Pablo, que se celebraba el 30 de junio.
Del 5 de febrero al 23 de marzo de 1231, Antonio predica la cuaresma en Padua, con un sermón diario, lo que constituía una práctica desconocida hasta entonces, con catequesis y horas de oír confesiones; tan admirable misión cuaresmal agotó las fuerzas del santo y minó su salud, pero produjo muy abundantes frutos evangélicos.
1231: El 13 de junio, sufre un colapso y, sintiéndose morir, pidió que lo llevaran a Padua, para estar con su comunidad a la hora del tránsito. Para no cruzar la ciudad por el centro y evitar así tumultos, se desviaron hacia el monasterio de las clarisas de La Cella. Aquí empeoró, se confesó, cantó a la Virgen el himno litúrgico “O gloriosa Domina”, tuvo la visión de Cristo, se le administró la unción de los enfermos, cantó con los frailes los salmos penitenciales, y, tras una media hora de sopor, expiró. Su entierro estuvo precedido de una serie de enfrentamientos y violencia: sectores de la población enfrentados, las monjas y los frailes, el podestà y el obispo, por el sitio donde enterrarlo. Finalmente se impuso el parecer de los frailes, y el martes 17 de junio los restos mortales fueron trasladados en procesión desde La Cella hasta la iglesia de Santa María, tras la misa solemne de Réquiem oficiada por el obispo.
1231-1232: Su proceso de canonización fue uno de los más rápidos de la historia: duró menos de once meses, de julio de 1231 al 28 de mayo de 1232. Los milagros y la devoción de las gentes se multiplicaron a partir de aquel mismo 17 de junio, al tiempo que se multiplicaban las peregrinaciones. Gregorio IX puso de inmediato en marcha el proceso, y, cumplidos todos los requisitos, el 28 de mayo de 1232 decidió proceder a la canonización.
1232: El papa Gregorio IX canonizó a San Antonio el 30 de mayo de 1232 en la catedral de Espoleto, donde se encontraba entonces la curia papal.
1263: El 8 de abril, con motivo del solemne reconocimiento y traslado de los restos mortales de San Antonio de la pequeña iglesia de Santa María a la nueva basílica construida en su honor, actos que presidió San Buenaventura, se encontró incorrupta la lengua del santo (aún se venera en un relicario).
1946: Con la Carta apostólica “Exulta, Lusitania felix”, de fecha 16 de enero, Pío XII constituyó y declaró a San Antonio doctor de la Iglesia, con el título de “Doctor Evangélico”.
Oraciones e himnos a San Antonio. Parte I

Seguimos (y aún no terminamos) con el Santo Paduano. Ahora hablaré de los himnos y oraciones más conocidos del santo:
13 MINUTOS CON SAN ANTONIO
Trece minutos que estaré a tus pies, Padre mío San Antonio, para ofrecer mi invocación sentida ante tu imagen milagrosa, de quien tanto espero, pues bien se ve que tu tienes poderosas fuerzas divinas para llegar a Dios. Así lo revelan tus patentes milagros, Padre mío San Antonio, pues cuando acudimos a ti en horas de tribulaciones, siempre somos prontamente escuchados. Hoy que es un día tan grande llegarán a ti, miles de almas, que son tus fervientes devotos, a pedirte, porque sabemos que nos harás grandes concesiones, poniendo en primer turno a los más necesitados para que reciban tus favores. ¡Qué consolado me siento al entregarte mis penas! Espero Santo mío me concedas la gracia que deseo y si me la concedes, te prometo contribuir con una limosna para tus niños pobres.
Tres grandes gracias te concedió el Señor; que las cosas perdidas fueran aparecidas, las olvidadas recordadas y las propuestas aceptadas. ¡Cuantos devotos llegarán a ti, diariamente a pedirte alguna de las tres, y tú jamas te niegas a concederlas! ¡Qué llegue hoy a ti lo mío que tan necesitado pone a tus pies éste humilde devoto.
Al final se rezarán tres Padres nuestros, Ave María y Gloria.
BENDICIÓN DEL PAN DE SAN ANTONIO
V/. El Dios providente que todo lo creó para nuestro bien, esté con todos vosotros. R/. Y con tu espíritu.
Oremos: Señor Jesucristo, verdadero pan de vida,
dígnate bendecir + este pan
como bendijiste los cinco panes en el desierto;
haznos solidarios con el hambre de los pobres para que,
a ejemplo de san Antonio,
compartamos nuestro pan con los necesitados
imitando así tu generosidad.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
HIMNO
¡Salve, Antonio, venerado
con el bello lirio blanco,
el libro del Evangelio y el Niño Dios en los brazos!
El candor en ti rebosa
del corazón a los labios;
con alma pura penetras la luz del Verbo encarnado.
Sagrario de la Escritura
eres por el Verbo santo
martillo de la mentira y bálsamo de apenados.
A ti los pobres se acercan
buscando pan y milagros,
porque eres pobre y sencillo, hermano entre los hermanos.
Cristo solo es tu prodigio,
tu ciencia y poder sagrado,
Cristo en tu fe y tu deleite, Cristo en tus brazos mostrado.
¡Honor a Cristo bendito,
presente en su pecho amado;
honor a Cristo en Antonio,
que en Cristo fue consumado! Amén.
ORACIÓN PARA HALLAR LO PERDIDO
¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me haS de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien serviste, a la Virgen Santísima a quien amaste y al Divino Niño Jesús que tantos favores te hizo. Ruégales por mi, para que por tu poderosa intercesión me concedan lo que pido. ¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por tu mediación y obras tantos prodigios con tus devotos; yo te ruego y suplico me alcances de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
Oraciones e himnos a San Antonio. Parte II

Aquí publico las dos grandes devociones a San Antonio: El rosario y el responsorio de San Antonio
El rosario de San Antonio (en la imagen) esta conformado por 39 cuentas, en 13 grupos de 3 cuentas. Cada grupo de 3 se inicia con una invocación, continuación se reza un padrenuestro en la primera cuenta, un avemaría en la segunda y un gloria en la tercera. Concluidos los 13 grupos de cuentas, se finaliza el rosario con el rezo del Responsorio.
ORACIÓN PREPARATORIA.
Por la señal de la Santa Cruz… Señor mío Jesucristo...
Abrid, Señor mis labios para bendecir vuestro Santo nombre y el de vuestra Santísima Madre, la Bienaventurada Virgen María al rezar los Trece Padrenuestros, Avemarías y Glorias en honor de vuestro siervo Antonio, cuyas virtudes deseo, con vuestra gracia, copiar en la tierra, para después gozar de vuestra gloria en el cielo. Amen.
INVOCACIONES.
- 1ª. San Antonio de Padua, apóstol por la Fe, ruega por nosotros. Padrenuestro, avemaría y gloria.
- 2ª. San Antonio de Padua, Patriarca por la Esperanza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 3ª. San Antonio de Padua, serafín por la Caridad, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 4ª. San Antonio de Padua, que practicaste la Mansedumbre y la Humildad de Jesús, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 5ª. San Antonio de Padua, ángel por la Castidad, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 6ª. San Antonio de Padua, prodigio de Penitencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 7ª. San Antonio de Padua, Espejo de Obediencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 8ª. San Antonio de Padua, mártir por la Paciencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 9ª. San Antonio de Padua, querubín por la Oración, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 10ª. San Antonio de Padua, celador de la Justicia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 11ª. San Antonio de Padua, dechado de Templanza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 12ª. San Antonio de Padua, perla de Pobreza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
- 13ª. San Antonio de Padua modelo de Constancia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
LAS TRES AVEMARÍAS.
- 1ª. Virgen purísima antes del parto, ruega por nosotros. Avemaría.
- 2ª Virgen purísima en el parto, ruega por nosotros. Avemaría.
- 3ª. Virgen purísima después del parto, ruega por nosotros. Avemaría.
Se concluye el rosario rezando el Responsorio y Oración de San Antonio.
RESPONSORIO DE SAN ANTONIO.
Si buscas milagros, mira:
Muerte y error desterrados,
Miseria y demonio huidos,
Leprosos y enfermos sanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
El peligro se retira,
Los pobres van remediados;
Cuéntenlo los socorridos,
Díganlo los paduanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo, para que dignos así de sus promesas seamos.
Oración final. Haz, oh Señor, que la intercesión de tu Confesor San Antonio, llene de alegría a tu Iglesia, para que siempre sea protegida con los auxilios espirituales y merezca alcanzar los eternos gozos. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Los Trece martes de San Antonio

Nunca me comprometo a recomendar devociones, y menos en el blog, que no es devocional, pero esta sí que la indico a todos, porque es muy efectiva. Será por milagroso, o por cansancio, pero el santo responde.
El origen de los Trece Martes se pierde en la tradición, la leyenda y la devoción de los fieles. Se dice que se debe a la gran cantidad de milagros que San Antonio de Padua realizó el martes siguiente al día de su muerte (13 de junio de 1231), de tal manera que todos los que le invocaron fueron socorridos. Otro origen parece ser que, después de su canonización, surgió en el pueblo cristiano la costumbre de prepararse a la celebración de la fiesta de San Antonio, dedicándole los 13 martes que preceden al 13 de junio. Y otra tradición habla de una mujer que, pidiendo un milagro, ofreció una novena de martes al santo, al término de esta aún no había logrado lo conseguido, por lo que continuó pidiendo al santo, hasta llegar al martes decimotercero, en el que alcanzó la gracia. Sea cual sea el origen, el número 13 tiene aquí su significación mágica, en este caso, de gracia y bendición. León XIII concedió el 1 de marzo de 1898 indulgencia plenaria para cada uno de los Trece martes (o domingos) consecutivos, en los cuales los devotos reciban los Sacramentos y practiquen algún piadoso ejercicio en honor al Santo.
Por la señal…
Señor mío Jesucristo…
ORACIÓN INICIAL. Postrado a tus pies, oh amantísimo protector mío San Antonio, te ofrezco el piadoso ejercicio que voy a practicar para que me alcances del Señor el perdón de mis pecados, las virtudes propias de mi estado, la perseverancia final y la gracia especial que solicito con esta devoción. Mas si esta no me conviniese, obtenme una perfecta conformidad con la divina voluntad. Amén.
Rezar a continuación la oración del martes (o domingo) que corresponda:
MARTES 1º: LA CARIDAD. ¡Oh, llama de amor hacia Dios y el prójimo, San Antonio! Compadécete de mi frialdad en el servicio de Dios y de mis hermanos, y alcánzame la virtud de la caridad, con la cual pueda lograr todos los bienes temporales y eternos.
MARTES 2º: GOZO ESPIRITUAL. ¡Oh, fidelísimo observador de los divinos preceptos y de la Regla Seráfica, San Antonio! Otórgame el gozo espiritual en el cumplimiento de mis deberes y seré feliz en este mundo y en el otro.
MARTES 3º: LA PAZ. ¡Oh, pacificador de pueblos y ciudades, San Antonio! Consigue para mi y para los míos la paz que vino a traer Jesús a la tierra, y que me otorgue en esta y en la otra vida los derechos de hijo de Dios.
MARTES 4º: LA PACIENCIA. ¡Oh, sacrificado siervo del Altísimo, San Antonio! Consígueme por tus ruegos la paciencia que necesito para llevar la cruz de mis obligaciones, la cual me abra las puertas del cielo.
MARTES 5º: LA LONGANIMIDAD. ¡Oh, generoso abogado de los pobres, San Antonio! Haz que yo me enamore de la longanimidad para merecer de Dios mayores gracias y mercedes y obtener la eterna felicidad
MARTES 6º: LA BONDAD. ¡Oh, dadivoso bienhechor, San Antonio! Dígnate extender la dulce virtud de la bondad hacia mí, para que no me contente con la justicia aparente, sino que sea bueno de verdad ante Dios y los hombres, según El desea.
MARTES 7º: LA BENIGNIDAD. ¡Oh, soberano San Antonio! Alcánzame una santa benignidad para con mi prójimo, a fin de que no quiera otras armas contra mis enemigos mas que orar por ellos y hacerles bien.
MARTES 8º: LA MANSEDUMBRE. ¡Oh, humilde San Antonio! Obtenme por tus méritos aquella mansedumbre que aun a los malos cautiva, y que logre con ella salvarme acompañado de muchos.
MARTES 9º: LA FE. ¡Oh, defensor de la Iglesia y martillo de los herejes, San Antonio! Fortifica en mí más y más la fe, para que goce de sus beneficios incomparables en el tiempo y en la eternidad.
MARTES 10º: LA MODESTIA. ¡Oh, modelo perfectísimo de honestidad, San Antonio! Alcánzame la modestia, circunspección y recato en obras y palabras, para que pueda y sepa oponerme a las pompas y vanidades que renuncié en mi bautismo.
MARTES 11º: LA CONTINENCIA. ¡Oh virginal amador de Jesús, San Antonio! Suplica para mí la gracia de la continencia en todas las cosas exteriores referentes a los placeres, honras y riquezas, para que prepare a Cristo digna morada en mi corazón.
MARTES 12: LA CASTIDAD. ¡Oh, lirio de pureza, San Antonio! Ten compasión de mí, para que, a pesar de las dificultades que me rodean, guarde la castidad según mi estado y logre ver a Dios en el cielo.
MARTES 13. ¡Oh, árbol frondoso de todas las virtudes, San Antonio! Sazona en mí los frutos del Espíritu Santo que en estas trece semanas os he pedido, a fin de que agraden a Dios Nuestro Señor mis obras, y por ellas y su gracia me dé la gloria.
Rezar cada martes un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Terminar con el responsorio de San Buenaventura y la oración final.
Santa Cecilia

Una de las santas mártires más conocidas y veneradas a lo largo de la historia cristiana ha sido Cecilia Metela, Cecilia de Roma. Universalmente reconocida como patrona de la música, ya tenía una amplia veneración y reconocimiento por parte de la comunidad cristiana en el siglo IV de nuestra era. Pero, ¿sabemos realmente quién fue esta mártir tan reverenciada?
Partiendo de que no se conoce la fecha exacta de su martirio, a ello hay que añadir que sus actas, legendarias y sin la menor credibilidad histórica, fueron redactadas varios siglos después del marco propuesto para su muerte –entre los siglos I y III-; como suele suceder en la mayoría de casos. Por lo tanto es poco creíble la tradición, que nos habla de una encumbrada dama romana, prometida en matrimonio a un esposo al que no sólo convirtió al cristianismo, sino al que convenció de no tener trato carnal alguno, manteniéndose virgen pese a su condición de casada. Contempló el martirio de su esposo Valeriano y del hermano de éste, Tiburcio, antes de ser ejecutada ella misma, poniendo a disposición de la comunidad cristiana su casa y todos sus bienes. Parece ser que la asociación con los mártires Valeriano y Tiburcio se debe tan sólo a que ellos fueron enterrados junto a ella en las catacumbas donde serían hallados mucho tiempo después, por lo que la leyenda, aunque bella y edificante, no nos dice nada de la Cecilia histórica.
Para más inri, también su asociación con la música es totalmente errónea. Probablemente una mala traducción del pasaje "cantantibus organis illa in corde suo decantabat" llevó a pensar que era ella la que estaba tocando el órgano, lo cual es ridículo teniendo en cuenta que dicho instrumento no existía en la Antigüedad. En realidad, el pasaje parece aludir a que, mientras sonaban los instrumentos (¡no el órgano!) de música (en el día de su boda), ella cantaba al Señor en su corazón. Se ha querido arreglar este desastre poniéndola como cantora, o dándole instrumentos más propios de la época, como arpas o liras; pero lo cierto es que todo esto es pura inventiva y es muy poco probable que en la educación de una respetable matrona romana estuvieran incluidos el canto y la música, más propios de esclavos. Por último, hay quien propone que quizá organis hiciera referencia a los instrumentos, no de música, sino de tortura (“y mientras la torturaban, ella cantaba al Señor en su corazón”); lo cual es bellísimo, pero igualmente ridículo: a una matrona de su alcurnia jamás se la hubiera sometido a tortura, pues la ciudadanía romana la preservaba de ello.
En resumen, es muy poco lo que sabemos con certeza de una de las mártires más conocidas y omnipresentes en la cultura cristiana. Todo cuanto creemos saber sobre ella, no es más que una bella construcción romántica y piadosa de la época tardoantigua. Mientras tanto, nuestra pobre Cecilia sigue cargando con instrumentos de música allá donde va, y si no fuera por esto, quién sabe si haría tiempo que hubiera sido olvidada como tantas otras. Bienvenido sea, pues, tal error, y sigan invocándola los músicos, para que su memoria no se pierda.
Meldelen
Sí, las Gliceria tienen santa

Pregunta: el sacerdote de mi parroquia dice que no existe santa Gliceria y mi hermana siempre ha dicho que me llamo así porque mi abuela lo vio en una lista de santos del dia que nací. él dice que no y que no, y yo no sé que creer, porque no se donde buscar. Puerto Rico
Respuesta: ¡que manía tiene la gente de decir "este santo no existe", sin averiguar lo más mínimo. Sepa, amiga mía, que sí hay una Santa llamada así, muy venerada en Oriente, pero desconocida en occidente, lo cual le ha hacho pasar por inexistente, así que quédese tranquila, sí tiene su santa. Aquí va:
Santa Gliceria (o Glykeria), virgen y mártir. (13 ó 26 de mayo). Este nombre significa "dulzura" o "la dulce", (vamos, como la glucosa). Era hija de un gobernador romano y, al quedar huérfana, entregó sus bienes a los pobres, haciéndose una más con ellos, Se fue a vivir a Trajanópolis en Tracia y durante una persecución a los cristianos, fue llevada al templo de Zeus a ofrecer sacrificios. En lugar de encender la lámpara, como era costumbre, Gliceria trazó la señal de la cruz sobre su frente, a lo que el gobernador le preguntó que era eso. Ella respondió: "Esta es mi luz." El gobernador enfureció y mandó a arrojarla a una prisión sin alimentos, para que muriese de hambre. Un ángel la visitó, dándole alimentos. Al pasar el tiempo prudencial en el que debía haber muerto (unos días) el gobernador fue con Laodicio, el carcelero, para abrir la celda de Gliceria, a la que encontraron con buena salud y alegría. Laodicio (26 de mayo), al ver el milagro, confesó su fe en Cristo y fue decapitado. El gobernador mandó a arrojar a Gliceria a un horno ardiente, pero ella se mantuvo ilesa, cantando el cántico de los tres jóvenes de Babilonia (Santos Azarías, Ananías y Misael, 16 de diciembre). Por último, fue arrojada a los leones, donde, orando, murió. Fue martirizada el 13 de mayo de 141. Durante mucho tiempo, se dice que se su cuerpo fluía mirra y muchos fueron sanados al contacto con sus reliquias.
San Antonio de Padua, milagros

Aquí transcribo, literalmente, unos milagros por intercesión de San Antonio de Padua, extraídos de www.franciscanos.org. Tienen ese sabor de crónica antigua, barroca, novelesca, en la redacción, por eso los he dejado tal cual. La opinión sobre la veracidad, constancia y certeza de estos milagros, pues es siempre variable, según el redactor de estas "florecillas". quedémonos con lo importante: Los santos son nuestros hermanos y nos ayudan. En la imagen, la que se venera en San Agustín de Castellón, un molde conocidísimo, pero bonito. Para verla más grande: aquí.
ALGUNOS MILAGROS POR INTERCESIÓN DE SAN ANTONIO
1. El día en que fue honrosamente sepultado el cuerpo del beatísimo Antonio en la iglesia de Santa María de Padua, cierta mujer por nombre Cuniza, que desde hacía un año estaba gravemente enferma, se llegó hasta la iglesia valiéndose de muletas. Se había formado sobre sus espaldas una giba descomunal y de tal manera la tenía encorvada, que en manera alguna le era posible caminar sin el apoyo de bastones. Postrada en oración durante breve tiempo ante la tumba del bienaventurado Antonio, se le aplanó repentinamente la espalda sin quedar rastro de la giba, y, dejadas las muletas, retornó desencorvada a su casa.
2. Una monja de Santa Clara, llamada Oliva, cuando aún estaba insepulto el cuerpo del santo, se llegó a besarle las manos. Mientras permanecía postrada ante su cuerpo, pidió a Dios que, por los méritos del bienaventurado padre Antonio, le infligiera en la presente vida toda la pena que por sus pecados hubiera merecido. Acabada su oración, volvió a entrar al monasterio, siendo enseguida atacado todo su cuerpo de un dolor tan violento, que no sólo le fue imposible dominarse a sí misma, sino que sobresaltó a las otras monjas con sus gritos. Cuando al día siguiente entraban las otras en el refectorio, entró también ella a hurtadillas; pero, recreciéndole poco a poco el mal, no pudo probar bocado, sino que, mientras sus hermanas comían, se revolvía a uno y otro lado. Fue llevada a la enfermería por orden de la abadesa y, con redobladas súplicas, imploraba remedio. Se acordó entonces de que tenía guardada una partecilla de la túnica del bienaventurado Antonio y, tras hacérsela traer, se la aplicó. Inmediatamente cesó todo dolor.
3. Un clérigo de Anguilara, llamado Guidoto, cierto día que estaba en la cámara del señor obispo de Padua, se mofaba a escondidas de los testigos que deponían acerca de los milagros del bienaventurado Antonio. Pero a la noche siguiente fue acometido de dolores tan violentos por todo el cuerpo, que creyó que irremisiblemente le aguardaba la sentencia de muerte. Estimándose, y con razón, indigno de conmiseración, pedía a su madre que, apoyada en su confianza, hiciera un voto al santo de Dios, para poder alcanzar así misericordia. Apenas hecho el voto desaparecieron los dolores, y antes de que llegara el día ya estaba sano; y el que antes había hecho escarnio de los testigos con la risilla de la incredulidad, viose obligado ahora a rendir testimonio ante la verdad.
4. Un hombre de Porcilia (barriada de Padua), Escoto por nombre, que tenía los pies empodrecidos y tumefactos a causa de una podagra nudosa, acudió, llevado por un hombre a sus espaldas, al convento de los frailes. Tras confesarse y recibir la penitencia, sin pérdida de tiempo se hizo llevar, devoto, ante el arca de san Antonio. Habiendo permanecido allí brevemente, al momento retornó ya sano tan velozmente al fraile confesor, que éste, en extremo admirado por la brevedad del tiempo transcurrido, hizo que el que había curado se paseara por el claustro. Finalmente, ante los ojos de todos, el que llegó transportado a las espaldas, se fue por su propio pie, dando gracias a Dios y al bienaventurado Antonio.
5. Había en Codigoro una niña llamada Samaritana, a la que un día, habiendo ido con otras niñas al campo de su padre a coger legumbres, súbitamente se le contrajeron las rodillas. Ya no fue capaz de regresar, y fueron sus acompañantes las que la llevaron a la casa paterna. Y así, arreciando la enfermedad, desde hacía tres años caminaba arrastrándose con las manos y con las nalgas por el suelo. Cierto día, tras hacer la confesión, acudió la niña junto con su madre al sepulcro del bienaventurado Antonio para orar, y, recuperada enseguida su antigua salud, se apresuró a volver a casa por su propio pie. Llegó esto a oídos de la gente de Codigoro, que salieron al punto a su encuentro, mientras repicaban las campanas, y veneraron en ella la grandeza del Señor.
6. Vivía en el castillo de Montañana una mujer, cuyo nombre era Guina, que tenía ya dos años imposibilitados el hombro y la mano derecha, de manera que no podía echarse absolutamente nada a la espalda, ni tampoco llevarse la mano a la boca. Acercóse cierto día una primera y una segunda vez al sepulcro del bienaventurado Antonio, y, como no sintiera el más mínimo alivio en el hombro ni en el brazo, se llegó al fraile que estaba ocupado en confesar. Hecha la confesión, acercóse una tercera vez al arca, y se postró en oración. Mientras oraba, viose asaltada improvisamente de un agudo dolor en el hombro, y el hueso de la espalda retornó a su lugar, crujiendo como cuando se cascan nueces. Se alzó entonces la mujer, y al punto agitó el brazo, y, a la vista de todos, volvió libre a su casa.
7. Un caballero de Salvaterra, Aleardino por nombre, que desde su mocedad había sido seducido por la herejía, fue un día a Padua, y, mientras estaba sentado a la mesa, razonaba con los otros comensales sobre los milagros otorgados a los fieles devotos por los méritos del bienaventurado Antonio. Como todos sostenían que el bienaventurado Antonio era un santo de Dios, vació el vaso que tenía entre las manos y prorrumpió más o menos así: «Si aquel a quien vosotros llamáis santo preservare intacto este vaso, tendré por verdadero aquello de que intentáis persuadirme». Desde lo alto donde estaban comiendo, arrojó el vaso contra el suelo, y, cosa admirable, resistió el vidrio el choque contra la piedra y quedó incólume. Arrastrado a penitencia a la vista del milagro, precipitóse solícito el hidalgo a recoger el vaso intacto, y, llevándolo consigo, contó a los frailes cómo había sucedido todo. Y hecha la confesión, aceptó con unción la penitencia que por sus pecados se le impuso, adhirióse a Cristo con fidelidad, y convirtióse en incansable predicador de sus maravillas.
8. En la ciudad de Comaquio vivía un hombre llamado Domingo que, cierto día, salió de su casa para un menester, y se llevó en su compañía a un hijo pequeño, que iba caminando tras él. Cuando se habían alejado algún tanto de su casa, volvió la vista atrás y no vio aparecer a nadie. Sobrecogido, se puso a dar vueltas, buscándolo por los alrededores con ojos asombrados, hasta que finalmente encontró al pequeño ahogado en una poza. Sacó el desdichado padre al muchachuelo, lo llevó a casa y se lo entregó exánime a la madre; pero ésta, haciendo al punto un voto, lo recibió vivo por los méritos del muy bienaventurado Antonio.
9. Una mujer de Tremiñón, por nombre Vida, ferventísima devota del bienaventurado Antonio, anhelaba con toda su alma visitar su sepulcro. Pero se acercaba el tiempo de la cosecha, y bandadas de gorriones causaban gran estrago en el panizo, que ya blanqueaba próximo a su sazón, y como ella estaba puesta de guardiana para espantar a tan importuno género de pajarillos, no tenía ninguna posibilidad de ponerse en camino. Llegando un día a la cerca que rodeaba el panizal, prometió que si el bienaventurado Antonio lo guardaba de los gorriones, visitaría nueve veces su sepulcro. Apenas hecha la promesa, cuando una nube de los dichos pájaros abandonó el lugar en una sola bandada, y vio que no quedó ni un solo gorrión sobre los sauces que circundaban el panizal. La buena mujer se apresuró a dar cumplimiento a su anhelo.
Martyrium: Asaeteamiento

Esta palabra, en principio tan compleja, define simplemente el acto de herir o matar a alguien disparándole con un arco. En principio no era un método de ejecución en Roma, parece que se trataba de uno de los castigos aplicados a los soldados indisciplinados o rebeldes en el ejército. Era frecuente usar, pues, al desobediente como diana para que los arqueros hicieses sus prácticas de tiro. Era una agonía lenta y muy dolorosa, ya que rara vez se tiraba a matar, y se podía sobrevivir si no se hería algún órgano vital y se propiciaban inmediatamente cuidados médicos (caso del mártir San Sebastián).
Con todo, parece que en algunos casos las dianas fueron cristianos que se negaban a obedecer el edicto imperial de sacrificio a las divinidades paganas. Otras veces parece, sin embargo, que fueron abatidos mientras huían, lógicamente la única arma que alcanza un blanco en huida es el arco, y en ocasiones la lanza. La muerte se producía, obviamente, por hemorragia –más interna que externa-, pero por más que se alargase la agonía no solían esperar hasta el final, sino que a una orden del superior se remataba por flechazo en el corazón. Muchas veces, si el ajusticiado era soldado, se le encomendaba la horrible tarea de supliciarlo a sus compañeros de tropa, de modo que servía de escarmiento público.
Normalmente las mártires que han padecido este suplicio suelen llevar una o varias flechas en la mano, a sus pies o la llevan atravesadas en el cuello o en el pecho. Son:
Santa Cristina de Bolsena: el asaeteamiento fue su suplicio final. Hubo especial ensañamiento con ella, pues le atravesaron el abdomen con diversos tiros antes de rematarla.
Santa Irene de Tesalónica: no parece claro ya que algunas versiones le atribuyen muerte en la hoguera, pero otras afirman que huyendo de los soldados que tenían por orden violarla y ejecutarla, fue abatida a flechazos desde lejos.
Santa Úrsula: (en la imagen) parece que durante la masacre de las vírgenes de Colonia, algunas habían formado un círculo en torno a ella, como para protegerla, pero fue abatida de lejos por un disparo en el corazón. El resto parece que murieron a espada, sin embargo, cuando alguna de ellas es representada individualmente –Santa Odilia, por ejemplo- suelen colocarle la flecha como símbolo del grupo al que pertenece.
Santa Marcela de Quíos: huyendo de su padre, que pretendía violarla, fue herida por varias flechas lanzadas por éste. Debilitada por la pérdida de sangre, fue al fin alcanzada, torturada y asesinada por negarse a los intentos de este hombre sin escrúpulos.
San Teobaldo de Inglaterra, mercedario mártir.
San Raimundo de Blanes, protomártir de la orden mercedaria.
San Pedro Malasanch, mercedario mártir.
Alguna mente perspicaz habrá colegido que no incluyo aquí a la célebre Santa Filomena, que también aparece portando un haz de flechas, ya que según la leyenda se le aplicó este suplicio dos veces, siendo efectivo el daño tan sólo en la primera. El problema es que esta historia, supuesta revelación de la mártir por vía privada es una reconstrucción fantástica de los símbolos mal interpretados de su lápida en las catacumbas. Algo parecido sucede con la niña mártir Santa Grania. Por lo tanto, baste con mencionarlas por la iconografía, pero no se las puede considerar con la seriedad que conviene para las otras mártires mencionadas.
Meldelen
Santa Cecilia, aclaración

Pregunta: Leo el artículo sobre Santa Cecilia y confieso que me quedo asombrada. Tengo la sensación de haber sido engañada desde siempre. Podría aclararme de donde y cuando salió la historia que nos han contado siempre sobre Santa Cecilia? Y, porque nos ha contado esta mentira la Iglesia? Soy músico y me gustaría seguir teniendola como patrona. Gracias y perdone mi impertinencia.
Respuesta: En primer lugar, nada de impertinencia, estamos aquí para preguntar y para aprender entre todos. En segundo lugar, nadie le ha engañado, o al menos nadie lo ha hecho intencionadamente. La leyenda de Santa Cecilia, como la de tantas otras santas mártires de la Antigüedad, se redacta varios siglos después de su muerte -no podríamos precisar cuándo, dado que desconocemos la fecha exacta de ésta- y naturalmente, habiendo pasado tanto tiempo, lo que queda de verdad histórica en el relato que se compone es bien poco. Muchas veces, ni el nombre auténtico ha quedado. Se trata de la labor de muchos autores cristianos tardoantiguos y medievales que, deseosos de satisfacer las ansias del pueblo cristiano por conocer más sobre el objeto de su veneración –una mártir, en este caso- recopilan los pocos datos que tienen, que no dan para mucho, y el resto… se lo inventan. Hoy en día esto un método es muy discutible, pero en aquel entonces lo preferían a que un culto muriera por el desconocimiento del santo en cuestión. Y hay que tener en cuenta, que muchas veces la devoción popular y las leyendas que cuenta el pueblo, rellenan más los huecos vacíos que lo que pueda escribir un solo autor.
Es decir, que realmente esto no se hizo jamás con mala intención, sino con el deseo –más o menos comprensible- de no dejar morir la memoria de una persona insigne para la fe. No hay intención de engañar, sino de enriquecer, no es una mentira, sino una leyenda. Es distinto. Realmente de Cecilia Metela no sabemos nada, salvo que fue una mujer admirable porque sacrificó lo más valioso que tenía –su propia vida- por sus ideales cristianos. Esto es lo que realmente importa. Luego, ya conté en el artículo anterior que ha leído de dónde sacaron eso de que podría haber sido músico o cantante, básicamente una mala traducción adornada con los típicos elementos de las actas de una virgen mártir –belleza deslumbrante, castidad admirable, noble abolengo, cuantiosas riquezas, un prefecto muy malvado y milagros entre tortura y tortura- que brilla por su total invalidez como verdad histórica, pero que resultaba hermosa y edificante para ese pueblo ansioso de santos a los que venerar.
Pero esto no es que pase sólo con Cecilia, es que pasa con muchísimas otras santas (y santos) igualmente famosos y queridos. Y aun el patronazgo de Cecilia no es tan descabellado como otros patronazgos, ¿quién sabe si no entonó alguna vez algún himno? En los manuscritos iluminados altomedievales Cecilia ya aparece portando en la mano un pájaro canoro, luego será sustituido por un instrumento de música. Muchas mártires entonaron cantos de alabanza en el momento del tormento o de la muerte y en ese sentido Cecilia podría haber sido una más. Desde luego es una leyenda muy antigua, que ha tenido gran éxito, pero insisto, no fue formándose para engañar, sino para hacer sobrevivir el recuerdo de la mártir.
Por lo demás, no veo por qué no pudiera seguir celebrándola como patrona de la música, eso es lo que la ha mantenido “viva” durante todo este tiempo, sin ello, su memoria se habría perdido. ¿Qué más da que nunca tocara un arpa o que no se le diera bien cantar? Lo importante es su recuerdo, siga celebrándola; porque los músicos sois el último baluarte de su memoria. Bien se le puede pedir a Cecilia que sea esa Musa cristiana que inspira y protege a los artistas, como hacían las nueve Musas paganas de la Antigüedad, que tampoco tocaban instrumentos, pero sí inspiraban y protegían a los que los tocaban.
Meldelen
Y yo, simplemente añadir que la Iglesia, en cuanto a magisterio y doctrina, no se mete en estos asuntos. La iconografía, las leyendas, los martirios y patronatos, pertenecen al pueblo que ha ido alimentando estas historias, ejemplo clarísimo es cuando nos dicen que "a Santa Lucía le arrancaron los ojos" o, peor aún "ella misma se arrancó los ojos porque le gustaban a uno que quería ser su esposo", lo cual es invento añadido por la gente a la leyenda "oficial"; o el caso de Santa Filomena, con una leyenda recién inventada en pleno siglo XIX, delante de nuestros ojos y creída por tantos. La Iglesia, simplemente encauza la devoción a un santo hacia su fin: Cristo; y admite que no hay nada pernicioso en tal o cual culto o leyenda. Y, como no tenemos nada en contra de Cecilia y la música, ponemos esta bellísima pintura de Josephine Calamatta.
Ramón
Las Doce promesas del Sagrado Corazón

Pregunta: ¿Cuáles son y como podemos estar seguros de las promesas del Sagrado Corazon de Jesús a Santa María Margarita?
Respuesta: Primero, aclarar que es Santa Margarita María (16 de octubre). Esta promesas de Jesús, para los que adoren y amen a su Sagrado Corazón han sido durante mucho tiempo, una fuente de devoción en el pueblo cristiano, sobre todo en los siglos XIX y XX. Hay que decir, en razón a la verdad, que la conocida lista de promesas que transcribo aquí no se hallan en los escritos de Margarita, salvo la última. Estas promesas fueron resumidas y listadas por Philip Kemper, comerciante de Ohio, en 1882, basándose en los escritos de la santa, pero no fueron ni redactadas, ni explicitadas por ella, sino que se interpretan de sus escritos. Es un resumen muy práctico
¿Como podemos estar seguros de su validez?: Pues dándonos cuenta que no contienen nada contrario al Evangelio y, en caso de no haberlas dicho Jesucristo expresamente, no añaden ni quitan nada a la fe. Creo que es evidente para cualquier creyente que el Señor bendice las familias, los sacerdotes, nuestros asuntos, hogares, intereses; asi como que perdona pecados, anima a los débiles, perfecciona a los fieles, y que la comunión es signo de salvación (quien come mi Cuerpo y bebe mi Sangre, tendrá Vida Eterna). En fin, que no son promesas ajenas a lo que Dios hace cada día por nosotros. En cuanto a que fueron expresamente dichas por Cristo, sólo Margarita María recibió esas alocuciones, por tanto solo ella sabría decirlo.
La Iglesia y las 12 promesas: Las devociones y revelaciones privadas JAMÁS son obligatorias para el creyente, aún estando canonizado el supuesto vidente. La Iglesia simplemente señala que en dicha devoción no hay nada contrario al Evangelio (lo cual no es poco), que tiene señales de ser verdadera y que puede dar frutos de santidad, o sea, para entendernos, apoya el contenido, pero no lo define como doctrina, por tanto podemos creerlas o no (y esto vale para todas las revelaciones, apariciones, visiones, milagros). El Corazón de Jesús no es algo "nuevo", que nace en el siglo XVI, sino que es el amor de Cristo derramado desde siempre. La fiesta del Sagrado Croazón se celebra el segundo Viernes después del Corpus Christi.
Estas son las 12 promesas:
1. Les daré todas las gracias necesarias en su estado de vida.
2. Estableceré la paz en sus hogares.
3. Los consolaré en todas sus aflicciones.
4. Seré su refugio en su vida y sobre todo en la muerte.
5. Bendeciré grandemente todas sus empresas.
6. Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.
7. Las almas tibias crecerán en fervor.
8. Las almas fervorosas alcanzarán mayor perfección.
9. Bendeciré el hogar o sitio donde esté expuesto Mi Corazón y sea honrado.
10. Daré a los sacerdotes el don de tocar a los corazones más empedernidos.
11. Los que propaguen esta devoción, tendrán sus nombres escritos en Mi Corazón, y nunca serán borrados de El.
12. Prometo en el exceso de la infinita misericordia de mi Corazón, que Mi amor todopoderoso le concederá a todos aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán, en desgracia ni sin recibir los sacramentos; Mi divino Corazón será su refugio seguro en este último momento.
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
Algunas curiosidades de algunos Santos

Hace tiempo escribí un artículo sobre curiosidades, errores, leyendas infundadas de santos, aquí más, algunas gracias a la colaboración de una amiga aragonesa, historiadora y amante de estos temas.
1. Las actas de la canonización de San Vicente Ferrer nunca fueron firmadas. No existen, lo Beatificó Calixto III de forma personal sin hacer el milagro.
2. San Pedro de Arbués fue canonizado por presiones de Felipe II , lo mataron por su cargo político más que por otra cosa.
3. San Vicente de Paul no era francés sino aragonés, de "la Litera". (esta es buenísima)
4. El busto de San Valero que se venera en la Seo de Zaragoza es el retrato de Benedicto XIII, el antipapa.
5. San Ignacio de Loyola fue canonizado porque sino no se canonizaba a San Francisco Javier (los dos lo fueron el mismo día, con Santa Teresa, San Felipe Neri y San Isidro)
6. Mientras San Francisco Javier agonizaba (en la imagen) era expulsado de la Orden. Se cruzaron ambas cartas, la de la expulsión y la de su muerte.
7. San Expedito, a pesar que se dice vivió durante el imperio romano, jamás recibió culto hasta el siglo XVI. Antes no hay ni la más mímima constancia, salvo una línea del martirologio: "En Melitine de Capadocia, la pasión de los mártires Hermógenes, Expedito, Aristónico, Cayo, Rufo y Galacio". Lo del cuervo, soldado, y su "hodie" es totalmente moderno.
San Edmundo

Pregunta: Buena información (este artículo), ojalá se pudiera saber mas sobre san Edmundo y otros santos con ese nombre.
Respuesta: Hombre... si lo que desea es saber más sobre San Edmundo o quien sea, sólo hay que preguntar, faltaría más.
San Edmundo I el Magnífico de Inglaterra, rey. 26 de mayo.
Fue hijo primogénito del rey Eduardo el Viejo, rey de Wessex y de Edgiva, hija de Sigehelm, un caballero de Kent. A los 18 años subió al trono, siendo coronado el 29 de noviembre de 939. Muy pronto tuvo que defender su reino de los ataques de Olaf de Irlanda, que había ocupado la Northumbria, pero alfinal tuvo que aceptar la paz y abstenerse de reconquistar su tierra hasta la muerte de Olaf, en el año 942. En el año 940 se casó con Santa Elgiva, de la que no se tiene conocimiento de sus orígenes ni familia. Tuvieron tres hijos:
Edwy, rey de Northumbria, de vida licenciosa, depuesto por los nobles.
Una hija de la que no se sabe ni el nombre, casada con Balduino, conde de Hesdin.
San Eduardo el Pacífico, que sustituyó a Edwy en el trono. (8 de julio).
En el 945 Edmundo conquista Strathclyde pero concede sus derechos al rey Malcolm I de Escocia (padre de Santa Margarita, 16 de noviembre), estableciendo un pacto de ayuda mutua y unas relaciones pacíficas con Escocia. Durante su reinado comienza el renacimiento de los monasterios y abadías, dándose el gran impulso a la Iglesia en los reinos ingleses. En el 946, ya viudo, se casa pocas semanas antes de morir, con Ethelfleda, hija de Alfgar, señor de los Wilsaetas. el 26 de mayo de ese mismo año, con solo 25 años fue asesinado en Pucklechurch, por Leofa, un ladrón exiliado. Edmundo le escupió frente a la muchedumbre (lo cual no es de muy santo, admitámoslo), que respondió peleando, muriendo ambos durante esta pelea. Edmundo fue sepultado en la abadía de Glastonbury, en Somerset.
Otros santos que llevan este nombre son:
San Edmundo de Inglatera, rey y mártir. 20 de Noviembre
San Edmundo Rich, obispo. 16 de Noviembre
San Edmundo Gennings, presbítero mártir. 10 de Diciembre
San Edmundo Arrowsmith, jesuita mártir. 28 de Agosto
San Edmundo Champion, jesuita mártir. 1 de Diciembre
San Edmundo de Escocia, príncipe. 3 de octubre
Beato Edmundo René de Vezelay, canónigo mártir. 2 de octubre
Beato Edmundo Sykes, presbítero mártir. 23 de Marzo
Beato Edmundo Bojanowski, presbítero fundador. 7 de Agosto
Beato Edmundo Ángel, religioso de La Salle, mártir. 6 de Noviembre
Beato Edmundo Ignacio Rice, presbítero fundador. 29 de Agosto.
Martyrium: ahogamiento

En artículos anteriores hablábamos de la importancia del fuego en la religión como elemento purificador. Existe otro elemento que tiene idéntico valor, el agua; pero mientras el agua dulce precisa una serie de ritos para volverla sagrada, el agua salada lo era por naturaleza: así lo entendían los antiguos. Del mismo modo que se quemaba a los sacrílegos, también se les arrojaba al mar, cuya agua salada los purificaría de su ofensa a la divinidad. Tal cosa se hacía con los cristianos, con una doble maldición añadida: el cuerpo insepulto no dejaba a su alma reposar en paz –según la religión pagana- y tampoco podía ser venerado por la comunidad cristiana, a menos que se recuperara, cosa que siempre entrañaba sus riesgos.
Al sentenciado se le ataba un peso al cuerpo, casi siempre un pedrusco mal labrado –no es sensato pensar que se recurriera sistemáticamente a ruedas de molino y anclas, que eran más útiles en molinos y barcos- y se le hundía en el mar. Pocas veces se dan casos de recurrir a ríos o lagos, porque el agua dulce era mejor reservarla para personas, animales y cultivos; y naturalmente arrojar un cuerpo a ella implicaba contaminación.
Podemos dividir a las mártires entre las que fueron arrojadas al mar como sentencia final, y perecieron ahogadas; y aquellas que siendo ya cadáveres fueron sumergidas con la intención de hacer desaparecer sus restos.
Santa Cristina de Bolsena: la leyenda nos dice que por orden de su padre fue arrojada al lago Bolsena con una rueda de molino como peso. Como suele suceder en estos relatos, es inmediatamente rescatada por una cohorte de ángeles.
Santa Áurea: fue ahogada en el puerto de Ostia, pero al poco la marea devolvió su cadáver a la orilla, siendo inmediatamente rescatado.
Santa Teodosia de Tiro: ahogada en el mar, sus restos se perdieron.
Santa Beatriz: su cuerpo fue arrojado al Tíber, algunas versiones afirman que la ahogaron y otras que ya había sido estrangulada antes de ello.
Santa Honorina: arrojado su cadáver al Loira, lograron recuperarlo.
Santa Juana de Arco: las cenizas y huesos calcinados fueron a parar al Sena a su paso por Rouen, y se perdieron irremediablemente. Cualquier reliquia que digan que es de ella es pues, rotundamente falsa 1.
Las siete vírgenes de Amisus: Tecusa, Claudia, Matrona, Juliana, Alejandra, Claudia y Eufrasia, fueron ahogadas en un lago. Recuperó sus cuerpos Teotecno, sobrino de Tecusa y les dio honrosa sepultura, siendo luego martirizado por ello.
Santas Domnina, Verónica y Proscudia: madre e hijas respectivamente, prefirieron arrojarse a un rápido torrente antes que ser violadas por los soldados que las habían capturado. La corriente las arrastró y se ahogaron.
Santas Domnina y Teonila: el presidente Lisias, encargado de su proceso, tras hacerlas morir entre torturas dispuso que sus cuerpos fuesen metidos en sacos y hundidos en el mar. Sólo las conocemos por este relato.
Santa Sinforosa (en la imagen): tras varios tormentos, fue arrojada el Tíber en presencia de sus siete hijos, donde pereció ahogada. Su cuerpo fue rescatado después y enterrado.
Santas Rufina y Segunda: arrojadas al río con pesos, por un milagro éstos flotaron y pudieron salir por su propio pie.
Santa Helena de Sínope: su cadáver destrozado fue metido en un saco y tirado en alta mar, pero al verlo flotar otro navío, fue recogido y devuelto a tierra.
No incluimos aquí a Santa Filomena, tradicionalmente asociada a la iconografía del ancla, porque su historia, como ya hemos dicho, es resultado de la mala interpretación de este símbolo en su lápida, que en realidad alude a la cristiana virtud de la esperanza. Por este mismo motivo tampoco incluimos a Santa Caritosa, mártir de las catacumbas venerada en Bronte.
Entre los mártires, destacan San Silvestre (con ancla), San Juan Nepomuceno (en pleno siglo XIV), San Florián, San Vicente mártir (ambos con rueda de molino) y San Julián de Anarzaba (en un saco con un perro y serpientes)
Como excepción mencionaremos a dos valientes mujeres escocesas, la joven Margaret Wilson y la anciana Margaret McLachlan, protestantes presbiterianas, que por no acatar el juramento de obediencia al rey inglés como cabeza de la Iglesia –que además las forzaba abjurar del presbiterianismo y adoptar el anglicanismo-, fueron salvajemente ahogadas en el mar. Sin embargo es importante tener claro que no eran católicas, y por tanto, aunque han sido homenajeadas como mártires por sus correligionarios, no se cuentan entre el número de los Santos, al no haber veneración de éstos en el protestantismo, pero no son menos mártires.
Meldelen
1 Hoy se sabe que eran de un gato, cosa lógica, pues en algunos sitios se arrojaba un gato a las hogueras de los condenados.
Pedro el Aleutiano, mártir, pero no de la fe

Pregunta: Hola, estoy feliz de encontrar su pagina. Quisiera que me cuenten sobre la vida de San Pedro Aleutiano. Bolivia
Respuesta: Y yo estoy feliz de que la haya encontrado.
San Pedro el Aleutiano, es un mártir de la Iglesia ortodoxa, del que solo se sabe las ciscunstancias de su muerte. Según una crónica de Simeón Yanovsky (narrando la vida de San Germán de Alaska), fue martirizado por causa de su fe en 1815, por no convertirse al catolicismo, renegando de la fe ortodoxa. Esta crónica dice que los jesuitas (en otros escritos se habla de franciscanos) "le cortaron una a una las articulaciones de los pies y luego los dedos de las manos, y para terminar, ambos pies y sus manos y murió desangrado".
En realidad la historia, como casi siempre, es más "terrenal": fue apresado por los españoles, con otros pescadores, por ser un cazador y pescador furtivo, y se quiso dar un escarmiento. Luego de su asesinato, los demás compañeros fueron liberados por orden del gobernador de Monterey. Su muerte fue injusta y cruel, pero el motivo no fue su fe ortodoxa, ni fue víctima de "la terrible inquisición jesuítica". En Rusia, al saber el caso, inmediatamente se le consideró mártir de la fe, de forma extraoficial (oficialmente fue canonizado en 1980 como "el mártir de San Francisco").
En realidad se trata de una difamación contra la orden jesuita, protegida en Rusia desde Catalina la Grande (cuando se disolvió la Orden en 1773, ella logró salvarlos en Rusia) y no era bien vista por los ortodoxos, por su labor misionera y educativa. Basta ver la obra jesuítica en las Reducciones, los colegios, el arte, y el progreso en América, así como la tenaz oposición de los franciscanos y otros frailes a la esclavitud y la barbarie que impusieron los colonizadores, para sospechar de este relato. Aún así, ahí va la imagen y su fiesta: 24 de septiembre.
No es el único caso de cristianos asesinados por diversos motivos, considerados mártires (San Pedro de Arbués, Santa Cunnera, San Eduardo mártir). Seguro eran buenos cristianos, pero la causa de su muerte violenta no fue su fe cristiana.
San Heriberto, Arzobispo de Colonia

Pregunta: Quien es el santo Heriberto de hoy. Es mi santo. México
Respuesta: Es San Heriberto de Colonia, obispo. 16 de Marzo
Heriberto nació en Worms en el año 970, siendo hijo de Hugo y Gräfin, duques de esta ciudad. Estudió en la escuela de la catedral de Worms y en el monasterio benedictino de Gorza y, por su linaje fue nombrado rector de la catedral de Worms. En el 994 fue ordenado sacerdote y nombrado canciller del reino alemán en Italia por el emperador Otón III, del que fue gran amigo, consejero y compañero de sus viajes a Roma. En el 999, con 29 años, estando aún en Roma con el emperador, fue elegido arzobispo de Colonia (antes había rechazado, por humildad el arzobispado de Würzburg), por el pueblo, al morir el anterior obispo. El clero prefería a otro, pero se impuso la voluntad popular (que tiempos!) y el mismo Papa Silvestre II le impuso el palio arzobispal, siendo consagrado ya en Colonia, ese mismo año. Realizó misiones diplomáticas, creó la diócesis de Bamberg y logró la pacificación de Luxemburgo. Se distinguió por su vida de estudio de la Sagrada Escritura, la oración, el celo pastoral y la especial atención a los pobres.
En 1002 asistió al emperador en su lecho de muerte en Paternó y acompañó sus restos mortales a Alemania. En este viaje fue apresado por el nuevo emperador, Enrique II, porque Heriberto se había opuesto a apoyarle en su pretensión al trono, pero había acatado su reinado luego de su elección. Luego de profesar su obediencia fue liberado y sirvió fielmente a Enrique, aconsejándolo y sirviéndolo, hasta que, casi 20 años más tarde, este reconoció su error y le pidió perdón de rodillas, delante de todo el pueblo, (a tiempo, porque ese mismo año moriría Heriberto). Al morir, el santo obispo fue enterrado en la iglesia del monasterio de Deutz, donde se veneran aún sus reliquias. Su proceso de canonización lo comenzó en 1073 el papa San Gregorio VII, y su culto se aprobó en 1175, fijando su fiesta para el mismo día de su fallecimiento, el 16 de marzo. Fue oficialmente canonizado hasta 1626, por Urbano VIII. Es intercesor contra la sequía y se le suele representar con una paloma, pues en una procesión penitencial contra la peste, una volaba sobre él, protegiéndolo y anunciando el fin de la plaga.
Martyrium: ¡a los leones!

Probablemente el suplicio más notable y conmovedor de la Antigüedad clásica sea el suplicium ad bestias, que consistía en arrojar los condenados para que fueran devorados por animales salvajes. Pero se han dicho muchas cosas que no son ciertas sobre esto, ya sea por ignorancia o maldad.
En primer lugar, este tipo de ejecución no fue un invento romano, ni siquiera era un espectáculo profano en principio. Formaba parte de ciertos rituales y juegos funerarios en la cultura etrusca, predecesora de Roma, y consistía en una serie de luchas a muerte entre condenados o de éstos con las fieras; pero también luchaban profesionales que se prestaban voluntariamente a ello y que además recibían un salario por esto, siempre que sobrevivieran, claro. Formaba parte de la religión funeraria etrusca. Roma, cautivada por lo exótico y sangriento de estos ritos, los tomó, transformó y adaptó a su mentalidad, convirtiéndolos en el espectáculo profano que no es más familiar. Tales espectáculos tenían lugar en el anfiteatro –y no en el circo, como tienen muchos la manía de decir-, y no se vio a un cristiano en la arena hasta la primera persecución, desatada por Nerón, que tras incendiar Roma no halló mejor chivo expiatorio que aquel nuevo culto al que todos detestaban. Son los Protomártires de Roma.
La variedad de animales, machos y hembras, que participaban en los juegos era abrumadora: felinos salvajes (leones, tigres, leopardos, panteras…) bovinos (toros, uros, búfalos) caninos (perros, lobos, mastines), así como elefantes, rinocerontes, osos, cocodrilos… en fin, una amalgama interminable. Para asegurarse de que iban a atacar cuando estuviesen en la arena, se les retiraba todo alimento días antes del espectáculo y se les maltrataba continuamente. Así, cuando saltaban a la arena estaban absolutamente hambrientos y rabiosos, de modo que, pese a lo que las piadosas leyendas nos dicen, embestían contra todo lo que se les pusiera por delante y lo devoraban brutalmente. Esto tenía que ser así porque los espectáculos eran muy caros y los costeaba el emperador y las familias patricias de su propio bolsillo, por lo que no había lugar a errores. Tras el espectáculo estos animales eran inmediatamente sacrificados, pues al haber comido carne humana se volvían impuros –según la religión pagana- y aún más peligrosos que antes.
Aunque estamos acostumbrados a ver la romántica escena del mártir atado a un poste esperando a la fiera, esto casi nunca se hacía: al público le parecía más divertido ver al condenado correr y gritar tratando de huir, o encarándose a la fiera por ver si podía vencerla. Se vestía a los condenados con pieles y se les rociaba con sangre para volverlos más apetitosos para las fieras. Los juegos eran de una extrema crueldad y el pueblo acostumbraba a llevar a sus hijos al anfiteatro desde muy niños, para que se fortaleciera su carácter con la contemplación de ese espectáculo. Del suplicio se libraban todos los ciudadanos romanos, pero no se respetaba a nadie ni por sexo ni por edad, tan sólo las mujeres embarazadas; pero después del parto igualmente se las arrojaba a las fieras.
Es imposible hacer una lista mínimamente exhaustiva dada la infinidad de mártires que padecieron este vergonzoso suplicio público, pero se puede hacer colocando en primer lugar al animal responsable –es un decir, los responsables son las personas y su inmensa crueldad- de su martirio. Huelga decir que acabado el espectáculo, se remataba a quienes aún seguían con vida.
Oso: Santa Columba de Sens.
Leones: Santas Tecla de Iconio, Blandina (en la imagen), Eufemia de Calcedonia, Rufina de Sevilla, Crescencia, Martina, Donatila, Máxima y Segunda, Gliceria, Taciana, Marcionila, Prisca, Basilia, Ancia, Fortunata y Dominica (Ciríaca), San Ignacio de Antioquía, San Germánico, San Mamés.
Leopardo: Santa Marciana de Cesarea, en África.
Toro, vaca: Santas Tecla de Iconio, Marciana de Cesarea, Blandina, Perpetua y Felicidad de Cartago, San Saturnino.
Cocodrilo: Santa Tecla de Iconio.
Meldelen
San Gustavo o San Augusto: lo mismo.

Pregunta: Hola! el sitio está muy bueno y te felicito por la información tan precisa y objetiva que presentas
Agradeciendo tu buena predisposicion para responder nuestras consultas, quisiera saber si existe algun santo con mi nombre "Gustavo". Gracias por ofrecernos un sitio tan lindo y por tu colaboracion, y te deseo muchas bendiciones
Respuesta: Gracias por tantos elogios, me anima a seguir pubicando y contestando preguntas, con las que aprendo yo también. Intento ser objetivo y preciso, cosa no siempre fácil, porque la opinión personal también es importante reflejarla, por eso, cuando lo hago, siempre lo recalco, para no confundir. yo te deseo las mismas bendiciones multiplicadas, y vamos a tu pregunta:
Primero quisiera decirte que Gustavo es una variante de Augusto, así como lo es también Agustín, Gustano, Gustav, Kosta, Kustaff , Gwlstan o Guistan (lo mismo pasa con Santiago, Jacob, Jaime, Jacobo, Jaqcues, Yago, Jack... u Odilia, Ottilia, Odil) todos son el mismo nombre), pero que con el tiempo han pasado a ser nombres diferentes. Por eso te doy una reseña de los Augusto y los Gustavo.
San Augusto de San Sinforiano, abad. 7 de octubre (en la imagen)
Nació en Bourges, Francia, en el siglo VI, y su vida es narrada por San Gregorio de Tours, que dice que era un paralítico de pies y las manos, que para moverse tenía que arrastrarse dolorosamente con los codos y las rodillas, pero que, a pesar de ello, su fe, paciencia y caridad, eran llamativas. Ayudado por cristianos caritativos, construyó una iglesia a San Martín de Tours, por una promesa al santo, en Bourges, adonde hizo traer unas reliquias del Santo obispo. San Martín, agradecido, le sanó milagrosamente y Augusto formó una comunidad monástica junto a la iglesia que había construido. Allí se dedicó a la oración y la penitencia. Tuvo una visión que le hizo saber el lugar donde se hallaba el cuerpo de San Ursino, primer obispo de Bourges. El obispo de la ciudad le hizo el abad del monasterio de San Sinforiano y Augusto, sin abandonar a sus monjes penitentes, dirigió santamente a aquella una comunidad. En esta obra murió sobre el 560, en circunstancias desconocidas.
San Augusto Chapdelaine, presbítero mártir. 28 de febrero
San Augusto de Nicomedia, mártir. 7 de mayo
Santa Augusta de Serravalle, virgen y mártir. 27 de marzo
Beato Augusto Czartoryski, príncipe y salesiano. 8 de abril
San Gustavo, monje benedictino. 27 de noviembre
Nació en Bretaña en el siglo XI, su nombre original es Gwlstan, traducido Gustavo al español. Muy jovencito fue secuestrado por piratas y después de muchos años de esclavitud lo desembarcaron en Ouessant Bretaña, porque había un deformado pie por causa de una fractura y había quedado inservible para trabajar (al menos no lo usaron para carnada de peces). Solo y enfermo, se enontró a San Félix, un eremita que lo acogió con caridad. Luego, juntos, entraron a la abadía de San Gildas de Rhuys, que Félix comenzaba a reformar, encargado por el obispo. Gustavo era analfabeto y corto de entendederas y, a pesar de ello, aprendió de memoria los salmos y oraciones, cantándolos día y de noche, permitiéndose sólo tres horas de sueño. Félix lo envió junto a otro monje a la isla de Hoedic, convistas a fundar un monasterio, pero Gustavo murió de camino, el 27 de noviembre de 1040 en Beauvoir-sur-Mer, Vendée y allí fue enterrado.
El abad Vital, sucesor de Félix lo trasladó a Rhuys, luego que los monjes de San Filiberto de Noirmoutiers comenzaran a promover su devoción, luego de varias gracias recibidas en su sepulcro. Varias veces se abrió la sepultura nueva, para distribuir reliquias (1619, 1655, 1731, 1809 y 1896, donde se certificó la fractura del pie). Los monjes de Rhuys siempre han mantenido vivo su culto y varias iglesias de la Vendée le están dedicadas. Es patrono de los marineros en Morbihan y Croisic.
San Gustavo, mártir. 10 de marzo
Los ángeles, sin sexo

Pregunta: Por que si dicen que los ángeles no tienen sexo, les ponen nombres de hombre. Uruguay
Respuesta: Es fácil. Los ángeles no tienen nombre de hombre, sino que los hombres llevan el nombre de los ángeles, o sea: Primero fue el significado de la nominación de estos ángeles y luego fue que las personas comenzaron a llamarse así. Y yendo un poco más lejos ¿porqué se les pinta a los ángeles con anatomía masculina y no femenina? Mucho se podría decir, pero lo más sencillo es ver que los artistas, los teólogos, los predicadores... han sido hombres y han identificado las virtudes, las cualidades y la misión angélica con su propia figura.
Los nombres de los ángeles en realidad significan su misión o virtudes. Incluso la palabra ángel no designa al personaje, sino su misión, que es ser mensajero. "Si me preguntas que es un ángel, te diré lo que hace; si me preguntas lo que hace, te diré que es un ángel" (San Agustín) o sea, que de los ángeles solo podemos saber lo que hacen, y es ser "ángeles", o sea, "mensajeros". Toda la angeología (teología de los ángeles) resultante de aquí son solo elucubraciones a veces más poéticas o sublimes que sólidas.
Los nombres de los ángeles:
Miguel: "quien como Dios" señala su celo por la gloria de Dios.
Rafael: "el que cura" nombre con el que se identifica en el libro de Tobit. (en la imagen, el de mi pueblo, Santa María del Rosario)
Gabriel: "mensajero de Dios" nombre que se le asigna al ángel que anuncia la Encarnación del Verbo
Los ángeles no tienen cuerpo ni forma (no sé porque cuesta tanto de entender esto) las prepresentaciones responden únicamente a criterios humanos sobre las virtudes angélicas (belleza, sutileza, disponibilidad, fortaleza... etc) y en nuestra mediocridad los hemos asimilado a nosotros, lo que, al final, nos ha jugado una mala pasada. Lo mismo, pero lo contrario, se puede observar en las estampas del "angel guardián", que normalmente tiene estética femenina, sin hablar ya de las representaciones modernas de una cursilería espantosa (ángeles que parecen hadas o topmodels).
Martyrium: violación y humillación pública

Uno de los componentes de toda tortura es la humillación, que por ser psicológico y no físico el daño que produce, se tiende a minusvalorar. Sin embargo basta un esfuerzo para ponerse en la piel del otro para imaginar el horror y la vergüenza de semejante procedimiento, que es patrimonio de todas las culturas y de todos los tiempos. Las torturas se ejecutaban en público y dada la desnudez de la víctima, ello era ya bastante humillante de por sí, pero a menudo las mujeres eran las más afectadas. La exhibición de la víctima desnuda era algo que se hizo cin frecuencia y se hacía con hombre, mujeres, ancianos y niños, invariablemente, que recibían el insulto y la burla de la multitud. Se los paseaba por las calles y se les exhibía en sitios públicos a tal efecto. Pero no era lo peor, ya que todos ellos estaban expuestos, en cualquier momento, y especialmente las mujeres, a ser víctima de una agresión sexual.
De esto no hablan las fuentes cristianas por pudor y piedad, pero existía una ley en Roma, tan antigua que procedía de los legendarios tiempos de la monarquía, según la cual una virgen no podía padecer ni tortura ni muerte. Violar esta ley era un sacrilegio tal, que no se conoce momento en que fuera inflingida. La virgen, ser puro e inmaculado, era un regalo de los dioses, y lo que viene de los dioses ni se ofende ni se destruye. Por eso, hecha la ley, se hizo la trampa; y para no obstaculizar procesos de condenas y ejecuciones que implicaban a mujeres vírgenes, se las violaba antes de proceder a la tortura o a la ejecución, porque ninguna ley prohibía ejercer ese tipo de violencia contra ellas –en todo el mundo antiguo, el único Estado que contempló la violación como delito fue el Egipto faraónico- . Esto significa que la inmensa mayoría de aquellas que veneramos como vírgenes y mártires, con toda seguridad ya no eran lo primero en el momento de su suplicio y/o ejecución. Conscientes de la dureza y el horror que asumir esto implicaba, los hagiógrafos inventaron mil prodigios que protegían la castidad de las casadas y la virginidad de las solteras, para edificar al lector y convencerle de que el poder de Dios velaba sobre sus fieles. Tristemente, la realidad era otra.
Algunos relatos mencionan el traslado de algunas mujeres a burdeles, donde se las forzaba a ejercer la prostitución, esto no era más que otro modo de solventar esta cuestión. Pero no es cierto, como se ha dicho, que fuera un castigo únicamente reservado a las cristianas, como tampoco es cierto que a ellas esto las horrorizara más que a las paganas; este proceder inhumano se aplicaba a las condenadas vírgenes profesaran la religión que profesaran, y naturalmente es injusto pensar que para una pagana fuera menos horrible que para una cristiana.
No se puede hacer una lista exhaustiva de las mártires agredidas de este modo, que en la Roma imperial serían prácticamente todas, pero podemos hablar de aquellas que las actas sí mencionan explícitamente este procedimiento contra ellas. En primer lugar, las que fueron forzadas a la prostitución en un burdel:
Santa Inés (en la imagen)
Santa Águeda
Santa Lucía
Santa Daría
Santa Teodora de Alejandría
Las que fueron exhibidas desnudas ante la multitud o paseadas así por las calles:
Santas Basilisa y Anastasia
Santa Bárbara
Santa Inés
Santas Perpetua y Felicidad
Santa Sinclética y sus dos hijas
Santa Irene de Tesalónica
Santa Eulalia de Mérida
Santa Sinforosa
Santa Blandina
Santa Episteme
Santa Teodosia de Constantinopla (mártir de los iconoclastas, en el Bizancio medieval)
Santa Cristina de Bolsena
Santa Teonila
Santas Ágape, Quione e Irene.
Los Santos mártires de Tiro (no se conservan los nombres), que fueron expuestos desnudos a las fieras con los cuerpos azotados previamente y finalmente fueron degollados. 20 de febrero.
Las que murieron defendiéndose de un intento de violación, -o se suicidaron para evitarlo-, no se limitan tan sólo a la Edad Antigua, haciendo notar que la crueldad de este método va más allá de Roma:
Santa Eutalia
Santa Dula
Santa Eufrasia de Nicomedia
Santas Domnina y sus hijas Verónica y Proscudia
Santa Pelagia de Antioquía
Santa Irene de Tesalónica
Santa Saturnina de Arrás
Santa Belina de Landreville
Santa Tomaide de Egipto
Santa Solange
Santa Úrsula y compañeras
Santa Sofía de Fermo
Santa Laura de Constantinopla y compañeras trinitarias mártires.
Mención aparte merecerían las llamadas mártires de la pureza, que son básicamente lo mismo, mujeres que murieron violentamente en defensa de su integridad física, o porque rechazaron propuestas de tipo sexual; pero se trata de un término acuñado en el siglo XX y por tanto se limitaría a las mártires de este siglo:
Santa María Goretti
Beata Pierina Morosini
Beata Antonia Mesina
Beata Albertina Berkenbrock
Beata Teresa Bracco
Beata Lindalva Justo de Oliveira
Beata Karolina Kozkówna
Beata María Clementina Anwarite Nengapeta
Sierva de Dios Josefina Vilaseca
Sierva de Dios Concetta Lombardo
Sierva de Dios Santa Scorese
Sierva de Dios Marisa Porcellana
Sierva de Dios María Vieira
Sierva de Dios Angelina Zampieri
Sierva de Dios Marisa Morini
Sierva de Dios María de la Luz Cirenea Camacho González
Sierva de Dios María de San José Parrá Flores
Sierva de Dios Coleta Meléndez Torres
Sierva de Dios Elena Spirgevidutè
Sierva de Dios Anna Kolesarova
Sierva de Dios Bodi María Magdolna
Sierva de Dios Verónica Antal
Sierva de Dios Isabella Cristina Mrad Campos
Sierva de Dios María Israel Bogotá Baquero
Sierva de Dios Bárbara Umiastauskaite
El hecho de que la agresión sexual a la mujer vaya más allá de la Antigüedad y de un sistema cruel y machista, que se prolonga hasta nuestros días en un mundo considerado moderno, igualitario y libre, debería hacernos reflexionar. Por otra parte, todas y cada una de estas santas, beatas y siervas puede ser -y suele ser- invocada en situaciones semejantes.
Meldelen
A las mártires por la defensa de su castidad, hay que añadirle, en justicia a algunos varones, a los que raramente se les da este título y son: San Pelayo de Córdoba (26 de junio), adolescente mártir que se negó a complacer al sultán. Y los más conocidos: San Carlos Lwanga y sus 12 compañeros mártires (3 de junio). Carlos rechazó de plano las insinuaciones homosexuales del soberano, que había vuelto al paganismo, lo que le valió un atroz martirio. Aunque a estos chicos les diferencia de las chicas que no murieron en una violación, su acto de valentía es el mismo. Por cierto, San Carlos era de Uganda, único país africano donde menos sida hay, porque retrocede y, por cierto, donde menos preservartivos se venden.
Y yo, añado, la curiosidad de la humillación pública (hoy no lo sería tanto, según andamos) a la que fueron sometidos los santos Sergio y Baco: fueron paseados vestidos de mujer antes de ser martirizados.
Ramón
Nuestra Señora de la Luz

Pregunta: Cual es el santo de Luz. México (estas son las que llamo "preguntas sin ganas de preguntar").
Respuesta: La advocación de la Virgen de la Luz más conocida tiene su origen en la ciudad de Palermo, Italia en 1722, y la leyenda habla de una religiosa que tendría una visión de la Virgen María. Esta imagen fue pintada, según las instrucciones de la religiosa y no fue muy conocida hasta 1732, cuando el sacerdote jesuita José Genovesi decide trasladarla a algna fundación jesuita, realizó un sorteo y la agraciada fue la iglesia jesuita de León en Guanajuato, México, adonde llegó el 2 de julio de 1732. Desde entonces, los jesuitas difundieron su culto por toda América y Filipinas.
En esta imagen, María aparece vestida con sus colores típicos: túnica blanca y su manto azul. Con la mano derecha sostiene a un alma, que rescata de la boca de un Leviatán, que representa el infierno. Con su brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús, que toma corazones ardientes que un ángel le ofrece en una cesta, simbolizando las almas que arden de amor a Dios. Sobre la Virgen, dos ángeles la coronan como reina del cielo. Desde 1760 se prohibió representar a ese mounstro, por la desviación de algunos, que llegaban a afirmar que la Virgen salvaba hasta del propio infierno, y el Leviatán fue sustituido por llamas que aludían al purgatorio, o en algunos casos, humo que simboliza el pecado. Hay que decir que esta prohibición ha sido escasamente acatada. El 8 de octubre de 1902, fue coronada canónicamente. Se celebra el miércoles anterior a Pentecostés.
Hay otras imágenes marianas que llevan este título, pero con leyendas, festividad e iconografía distinta, en algunos casos:
Cuenca, España
Arroyo de la luz, Caceres, España.
Cuart de Poblet, Valencia, España.
Liébana, Cantabria, España.
Lucena del Puerto, Huelva, España.
Tarifa, Cádiz, España.
Navajas, Castellón, España.
Avilés, Asturias, España.
Escorca, Islas Baleares, España.
Gran Canaria, España.
Catedral de Barcelona, España
Los Silos, España
A Coruña, España
Potes, Cantabria, España
Oviedo, Asturias, España
Pontevedra, Galicia, España
Bainoa, La Habana, Cuba. (esta la restuaré y vestí yo, luego de sacarla de un trastero)
Peñalver, La Habana, Cuba.
Loon Bohol, Filipinas.
Cainta Rizal, Filipinas.
Kaliwanagan, Filipinas
Caracas, Venezuela.
Palermiti, Italia.
De seguro que hay muchas más (sin contar las Dolorosas que llevan este nombre), será cuestión de que vaya encontrándolas.
La parentela de Nuestra Señora

Pregunta: Siempre había entendido que los padres de la Virgen María eran ancianos cuando Nuestra Señora nació, pero recientemente he leído que tenían más hijos y que Santa Ana sehabía casado más veces. Perdone, pero eso no me parece muy de Santa Ana. ¿Podría aclararme esto? Gracias. México
Para ver la imagen más grande e identificar a cada personaje: Da clic aquí.
Respuesta: Es un tema interesante y simpático al mismo tiempo: Mientras en Oriente la tradición continuó contando que Joaquín y Ana eran ancianos, ella estéril y que Dios le anunció que tendría una niña, etc, etc... en Occidente, en pleno siglo XV, Santa Coleta de Corbie, abadesa clarisa (una mujer sumamente interesante a la que deberíamos conocer más. 6 de marzo) dijo haber tenido ciertas visiones sobre la vida de Santa Ana. En ella narraba Coleta como Santa Ana, después de enviudar de San Joaquín, con la que había tenido a María, se casó con Cleofás, hermano de aquel, teniendo una hija, María Cleofás. Cuando murió Cleofás volvió a casarse, con Solas (o Salomé), del cual tuvo una tercera hija, María Salomé. Sus tres hijas, a su vez, se casaron y tuvieron hijos: María Cleofás con Alfeo, que le dió cuatro hijos (Santiago el Menor, Judas Tadeo, José el Justo y Simón), y María Salomé con Zebedeo, siendo madre de Santiago el Mayor y Juan Evangelista. Y la Virgen María casó con José, y de ella nació Cristo.
Esta leyenda se desarrolló más como motivo de iconografía, que devocional, porque como grupo no hubo una devoción ni festividad específica, mientras que a los artistas les permitía explotar su sentido de la estética y la composición. El norte de Alemania y los Países Bajos fueron receptores del tema y lo representaron muchísimo. Mucho más antiguo en la devoción y el arte, y de orígenes bíblicos era el tema del árbol de Jesé, tan bellamente expuesto en muchas iglesias góticas. La Parentela de María intentó ser un sustituto femenino (nacido en un monasterio de mujeres, es lógico) pues Santa Ana era la protagonista y a su alrededor giraban las demás figuras, hasta que al crecer la devoción mariana, la Virgen María y el Niño Jesús ocuparon el centro de la escena.
Como suele suceder, con el tiempo la cosa se complicó, ya no bastaban Santa Ana, sus tres maridos, sus tres hijas, sus tres yernos y sus siete nietos. Sino que la genealogía se extendió, al añadir a: Hortolano y Emerenciana (padres de Santa Ana), su otra hija Esmeria (casada con Eliud); el hijo de estos, Emiú (casado con Memelia), padres de San Servacio, que acabaría siendo obispo de de Tongres y mártir en Maastritch. Por si fuera poco, se añadió a otro hermano de San Joaquín, llamado Jacob, padre de: Santa Isabel (casada con San Zacarías), madre de San Juan el Bautista; Cleofás, padre de San Simeón de Jerusalén; y San José, con lo cual José y la Virgen María serían primos. (intentaré hacer un árbol genealógico para aclarar este embrollo)
Nunca gozó esta leyenda de gran entusiasmo por parte de la autoridad de la Iglesia, así que el Concilio de Trento acabó con ella de un plumazo y de manera tajante, aunque por razones artísticas algunos siguieran pintándola.
Y añadir varios detalles.
El hecho de que Ana, o como se llamase la madre de Nuestra Señora, podría haber casado más veces, eso no quitaría a su santidad.
En Oriente, Santiago el Menor, Judas Tadeo, José el Justo y Simón aparecen como hijos del primer matrimonio de San José, junto a sus hermanas Lidia y Asia.
Martyrium: potro, garrucha, ecúleo, prensa

Se dice que el dolor físico más intenso que puede experimentar el cuerpo humano es la fractura o dislocación de un hueso. A tal efecto existían una serie de instrumentos horribles, anteriores a Roma pero muy usados durante este período, que se empleaban invariablemente en los procesos de tortura como castigo o presión.
El potro o caballete, conocida mesa de extremos móviles -que podía tener muchas formas y colocarse en diversas posiciones- estiraba las extremidades del cuerpo hasta dislocar las articulaciones, al tiempo que podían usarse otros métodos de tortura. La afirmación que hacen los hagiógrafos de que “el tuétano saltaba y se derramaba por el suelo” parece exagerada, pero se podía morir de dolor en medio del tormento. No se puede hacer una lista exhaustiva de las mártires que lo padecieron dado lo masivo de su uso, que fue retomado en la Edad Media y ha continuado hasta el pasado siglo, pero podemos establecer las principales:
Santa Águeda (en la imagen). 5 de febrero
Santa Felícula (murió en el tormento). 14 de febrero.
Santa Devota. 27 de enero.
Santa Marina (Margarita) de Antioquía. 18 de julio.
Santa Bárbara. 4 de diciembre.
Santa Juliana de Nicomedia (lo padeció dos veces). 16 de febrero y 28 de junio.
Santa Martina. 30 de enero.
Santa Julita. 16 de junio.
Santa Gudena (lo padeció cuatro veces)
Santas Justa y Rufina. 19 de julio.
San Blas. 3 de febrero.
San Vicente mártir. 22 de enero.
Santas Reparata y Benita. Extendidas sobre el las rociaron con sustancias ardiendo. 8 de octubre.
San Juan Yi Yun-il, mártir de Corea, descoyuntaron todos sus miembros, estirándolos, luego de azotarlo. Fue la última víctima de esta persecución. 21 de enero.
San Juan mártir. 7 de septiembre.
Santos Exuperancio y Marcelo, fueron tendidos sobre el potro y descoyuntados, además, les quemaron los costados y fueron apaleados.
Santos Trófimo y Eucarpo.
San Nicolás Owen, religioso jesuita, y mártir en Londres, fue cruelmente torturado en el potro para que revelase los escondites que había establecido durante años para esconder a los sacerdotes. 22 de marzo.
San Argimiro de Córdoba, fue atormentado en el potro y finalmente traspasado por una lanza. 28 de junio.
La garrucha era una especie de polea de la que se suspendía a la persona y se le tironeaban las extremidades hasta descoyuntarlas, o en ocasiones se utilizaba una vez ya estaba el cuerpo desgajado previamente en el potro, para extremar el dolor. Fue muy usada por la Inquisición. En cuanto a mártires cristianas, es conocida Santa Dorotea, que padeció este suplicio por dos veces. Al estar la víctima colgada, se recurría al mismo tiempo a otros tormentos.
El ecúleo, habitualmente llamado cruz de San Andrés, no era realmente tal cruz sino un potro vertical en forma de X o aspa cuyos cuatro brazos se prolongaban hasta desencajar las articulaciones, según afirma el P. Rivadeneira (se llama "de San Andrés", porque el santo apóstol murió en una cruz así). Célebre es el caso de Santa Eulalia de Barcelona, que aparece asociada a él, y que es confundido con la cruz en la que luego fue crucificada. Es decir, que el instrumento con el que aparece, a veces portándolo, otras sujeta a él, es el ecúleo, no la cruz en la que moriría clavada. Las hermanas Santas Sabina y Cristeta de Ávila, junto con su hermano Vicente, también padecieron este suplicio.
Por último cabe hablar de la prensa, que no es más que la máquina usada para exprimir la uva, que en ocasiones y especialmente en Persia y la parte oriental del Imperio era usada para aplastar el cuerpo del condenado. Método tan horrible causaba la muerte inmediatamente, o como mínimo dejaba a la víctima lista para remate. Se menciona este uso en el caso de Santa Demiana en Egipto, Santa Arquelaide, Santos Jonás y Baraquiso.
Todos estos instrumentos están perfectamente documentados en la Antigüedad clásica y fueron masivamente usados tanto antes como después. Aparte del inimaginable dolor que estas aberrantes máquinas producían, las lesiones, aunque reversibles, eran lentísimas en sanar; y con frecuencia ocurría que los huesos no soldaban bien y daban lugar a taras y discapacidades de por vida (en otras palabras, creaban individuos inútiles y desechables según la cruel sociedad de entonces). A menudo se prodecía a estos tormentos en primer lugar, y a partir de ese punto el torturado ya no podía valerse por sí mismo ni tenerse en pie, por lo que era arrastrado por los carceleros, arrojado escaleras abajo, y un sinfín de infamias y afrentas añadidas que los hagiógrafos callan por ignorancia o piedad.
Naturalmente, todos estos mártires se pueden invocar, y se invocan, para dolores de huesos, fracturas, dislocaciones, caídas y demás traumatismos óseos.
Santos Martina y Benjamín, mártires
Pregunta: Hola Ramon soy N... desde México, molestandote de nuevo, no se si me puedes ayudar necesito saber si existen estos santos: santa martina y san benjamin, son para una amiga. ojala me puedas ayudar saludos y un abrazo.
Respuesta: Como otras veces, te digo que no molestas. El responder me ayuda a mi a aprender más aún. Y sí, existen ambos santos con ese nombre:
Santa Martina, diaconisa, virgen y mártir. 30 de enero.
Como en otros casos, el culto de Santa Martina gana fuerza al revés, o sea, a partir del descubrimiento de su sepultura en 1634, en las excavaciones de la vieja iglesia romana que le había sido dedicada por el papa San Antero. El papa Urbano VIII, que restauró las más conocidas basílicas romanas, muy preocupado por la renovación espiritual y material de la Iglesia trasladó su cuerpo y embelleció la iglesia. También propuso a los romanos y toda la Iglesia la devoción a Santa Martina, fijando la celebración el 30 de enero. Él mismo compuso el elogio con el himno: “Martinae celebri", una clara invitación a honrar a la santa por testimonio.
Pero la cosa es un poco más antigua, afortunadamente. Las noticias más tempranas (sin dejar de ser tardías) son del siglo VI, cuando el Papa Honorio I le dedicó una iglesia en Roma (lo cual habla de un culto previo, aunque fuera limitado); y que en el siglo VIII ya se celebraba su fiesta en toda Roma, pero nada más. Debido a esta escasez de noticias, se recurrió a copiar de otras "passio" de santos, escribiendo una historia totalmente legendaria que, en resumen dice que Martina era una diaconisa, hija de un noble romano. Al quedar huérfana dejó todos sus bienes a los pobres para dedicarse a la oración y la caridad. Debido a esto, que la señaló como cristiana, fue arrestada en tiempos de Alejandro Severo (222-235). Aquí la "passio" se entretiene en contarnos detalles, como que la llevaron al templo de Apolo donde Martina se negó a sacrificar al dios, mientras que para probar la veracidad de su fe, destruye el templo y la estatua de Apolo (esto le ha valido el patronato contra los terremotos y los derrumbes, y por extensión sobre los mineros, siempre expuestos a los últimos). Luego se siguen una cantidad de tormentos típicos en las leyendas de santos: golpes, azotes, aceite hirviendo en las heridas. Al otro día es llevada al templo de Diana, que se incendia mediente un rayo (lo cual le ha valido el ptronato contra las tormentas y rayos, junto a Santa Bárbara, Santa Orosia y San Donato de Muenstereifel). Atormentada de nuevo con peines de hierro en el potro, es dejada por muerta, pero sobrevive y es arrojada a los leones, que no la atacan, sino que lamen sus heridas. Ante esto es llevada a la hoguera, que se vuelve contra sus ejecutores. Al final morirá decapitada (quizás sea el único martirio al que fue sometida). Hay que quedarse con lo único que se sabe. El cuerpo de la mártir Martina fue hallado y es venerado, nada más.
San Benjamín, diácono y mártir. 31 de marzo.
Era un diácono en Ergol, Persia, y forma parte de un grupo de mártires persas durante la larga persecución de los cristianos, que se inició con el rey Iezdegerd I y terminó con Bahram-Gor. Existen varias versiones de este martirio y de muchos otros, con incoherencias e inexactitudes entre ellos, en cuanto a nombres y fechas pero fiables.
La persecución se desató en el 420, luego que unos cristianos, encabezados por un sacerdote llamado Hasu, incendiaran un templo dedicado al culto del fuego, en Ergol. Por ello fueron arrestados el obispo Abdas, su hermano Papías, los presbíteros Hasu e Isaac, un subdiácono también llamado Papías y los laicos Daduq y Durtan. Fueron condenados a reconstruir el templo, a lo que se negaron, por lo que fueron condenados a muerte. Esto es totalmente verosímil que hubiese ocurrido. A estos mártires se les asociaron (sin haber tenido culpa en el incendio) los diáconos Benjamín y Hormisdas, con la particularidad que de Benjamín se conocen más datos citados por otras fuentes.
Era un joven de gran celo apostólico, de ardiente palabra en la predicación y gran caridad con los pobres, que lograban muchas conversiones, incluso entre los sacerdotes de Zaratustra. Fue apresado, golpeado salvajemente y encarcelado durante un año, pero el embajador de Constantinopla intercedió por él y fue liberado con la condición de que debía abstenerse de predicar el cristianismo, a lo que Benjamín se opuso y no solo se negó, sino que predicó al mismo juez. Fue de nuevo llevado ante el rey, quien ordenó su martirio y muerte por decapitación, si sobrevivía. El martirio consistió en atravesarle con una vara con púas, desde la espalda hasta salir por el abdomen; un típico martirio persa, que consistía en atravesar el cuerpo con dicha vara y luego moverla hacia delante y hacia atrás, y girándola. También se le introdujeron púas bajo las uñas de las manos y los pies. Es posible imaginar los sufrimientos que causaría dicho tormento.
El Ladrón del cielo: Dimas

Pregunta: Cual fue la historia de San Dimas. Argentina
Respuesta: Supongo me preguntas por "Dimas", el llamado "Buen Ladrón". Pues sólo sabemos un par de cosas. Al final de su vida confió en Cristo y manifestó su fe en Él, lo cual no es poco. Ni siquiera el nombre de Dimas es real (ni el del otro ladrón, Gestas), sólo parte de una leyenda apócrifa, que buscó darle orígenes a este peculiar personaje que aparece en unos momentos cruciales de su vida, de la vida de Cristo y de la nuestra, en tanto que su conversión se realiza en el momento en que se efectúa la salvación del mundo. La conversión de Dimas y la aseveración de Cristo, de otorgarle su reino, ese mismo día, junto con Él es señal de esperanza para todos los cristianos. Indudablemente, en el relato hay sentido alegórico y cierta liturgia (el "uno a su derecha y otro a su izquierda" hace clara referencia a las palabras de Cristo que "acercará a los de su derecha y alejará a los de su izquierda"), lo cual le da solemnidad y, por tanto realza la importancia que tiene en el momento en que sucede. ¿Que llevó a Dimas (o como se llamase) a creer en Cristo. La opinión de casi todos los escrituristas ha sido siempre que el ver la paciencia, la mansedumbre de Cristo durante toda su Pasión y Cruz.
De Dimas se dice, y con razón que sería el primero en estrar al cielo, junto a Cristo: Para ver más sobre esto: ¿Quien fue el primer santo?
Y ahora, la deliciosa leyenda de San Dimas, en forma resumidísima: Cuando la Sagrada Familia huía a Egipto, perseguida por los soldados de Herodes, San José y la Virgen María hallaron una cueva donde esconderse fácilmente se podrían esconder, si les dejaban entrar. La cueva era habitada por unos ladrones, que les dejan entrar. San José les agradece, diciéndoles que su acto no quedará sin recompensa, y le anuncia que será su propio hijo (Cristo) quien ayudará al suyo (Dimas). En otros escritos apócrifos sobre la Pasión también se dan estos nombres a los ladrones.
Un detalle muy interesante, es la fecha de celebración de San Dimas, muy representado en el arte, aunque la iglesia Católica no lo celebra: el 25 de marzo, trasladado normalmente al 24, víspera de la Encarnación del Verbo. El motivo, sin duda, es la creencia antigua (no bíblica) de que los profetas morían el mismo día en que habían sido concebidos, por tanto, Jesucristo había muerto un 25 de marzo, debía haber sido concebido un 25 de marzo. Se asocia la entrada de Dimas en el cielo con la entrada y salida de Cristo de este mundo. Detalle simbólico, con implicaciones litúrgicas, teológicas, que no vienen a cuento aquí.
Y para finalizar, añadir dos detalles: Es patrono de relojeros (¿por su conversión "a tiempo"?); atracadores, asaltantes, ladrones (es de suponer que arrepentidos); para hallar las cosas perdidas (por si se las robó), hay costumbre de "atar a San Dimas" hasta que lo perdido aparezca (se ata un pañuelo), reminiscencias del pasado que tienen su encanto. La cruz en que murió, se conserva en Chipre; mientras que el travesaño está en Roma, en la iglesia de la Santa Cruz.
De Santos y animales, tercera entrega (y no la última)

Abejas: San Isidoro de Sevilla (cuando tenía un mes de vida, un enjambre de abejas invadió su cuna y dejó en sus labios un poco de miel, auspicio de la dulce enseñanza que un día saldría de esos labios).
Águila: San Roberto de Molesmes (un día que iba a celebrar misa en Allanches, se quejó su compañero de que aún no habían comido y no tenían nada para comer, pero Roberto insistió en primero celebrar misa. Aun no había llegado al prefacio cuando un águila que dejó caer un gran pescado, que sirvió para que comieran todos).
Armiño: San Germán de Alaska (se acercaban a él y comían de su mano)
Asno: Santa Oportuna de Montreuil (un hombre le robó el burro del monasterio y al otro día su campo apareció cubierto de sal y la cosecha arruinada).
Buey: San Firmo de Verona.
Caballo: San Leonardo de Noblac, Santa Bárbara (arrastrada por los cabellos sujetos a la cola), San Julián de Homs (arrastrado atado a una cuadriga)
Ciervo: Santa Attracta de Irlanda, Santa Macrina la anciana; Santa Julvette (uno entraba a las aldeas destrozándolo todo, ella lo conjuró y regresó para siempre al bosque).
Cuervo: San Epifanio de Salamis (Carinio, su diácono, vio pasar 3 veces al mismo cuervo y dar 3 graznidos distintos, y pregunto que habría querido decir el ave. Como Carinio le había hecho mucho daño alentando a los otros clérigos contra el, Epifanio le contestó: "el cuervo dice que tú ya no mereces ser diácono" y lo echó), Santa Inés de Montepulciani (iba de Gracciano hacia Montepulciano cuando unos volaron sobre ella amenazándola, pero sin tocarla. Era que pasaba delante de una casa de mala vida y querían obligarla a tomar refugio allí y corromperla), San Noé (soltó uno del arca, que no regresó).
Dragón: Santa Casilda de Toledo (pretendió arrojarla del puente cuando se dirigía a Briviesca y el ángel Miguel la defendió) Saint Davit de Gareji, Santa Francisca Romana (la atacó uno de siete cabezas del que la rescató San Pablo. En otra ocasión fue San Juan Evangelista), San Roman de Rouen, San Vigor de Bayeux, San Federico praemonstratense.
Foca: San Wilfrido de York.
Halcón: San Eduardo II el Mártir (fue asesinado en una cetrería).
León: Santa Francisca Romana (al volver de atender a su marido enfermo, uno se anteponía en su camino, al ir había sido una serpiente). San Adrián, rey, San Macario (una leona); Santa Gliceria (la arrojaron a los leones)
Leviatán: Nuestra Señora de Dinnamare (dos seres de lo profundo salvaron su cuadro de un naufragio y lo llevaron hasta la orilla, a unos pescadores), Nuestra Señora de la Luz (le arrebata un alma).
Lobo: San Brieuc de Britania; Santa Francisca Romana (en una visión, convirtió un rebaño de lobos en uno de ovejas, mientras una serpiente la atacaba); San Isidro Labrador (uno le destrozó su asno mientras oraba, el santo después lo resucitó), San Lupo de Sens.
Ovejas: San Hipacio abad (fue pastor primero), Santa María Eufrasia Pelletier.
Pájaros: San Angus de Keld (en una ocasión se cortó la mano izquierda en el bosque y los pájaros comenzaron a cantar tan lastimeramente, que el santo tomó la mano y se la volvió a poner!!!!), Santa Julvette (alejó a los que dañaban las cosechas de los pobres), Venerable Gerard Manley Hopkins (alusión a su visión de Dios en la naturaleza. lo mismo podría haber sido otro animal), San Tungen de Primelin (uno le avisaba si un hombre se acercaba a su hermana, custodiando su virginidad).
Paloma: Santa Hildegarda de Bingen (en la imagen), San David de Gales, San Pedro Fabro, San Neófito de Nicea (en los 3, es el Espíritu Santo), Santa Francisca Romana, San Noé (soltó una del arca, que le trajo una rama de olivo).
Pavo Real: San Juan Evangelista (alude a su milagrosa salvación del martirio ante portam latinam).
Perro: San Eleuterio de Arce, San Gildas de Bretaña (le llevaban los perros rabiosos a su presencia. una vez se negó a interrumpir un sermón para sanar uno, este mordió al dueño, que no sufrio consecuencias, luego Gildas sanó al perro. Es protector contra la rabia), San Tungen de Primelin (era muy celoso de la virginidad de su hermana, una vez que un hombre se acercó a ella, el santo dijo "mejor cuidar de todos los perros rabiosos, que de una mujer", a lo que una turba de perros rabiosos le siguió largo tiempo. Después de su muerte los perros sanaban al invocarle).
Pez: Santa Emma de Bremen.
Ratones: San Abraham Kidunaia, eremita (le acompañaban en la cárcel).
Serpientes: Santa Francisca Romana (al ir a atender a su marido enfermo, una se anteponía en su camino, al regreso fue un león), San Eleuterio de Arce, San Angus de Keld, San Hilario de Poitiers (a veces es un dragón, significa el arrianismo que combatió).
Toro: San Frutos de Segovia (quiso edificar un santuario a la Virgen y suplicó a un ganadero que le dejara la yunta para poder portar las piedras. Éste sólo pudo cederle un par de fieros toros, que Frutos aceptó e hizo dóciles y mansos como ovejas)
Vaca: San Leonardo de Noblac
Martyrium: exungulación

Esta palabreja designa el acto extremadamente horrible de arrancarle las uñas a alguien, y que lógicamente tenía gran efectividad como método de tortura. Se menciona algunas veces en la Antigüedad, especialmente por lo que concierne a Persia, pero su uso se masificó en la Edad Media, sobre todo por parte de la Inquisición. Parece que su origen se sitúa en Persia y en China, con el cruel método de introducir astillas de madera o de bambú bajo las uñas y desprenderlas a golpe de maza. Pero en el caso de Roma, las fuentes mencionan el uso de úngulas o tenazas dentadas, con las que se arrancaban, indistintamente, las uñas de manos y pies. Aunque éstas vuelven a crecer tarde o temprano, fácilmente se infectaban, generando una tremenda inflamación que imposibilitaba el uso de los pies o las manos y que a menudo, si se extendía la gangrena, generaba la pérdida de estos miembros, o la muerte por infección masiva. Lo padecieron:
Santas Justa y Rufina: (en la imagen) forzadas, después de ello, a caminar con los pies hinchados desde Hispalis (Sevilla) hasta las minas de plata en Sierra Morena. No pudieron realizar el trayecto de vuelta y hubieron de ser cargadas en el carro del pretor.
Santa Eulalia de Barcelona
Santa Anastasia Romana
Santa Victoria de Córdoba
Santa Caritina
San Benjamín
San Andrés Bobola






